domingo, 10 de mayo de 2020

VIGANÒ A ROBERT SARAH: «NO SEA COBARDE Y MENTIROSO, QUE Vd. FIRMÓ LA CARTA Y LA QUISO PÚBLICA».

   
Por supuesto que no fueron estas las palabras literales, pero surgen de la siguiente situación:
  
El pasado jueves 7 de Mayo salió a la luz pública la siguiente carta (Tomado de VERITAS LIBERAVIT VOS).
LLAMADO A LA IGLESIA Y AL MUNDO
A los fieles Católicos y a los hombres de buena voluntad
  

«Véritas liberávit vos» (Jn. 8, 32)
   
En un momento de gravísima crisis, los Pastores de la Iglesia Católica, en virtud del mandato que hemos recibido, nos consideramos en el sagrado deber de hacer un llamamiento a nuestros Hermanos en el Episcopado, al Clero, a los Religiosos, al pueblo santo de Dios y a todos los hombres de buena voluntad. Suscriben también este llamamiento intelectuales, médicos, abogados, periodistas y profesionales diversos que comparten su contenido, y pueden suscribirlo asimismo cuantos deseen adherirse al mismo.
   
Los hechos han demostrado que, bajo el pretexto de la epidemia de Covid-19 se ha llegado en muchos casos a vulnerar derechos inalienables de los ciudadanos, limitándose de forma desproporcionada e injustificada sus libertades fundamentales, entre ellas el ejercicio de las libertades de culto, de expresión y de movimiento. La salud pública no debe ni puede convertirse en excusa para conculcar los derechos de millones de personas en todo el mundo, y menos aún para que las autoridades civiles eludan su obligación de obrar con prudencia en pro del bien común. Esto es tanto más cierto cuanto más aumentan las dudas planteadas por muchos en torno a la verdadera capacidad de contagio, peligrosidad y resistencia del virus. Muchas voces autorizadas del mundo de la ciencia y de la medicina confirman que el alarmismo que han manifestado los medios informativos al Covid-19 no parece totalmente justificado.
   
En base a los datos oficiales sobre la incidencia de la epidemia en el número de fallecimientos, tenemos motivos para creer que hay fuerzas interesadas en generar pánico entre la población con el único fin de imponer de modo permanente formas inaceptables de restricción de las libertades, control de las personas y vigilancia de sus movimientos. Esta forma de imposiciones antidemocráticas preludian de manera inquietante un Gobierno Mundial que escapa a todo control.
    
Creemos igualmente que las medidas de protección adoptadas en algunas situaciones, incluido el cierre de las actividades comerciales, han desencadenado una crisis que ha hundido a sectores enteros de la economía, favoreciendo con ello la interferencia de potencias extranjeras, con graves repercusiones sociales y políticas. Quienes ejerzan cargos gubernamentales deben impedir estas formas de ingeniería social, adoptando medidas encaminadas a la tutela de sus ciudadanos, a quienes representan y en cuyo interés tienen la grave obligación de realizar sus funciones. Ayúdese igualmente a la familia, célula de la sociedad, evitando penalizar irrazonablemente a los débiles y los ancianos al obligarlos a sufrir dolorosas separaciones de sus seres queridos. La criminalización de las relaciones personales y sociales debe considerarse asimismo una parte inaceptable del proyecto de quienes promueven el aislamiento de las personas para manipularlas y dominarlas mejor.
    
Pedimos a la comunidad científica que vele porque se promuevan honradamente y con miras al bien común curas para el Covid-19, evitando escrupulosamente que intereses inicuos influeyan en las decisiones de los Gobernantes y los organismos internacionales. No es razonable penalizar remedios que se han revelado eficaces, en muchos casos de bajo costo, para privilegiar curas o vacunas no tan eficaces pero que garantizan ingresos mucho mayores a las empresas farmacéuticas, aumentando los costos de la sanidad pública. Como Pastores que somos, recordemos también que para un católico es moralmente inaceptable inocularse con vacunas en cuya producción se ha utilizado material procedente de fetos abortados.
    
