viernes, 24 de abril de 2020

LA GRAN TRIBULACIÓN ES LA CORRUPCIÓN DE LA FE

    
«Habrá entonces una gran tribulación, porque habrá una perversión de la doctrina cristiana por la doctrina falsa. Y si no se abreviaran esos días, esto es la enseñanza de la doctrina por el refuerzo de la verdadera doctrina, no se salvaría carne alguna, o sea todos se convertirían a la falsa doctrina».
  
SANTO TOMÁS DE AQUINO. Comentario sobre San Mateo XXIV, 21-22.

SE MUEVEN LOS CONCLAVISTAS

Nuestras fuentes confiables nos han enviado las siguientes imágenes.
  

   
De más está advertir que cualquier iniciativa conclavista nacerá muerta, toda vez que al no contar con jurisdicción ordinaria, los Obispos sedevacantistas no pueden constituir colegiatura electoral para elegir Papa (MUCHO MENOS LOS SACERDOTES -SEGLARES O REGULARES- O LOS LAICOS), y que la situación presente de Apostasía sólo concluirá con la Parusía, en la cual Cristo Rey hará triunfar a la Iglesia sobre sus enemigos.
  
A los que vengan con amenazas de querellas o con el pretexto de una caridad más filantrópica que filotea, sepan que las imágenes son documentos de carácter público emitidos por el referido y se publican tal cual.

DECRETO DEL SANTO OFICIO CONTRA LAS FALSAS DEVOCIONES

Uno de los problemas más graves a los que se ha enfrentado la Iglesia en los últimos tiempos ha sido la introducción de devociones y prácticas de piedad que riñen con la Sana Doctrina y la Devoción Auténtica. Muchas de ellas, teniendo origen en la excesiva imaginación de escritores o en “apariciones” no aprobadas, no ofrecen sino ocasión de burla por los enemigos.
   
En tal sentido, el Santo Oficio reiteró, en nombre del Papa Pío XI, el deber establecido en los cánones 1259, 1261 y 1279, que los Obispos deben velar por extirpar los abusos existentes en materia de devoción e impedir la entrada de otros nuevos.
 
Este decreto fue una de las tres razones expuestas el 30 de Noviembre de 1951 por mons. Romualdo Jałbrzykowski, arzobispo de Vilna, para fundamentar su opinión negativa sobre las «supuestas apariciones de Sor Faustina, del Convento de Nuestra Señora de la Misericordia, y la devoción a la Divina Misericordia, propagada por el padre [Miguel] Sopocko, el padre [José] Andrasz SJ, los PP. Marianos et al.» (las otras dos razones son los cánones aludidos en el Decreto y la «la excesiva e impropia propaganda de esta devoción»), y negarles el Imprimátur a los folletos que la promovían.
   
LATÍN
   
SUPRÉMA SACRA CONGREGÁTIO SANCTI OFFÍCII
   
DECRÉTUM DE NOVIS CULTUS SEU DEVOTIÓNIS FORMIS NON INTRODUCÉNDIS DEQUE INÓLITIS IN RE ABÚSIBUS TOLLÉNDIS.

Jam olim Sacrosáncta Tridentína Sýnodus (Sess. XXV, De invocat., venerat, et relíquiis Sanctórum et sacris imagínibus), præmíssa declaratióne de legitimitáte cultus Sanctórum et usus eórum imáginum ad benefícia a Deo impetránda, solémniter monébat, ut, si quos forte in has sanctas et salutáres observatiónes abúsus irrepere vel irrepsísse comperíssent, solérter curárent Epíscopi eos prorsus aboléri, ita ut nullæ falsi dogmátis imágines et rúdibus periculósi erróris occasiónem præbéntes statueréntur; omnis superstítio in Sanctórum invocatióne et imáginum sacro usu tollerétur; omnis turpis quǽstus eliminarétur; ac nihil demum inordinátum aut præpostere et tumultuárie accommodátum, nihil profánum nihílque inhonéstum apparéret.
   
Hisce præscriptiónibus inhæréntes, offício non defuérunt Románi Pontífices eas, data occasióne, ad memóriam idéntidem revocándi eárumque plenam observántiam inculcándi. Ex his præsértim sanctæ recordatiónis Pius Pp. IX, per Decrétum S. Offícii latum die 13 Jan. anno 1875, supréma Sua auctoritáte, mandávit «monéndos esse scriptóres qui ingénia sua ácuunt super arguméntis quæ novitátem sápiunt ac, sub pietátis spécie, insúetos cultus títulos étiam per ephemérides promovére student, ut ab eórum propósito desístant ac perpéndant perículum, quod subest, pertrahéndi fidéles in errórem étiam circa Fídei dogmáta et ansam præbéndi religiónis usúribus ad detrahéndum puritáti doctrínæ cathólicæ ac veræ pietáti».
   
Hæc áutem in Códicem Juris Canónici, iísdem pæne verbis, canónibus præsértim 1259, 1261 et 1279 demum reláta, novíssime confirmáta sunt.
   
Doléndum tamen est tot támque grávibus Suprémæ Auctoritátis Ecclesiásticæ monitiónibus atque injunctiónibus non plene hucúsque obtemperátum esse. Quin immo néminem jam latet novas hujúsmodi cultus et devotiónis formas, nonnúnquam ridículas, plerúmque aliárum simílium jam legítime statutárum inútilem imitatiónem vel étiam contaminatiónem, his potíssimum postrémis tempóribus, plúribus in locis, acathólicis máxime mirántibus acritérque obtrectántibus, in die multiplicáti atque inter fidéles látius propagári.
   
Íterum ígitur iterúmque Supréma hæc Sacra Congregátio Sancti Offícii, Fídei morúmque puritáti atque integritáti tutándæ præpósita, de exprésso mandáto Sanctíssimi D. N. Pii divína Providéntia Pp. XI, Sacrórum Antístitum, ubíque orbis cathólici animárum curam geréntium, zelum ac pastorálem sollicitúdinem, oneráta eórum consciéntia, veheménter excítat, ut strictíssimam tandem aliquándo memoratárum monitiónum atque injunctiónum observántiam úrgeant, abúsus qui jam irrepsérint fírmiter aboléndo et ne novi írrepant diligentíssime cavéndo.
   
Quæ quídem idem Sanctíssimus Dóminus Noster in sólita audiéntia E. P. D. Adsessóri die 20 labéntis mensis maji impertíta, in ómnibus et síngulis adprobáre et confirmáre dignátus est, præsénsque Decrétum publicári jussit.
  
Datum Romæ, ex Ǽdibus Sancti Offícii, die 26 maji anno 1937.
   
Jósue Ventúri, Suprémæ S. Congr. S. Offícii Notárius.
   
TRADUCCIÓN
SUPREMA Y SAGRADA CONGREGACIÓN DEL SANTO OFICIO
  
DECRETO SOBRE LA NO INTRODUCCIÓN DE NUEVAS FORMAS DE CULTO O DEVOCIÓN, Y SOBRE LA EXTIRPACIÓN DE LAS COSAS ABUSIVAS QUE SE HAYAN INTRODUCIDO

Hace mucho tiempo, el Sagrado Concilio de Trento (Sess. XXV, De invocat., Venerat., et reliquiis Sanctorum et sacris imaginibus), después de declarar que el culto a los Santos y el uso de sus imágenes para obtener favores de Dios es legítimo, solemnemente advirtió a los obispos que, si descubrían que se estaba infiltrando o se había infiltrado cualquier abuso en estas prácticas sagradas y saludables, deben tener mucho cuidado para erradicarlas, de modo que no haya imágenes que sean teológicamente falsas y puedan ser una ocasión de error peligroso para los ignorantes se establecerán; que se elimine toda superstición en la invocación de los santos y en el uso de las imágenes sagradas; que toda búsqueda de ganancias sea eliminada; y finalmente que nada desordenado, nada distorsionado o apresurado, nada profano, nada indigno de ser observado.
   
Fieles a estas prescripciones, los Pontífices romanos han sido diligentes al recordarlas en varias ocasiones y al exigir que se los observe por completo. En particular, Pío IX, de santa memoria, mediante un decreto del Santo Oficio de fecha 13 de enero de 1875, por su autoridad suprema ordenó: «que los escritores que ejercen sus talentos sobre temas que gustan de la novedad, y que so apariencia de piedad intentan promover formas no acostumbradas de devoción incluso a través de periódicos y revistas, se les advierte que dejen de realizar estas actividades y consideren el peligro en el que incurren al inducir a error a los fieles, incluso respecto a los dogmas de la Fe, y de darles a quienes odian la religión la oportunidad para menospreciar la pureza de la doctrina católica y de la verdadera devoción».
   
