viernes, 6 de enero de 2023

LA EPIFANÍA EN LAS VÍSPERAS AMBROSIANAS

La Epifanía en el rito ambrosiano tiene una importancia casi igual, si no mayor que la Navidad. De hecho, en este rito no se pone el acento tanto en el misterio de Dios hecho hombre, sino en la divinidad de Jesucristo, contrastando la herejía arriana (es de advertir que en Milán había mucha presencia de arrianos, y la elección de San Ambrosio como obispo fue para evitar que un hereje asumiera la sede después de la muerte del obispo arriano Auxencio), por lo que se resaltan los episodios en que se atestiguan el origen divino de Jesús: la Epifanía recuerda pues tres manifestaciones que acaecieron el mismo día: Adoración de los Reyes Magos (año 2 de Nuestro Señor), el Bautismo en el Jordán (año 30) y el milagro en las bodas de Caná (año 31).
    
A tal fin, en las segundas Vísperas de la Epifanía se sigue un rito muy particular. Luego del lucernario, en el cual se canta la antífona Quóniam tu illúminas lucérnam meam, Dómine; Deus meus, illúmina tenébras meas. Quóniam in te erípiar a tentatióne. Deus meus, illúmina tenébras meas, proveniente del salmo XVIII, es cantada la antífona de origen oriental “Omnes Patriarchæ”, que dice así:
  
LATÍN
Omnes Patriárchæ præclamavérunt Te, et omnes Prophétæ annunciavérunt Te, Pastóribus Ángeli ostendérunt Te, cœli per stellam declaravérunt Te et omnes Justi cum gáudio suscepérunt Te.
V. Glória Patri et Fílio, et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Todos los Patriarcas Te proclamararon, y todos los Profetas Te anunciaron, los Ángeles te presentaron a los pastores, el Cielo por la estrella Te declaró, y todos los Justos Te recibieron con gozo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, y ahora y siempre, y en los siglos de los siglos. Amén.
 
La antífona es repetida cuatro veces, simbolizando el anuncio del Nacimiento del Salvador a las cuatro partes del mundo. Después de la segunda repetición, se dice la primera parte del Gloria Patri; al concluir la tercera repetición, se dice la conclusión de esta; y a la cuarta, se dice tres veces el Kýrie, Eléison. A lo cual se sigue el himno “Illúminans, Altíssime” compuesto por San Ambrosio y entonado en las Vísperas y Laudes de la Epifanía en el rito ambrosiano, y en las Vísperas de la Liturgia Hispánica*.
  
LATÍN (Breviario Ambrosiano de 1830)
Illúminans, Altíssime,
Poli niténtis sídera,
Pax, vita, lumen, véritas,
Jesu, fave precántibus.
  
Seu stella partum Vírginis
Cælo micans signáverit,
Et hoc adorátum die,
Præsépe Magos duxérit.
  
Sed mýstico baptísmate
Fluénta Jordánis, retro
Convérsa quóndam tértio
Præsénte sacráris die.
  
Vel hýdriis plenis aqua
Vini sapórem infúderis;
Háusit miníster cónscius
Quod ipse non impléverat.
  
Aquas colorári videns,
Inebriáre flúmina,
Transíre mutátas stupet
Undas in usus álteros.
  
Sic quínque míllibus virum
Dum quínque panes divídunt,
Edéntium sub déntibus
In ore crescébat cibus.
  
Multiplicabátur magis
Dispéndio panis suo;
Quis hæc videns mirabátur
Juges meátus fóntium?
  
Inter manus frangéntium
Panis rigátur prófluus:
Intácta, quæ non frégerant,
Fragménta subrépunt viris.
  
Jesu, tibi sit glória,
Qui apparuísti géntibus,
Cum Patre et Almo Spíritu
In sempitérna sǽcula. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Oh Jesús, que altísimo iluminas
Los globos de los fulgentes astros,
Paz, vida, luz, verdad,
Escucha benigno a quien te invoca;
  
Con la brillante estrella
Del cielo indicaste el lugar
Del parto de la Virgen y hoy
A los Magos guiaste para adorarte;
  
También en el hodierno día consagras
Con místico bautismo las fluidas aguas
Del Jordán un tiempo dirigidas
En reversa por tres veces;
  
O que infundiste en las hidrias
Llenas de agua el sabor del vino;
Bebiéndola el siervo sabiendo
Que él la había ido a llenar.
  
Viendo que color el agua toma
Y que sus sorbos embriagan,
Maravíllase que los elementos mudados
A otros usos pasen.
  
Como mientras dividen cinco panes
Entre cinco mil hombres,
Crecíase el pan
En la boca bajo los dientes de cuantos comían.
  
Multiplicábase la comida
Más de cuanto consumido era:
Quién podrá, viendo este prodigio,
Sorprenderse del perenne manar de las fuentes.
 
El pan pasa profuso
Entre las manos de los que lo parte,
Y los fragmentos aún no consumidos
Vuelan intactos entre los dedos de los hombres.
 
A ti, Jesús, que entre las gentes apareciste,
Sea toda la gloria,
Con el Padre y el Santo Espíritu,
Por sempiternos siglos. Amén.
 
* En el Breviario Mixto, la versión de este himno es más cercana al original ambrosiano recogido en 1582:

LATÍN
Inlúminans Altíssimum
Micántium astrórum globum,
Pax, vita, lumen, véritas,
Jesu, fave precántibus:
  
Sed mýstico baptísmate
Fluénta Jordánis, retro
Convérsa quóndam témpore,
Præsénti sacrávit die.
  
Seu stella partum Vírginis
Cælo micans signáverit,
Et hic adorátus die,
Præsépe Magos dúxerit.
  
Vel hýdriis plenis áquæ
Vini sapórem infúderit,
Háusit miníster cónscius,
Quod ipse non impléverat.
 
Áquas colorári videns
Inebriári flúmina
Mutáta eleménta stupent
Transíre usus álteros:
 
Sic quínque míllibus viris
Dum quínque panes divídunt,
Edéntium sub déntibus
In ore crescébat cibus.
  
Multiplicábatur magis
Dispéndio panis suo,
Qui hæc videns mirábatur
Juges meátus fóntium.
  
Inter manus frangéntium
Panis rigátur prófluus,
Intácta, quæ non frégerant
Fragméntis subrépunt viri.
  
Meménto salútis Áuctor,
Quod nostri quóndam córporis
Ex illibáta Vírgine
Nascéndo formam súmpseris.
 
Glória tibi, Dómine,
Qui natus es de Vírgine,
Cum Patre, et Sancto Spíritu
In sempitérna sǽcula. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Jesús Altísimo, que iluminas
Los rutilantes astros del globo,
Paz, vida, luz y verdad,
Muéstrate a cuantos te invocamos.
 
Con grandiosos misterios
Consagraste este día:
Por tu mano las aguas milagrosamente contenidas
Del Jordán recuerdan el bautismo.

Brillando en el cielo solitaria estrella
Señala el parto de la Virgen Madre,
En cuyos brazos hallarán este día los Magoss
Al Niño que buscaban.

O de las tinajas de agua llenas,
A que se infundió el sabor del vino,
Sabiendo el afanado siervo
Que de él no las había llenado.
  
Ve en las aguas de color,
La fuente embriagante,
Asombrando el mutado elemento
Pasar a uso distinto.
   
Cual entre cinco mil hombres
Cinco solos panes ver repartir,
Multiplicándose bajo sus dientes
El alimento en sus bocas.
 
Cuanto más el pan repartía,
Más y más se multiplicaba,
Admirándose todos
De su misteriosa fuente.

Abundante fluye el pan
Entre las manos de quienes lo reparten:
E intactos, los pedazos no partidos,
Fluyen a las manos de los hombres.
   
Acuérdate, ¡oh Autor de salvación!,
Que naciendo de la Inmaculada Virgen
Asumiste la forma,
De nuestros cuerpos.

Gloria a ti, Señor,
Que de la Virgen naciste,
Con el Padre y el Espíritu Santo,
Por los siglos sempiternos. Amén.
  
En la catedral de Milán, había un episodio particular: El arzobispo, presidiendo las Vísperas en ornamentos de Misa (salvo el palio y el manípulo), se sentaba en la cátedra, y el arcipreste (en otras ocasiones el primer canónigo capitular después del arcediano), en hábito coral y capa pluvial blanca, con la férula en mano, se sentaba frente al arzobispo. La primera entonación de la antífona “Omnes Patriarchæ” era realizada por los cantores, la segunda por los monaguillos, la tercera por el arcipreste y la última por todos los presentes. Acabada la antífona, mientras el arzobispo presidía las Vísperas, el arcipreste se dirigía al trono, besaba el anillo pastoral del arzobispo y recibía de él el abrazo de paz, intercambiando un regalo simbólico. La práctica recuerda el “exilio de Génova”, cuando en el 568, el arzobispo San Honorato trasladó la sede a Génova para evitar la masacre por los invasores longobardos (que profesaban la herejía arriana), y en el 649 su sucesor San Juan el Bueno regresó a la sede ambrosiana y se reconcilió el capítulo catedralicio con él.

EL TOQUE TALMÚDICO: LA VERDADERA HISTORIA DETRÁS DEL CAMBIO DEL OFERTORIO

Traducción del artículo publicado en CATHOLIC TRADITION. Vía THE LAITYTUDE.
  
