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martes, 6 de septiembre de 2022

UNA CITA QUE HUBIERA SIDO INCONVENIENTE PARA CUALQUIER CANDIDATO A “BEATO” CONCILIAR

Atiende al siguiente texto:
  
ITALIANO
«8. La Chiesa –ho sentito dire– avrebbe ereditato la mentalità degli Ebrei, che ritenendo la donna inferiore all’uomo, ai tempi di Gesù, la esentavano dalla preghiera del mattino, dei pasti e limitavano la sua partecipazione alla preghiera pubblica. Ci si appoggia al Talmud nel muovere questa obiezione. Ma il Talmud è stato scritto quattrocento anni dopo Cristo: non si nega ch’esso possa aiutare a capire il Vangelo in certi punti, ma è anche vero che esso è pieno di favole, puerilità e bizzarrie. Non dobbiamo accodarci a certi rabini antichi, che ritenevano la Bibbia argento e il Talmud oro, arrivando ad affermare che Dio stesso legge il Talmud e che il suo capitolo preferito è quello “della giovenca rossa”! Noi abbiamo gli Atti, che, mostrando la prima piccola comunità cristiana orante in attesa dello Spirito Santo, la dicono composta degli undici Apostoli, di “alcune donne con Maria, la madre di Gesù” (At. 1, 14). Quanto alla preghiera pubblica, basti ricordare i cantici biblici di Maria sorella di Mosé (Es. 15, 20), di Anna (1 Sam. 2,1-10), di Debora (Gdc. 5, 2-31), di Giuditta (Gde. 16, 1-17) e soprattutto di Maria (Lc 1, 46-55), sfruttatissimi da secoli nella liturgia della Chiesa».
TRADUCCIÓN
«8. La Iglesia –he oído decir– habría heredado la mentalidad de los judíos que, considerando a las mujer inferior al hombre, en tiempos de Jesús, la eximían de la oración de la mañana y de las comidas, y limitaba su participación en la oración pública. Se apoyan en el Talmud para esta objeción. Pero el Talmud fue escrito cuatrocientos años después de Cristo: no se niega que pueda ayudarnos a entender el Evangelio en ciertos puntos, pero también es verdad que está lleno de fábulas y niñerías y cosas extrañas. No debemos seguir a ciertos rabinos antiguos, que consideraron la Biblia como plata y el Talmud oro, llegando a afirmar que Dios mismo lee el Talmud ¡y que su capítulo favorito es el “de la vaca roja”! Tenemos los Hechos, que, mostrando a la pequeña comunidad cristiana orante en espera del Espíritu Santo, dice que estaba conformada por los once Apóstoles, y por “algunas mujeres, junto con María, la madre de Jesús” (Hch. 1, 14). En cuanto a la oración pública, basta recordar los cánticos bíblicos de María, la hermana de Moisés (Éx. 15, 20), de Ana (1. Sm. 2, 1-10), de Débora (Jue. 5, 2-31), de Judit (Jdt. 16, 1-17), y sobre todo, el de María (Lc. 1, 46-55), muy usado por siglos en la liturgia de la Iglesia».
Si te preguntas de quién es este pasaje y de dónde proviene, he aquí la respuesta: ALBINO LUCIANI TANCÓN (mejor conocido como JUAN PABLO I), a quien Francisco Bergoglio el 4 de Septiembre. Estas palabras provienen del sermón que dio en la fiesta de la Asunción en el año 1975 (cuando aún era Patriarca de Venecia), sermón que fue publicado en 1979 por Alfredo Cattabiani en su antología “Il magistero di Albino Luciani: scritti e discorsi” (El magisterio de Albino Luciani: escritos y discursos), Padua, Edizioni Messaggero Padova, pág. 356.
   
Aparte del desafuero que es usar el Talmud para explicar ciertos pasajes del Evangelio, es de resaltar que Luciani diga de él que «está lleno de fábulas y niñerías y cosas extrañas». Y sobre todo, ¡QUE LOS JUDÍOS, TAN ACUCIOSOS COMO SON PARA DETENER CAUSAS DE “CANONIZACIÓN” COMO LAS DE PÍO XII, PÍO IX, LEÓN DÉHON E ISABEL LA CATÓLICA (¿cierto o no, mosén Lustiger?), PARA PROTESTAR CONTRA LA ORACIÓN DEL VIERNES SANTO, O SIMPLEMENTE PARA ACUSAR DE “ANTISEMITA” A TODO EL QUE SE OPONGA A SUS INTERESES, DEJARAN PASAR LA CAUSA DE JUAN PABLO I! Máxime cuando Luciani, al citar el dicho rabínico «Dios mismo lee el Talmud, se somete a sus ordenanzas, y su capítulo favorito es el de la vaca roja*», alude a que los judíos tienen un afecto casi idolátrico hacia el Talmud [1].
   
NOTAS
* La vaca roja (en hebreo פָּרָה אֲדֻמָּה, Pará Adumá) es un sacrificio prescrito en el capítulo XIX del libro de los Números, en el que se hacía inmolar dicho animal (que debía ser de edad perfecta y no haber cargado yugo) fuera de la ciudad y quemarlo junto con madera de cedro, hisopo y lana teñida de grana. Las cenizas se recogían posteriormente y, mezcladas con agua, se empleaban para la purificación de quienes habían contraído impureza ritual por un muerto. En la Misná y la Tosefta, el tratado Pará (פָּרָה), sexto del orden Tohorot (טָהֳרוֹת, Purificaciones) en el Talmud, se aborda en ¡doce capítulos! esta ceremonia y se dan disposiciones relativas a ella (cuyas peculiaridades la hacen para los judíos el paradigma del joj/חֹוק –una norma sin lógica aparente, en contraposición al mispat/מִשְׁפָּט, la norma cuyo sentido es evidente–). La ceremonia de la vaca roja es, por una parte, una figura del sacrificio de Nuestro Señor en la Cruz, que ocurrió fuera de la ciudad de Jerusalén; por otra parte, un ejemplo de cómo, en castigo de su rebeldía contra su Ley, Dios permitió que los judíos se sometieran a leyes imperfectas y tradiciones de hombres, que no podían darles la justificación (cf. Ezequiel XX, 25).
[1] El académico italiano Cesare Ambrogio Cantù, en su obra Sobre las Religiones: Documentos para la Historia Universal, Turín 1840, págs. 422-423, cita el artículo del rabino Hyman sobre el Talmud en la Miscellánea Hebráica y reproducido en la Revue de Paris, vol. 40 (1832), pág. 109:
«Cuando el rabino Eliecer estaba en su lecho de muerte, sus discípulos le preguntaron qué podían hacer para recuperarle la salud, les dijo: “Leed las Escrituras, y atenéos al Talmud”. “Dios (dice otro rabino), lee él mismo el Talmud, se somete a las ordenaciones de aquél, y su capítulo predilecto es la vaca roja”. En el tratado Soferim se lee que la Biblia es como el agua, la Misná como el vino, y el Talmud como el vino aromático. Más abajo, el autor repite la misma idea así:  “La Biblia es como la sal, la Misná como la pimienta, el Talmud como los perfumes”. En el tratado Eruvin se citan los versos 11 y 12 del capítulo VII del cántico de Salomón: “Amado mío, condúceme a los campos, habitemos en las aldeas, levantémonos en buena hora para ir a los viñedos; veamos si la vid está florecida, si el tierno racimo se ha formado, si se abre la granada”. He aquí el comentario rabínico de este pasaje: Los viñedos son las sinagogas y las escuelas, la viña florecida el estudio de la Escritura, el racimo el estudio de la Misná, y la granada el estudio del Talmud».

lunes, 5 de septiembre de 2022

LA “BEATIFICACIÓN” DE “LA MITAD DE LA LUNA”


Finalmente sucedió: ayer 4 de Septiembre de 2022, Francisco Bergoglio “beatificó” a su antecesor Juan Pablo I (Albino Luciani Tancón), en ceremonia realizada en la plaza de San Pedro, estableciendo su memoria litúrgica (por lo menos localmente en Venecia, Vittorio Veneto y Belluno) el 26 de Agosto, día de su “elección papal”. 
   
La “masiva concurrencia” a la plaza (captura de pantalla).
   
En medio de una tormenta que estalló, un Bergoglio dijo que Luciani
«con una sonrisa, logró transmitir la bondad del Señor. Es hermosa una Iglesia con el rostro alegre, el rostro sereno, el rostro sonriente, una Iglesia que nunca cierra las puertas, que no endurece los corazones, que no se queja ni alberga resentimientos, que no está enfadada, no es impaciente, que no se presenta de modo áspero ni sufre por la nostalgia del pasado cayendo en el “involucionismo” [“indietrismo” en el original italiano, N. del E.]. Roguemos a este padre y hermano nuestro, pidámosle que nos obtenga “la sonrisa del alma”, que es transparente, que no engaña: la sonrisa del alma».
Todo lo contrario a lo que es Bergoglio: cara de puño, sonrisa fingida, lenguaraz, peronista (en el sentido de echarle la culpa de los problemas a otros), vengativo e inestable mental (según su antiguo superior general Peter Hans Kolvenbach Domensino SJ, que lo mandó como confesor a la casa provincial en Córdoba). Bueno, casi todo, porque Bergoglio tiene nostalgia por los años 70, la “época dorada” de los cambios del Vaticano II.
  