Estas mismas disposiciones han sido confirmadas recientemente al ser introducidas, casi con las mismas palabras, en el Código de Derecho Canónico, especialmente en los cánones 1259, 1261, y 1279.
    
Desafortunadamente, sin embargo, tantas advertencias graves y mandatos de la Suprema Autoridad eclesiástica no han logrado obtener obediencia completa. De hecho, como todos saben, estas nuevas formas de adoración y devoción, a menudo lo suficientemente ridículas, usualmente imitaciones inútiles o corrupciones de otras similares que ya están legítimamente establecidas, se encuentran en muchos lugares, especialmente en estos últimos días, y se multiplican y propagan diariamente entre los fieles, dando ocasión al gran asombro y a la amarga calumnia por parte de los acatólicos.
    
Una y otra vez, por lo tanto, esta Sagrada Congregación del Santo Oficio, que se encarga de la custodia de la pureza e integridad de la fe y la moral, por mandato expreso de Nuestro Santísimo Señor Pío, por la Divina Providencia Papa XI, apela fervientemente al celo y solicitud pastoral de los obispos que tienen el cuidado de las almas en todo el mundo católico, y les ordena en conciencia instar al efecto a la observancia más estricta de las advertencias y órdenes judiciales mencionadas, aboliendo firmemente los abusos que ya han surgido, y tomando las precauciones más diligentes para que no se pongan de moda los nuevos.
   
En la audiencia concedida al Eminentísimo Padre y Señor Asesor el 20 de mayo del presente, Nuestro Santísimo Señor, se dignó aprobar y confirmar todos y cada uno de los puntos del presente Decreto, 
     
Dado en Roma, en el Palacio del Santo Oficio, el 26 de mayo de 1937.
  
Josué Venturi, Notario de la Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio.

MES DE ABRIL CONSAGRADO A SAN JUAN EVANGELISTA - DÍA VIGESIMOCUARTO

Ejercicio devoto dispuesto por la R. M. Julia Abaunza del Pino ODN, priora del Convento de Nuestra Señora de la Enseñanza en Santiago de Compostela, y publicada por la Tipografía Galaica en 1900. Imprimátur por el Gobierno Eclesiástico del Arzobispado de Santiago, concedido el 8 de Mayo de ese año. La Letanía proviene del Manual de la Abadía de Loreto, publicado en Dublín por el Instituto de la Bienaventurada Virgen María en 1852.

   
DÍA 24: SAN JUAN EN LA MUERTE DE  LA SANTÍSIMA VIRGEN
¿Cuánto sería el dolor de San Juan al saber que la Santísima Virgen se iba a morir? Si tanto tiempo la tuvo por Madre y Maestra cariñosa y benignísima... San Juan en medio de su pena se conformaría enteramente con la divina voluntad; y atendería con el mayor cuidado a todo lo que necesitase la Virgen y a grabar en su corazón y en su memoria los encargos que esta benditísima Madre le hiciese. ¿Me conformo yo con la divina voluntad? ¿Atiendo y me fijo en lo que puedo hacer que agrade a la Virgen?
    
SÚPLICA
¡En qué soledad quedasteis, Santo glorioso, después que la Inmaculada Virgen María fue a reunirse con su Santísimo Hijo y nuestro Divino Salvador en el Cielo! Muy intenso debió ser vuestro dolor, y sólo el considerar que así era la voluntad del Señor; a quien tanto amabais, os daría valor para carecer de aquella santa y dulce Madre... Santo mío, ahora que en el Cielo la veis, la amáis sin interrupción, sin peligro de perder esta dicha, acordaos de los que, en este mundo, donde tantos combates hay que sostener para llegar al Cielo, os piden auxilio y protección. Alcanzadme que me conforme siempre y en todo con la divina voluntad: y que pueda llegar a la bienaventurada Patria donde eternamente ame a Nuestro Señor y a la Virgen Santísima. Amén.
  
Práctica: Recibiré como enviadas por el Señor todas las contrariedades del día.
 
LETANÍAS DE SAN JUAN EVANGELISTA.

Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
  
Jesús, óyenos.
Jesús, acoge nuestras súplicas.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Santa María, Madre de Jesús y de San Juan, ruega por nosotros.
San Juan, que te reclinaste sobre el pecho de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste del puro y ardiente corazón de Jesús aquel inmenso fuego que ardió en el tuyo, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste luz de aquella Luz que las tinieblas no la comprendieron, ruega por nosotros.
San Juan, que incluso en tu exilio, hiciste tu morada con el “Verbo Eterno” y viste la amabilidad de su rostro, ruega por nosotros.
San Juan, que comiste pan con el Pan de vida, ruega por nosotros.
San Juan, que bajo la cruz recibiste la sangre y las lágrimas de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste a María como tu Madre, ruega por nosotros.
San Juan, que mezclaste tus lágrimas con las lágrimas de María, y tus suspiros con los lamentos de su corazón traspasado, ruega por nosotros.
San Juan, cuyo amor fue más fuerte que la muerte, ruega por nosotros.
San Juan, exiliado por el nombre de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, patrono de nuestra castidad y caridad, ruega por nosotros.
San Juan, discípulo amado de Jesús, e hijo querido de María, ruega por nosotros.
San Juan, que viste el brillo del cielo empíreo, ruega por nosotros.
San Juan, que en el mismo seno de la Divinidad aprendiste los más ocultos secretos, ruega por nosotros.
San Juan, águila cuyos ojos no fueron deslumbrados por la belleza de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.

℣. Ruega por nosotros, glorioso San Juan Evangelista.
℞. A fin de que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
  
ORACIÓN
¡Oh gran Santo!, alcánzame la gracia de amar a Jesús con todo mi corazón, alma, fuerza y mente, para que dejando esta tierra de destierro y dolor pueda, por tu intercesión, y los méritos de mi Salvador crucificado, contemplar la amabilidad de su rostro, y descansar en su seno para siempre. Amén.
   
DÉCIMA A SAN JUAN EVANGELISTA
Discípulo tan amado
Del Divino Salvador,
Alcanzadme mucho amor
Puro, ferviente, acendrado.
En el Corazón Sagrado
De Jesús, hacedme entrar,
En Él siempre he de encontrar
Una muy dulce acogida:
Y allá, en el fin de la vida,
Lleno de amor... expirar. Así sea.

jueves, 23 de abril de 2020

Mons. VIGANÒ: «EL VATICANO NO SOLO AMORDAZÓ EL TERCER SECRETO, SINO QUE TAMBIÉN VA A POR EL EVANGELIO»

Desde Agosto de 2018, cuando reveló que, estando en calidad de Nuncio Apostólico en los Estados Unidos de América, había estado denunciando ante Bergoglio la doble vida del casi “todopoderoso” cardenal Theodore McCarrick y la corrupción de muchos sacerdotes y seminaristas y aquel permaneció inactivo hasta que la prensa secular tuvo que sacar el caso a la luz pública (y obligar a Bergoglio a laicizar a quien quería como su consejero) Mons. Carlo María Viganò se ha convertido en uno de los personajes más reconocidos e influyentes en el ámbito eclesial.
   
Mons. Viganò, que no sólo acusó a Bergoglio de encubrimiento y de omisión (que ya de por sí son faltas graves incluso en el derecho seglar) sino de mentir y le exigió públicamente la renuncia, sin tener de ése más respuesta que el silencio y una orden de búsqueda (para matarlo, obviamente), circunstancia que lo obliga a evitar aparecer públicamente (salvo el Ácies Ordináta contra el “Synodalweg” alemán en Enero, donde se mezcló entre la multitud), ha concedido el pasado 21 de Abril una entrevista al diario portugués DIES IRÆ, donde dijo que los modernistas, en contubernio con la francmasonería, han conspirado en crear una nueva iglesia que abrogue por completo al Catolicismo y que, no conformes con censurar el mensaje de la Virgen de Fátima, también quieren silenciar el Evangelio.
  