EL TOQUE TALMÚDICO: LA VERDADERA HISTORIA DETRÁS DEL CAMBIO DEL OFERTORIO
«En la Nueva Misa, el Ofertorio fue remplazado por una fórmula del Talmud, un clásico de la literatura de odio dirigida contra Jesús con una intensidad y perversidad tal vez nunca igualada».
por Craig Heimbichner
  
Este artículo apareció originalmente en la edición de Marzo de 2004 de Catholic Family News, y a petición mía volvió en línea. Se han escrito muchos artículos sobre los objetables cambios a la Misa que culminaron en la Misa Novus Ordo de Pablo VI, y escasamente se puede agregar algo sustancial a la incisiva Intervención Ottaviani o al estudio exhaustivo en su tercer volumen de La revolución litúrgica. Incluso el cardenal Ratzinger admitió abiertamente el desastre práctico de la reforma litúrgica. Es obvio a los católicos devotos que los fieles han estado sumergidos durante el período de la Nueva Misa en un pantano señalado por la no asistencia, increencia, inmoralidad, irreverencia, indiferentismo y tranza propagados. Los católicos han visto incluso a sus otrora ortodoxos líderes hundiéndose en las arenas movedizas de la ambigüedad. Si bien las causas de esta gran cricis no pueden ser solamente atribuidas a los cambios en la Misa, existe una importante conexión, puesto que el principio lex credéndi, lex orándi (creemos como oramos) permanece vitalmente verdadero. Con todo, uno de los cambios más sutiles y blasfemos en la oración de la Misa ha sido pasado por alto. Se nos ha dicho que el Ofertorio ha sido remplazado por una «bendición judía de la mesa», un cambio suficientemente objetable por varias razones. Pero la realidad es mucho peor: porque el Ofertorio ha sido remplazado por una oración sin ninguna conexión con los israelitas del Antiguo Testamento, sino con algo que viene de los rabinos que rechazaron a Cristo y coincidieron con el Sanedrín que demandó Su muerte. La sorprendente verdad es que en la Nueva Misa, el Ofertorio fue remplazado por una fórmula del Talmud, un clásico de la literatura de odio dirigida contra Jesús con una intensidad y perversidad tal vez nunca igualada [1]. Este sacrilegio se deslizó entre los fieles sin aviso, y merece exponerse como una razón más para demandar vivamente la restauración de una liturgia que honra en vez de blasfemar de Aquel que dijo por primera vez e instituyó la Misa.
     
Hace mucho que el Ofertorio ha sido un objetivo de los enemigos de Cristo y de Su Iglesia, puesto que claramente expresa el contenido propiciatorio del Sacrificio de Cristo que es repetido en forma incruenta en la Misa. Este fue el tema de una severa advertencia por el papa Pío XII en Mediátor Dei, que algo de la pretendida resurrección de las primitivas tradiciones era patentemente fraudulento. En ningún lugar esto es más claramente evidente que en la supuesta resurrección de una «bendición judía de la mesa» de los días de los primeros conversos judíos a la Cristiandad como remplazo para el Ofertorio. Querían que creyéramos que este desguace del Ofertorio marca un retorno al tipo de fe y liturgia de la Iglesia naciente, y además supuestamente nos recuerda nuestras raíces judías.
    
Todas estas alegadas razones y explicaciones son simplemente mentiras, y su naturaleza subversiva es revelada por el hecho que tuvieron éxito donde Lutero fracasó en eliminar el Ofertorio que él odiaba. Primero, el Ofertorio no fue remplazado por una bendición judía de la mesa, sino por una bendición rabínica del Talmud, como veremos a continuación. Segundo, el Talmud no fue escrito durante la vida de Cristo o Sus Apóstoles, y no podía haber sido reflejo de nada en la Iglesia naciente, sino de las tradiciones de sus primeros enemigos. De hecho, el Talmud fue escrito en Babilonia después que los rabinos habían rechazado al Mesías (escrito en realidad por rabinos en pleno y venenoso acuerdo con ese rechazo). Tercero, la bendición talmúdica es parte de una lista de “bendiciones” en el Talmud que también contiene maldiciones contra los cristianos.
  
Cuarto, lo que conocemos como judaísmo –el pantano rabínico de blasfemia y paganismo codificado en el Talmud– no tiene ninguna conexión con la fe del Antiguo Testamento, porque la anula (Mateo 15, 1-9). Quinto, tomar prestada cualquier oración del Talmud es posiblemente traicionar a Cristo, porque el Talmud –quemado por varios Papas astutos– contiene las más horribles blasfemias conocidas por el hombre contra Jesús y María, de las cuales citaremos solo unas pocas a fines de documentación.
    
Antes de respaldar estas aseveraciones, vale notar que todos los Padres del Concilio Vaticano II fueron advertidos que fuerzas encubiertas del judaísmo y la francmasonería iban a dar un “golpe” en el Concilio, so capa de una «reconciliación fraterna» y so pretexto de «construir puentes». Esta advertencia vino en la forma de una nota larga y profundamente documentada por mí titulada Complot contra la Iglesia, escrito por varios autores bajo el pseudónimo de Maurice Pinay. Uno de los verdaderos autores fue el P. Joaquín Sáenz y Arriaga, posteriormente sujeto de una cuestionable excomunión luego de exponer la ostensión pública del efod judío de Caifás por Pablo VI, un emblema repleto de simbolismo masónico y rabínico.
    
Debe también resaltarse que el arquitecto de la Nueva Misa, el arzobispo Annibale Bugnini, ha sido expuesto como un francmasón secreto. Una redada en una logia italiana en 1976 reveló una lista de prelados vaticanos de alto rango, sus fechas de iniciación en la francmasonería, e incluso sus nombres clave. Bugnini entró a la Hermandad el 23 de Abril de 1963, y su nombre clave fue Buan [2].
   
Varios Papas han codenado a la francmasonería, comenzando por Clemente XII en 1738, y por una buena razón. El intento conspirativo de la francmasonería no fue solamente indicado por sus espeluznantes juramentos de obediencia ciega a los superiores so pena de asesinato (como sucedió en el caso de William Morgan [3]), sino también en los grados superiores  como el grado judaico Kadosh [4], donde una corona de burla y una tiara papal de burla son apuñaladas en un inequívoco ataque contra la Iglesia y el Estado (este grado es el grado 30.º en el Rito Escocés actual) [5]. Adicionalmente, el británico Grado Arco Real, la culminación del Tercer Grado o Maestro Masón, contiene una invocación «por el bien de la Masonería en general, pero la nación judía en particular» [6]. Por eso la Francmasonería como institución está claramente jurada para combatir contra la Iglesia y el Estado bien ordenado, y para servir a los intereses del judaísmo encarnados en el Talmud. Por estas graves razones, varios Papas reconocieron la amenaza planteada por esta sociedad secreta subversiva y la censuraron en los términos más fuertes posibles [7].
  
Sin embargo, los masones se infiltraron, según sus propios planes que habían sido expuestos por Mons. George F. Dillon en 1884 y publicado por el Papa León XIII un año después a su propia costa, después que el mismo Papa redactó Humánum Genus, la más contundente condena papal contra la francmasonería que se haya escrito [8]. Uno de los consiguientes triunfos masónicos contra la Iglesia fue claramente la demolición de la liturgia, llevada a cabo por uno de sus propios miembros, como hemos visto. Las señales de traición son aparentes a los que tienen ojos para ver y un sentido católico, y no es menester recapitularlas. Pero este contexto de subversión e intriga anticristiana requiere ser señalada para entender la verdaderamente blasfema sustitución del Ofertorio con un pasaje casi verbátim de los amos a quienes la institución masónica ha jurado servir como se evidencia en el Grado Arco Real referenciado arriba.
  
Un mito moderno es que esta «bendición judía de la mesa» tiene sus raíces en el culto de los tiempos de Esdras. Buscando en la Biblia se revelará que esta historia está ausente en las páginas de la Sagrada Escritura. ¿Dónde, pues, se origina? La Enciclopedia Judía [9] (publicada entre 1901-1906, consistente en doce volúmenes) nos dice, en su artículo sobre Bendiciones, que la historia del origen de las “bendiciones” en el judaísmo es una “tradición rabínica” en el mismo Talmud, de hecho está en el tratado Berajot 33a. Sin embargo, como fuente histórica, el Talmud debe ser rechazado de tajo, tal como uno debe rechazar las historias talmúdicas que la Santísima Virgen María fue una «ramera» (Sanedrín l06a), que Adán tuvo relaciones sexuales con todos los animales en el Jardín del Edén (Yevamot 63a), que Jesús «aprendió brujería en Egipto» (Shabbos 104b), o que Jesús está en el Infierno siendo hervido en «excremento caliente» (Guitín 57a). Se debe resaltar que estos pasajes y muchos otros, antes negados por los rabinos, han sido incluidos en la traducción más reciente y autorizada del Talmud  –del cual varios volúmenes aún están en producción– dirigida por el reconocido estudioso talmúdico rabino Adin Steinsaltz. El rabino Steinsaltz comenta sobre versiones anteriores truncadas y censuradas del Talmud: «Donde quiera que el Talmud hace referencias insultantes a Jesús o a la Cristiandad en general, el comentario era completamente borrado. y el nombre de Cristo era sistemáticamente removido» [10].
    
