jueves, 21 de octubre de 2021

EL PÁRROCO SE ROBÓ LAS JOYAS DE LA VIRGEN

Por J. J. Madueño para ABC (España).
   
   
Parroquia de San Andrés de Sedella
  
Cuando el nuevo párroco Roberto José Bocanegra llegó a la Iglesia de San Andrés de Sedella, un minúsculo pueblo de poco más de 600 habitantes en Málaga, había desaparecido la caja fuerte que había a los pies de la Virgen de la Esperanza. En ese momento, el nuevo sacerdote llamó a su predecesor Rubén Montoya Cejudo para preguntarle dónde estaba y este, según la versión de los hechos ofrecida por el alcalde, Francisco Abolafio Rodríguez, dijo que la había tirado al punto limpio. El nuevo sacerdote no le dio importancia, hasta que los feligreses comenzaron a preparar la procesión de la patrona y vieron que faltaban las joyas con las que la engalanan cada año.
   
Era un escándalo. Los vecinos decían que le habían robado a la Virgen. Un tesoro más sentimental que valioso económicamente, compuesto por 13 piezas de oro, entre pulseras, esclavas, un relicario y otros objetos. Era el 10 octubre. En el lugar de la caja fuerte no quedaba ni el agujero en la pared. Hasta eso había sido tapado, como si nunca hubiera habido nada allí.
   
No estaban las joyas para la procesión del día 12, que se celebraba después de dos años de pandemia sin ver a la patrona en la calle. No quedaba nada. El tesoro que los devotos le han ido regalando con el paso de los años para que los ayudara en sus momentos más duros había desaparecido.   
El alcalde decidió reclamarlas, después de conocer la dimensión de los ocurrido. Por eso, envió una carta al Obispado de Málaga contando lo que había sucedido con un ultimátum de 72 horas para que volvieran a aparecer las joyas y el dinero de los donativos que los devotos de la Esperanza hacían al ir a rezarle.
   
A los cuatro días de detectarse la desaparición del pequeño tesoro, se organizó una asamblea vecinal para ver qué acciones se podían tomar para la recuperación del oro de la Virgen. Ahí se decidió que se iban a volver a poner en contacto con el Obispado de Málaga para éste reclamara las joyas al anterior párroco, ya que hasta entonces les había dicho que iba a investigar lo ocurrido.
  
Las joyas aparecieron
En esa misiva dijeron que estaban dispuestos a contar lo sucedido en Sedella al nuncio del Vaticano en Madrid. Además, el alcalde, siguiendo lo aprobado por la asamblea de vecinos, decidió denunciar ante la Guardia Civil. Desde entonces, la Benemérita investiga este robo de piezas de oro como pulseras, escapularios y alguna esclava, entre otros objetos de valor.
   
Pero las joyas aparecieron. Como respuesta a la segunda carta del Ayuntamiento al Obispado, la Diócesis contestó en un correo electrónico al actual párroco de Sedella el pasado lunes contando que las joyas habían aparecido y que serían devueltas a la Virgen de la Esperanza. Según la versión del alcalde, el párroco denunciado es quien las ha devuelto.
   
El municipio, no obstante, no ha retirado la denuncia. Abolafio volvió a convocar una asamblea vecinal para ver si la retiraban después de la devolución, pero la mayoría de los vecinos asistentes votaron continuar adelante por el valor sentimental que tienen las piezas desaparecidas. El municipio va a ir por vía judicial contra el párroco, al que acusan de haberse llevado el tesoro que los vecinos han ido haciendo a su patrona. 
   
De lo que no se sabe nada es del dinero, ni cuánto había ni dónde ha acabado. Según el regidor, el párroco denunciado por el pueblo por el robo les habría asegurado que había unos 600 euros en la caja fuerte desaparecida, pero que los usó para instalar la reja del campanario y que no se los llevó.

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