A continuación, una traducción de la entrevista por Bruno de la Inmaculada para ADELANTE LA FE (los comentarios son nuestros).
DIES IRÆ: Mil gracias, Excelencia, por concedernos esta entrevista. Nos las estamos viendo con la epidemia del Covid-19 [sic], que en los últimos meses ha condicionado la vida de millones de personas e incluso causado la muerte de muchas de ellas. En vista de la situación, la Iglesia ha decidido a través de las conferencias episcopales cerrar prácticamente todas las iglesias y privar a los fieles del acceso a los sacramentos. El pasado 27 de marzo, ante una Plaza de San Pedro vacía y actuando de un modo claramentede cara a los medios de difusión, el papa Francisco presidió una hipotética oración por la humanidad. Hubo reacciones muy diversas a la manera a la actuación del Sumo Pontífice, una de las cuales intentó establecer una relación entre la solitaria presencia de Francisco y el mensaje de Fátima, es decir, el Tercer Secreto. ¿Está de acuerdo?
   
Mons. CARLO MARÍA VIGANÒ: Antes que nada, le diré que es un placer conceder esta entrevista para los fieles de Portugal, a los que la Virgen Santísima prometió que mantendrían la fe en estos tiempos de dura prueba. Sois un pueblo muy responsable, porque podríais encontraros dispuestos a custodiar el fuego sagrado de la Religión mientras otros países se niegan a reconocer a Cristo por Rey y a María Santísima como su Reina [MILES CHRISTI dixit: Portugal fue el primer país en consagrarse al Inmaculado Corazón de María, en 1932].
   
La tercera parte del secreto que confió Nuestra Señora a los pastorcillos de Fátima para que la transmitieran al Santo Padre sigue siendo secreta hasta el día de hoy. La Virgen pidió que se revelase en 1960, pero Juan XXIII mandó publicar el 8 de febrero de aquel año un comunicado en el que afirmaba que la Iglesia no deseaba asumir la responsabilidad de garantizar la veracidad de las palabras que, según los tres pastorcitos, les habría dirigido la Virgen. Al distanciarse así del mensaje de la Reina del Cielo, se inició una operación de ocultamiento, evidentemente porque el contenido del mensaje habría puesto al descubierto la terrible conjura contra la Iglesia de Cristo por parte de sus enemigos. Hasta hace algunos decenios habría parecido increíble que se pudiera llegar a amordazar a la Virgen, pero en los últimos años hemos asistido a tentativas de censurar el mismo Evangelio, que es la Palabra de su divino Hijo.
   
En el año 2000, durante el pontificado de Juan Pablo II, el Secretario de Estado cardenal Sodano presentó como el Tercer Secreto una versión suya que por algunos de sus elementos da la clara impresión de estar incompleta [MILES CHRISTI dixit: no tanto estar incompleta, sino SER COMPLETAMENTE FALSA, como se ha demostrado]. No sorprende que el siguiente Secretario de Estado, cardenal Bertone, tratase de desviar la atención hacia un suceso pasado para hacer creer al pueblo de Dios que las palabras de la Virgen no tenían nada que ver con la crisis de la Iglesia ni con el contubernio entre modernistas y masones  entre bastidores durante el Concilio. Antonio Socci, que ha investigado con precisión el Tercer Secreto, ha desenmascarado este comportamiento doloso del cardenal Bertone [MILES CHRISTI dixit: que está en la misma línea de Édouard Dhanis De Strijcker SJ y Montini, los grandes antifatimistas del siglo pasado]. Es más, fue el propio Bertone quien desacreditó concienzudamente y  censuró a la Virgencita de las Lágrimas de Civittavecchia [MILES CHRISTI dixit: fenómeno vinculado a la pseudomariofanía de Međugorje, como quiera que la imagen es la misma que se ha aparecido en dicha aldea bosnia], cuyo mensaje concuerda exactamente con lo que Ella dijo en Fátima.
    
No olvidemos el desatendido llamamiento de Nuestra Señora para que el Papa y los obispos consagrasen Rusia a su Corazón Inmaculado como condición para derrotar el comunismo y el materialismo ateo [MILES CHRISTI dixit: Rusia fue consagrada al Inmaculado Corazón de María por Pío XII el 7 de Julio de 1958, sucediendo después la «conversión a la paz» y «un tiempo de paz» como la Virgen lo dijo]. Consagrar, no «el mundo», no «aquella nación que Tú quieres que consagremos», sino «Rusia». ¿Tanto costaba hacerlo? Es evidente que sí lo era para quien no tiene una mirada sobrenatural. Se ha preferido recorrer la vía de la distensión con el régimen soviético, sin comprender que ninguna paz es posible cuando se prescinde de Dios [MILES CHRISTI dixit: clara referencia a la Östpolitik de Roncalli y Montini, y actualizada por Bergoglio con la China comunista]. Hoy en día, con un presidente de la Federación Rusa que es indudablemente cristiano, sería posible hacer caso de esta petición de la Virgen, conjurando de ese modo futuras desgracias para la Iglesia y para el mundo.
   
El propio Benedicto XVI confirmó la actualidad del mensaje de la Virgen, aunque –según la interpretación difundida por la Santa Sede– debería considerarse cumplido. Quienes han leído el Tercer Secreto han dicho claramente que su contenido tiene que ver con la apostasía de la Iglesia, que se inició precisamente a comienzos de los años sesenta y hoy ha llegado a una fase tan evidente que puede ser reconocida incluso por observadores laicos. Esta casi obsesiva insistencia en temas que la Iglesia siempre ha condenado, como el relativismo y el indiferentismo religioso, un falso ecumenismo, el ecologismo maltusiano, la homoherejía o el inmigracionismo, encontró en la Declaración de Abu Dhabi el cumplimiento de un plan concebido por las sectas secretas desde hace más de dos siglos [MILES CHRISTI dixit: referencia a las «Instrucciones Permanentes de la Alta Vendita» redactado por los carbonarios a comienzos del siglo XIX].
    
DIES IRÆ: En plena Semana Santa y después del Sínodo para la Amazonía, el Papa decidió instituir una comisión para estudiar el diaconado femenino en la Iglesia Católica. ¿Considera que ello tendría por objeto allanar el camino a la clericalización de la mujer o, dicho de otro modo, al intento de menoscabar el sacerdocio instituido por Nuestro Señor Jesucristo el Jueves Santo?
   
Mons. VIGANÒ: Las órdenes sagradas no podrán ser jamás modificadas en su esencia [MILES CHRISTI dixit: cabe añadir «sin incurrir en invalidez de las mismas, como sucedió con el rito anglicano y el montini-bugniniano»]. Desde siempre, los herejes y sus instigadores se han centrado en los ataques al sacerdocio. Y es comprensible: destruir el sacerdocio significa destruir la Santa Misa, la Santísima Eucaristía y todo el edificio de los sacramentos. Entre los enemigos jurados del Orden Sacerdotal no han faltado, claro está, los modernistas, que desde el siglo XIX teorizaban una Iglesia sin sacerdotes, o bien con sacerdotes y sacerdotisas. Estos delirios, anticipados por algunos exponentes del modernismo en Francia, volvieron a aflorar subrepticiamente durante el Concilio, intentando insinuar una equivalencia aproximada entre el sacerdocio ministerial derivado del Orden Sacerdotal y el sacerdocio común de los fieles derivado del Bautismo [MILES CHRISTI dixit: herejía derivada del Sínodo de Pistoya]. Es significativo que, precisamente jugando con este intencionado equívoco, la liturgia reformada también adolezca del error doctrinal de Lumen Gentium y haya terminado por reducir al ministro ordenado a un mero presidente de una asamblea de sacerdotes [MILES CHRISTI dixit:  ¿Y qué es el Novus Ordo Missæ, que en el numeral séptimo de su Institución General decía originalmente «conversión a la paz»?]. El sacerdote, por el contrario, es un alter Christus, no por designación popular, sino por configuración ontológica al Sumo Sacerdote Jesucristo, al que debe imitar en la santidad de vida y en la dedicación absoluta representada igualmente por el celibato.
    
La etapa sucesiva debería realizarse necesariamente, si no con la eliminación del sacerdocio en sí, al menos volviéndolo ineficaz al ampliarlo a la mujer, que no puede ser ordenada; eso es exactamente lo que ha sucedido en las sectas protestantes y anglicanas, que hoy en día llegan a encontrarse en situaciones embarazosas con obispas lesbianas en la iglesia de Inglaterra. Pero está claro que el pretexto ecuménico –o sea, el acercamiento a los disidentes llegando a tomar de ellos los errores más recientes– tiene sus raíces en el odio de Satanás al sacerdocio, y llevaría inevitablemente a la ruina de la Iglesia de Cristo. Por otro lado, el celibato eclesiástico es también objeto del mismo ataque, porque es característico y distintivo de la Iglesia Católica y constituye un valioso muro de defensa del sacerdocio que la Tradición ha custodiado celosamente a lo largo de los siglos.
    