En The Essential Talmud (Lo esencial del Talmud), el rabino Steinsaltz escribe de la suprema importancia del Talmud de Babilonia: «Los eruditos de Babilonia fueron pronto atraídos al nuevo centro y miles de discípulos confluyeron a estudiar allí» [11]. Lo que Cristo condenó como «las tradiciones de los mayores» (Marcos 7, 1-13), el rabino Steinsaltz lo llama la “ley oral”, declarando que «la tarea de preservar y codificar el vasto cuerpo de la ley oral se realizó por varias generaciones» [12]. Esta ley oral fue eventualmente escrita como el Talmud, siendo su versión más importante y autorizada el extenso Talmud de Babilonia. El rabino Steinsaltz traza el desarrollo y redacción gradual del Talmud de Babilonia, comentando que «las autoridades naturales mejor equipadas para aclarar los problemas fueron los directores de las grandes academias babilonias de Sura y Pumbedita». Su autoridad no fue cuestionada, y por consecuencia el Talmud asumió la mayor importancia posible, eclipsando el Antiguo Testamento como el texto central del judaísmo: «Históricamente hablando», escribe el rabino Steinsaltz, «el Talmud es la columna central de la cultura judía» [13]. Notar: el Talmud, no el Antiguo Testamento. De las tradiciones orales talmúdicas redactadas, que Cristo denunció como una nota de los fariseos y los escribas, vino lo que conocemos hoy ser el judaísmo. Y es de esta falsa religión, fundada en el rechazo a Jesús, que fue tomado el remplazo del Ofertorio en la Misa.
    
Alguno puede responder que el judaísmo no es una religión diferente, sino simplemente una «fase» previa de la alianza hoy llamada Cristiandad [14], con oraciones que después de todo están dirigidas al mismo Dios. En respuesta a esta caracterización completamente falsa, que confunde como hace la fe de los israelitas con la corrrupción de los fariseos, ya en tiempos de Cristo bien atrincherados, citaré a un Doctor de la Iglesia universalmente rechazado hoy. San Juan Crisóstomo responde incisivamente: «Pero en cualquier medida los judíos dicen que ellos, también, adoran a Dios. Dios no quiera que yo diga eso. ¡Ningún judío adora a Dios! ¿Quién dice así? El Hijo de Dios lo dice. Porque Él dijo: “Si conociérais a Mi Padre, me conoceríais también a Mí. Pero ni me conocéis a Mí ni conocéis a Mi Padre”. ¿Podría producir un testigo más confiable que el Hijo de Dios?» [15].
    
El verdadero origen de la denominada «bendición judía de la mesa» es por toda evidencia el Talmud mismo, por la ausencia de cualquier otro testimonio que atribuya un auténtico origen veterotestamentario a las prácticas de aquellos que inventaron libremente tantas objetables tradiciones que el mismo Cristo les condenó en varias ocasiones (Marcos 7, 1-13; Mateo 15, 1-9; Mateo 23, 25-26). Por eso en la explicación de las «Bendiciones» en la Enciclopedia Judía, encontramos que «con el paso del tiempo todas estas bendiciones asumieron una forma estereotipada; y el Rav [Akiva] reguló que para ser considerada como una bendición regular (Berajot 40b), toda bendición debe contener el nombre de Dios, y el rabino Yohanán [ben Zakai] que debe contener el atributo de la realeza de Dios». En otras palabras, el Talmud y sus autores rabínicos dictaron la forma de la bendición en el judaísmo que posteriormente hallamos descaradamente importada en la Nueva Misa por el comité de Bugnini. Por supuesto, para el tiempo del Vaticano II, las voces que clamaban por la «paz con el judaísmo» eran fuertes. Se puso en marcha en la Iglesia una nueva «apreciación» del judaísmo, culminando en el decreto de Nostra Ætáte que los judíos no mataron a Jesús [16]. Azotada por el látigo del Holocausto, la Iglesia estaba en marcha tratando de probar su simpatía por las sinagogas. Si solo Pablo VI, al revisar este audaz “intercambio” en la Misa, hubiese escuchado la fuerte exhortación de San Juan Crisóstomo: «Como hay algunos que piensan de la sinagoga como un lugar sagrado, debo decirles a ellos algunas palabras. ¿Por qué reverenciáis ese lugar? ¿No debéis despreciarlo, tenerlo en abominación y huir de él? Ellos responden que allí son guardados la Ley y los libros de los profetas. ¿Qué es esto? ¿Será un lugar santo cualquier lugar donde estos libros estén? ¡De ninguna manera! Es por esta razón por encima de las demás de por qué odio la sinagoga y la aborrezco. Ellos tienen a los profetas pero no les creen; leen los escritos sagrados pero rechazan a sus testigos, y esta es una señal de culpables del mayor ultraje» [17]. Pero el consejo de este Doctor de la Iglesia no solo fue ignorado, uno puede decir que ha sido el objeto de una disculpa papal dada dentro de la Sinagoga de Roma el 13 de Abril de 1986 [18].
    
La fuente del remplazo para el Ofertorio es aclarada en la Enciclopedia Judía, que introduce ¡una lista de «bendiciones prescritas en el Talmud y adoptadas en la liturgia; cada una de ellas comenzando con la fórmula “Bendito seas, oh Señor, Dios nuestro, Rey del Universo”»! Aunque la liturgia del judaísmo es entendida en la referencia de arriba, irónicamente esta bendición talmúdica deviene repetida casi verbátim en la Nueva Misa. Pero una ironía aun más grande es el hecho que en este caso el latín es más cercano en la forma al Talmud que la traducción inglesa hecha por el ICEL: porque en el latín se lee «Benedíctus es, Dómine, Deus univérsi», que traducida literalmente se convierte en «Bendito seas, Señor, Dios del Universo», mientras la traducción común que uno encuentra es: «Bendito eres Tú, Señor Dios de toda la creación». La diferencia es pequeña, pero el latín refleja más explícitamente el Talmud. Trágifamente, los que esperan una «purificación» de la Nueva Misa vertiéndola en latín solo encontrarán más exacto el blasfemo paralelo entre el remplazo del Ofertorio y el Talmud.
   
Mientras uno lee el Talmud y la Enciclopedia Judía, se hace aparente que esta fórmula se extiende a todas las bendiciones, no solamente a las bendiciones de la mesa. Declara la Enciclopedia Judía que para el siglo II «ya estaban fijadas en su forma y número, puesto que el rabino Meïr declara ser deber de todos decir cien bendiciones diariamente». Estas «bendiciones» incluyen recitar una «bendición» después de exonerar el vientre («que has formado al hombre en sabiduría y creado muchos orificios»), agradeciendo a Dios por no hacerlo un gentil, y agradeciendo a Dios «que no me has hecho una mujer».
 
La estructura básica de las bendiciones fue eventualmente cristalizada en 18. Comenta el rabino Steinsaltz: «La Gran Asamblea… decidió componer una oración estándar reflejando los deseos y aspiraciones de todo el pueblo [la Amidá, N. del T.]. Fue compuesta por diez y ocho bendiciones, cada una tratando brevemente una materia. Esta oración, que en su mayor parte ha sobrevivido hasta el presente y constituye la base del servicio en la sinagoga, consiste en tres bendiciones de apertura, tres bendiciones de cierre, y doce intermedias conteniendo varias demandas y súplicas» [19]. Sin embargo, merece señalarse el hecho que las «bendiciones» diarias del judaísmo contienen una maldición contra los cristianos. Como nos dice el profesor Israel Shahak de la Universidad Hebrea: «en la sección más importante de la oración semanal –las “diez y ocho bendiciones”– hay una maldición especial, originalmente dirigida contra los cristianos, los judíos convertidos a la cristiandad y demás judíos herejes: “Que no haya esperanza para los apóstatas, y perezcan en un instante los cristianos”» [20]. Comenta el rabino Steinsaltz: «Una de las alteraciones introducidas al servicio poco después de la destrucción [del Segundo Templo] no estaba, sin embargo, conectada al mismo Templo sino al problema de las sectas heréticas, gnósticas y cristianas… Los problemas llegaron a tal punto que los sabios del Sanedrín en Jamnia decidieron añadir al Shemoné Esré [en hebreo שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה, “Las diez y ocho bendiciones”, nombre con el que es conocida la Amidá, N. del T.] una bendición adicional (la cual en realidad es una maldición) sobre los herejes… [21]». Uno puede ver que la oración patrón en la Nueva Misa no era usada solo para las «bendiciones» de la mesa e incluso en el baño, sino también para abrir las maldiciones a los cristianos, como incluso es admitido reluctantemente por el rabino Steinsaltz.
    
Tal es el contexto escalofriante de la fuente de la oración que remplazó el Ofertorio en la Nueva Misa. Seamos sincero: el contexto es amplio de blasfemia y sacrilegio, porque el Talmud y sus autores estaban llenos de odio y maldiciones, verificables hoy en el Talmud de Steinsaltz, contra Cristo y los cristianos [22]. El hecho que la versión de la oración presente en la Nueva Misa no sea abiertamente blasfema no es más defensa de su inclusión que lo sería la importación de un pasaje que suene inocente del Libro de la Ley del satánico Aleister Crowley [23] en nombre de alcanzar a los «descarriados» o «conectar con los que tienen, aunque oscura, una Semilla del Verbo». Dejemos a un lado tan notoria bazofia y llamemos las cosas por su nombre, llamemos blasfemia a la blasfemia, y demandemos a viva voz y persistentemente de Roma la plena restauración de lo que es nuestro por derecho: una Misa no nacida en la traición y marcada por el sacrilegio.
    