Pedimos asimismo a los Gobernantes que garanticen que se eviten de la forma más rigurosa los medios de control de las personas sea mediante sistemas de rastreo electrónico o cualquier otra forma de ubicación: a pesar de la gravedad de la situación, el combate al Covid-19, no debe servir de pretexto para respaldar turbias intenciones de entidades supranacionales que albergan marcadísimos intereses comerciales y políticos en este proyecto. En particular, debe permitirse a los ciudadanos la posibilidad de rechazar semejantes limitaciones a las libertades personales, sin imponer forma alguna de penalización para quien no desee beneficiarse de las vacunas, de los métodos de localización y de cualquier otro instrumento análogo. Téngase en cuenta la flagrante contradicción que se observa entre quienes persiguen políticas de reducción drastica de la población y al mismo tiempo se presentan como salvadores de la humanidad sin tener la menor legitimación política ni social. Por último, la responsabilidad política de quien representa al pueblo no puede ser confiada en modo alguno a técnicos que encima exigen para ellos mismos formas de inmunidad personal que resultan como mínimo inquietantes.
  
Solicitamos enérgicamente a los medios de comunicación que se empeñen activamente en facilitar una información correcta que no sancione el disenso aplicando formas de censura, como está sucediendo de forma generalizada en las redes sociales, la prensa y la televisión. La veracidad de la información exige que se dé lugar a voces no alineadas con el pensamiento único para que los ciudadanos puedan evaluar la realidad con conocimiento de causa, sin ser influidos en gran medida por intervenciones partidistas. Un diálogo democrático y franco es el mejor antídoto contra el riesgo de imponer formas sutiles de dictadura presumiblemente peores de las que ha visto nacer y morir nuestra sociedad en épocas recientes.
    
Recordemos, para terminar, como Pastores a quienes se ha encomendado la importante misión de guiar la grey de Cristo, que la Iglesia reivindica con firmeza su propia autonomía de gobierno, de culto y de predicación. Dicha autonomía y libertad son un derecho de nacimiento que le concedió Nuestro Señor Jesucristo para que cumpla las finalidades que le corresponden. Por este motivo, los Pastores reivindicamos enérgicamente el derecho a decidir de forma autónoma en lo que se refiere a la celebración de la Santa Misa y los Sacramentos, como también exigimos plena autonomía en materias que están dentro de nuestra inmediata competencia y jurisdicción, como por ejemplo las normas litúrgicas y la manera de administrar la Comunión y otros Sacramentos. El Estado no tiene el menor derecho a interferir por motivo alguno en la soberanía de la Iglesia. La colaboración de las Autoridades Eclesiásticas, que jamás ha sido negada, no supone por parte de las civiles prohibiciones ni limitaciones al culto público o el ministerio sacerdotal. Los derechos de Dios y de los fieles son ley suprema de la Iglesia que ésta no quiere ni puede abrogar. Solicitamos que nos sean retiradas las limitaciones a la celebración del culto público.
     
Invitamos a las personas de buena voluntad a no sustraerse a su deber de colaborar al bien común, cada cual según su propio estado y posibilidades y en espíritu de Caridad fraterna. Esta cooperación, auspiciada por la Iglesia, no puede prescindir sin embargo del respeto a la ley natural ni a la garantía de las libertades individuales. Los deberes civiles a los que están obligados los ciudadanos suponen el reconocimiento de sus derechos por parte del Estado.
     
Todos estamos llamados a valorar la situación actual de forma coherente con las enseñanzas del Evangelio, y ello exige tomar partido: o con Cristo o contra Cristo. No nos dejemos intimidar ni asustar por quienes nos hacen creer que somos minoría: el bien está mucho más difundido y es mucho más poderoso de lo que el mundo quiere que creamos. Nos enfrentamos a un enemigo invisible que hace separaciones entre sus ciudadanos, entre los hijos y los padres, entre nietos y abuelos, fieles y pastores, alumnos y docentes, clientes y vendedores. No permitamos que con la excusa de un virus se borren siglos de civilización cristiana para instaurar una odiosa tiranía tecnológica en que personas sin nombre y sin rostro decidan la suerte del mundo confinándonos a una realidad virtual. Si tal es el proyecto que tienen para dominarnos los poderosos de la tierra, sepan que Jesucristo, Rey y Señor de la Historia, ha prometido que «las puertas del Infierno no prevalecerán» (Mt. 16, 18).
   