La tentativa de introducir una forma de ministerio ordenado femenino en el seno de la Iglesia no es reciente, a pesar de las repetidas declaraciones del Magisterio. También Juan Pablo II definió de modo inequívoco y cumpliendo todos los requisitos canónicos de una declaración infalible ex Cathedra que es de todo punto imposible poner en tela de juicio la doctrina a este respecto. Pero como han podido meter mano en el Catecismo para declarar que la pena de muerte «no es conforme al Evangelio» –lo cual es inaudito y herético–, actualmente se procura crear de la nada alguna forma de diaconado femenino, lo cual está claro que propende a una eventual introducción del sacerdocio femenino. La primera comisión que creó Bergoglio hace años dio un parecer negativo, confirmando lo que por otra parte no tenía ni que haberse sometido a debate. Pero si aquella comisión no pudo hacer caso de los deseos de Francisco, eso no significa que no pueda hacerlo otra comisión cuyos miembros, seleccionados por él, sean más dóciles y tengan menos prejuicios para derribar otro pilar de la Fe católica. No dudo que Bergoglio disponga de métodos persuasivos y pueda ejercer formas de presión sobre la comisión teológica. Por otro lado, tengo la certeza de que en el lamentable caso de que dicho órgano consultivo diera un dictamen favorable, no se debería necesariamente llegar a una declaración oficial del Papa para que se multiplicasen las diaconisas en las diócesis de Alemania y Holanda ante el silencio de Roma. El método es muy conocido, y permite que por un lado se atente contra el sacerdocio y por el otro se presente una excusa conveniente para quienes sin apartarse de la Iglesia siempre podrán alegar que el Papa no ha permitido nada que no existiera ya. Otro tanto han hecho las conferencias episcopales al establecer por su cuenta normas para la comunión en la mano que, habiéndose impuesto de forma abusiva, han llegado a ser práctica universalmente generalizada.
   
Habría que señalar que esta voluntad de promover a la mujer en la jerarquía delata la manía  de querer ajustarse a la mentalidad moderna que ha despojado a la mujer de su papel de madre y mujer a fin de desmontar la familia natural.
   
Tengamos presente que esta actitud hacia los dogmas de la Iglesia confirma un hecho innegable: que Bergoglio ha adoptado la llamada teología situacional, cuyos lugares teológicos son hechos o sujetos accidentales: el mundo, la naturaleza, la mujer, los jóvenes… Se trata de una teología que no tiene su centro y cimiento en la verdad inmutable y eterna de Dios, sino que por el contrario tiene su punto de partida en el impulso cogente de los fenómenos a fin de dar respuestas coherentes con las expectativas del mundo contemporáneo.
  
DIES IRÆ: Excelencia, según reconocidos historiadores, el Concilio Vaticano II ha supuesto una ruptura de la Iglesia con la Tradición. De ahí que hayan surgido corrientes de pensamiento que desean transformarla en una simple asociación humanitaria que abraza al mundo y su utopía globalista. ¿Qué opina de este grave problema?
  
Mons. VIGANÒ: ¡Una Iglesia que se presenta como nueva con respecto a la Iglesia de Cristo no es ni mucho menos la Iglesia de Cristo! La religión mosaica, es decir, la de la Ley Antigua, deseada por Dios para conducir a su pueblo hasta la llegada del Mesías, tuvo su cumplimiento en la Nueva Alianza, y quedó definitivamente abrogada en el Calvario con el sacrificio de Cristo: de su costado nació la Iglesia de la Nueva y Eterna Alianza que sustituyó a la Sinagoga. Parecer ser que también la Iglesia postconciliar, modernista y masónica, ambiciona transformar y superar la Iglesia de Cristo sustituyéndola por una neoiglesia deforme y monstruosa que no procede de Dios.
    
El proyecto de tal neoiglesia no consiste en llevar al pueblo elegido a reconocer al Mesías, como lo fue para la Sinagoga; no es convertir y salvar a todos los pueblos antes de la segunda venida de Cristo, como lo es para la Iglesia Católica; sino el de constituirse en brazo espiritual del Nuevo Orden Mundial y promotora de la Religión Universal. En este sentido, la revolución conciliar ha tenido primero que demoler la heredad de la Iglesia, su milenaria Tradición, de la cual obtenía su propia vitalidad y autoridad como Cuerpo Místico de Cristo. Luego tuvo que deshacerse de los exponentes de la vieja jerarquía, y hasta hace muy poco no ha empezado a manifestar descaradamente cómo quiere llegar a ser.
    
Lo que usted acaba de llamar utopía no es sino una distopía, ya que supone la materialización del plan de la Masonería y la preparación de la llegada del Anticristo.
   
Por otra parte, estoy convencido de que la mayoría de mis hermanos en el episcopado, y con más razón la casi totalidad de los sacerdotes y los fieles no son totalmente conscientes de ese plan infernal, así como de que los sucesos recientes les han abierto los ojos a muchos. Su fe permitirá que Nuestro Señor congregue a la púsillus grex, el pequeño rebaño, en torno al verdadero Pastor antes de la batalla final.
   
DIES IRÆ: Para restablecer el antiguo esplendor de la Iglesia será necesario someter a debate muchos aspectos doctrinales del Concilio. ¿Cuáles pondría usted en discusión?
   
Mons. VIGANÒ: Yo diría que no faltan destacadas personalidades que han expresado mejor que yo los puntos críticos del Concilio [MILES CHRISTI dixit: los cardenales Ottaviani y Bacchi, los arzobispos Ngô-dinh Thuc y Lefebvre, el obispo António de Castro-Mayer, y otros]. Hay quienes sostienen que sería menos complicado, y desde luego más prudente, atenerse a la praxis de la Iglesia y de los papas que se aplicó al Sínodo de Pistoya: ése también tenía algo de bueno, pero los errores que afirmaban fueron considerados suficientes para dejar que cayera en el olvido.
  
DIES IRÆ: El actual pontificado, ¿es la culminación de un proceso que se inició con el Concilio Vaticano II, proceso que se quiso poner por obra con el llamado Pacto de las Catacumbas, o estamos todavía en una fase intermedia?
  
Mons. VIGANÒ: Como suele suceder con todas las revoluciones, los héroes del primer momento terminan por ser víctimas de la propia revolución; así le pasó a Robespierre. Quienes ayer estaban considerados abanderados del espíritu del Concilio hoy parecen conservadores: los ejemplos son evidentes. Y ya hay quien en los círculos intelectuales progresistas (como el frecuentado por un tal Massimo Faggioli, altivo y hasta malsonante de nombre y apellido [MILES CHRISTI dixit: en italiano, «Fagiolo» (con una sola ge y pronunciado casi igual), significa «judía» o «frijol»]) se ponen a difundir por doquier dudas sobre la verdadera capacidad de Bergoglio para tomar decisiones valerosas, como por ejemplo abolir el celibato, o legitimar la comunión con las especies sagradas para los herejes. Poco menos que deseando que se tome partido para elegir a un pontífice todavía más obediente a las élites que en el Pacto de las Catacumbas y en la mafia de San Galo tenían a sus adeptos más decididos y con menos prejuicios.
   
DIES IRÆ: Excelencia, hoy en día los católicos nos sentimos con frecuencia aislados de la Iglesia y prácticamente abandonados por nuestros pastores. ¿Qué les podría decir a los jerarcas y a los fieles que a pesar del error y la confusión que se propagan por la Iglesia tratan de perseverar en esta dura batalla por mantener la integridad de nuestra fe?
  
Mons. VIGANÒ: Sin duda, mis palabras serían inapropiadas. Me limito a repetir las palabras de Nuestro Señor, Verbo Eterno del Padre: «Estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Es cierto que nos sentimos aislados pero, ¿acaso no se sintieron así los Apóstoles y todos los cristianos? ¿No se sintió acaso abandonado Nuestro Señor en Getsemaní? Vivimos tiempos recios, tal vez los de la prueba final: hemos de beber el cáliz de la amargura, y aunque sea humano implorar al Señor que lo aparte de nosotros, debemos repetir confiados: «No se haga mi voluntad, sino la tuya», recordando sus tranquilizadoras palabras: «En el mundo tendréis tribulación, pero confiad: ¡Yo he vencido al mundo!» Después de la prueba, por dura y dolorosa que sea, nos está preparado el premio eterno que nadie nos podrá arrebatar. La Iglesia volverá a resplandecer con la gloria de su Señor tras este terrible y prolongado Triduo Pascual.
  