Porque los Padres Conciliares fueron debidamente advertidos, como lo fue Pablo VI. Citando del libro entregado a cada obispo en el Concilio Vaticano II: «Se está consumando la más perversa conspiración contra la Santa Iglesia. Sus enemigos traman destruir sus más sagradas tradiciones y realizar reformas tan audaces y malévolas… con el fingido celo de modernizar a la Iglesia y ponerla a la altura de la época, pero en realidad con el oculto propósito de abrir las puertas… y preparar la futura destrucción del Cristianismo. Todo esto que parece increíble, se pretende realizar en el Concilio Vaticano [II]. Tenemos datos de que todo se ha tramado en secreto contubernio…» [24]. Pero hoy no necesitamos evidencias de la traidora planeación, porque podemos ver los resultados en la implementación de las reformas posconciliares, incluyendo la reforma de la liturgia. Y en ninguna parte es más notoria la mano de un enemigo que en el remplazo del Ofertorio con palabras que son una nota de una religión diferente, reproducida del principal texto anticristiano en la amplia historia de la resistencia humana a la gracia.
    
Craig Heimbichner es un converso y reconocido experto sobre la Francmasonería y el ocultismo. Conferencista y escritor, él está disponible para discutir los peligros del ocultismo y su influencia en la actualidad. Él puede estar a cargo de Catholic Family News.
  
NOTAS
[1] Por esta razón fue ordenado por Inocencio IV en la Bula Ímpia Judæórum Perfídia la quema del Talmud, y posteriormente también por varios Papas.
[2] Los hechos fueron relatados en un artículo del 12 de Septiembre de 1978 en la revista Osservatore Politico en Roma (Italia) titulado “La gran Loggia Vaticana”. El autor, Carmine Mino Pecorelli, presuntamente murió después de imprimir la lista de prelados.
[3] El capitán William Morgan, francmasón del Arco Real, publicó en 1827 los rituales y juramentos secretos masónicos. Él fue secuestrado y asesinado por sus hermanos masones, un evento que llevó al original tercer partido político en los Estados Unidos: el Partido Antimasónico.
[4] Hebreo (קָדוֹשׁ) para «santo» o «consagrado».
[5] Ver Secret Societies Illustrated (Las sociedades secretas ilustradas), publicado por la editora masónica Ezra A. Cook Publications, Inc., pág. 123.
[6] Duncan’s Masonic Ritual and Monitor (Ritual y monitor masónico de Duncan), Malcolm C. Duncan, pág. 249.
[7] La excomunión de los francmasones fue removida del Código de Derecho Canónico de 1983, aunque el cardenal Ratzinger aclaró subsecuentemente el 26 de Noviembre de 1983 que la membresía es un «pecado grave» que excluye de la recepción legítima de la Sagrada Comunión. Con todo, uno se pregunta por qué fue removida la explícita prohibición canónica. Es ciertamente real que muchos católicos oyeron de este cambio y se unieron a las logias masónicas.
[8] El lector es referido al excelente resumen de estos documentos por John Vennari, Las Instrucciones Permanentes de la Alta Vendita. Un plan masónico para subvertir a la Iglesia Católica (TAN Books and Publishers, Inc.) Disponible en Catholic Family News, $4.00US contraentrega.
[9] Disponible en línea en www. Jewishencyclopedia.com
[10] Adin Steinsaltz, The Essential Talmud, pág. 84.
[11] Adin Steinsaltz, Ibid., pág. 43.
[12] Steinsaltz, Ibid., pág. 41.
[13] Ibid., pág. 266.
[14] La premisa abíblica y acatólica de la obra del cardenal Ratzinger Muchas religiones–Una única Alianza: Israel, la Iglesia y el Mundo, Ignatius Press, 1999.
[15] San Juan Crisóstomo, Discurso sobre los cristianos judaizantes, III (2).
[16] El día en que fue promulgado, San Simón de Trento, el niño mártir que había sido asesinado por los judíos en Viernes Santo por odio a Cristo, fue removido del Calendario Romano.
[17] San Juan Crisóstomo, Ibid., V (2).
[18] El Papa Juan Pablo II fue directamente confrontado en esta ocasión con la quema del Talmud por sus predecesores. Su respuesta fue disculparse por «los actos de discriminación, la limitación injustificada de la libertad religiosa… respecto a los judíos… por quienquiera que sea», y agregó: «Repito: por quienquiera que sea». Ver a Luigi Accattoli, Man of the Millennium: John Paul II (en español: Karol Wojtyła: El hombre más famoso del siglo XX, págs. 176-177), págs. 139-140. Si Juan Pablo II incluyó a los Papas anteriores en su disculpa, por clara implicación incluyó a San Juan Crisóstomo, que fue famoso por su enérgica denuncia del veneno talmúdico.
[19] Adin Steinsaltz, Ibid., págs. 101-102.
[20] Israel Shahak, Jewish History, Jewish Religion (Historia judía, religión judía), pág. 63.
[21] Adin Steinsaltz, Ibid., p. 105.
[22] Un excelente resumen de estos pasajes puede hallarse en la concisa obra de referencia Judaism’s Strange Gods (Los dioses extraños del judaísmo) por Michael A. Hoffman II.
[23] Por ejemplo, ¿un neo-católico objetaría la frase: «No hay lazo que pueda unir los divididos más que el amor»? Suficientemente inocente en sí misma, es una cita del odioso Libro de la Ley de Crowley, el cual, como el Talmud, contiene blasfemias contra Jesús y María. Si uno encuentra objetable (como debería) una cita de Crowley, a fortióri debe objetar a los rabinos que vivieron cercanos al tiempo de Cristo, y aun así Lo denigraron en el Talmud con blasfemias cada vez peores.
[24] Maurice Pinay, Complot contra la Iglesia, pág. 15.

UN RECORDATORIO DE QUIENES PASARÁN A OLVIDO

Ahora que el sacerdote Joseph Ratzinger (conocido en el mundo y los modernistas como “Papa emérito” Benedicto XVI) está muerto y sepultado, conviene notar que quedan actualmente con vida solo ¡cinco! Padres conciliares (Fuente: Catholic Hierarchy; consultado: 6 de Enero de 2023).
 
Consagrado obispo
Edad (Años)
NombreTítulo actual
8 Sep 1961101,01Obispo José de Jesús Sahagún de la ParraObispo emérito de Ciudad Lázaro Cárdenas (Michoacán, Méjico)
4 Oct 196399,10Obispo Luigi BettazziObispo emérito de Ivrea (Italia)
20 Oct 196398,15Arzobispo Victorinus Youn Kong-hiArzobispo emérito de Gwangju (Corea del Sur)
5 Feb 196494,53Arzobispo Alphonsus MathiasArzobispo emérito de Bangalore (India)
29 Ago 196590,17Francis cardenal ArinzePrefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (Curia Romana)
  
De ellos, cabe decir algunas cosas:
  • Si bien todos cinco son obispos válidos al ser consagrados con el Rito Romano tradicional antes del 18 de Junio de 1968 por obispos legítimos y válidos, solo uno lo fue antes de empezar el Concilio (Sahagún de la Parra fue consagrado el 8 de Septiembre de 1961 para la diócesis de Tula, en el estado mejicano de Hidalgo). 
  • Ninguno de ellos presentó un “votum” (opinión) antes del Concilio, ni hizo parte de la Comisión preparatoria.
  • Ninguno asistió como obispo a todas las cuatro sesiones conciliares (en promedio, asistieron a 2,4 sesiones). Aparte, Sahagún de la Parra fue el único que estuvo en la sesión inaugural, el 11 de Octubre de 1962; y Arinze solo asistió a la última sesión.
  • Bettazzi (que en el momento del Concilio era obispo titular de Tagaste y auxiliar de Bolonia) es el único firmante del “Pacto de las catacumbas” que aún está vivo. Después del Concilio, fue nombrado obispo diocesano de Ivrea el 29 de Noviembre de 1966.
La distancia temporal del comienzo del Vaticano II hasta nuestros días es tanta como la aquel respecto a la muerte de la reina Victoria de Inglaterra († 1901): ¡61 AÑOS!

Frecuentemente, los 16 documentos del Vaticano II hacen referencia a «hodiérnum tempus» (tiempo de hoy). A este paso, cuando estos cinco obispos (y los otros 12 que le quedan a los conciliares) reciban de Dios Omnipotente la sentencia eterna por su apostasía, su recuerdo (y el del Concilio) serán «hestérnum tempus» (tiempo de ayer).

TRINO DEL PARLAMENTO UCRANIANO ENOJA A UCRANIA E ISRAEL

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
  
UN TUIT DEL PARLAMENTO UCRANIANO QUE GLORIFICA A BANDERA DESATA CRÍTICAS EN POLONIA E ISRAEL
Publicado: 4 ene 2023 07:52 GMT
  
Una marcha con antorchas y un retrato de Stepán Bandera en Kiev, Ucrania, 1 de enero de 2022 (Efrem Lukatsky / AP).
  
Una nueva demostración de culto hacia Stepán Bandera —líder de la Organización de Nacionalistas Ucranianos que colaboró con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial— en una cuenta oficial del Parlamento ucraniano despertó preocupaciones tanto entre políticos polacos como en la sociedad israelí.
   
El polémico tuit fue publicado por la Rada Suprema el 1 de enero, coincidiendo con el 114.º aniversario del nacimiento de este colaborador nazi e ideólogo extremista de mediados del siglo XX. En la publicación aparece el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el general Valery Zaluzhny, posando con una fotografía de Bandera de fondo.
  
  
Mientras que el texto que acompañaba a la imagen prometía que «la victoria completa del nacionalismo ucraniano será cuando el Imperio ruso deje de existir». Además, según el tuit, el jefe militar es «plenamente consciente» de «estas instrucciones» del colaborador nazi.
    
