Noticia tomada de GLORIA NEWS
La congregación de los Hijos del Santísimo Redentor (Redentoristas Transalpinos) se ha proclamado sedevacantista. En una carta fechada el 2 de Mayo titulada “The Dogma to Steer By” (“El dogma que debemos seguir”), escribieron: «Los papas pre-Vaticano II condenaron el indiferentismo como una herejía mortal. Los pretendientes al papado posteriores al Vaticano II lo han abrazado, lo han promovido y han actuado de acuerdo con él».
El grupo tiene tres monasterios. La casa madre de la comunidad se encuentra en Papa Stronsay (islas Órcadas, Escocia). También tienen una casa en la Diócesis de Christchurch (Nueva Zelanda), y una comunidad pionera en la Diócesis de Great Falls–Billings (Montana, Estados Unidos).
En 2008, se separaron de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (donde fueron fundados y su fundador, Miguel María –en el siglo Gregory Wilson Rae Sim– fue ordenado sacerdote por el arzobispo Marcel Lefebvre) para obtener la regularización del Vaticano, luego fueron invitados por los obispones diocesanos a establecer prioratos en Nueva Zelanda y Montana. Los críticos acusan a la comunidad de fomentar un culto a la personalidad que rodea a los dos sacerdotes principales.
En su nueva carta, firmada por todos los miembros, afirman que «la presencia modernista dentro de las estructuras y la jerarquía de la Iglesia oficial ha superado la masa crítica hasta un punto cercano a la saturación».
Se refieren a “la falsa Iglesia del Vaticano II” y describen los sacramentos del Novus Ordo como de “validez dudosa”: «No debemos dar ningún reconocimiento jurídico a los que se han apartado de ella, incluido León XIV y sus obispos».
Su conclusión: «No podemos cooperar con aquellos que afirman ser católicos pero continúan en una espiral cada vez más profunda hacia la apostasía. Ningún católico puede. Los piratas han abordado el Arca de Pedro. No hay sitio para nosotros en la cubierta».
También dicen: «Debemos reconocer que las estructuras institucionales que dicen ser la Iglesia Católica han sido infiltradas. Los hombres que ocupan los cargos pertenecen a la religión modernista, no a la Iglesia Católica».
Finalmente, repitieron su plan para un “concilio” que reúna a los obispos sedevacantistas de todo el mundo. El concilio sería responsable de «pronunciarse sobre el estado de los actuales reclamantes al papado y restaurar el orden en la Iglesia». Sin embargo, reconocieron que tal reunión puede estar «a años de distancia».

Yo predigo que el Padre Vergara desconfiará de ellos y yo también. Todos estos conversos nuevos se quieren hacer los salvadores de la Iglesia y eso pinta mal.
ResponderEliminarYa tuvimos bastante con el culebrón de Belorado (donde el vasco arzobispón burgalés Iceta quedó muy mal parado)…
EliminarEn lo personal, también nosotros tenemos algunas suspicacias del “Concilio general imperfecto” que ELLOS promueven (no de la idea en sí, sino de cómo lo llevarán a cabo)…
Aclaración necesaria: No juzgamos el fuero interno de nadie (Dios sabe qué hay en cada uno), pero de los hechos y sus circunstancias se analizan y sacan conclusiones. Para que después no venga nadie (en especial nuestros MUCHOS detractores y los novusorditas, que «no tienen velas en este entierro») a hablar mal ni sacar capturas sin contexto, como ha ocurrido antes.
Gran noticia. Ciertamente es insostenible la farsa que está ocurriendo en Roma desde 1958. Callar o transigir es apostatar de la Fe Católica.
ResponderEliminarEn ese aspecto, enhorabuena por los Redentoristas transalpinos, porque se dieron cuenta de lo que pasa y han tomado posición (mal que le pese a los pacatos de Infovaticana que lo reducen a hacer pucheros), a diferencia de la FSSPX y demás neocones. En cuanto a su apoyo al “concilio general imperfecto” que lanzó el obispo Pierre Roy, mantenemos reserva.
EliminarCon todo respecto, cuál es la razón de su reserva?
EliminarPodemos decir abiertamente que las reservas están en cuanto concierne al método y los criterios para su realización, a la vista de cómo está el tradicionalismo de dividido (para muestra, si los obispos no están de acuerdo en la liturgia, y pelean entre sí por el linaje episcopal, ¿Cómo podrán ponerse de acuerdo para elegir a un Papa?).
EliminarEstoy de acuerdo con lo que usted dice, y és precisamente por esas razones que hay que resolver la primera y esencial de todas las cuestiones, la del papa. Sin el papa no habrá jamas unidad en lo fundamental, ni solución para todo el resto. Le invito a leer los materiales en Unam Sanctam y a dejar sus objeciones en el sitio de internet.
EliminarTampoco estaban de acuerdo al inicio del Concilio de Constanza y al final acabó siendo guiado por el Espíritu Santo hacia buen puerto. En mi opinión, merece la pena apoyar este concilio. Si es la voluntad de Dios, saldrá adelante, y si no, nada pasará. Que sea lo que Dios quiera.