Pero si la oración es ciertamente indispensable, no debemos abstenernos de combatir la buena batalla siendo todos testigos de una valerosa milicia bajo la bandera de la Cruz de Cristo. Que no nos pase como a San Pedro al ser señalado por aquella criada en el patio de la casa del Sumo Sacerdote: «Tú también eres de sus seguidores», que negó a Cristo. ¡No nos dejemos intimidar! ¡No permitamos que se imponga la mordaza de la tolerancia a quien quiere proclamar la verdad. Pidamos a la Santísima Virgen que nuestra lengua proclame valientemente el Reino de Dios y su justicia. Que se renueve el milagro de Lapa, cuando María Santísima dio el habla a la pequeña Joana, que había nacido muda. Que Ella nos devuelva también la voz a nosotros sus hijos, que hemos permanecido mudos durante demasiado tiempo.
   
Nuestra Señora de Fátima, Reina de las Victorias, ora pro nobis.

NOTICIAS DE LA FRATER

Elementos tomados de LA PORTE LATINE y RIPOSTE CATHOLIQUE.
  
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) pidió al Vaticano nuevas conversaciones dogmáticas sobre temas controvertidos, así mencionó en su Carta a los Amigos y Benefactores de marzo el padre Benoît de Jorna, Superior del Distrito de Francia:
LA IGLESIA EN LA TEMPESTAD
 
Queridos amigos y benefactores,
 
La Iglesia está actualmente atrapada en una terrible tempestad. Pienso que esta imagen, esta comparación, si la profundizamos, nos permitirá saber mejor cuál debe ser la actitud católica que debemos seguir hoy.
 
Cuando se está en un barco en altamar, la tempestad se caracteriza principalmente por las borrascas que uno no puede prever y que se suceden de forma aleatoria, ni mucho menos acercarse. Estas borrascas son peligrosas y destructivas para la nave y también para sus ocupantes.
 
Tempestad en la Santa Iglesia
Esto es lo que vemos en la Santa Iglesia. A intervalos aproximados, surgen fuertes escándalos morales, pero también iniciativas doctrinales y prácticas provenientes de la misma cima de la jerarquía. Modificación de las leyes del matrimonio, abolición al menos parcial del celibato eclesiástico, «ecologismo» lunático, transformación de la Curia romana, declaraciones altisonantes, impresionantes y a veces espeluznantes a los medios, apoyo a una inmigración incontrolada, diálogo interreligioso todo azimut son algunas de las iniciativas problémicas arrojadas al público y las cuales nos han asombrado después de muchos años.
 
En una tempestad, el poder de las borrascas supera grandemente las capacidades de los marinos, y los hace creer al punto que uno puede impedir realmente por sus propias fuerzas su acción destructiva. Lo único posible y razonable es intentar preservar bien y mal a la vez los hombres sobre la nave, y la nave misma, comenzando por sus capacidades de maniobra. En esta situación de la Iglesia, no debemos pretender, por nosotros mismos, cambiar radicalmente la situación, que nos supera y nos escapa, siendo dada la desproporción entre nuestras pequeñas obras y el poder de la jerarquía eclesiástica (incluso si ella es, desgraciadamente, tan poco confiable actualmente) reforzado con el del mundo.
 
Así, nosotros estamos tambien condenados a sufrir estas borrascas y, aun si intentamos ponernos al abrigo lo mejor que podamos, para no ser golpeados inopinadamente por una ola o un golpe de viento imprevisto, afrontamos las consecuencias inevitables de la situación. El ministerio de los sacerdotes se ha vuelto más difícil, y se encuentran más y más situaciones morales rigurosamente desconocidas hace veinte años. La vida cristiana de los fieles se enfrenta a los múltiples obstáculos, a las tentaciones insospechadas.
 
Pensar en protegernos
Eso hace pensar principalmente y ante todo en protegernos de las influencias deletéreas, sin cesar evidentemente de predicar el Evangelio y de dar testimonio de Cristo, cada uno según nuestra vocación. Hay un equilibrio siempre en movimiento, no necesariamente fácil de encontrar, como de hacerlo conservar, a fin que no sea destruido por una situación moralmente peligrosa, pero no «enquistarse» de forma cobarde y egoísta. Es así, por ejemplo, que Mons. Lefebvre ha tenido esta magnífica intuición de los prioratos, donde los sacerdotes son protegidos del mundo y pueden rehacer sus fuerzas físicas, mentales y espirituales, antes de partir en apostolado para llevar a las almas la luz de Cristo.
 
Es innegable que esta situación tempestuosa es como el efecto de coletazo del huracán que fue el Concilio Vaticano II. Es por esto que convenía que la Fraternidad San Pío X haya demandado que nuevamente se realice un trabajo doctrinal sobre las cuestiones controvertidas. Roma nos ha respondido claramente que actualmente no hay planes para volver a tratar cuestiones doctrinales, que son por tanto el nudo de la cuestión y bloquean la cuestión canónica, la cual no puede ser sino subsecuente.
 
Bien entendido, esto es lo que nos impide aprovechar de la benevolencia de tal o cual obispo diocesano, que nos permite ejercer más largamente y en las mejores condiciones nuestro apostolado enteramente fundado sobre la Tradición, y eso sin ningún compromiso de nuestra parte. Dado que, según la sentencia de Louis Veuillot, «todo lo que es católico es nuestro», no tenemos ninguna razón de privarnos, si finalmente nos es concedido sin contrapartida, de lo que pertenece al patrimonio de la Iglesia y pueda aprovechar al bien espiritual de las almas.
 
“Conservar el norte”
Otra característica de las tempestades es la de hacer «perder el Norte». Las nubes impiden ver el sol, la luna, las estrellas, y de alinearse en relación a ellas. Más, las olas están tan elevadas, la lluvia rebosa el horizonte, las nubes descienden tan bajo que todo se confunde, que uno no sabe dónde está arriba y abajo, la derecha y la izquierda, el frente y la espalda: se está perdido si se pretende utilizar simplemente sus sentidos, dado que la localización está provisoriamente abolida. La única solución razonable es tener confianza en los instrumentos y proseguir obstinadamente la ruta según lo que nos está indicado, auqne tengamos a cada instante la tentación de seguir lo que creemos nos indican nuestros sentidos, a riesgo de perdernos nosotros mismos y también la nave.
  
En la situación actual de la Iglesia, tenemos los instrumentos ciertos, que son la Escritura, el catecismo, Santo Tomás de Aquino, el Código de Derecho Canónico de 1917, el Magisterio Auténtico de los Concilios y de los Papas, los escritos de teólogos reconocidos y de los santos, etc. La tentación será la de creer que, porque el mundo ha cambiado en ciertas cosas (y eso es verdad), debemos abandonar estos instrumentos fiables para inventar una nueva doctrina, una nueva moral, una nueva pastoral, pretendidamente mejor adaptadas a este nuevo mundo moderno.
 
En realidad, en el depósito de la Tradición, donde acabo de enumerar los elementos principales, todos los recursos necesarios para adaptar en un sentido perfectamente tradicional nuestra pastoral, cuando se presentan a nosotros problemas materialmente nuevos. Porque el hombre sigue siempre igual, ya viaje a pie, en coche o en cohete; escriba en papiro, pergamino, en libros o en pantalla. Y si la Iglesia, por ejemplo, tuvo que adaptarse, sin alterar su esencia, al correo, al telégrafo, al teléfono y al fax, ella puede hacer fretne a la internet con los recursosm que le han transmitido los siglos pasados.
 
El hombre sigue igual
Se dice fácilmente de la Fraternidad San Pío X que ella está «estática». Pero nosotros utilizamos, espero que juiciosamente, todos los medios modernos susceptibles de facilitar nuestro apostolado. Pero el hombre sigue igual, la Revelación sigue igual, «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre» (cf. Heb. XIII, 8), las soluciones doctrinales y morales que proponemos no pueden sino ser las mismas. Sí, no hay salvación fuera de la Iglesia; sí, Jesucristo debe reinar sobre las personas, las familias y las sociedades; sí, el matrimonio válido es indisoluble; sí, la misa dominical es un mandamiento de la Iglesia, particularización de un mandamiento de Dios, etc. Y esto, tanto para el hombre moderno como para el de la Edad Media.
 