Encomendamos al Dios Todopoderoso a los Gobernantes y a cuantos rigen el destino de las naciones para que los ilumine y oriente en estos momentos de grave crisis. No se olvide que del mismo modo que el Señor nos juzgará a los Pastores según por la grey que nos ha confiado, también juzgará a los Gobernantes por los pueblos a los que tienen la obligación de defender y gobernar.
   
Roguemos con fe al Señor para que proteja a la Iglesia y al mundo. La Virgen Santísima, Auxilio de los Cristianos, aplaste la cabeza de la vieja Serpiente y frustre los planes de los hijos de las tinieblas.
   
8 de mayo de 2020
Virgen del Rosario de Pompeya
  
FIRMANTES
  
PRELADOS Y SACERDOTES
Mons. Carlo Maria Viganò, Arzobispo, Nuncio Apostólico (promotor)
Card. Joseph Zen Ze-kiun, Obispo emérito de Hong Kong
Card. Jānis Pujats, Arzobispo emérito de Riga (Letonia)
Card. Gerhard Ludwig Müller, Prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe
Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio
Mons. Joseph Strickland, Obispo de Tyler, Texas
Mons. Tomasz Peta, Arzobispo Metropolitano de María Santísima en Astaná (Kazajistán)
Mons. Athanasius Schneider, Obispo auxiliar de María Santísima en Astaná (Kazajistán)
Mons. Jan Paweł Lenga, Arzobispo emérito de Karagandá (Kazajistán)
Mons. René Henry Gracida, Obispo emérito de Corpus Christi, Texas
Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar emérito de Salzburgo (Austria)
Mons. Robertus Mutsaerts, Obispo auxiliar de Den Bosch (Países Bajos)

Padre Serafino Lanzetta, teólogo
Don Alfredo Maria Morselli, teólogo
Don Curzio Nitoglia, teólogo
Don Guy Pagès
Don Frank Unterhalt, Communio Veritatis
Don Albert Engelmann, director editorial de Der Dreizehnte
Don José Arantes de Andrade, Archidiócesis de Braga (Portugal)
Don Edmund A. Castronovo, Párroco
Don Jean-Louis Dupré, Diócesis de Saint-Flour (Francia)
Padre Mateusz Mraczek OFS
Padre Harold Bumann IVE
   
PERIODISTAS, ESCRITORES Y EDITORES
Dr. Aldo Maria Valli, periodista
Dr. Magdi Cristiano Allam, escritor
Dr. Giulio Meotti, periodista
Dr. Marco Tosatti, periodista
Claudio Messora, director de Byoblu.com
Dr. Robert Moynihan, escritor y periodista
Dr. Cesare Sacchetti, periodista
Prof. Giorgio Nicolini, director de Tele Maria
Michael J. Matt, editor de The Remnant
John-Henry Westen, cofundador y editor en jefe de LifeSiteNews.com
Vittoria Alliata di Villafranca, periodista y escritora
Maria Guarini, Editora
Prof. Francesco Lamendola
Dr. António Carlos de Azeredo, editor
José Narciso Pinto Soares, consejero editorial
Massimo Rodolfi, escritor y editor de Draco Edizioni
Riccardo Zenobi, escritor
Danilo Quinto, escritor
Jeanne Smits, periodista
Olivier Figueras, periodista
Pascal Bernardin, escritor
Lisa Bergman, editora de St. Augustine Academy Press
   