En varias ocasiones Israel ha hecho llamamientos a no glorificar a antisemitas y criminales de guerra, incluido en un discurso del expresidente Reuven Rivlin en 2016 y un artículo del actual mandatario Isaac Herzog en 2021. Hace un año, la marcha organizada en memoria de Bandera por las calles de Kiev fue condenada por el embajador israelí Joel Lion, recuerda el periódico Haaretz.
   
Una fuente diplomática israelí aseguró al medio que explicaron a Kiev su postura al respecto muchas veces. Pero «aparentemente no hay nada que podamos hacer, al menos por el momento», resumieron.
   
Por su parte, el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, expresó su rechazo al tuit de la Rada Suprema y aseguró que presionará a su par ucraniano, Denís Shmygal, para que se tomen medidas al respecto.
   
Durante una rueda de prensa, Morawiecki indicó que «no hay matices» cuando se trata de la glorificación de un colaborador nazi como este. «Somos extremadamente críticos, muy, muy negativos de cualquier glorificación o incluso mención de Bandera», puntualizó, recordando los «terribles crímenes ucranianos» que fueron cometidos bajo la ocupación alemana.
   
En este contexto, el político polaco se preguntó «si la Rada Suprema también se asemeja a esta figura que fue el ideólogo de esos tiempos criminales». A su juicio, no debe haber «la más mínima indulgencia para aquellos que se niegan a admitir que ese terrible genocidio fue algo inimaginable», y aseveró que «no hay palabras de justificación» para esta clase de acciones.
   
Después de la llamada de atención de Morawiecki, el tuit con la mención de Bandera fue borrado de la cuenta del Parlamento ucraniano. «Esta es una señal de que los ucranianos han escuchado nuestra voz», consideró por su parte el diputado polaco Arkadiusz Mularczyk. «Honrar a Bandera, un ideólogo de los nacionalistas ucranianos que asesinaron a decenas de miles de polacos en Volinia, es inaceptable para el Estado polaco», agregó.
   
En junio pasado, las polémicas declaraciones que elogiaban a Stepán Bandera por parte del entonces embajador ucraniano en Alemania, Andréi Mélnik, provocaron rechazo en Berlín y obligaron a Kiev a destituirlo, según reveló The New York Times.
  • Bandera fue responsable de numerosos ataques terroristas perpetrados en Ucrania, Polonia, Rumanía y otros países, actos que Kiev no ha condenado.
  • Desde 1943, dicha organización liderada por Bandera realizó matanzas de polacos en Volinia y en el este de Galitzia. Se le atribuye la muerte de hasta 100.000 civiles, aunque en ese momento Bandera se encontraba en un campo de concentración alemán y no estaba directamente a cargo del movimiento.
  • Miembros de la Organización de Nacionalistas Ucranianos también estuvieron implicados en asesinatos de judíos en esos territorios.

ANUNCIO DE LAS FIESTAS MOVIBLES 2023

En el Rito Romano tradicional, el día de la Epifanía, el Diácono, luego del canto del Evangelio, hacía el anuncio de la Pascua y las fiestas movibles del año.
   
Para el año 2023, tenemos el siguiente (Imagen proporcionada por SCHOLA SAINTE CÉCILE): 
      
   
LATÍN
Novéritis, fratres caríssimi, quod annuénte Dei misericórdia, sicut de Nativitáte Dómini nostri Jesu Christi gavísi sumus, ita et de Resurrectióne ejúsdem Salvatóris nostri gáudium vobis annuntiámus:
   
Die quínta Februárii erit Domínica in Septuagésima. 
  
Décima secúnda ejúsdem dies Cínerum, et initium jejúnii sacratíssimæ Quadragésimæ. 
   
Nona Aprílis sanctum Pascha Dómini nostri Jesu Christi cum gáudio celebrábitis. 
   
Décima octáva Máji, erit Ascénsio Dómini nostri Jesu Christi. 
   
Vigésima octáva ejúsdem Festum Pentecóstes. 
   
Octáva Júnii Festum sacratíssimi Córporis Christi. 
   
Die tértia Decémbris Domínica prima Advéntus Dómini nostri Jesu Christi, cui est honor et glória, in sǽcula sæculórum. Amen.
   
TRADUCCIÓN
Sabed, carísimos hermanos, que como por la misericordia de Dios, hemos saboreado las alegrías del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, así os anunciamos hoy el próximo gozo de la Resurrección de este mismo Dios y Salvador nuestro: 
   
El día cinco (5) de Febrero será Domingo de Septuagésima. 
   
El día veinte y dos (22) del mismo mes será el miércoles de Ceniza y el comienzo del ayuno de la santa Cuaresma. 
   
El día nueve (9) de Abril celebraremos con entusiasmo la santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo. 
  
El día diez y ocho (18) de Mayo se celebrará la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo. 
   
El día veinte y ocho (28) del mismo mes, la fiesta de Pentecostés. 
   
El día ocho (8) de Junio, la fiesta de Corpus Christi. 
   
El día tres (3) de Diciembre será el primer Domingo del Adviento de Nuestro Señor Jesucristo, a quien sea dado honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 5 de enero de 2023

VATICANO USA CUADRO DE RUPNIK PARA PORTADA DE SU COLECCIÓN DE SELLOS POSTALES

El volumen de las emisiones de sellos postales del Servicio Postal y Filatélico vaticano del año 2022 tiene en la portada una pintura del infame presbítero esloveno Marko Iván Rupnik Kaučič SJ, informó National Catholic Register el día 5 de Enero de 2023.
  

El cuadro, titulado “Este misterio es grande” pretende representar el episodio evangélico de las Bodas de Caná (San Juan II, 1-11), y había sido el logo oficial del X Encuentro Mundial de las Familias realizado en Junio de 2022.
   
  
«El Servicio Postal y Filatélico [vaticano] se complace en presentar a los coleccionistas el tradicional volumen anual que presenta toda la producción filatélica vaticana y las cancelaciones [estampas desfiguradas para prevenir el reúso] en uso en 2022», anunció el comunicado de prensa del 22 de Diciembre de ese año, tres semanas después de conocerse por la prensa italiana las denuncias de abusos sexuales cometidos por el presbítero Rupnik y la excomunión latæ senténtiæ por absolver al cómplice.
   
Si el Vaticano fuera coherente en su discurso de “tolerancia cero” con los abusadores, ni siquiera habría autorizado usar el cuadro de semejante individuo para adornar la portada. Pero es claro que ese discurso no aplica para los amigos de Bergoglio y su camarilla.
  
Caricatura tomada de GLORIA CARTOON.

LA “PAZ TOTAL” ES LA “CLAUDICACIÓN TOTAL” ANTE LOS ENEMIGOS DE COLOMBIA

Por Eugenio Trujillo Villegas, director de la Sociedad Colombiana Tradición y Acción.
  
  
Una de las banderas más publicitadas de este gobierno es la llamada “paz total”. Para entender lo que esto significa, debemos preguntarnos: ¿qué es la paz? Este concepto se manipula de tal forma en el mundo actual, que se ha convertido en una abstracción filosófica, que cada persona interpreta a su manera de acuerdo con sus intereses.
    
Santo Tomás de Aquino, tal vez el más fulgurante pensador del mundo cristiano, la definió así: “la paz es la tranquilidad dentro del orden”. Lo cual se complementa con un principio milenario, que es el fundamento de la Civilización Cristiana, que afirma que la verdadera paz, es “la paz de Cristo en el Reino de Cristo”. Y esto solo se consigue cuando la filosofía del Evangelio gobierna a las naciones, a la sociedad y a los hombres.
   
Esto quiere decir que ahora y en todas las épocas, la verdadera paz depende de la práctica de las virtudes cristianas. Depende del respeto a los derechos fundamentales; del triunfo de los valores morales y éticos sobre las pasiones desordenadas, pecaminosas y criminales. Para que haya verdadera paz, es necesario castigar a los que irrespetan esos valores y matan, secuestran y roban a diestra y siniestra, sin respeto alguno por cualquier principio de moral y de ética. La falsa paz que nos ofrecen es la paz del crimen, del pecado, de la traición, del engaño, de la corrupción, y de todos los demás males vigentes en Colombia y en el mundo.
    
Hablan de paz, pero esa no es la paz
Podrán hablar de paz todo lo que quieran, pero sin esos presupuestos nunca habrá paz. Y peor aún, la falsa paz que se construye en el mundo de la mentira y del crimen, servirá para alimentar las más bajas intenciones de quienes la proponen. Así, para los comunistas, la “paz” es la absoluta imposición de su sistema de gobierno; para los dictadores, la “paz” es que nadie se les oponga en sus perversas intenciones totalitarias; para los terroristas, la paz es que nadie les impida perpetrar sus actos criminales; y para los idiotas y los cobardes, la “paz” es que nadie los moleste en lo más mínimo, mientras que los enemigos destruyen el orden social.
   
El Gobierno nos anuncia que estamos en un proceso de “paz total”, como si los colombianos no lleváramos más de 40 años escuchando esa mentira, pues durante todo este tiempo cada uno de nuestros gobernantes hizo su propio proceso de paz y todos ellos fueron un fracaso.
   
Han comenzado unas “negociaciones secretas” con cinco de los grupos terroristas que están empeñados en destruir a Colombia. Entre ellos están el ELN, que ejecuta el terrorismo más cruel y despiadado, con miles de personas asesinadas y secuestradas.
   