Lo que se quiere hacer pasar, en realidad, cuando nos dicen que hay que saber «evolucionar», no son cambios puramente materiales (todo el mundo sabe que no vivimos como los Amish), sino efectivamente cambios de fondo que contradicen lo que ha enseñado y hecho la Iglesia durante veinte siglos. Y esto no lo queremos, no podemos ni lo haremos, con la gracia de Dios.
 
Siendo así, donde la Providencia nos envíe, trataremos de hacer avanzar la obra de Dios, buscaremos predicar a Cristo y haremos brillar su luz y su gracia. Lo que nos pide el buen Dios es cada día dar testimonio de Él en un mundo que se aleja cada día más del buen sentido, de la fe y de la gracia.
 
Vuestros sacerdotes hacen su trabajo, os aportan el auxilio de su ministerio, continúan edificando los prioratos, las iglesias, las escuelas donde hoy y mucho más mañana os podéis santificar, educar cristianamente a vuestros hijos, retomar las fuerzas espirituales para continuar siendo firmemente cristianos y católicos cuando todo se liga para desviarnos del camino recto.
  
Es por esta tarea difícil pero también exaltante que tenemos necesidad de vuestra ayuda, incluyendo la material. Yo confío todas nuestras intenciones, todas vuestras intenciones, todas vuestras intenciones, que se confunden, a la bienaventurada Virgen María, «fuerte como un ejército en orden de batalla».
 
Padre BENOÎT DE JORNA, Superior del Distrito de Francia.
  
Conviene recordar que el último diálogo teológico de la Fraternidad con la vaticana Congregación para la Doctrina de la Fe (2009-2011) terminó sin resultado alguno. Incluso, como dijera Mons. Tissier de Mallerais el 16 de Septiembre de 2012, «la Virgen no bendijo el acuerdo». Y que por otra parte, con Bergoglio el tema había pasado a ser sólo de asuntos prácticos, llegando a concederles, inter ália, jurisdicción para la Confesión mediante la bula Misericórdia et Mísera, jurisdicción (a medias) para los matrimonios, reconocerles como jueces de primera instancia en materia canónica, y eliminar la Comisión “Ecclésia Dei”.
   
Por otra parte, el padre Davide Pagliarani, superior general de la FSSPX, junto con su “muy influyente” primer asistente, monseñor Alfonso de Galarreta, está imponiendo una nueva línea en la Fraternidad, calificada por los críticos internos como “Fuera de la Fraternidad no hay salvación”. Los cambios son:
  1. Salientes:
    • Monseñor Bernard Fellay: trasladado desde la casa generalicia en Suiza al seminario Santo Tomás de Aquino, en Estados Unidos.
    • Monseñor Bernard Tissier de Mallerais: por razones médicas, trasladado desde Estados Unidos al Seminario San Pío X de Écône (Suiza).
    • Padre Christian Thouvenot (secretario general de la Fraternidad): nombrado profesor en el seminario de Écône.
    • Padre Franz Schmidberger (rector del seminario del Sagrado Corazón de Jesús en Zaitzkofen): trasladado al distrito de Alemania.
    • Padre Jürgen Wegner (superior del distrito de Estados Unidos): trasladado al distrito de Austria.
    • Padre Daniel Couture (superior del distrito de Canadá): nombrado prior de la casa contemplativa Nuestra Señora de Montgardin en Francia (el anterior prior, padre Pierre Laurençon, fue trasladado al distrito de Francia).
    • Padre Philippe Brunet (superior de la casa autónoma de España y Portugal): nombrado profesor en el seminario Nuestra Señora Corredentora en Argentina.
    • Padre Mario Trejo (superior del distrito de América del Sur): trasladado al distrito de América del Sur.
          
  2. Promovidos:
    • Padre Jorge Amozurrutía (superior del distrito de México): superior de la casa autónoma de España y Portugal.
    • Padre Paschal Schreiber, (superior del distrito de Suiza): rector del seminario de Zaitzkofen.
    • Padre Daniel Themann (rector del seminario australiano de la Santa Cruz): superior del distrito de Australia y Oceanía.
    • Padre John Fullerton (superior del distrito de Australia y Oceanía): superior del distrito de Estados Unidos.
       
  3. Nuevos nombramientos:
    • Padre Foucauld Le Roux: secretario general de la Fraternidad.
    • Padre Thibaud Favre: superior del distrito de Suiza.
    • Padre Robert MacPershon: rector del seminario de Australia.
    • Padre Pierre Mouroux: superior del distrito de México.
    • Padre Joaquín Cortés: superior del distrito de América del Sur.
    • Padre David Sherry: superior del distrito de Canadá.
Según el comentarista “Joseph”, del foro Fidélité catholique francophone, los acuerdistas convencidos y notorios (línea de Fellay) han sido reemplazados por acuerdistas moderados y cautos (línea de Galarreta), para continuar pacíficamente la implementación pacífica de los principios adoptados en 2012.

MES DE ABRIL CONSAGRADO A SAN JUAN EVANGELISTA - DÍA VIGESIMOTERCERO

Ejercicio devoto dispuesto por la R. M. Julia Abaunza del Pino ODN, priora del Convento de Nuestra Señora de la Enseñanza en Santiago de Compostela, y publicada por la Tipografía Galaica en 1900. Imprimátur por el Gobierno Eclesiástico del Arzobispado de Santiago, concedido el 8 de Mayo de ese año. La Letanía proviene del Manual de la Abadía de Loreto, publicado en Dublín por el Instituto de la Bienaventurada Virgen María en 1852.
  
   
DÍA 23: SAN JUAN AL DAR LA COMUNIÓN A LA VIRGEN SANTÍSIMA
San Juan celebraría todos los días el Santo Sacrificio de la Misa. ¡Con qué disposiciones!... Daría diariamente la Santa Comunión a la Virgen. ¿Quién podrá ni figurarse siquiera, lo que pasaría en aquellos corazones, en el momento de recibir la Virgen la Sagrada Hostia, que San Juan le daba? ¿No puedo yo, al comulgar, suplir en parte mi tibieza y miseria, ofreciendo a Nuestro Señor las disposiciones de la Virgen María al comulgar?
    
SÚPLICA
Santo mío, ya lo veis, yo tengo muchas veces la dicha de comulgar, y lo conozco, no corresponden mis obras a este don celestial, que con tanta frecuencia entra en mi corazón: interesaos por mi alma, y por lo que sentía la vuestra al tener en las manos a Jesucristo Sacramentado y dárselo a la Santísima Virgen María, alcanzadme que, teniendo siempre un verdadero deseo de este Pan divino, lo reciba con muy santas disposiciones, durante la vida y en la hora de la muerte.
  
Práctica: Avivaré en mi corazón el deseo de comulgar.
 
LETANÍAS DE SAN JUAN EVANGELISTA.

Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
  
Jesús, óyenos.
Jesús, acoge nuestras súplicas.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Santa María, Madre de Jesús y de San Juan, ruega por nosotros.
San Juan, que te reclinaste sobre el pecho de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste del puro y ardiente corazón de Jesús aquel inmenso fuego que ardió en el tuyo, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste luz de aquella Luz que las tinieblas no la comprendieron, ruega por nosotros.
San Juan, que incluso en tu exilio, hiciste tu morada con el “Verbo Eterno” y viste la amabilidad de su rostro, ruega por nosotros.
San Juan, que comiste pan con el Pan de vida, ruega por nosotros.
San Juan, que bajo la cruz recibiste la sangre y las lágrimas de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste a María como tu Madre, ruega por nosotros.
San Juan, que mezclaste tus lágrimas con las lágrimas de María, y tus suspiros con los lamentos de su corazón traspasado, ruega por nosotros.
San Juan, cuyo amor fue más fuerte que la muerte, ruega por nosotros.
San Juan, exiliado por el nombre de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, patrono de nuestra castidad y caridad, ruega por nosotros.
San Juan, discípulo amado de Jesús, e hijo querido de María, ruega por nosotros.
San Juan, que viste el brillo del cielo empíreo, ruega por nosotros.
San Juan, que en el mismo seno de la Divinidad aprendiste los más ocultos secretos, ruega por nosotros.
San Juan, águila cuyos ojos no fueron deslumbrados por la belleza de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.

