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viernes, 17 de septiembre de 2021

SANTA HILDEGARDA DE BINGEN, VIRGEN Y ABADESA

Santa Hildegarda de Bingen
  
Esta santa es una de las mayores figuras femeninas de Occidente. A pesar de poseer una naturaleza tímida y enfermiza, aceptó la misión que le fue dada por Dios y exhortó al Papa, emperadores, reyes y clérigos a convertirse y rechazar las malas costumbres que habían aparecido sobre todo en las esferas religiosas.
   
Sus escritos inspiraron incluso a santos tan influyentes como Bernardo de Claraval (quien le aconsejó escribir las visiones que tenía, respondiendo humildemente a las gracias espirituales que Dios le concedió). También edificó en Monte San Ruperto, cerca de Bingen, un nuevo monasterio para su creciente comunidad de monjas (con agua corriente), mantuvo correspondencia con el Papa, aconsejó no sólo a laicos sino también a sacerdotes, escribió numerosas cartas, compuso himnos y dramas sagrados como Ordo virtútum y Symphonía armoníæ cœléstium revelatiónum, y aún le quedó tiempo para escribir en sus libros Scívias, Liber vitæ meritórum y Liber divinórum óperum lo esencial de sus veintiséis visiones simbólicas que trataban de las relaciones entre Dios y la humanidad. Además viajó mucho a lo largo de Alemania.
    
También tenía un gran conocimiento de plantas y hierbas medicinales y escribió dos libros sobre su naturaleza y su uso (Liber símplicis medicínæ o Phýsica, y Liber compósite medicínæ o Causæ et curæ). Diariamente llegaban a las puertas del convento personas necesitadas y enfermos graves para que Hildegarda los aconsejara o los curara con sus medicinas y sus oraciones. El pueblo veía como una dádiva especial de amor de Dios el consejo personal y el auxilio dispensado por las manos de esta mujer, que también en su propio cuerpo sufría múltiples penas.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que adornaste a tu bienaventurada virgen Santa Hildegarda con celestiales dones, concédenos te suplicamos, que siguiendo sus huellas y documentos, merezcamos pasar de las tinieblas del siglo presente a tu luz delectable. Por J. C. N. S. Amén.

domingo, 7 de febrero de 2021

OTRA VEZ CAMBIA EL CALENDARIO CONCILIAR

San Lázaro con sus hermanas Marta y María (Maestro de Perea, óleo sobre tabla. Madrid, Museo Lázaro Galdiano)
   
El 2 de Febrero de 2021, mientras muchos conciliares festejaban la Presentación del Señor (católicamente, Purificación de Santa María), el cardenal Robert Sarah Nemelo, Prefecto «hasta que se disponga otra cosa» de la conciliar Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, publicó el protocolo nº. 35/21 del 26 de Enero, contentivo del siguiente Decreto:
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS
DECRETO SOBRE LA CELEBRACIÓN DE LOS SANTOS MARTA, MARÍA Y LÁZARO EN EL CALENDARIO ROMANO GENERAL
   
En la casa de Betania, el Señor Jesús experimentó el espíritu familiar y la amistad de Marta, María y Lázaro, y por eso el Evangelio de Juan afirma que los amaba. Marta le ofreció generosamente hospitalidad, María escuchó atentamente sus palabras y Lázaro salió rápidamente del sepulcro por mandato de Aquél que ha humillado a la muerte.
    
La tradicional incertidumbre de la Iglesia latina sobre la identidad de María –la Magdalena, a la que se le apareció Cristo tras su resurrección, la hermana de Marta, la pecadora a la que el Señor perdonó sus pecados–, que motivó la inscripción únicamente de Marta el 29 de julio en el Calendario Romano, se ha resuelto en estudios y tiempos recientes, como testimonia el actual Martirologio Romano, que también conmemora a María y Lázaro en ese mismo día. Además, en algunos Calendarios particulares los tres hermanos se celebran juntos en ese día.
       