Acto seguido, Lina Petri Luciani, sobrina del hoy “beato” y representante de la Fundación Vaticana “Juan Pablo I” conducía procesionalmente una reliquia “peculiar”: una nota manuscrita en 1956 sobre las virtures teologales, que fue el tema de sus catequesis en las Audiencias Generales de los miércoles. El relicario, realizado por el escultor Franco Murer, tiene una base de piedra proveniente de Canale d’Agordo (patria de Albino Luciani) y una cruz hecha de la madera de un árbol caído en la tempestad Adrian/Vaia, que golpeó el noreste italiano en Octubre de 2018 dejando ocho muertos y daños por 2.809’400.000 euros.
  
   
Finalizada la ceremonia (donde estuvo presente el presidente italiano Sergio Matarella), Bergoglio en su mensaje del Ángelus pidió oraciones «por la Ucrania martirizada», y saludó a los cardenales presentes, incluidos Giovanni Angelo Becciu Curzu (a quien había despojado de sus derechos sin justo juicio, pero lo “rehabilitó” para el consistorio del 27 de Agosto), y Robert Sarah Nemelo (a quien destituyó como prefecto de Culto Divino apenas tuvo oportunidad, pero teatralmente le preguntó sobre una lesión en su mano derecha).
  
Las grandes ausentes fueron Candela Giarda Sosa, la beneficiaria del “milagro”, y su madre Roxana: Habían sido invitadas a la ceremonia en el Vaticano, y hubo quien le pagó el vestido para la ocasión. El presbítero José Ignacio Dabusti, quien le sugirió a Roxana invocar a Juan Pablo I para conseguir la curación de su hija, confirmó que Candela se había fracturado el pie en una tarima, y añadió que ella tenía «una fe simple, quizá tambien poco madura, como sucede por demás a muchos jóvenes en este tiempo contemporáneo». También quedaron esperándola en Canale d’Agordo.
  
Albino Luciani Tancón (Juan Pablo I, quien dijo llamarse “Papa” entre el 26 de Agosto y el 28 de Septiembre de 1978) nació el 17 de Octubre de 1912 en Forno di Canale (hoy Canale d’Agordo, provincia y diócesis de Belluno, Italia). Hijo del albañil y militante socialista Giovanni Battista Luciani Moè y de su segunda esposa Bortola María Tancón Zus, fue ordenado sacerdote el 7 de Julio de 1935, con dispensa pontificia super deféctum ætátis (tenía 22 años en ese momento). Consagrado obispo de Vittorio Veneto el 27 de Diciembre de 1958, participó en todas las sesiones del Vaticano II y dirigió esta sede hasta 1969, cuando fue promovido como Patriarca de Venecia, y cuatro años después, creado cardenal. Elegido “papa” en el cónclave del 26 de Agosto de 1978, planeó algunas reformas, que sin embargo no llevó a cabo debido a su “imprevista” muerte el 28 de Septiembre de ese año. En la Profecía de los Papas de San Malaquías de Armagh, le correspondió el lema “De medietáte Lunæ” (De la mitad de la luna) por su cuna en Belluno (“Bella Luna”), y porque su “pontificado” duró sólo un mes.
   
Ahora, no podemos perder lo siguiente:
  
En cuanto se publiquen los propios de su memoria, haremos los comentarios pertinentes.
  
Una conclusión que se debe sacar de todo esto es que Bergoglio está “canonizando” el Vaticano II, habiendo ya “canonizado” a sus antecesores Juan XXIII bis Roncalli, Pablo VI Montini y Juan Pablo II Wojtyła, y ayer “beatificado” a Juan Pablo I Luciani. Pero igual, los católicos verdaderos sabemos que el Vaticano II es herético, apóstata e inválido; sus “papas” unos impostores sin autoridad alguna a nivel eclesiástico y seglar, y sus “canonizaciones” y “beatificaciones” inválidas sustantiva y procesalmente.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
5 de Septiembre de 2022.
Fiesta de San Lorenzo Justiniano, Obispo y Confesor, primer Patriarca de Venecia.

lunes, 18 de julio de 2022

ALBINO Y LOS KIKOS, FRAGMENTOS OLVIDADOS


Confirmada la “beatificación” de Albino Luciani Tancon/Juan Pablo I para el 4 de Septiembre, que será presidida por Francisco Bergoglio. Pero lo que nos convoca es un episodio de cuando él era Patriarca de Venecia, y le tocó presenciar la llegada a su diócesis del movimiento creado por Francisco José Gómez-Argüello Wirtz (más conocido como Kiko Argüello), hablamos del “Camino Neocatecumenal”.
  
A Luciani le tocó presentar a pedido del cardenal Franjo Šeper Kelemen, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (otrora Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio) sobre los kikos, en el cual palabras más palabras menos, veía como un movimiento que se debía vigilar (opinión que también compartían, inter ália, el cardenal primado Vicente Enrique y Tarancón).
  
Todo el recuento proviene de la reseña del presbítero Jesús López Sáez al libro Albino Luciani. Giovanni Paolo I. Biografia “ex documentis”. Dagli atti del processo canonico [Albino Luciani. Juan Pablo I. Biografía “ex documéntis” de las actas del proceso canónico] (en adelante, “Biografía”), publicado por los postuladores de la causa de “beatificación” del “Papa meteorito”, y donde presenta algunos aspectos que la biografía oficial no presenta o lo hace a las apuradas, como la postura frente a movimientos como la Acción Católica, Comunión y Liberación, Camino Neocatecumenal, Opus Dei, la “Renovación Carismática” y distintos movimientos izquierdistas. Sin más, veamos los apartes correspondientes al Camino Neocatecumenal:
«En octubre de 1974, el cardenal Luciani informa a los obispos vénetos sobre el movimiento de los neocatecumenales, destacando la perplejidad que se había manifestado en la Conferencia Episcopal Italiana. El cardenal [Ugo] Poletti había indicado “dudas sobre algunos aspectos litúrgicos y pastorales”. Para Luciani “es un fenómeno que hay que controlar mucho”, en la línea de las preocupaciones manifestadas por Pablo VI en su discurso al Sínodo y en otro discurso de mayo de 1974 [Biografía, pág. 590].
   
En abril de 1976 Luciani es consultado por la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre los neocatecumenales, de los que “existen valoraciones discordes”. Se le pide que informe sobre el movimiento en Venecia y envíe una opinión articulada. Luciani responde el 8 de mayo. En Venecia, en noviembre de 1971, comienza una primera comunidad en la parroquia de Santa María Formosa; “Requerido más tarde que aprobara la ‘comunidad’ di una aprobación verbal ad experimentum”.
  
“De esta primera comunidad surgieron otras en Venecia y en Mestre. Requerido el permiso por el párroco, siempre manifesté perplejidad, invitando a reflexionar bien antes de comenzar; quien insistió en querer probar tuvo un permiso ad experimentum. Algún párroco comenzó, luego desistió, decepcionado. Hoy una o más ‘comunidades’ hay en siete parroquias de la diócesis veneciana”.
  
“Confieso que aún no he entendido bien qué es lo que pretenden y quieren los promotores. Los párrocos que tienen aquí ‘comunidades’, en general, son personas serias y se dicen contentos de algún buen fruto que encuentran. Sobre ellos causa buena impresión que el Papa haya dirigido el 8-5-1974 un breve saludo a un grupo de neocatecumenales presentes en una audiencia general. Las palabras del Papa –reproducidas también en L’Osservatore Romano- son, con exageración, propagadas como un reconocimiento explícito. Un decreto de 7-2-1976 del cardenal Tarancón, fotocopiado y mostrado, les sirve también de apoyo”.
   