℣. Ruega por nosotros, glorioso San Juan Evangelista.
℞. A fin de que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
  
ORACIÓN
¡Oh gran Santo!, alcánzame la gracia de amar a Jesús con todo mi corazón, alma, fuerza y mente, para que dejando esta tierra de destierro y dolor pueda, por tu intercesión, y los méritos de mi Salvador crucificado, contemplar la amabilidad de su rostro, y descansar en su seno para siempre. Amén.
   
DÉCIMA A SAN JUAN EVANGELISTA
Discípulo tan amado
Del Divino Salvador,
Alcanzadme mucho amor
Puro, ferviente, acendrado.
En el Corazón Sagrado
De Jesús, hacedme entrar,
En Él siempre he de encontrar
Una muy dulce acogida:
Y allá, en el fin de la vida,
Lleno de amor... expirar. Así sea.

miércoles, 22 de abril de 2020

NO SOLO LA PACHAMAMA, SINO EL LEÓN

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  
  
El 7 de enero el cardenal de Chicago, Blase Cupich, ejecutó el ritual chino del Despertar del León, antes de presidir la Eucaristía en la Escuela Secundaria Católica del Carmelo, situada en Mundelein (Illinois/Estados Unidos).
   
El ritual es necesario para “bendecir” un nuevo disfraz de la Danza del León y consiste en ofrecer comida e incienso al ídolo del cielo. Se encienden dos velas para que el ídolo pueda ver la ofrenda.
   
La bendición “incluye” pintar puntos en los ojos del león, la nariz, la boca, los oídos y el cuerpo (en chino, el ritual es llamado diǎnjīng / 點睛, literalmente “punto en el ojo”). Cupich ejecutó esta parte e hizo la siguiente invocación:
“Buena suerte sobre tu cabeza, luz milagrosa que brilla en tus ojos, tus oídos capturen sonidos desde todas las direcciones. Que la más grande y favorable fortuna auspiciosa y el mayor beneficio sean para ti durante todo el año, desde el principio hasta el final”.
   
   
El disfraz de león se usa en el Año Nuevo chino para la Danza del León, lo cual tiene como objetivo asustar al monstruo Nian (en chino 年獸 / nián shòu, “bestia del otro”) y dar suerte para el próximo año.

DIRECTIVA TESTEJEHOVISTA PROHÍBE TRATAMIENTO PARA EL CORONAVIRUS

Traducción del artículo publicado en JW SURVEY.
 
LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ NIEGAN TRATAMIENTO CON PLASMA EN MEDIO DE PANDEMIA DEL CORONAVIRUS
  
Mark O’Donnel - 9 de Abril de 2020.
   
   
Se ha ordenado a los Testigos de Jehová que les está prohibido aceptar la Terapia con Plasma Convaleciente, un nuevo tratamiento que parece ofrecer esperanza a los pacientes afectados con el coronavirus.
   
Un memorando filtrado de un Supervisor de Distrito de los Testigos de Jehová instruye a los ancianos de su circuito que aceptar tratamientos con plasma para combatir el COVID-19 es “inaceptable”.
    
Mientras estas insrucciones están en armonía con las actuales enseñanzas de los Testigos sobre la sangre y están para diseminarse a un número limitado de congregaciones, el material enfatiza la voluntad de la organización para poner su teología por encima de la necesidad de preservar la vida.
     
La carta de dos páginas, recibida bajo condiciones de anonimato, cita el anuncio de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) del 24 de Marzo que ciertos pacientes pueden ser elegibles para recibir plasma recolectado de individuos que se recuperaron del COVID-19.
    
Evidencia recogida por los investigadores sugiere que los anticuerpos presentes en el plasma de pacientes recuperados puede neutralizar el virus del COVID-19.
    
El uso del plasma, sin embargo, está estrictamentr prohibido para los Testigos de Jehová, que adhieren a una controvertida prohibición de tratamientos de sangre que data de 1945.
   
Múltiples informes se han enfocado en la implementación y éxito de este nuevo tratamiento, que fue aprobado para pruebas en el Estado de Nueva York. Los Testigos de Jehová, cuyo cuartel general está en Nueva York, aprovecharon prontamente la oportunidad para implementar su prohibición sobre la sangre, incluyendo los glóbulos rojos y blancos, plaquetas, y plasma.
   
La nueva directriz de un representante de los Testigos de Jehová dice:
«El Asunto de la Sangre: Hay algunas conversaciones sobre la FDA permitiendo a los médicos tratar a los pacientes críticamente enfermos del COVID-19 con “terapia con plasma convaleciente”. Sería prudente advertir a los publicadores que, se entiende que esto es darle al paciente todo el plasma de la persona que ha desarrollado los anticuerpos, lo cual es inaceptable para un Testigo de Jehová.
   
Sin embargo, si los anticuerpos fueron extraídos del plasma (fracciones/immunoglobulinas) y luego dadas al paciente, sería un asunto de conciencia para un Testigo de Jehová. Algunos médicos ven al plasma como una fracción. Por tanto, el publicador puede necesitar su decisión personal de no aceptar ninguno de los 4 principales componentes de la sangre, siendo el plasma uno de ellos (respecto a los principales componentes y fracciones, vea lvs págs. 246-249 y km 11/06 pág. 5 del Cuestionario 1)».
Los líderes Testigos parecen preocupados que en medio de las dimensiones de la pandemia del Coronavirus, algunos miembros críticamente enfermos de la iglesia puedan ser tentados a aceptar la terapia de tratamiento de plasma.
  
Por décadas los líderes de los Testigos de Jehová han, con relativa facilidad, tratado de ejercer jurisdicción sobre las decisiones médicas de sus miembros relativas a la sangre por medio de una red global de Comités de Enlace Hospitalario (CEH). Los ancianos Testigos asignados a esos Comités son llamados peyorativamente como la “Policía de la Sangre” debido a su aplicación de la prohibición de la transfusión en los hospitales alrededor del mundo.
      
Cuando los Testigos son “amenazados” con la transfusión (Fuente: Nuestro Ministerio en el Reino, Marzo de 1991).
   
Sin embargo, el rápidamente propagable Coronavirus ha disparado numerosas respuestas globales de la administración superior de los Testigos, indicando que la aplicación de su letal política sobre la sangre puede probar ser anormalmente desafiante. Entre las complicaciones de la ejecución de la política es la probabilidad que a los ancianos de la iglesia no les será permitido entrar a los pabellones de los miembros críticamente enfermos afectados con el virus.
    
Watchtower refuerza política pasada
La carta cita la publicación de los Testigos “Continúe en el Amor de Dios” (lvs), un libro de 2017 que detalla las reglas y regulaciones seguidas por los Testigos, y reforzadas por los ancianos de la congregación.
   
Restricciones de los Testigos de Jehová sobre la sangre (Fuente: Continúe en el Amor de Dios)
   
Dejar voluntariamente de participar en la prohibición de los Testigos de Jehová en todo tratamiento salvavidas con sangre resulta en la designación de “Desasociado”, que implica la misma penalidad que el rechazo o la desfraternización.
   
Desasociación es un término forjado por la organización Watchtower en un atentado de la religión para blindarse de responsabilidad legal y pérdida del estatus de caridad.
    
De acuerdo al manual secreto de los ancianos Pastoreen el Rebaño de Dios, «la desasociación es una acción que toma una persona bautizada de la congregación que ya no quiere ser Testigo de Jehová» [Pastoreen el Rebaño de Dios (edición de Octubre de 2019), capítulo 18, parágrafo 1].
    
Aunque la aceptación de tratamientos que involucren componentes sanguíneos casi nunca involucra renuncia a la religión de los Testigos.
    
También se cita el boletín de los Testigos de Noviembre de 2006 Nuestro Ministerio en el Reino (km) en el cual los Testigos fueron advertidos que pueden elegir aceptar ciertos derivados fraccionalizados de sangre, pero bajo ninguna circunstancia podrían aceptar los cuatro componentes primarios de la sangre, incluyendo el plasma.
   