Por ello, considerando el importante testimonio evangélico que dieron al hospedar al Señor Jesús en su casa, al escucharlo atentamente, al creer que él es la resurrección y la vida, el Sumo Pontífice FRANCISCO, acogiendo la propuesta de este Dicasterio, ha dispuesto que el 29 de julio se inscriba en el Calendario Romano General la memoria de los santos Marta, María y Lázaro.
   
Por tanto, dicha memoria deberá aparecer con esta denominación en todos los Calendarios y Libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas; las variaciones y añadidos que han de ser adoptados en los textos litúrgicos, adjuntos al presente decreto, deben ser traducidos, aprobados y, después de la confirmación de este Dicasterio, publicados por las Conferencias Episcopales.
   
Sin que obste nada en contrario.
   
En la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 26 de enero de 2021, memoria de los santos Timoteo y Tito, obispos.
  
(Fdo.) Robert Card. Sarah
Prefecto
   
(Fdo.) ✠ Arthur Roche
Arzobispo Secretario  
  
Para los interesados en conocer los propios que esta “nueva fiesta” tendrá, bien pueden remitirse al Anexo «Additiónes in Libris litúrgicis Ritus Románi de memória Sanctórum Marthæ, Maríæ et Lázari» para consultarlos en su original latín (queda en las Conferencias episcopales la tarea de traducirlos). Aquí nos concentraremos en hacer un comentario, comenzando por la Misa y acabando por el Breviario (Los textos latinos de la Misa son de la edición típica del año 2002, y salvo la Oración colecta, la lección de la Liturgia de las Horas -disponible en español- y la entrada del Martirologio, todas las traducciones son de la Conferencia Episcopal Española):
  • El Introito es tomado de San Lucas 10, 38-39: «Intrávit Jesus in quoddam castéllum, et múlier quǽdam Martha nómine excépit illum in domum suam» (Qué hermosa eres, virgen de Cristo, que fuiste digna de recibir la corona del Señor, la corona de la perpetua virginidad).
  • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
    «Deus, cujus Fílius de sepúlcro ad vitam Lázarum revocávit, et in domo Marthæ dignátus est hospitári, da nobis, quǽsumus, ut ipsi in frátribus nostris fidéliter ministrántes, cum María verbi ejus meditatióne pasci mereámur. Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum» (Oh Dios, cuyo Hijo llamó a Lázaro del sepulcro a la vida, y se dignó albergarse en casa de Marta, te suplicamos nos des que, sirviéndole fielmente en nuestros hermanos, merezcamos con María apacentarnos en la meditación de su palabra. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos) Amen.
    La oración es una adaptación hecha a partir de la oración del Misal montini-bugniniano para Santa Marta:
    «Omnípotens sempitérne Deus, cujus Fílius in domo beátæ Marthæ dignátus est hospitári, da, quǽsumus, ut, ejúsdem intercessióne, Christo in frátribus nostris fidéliter ministrántes, in æde cœlésti a te récipi mereámur. Per Dóminum» (Dios todopoderoso y eterno, tu Hijo se dignó hospedarse en la casa de Santa Marta, concédenos, por su intercesión, que, sirviendo fielmente a Cristo en nuestros hermanos, merezcamos ser recibidos por ti en la morada celestial. Por nuestro Señor Jesucristo) Amen.
        
  • Si bien se reforman las oraciones del servicio, las lecturas siguen siendo las mismas, pudiendo tomarse del Común de los Santos o según la semana que caiga dentro del “Tiempo Ordinario” (pero invariablemente se usa el verso aleluyático es de San Juan 8, 12b «Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, habébit lumen vitæ»).
  • La perícopa evangélica puede tomarse o de San Juan 11, 19-27 (Resurrección de Lázaro) o de San Lucas 10, 38-42 (Jesús en casa de Marta y María), por lo que será ad líbitum.
  • Toda vez que en el Novus Ordo no existe antífona de Ofertorio, pasemos a la Oración sobre las Ofrendas (no se le puede llamar “Secreta” porque SE DICE EN ALTA VOZ):
    «In beátis tuis, Dómine, mirábilem prædicántes, majestátem tuam supplíciter exorámus, ut, sicut eórum tibi gratum éxstitit caritátis obséquium, sic nostræ servitútis accépta reddántur offícia. Per Christum» (Señor, al proclamarte admirable en tus Santos,  te suplicamos humildemente a tu majestad que, así como te agradó el obsequio de su caridad,  aceptes de igual modo nuestros servicios. Por Jesucristo, nuestro Señor).
    Poca originalidad hay en las eucologias (oraciones) conciliares, y más después de la muerte de sus latinistas.
            