Luciani formula las siguientes perplejidades:
a) “Algunos de los neocatecumenales me parecen un poco fanáticos: sienten tener el ‘Espíritu’: quien, invitado, rehúsa asociarse a ellos, ¡resiste al Espíritu! Muchos otros, en cambio, son equilibrados: en mi opinión, es demasiado escasa la preparación para llamarse ‘misioneros’ y predicar”.
b) “En algún lugar se toman ‘libertades’ en liturgia: la ‘paz’ (gran abrazo y besos también entre hombres y jóvenes señoritas y monjas) se da y se recibe antes del ofertorio; nada de ‘Credo’ porque son catecúmenos; nada de formas, sino un solo gran pan común consagrado, después partido y distribuido (¡los fragmentos!); “Cristo ha resucitado”, gran slogan y se supone que, ‘anunciado’ y aceptado esto, el resto no tiene mucha importancia; plegarias improvisadas con algunas ingenuidades (un cura: ‘gracias, Señor, esta tarde he descubierto finalmente lo que es la Iglesia’)”.
c) “No el domingo, sino la noche entre sábado y domingo sería recordada la Resurrección. Algún párroco se declara agotado: ¡velar gran parte de la noche con el grupo neocatecumenal y después presidir todas las liturgias dominicales de la parroquia!”.
d) “Los ‘catequistas’ o ‘misioneros’ son enviados a las parroquias, que lo piden, por la ‘comunidad’: el obispo no controla si tienen la preparación necesaria ni es consultado. En algún caso ha sucedido que se trataba de personas bien intencionadas, llenas de espíritu de sacrificio, pero que de buena fe enseñaban cosas no ciertas o sólo algunos puntos de la doctrina cristiana”.
e) “Me parece un poco artificial y pesada la estructuración: precatecumenado de dos años, primer escrutinio y paso provisional al catecumenado; segundo escrutinio y paso definitivo al catecumenado; elección y renovación de las promesas bautismales y entrada en la Iglesia. Todo esto es llamado camino eclesial, hacer experiencia del ser Iglesia. Induce, como tentación sutil, que quien no hace este camino es Iglesia de serie B” [Biografía, págs. 632-633 y 713-714].
  
Además, “tales catequistas –también casados- piden ahora el Diaconado. Veo la cosa muy delicada”. “Estas son las perplejidades, dice Luciani. Por justicia, debo reconocer que hay también –en los resultados- datos muy positivos. Los párrocos, que han perseverado en la iniciativa, me dicen: con este método tenemos óptimas personas, también jóvenes, que ayudan en la pastoral, recuperamos otros que estaban alejados, mientras no se consigue revitalizar la Acción Católica” [Biografía, pág. 714].
  
El toque de atención que Pablo VI hizo a los neocatecumenales en mayo de 1974 se refería al compromiso moral (“impegno morale”). En cuanto al decreto de apoyo del cardenal Tarancón de febrero de 1976, un vicario suyo (Antonio Bravo Tisner) podría explicar las circunstancias. El cardenal Fernando Sebastián en su libro “Memorias con esperanza” recoge “algunas dificultades que irritaban bastante a los sacerdotes” y, al parecer, también al obispo: “Los responsables de las Comunidades cuidaban de mantener unas relaciones amables con el obispo y con los párrocos respectivos, pero quienes dirigían de verdad la vida de las Comunidades eran los catequistas que formaban una especie de jerarquía propia, encabezada por Kiko Argüello”, “mis relaciones con ellos no fueron a mejor sino a peor. Hubo dos cosas que bloquearon estas relaciones. Ocurrió que por fuerza de las situaciones y de las limitaciones que uno tiene que soportar tuve que enviar como párroco a una parroquia donde había varias comunidades a un sacerdote poco amigo de los neocatecumenales y poco dispuesto a atenderles en sus demandas especiales”, “lo interpretaron como una falta de aprecio por mi parte”.
  
“Un segundo desencuentro con ellos se produjo cuando los catequistas regionales me pidieron permiso para celebrar una misión en Tudela”, “a mí me pareció que una misión, con el estilo neocatecumenal, no era lo apropiado en aquellos momentos para la ciudad”, “el caso es que sus dirigentes llevaron muy a mal mi negativa”, “el propio Kiko, en Roma, en plena plaza de San Pedro, me dijo muy solemnemente: Nos has decepcionado. A mí aquello me sentó muy mal. Me pareció que clasificaban a los obispos en buenos y malos según el grado de obediencia a sus sugerencias. Me volví hacia la ventana por donde se asoma el Papa para rezar el Ángelus y le dije: Kiko, no te pases, el único a quien debo dar cuentas es al Señor y al que está en esa ventana. Después de aquello pasaron muchos años sin tener ningún contacto”» [SEBASTIÁN, F. Memorias con esperanza, Ed. Encuentro, Madrid, 2016, págs. 383-384. Cuando el Papa le hizo cardenal a Sebastián, en la “visita de cortesía”, acudió Kiko a saludarle. Sebastián le dijo: “Kiko, tú y yo tenemos que hablar, tenemos que reconciliarnos” Kiko le cogió de las manos y le dijo: “Estamos reconciliados, nos queremos, somos hermanos” (ibídem)].
 
Entonces ¿algunos neocatecumenales parecen un poco fanáticos?, ¿tienen los catequistas la preparación necesaria?, ¿está fundamentado el toque de atención sobre el compromiso moral?, ¿parece un poco artificial y pesada la estructuración del catecumenado? En realidad, el catecumenado así estructurado no ha existido nunca y necesita una revisión: “En 1983 terminó la primera comunidad de Roma, después de quince años”, “de hecho, el catecumenado nunca duró tanto. En este asunto, nada se puede determinar de antemano: depende de la gracia de Dios y de varias circunstancias; entre ellas, la respuesta del propio catecúmeno” [LÓPEZ, J. Artículo “Pastoral catecumenal y pastorales análogas” en CONFERENCIA EUROPEA DE CATECUMENADO, Los comienzos de la fe. Pastoral Catecumenal en Europa Hoy, Ed. Paulinas, Madrid, 1990, 143 y 129-167]. Además, las comunidades de Kiko son grupos cerrados. Como vemos en los Hechos, la primera comunidad cristiana queda abierta a la incorporación de nuevos miembros: “El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar” (Hch 2, 47).
  
Hay que revisar. La revisión debe hacerse no desde claves conservadoras [Por ejemplo, CONTI, G., Un segreto svelato, Tavagnacco di Udine, Edizioni Segno, 1997; ZOFFOLI, E., Eresie del Movimento Neocatecumenale, Tavagnacco di Udine, Edizioni Segno, 1992. El sacerdote italiano don Gino Conti fotocopió el texto secreto titulado “Orientaciones a los equipos de Catequistas para la fase de conversión”. El texto se remonta a febrero de 1972 y sirve para la formación de los seguidores del Camino Neocatecumenal. Ver Adelante la Fe, Los errores del Camino Neocatecumenal] sino renovadoras. En el diario de Kiko Argüello se presentan como “palabras de la Santa Virgen María” dirigidas a él las siguientes: “Hay que hacer comunidades cristianas como la Sagrada Familia de Nazaret, que vivan en humildad, sencillez y alabanza; el otro es Cristo” [ARGÜELLO, K., Anotaciones 1988-2014, BAC, Madrid, 2016, pág. VII]. En realidad, la familia de Jesús puede ser modelo de familia, pero no de comunidad. El modelo de comunidad hay que buscarlo en la comunidad de discípulos (Mc. 3, 31-35) y en las primeras comunidades cristianas (Hch. 2, 42-47). Esto supone volver a las fuentes con todas las consecuencias».
 
TRADUCCIÓN
Venecia, 8 de mayo de 1976
  
Señor Cardenal
En respuesta a su venerable del 29-4-1976 (n.36/75), aquí algunas notas:
   