MÉDICOS, VIRÓLOGOS, INMUNÓLOGOS E INVESTIGADORES
Dr. Stefano Montanari, director científico  del laboratorio Nanodiagnostics de Módena
Dra. Antonietta Gatti, responsable de investigación del laboratorio Nanodiagnostics de Módena
Prof. Alessandro Meluzzi, psiquiatra
Dr. Paolo Gulisano, immunólogo, escritor y opinionista
Dra. Anna Rita Iannetti, médico de prevención, PNEI y medicina biointegrada
Dr. Mariano Amici, médico cirujanl
Dra. Rosa Maria Roccaforte, cardióloga
Dra. Silvana De Mari, médico, escritora y opinionista
Dra. Maria Grazia Sordi, psicóloga
Dr. Roberto Marrocchesi, nutricionista
Dr. Mario Sinisi
Dra. Mary Hauser, microbióloga e immunóloga, Universidad de Wake Forest
Dr. Todd Wannemuehler, cirujano

MAGISTRADOS Y ABOGADOS
Abg. Robert Francis Kennedy Jr
Dr. Angelo Giorgianni, magistrado
João Freire de Andrade, jurista
Abg. Francesco Fontana
Abg. Luigi Valenzise
Abg. Fabio Candalino
Abg. Claudio Ademollo
Abg. Luca Di Fazio
Abg. Massimo Meridio
Abg. Gianni T. Battisti
Abg. Piero Peracchio
Abg. Paola Bragazzi
Abg. Luís Freire de Andrade
Abg. Heitor A. Buchaul
Abg. Maître André Bonnet
Abg. Massimo Ronchi
Abg. Yasha Renner
  
PROFESORES, DOCENTES Y PROFESIONALES
Prof. Hon. Vittorio Sgarbi, crítico de arte y ensayista
Serge Abad-Gallardo, arquitecto de DPLG y escritor
Prof. Matteo D’Amico
Prof. Barbara Osimani, Universidad Politécnica de las Marcas, Ancona
Prof. Comm. Gian Pietro Caliari, docente de Filosofía, jurista y periodista
Lic. Luis E. D’Aloisio y Humanes, Presidente del Comité Ejecutivo del Centro de Estudios para la Política Exterior, Argentina
Prof. Mafalda Miranda Barbosa, Universidad de Coímbra
Prof. Francesca Maimone
Prof. Martino Mora, filósoso
Prof. Massimo Viglione, histórico y ensayista
Prof. Elisabetta Sala, profesora y escritora
Dr. Ing. Alessandro Peracchio
Dr. Luca Scantamburlo
Prof. Rosa Maria Bellarmino
Steven Mosher, presidente del Population Research Institute
Prof. Ibsen Noronha, Universidad de Coímbra
Ing. Amadeu Teixeira Fernandes
Dr. José Filipe Sepúlveda da Fonseca
Dr. Alfonso Martone
Dr. Luís Ferrand d’Almeida, traductor
Dr. Antonio Marcantonio
Dr. Fabrizio Giudici
Ing. Roberto Imparato
Guillaume Bernard, historiador del derecho
Dr. Philippe Pichot Bravard, historiador del derecho
Prof. Reynald Secher, historiador
Olivier Valette, escritor
Jean-Pierre Maugendre, Rennaissance Catholique
Diogo de Campos, traductor
Emeterio Ferrés Arrospide
Prof. Thaddeus Kozinski, profesor de Filosofía
Rev. Dr. John R. Stephenson, Seminario Teológico Luterano Concordia, St. Catharine, Ontario (Canadá)
   
ASOCIACIONES
Asociación Ora et Labora en Defensa de la Vida – Presidente Giorgio Celsi
Asociación Liberté politique – Presidente François Billot de Lochner
Choisir la Vie – Presidente Olivier Dehaudt
Una Voce France – Presidente Patrick Banken
Catholic Media Coalition – Presidenta Mary Ann Kreitzer
Asociación Atman – Presidenta Manuela Baccin
Asociación Riprendiamoci Il Pianeta – Presidenta Magda Piacentini
Movimiento 3V – Vaccini Vogliamo Verità – Secretario Luca Teodori
Asociación Libera Scelta – Presidenta Alessandra Bocchi
Asociación Iustitia in Veritate – Direttivo
Asociación Una Vox – Presidente Calogero Cammarata
Comité Famiglia e Vita – Presidente Franco Rebecchi
Confederación de los Triarios
AURET, Autismo, Ricerca e Terapie – Presidente Abg. Roberto Mastalia 
Asociación Vita al Microscopio – Presidente Nino Ferri
Texas Right to Life – Jim Graham
Cleveland Right to Life – Molly Smith
  
Siguen (a corte 10 de mayo) otras 21.000 firmas, y la meta es llegar a 50.000. Pero resalta particularmente el cardenal guineano Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que después pidió retirar su firma y se distanció del manifiesto mediante el siguiente hilo de trinos del día 7:
«Un cardenal prefecto, miembro de la Curia Romana, tiene que observar una cierta reserva en temas políticos. Él no firmaría peticiones sobre tales áreas.