  • El Prefacio queda ad líbitum, según el temporal o según el capricho del celebrante, así que no vamos a analizarlo.
      
  • Sigue sin cambios la antífona de comunión, que es tomada de San Juan 11, 27: «Dixit Martha ad Jesum: Tu es Christus, Fílius Dei vivi, qui in hunc mundum venísti» (Dijo Marta a Jesús: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo, el que tenía que venir al mundo”).
  • La postcomunión:
    «Córporis et Sánguinis Unigéniti tui sacra percéptio, Dómine, ab ómnibus nos cadúcis rebus avértat, ut exémplo beatórum Marthæ, Maríæ et Lázari, valeámus et sincéra in terris caritáte profícere, et tui perpétua in cœlis visióne gaudére. Per Christum Dóminum nostrum» (Señor, que la santa comunión del Cuerpo y de la Sangre de tu Unigénito nos aparte de todas las cosas perecederas, para que, a ejemplo de los santos Marta, María y Lázaro, podamos servirte en la tierra con amor sincero y gozar eternamente de tu contemplación en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor).
    Es la misma oración que existía en el misal conciliar para Santa Marta.
   
Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
  • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
    «Martha, María et Lázarus germáni erant; Bethániæ cum hospítio Dóminum excepíssent, ei diligénter Martha ministrávit et María eum pie audívit atque suis oratiónibus resurrectiónem fratris impetravérunt» (Marta, María y Lázaro eran hermanos; recibieron como huésped al Señor en Betania, donde Marta le sirvió diligente y María le oía piadosa, y con sus oraciones impetraron la resurrección de su hermano).
    Salvo la adición de San Lázaro, es la misma que existía para el 29 de Julio en la conciliar Liturgia de las Horas.
      