1. En Venecia, las Comunidades neocatecumenales nacieron de la siguiente manera. El párroco de Santa María Formosa me comunicó en noviembre de 1971 que deseaba hubiese en la parroquia una misión. Alabé la iniciativa, pensando se tratase de una “misión” tradicional actualizada en los métodos. En cambio, cuando me presentó los “misioneros” me encontré de frente a dos sacerdotes barbados, uno siciliano y otro romano, que me hablaban de “anuncio” de la palabra y de otras cosas nuevas para mí. Ahora están en el puesto, el párroco que los había llamado es bueno y prudente, permitió que la “misión” continuase. En enero de 1972, el párroco me dijo que de la misión estaba surgiendo una “comunidad” y me pidió fuese una tarde a entregarle la Biblia a los adherentes. Lo hice. Requerido más tarde que aprobara la “comunidad”, di una aprobación verbal ad experimentum.
2. De esta primera comunidad surgieron otras en Venecia y en Mestre. Requerido el permiso por algún párroco, siempre manifesté perplejidad, invitando a reflexionar bien antes de comenzar; quien insistió en querer probar tuvo un permiso ad experimentum. Algún párroco comenzó, luego desistió, decepcionado. Hoy una o más “comunidades” hay en siete parroquias de la diócesis veneciana.
3. Confieso que aún no he entendido bien qué es lo que precisamenten pretenden y quieren los promotores. Los párrocos que tienen aquí “comunidades” en general, son personas serias y dicen estar contentos de algún buen fruto que encuentran. Sobre ellos causa buena impresión que el Papa haya dirigido el 8-5-1974 un breve saludo a un grupo de neocatecumenales presentes en una audiencia general. Las palabras del Papa –reproducidas también en L’Osservatore Romano– son, con exageración, propagadas como un reconocimiento explícito. Un decreto de 7-2-1976 del cardenal Tarancón, fotocopiado y mostrado, les sirve también de apoyo. En el pasado se citaba la aprobación de Mons. Morcillo, arzobispo de Madrid, y del Card. Dell’Acqua.
4. Me han surgido las siguientes perplejidades:
a) Algunos de los neocatecumenales me parecen un poco fanáticos: sienten tener el “Espíritu”: quien, invitado, rehúsa asociarse a ellos, ¡resiste al Espíritu! Muchos otros, en cambio, son equilibrados: en mi opinión, es demasiado escasa la preparación para llamarse “misioneros” y predicar.
b) En algún lugar se toman “libertades” en liturgia: la “paz” (gran abrazo y besos también entre hombres y jóvenes señoritas y monjas) se da y se recibe antes del ofertorio; nada de “Credo” porque son catecúmenos; nada de formas, sino un solo gran pan común consagrado, después partido y distribuido (¡los fragmentos!); “Cristo ha resucitado”, gran slogan y se supone que, “anunciado” y aceptado esto, el resto no tiene mucha importancia; plegarias improvisadas con algunas ingenuidades (un cura: “gracias, Señor, esta tarde he descubierto finalmente lo que es la Iglesia”).
c) No el domingo, sino la noche entre sábado y domingo sería recordada la Resurrección. Algún párroco se declara agotado: “¡Velar gran parte de la noche con el grupo neocatecumenal y después presidir todas las liturgias dominicales de la parroquia!”.
d) Los “catequistas” o “misioneros” son enviados a las parroquias, que lo piden, por la “comunidad”: el obispo no controla si tienen la preparación necesaria ni es consultado. En algún caso ha sucedido que se trataba de personas bien intencionadas, llenas de espíritu de sacrificio, pero que de buena fe enseñaban cosas no ciertas o sólo algunos puntos, siempre aquellos, de la doctrina cristiana.
e) Me parece un poco artificial y pesada la estructuración: precatecumenado de dos años, primer escrutinio y paso provisional al catecumenado; segundo escrutinio y paso definitivo al catecumenado; elección y renovación de las promesas bautismales y entrada en la Iglesia. Todo esto es llamado camino eclesial, hacer experiencia del ser Iglesia. Induce, como tentación sutil, que quien no hace este camino es Iglesia de serie B.
5. Tales catequistas –también casados– piden ahora el Diaconado. Veo la cosa muy delicada. Primero, no hay garantía de preparación competente (estamos también en contraste con cuanto fue establecido por la Santa Sede y por la Conferencia Episcopal Italiana sobre la preparación). Segundo, ¿y las mujeres “catequistas”? ¿Diaconesas también? Tercero, los diáconos hacen parte del clero: ¿la diócesis se encarga del mantenimiento, de la pensión, etcétera? Hata ahora, aquí, los catequistas son ayudados económicamente por las “comunidades”. ¿Pero después? Por ejemplo, hay aquí una pareja: el marido, graduado también en teología, renunció a la docencia universitaria y se entregó generosamente –de acuerdo con la esposa– a la catequesis tanto en Italia como en Austria. ¿Pero cuando los hijos sean grandes? No hay seguridad ni pensión prevista.
6. Estas son las perplejidades. Por justicia, debo reconocer que hay también –en los resultados– datos muy positivos. Los párrocos pues, que han perseverado en la iniciativa, me dicen: con este método tenemos óptimas personas, también jóvenes, que ayudan en la pastoral, recuperamos otros que estaban alejados, mientras no se consigue revitalizar la Acción Católica.
  
Pido perdón por lo poco que he podido exponer, mientras, con sentido de veneración, me confirmo
   
Albino Card. Luciani
Patriarca de Venecia 
  
A S. Eminencia Rev.ma Card. Franjo Šeper
Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe
ROMA

viernes, 24 de diciembre de 2021

JUAN PABLO I, “BEATIFICADO” EL 4 DE SEPTIEMBRE DE 2022


Ayer 23 de Diciembre, el Vaticano modernista anunció que la “beatificación” de Albino Luciani Tancón (en arte “Juan Pablo I”) tendrá lugar el 4 de Septiembre de 2022 en la Plaza de San Pedro.
   
La fecha, informada por la deuterovaticana Congregación para la Causa de los Santos, fue compartida al cardenal Benjamino Stella (ex-prefecto de la Congregación para el Clero postulador de la causa) y a Renato Marangoni (obispón de Belluno-Feltre, patria de Luciani, donde se abrió la etapa diocesana de la causa el 23 de Noviembre de 2003 y se clausuró el 9 de Noviembre de 2017).
   
El 17 de Febrero de 2020, Francisco Bergoglio creó la Fundación Vaticana “Juan Pablo I”, con el propósito de «promover y diseminar el conocimiento del pensamiento, obra y ejemplo del Papa Juan Pablo I», según la nota de prensa firmada por el Secretario de Estado Pietro Parolin Miotti el 28 de Abril de ese año para L’Osservatore Romano. «El Papa Juan Pablo I fue y permanece como un punto de referencia en la historia de la Iglesia Universal, cuya importancia (como San Juan Pablo II señaló) es inversamente proporcional a la duración de su muy corto pontificado», agregó.
   
Así las cosas, más que claro queda que lo que se “beatifica” en el malogrado Juan Pablo I Luciani es el Vaticano II, que ha visto “canonizados” a sus fundadores Juan XXIII bis Roncalli y Pablo VI Montini, y a su mayor implementador Juan Pablo II Wojtyła (aparte que Luciani fue uno de los que más encarnizadamente lo promovió en las diócesis donde estuvo). Además, se “beatifica” el Motu Próprio bergogliano Traditiónis Custódes y el autoritarismo y la incompetencia a nivel diocesano, porque Luciani, en cuanto obispo de Vittorio Veneto, ocasionó el “Cisma de Montanèr”, reprimió los grupos de oración del Padre Pío (aun cuando conocía personalmente a Sor Pía de los Dolores OSS –en el siglo Gracia Forgione Di Nunzio–, la hermana del Padre Pío) y prohibió las peregrinaciones a San Giovanni Rotondo (influenciado por su maestro el obispo de Padua Girolamo Bartolomeo Bortignon Loro OFM Cap., acérrimo enemigo del fraile estigmatizado –Luciani fue pro-canciller de Bortignon en la diócesis de Belluno–; aparte que como Patriarca de Venecia proscribió la Misa Romana Tradicional.

sábado, 27 de noviembre de 2021

MONTANÈR, EL PRIMER CISMA DESPUÉS DEL VATICANO II

En Italia hubo un episodio que aun hoy es poco comentado, pero que aún hoy debe ser analizado, por las consecuencias que ha dejado: Se trata del “Cisma de Montanèr”.
   

Surgió luego de la muerte del padre Giuseppe Faè Moras el 13 de Diciembre de 1966, párroco de San Pancracio de Montanèr, una frazione (localidad) de Sàrmede (provincia de Treviso, región de Vittorio Veneto). Antiguo capellán militar durante la Guerra Europea, Faè había sido designado en Montanèr en 1927 (nombramiento que percibió como una suerte de extrañamiento por sus posturas antifascistas en cuanto director espiritual de la Acción Católica local y del semanario diocesano L’Azione –eran los tiempos de Pío XI, y la Iglesia italiana estaba normalizando sus relaciones con el gobierno–, y durante la Guerra Mundial fundó con un Gionvanbattista Bitto “Pagnoca” licenciado del Ejército el 8 de Septiembre de 1943 la Brigada partisana “Vittorio Veneto”. Él y su hermana Giovanna fueron arrestados el 27 de Marzo de 1944 por los fascistas y condenados a muerte en Údine (sentencia que le fue conmutada por mediación del arcipreste de Porndenone Gioacchino Muccin Fabris –futuro obispo de Belluno-Feltre– por la reclusión en el seminario diocesano de Vittorio Veneto durante el resto de la guerra; peor suerte corrió Giovanna: la deportaron al campo de concentración de Dachau en Alemania, y desde ahí se pierde el rastro de ella).
   
Giuseppe Faè Moras
  
Faè (conocido como “Bonsignore” y “Don Galera”) se ganó el aprecio de la población porque les trajo la electricidad, teléfono, agua corriente y servicio postal, además de construir un orfanato, un ancianato y una capilla dedicada a Santa Bárbara en recuerdo de los mineros que morían en los deslaves de las minas de la región, tanto que la feligresía quiso que el padre Antonio Botteon (a quien un Faè moribundo le entregó el anillo que el pueblo de Montanèr le obsequió), que le había asistido como capellán en los últimos tres años, fuese nombrado párroco, pero Albino Luciani (entonces obispo de Vittorio Veneto y que había asistido al funeral del padre Faè), nombró a Giovanni Gava, entonces arcipreste de San Anastasio de Cessalto, para que se posesionara el 22 de Enero de 1967. Un comité pidió que a Botteon le permitiesen continuar al menos como vicepárroco, pero Luciani no solo se mantuvo en su negativa de que, según el canon 523 pío-benedictino, los fieles no pueden elegir párroco (y que Botteone era demasiado joven para gobernar él solo una parroquia), sino que la localidad era demasiado pequeña para tal arreglo.
  