Por ende, esta mañana he pedido explícitamente a los autores de la petición titulada “para la Iglesia y el mundo” no mencionar mi nombre.

Personalmente, puedo compartir algunas dudas o preocupaciones surgidas respecto a las restricciones de las libertades fundamentales, pero no firmé la petición. Robert card. Sarah».
Y al día siguiente, dijo vía Twitter:
«No me expresaré sobre esta petición que parece actualmente ocupar a muchas personas. Dejo a su conciencia los que quieran explotarla en un sentido o en otro. Yo asumo perfectamente mi elección. +RS»
por lo cual su promotor, Mons. Carlo Maria Viganó, hizo publicar el siguiente comunicado (fuente: STILUM CURIÆ – traducción por Bruno de la Inmaculada para ADELANTE LA FE):
  
ITALIANO
 
  
TRADUCCIÓN
COMUNICADO DE  Mons. VIGANÒ RESPECTO A LA FIRMA DEL Card. SARAH
   
8 de mayo de 2020
    
Asunto: Retirada de la adhesión de S.E. el cardenal Robert Sarah al Llamamiento para la Iglesia y para el mundo difundido ayer 7 de mayo.
    
En estos momentos de gravísima crisis para la Iglesia y el mundo es mi deseo mantener una actitud de profunda caridad hacia mi hermano en Cristo el cardenal Robert Sarah, a quien he perdonado inmediatamente el serio agravio cometido contra la verdad y contra mi persona. Con todo, la verdadera caridad no puede prescindir la verdad, ya que en ella se fundamenta. Por consiguiente, tengo el deber, también por corrección fraterna, de dar a conocer los hechos tal como han sucedido con relación a la firma del Llamamiento por parte del cardenal Sarah.
    
Lunes 4 de mayo, 16 horas
He mantenido una conversación telefónica con Su Eminencia el cardenal Sarah. La llamada fue grabada y duró 6 minutos y 25 segundos.
    
Con relación al texto del Llamamiento, el cardenal declara: «Me parece algo muy serio. Creo que este llamamiento podrá hacer mucho bien, porque obligará a reflexionar y a tomar partido; estoy de acuerdo con que se publique lo antes posible».
    
Pregunté a Su Eminencia si tenía intención de firmarlo, y respondió: «Sí, doy consentimiento para incluir mi nombre, porque es una batalla que debemos librar unidos, no sólo por la Iglesia sino toda la humanidad».
   
Jueves 7 de mayo
A las 8:43 telefoneé a Su Eminencia para preguntarle si tenía el número de teléfono del cardenal Gerhard Ludwig Müller, el cual tuvo la cortesía de enviarme enseguida vía SMS. En el curso de la conversación, que duró 4 minutos, el cardenal no dijo nada de que desease retirar su firma.
   
A las 15 horas empecé a enviar el llamamiento a las agencias de prensa, el blog y diversos periódicos, junto con la lista de los firmantes, cardenal Sarah incluido.
   
A las 17:48 recibí un SMS del cardenal del que no tuve noticia hasta aproximadamente una hora y media más tarde. En el momento en que me llegó el mensaje estaba enfrascado en la difusión del llamamiento y no me di cuenta de que me había mandado Su Eminencia un mensaje, por lo que no me fue posible tener noticia de su contenido.
   
A las 19:37 me telefoneó el cardenal para preguntarme si había visto su mensaje. Le respondí que no.
   