  • Los himnos “Te gratulántes pángimus” (del Oficio de Lectura, que remplazó los Maitines y Laudes, y Vísperas) y “Quas tibi laudes ferimúsque vota” (de la autoría de dom Anselmo Lentini OSB) se mantienen sin cambios, igual que el responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma de San Juan 12, 3: «℟. Postquam Jesus suscitávit Lázarum, fecérunt ei Bethániæ cenam,* Et Martha ministrábat. ℣. María ergo accépit libram unguénti pretiósi et unxit pedes Jesu. * Et Martha ministrábat» [℟. Después que Jesús resucitó a Lázaro, hicieron una cena en Betania, * y Marta servía. ℣. María tomó una libra de ungüento precioso y ungió los pies de Jesús. * Y Marta servía].
  • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se echó mano del Sermón 3º de San Bernardo en la Asunción de Santa María, partes 4 y 5, donde describe los tres tipos de monjes: los que se dedican a la penitencia y a meditar el juicio de Dios (San Lázaro), los que ejercen la caridad (Santa Marta) y los que se dedican a la contemplación (Santa María Magdalena). Preguntamos por qué esta elección, si entre los conciliares la penitencia es evitada y no se piensa en el juicio de Dios, QUE ESTÁ A LA PUERTA.
  • En el Martirologio, el elogio (que debe leerse en primer puesto) copia casi verbátim el por qué de su memoria, así que no vamos a hablar de él.
Afirma el decreto:
«La tradicional incertidumbre de la Iglesia latina sobre la identidad de María –la Magdalena, a la que se le apareció Cristo tras su resurrección, la hermana de Marta, la pecadora a la que el Señor perdonó sus pecados–, que motivó la inscripción únicamente de Marta el 29 de julio en el Calendario Romano, se ha resuelto en estudios y tiempos recientes, como testimonia el actual Martirologio Romano, que también conmemora a María y Lázaro en ese mismo día. Además, en algunos Calendarios particulares los tres hermanos se celebran juntos en ese día».
La “incertidumbre” (que por más de 1500 años había sido resuelta por San Gregorio Magno, y dicha identidad acogida pacíficamente por los teólogos y artistas) revivió en medios católicos por la entrada sobre Santa María Magdalena escrito en 1910 por el sacerdote Hugh (en el siglo Henry Vincent) Pope Phillips OP para la Enciclopedia Católica, basándose en que para los Padres griegos y San Ambrosio, la pecadora que ungió los pies de Jesús en casa de Simón Fariseo, María de Betania (la hermana de Marta y Lázaro) y María Magdalena son tres mujeres distintas. Pero acontece que así pensaban también el humanista francés Jacques Lefèvre d’Étaples (cuyo tratado De María Magdaléna et tríduo Christi disceptátio/Disputa sobre María Magdalena y los tres días de Cristo fue condenado como herético por la Sorbona y por San Juan Fisher, por lo que tuvo que retractarse mediante la Disceptátio secúnda, de tribus et única Magdalena/Discusión segunda sobre las tres y única Magdalena) y Juan Calvino (que usó esta teoría para rechazar y ridiculizar el culto a los Santos); y Hugh Pope era un modernista que en 1913 tuvo que volverse a su natal Inglaterra luego de renunciar a la cátedra de exégesis del Nuevo Testamento en el Angélicum de Roma. Si el Vaticano modernista se basó en eso, es una prueba más de que el Vaticano II fue el Sýllabus al revés: absolviendo a la herejía y condenando la ortodoxia.
   
Por otra parte, en el Calendario de los Dehonianos, Benedictinos, Cistercienses y Trapenses de España tienen a los “Santos Marta, María y Lázaro, amigos del Señor” como memoria obligatoria (solemnidad en los Dehonianos –conocidos en España como Reparadores–), y en el del Císter (cuyo Ritual los fusiona como “Ss. Marta, María y Lázaro, hospederos del Señor”). Pero no son los únicos en hacerlo, ¡también es así en los calendarios de los luteranos y los anglicanos!, como conmemoración y fiesta menor respectivamente.
   
***
  
Otro decreto, contenido en el protocolo nº. 40/21 también posfechado (firmado el 25 de Enero), incluyó en el Calendario Romano General a Santa Hildegarda, San Juan de Ávila y San Gregorio de Narek (proclamados “doctores de la Iglesia” en 2012 y 2015):
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS
DECRETO SOBRE LA INSCRIPCIÓN DE LAS CELEBRACIONES DE SAN GREGORIO DE NAREK, ABAD Y DOCTOR DE LA IGLESIA, SAN JUAN DE ÁVILA, PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA, Y DE SANTA HILDEGARDA DE BINGEN, VIRGEN Y DOCTORA DE LA IGLESIA EN EL CALENDARIO ROMANO GENERAL
   
La santidad se vincula con el conocimiento, que es experiencia del misterio de Jesucristo, indisolublemente unido al misterio de la Iglesia. Este vínculo entre santidad e inteligencia de las cosas divinas y también humanas, brilla de modo particular en aquellos que han sido adornados con el título de “doctor de la Iglesia”. De hecho, la sabiduría que caracteriza a estos varones y mujeres no les concierne solo a ellos, ya que, al convertirse en discípulos de la Sabiduría divina, se han convertido a su vez en maestros de sabiduría para toda la comunidad eclesial. Por este motivo, los santos y las santas “doctores” son inscritos en el Calendario Romano General.
   