EliminarEsa és la actitud correcta. No hay nada peor que la impotencia en que nosotros, los católicos, vivimos delante del verdadero enemigo, el cuál no hace nada más que diseminar la discordia y perpetuar la divisón entre nosostros.
EliminarLa comparación con la época del Concilio de Constanza no es procedente ni de recibo en la actualidad, comenzando porque entonces, aun con las diferencias personales, entre los obispos participantes no habían herejes y/o sospechosos de herejía (el sedeprivacionismo es herejía tanto como el protestantismo), ni tampoco excomulgados por delitos contra la fe (que por derecho canónico son infames e inhabilitados para elegir o ser elegidos para cualquier cargo eclesiástico–incluido el de Papa–, al excluirse de la Iglesia. «El que no es miembro del Cuerpo Místico no puede ser su cabeza») o por pertenencia a sociedades secretas (que además, hacen inválida cualquier elección bajo acuerdo secreto, como estatuyen los artículos 93, 95 y 96 de la constitución constitución Vacántis Apostólicæ Sedis de Pío XII).
EliminarAparte, y hablando desde las lecciones de la historia, ese concilio se convocó bajo auspicio del Sacro Emperador Romano-Germánico, que (recordarán los lectores de vieja data cuando contamos la historia de Otón el Grande) tenía potestad de convocarlo en ausencia del Papa. Y el concilio además proclamó la superioridad del concilio sobre el Papa (la herejía del conciliarismo, antecesor que fue de la colegialidad y la sinodalidad tan presentes en el Vaticano II y nunca suficientemente condenables), que fue condenado por Pío II en su bula “Execrábilis”, el V Concilio de Letrán, Pío VII y el Concilio Vaticano I.
Y reiteramos lo que decimos tantas veces: La Sede Vacante es una situación que se debe solucionar (cuándo y cómo será, Dios sabrá), pero no se debe solucionar de cualquier manera ni quebrantando la Doctrina, la Moral ni el Derecho Canónico. De otro modo, no se espere bien suceso ni que respaldemos tal proceder de ir contra Dios.
Con ellos fijamos nuestra postura al respecto de esta propuesta.
La clave de la herejía es la pertinacia. Si este concilio finalmente sale adelante, está claro que todos los errores, herejías y cismas que usted menciona serán condenados, ya que habrá contado con el auxilio del Espíritu Santo. Es porque no hay Papa que hay tantos de ellos.
EliminarEl Concilio de Constanza fue legítimo y está reconocido por la Iglesia Católica. Fue convocado por el Antipapa Juan XXIII, quien acabó siendo acusado de herejía y declarado depuesto (aunque ya lo estaba por Derecho Divino). El Concilio de Constanza NO proclamó la superioridad del concilio sobre el Papa, ya que todos los Antipapas que fueron declarados inválidos nunca fueron Papas legítimos de la Iglesia Católica. El verdadero Papa, Gregorio XII, renunció voluntariamente el 4 de julio de 1415 mediante una bula que reconocía el Concilio, y condenó la herejía del conciliarismo, por lo que es considerado válido, pese haber sido convocado por un Antipapa.
Nadie ha cuestionado la legitimidad del Concilio de Constanza (legitimidad que obtuvo porque Gregorio XII Correr, previo a su renuncia, lo sanó in rádice al convocar mediante sus legados el condottiero Carlos Malatesta de Rímini y el cardenal Juan Dominici de Ragusa OP –beatificado en 1832 por Gregorio XVI– la reanudación y autorizar sus actos posteriores), así que no hay necesidad de siquiera insinuar que lo cuestionemos (cosa que NUNCA hemos dicho ni JAMÁS se nos ha pasado por el pensamiento).
EliminarAparte, valga precisar que Juan XXIII Cossa (que si bien presidió el concilio, lo convocó junto al “Rey de Romanos” –Emperador electo– Segismundo de Luxemburgo que lo apoyó después de abandonar a Gregorio XII) fue depuesto precisamente por la facción de Pisa que él representaba y abanderaba el conciliarismo (postura la cual no fue proclamada finalmente ni constó en el magisterio porque Martín V, al aprobar los decretos del Concilio, no incluyó los decretos “Hæc Sancta” y “Fréquens” promulgados EN ESTADO DE EMERGENCIA durante la acefalia causada por la remoción de Cossa) al no someterse a dicha facción y enemistarse con Segismundo. Ítem, el hecho que Baltasar Cossa fue nombrado por Martín V obispo de Frascati y Decano del Colegio Cardenalicio después de reconciliarse con él y reconocer su autoridad, y que al morir meses después del nombramiento fue sepultado en el Bautisterio de Florencia demuestra que las acusaciones de herejía y simonía (que lo hubieran hecho indigno de tales cosas) «no pueden ser admitidas como fidedignas», como dijo el historiador y medievalista español Luis Suárez Fernández en su Historia de los Papas y Concilios.