Le siguen la Segunda Marquetalia, de Iván Márquez, y el Estado Mayor Central, dos organizaciones disidentes de las FARC que se la pasaron ocho años en diálogos de paz con Juan Manuel Santos. Exigieron la capitulación del Estado ante todos sus crímenes, y cuando la obtuvieron, volvieron a la clandestinidad y a la lucha armada, pues según ellos, lo negociado no fue suficiente.
   
Las otras dos son las Autodefensas Gaitanistas y las Autodefensas de la Sierra Nevada. El denominador común de todas ellas es que viven del crimen organizado, de asesinar policías, soldados, empresarios y campesinos, y de financiarse con los dineros del narcotráfico. Son carteles narcoterroristas que producen cocaína y la exportan al primer mundo, donde están los consumidores.
   
Petro anuncia un acuerdo que no existe
Como todo en esta novela de terror está fabricado con mentiras y engaños, el pasado 31 de diciembre el presidente Petro anunció pomposamente que se llegó a un acuerdo bilateral con estas cinco organizaciones, de tal forma que habría con ellas una tregua hasta el 30 de junio del 2023. Pero tan solo dos días después el ELN lo desmintió púbicamente, diciendo que no había tal tregua, que de eso no se ha hablado nada, y que ellos apenas están comenzando unas negociaciones, así es que seguirán en guerra. Además, las Fuerzas Armadas tampoco fueron informadas de la supuesta tregua, con lo que se configura una vez más un escenario de locura, en donde todo es falso y confuso.
    
Hasta ahora, después de casi un mes de reuniones con el ELN en Caracas, lo único que se ha definido es que las negociaciones continuarán en Méjico. Mientras tanto, solo hay comilonas y borracheras pagadas con los impuestos de los colombianos en el hotel más caro de Venezuela, que ahora será reemplazado por el hotel más caro de Méjico. Y así seguirá el proceso, hasta que el ELN diga que no está de acuerdo con nada, que la paz de ellos es matar gente inocente, exportar coca y destruir el País. Y que no habrá ningún acuerdo.
   
Exactamente igual a lo que pasó con las FARC después de ocho años de mentiras, de centenas de miles de millones de pesos gastados inútilmente, y del robo de un Plebiscito donde se rechazó el Acuerdo. Toda una trama dirigida por el expresidente Santos y sus negociadores, que engañaron al País desde el primer día. Al menos los criminales de las FARC estaban en lo suyo, que era exigir lo que evidentemente consiguieron. Esto es, la total impunidad para sus crímenes, llegar al Congreso de la República sin votos y lavar su inmensa fortuna obtenida con el narcotráfico.
   
Solo falta lo que muy pronto ocurrirá sin la menor duda. Que a esas negociaciones pronto van a llegar los gremios, algunos empresarios y unos pocos obispos en representación del Papa Francisco. Ellos son infaltables en esta auto-demolición, que va conduciendo a la Nación hacia el cadalso, perfectamente conscientes del mal que hacen y sin que eso les produzca el más leve remordimiento de conciencia. Desde que les paguen generosamente, como pasó con Humberto de la Calle y el General Jorge Mora, ellos están dispuestos a las mayores vilezas y a las más grandes capitulaciones.
   
¡Esta es la falsa paz de quienes nos han engañado por años, que evidentemente no es la verdadera paz! No será nunca “la paz de Cristo en el Reino de Cristo”, que es la única paz verdadera. Esa es la que queremos todos los colombianos de bien, y esa paz no se consigue capitulando ante el crimen, sino luchando con valor por la defensa de Colombia.
   
Enero 4 de 2023.

EL CREDO MODERNISTA DE RATZINGER

Traducción del artículo publicado por Brice Michel en LA CONTRERÉVOLUTION EN MARCHE.
  
LOS DOCE ARTÍCULOS DE FE DEL CREDO MODERNISTA DE JOSEPH RATZINGER, “BENEDICTO XVI”
    
  
Bajo las apariencias conservadoras, presentado por los medios como amigo de los tradicionalistas, Joseph Ratzinger fue en realidad un modernista consumado. Presentamos aquí en 12 «artículos» el resumen de su «profesión de fe» modernista con su presupuesto filosófico fundamental: el relativismo. Cada uno de estos puntos está ilustrado por citas tomadas de sus propios escritos/conferencias. Joseph Ratzinger jamás se retractó de ninguna de estas afirmaciones altisonantes. Todos estos puntos reflejan un pensamiento eminentemente modernista con la influencia de filósofos como Kant, Hegel o Heidegger, de teólogos modernistas como Karl Rahner, Henri de Lubac o Teilhard de Chardin, o incluso de teólogos protestantes como Karl Barth y Rudolf Bultmann. Cabe decir que todos estos puntos están en contradicción flagrante con el Magisterio de la Iglesia y la doctrina católica.

«A partir de él (Hegel), ser y tiempo se imbrican e interpenetran cada vez más en el pensamiento filosófico. El ser es ahora tiempo. […] La verdad es función del tiempo. Lo verdadero no es simplemente verdadero, porque tampoco la verdad es simplemente. Es verdadero en y por un tiempo, porque pertenece al devenir de la verdad, que es en cuanto que deviene». Joseph RATZINGER, Principios de teología católica, 1982, págs. 14- 15.

Credo modernista de Joseph Ratzinger: 
1. La Revelación no es un conjunto objetivo de dones para creer, sino que depende de la interpretación subjectiva del creyente que la recibe (paso de la relación entre Dios y la humanidad de un «modelo de instrucción» a un «modelo de comunicación»)
«del concepto de “revelación” forma siempre parte el sujeto receptor». Joseph RATZINGER, Mi vida: Recuerdos 1927-1977, 1998.
«A la Escritura, pertenece el sujeto que la comprende» (NDLR: no hay distinción objeto/sujeto, ellos se confunde) Joseph RATZINGER, Mi vida: Recuerdos 1927-1977, 1998.
2. La Resurrección de Cristo no fue un acontecimiento histórico, sino un «salto cualitativo»
«Según esto, la resurrección no puede ser acontecimiento histórico en el mismo sentido en que lo es la crucifixión. Tampoco ha sido descrita a través de una narración propiamente dicha. El instante en que sucede se delimita con la locución escatológico-figurativa “al tercer día”». Joseph RATZINGER, Principios de teología católica – Ensayos y materiales, 1985, pág. 208
«La resurrección no es un acontecimiento histórico del mismo tipo que el nacimiento o la crucifixión de Jesús». Es «un salto cualitativo». Joseph RATZINGER, Jesús de Nazaret (tomo II), 2007, pág. 308.
« … Con la resurrección de Jesús, no ha sido revitalizada una persona cualquiera fallecida en algún momento, sino que con ella se ha producido un salto ontológico que afecta al ser como tal, se ha inaugurado una dimensión que nos afecta a todos y que ha creado para todos nosotros un nuevo ámbito de la vida, del ser con Dios». Joseph RATZINGER, Jesús de Nazaret (tomo II), 2007, pág. 274
«Como resultado común de todas estas tentativas, ha quedado la impresión de que, en cualquier caso, sabemos pocas cosas ciertas sobre Jesús, y que ha sido sólo la fe en su divinidad la que ha plasmado posteriormente su imagen. ¿Es el Jesús de la historia el que ha dado nacimiento al Cristo de la fe –es bien entendida la postura clásica de la Iglesia católica (y de las otras iglesias cristianas)– o bien es el Cristo de la fe que ha hecho aparecer un Jesús histórico?» Joseph RATZINGER, Jesús de Nazaret (tomo I), 2007, pág. 7.

Recordatorio del Magisterio de la Iglesia Católica: «La Resurrección del Salvador no es propiamente un hecho histórico, sino de orden meramente sobrenatural, ni demostrado ni demostrable, que la conciencia cristiana fue poco a poco derivando a partir de otros hechos» —CONDENADO por el papa San Pío X, Decreto “Lamentábili sane éxitu” (1907).