Albino Luciani, obispo de Vittorio Veneto (c. 1965)
   
El día antes de la posesión de Gava, Montanèr estaba dividida a muerte entre los partidarios del obispo (“los ratones”, que se congregaron en el asilo y eran asistidos por el padre Romualdo Baldissera) y los de Botteon (“los gatos”, que eran la mayoría), y habían alguna vez llegado a las manos. Al llegar, Gava se encontró que las puertas y ventanas del templo y la rectoría estaban tapiadas (para que ni él entrara, ni Botteon saliera –aunque igual, se logró salir y abandonó la región–), y no pudo bajar sus efectos personales del coche. El 9 de Febrero, una delegación de montanereses partió a Roma para pedir audiencia privada con Pablo VI Montini (aunque en vano). La primera misa de los “ratones” en la plaza del pueblo fue impedida por una fuerte ventisca, que muchos atribuían ser el ánima del padre Faè. Luciani buscó un compromiso en el envío el 19 de Marzo por seis meses del fraile carmelita Casimiro de Monsélice, luego del cual, entre una terna de candidatos nombrados por él, los pobladores elegirían su párroco. Pasado ese intervalo, y sin aún haber escogido (igual, ningún ternado quería asumir sin el beneplácito de su obispo), Luciani nombró a Pietro Varnier, párroco de San Santiago de Veglia, como párroco de Montanèr. El 12 de Septiembre, visto que hallaron abiertas las ventanas de la rectoría, la población enfurecida retuvo en la azotea al recién llegado Varnier, a quien solo le permitieron llamar a su obispo informándole de la situación.
    
Al medio día, Luciani llegó con el vicecuestor de Treviso, algunos comisarios, agentes de policía y un piquete de los carabineros, y entrando a la iglesia, retiró las hostias consagradas del tabernáculo y declaró el entredicho sobre la parroquia, prohibiendo so pena de suspensión que cualquier sacerdote oficiase los sacramentos allí. Una testigo del hecho relata que el vicecuestor de Treviso le preguntó a Luciani: «Monseñor, ¿qué hace? ¡Deja una iglesia interdicta, un pueblo sin Jesús!», y él contesta: «A mí no me interesa el pueblo de Montanèr», y el pueblo le responde: «Luego, bien decimos que si a Vd. no le interesa la fe, tanto menos le interesamos nosotros». Se dio así el cisma.
   
Cuando ocurrieron estos hechos, ya varias iglesias protestantes se interesaron en los acontecimientos, pero ninguna pensó que habrían conversiones masivas. Para la Navidad, se logró un acuerdo entre “ratones” y “gatos” para que el padre Lorenzo De Conto, párroco de Santa Apolonia de Marziai di Vas, celebrase la Misa de Navidad junto al padre Antonio Botteon. El arreglo inicial entre “ratones” y “gatos” duró solo un mes, porque el 30 de Enero de 1968, Botteon se marchó para siempre de la región. El 26 de Diciembre de 1968, Montanèr presenció la primera Divina Liturgia en rito galicano presidida por el sacerdote ortodoxo Gregorio Baccolini, perteneciente al Patriarcado de Moscú (es de advertir que la población tenía cierto favor hacia Rusia por el apoyo a los partisanos durante la guerra), invitado por Purifica Pizzol. De la catequesis se encargó el alemán Klaus-Augustin Hessler (futuro Eulogio, arzobispo de Milán de los veterocalendaristas griegos) y luego el sacerdote ortodoxo italiano Claudio (Bruno) Vettorazzo de la Metrópolis ortodoxa de Aquileya, y finalmente, se consagró la iglesia ortodoxa de Santa Bárbara el 7 de Junio de 1969 por el metropólita Antonio (en el siglo Andréi Borísovich) Blum Scriabin, exarca del Patriarcado de Moscú para Europa Occidental. Para el día de los Fieles Difuntos, la procesión católica y la ortodoxa se enfrentaron en el cementerio de la población, y Lorenzo De Conto decidió replegarse a su iglesia, evitando que la situación pasara a mayores.
   
Con todo, las dificultades no se hicieron esperar: las conversiones no nacieron de un sentimiento de fe, sino del resentimiento contra Luciani, y los sacerdotes ortodoxos que llegaron no tenían buena conducta (Vettorazo –devenido obispo al ser consagrado por el controvertido patriarca nestoriano Mar Simón XXIII Isaí– fue procesado penalmente por fraude y expulsado de su parroquia por Fanurio Lino Vivan –de la Iglesia Autocéfala de Polonia– en 1992. Vivan –de quien se decía que solo era párroco los fines de semana, organizando fiestas populares y ventas de iconos religiosos–, a su vez, fue arrestado en 1994 por porte y tráfico de drogas –que compraba en Milán de lunes a jueves–, y se reveló que organizaba orgías homosexuales. La noticia de su arresto fue celebrada por el sacristán de la ya parroquia conciliar de San Pancracio con repique de campanas). Montanèr osciló entre la liturgia bizantina, el rito galicano, la liturgia polaca e incluso el rito nestoriano, tanto que algunos de los cismáticos se reconciliaron con la diócesis de Vittorio Veneto o abandonaron in límine toda práctica religiosa.
   
Finalmente, en 1998, la comunidad ortodoxa local se incorporó a la jurisdicción del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, permaneciendo desde entonces con el rito bizantino. Las relaciones entre la parte ortodoxa y la parte conciliar de Montanèr mejoraron desde entonces, tanto que el monasterio ortodoxo de Santa Bárbara (erigido en el año 2000) recibió unas reliquias del vecino santuario de los Santos Víctor y Corona de Feltre, y cuando el monasterio se incendió el 13 de Diciembre de 2013, el obispón de Vittorio Veneto Corrado Pizziolo les cedió la iglesia de Santa Cecilia en Val mientras se adelantan las labores de reconstrucción del templo (cosa impensable de haber seguido Luciani en dicha sede).
    
Analizados estos acontecimientos con cabeza fría, los responsables que un conflicto ordinario se degenerase en un cisma (el primero después del Vaticano II) fueron Faè y Luciani. El primero, porque al hacer mejorar las condiciones de sus parroquianos en medio de su accionar pastoral, cedió a la tentación de creerse indispensable e insustituible, hasta el punto que al morir, incitó en sus fieles una lucha partidista que fue una continuidad de la que él hizo durante la guerra, dividiendo a los italianos entre los “buenos” (los partisanos, comunistas hasta la médula –de ahí que a Faè lo llamaban también “el cura rojo”–) y los “malos” (los que veían en el fascismo una esperanza frente a la amenaza de la guerra civil). Pero Luciani también, porque si hubiese estudiado más la situación en que se encontraba esta parroquia y cedido un poco (además de que en Montanèr tenían el derecho antiguo de elegir a su párroco), nombrando a Botteon como vicario, otro gallo le cantara. Pero se comportó como se comportó, y el resto es de todos conocido: fue promovido al Patriarcado de Venecia el 15 de Diciembre de 1969, y el 26 de Agosto de 1978 elegido como Juan Pablo I, un nombre que reflejaba que él era continuidad para el Vaticano II (su elección como sucesor de Montini fue orquestada por el liberalísimo Giovanni Benelli Simoni, que temía que su propia elección hubiese fortalecido a los conservadores –Giuseppe Siri era el único cardenal conservador que aún conservaba derecho como elector, y de ser electo, hubiese revertido el Concilio–).
   
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En tiempos actuales, la iglesia conciliar está viendo una situación mucho mayor que el cisma de Montanèr: Bergoglio, a causa de su Motu Próprio “Traditiónis Custódes”, ha facultado en sus obispones que repriman con severidad extrema a sus fieles que seguían el que creen el “Usus Antíquor” (y no lo es): Blaise Cupich, Michel Aupetit, Ángelo De Donatis, Robert Guglielmone, la Conferencia Episcopal de Costa Rica... No es de extrañar que algunos de estos fieles (y clérigos) se vayan con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X o de plano decidan no volver más a una liturgia que sienten ya extraña a ellos como es la del Novus Ordo.

OTROS HECHOS DESCONOCIDOS EN RELACIÓN A JUAN PABLO I

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
   

Francisco Bergoglio abrió el 13 de octubre el camino para una “beatificación” de Juan Pablo I (Albino Luciani Tancon, †1978), pero el periodista Americo Mascarucci sigue siendo escéptico.
   
El 15 de octubre destacó la página web MarcoTosatti.com en un artículo de una carta proyectada para los jesuitas condenando los errores de Karl Rahner que entre 1967-1969, el obispo de Vittorio Veneto, Luciani, gestionó mal el “Cisma de Montanèr”, cuando todo un pueblo renunció al catolicismo abrazando la ortodoxia, por sobre el nombramiento de un párroco llevado a cabo por Luciani. Luciani llegó a Montaner escoltado por la policía para retirar el Santísimo Sacramento de la iglesia.
   
En su diócesis reprimió los grupos de oración del Padre Pío (aun cuando conocía personalmente a Sor Pía de los Dolores OSS –en el siglo Gracia Forgione Di Nunzio–, la hermana del Padre Pío) y prohibió las peregrinaciones a San Giovanni Rotondo.
   