Éste es el texto de su mensaje:
«Estimadísima Excelencia: Como todavía estoy en funciones en la Curia Romana, una persona del círculo de mis amistades me ha desaconsejado que firme el Llamamiento que usted me ha propuesto. Tal vez sería mejor por esta vez retirar mi nombre. Me desagrada mucho hacerlo. Usted conoce mi amistad y mi cercanía a su persona. Gracias por su comprensión. Roberto cardenal Sarah».
El cardenal me informó por teléfono de que tenía intención de retirar su nombre de la lista de firmas. Consternado y apenado, hice saber a Su Eminencia que desde hacía cuatro horas el Llamamiento y las firmas habían tenido una difusión universal. La conversación concluyó sin que Su Eminencia me propusiese o sugiriese solución alguna.
   
Entre otras cosas, se habría podido acordar un comunicado conjunto haciendo pública la decisión del cardenal de retirar su adhesión. No se hizo nada por el estilo. Nos despedimos cordialmente con sentimientos de estima y mutuo respaldo. Ante los hechos consumados, a los que ninguno de los dos hemos podido encontrar una solución, me permití animar a Su Eminencia haciéndole saber que su adhesión al Llamamiento sería de consuelo y aliento para muchísimos fieles.
   
Con sorpresa y gran pesar, he sabido después que Su Eminencia se ha valido de su cuenta de Twitter, sin darme previo aviso, para hacer declaraciones en grave detrimento de la verdad y de mi persona.
   
Me desagrada mucho que esta situación, debida a la debilidad humana y por la que no guardo rencor alguno a quien la ha causado, aparte la atención de aquello que debe ser motivo de gran preocupación en estos dramáticos momentos.
   
Confirmo que el nombre de Su Eminencia el cardenal Robert Sarah ha sido prontamente retirado del sitio oficial del Llamamiento, como se puede verificar en veritasliberavitvos.info
   
+ Carlo Maria Viganò, Arzobispo y Nuncio apostólico
 
  
El retiro de la firma de un Robert Sarah lleno de respeto humano sería un acto de modestia si no fuera por los acontecimientos y movidas en la Jerarquía conciliar. Es sabido que el prelado está ad portas de los 75 años, edad temida por los curas párrocos y obispos modernistas porque deben renunciar a sus cargos. Pero hay otro elemento, que trae MISSA IN LATINO:
«Como fue anticipado ayer (aquí), nuestras voces nos dicen que mons. Vittorio Viola OFM Conv. no fue a Génova para cambiar de latitud sino para salir de encargo. Parece que el obispo de Tortona, que porta el anillo de Bugnini, sustiturá en junio al cardenal Sarah en [la Congregación para el] Culto Divino. ¿Será cierto? Visto que las voces sobre el padre Tasca en Génova eran justas [Marco Tasca OFM Conv. fue nombrado arzobispo de Génova el 8 de mayo, N. del T.]… creemos que lo sean sobre mons. Viola como nuevo prefecto. No estamos para nada contentos: él es amigo y protegido de [Luca] Brandolini CM (que al día siguiente del Summórum Pontíficum dijo, teatralmente,  haber llorado y que aquel “es un día de luto, para quien trabajó en el Concilio” aquí) que lo ordenó sacerdote, y es protegido de [Domenico] Sorrentino (ex secretario del culto divino despedido por Ratzinger y mandado a Asís aquí) que lo consagró obispo. Agrégase a esto que su excelencia [sic] es franciscano (que no son conocidos por ser “ortodoxos” en el ámbito litúrgico).
 
Aún más nos preocupa el hecho que mons. Viola había conseguido la licencia en liturgia y el doctorado en sagrada liturgia en el Pontificio Instituto litúrgico de San Anselmo.
 
Con este movimiento, si se llega a confirmar, Francisco completaría el lento pero inexorable y determinado clientelismo iniciado en el 2016».

Vittorio Francesco Viola Mello OFM Conv., ¿remplazo de Sarah en la CCV?
  
Un posible nombramiento de Viola debe ser bien recibido, TODA VEZ QUE DESENMASCARA AL SECULARIZADO NOVUS ORDO MISSÆ, y puede contribuir al despertar de esos círculos del Novus-Ordo que todavía creen (o quieren creer) en Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación, y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.