3. Jesucristo representa el polo de convergencia de la evolución humana, el «Punto Omega» (referencia a la teoría del «Cristo cósmico» de Teilhard de Chardin)
«La fe ve en Jesús al hombre en el que, hablando según el esquema biológico, se ha realizado la próxima etapa de la evolución; al hombre en quien ha tenido lugar la ruptura del modo limitado de ser del hombre, de la inclusión monádica» Joseph RATZINGER, Introducción al cristianismo, 1968, pág. 194.
4. La Ascensión de Nuestro Señor no era un movimiento de ascensión, sino solamente el fruto de la «proximidad permanente» de los discípulos con Jesús. Es una «experiencia»
 «La “ascensión” [siempre entre comillas] no es un marcharse a una zona lejana del cosmos, sino la permanente cercanía que los discípulos experimentan con tal fuerza que les produce una alegría duradera» Joseph RATZINGER, Jesús de Nazaret (tomo II), 2011, pág. 318.
5. Las Sagradas Escrituras no enseñan la resurrección de los cuerpos
“San Pablo no enseña la resurrección de los cuerpos sino la de las personas, y esta no es por una reconstitución de los “cuerpos de carne”, es decir, de los compuestos biológicos, lo que él declara expresamente imposible, sino según un modo nuevo de vida resucitada tal que es prefigurada en nuestro Señor» Joseph Ratzinger, La foi chrétienne hier et aujourd’hui, 1968 p. 277
«la predicación de la resurrección bíblica. Su contenido esencial no es la representación de una restitución de los cuerpos a las almas después de un largo período intermedio. Su sentido es más bien decir al hombre que él mismo sobrevivirá, no por poder propio, sino porque Dios lo ha conocido y amado de tal manera que no pueda perecer más» Joseph RATZINGER, Introducción al cristianismo, 1968, pág. 273
6. La fe católica no es una adhesión firme de la inteligencia a las verdades reveladas para realizar su salvación, sino la experiencia del «encuentro con Jesús» «que hace que valga la pena vivir la vida».
«La fe cristiana es un encuentro con el hombre Jesús, y en ella descubre en tal encuentro que el sentido del mundo es una persona. Jesús es el testigo de Dios, o mejor: es la presencia del mismo eterno en este mundo. En su vida y por la donación total de sí mismo por los hombres, el sentido de la vida se revela como una presencia, bajo la forma del amor, que me ama a mí también y que hace que valga la pena vivir la vida». Joseph RATZINGER, La fe cristiana ayer y hoy, págs. 36-37
7. El Magisterio de la Iglesia es evolutiva: la condenación de la libertad religiosa y el juramento antimodernista eran disposiciones provisionales y pertenecientes ahora al pasado.
«El texto de la instrucción sobre “la vocación eclesial del teólogo” [1]  afirma –puede se por primera vez de una forma tan clara– que existen decisiones del magisterio que no pueden constituir la última palabra sobre una materia como tal, sino un estímulo sustancial respecto al problema, y sobre todo una expresión de prudencia pastoral, una suerte de disposición provisional. Su sustancia permanece válida, pero los detalles sobre los cuales las circunstancias temporales han ejercido una influencia pueden tener necesidad de rectificaciones posteriores. En este orden, se puede pensar así también de las declaraciones de los papas del siglo pasado sobre la libertad religiosa como de las decisiones antimodernistas de comienzos de este siglo, en particular a las decisiones de la Comisión bíblica de la época. En tanto como grito de alarma ante las adaptaciones precipitadas y superficiales, ellas son plenamente justificadas; una personalidad como Johann Baptist Metz dijo, por ejemplo, que las decisiones antimodernistas de la Iglesia le han hecho el gran servicio de preservarla de hundirse en el mundo liberal-burgués. Pero en los detalles relativos a los contenidos, ellas han sido superadas, después de haber cumplido su deber pastoral en un momento preciso» Joseph RATZINGER, Iglesia y teología, París, 1992, págs. 90-91
Nota: San Pío X excomulgó a los contradictores de lo que el cardenal Ratzinger llamó las decisiones antimodernistas de comienzo de siglo:
«Además, con el fin de reprimir los espíritus cada día más audaces de los modernistas que con sofismas y artificios de todo género se empeñan en quitar fuerza y eficacia no sólo al Decreto Lamentábili sane éxitu, que el 3 de julio del presente año [1907] publicó por mandato Nuestro la Santa Romana y Universal Inquisición, sino también a nuestra Carta Encíclica Pascéndi Domínici gregis, fecha a 8 de septiembre de este mismo año, por nuestra autoridad apostólica reiteramos y confirmamos tanto el Decreto de la Congregación de la Sagrada Suprema Inquisición, como dicha Carta Encíclica nuestra, añadiendo la pena de excomunión contra los contradictores, y declaramos y decretamos que si alguno, lo que Dios no permita, llegare a tanta audacia que defendiere cualquiera de las proposiciones, opiniones y doctrinas reprobadas en uno u otro de los documentos arriba dichos, queda ipso facto herido por la censura irrogada por el capitulo Docéntes de la Constitución Apostólicæ Sedis que es la primera de las. excomuniones latæ senténtiæ simplemente reservadas al Romano Pontífice. Esta excomunión ha de entenderse a reserva de las penas en que puedan incurrir quienes falten contra los citados documentos como propagadores y defensores de herejías, si alguna vez sus proposiciones, opiniones o doctrinas son heréticas, cosa que sucede más de una vez con los enemigos de ese doble documento y, sobre todo, cuando propugnan los errores de los modernistas, es decir, la reunión de todas las herejías» Motu proprio Præstántia Scriptúræ 18 novembre 1907, Documents pontificaux de Sa Sainteté saint Pie X. Versalles, Éd. du Courrier de Rome, 1993, tomo I, págs. 487-488.
 
8. La unidad de la Iglesia no existe, queda para cumplir. El ecumenismo es el camino hacia la unificación de las «iglesias separadas».
«Dios es el primer agente de la causa ecuménica» y «el ecumenismo es más que nada una actitud fundamental, un modo de vivir el cristianismo. No es un sector particular, al lado de otros sectores. El deseo de la unidad, el empeño por la unidad pertenece a la estructura del mismo acto de fe porque Cristo vino para reunir en conjunto a los hijos de Dios que estaban dispersos». Extractos de la Intervención del “Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe”, Joseph Ratzinger, el 29 de Enero de 1993, en Roma, en el Centro Evangélico de Cultura de la comunidad valdense local publicado en la Revista “30 días”, ed. francesa, n.º 2, Febrero de 1993, p. 68
«la finalidad última es, obviamente, la unidad de las iglesias en la Iglesia única»: (Extractos de la Intervención del “Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe”, Joseph Ratzinger, el 29 de Enero de 1993, en Roma, en el Centro Evangélico de Cultura de la comunidad valdense local publicado en la Revista “30 días”, ed. francesa, n.º 2, Febrero de 1993, p. 66).
Es «la unidad de la Iglesia de Dios a la cual tendemos» (Extractos de la Intervención del “Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe”, Joseph Ratzinger, el 29 de Enero de 1993, en Roma, en el Centro Evangélico de Cultura de la comunidad valdense local publicado en la Revista “30 días”, ed. francesa, n.º 2, Febrero de 1993, p. 67)
Nota: El texto integral de las intervenciones de Ratzinger y del profesor valdense Paolo Ricca fue publicada en la revista “30 jours” n.° 2, febrero de 1993, bajo el título editorial (pero significativo) de “Ratzinger, el prefecto ecuménico” [3].
  
9. La fe auténtica no es exclusividad del catolicismo sino que es común a todas las religiones y ella no se revela plenamente sino por el diálogo interreligioso.
«Karl Barth [un teólogo protestante] distinguía en el cristianismo la religión de la fe… [Él] tenía razón en la medida que la religión del cristiano puede sucumbir a la enfermedad y devenir superstición: la religión concreta en la cual la fe es vivida debe continuamente purificarse en la base de la verdad, esta verdad que se muestra, por una parte, en la fe y, por otra parte, se revela nuevamente por el diálogo, nos permite reconocer su misterio y su infinidad» Joseph RATZINGER, La única alianza de Dios y el pluralismo de las religiones, 1999, pág. 111.
«La proclamación del evangelio debe necesariamente ser un proceso de diálogo. No le decimos al otro algo que le sea totalmente desconocido; abrimos totalmente la profundidad oculta de algo en la cual, en su propia religión, él ya está en contacto» Joseph Ratzinger, L’unique alliance de Dieu et le pluralisme des religions, 1999
«Yo aprendería mejor mi propia verdad si comprendo la otra y si me dejo conducir por el camino de Dios siempre más grande, cierto que no soy dueño de toda la verdad sobre Dios entre mis manos sino que siempre soy un aprendiz, en peregrinación hacia ella, en un camino que no tiene fin» Joseph Ratzinger, L’unique alliance de Dieu et le pluralisme des religions, 1999
«El diálogo de las religiones debe devenir más y más en una escucha del Logos, que nos indique, en medio de nuestra separación y de nuestras afirmaciones contradictorias, la unidad que nosotros participamos antes» Joseph Ratzinger, L’unique alliance de dieu et le pluralisme des religions, 1999
10. La misa no es la renovación incruenta del Sacrificio de la Cruz sino una «liturgia cósmica» para «transformar el mundo».
«La función del sacerdocio es consagrar el mundo para que se transforme en hostia viva, para que el mundo se convierta en liturgia: que la liturgia no sea algo paralelo a la realidad del mundo, sino que el mundo mismo se transforme en hostia viva, que se convierta en liturgia. Es la gran visión que después tuvo también Teilhard de Chardin: al final tendremos una auténtica liturgia cósmica, en la que el cosmos se convierta en hostia viva. Roguemos al Señor que nos ayude a ser sacerdotes en este sentido, para contribuir a la transformación del mundo, a la adoración de Dios, empezando por nosotros mismos» Homilía, Celebración de las vísperas con los fieles de Aosta, 24 de Julio de 2009[4]
11. Siendo la verdad relativa, la Iglesia no tiene legitimidad particular para interpretar las Escrituras, y no es por derecho divino la regla próxima de la fe. Ella tiene un simple poder de exhortación
«… la fundamentación mediante la teoría del conocimiento kantiana está siempre implícitamente presente, como acceso hermenéutico incuestionable a la crítica… la autoridad de la Iglesia no puede imponer sin más que se deba encontrar en la Sagrada Escritura una cristología de la filiación divina [c’est-à-dire que Jésus-Christ est aussi le Fils de Dieu]. Pero sí que puede y debe invitar a examinar críticamente la filosofía del propio método» Conferencia del cardenal Joseph Ratzinger en el encuentro de presidentes de comisiones episcopales de América Latina para la doctrina de la fe (Guadalajara, Méjico, Mayo de 1996)». El título de la conferencia fue: «El relativismo ha devenido el principal problema actual en lo que concierne a la fe y la teología»[5]
12. Él hizo reconciliar la Iglesia con el mundo de la Revolución y el espíritu moderno
«Si se desea emitir un diagnóstico global sobre este texto (Gáudium et spes), podría decirse que significa (junto con los textos sobre la libertad religiosa y sobre las religiones mundiales) una revisión del Sýllabus de Pío IX, una especie de Antisýllabus. Contentémonos aquí con la comprobación de que el documento juega el papel de un Antisýllabus y, en consecuencia, expresa el intento de una reconciliación oficial de la Iglesia con la nueva época establecida a partir del año 1789. Sólo este modo de ver las cosas explica por un lado el complejo de ghetto mencionado al principio. Sólo así se puede entender, por otra parte, el sentido de esta notable contraposición de Iglesia y mundo: por “mundo” se entiende básicamente el espíritu de la edad contemporánea, frente al cual la conciencia de grupo eclesial se experimentaba como sujeto aparte que, abandonando una situación de guerra —caliente o fría— pugnaba por el diálogo y la colaboración» Josef Ratzinger, Les principes de la théologie catholique, Paris, Téqui, 1985, p.427
«Debe añadirse, en honor a la verdad, que el clima de todo el proceso estaba decisivamente marcado por el espíritu de Gaudium et spes. El sentimiento de que ya no deben alzarse más muros de se-paración entre la Iglesia y el mundo y de que todo dualismo, ya sea cuerpo-alma, Iglesia-mundo, naturaleza-gracia o incluso Dios-mundo, es malo, este sentimiento se fue convirtiendo en creciente medida en la auténtica fuerza impulsora y directora del conjunto.» [p. 428-429]. Josef Ratzinger, Les principes de la théologie catholique, Paris, Téqui, 1985
«…es el mérito de la Ilustración elhaber propuesto nuevamente estos valores del cristianismo y de haber restituido toda su voz a la razón. El Concilio Vaticano II, en la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo moderno, ha puesto en evidencia esta profunda correspondencia entre el cristianismo y la Ilustración, intentando llegar a una verdadera conciliación entre la Iglesia y la modernidad, que es el gran patrimonio que deben salvaguardar cada una de las dos partes. Adquirida esta, es necesario que las dos partes reflexiones sobre sí mismas y estén prestas a corregirse» Conferencia pronunciada por el cardenal Ratzinger en el Monasterio de Subiaco, 1 de Abril de 2005 [6]
BONUS: La fidelidad a la tradición y el rechazo de la evolución de los dogmas revela un «fanatismo sectario» (o el mito de Ratzinger: «mejor amigo de los tradicionalistas»)
«Es preciso precaverse de descalificar tales procesos [de oposición al Vaticano II]. Es indudable que hay aquí zelotismo sectario, que es el polo opuesto del catolicismo. Nunca se ofrecerá demasiado resistencia a esta tendencia» Joseph RATZINGER, Principios de teología católica, Ignatius Press, 1987, pp. 389-90;. Original alemán: Katholische Prinzipienlehre, 1982)
NOTAS