Fue su mérito como Patriarca de Venecia haber disuelto la FUCI local (Federación de Universitarios Católicos Italianos) porque apoyaban la introducción del divorcio civil en Italia.
    
Sin embargo, al mismo tiempo, miró con gran hostilidad el Rito Romano e “impuso casi obsesivamente la observancia del Misal moderno”.

jueves, 14 de octubre de 2021

REVELAN “MILAGRO” PARA JUAN PABLO I LUCIANI

Recibiendo al prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro, Francisco Bergoglio autorizó los decretos para las causas siguientes:
  1. Aprobación de “milagros” atribuidos:
    • Curación de la joven Candela Giarda Sosa de un síndrome epiléptico por infección febril por intercesión del “Papa” Juan Pablo I (Albino Luciani Tancón, †1978), quien murió 33 días después de su “elección” y fue apodado por los medios de comunicación oligarcas “el Papa de la sonrisa”.
    • Curación del joven Sebastián Vásquez Sierra de una pandisautonomía aguda paraneoplásica  por intercesión de Sor María Berenice (en el siglo Ana Julia) Duque Hencker (†1993), fundadora de las Hermanitas de la Anunciación, de los Misioneros de la Anunciación y de las Franciscanas Misioneras de Jesús y María en Colombia.
  2. Martirio de los padres Pedro Ortíz de Zárate y Juan Antonio Solinas SJ, asesinados in ódium fídei por los indios tobas y motobíes el 27 de Octubre de 1683 en el Valle del Zenta (Argentina).
  3. Virtudes heroicas:
    • Sacerdote-presbítero Diego Hernández González (†1976), de la Archidiócesis de Valencia (España).
    • Sacerdote Fray Giuseppe (en el siglo Rocco Giocondo Pasquale) Spoletini OFM (†1951).
    • Sor Magdalena de Jesús (en el siglo Élisabeth Marie Magdeleine Hutin, †1989), fundadora de las Hermanitas de Jesús.
    • Sor Elisabetta Martínez (†1991), fundadora de las Hijas de Santa María de Leuca.
 
De los padres Ortíz de Zárate y Solinas SJ hemos publicado un artículo, y de los otros no hay mucho que decir (excepción hecha de Diego Hernández González, que cuando joven salvó el Santísimo Sacramento de las llamas que consumían una iglesia a comienzos de la Guerra Civil, y fue ordenado sacerdote en 1940). Así que hay que profundizar sobre el “milagro” por el cual Juan Pablo I Luciano será “beatificado” (de su vida hay mucha literatura y aquí tenemos varios artículos), y que en su momento fue tenido con reserva:
   
  
Candela Giarda Sosa (foto, derecha), de 21 años y natural de la ciudad de Paraná (Argentina), a los 10 años, en Julio de 2011, desarrolló un caso severo de encefalitis aguda y convulsiones cerebrales incontrolables que amenazaron su vida (años más tarde diagnosticadas como síndrome epiléptico por infección febril o FIRES), y finalmente entró en un shock séptico en una clínica de Buenos Aires.
  
Los médicos le dijeron a su madre Roxana Sosa el 22 de Julio de ese año que la muerte era “inminente” (y que en el “mejor” de los casos, Candela quedaría en estado vegetativo y ciega), pero el presbítero José Ignacio Dabusti (quien posteriormente le informó por escrito a Bergoglio sobre el caso), entonces titular de la parroquia de Nuestra Señora de la Rábida, cercana a la clínica y donde Roxana iba a orar diariamente desde la hospitalización de su hija, le dijo que rezara a Juan Pablo I. Unas horas después, la niña comenzó a recuperarse en el transcurso de los próximos seis meses.
    
Candela Giarda Sosa, José Ignacio Dabusti y Roxana Sosa
   
La vicepostuladora de la causa de Juan Pablo I –que dicho sea de paso, introdujo la práctica de la catequesis en las Audiencias semanales– es Stefania Falasca. Ella (que sostiene el “relato oficial” que Luciani murió de un infarto agudo de miocardio, no obstante las circunstancias demostrar que fue asesinado) y su esposo, Gianni Valente, ambos periodistas, ya eran amigos personales del cardenal Bergoglio. Candela ahora está estudiando una tecnicatura en “Salud y Seguridad animal” y tiene un negocio de venta de miel. Dice que no recuerda ese momento de su vida. Dabusti cuenta que «Más que devoción, yo le tengo mucho cariño a Juan Pablo I, que es un Papa desconocido. Cuando tenía 13 años, me impactaron su imagen, su sonrisa, su humildad. Dije [a Roxana] “vamos a rezarle a él” y al otro día hubo una mejoría completamente inexplicable en Candela».
   
Si bien no se ha fijado aún la fecha de la “beatificación” de Juan Pablo I Luciani Tancón, una cosa es clara: Después del Concilio de Trento (que solo vio canonizados a San Pío V y a San Pío X, con otras pocas beatificaciones), TODOS los “Papas” del desastroso período del Vaticano II (cuando ocurrió una caída sin precedentes de la Iglesia) se han convertido en “santos”: una clara señal de que la “santidad” del Anticoncilio es TÓXICA, además de NULA, INVÁLIDA Y RIDÍCULA, tanto que solo faltará que declaren a Francisco Bergoglio “santo viviente”, o que ofrezcan “canonizar” solo por asistir semanalmente al servicio novusordiano.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
14 de Octubre de 2021 (Año Mariano “Espada de Lepanto”)
Fiesta de San Calixto I, Papa y Mártir; de San Fortunato de Todi, Obispo y Confesor; los Santos Carponio, Evaristo, Prisciano y Fortunata, Mártires de la Fe; del Beato Domingo Loricato, Penitente; de San Burchardo, Obispo de Wurzburgo; y de San Donaciano, Obispo de Reims. Nacimiento de Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia; de la Nacimiento de la Bienaventurada María Poussepin Fourrier OP, Virgen y Fundadora; de Fernando VII de España; del Bienaventurado Mariano de Jesús Euse Hoyos, Sacerdote y Confesor. Tránsito de Garcilaso de la Vega. Aniversario de las batallas de Hastings y de Old Byland. Conquista de Tarifa por Sancho IV de Castilla. Fundación de la Villa de San Bonifacio de Ibagué del Valle de las Lanzas y de Armenia (Colombia).

jueves, 16 de septiembre de 2021

¿QUÉ SENTIDO DAR AL ENCUENTRO DE ALBINO LUCIANI Y “SOR LUCÍA” EN 1977?

Traducción del artículo publicado por el Dr. Peter Chojnowski en RAD TRAD THOMIST.
   

«La actitud del cardenal Luciani fue muy diferente. Su profunda humildad y extrema modestia lo habían predispuesto a recibir la gracia muy especial de su conversación con la mensajera del cielo, el 11 de julio de 1977. Al año siguiente, en su homilía pascual, dijo a sus fieles diocesanos:
“Nunca se me ocurrió la idea de que la Hermana Lucía dos Santos pudiera ser inferior a mí, obispo y cardenal. Al contrario, pensé: ¡Qué buena suerte para mí poder hablar con esta hermanita que vio a Nuestra Señora! La única verdadera grandeza en la Iglesia no es ocupar tal o cual posición, sino ser santos.
   
Durante la Pasión y Resurrección de Jesús, las mujeres juegan un papel más edificante que el de los hombres. Jesús no llamó a las mujeres a predicar, como hizo con los setenta discípulos o los doce apóstoles. Por otro lado, quería que ayudaran y animaran a los apóstoles. A lo largo de los siglos, siguió el mismo método: envió a una Catalina de Siena, una Teresa de Ávila, una Bernardita, una Lucía dos Santos, una Armida Barelli para alentar a los obispos y papas” (Omnia opera, vol. 8, p. 469)
Las confidencias del cardenal a sor Vincenza [Taffarel], que estaba adscrita a su servicio en el Patriarcado de Venecia, muestran hasta qué punto quedó impresionado por la personalidad de la mensajera de Nuestra Señora. Después de su encuentro con ella, supo qué pensar de las teorías del padre [Édouard] Dhanis contra las revelaciones de Fátima: ya no podía dudar de la verdad absoluta del testimonio de la hermana Lucía. Escucha lo que dijo:
“La hermana Lucía es una mujer extraordinaria, fuerte y digna de confianza; tiene la fibra moral de una mujer de campo y una memoria asombrosa. Habla con frases breves y entrecortadas, que van directo al corazón de los problemas y eventos. Tiene setenta años y, sin embargo, conserva la frescura de una niña. Sus ojos están claros. Es sencilla, espontánea, tranquila y sonriente. Vive como si fuera la última de las Carmelitas. Habla con el corazón abierto, sin buscar sus palabras; está profundamente convencida de lo que dice y lo dice con pasión. La Hermana Lucía del Inmaculado Corazón de María es una querida hija de la Iglesia” (Camillo Bassotto, “Il mio cuore è ancora a Venezia”, ed. Krinon, 1990, p. 116)» [Hno. FRANCISCO DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES CRC, “¡Lo asesinaron! Los documentos publicados por Stefania Falasca, vicepostuladora de su causa, lo confirman”. En LA CONTRA-REFORMA CATÓLICA, revista “¡He is risen!”, N.º 2017, Enero de 2021].
Dr. Peter Chojnowski: «¿Qué pensar de las declaraciones anteriores del cardenal Albino Luciani? Es difícil para mí, sabiendo lo que sabemos de nuestra investigación hasta ahora sobre el caso de la hermana Lucía dos Santos (Ver sisterlucytruth.org), aceptar como genuino el declaraciones citadas anteriormente. ¿Cómo podrían mantener a un cardenal que obviamente era un “papa” potencial en la oscuridad con respecto a la sustitución de la hermana Lucía? O el hombre es un mentiroso consumado o está fuera del círculo con respecto al hecho de que la Hermana Lucía de Fátima fue sacada de la escena al menos 10 años antes de su encuentro con el impostor en el verano de 1977. Para mí, sabiendo lo que sabemos sobre la mujer que fue la impostora, parece tremendamente ridículo hablar de la primera aparición de la mujer el 13 de mayo de 1967 en la forma en que él habla de ella. Sus ojos están “claros”. Su mente es “sencilla”. Está “profundamente convencida de lo que dice”.
    