Con todo, el hecho que después Eugenio IV ordenase trasladar el Concilio de Basilea (convocado por un Martín V próximo a su muerte, y después se erigió en rebelión declarando depuesto a Eugenio y eligiendo a Amadeo de Saboya como antipapa Félix V) a Ferrara y después a Florencia, que Pío II promulgase la bula “Execrábilis”, y que León X convocase el V Concilio de Letrán en contraposición al Concilio de Pisa (convocado por el rey Luis XII de Francia para deponer al Papa Julio II), demuestran que, aunque condenado, el conciliarismo sobrevivió en las “Libertades Galicanas” de Bossuet y la “Constitution civile du Clergé” de la Revolución Francesa, en el Sínodo de Pistoya y en el Sínodo melquita de Qarqafe (condenado por Gregorio XVI en su Carta Apostólica “Melchitárum Catholicórum Sýnodus” del 3 de Junio de 1835), en que el obispo franco-estadounidense Augustin Vérot PSS de San Agustín (Florida) intentase leer el decreto “Hæc Sancta” en el Concilio Vaticano I, y en las mencionadas “colegialidad” del Vaticano II (aunque en una versión “mitigada” en comparación a la propuesta de Johan Josef “Hans” Küng Gut –respaldado por el cardenal de Viena Franz König Fink– y de Paul René de Vooght Vandewalle OSB) y la “sinodalidad” de Bergoglio y Riggitano-Prévost.
Es cierto que en la web Unam Sanctam los argumentos que presentan son muy débiles. Se refieren a los Antipapas del Gran Cisma de Occidente como «papas dudosos», y rebajan al mismo nivel de ellos al verdadero Papa, Gregorio XII. Tampoco afirman claramente que la situación actual de la Iglesia Católica es de Sede Vacante (la presentan como una opinión o hipótesis), sino que es algo que está por declarar, contradiciendo la verdad manifiesta, lo cual es pecado contra el Espíritu Santo. También se refieren a los Antipapas que en la actualidad usurpan Roma como «aspirantes al papado», o dudosos, e incluso como «pontífices modernos», cuando la realidad es que son herejes manifiestos que están automáticamente excomulgados y fuera de la Iglesia Católica —con total seguridad—, y, por lo tanto, no pueden ser Papas.
EliminarConsiderando todos estos puntos, hay que decir que este «concilio» no es lo suficientemente serio de antemano como para prestar un apoyo formal, por lo que los verdaderos católicos no deben secundarlo activamente, ya que no cumple con las debidas garantías fundamentadas en el Derecho Canónico.
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EliminarCon eso se confirma que en ese “concilio general imperfecto” subyace un “ecumenismo de la Tradición” acorde con remover la piedra de tropiezo que para los neocones y pseudotradis representa la conclusión teológica de la Sede Vacante al dejarlo como mera opinión o algo indiferente (lo que una vez llamamos “Sedeimportabledismo”); y nos hace recordar la propuesta que en el Adviento de 2013 hiciera el sacerdote-presbítero español de la “Resistencia” williamsonista Juan Antonio Iglesias Oliva de un “concilio tradicionalista” en Trento (y que, al menos hasta donde sabemos, NUNCA SE LLEVÓ A CABO).
EliminarAsí es. Todo apunta a que se trata de una nueva ficción, preparada quizás ante la evidente cercanía de la Parusía, la cual es probable que sea para 2033 según las profecías. En cualquier caso, este «concilio» no cumple con los requisitos mínimos para que pueda ser llamado católico, ya que se basa en el opinionismo y relativismo modernista condenado por la Iglesia.
EliminarUn poco menos de erudición y quizás usted empieze a ver lo esencial.
ResponderEliminarNo todo es erudición, pero el católico que no sabe lo que debe saber de su religión, no podrá alegar ignorancia cuando se condene.
EliminarAparte, por la ignorancia (incluso en el clero) y la obediencia ciega es que la apostasía del Vaticano II se propagó tan rápidamente y a tanta gente como lo hizo.
EliminarBueno, entonces usted debe saber que la Iglesia Catolica en todo tiempo tuve, tiene y tendrá todos los medios necesarios para proveer a sus necesidades, sobretodo elegir un Papa. Saber esto y proceder de acuerdo es más importante y necesario a la Iglesia hoy que saber todos los detalles y circunstancias de la historia de la misma Iglesia.
ResponderEliminarY también ha de saber Vd. que no todo medio vale para conseguir un fin. En especial cuando para llevar a cabo ese medio, se pretende proceder contra derecho dejando de lado en nombre de una unidad (o más bien ECUMENISMO, porque eso es lo que busca el “Concilio General Imperfecto” del obispo Roy: una suerte de “Ecumenismo de la Tradición”)=,las mismas normas que la Iglesia Católica ha establecido. Es por eso que (citando la historia de la Iglesia cuyo conocimiento Vd. “ningunea” solo porque no le secunda sus ideas e ilusiones) que los concilios de Sirmio, el segundo de Éfeso, y los concilios de Pisa fueron rechazados y condenados como blasfemos, latrocinio (concilio de ladrones) y nulos de pleno derecho.
EliminarFinalmente, si de esa forma pretendía recabar apoyo de esta tribuna (y de su editor –que además es sacerdote–), sepa que no lo logró. Ítem, como no nos interesa seguir discutiendo, queda cerrado y zanjado el asunto, y a Vd. también se le cierra el foro.