Cuestionario sobre las fracciones de sangre, en Nuestro Ministerio del Reino (año 2006)
    
Cabe notar que la más reciente directiva de la Watchtower declara que «si los anticuerpos fueron extraídos del plasma (fracciones/immunoglobulinas) y luego dadas al paciente, sería un asunto de conciencia para un Testigo de Jehová». lo que la Organización omite comunicar es el hecho que la inmunoglobulina fraccionalizada (plasma) para el virus del COVID-19 aún no existe.
     
Según un artículo del 28 de Marzo en el diario The Atlantic, «Eventualmente, las compañías farmacéuticas pueden estar interesadas en agrupar y purificar el plasma a una dosis concentrada de anticuerpos, en cuyo caso el plasma convaleciente verdaderamente podría ser un producto estandarizado para la venta».
    
La investigadora de JW Survey Sherrie D’Souza entrevistó al reconocido profesor y cirujano australiano John Thompson, quien confirmó que puede ser posible extraer anticuerpos del plasma pero [el profesor Thompson] no ha oído de ningún hospital, universidad o compañía farmacéutica que todavía lo haga. [El profesor Thompson] también dijo que tales transfusiones no contienen ninguna célula sanguínea, que es una transfusión acelular y que el plasma [es] simplemente el fluído en el que los anticuerpos [están] suspendidos.
   
Los Testigos de Jehová razonan que si los anticuerpos pueden ser extraídos del plasma, pueden convertirse en un tratamiento viable que no viola su interpretación de la ley de Dios.
   
Así, el liderazgo de los Testigos ha postulado un hipotético tratamiento aprobado por Jehová que puede estar  varios años lejos de implementarse. Efecticamente, es una “zanahoria en la vara” medicinal que hace poco bien a la densidad de una epidemia global.
   
Por supuesto, este razonamiento no necesariamente representa el pensamiento de los Testigos individualmente considerados. En cambio, es la voz colectiva de los formuladores de políticas de la Watchtower, incluyendo al Ayudante del Cuerpo Gobernante Gene Smalley, por décadas el zar de la sangre en la Organización.
   
Desafortunadamente, las creencias de los Testigos no son a la carta, y las decisiones hechas en New York nunca deben ser cuestionadas por los miembros individuales.
   
La política de la sangre ha sido cuidadosamente ajustada para equilibrar la carga entre las muertes relacionadas con la hemofilia y las urgencias por el parto, traumas por accidentes, y enfermedades como la leucemia. Tablas y gráficos y tarjetas de sangre y formas de Mandato prolongado han sido publicadas y distribiudas y explicadas a más de 8 millones de Testigos que probablemente preferirían simplemente decir “respeto la vida” –y recibir la sangre–.
   
Centrifugado de sangre
    
JW Survey entrevistó al ex clérigo de los Testigos Lee Elder, fundador de AJWRB, Advocates for Jehovah’s Witness Reform on Blood (Abogados por la reforma sobre la sangre en los Testigos de Jehová). Elder dijo que «la ironía es que la política de la Watchtower permite el uso del 100% de todas las fracciones sanguíneas, pero no simultáneamente».
   
Las fracciones sanguíneas han sido un tema candente entre los Testigos de Jehová desde que la tecnología para separar la sangre humana en sus componentes esenciales se hizo disponible. La agitación de viales de sangre, llamada fraccionamiento de sangre, resulta en capas de múltiples componentes en tubos de ensayo, incluyendo glóbulos rojso, glóbulos blancos y plasma.
   
El comentario de Lee refuerza la paradoja donde los Testigos de Jehová tienen presentemente permitido aceptar ciertos derivados “menores” de la sangre, pero tienen prohibido donar su propia sangre para salvar las vidas de sus conciudadanos.
    
La Organización Watchtower ha impedido coercitivamente que más de 8 millones de personas  contributan a bancos de sangre globales, impidiendo así las aspiraciones caritarivas de miembros que de otra manera estarían dispuestos a ayudar a salvar vidas.
   
Y entonces hay la obvia amenaza al bienestar personal de cada miembro de la Organización de los Testigos de Jehová, que ha dejado claro que la Terapia con Plasma Convaleciente no es una opción.
    
Para los Testigos de Jehová, la diferencia entre la vida y la muerte puede solo ser un centrifugado.
  
Recursos:

MES DE ABRIL CONSAGRADO A SAN JUAN EVANGELISTA - DÍA VIGESIMOSEGUNDO

Ejercicio devoto dispuesto por la R. M. Julia Abaunza del Pino ODN, priora del Convento de Nuestra Señora de la Enseñanza en Santiago de Compostela, y publicada por la Tipografía Galaica en 1900. Imprimátur por el Gobierno Eclesiástico del Arzobispado de Santiago, concedido el 8 de Mayo de ese año. La Letanía proviene del Manual de la Abadía de Loreto, publicado en Dublín por el Instituto de la Bienaventurada Virgen María en 1852.

   
DÍA 22: SAN JUAN DESPUÉS DE LA ASCENCIÓN
La Santísima Virgen acompañaría después de subir Nuestro Señor al Cielo a San Juan Evangelista a todos los lugares, a donde su sagrado ministerio le obligase a ir; ¡qué dulce y santa compañía para el fiel discípulo del Señor! De qué cuidados, de qué atenciones, ¡de qué cariño rodearía este santo Apóstol a la Santísima Madre de Dios y Madre suya!... ¿No puedo yo pensar que la Santísima Virgen me acompaña desde el Cielo con su protección, si se lo pido, en todo lo que haga?
    
SÚPLICA
¡Dichoso Apóstol! ¡tantos años viviendo con la Virgen María! decid, santo querido: ¿qué sentía vuestro corazón, al ver esta benditísima Señora y Madre de Dios tan de cerca, oiría hablar, ver y contemplar un día y otro sus virtudes admirables? ¡Oh! vuestra alma no podría soportar tanta dicha sin especial gracia del Señor! Santo mío, alcanzadme, os lo ruego encarecidamente, un amor muy grande a la Virgen Santísima y que este amor crezca en mi corazón todos los días de mi vida.
  
Práctica: Ofreceré la Santa Misa dando gracias a Nuestro Señor de que nos diese por Madre a la Santísima Virgen.
 
LETANÍAS DE SAN JUAN EVANGELISTA.

Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
  
Jesús, óyenos.
Jesús, acoge nuestras súplicas.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Santa María, Madre de Jesús y de San Juan, ruega por nosotros.
San Juan, que te reclinaste sobre el pecho de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste del puro y ardiente corazón de Jesús aquel inmenso fuego que ardió en el tuyo, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste luz de aquella Luz que las tinieblas no la comprendieron, ruega por nosotros.
San Juan, que incluso en tu exilio, hiciste tu morada con el “Verbo Eterno” y viste la amabilidad de su rostro, ruega por nosotros.
San Juan, que comiste pan con el Pan de vida, ruega por nosotros.
San Juan, que bajo la cruz recibiste la sangre y las lágrimas de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, que recibiste a María como tu Madre, ruega por nosotros.
San Juan, que mezclaste tus lágrimas con las lágrimas de María, y tus suspiros con los lamentos de su corazón traspasado, ruega por nosotros.
San Juan, cuyo amor fue más fuerte que la muerte, ruega por nosotros.
San Juan, exiliado por el nombre de Jesús, ruega por nosotros.
San Juan, patrono de nuestra castidad y caridad, ruega por nosotros.
San Juan, discípulo amado de Jesús, e hijo querido de María, ruega por nosotros.
San Juan, que viste el brillo del cielo empíreo, ruega por nosotros.
San Juan, que en el mismo seno de la Divinidad aprendiste los más ocultos secretos, ruega por nosotros.
San Juan, águila cuyos ojos no fueron deslumbrados por la belleza de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.

℣. Ruega por nosotros, glorioso San Juan Evangelista.
℞. A fin de que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
  
ORACIÓN
¡Oh gran Santo!, alcánzame la gracia de amar a Jesús con todo mi corazón, alma, fuerza y mente, para que dejando esta tierra de destierro y dolor pueda, por tu intercesión, y los méritos de mi Salvador crucificado, contemplar la amabilidad de su rostro, y descansar en su seno para siempre. Amén.
   
DÉCIMA A SAN JUAN EVANGELISTA
Discípulo tan amado
Del Divino Salvador,
Alcanzadme mucho amor
Puro, ferviente, acendrado.
En el Corazón Sagrado
De Jesús, hacedme entrar,
En Él siempre he de encontrar
Una muy dulce acogida:
Y allá, en el fin de la vida,
Lleno de amor... expirar. Así sea.