Lo que hemos visto nos convence de que hubo una sustitución de la Hermana Lucía algún tiempo después de 1958. Lo que sea que Luciani esté hablando no se trata de la verdadera Hermana Lucía. Su relación con la “Hermana Lucía” en 1977 significa que debe ser considerado sospechoso y persona de interés con respecto a la desaparición de la Hermana Lucía y con respecto al encubrimiento que siguió a su "desaparición”».

sábado, 28 de agosto de 2021

NOTICIAS DE LAS “BEATIFICACIONES” CONCILIARES

    
En un comunicado con fecha de ayer 27 de Agosto de 2021, la Conferencia Episcopal de El Salvador anunció que el 22 de Enero de 2022 serán beatificados el sacerdote-presbítero Rutilio Grande García SJ y sus dos compañeros laicos Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus Chávez, junto con el sacerdote-presbítero italiano Cosme (en el siglo Santos) Spessotto Zamuner OFM, en ceremonia presidida por el “cardenal” Gregorio Rosa Chávez, “obispo” auxiliar de San Salvador.
  
   
De Rutilio Grande, Manuel Solórzano y Rutilio Lemus ya habíamos hablado en anterior ocasión, pero para resumir, a Rutilio lo mataron no por la Fe Católica (que ya no tenía), y a sus compañeros porque estaban “en el lugar y momento equivocados”; y que la muerte de ellos fue el punto de inflexión de Oscar Arnulfo Romero y Gáldamez para su famosa su conversión/viraje a la izquierda.
  
Ahora conozcamos a Cosme Spessotto Zamuner OFM: tercero de los diez hijos de Vittorio y Josefina, ingresó a la orden franciscana en 1935 y fue ordenado sacerdote el 27 de Junio de 1948 por el Patriarca de Venecia Adeodato Giovanni Piezza, en la Basílica de Nuestra Señora de la Salud. Tenía como sueño misionar en China, pero la guerra civil y la victoria de Mao Zedong se lo impidió. En cambio, se le abrió otra puerta: El Salvador. Mons. Giovanni Maria Emilio Castellani OFM, nuncio en Guatemala y el Salvador, pidió a la Provincia Franciscana de San Antonio de Padua tres frailes, y el 4 de Abril de 1950 Zamuner, Federico Nardi y Giacomo Meneghello llegaron al país centroamericano. Zamuner fue asignado parroco de San Pedro Nonualco, donde llegó el 30 de Abril. Dos años después, fue trasladado a San Juan Nonualco, donde inició la construcción del templo parroquial dedicado a San Juan Bautista, construyó escuelas e introdujo el cultivo de uvas en la región, al tiempo que hacía catequesis e impulsaba las cofradías en la población.
   
Para los años 70, el gobierno militar enfrentaba a la guerrilla comunista, situación que en 1980 degeneró en una guerra civil. Fray Cosme sepultaba a las víctimas y los combatientes de ambos bandos, y llegó a recibir amenazas de muerte tanto de la Fuerza Armada como del Bloque Popular Revolucionario (vinculada a las Fuerzas Populares de Liberación “Farabundo Martí”). Y a las 19:00h del sábado 14 de Junio de 1980 (cincuenta días después del asesinato de Óscar Arnulfo Romero), mientras fray Cosme oraba en el reclinatorio de la iglesia después de presidir la misa de nueve días del joven universitario Pedro Ernesto Barahona Rico y esperaba una misa que el padre fray Filiberto dal Bosco iba a presidir por su salud (Fray Cosme sufría de leucemia, y semanas antes había estado hospitalizado), cayó muerto por varios disparos de dos desconocidos disfrazados desde la puerta sur de la iglesia.
   
Fray Cosme denunciaba las injusticias cometidas contra la población civil por los guerrilleros del FPLFM (que lo motejó de “cura vendido” porque no les permitió hacer pintadas en las paredes de la iglesia) y los “Escuadrones de la muerte” aliados al gobierno, trató de hacer ver a unos catequistas que el Evangelio y la Revolución son incompatibles, y rechazó los intentos de ambos bandos de tomarse los templos de su jurisdicción (por lo que se puede decir que no murió por una causa política mundana –siempre tuvo presente que era un extranjero–), no es de perder de vista que él había acogido el Vaticano II, reconocía a sus falsos papas y oficiaba su liturgia invalida. Esto solo basta para que no sea tenido mártir de la Fe Católica.
  
BREVES:
  • Avanzan los trámites para “beatificar” a Juan Pablo I (Albino Luciani Tancón) en el 2022. Así dijo Stefania Falasca, periodista, vicepostuladora de su causa y amiga de Francisco Bergoglio, al diario homosexualista de la Conferencia Episcopal Italiana “Avvenire”. Se “canoniza” así el Vaticano II.
  • Continúa la fase romana del proceso de “beatificación” de Hélder Pessoã Câmara, el “Arzobispo Rojo” de Olinda-Recife. Ayer, luego del servicio conmemorativo por los 22 años de su muerte en la catedral de Olinda, representantes del Consejo de Administración y del Consejo Curador del Instituto Don Helder Cámara entregaron al “obispo” Fernando Saburido los documentos requeridos por el Vaticano.
  • Luego de una visita canónica por la religiosa Marisa Adami SSF y el presbítero Amedeo Cencini FDCC (el mismo que lideró la interventoría en la ecuménica Comunidad de Bose), fue disuelta la comunidad de tendencia carismática “Regína Pacis” fundada por el médico italiano Alessandro Nottegar (1986), declarado “venerable” por Bergoglio en 2017. La causa: presuntas “faltas en el carisma y deficiencias en el gobierno”.

lunes, 7 de septiembre de 2020

EN EVALUACIÓN POSIBLE “MILAGRO” DE JUAN PABLO I (En Argentina)

Por Mariano de Vedia (con colaboración de Elisabetta Piqué) para LA NACIÓN (Argentina).
    
  
La beatificación de Juan Pablo I , el recordado “Papa de la sonrisa”, que gobernó la Iglesia apenas 33 días en 1978, en uno de los pontificados más cortos de la historia, avanza gracias a un posible milagro argentino. Según pudo saber LA NACION de fuentes eclesiásticas, en el Vaticano estudian una curación inexplicable, atribuida a su intercesión, que salvó de la muerte a una niña en Buenos Aires.
    
La investigación del presunto milagro se inició hace dos años en el Arzobispado de Buenos Aires, en la más estricta reserva, con el análisis de testimonios y certificaciones médicas que acreditarían no encontrar razones científicas válidas a la curación de una niña en estado terminal, que se encontraba internada en un hospital porteño. Un sacerdote, incluso, le habría dado la extrema unción –hoy llamada “unción de los enfermos”– y luego de rezar por su salud a la figura de Juan Pablo I, la niña habría experimentado una sorprendente recuperación.
 
El proceso con el que se procura llevar a los altares al también llamado Papa de la esperanza”, una simbología que se revaloriza en estos tempos de pandemia e incertidumbre en todo el mundo, podría dar pasos significativos en el mes en que se cumplen 42 años de su repentina muerte. El diario vaticano L’Osservatore Romano dedicó recientemente dos artículos a la revalorización de Albino Luciani, el último papa italiano y antecesor de Juan Pablo II que fue papa entre el 26 de agosto y el 28 de septiembre de 1978, cuando una monja lo encontró muerto en el dormitorio, a los 65 años.
   
En ese artículo se anunció que la Congregación para las Causas de los Santos, cuyo prefecto es el cardenal italiano Giovanni Angelo Becciu Curzu, llegó a la instancia del examen final de la probable “curación extraordinaria” que habría tenido lugar en la Argentina en 2011. En ese tiempo, el cardenal Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y se descuenta que conoce los detalles del dictamen que luego deberá aprobar.
   