BIENAVENTURADO JUAN NEPOMUCENO NEUMAN


Juan Nepomuceno Neumann nació el 28 de Marzo de 1811 en Prachatitz (Bohemia), hijo de Juan Felipe Neumann e Inés Lebisch. Pertenecía a una familia profundamente cristiana de Baviera que por los estragos de las guerras napoleónicas tuvo que emigrar a Chequia. Fue bautizado con el nombre de Juan Nepomuceno en honor al Santo Mártir de Bohemia. Realizó sus estudios primarios en Budweis, destacándose por su amor al estudio y su disciplina escolar. Ya adolescente, el 1 de Noviembre de 1831, ingresó al Seminario para su formación sacerdotal. Muy pronto notaron los superiores el talento y la piedad del joven Neumann y decidieron que los estudios de las lenguas clásicas y modernas, como también la teología las cursara en la Universidad de Praga. 
   
Entre sus amigos sobresalió Adalbert Schmidt, que lo instó a seguir preparándose para conquistar muchas almas en el campo de las misiones, imitando el espíritu misionero del Apóstol San Pablo.
   
Emprendió viaje a tierras americanas en un velero llamado Europa. Después de haber vencido muchas dificultades por diversas averías sufridas por el navío en la travesía del Océano Atlántico, llegó el 28 de Mayo a la ciudad de Nueva York. Inmediatamente que arregló sus cosas para permanecer en su nueva tierra, se puso en contacto con autoridades eclesiásticas para que lo aceptaran como seminarista y continuar con sus estudios.
   
De inmediato se dieron cuenta de los dotes del joven seminarista y decidieron ordenarlo sacerdote el mismo año de su llegada, lo que se llevó a cabo el 25 de Junio en la catedral de San Patricio. El obispo John Dubois, impresionado por el celo pastoral y el espíritu de sacrificio, lo nombró encargado de la enseñanza del catecismo y le adjudicó la tarea de la preparación de los niños de ambos sexos para la primera comunión en la comunidad alemana de San Nicolás.
   
Pasado un tiempo fue nombrado cura parróco de la comunidad de Williamsville en las cercanías de Búfalo. Esta nueva parroquia lo enfrentó a grandes dificultades en nueva patria.
   
La parroquia era inmensa territorialmente y en poco tiempo se dio cuenta de la grave situación espiritual de los pocos católicos que se encontraban dispersos conviviendo con sectas de variados credos religiosos. Muchos vivían en estados depresivos lamentables, en otros reinaba la indiferencia, otros ignoraban lo más elemental de la religión y por consiguiente la desorientación se había apoderado de ellos.
   
Durante algunos años soportó las angustias que le deparaba ver el poco avance moral y religioso de sus feligreses.
   
Convencido de que la mejor manera de atender más eficientemente a sus fieles llamando algunas órdenes religiosas misioneras para que les ayudaran en la evangelización, decidió visitar varios conventos para conseguir ayuda; la primera orden religiosa en acudir al llamado fue la de los Redentoristas, en donde hacía poco se había ordenado sacerdote su hermano Venceslao, y que recién había llegado de Europa.
   
Tanto regocijo le causó ver a su hermano sacerdote redentorista que pocos días después estaba ingresando a la orden religiosa. Después del año de noviciado fue tanta la demostración de celo apostólico, caridad y entrega a sus hermanos que fue elegido superior en el convento de Pittsburg.
   
Trabajó incansablemente para que las órdenes religiosas crecieran en membresía y se extendieran por todo el territorio americano. Fundó cuatro conventos en Nueva York, Cumberland, Búfalo y Nueva Orleans. Su trabajo incansable le valió que el Papa Pío IX lo premiara encargándole ser pastor de la grey de la diócesis de Filadelfia. El gran día de la consagración como Obispo fue el Domingo de Pasión (28 de Marzo) del año 1852, en ceremonia presidida por el arzobispo de Baltimore Francis Kenrick y asistido por Bernard O’Reilly.
   
Luego de subir a la sede episcopal el pastor bueno comenzó su ardua tarea de crear, organizar y poner en movimiento su gran territorio. No pensemos que el Obispo no recorrió cuantas veces fue necesario su diócesis. Era tan inmensa que actualmente está dividida en siete episcopados sufragáneos (Allentown, Altoona-Johnstown, Erie, Greensburg, Harrisburg, Pittsburg y Scranton). Podemos imaginar la fe de aquel hombre entregado a la salvación de su grey, que a pesar de las grandes distancias visitaba una y otra vez.
     
En aquellos tiempos había varios pueblos que hablaban diferentes lenguas, pues eran emigrantes de distintas latitudes que venían a probar fortuna en Norteamérica; Juan Nepomuceno tenía siempre palabras de consuelo, aliento y alegría para todas estas gentes a las que les predicaba en sus respectivos idiomas.
   
Cuando los fieles querían los confesaba en su propia lengua materna, lo que halagaba mucho a los fieles; y conforme pasaban los días sentían más viva y guardaban una gran reverencia por el señor obispo.
  
Recién nombrado obispo, tiene lugar el Primer Concilio Nacional Plenario de Baltimore: Neumann es considerado como el especialista en la organización de la educación católica y de las escuelas parroquiales, y se le encomienda la elaboración de un catecismo que unificara criterios en todas las diócesis: el Catecismo de Baltimore, que a Estados Unidos fue lo que el padre Astete a España.
   
Su obra material es admirable, pues en menos de 8 años a cargo fundó casi cien escuelas católicas, que despertaron un verdadero entusiasmo en Estados Unidos. Construyó la catedral de Filadelfia y en su diócesis edificó más de 80 nuevas iglesias, además de organizarlas pastoralmente.
   
Por la enorme escasez de sacerdotes siguió pidiendo ayuda a diferentes congregaciones religiosas, para que correspondieran a sus deseos de evangelización con gran celo. Entre las que atendieron su llamado estaban las Terciarias Franciscanas de Filadelfia y las Hermanas Escolásticas de Nuestra Señora de Múnich, Alemania. También salvó de la disolución a las Hermanas Oblatas de la Providencia, una congregación afroestadounidense fundada en Baltimore por refugiados provenientes de Haití.
   
En 1854 asistió por invitación del Papa a la declaratoria del Dogma Inmaculada Virgen María en Roma. Esta sería su última visita a Europa, y la aprovecho para visitar por última vez a su familia y su tierra natal.
   
Como el soldado que muere al pie del cañón así murió Juan Nepomuceno Neumann el 5 de Enero de 1860. Acabado por su gran trabajo misionero se desplomó en una calle de Filadelfia y murió ante la mirada atónita de los espantados transeúntes. Así se gano el derecho a figurar entre los auténticos ciudadanos y pioneros de los Estados Unidos de Norte América.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que quisiste que tu bienaventurado Confesor y Pontífice Juan resplandeciese en las obras pastorales; concédenos propicio: que siguiendo sus enseñanzas y ejemplos, podamos conseguir la vida eterna. Por J. C. N. S. Amén.