Stefania Falasca, vicepostuladora de la causa de beatificación, confirmó a LA NACION en Roma que en la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano está en la fase final una presunta curación ocurrida por intercesión de Juan Pablo I en 2011 en la arqudiócesis de Buenos Aires, aunque el procedimiento “aún no ha concluido”.
 
MÁXIMA RESERVA
“El caso se encuentra en ‘iter giudiziale’ –término que se utiliza cuando se está en una fase avanzada de evaluación–, pero no podemos decir más”, dijo Falasca, vaticanista de Avvenire, el diario de la Conferencia Episcopal italiana y autora en 2017 del libro Papa Luciani. Crónica de una muerte.
   
La reserva es absoluta, también, porque entra en juego una cuestión de privacidad y debemos mantenerla hasta que esté concluido el procedimiento, que se encuentra en la fase final”, se excusó Falasca.
   
“Ni bien termine, será comunicada la noticia”, agregó la vicepostuladora, que viajó a Buenos Aires para abrir un proceso que, aunque tuvo demoras debido a la pandemia, pronto podría llegar a su fin.
   
Si bien Francisco siempre ha mostrado ser respetuoso de los procesos establecidos, en ámbitos eclesiásticos argentinos admiten que podría sorprender y, de comprobarse el milagro, disponer directamente la canonización de Juan Pablo I, sin pasar por la beatificación. Esas especulaciones se basan en su decisión de promover en 2013 la proclamación de santidad de Juan XXIII sin acreditar un milagro específico.

lunes, 28 de octubre de 2019

EX-MAFIOSO: «PAUL MARCINKUS ENVENENÓ A JUAN PABLO I»

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO, ampliada en algunos lugares.
  
El antipapa Juan Pablo I Luciani Tancon yace muerto en su catafalco. Él reinó por sólo 33 días en 1978, y siempre ha habido gran suspicacia sobre cómo murió.
Ahora un mafioso ha admitido una conspiración para inyectar el té del antipapa con cianuro porque Luciani amenazó con exponer el fraude masivo de acciones en el Banco vaticano, encabezado por el cardenal corrupto Paul Marcinkus.
Los conspiradores fueron capaces de conseguir un médico interno para declarar que la muerte fue por un ataque cardíaco, pero nunca se hizo ninguna necropsia.
La evidencia aún está en el cadáver sepultado.
  
La pronta muerte del antipapa Juan Pablo I Luciani Tancon, “el antipapa sonriente”, el 29 de Septiembre de 1978, sólo 33 días después de su elección, causó sorpresa alrededor del mundo. No ayudó tampoco que el Vaticano contase muchas fábulas sobre su muerte, que fueron en poco tiempo expuestas como mentiras. Luciani había sido un crítico abierto del control de la mafia del banco vaticano y pidió desarraigarla inmediatamente después de su elección. El libro “En nombre de Dios”, de David Yallop, sugirió en 1984 sugirió la teoría de que Luciani fue probablemente ultimado por la mafia, con fuerte complicidad de la curia vaticana.
  
Ahora, en su nuevo libro, “When the Bullet Hits the Bone” (Cuando la bala golpea el hueso), el mafioso Anthony Luciano Raimondi, sobrino del famoso padrino Charles “Lucky” Luciano y miembro de la familia criminal Colombo, admite que estuvo involucrado en un complot para asesinar a JPI Luciani con cianuro en su té porque Luciani amenazó con exponer el fraude masivo de acciones por internos del Banco vaticano y despedir a varios cardenales y obispos (y eventualmente extraditarlos a Estados Unidos e Italia). Raimondi afirmó que a sus 28 años, él fue reclutado para el asesinato por su primo, el arzobispón Paul Casimir Marcinkus Lenartowicz, que manejaba el corrupto Banco vaticano. Su rutina era aprender los hábitos de Luciani y observar cómo Marcinkus noqueaba a Juan Pablo I al tomar su taza de té con Valium, y después Marcinkus le administró el cianuro. Por connivencia de los conspiradores, que incluían a dos cardenales (Pietro Palazzini Conti y António Ribeiro Gonçalves, también primos de Marcinkus), la muerte fue declarada como de un ataque cardíaco por un médico interno.
  
Anthony Luciano Raimondi (izquierda) y la portada de su libro (derecha).
   
Raimondi dice que si Luciani «hubiera mantenido la boca cerrada, podría haber tenido un pontificado largo», y que incluso, se planeaba matar a JPII Wojtyła Katzorowski, pero al desistir éste de investigar el fraude, se quedaron en el Vaticano durante una semana celebrando con cantidades navegables de alcohol, «con cardenales vestidos de civil y muchas chicas». A los críticos que comparan lo sucedido con la trama de “El Padrino III”, responde: «Fue una película terrible. A decir verdad, no la recuerdo realmente. Lo que dije en el libro lo sostengo hasta el día que me muera. Si toman [el cuerpo del papa] y le hacen cualquier prueba, todavía encontrarán trazas del veneno en su sistema» [Parte de la información para este Comentario proviene del New York Post].
   
Verdaderos Católicos, la corta saga de JPI Luciani fue llenada con posibilidades tentadoras. El fundador del Movimiento Católico Tradicionalista en 1964, el renombrado padre Gommar DePauw, reportó que en 1978 Luciani lo había llamado desde Nueva York a la Roma modernista para ser parte de una comisión para restaurar la Misa Latina Traditional, pero antes de que pudiera establecerse la comisión, Luciani murió (o fue asesinado). En algunos círculos se decía que Luciani estaba a favor del retorno al Catolicismo tradicional. En ese entonces la “Nueva Misa” sólo tenía diez años, así que una reversion pudo haber sido práctica antes de que la Iglesia Conciliar se hubiera instalado. Uno puede solamente asombrarse.

lunes, 2 de septiembre de 2019

ALBINO LUCIANI, PERSEGUIDOR DE LA MISA TRADICIONAL

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  
“El Nuevo Rito ha sido promulgado para sustituir al Antiguo después de maduras deliberaciones y para cumplir las decisiones del Concilio Vaticano II” (Pablo VI, Discurso al Consistorio, 24 de mayo de 1976).
  

Venecia. Corría el año 1978. El Cardenal Patriarca es Albino Luciani (papa del 26 de agosto al 28 de septiembre de aquel mismo año). En la iglesia de San Simeone Piccolo (Santos Simón y Judas) celebraba la misa de siempre don Siro Cisilino. A este le llegó el 20 de febrero una triste notificación de parte del Patriarca:

   
«20 de febrero de 1978
   
Rev. P. Siro Cisellino (sic)
Sr. Carlo Durighello
Rev. Párroco y Vicario de San Simeone [Grande]
   
Nos consta que a pesar de las repetidas advertencias, continúa en la iglesia de San Simeone Piccolo la celebración de la Misa según el rito hoy no más admitido, y con siempre más numerosa participación de fieles.
    
Consta igualmente que se hace propaganda para la presencia en esta Misa: está en nuestra mano un folio ciclostilado con una especie de “calendario litúrgico” e indicaciones de los horarios de celebraciones varias. Está ciertamente hecho para ser difundido, y esto confirma que la propaganda se hace a largo alcance.
   
Siendo todo esto en contraste con cuanto está convenido y con las actuales normas litúrgicas y de derecho, se dispone cuanto sigue:
1º Está prohibida en cualquier título la celebración de la Misa “more antiquo” en la iglesia de San Simeone Piccolo, como en todo el territorio de la Diócesis.
2º En la misma iglesia de San Simeone Piccolo está prohibida cualquier celebración litúrgica sin el previo acuerdo y permiso del Párroco y del Vicario de la parroquia de San Simeone Grande.
3º Se concede al rev. Don Siro Cisellino (sic) la facultad de celebrar la S. Misa “more antiquo” solo en su casa propia.
   
Las dichas disposiciones entran en vigor desde la fecha de recibo de la presente.
    
Confiado que queráis atender a cuanto se indica arriba, os bendigo de corazón.
    
(Fdo. y Sell.) + Albino Card. Luciani
Patriarca».
  
Los fieles, representados por la asociación Una Voce, pidieron por escrito explicaciones a la Curia sobre el porqué de la suspensión de la misa tradicional, tanto más que venían contemporáneamente tolerados “ritos irregulares (que en cualquier caso pueden encuadrar en el sacrilegio o al menos en la irreverencia)” [1]. La respuesta, firmada del Vicario General Mons. Giuseppe Bosa, llegó el 5 de marzo: “ella era motivo para reuniones con presencia de una multitud de fieles”.
    
NOTA
[1] Carta del prof. Paolo Zolli, secretario de “Una Voce” al Cardenal Patriarca, 26 de febrero de 1978, apud CARLO BELLI, Altare deserto. Breve storia di un grande sfacelo, Roma, Volpe, 1983, pp. 75-88. De unavoce-ve.it