Por ello, teniendo en cuenta que recientemente han sido reconocidos con del título de doctor de la Iglesia grandes santos de Occidente y Oriente, el Sumo Pontífice FRANCISCO ha decretado inscribir en el Calendario Romano General con el grado de memoria ad libitum:
  • San Gregorio de Narek, abad y doctor de la Iglesia, el día 27 de febrero,
  • San Juan de Ávila, presbítero y doctor de la Iglesia, el día 10 de mayo,
  • Santa Hildegarda de Bingen, virgen y doctora de la Iglesia, el día 17 de septiembre.
Estas nuevas memorias deben ser inscritas en todos los Calendarios y Libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas; los textos litúrgicos que han de ser adoptados, adjuntos al presente decreto, deben ser traducidos, aprobados y, tras su confirmación por parte de este Dicasterio, publicados por las Conferencias Episcopales.
     
Sin que obste nada en contrario.
   
En la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 25 de enero de 2021, fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol.
  
(Fdo.)  Robert Card. Sarah
Prefecto
   
(Fdo.) ✠ Arthur Roche
Arzobispo Secretario  
Para los interesados en conocer los propios de cada una de las tres fiestas, bien pueden remitirse al Anexo para consultarlos en su original latín (queda en las Conferencias episcopales la tarea de traducirlos). A riesgo de que esta entrada sea más extensa e impotable de lo que ya es (sumado a que por alguna extraña razón esta bitácora no es visible en el buscador), haremos el análisis comenzando por la Misa, y luego por el Breviario, con alguna mención de sus circunstancias particulares:
  1. GREGORIO DE NAREK:
      
       
    • La Misa es ad líbitum, pudiendo ser del Común de los Doctores de la Iglesia o del Común de los Abades.
    • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
      «Omnípotens sempitérne Deus, qui sanctum Gregórium, magístrum et decus Arméni pópuli, mýstica doctrína imbúere dignátus es, concéde nobis, ipso docénte, artem tecum loquéndi apprehéndere vitámque nostram Ecclésiæ sacraméntis constánter fulcíre. Per Dóminum» (Omnipotente y sempiterno Dios, que te dignaste instruir con mística doctrina a San Gregorio, maestro y guía del pueblo armenio, concédenos, por sus enseñanzas, aprender el arte de hablar contigo y fortalecer constantemente nuestra vida por los Sacramentos. Por Jesucristo nuestro Señor.) Amen.
      La oración es de nueva factura, pero preguntamos ¿cómo se puede fortalecer la vida espiritual con el veneno que son los falsos sacramentos de la iglesia conciliar, que al que no mata lo vuelve insensible?
          
    • Las lecciones pueden tomarse del Común de los Doctores de la Iglesia o del Común de los Religiosos.
       
    Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
    • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
      «Natus anno círciter 950 in histórica Arméniæ regióne Andzevátsik, in família litterárum cultríce adolévit. Júvenis monastérium Narecénse, quod Anánia, matris ejus consobrínus, abbas regébat, ingréssus est. In ínclita schola monastérii versátus est ac ibi totam vitam suam, amore erga Vírginem Maríam inflammátam, uti presbýter et abbas exégit, sanctitátis et mýsticæ experiéntiæ fastígium attíngens atque suam doctrínam váriis in theológicis mýsticisque opéribus demónstrans. Anno 1003 præclárum Librum Lamentatiónum exarávit et post círciter annos duos quíevit» [Nacido hacia el año 950 en la histórica región armenia de Andzevatsik, creció en una familia de escritores. De joven entró en el monasterio de Narek, que era regido por el abad Ananías, primo de su madre. Fue muy aventajado en la ínclita escuela de su monasterio, y durante toda su vida, estuvo muy inflamado en el amor a la Virgen María, y siendo sacerdote y abad, alcanzó la cima de la santidad y la experiencia mística y demostró su doctrina en varias obras teológicas y místicas. En el año 1003 escribió el preclaro libro de las Lamentaciones y cerca de dos años después descansó].
       
    • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se toma la Oración 70 de su Libro de las Lamentaciones (en armenio clásico Մատեան ողբերգութեան, Matean voghbergut’yan), una obra de temática mística que aborda en forma de oraciones y elegías el conflicto entre el deseo de buscar la perfección y el conocimiento de la miseria humana. El libro (comparable con las Confesiones de San Agustín) es de tal reputación que, después de la Biblia, es el segundo libro más popular en Armenia.
    • A modo de responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma del Salmo 33 (34), versos 6 y 23, y de la 1.ª carta de San Pedro 5, 8 (en realidad es de la 2.ª carta de San Pablo a Timoteo 2, 22): «℟. Accédite ad Deum et illuminámini, et fácies vestræ non confundéntur. * Rédimet Dóminus ánimas servórum suórum, et non delínquet omnes qui sperant in eo. ℣. Sectámini justítiam, fidem, caritátem et pacem. * Rédimet Dóminus ánimas servórum suórum, et non delínquet omnes qui sperant in eo» [℟. Acercaos a Dios y él os iluminará, y no será confundido vuesro rostro. * El Señor redime las almas de sus siervos, y no abandona a los que esperan en él. ℣. Seguid la justicia, la fe, la caridad y la paz. * El Señor redime las almas de sus siervos, y no abandona a los que esperan en él]. 
    • En el Martirologio, el elogio dice: «In monastério Narecénsi in Arménia, sancti Gregórii, abbátis, doctóris Armenórum et Ecclésiæ, doctrína, scriptis ac mýstica sciéntia illústris» [En el monasterio de Narek, en Armenia, San Gregorio, monje, doctor de los armenios, insigne por la doctrina, los escritos y la ciencia mística].
       
    Gregorio de Narek es controversial: tenido como santo por la Iglesia Armenia (tanto la católica como la ortodoxa), no lo era para la Iglesia Católica Romana (la Iglesia Apostólica Armenia se separó de Roma y de Constantinopla en el año 554 en el II Concilio de Dvin. Incluso, Gregorio de Narek mantenía una postura similar a los protestantes, considerando que solo bastaban para salvarse la fe y la gracia divina, no tanto la Iglesia como institución). Su proclamación como “doctor de la Iglesia” tuvo lugar el 12 de Abril de 2015, cuando se cumplieron 100 años del Genocidio Armenio perpetrado por el imperio turco otomano, que destruyó el monasterio donde estaba su tumba y sobre las ruinas construyó una mezquita.
       
    No creemos que vaya a ser conmemorado en todo caso, porque el 27 de Febrero por lo general se encuentra dentro del período de Cuaresma (lo que significa para los conciliares cero memoria de los Santos en sus servicios novusordianos).
       
  2. SAN JUAN DE ÁVILA:
       
      
    • La Misa es ad líbitum, pudiendo ser del Común de un Doctor de la Iglesia o del Común de los Pastores: Por un pastor.
    • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
      «Deus, qui sanctum Joánnem De Ávila clero populóque tuo magístrum præstantíssimum dedísti ob sanctitátem et sedulitátem vitæ, præsta, quǽsumus, ut nostris étiam tempóribus Ecclésia sanctitáte augéscat propter óptimam tuórum ministrórum sedulitátem. Per Dóminum» [Oh Dios, que hiciste de san Juan de Ávila un maestro ejemplar para tu pueblo por la santidad de su vida y por su celo apostólico; haz que también en nuestros días crezca la Iglesia en santidad por el celo ejemplar de tus ministros. Por nuestro Señor Jesucristo] Amen.
      La oración es la colecta de San Juan de Ávila en el Misal propio de España. Comparada con la de la Misa tradicional, la penitencia brilla por su ausencia en el texto eucológico:
      «Bonórum ómnium largítor, Deus, qui beátum Joánnem Confessórem tuum in animábus ad salútis viam dirigéndis, et peccatóribus ad pœniténtiam reducéndis magístrum admirábilem effícisti: concéde, quǽsumus; ut, ejus vestígiis júgiter inhæréntes, glóriam consequámur ætérnam. Per Dóminum» [Oh Dios, dador de todo bien, que hiciste admirable a tu bienaventurado Confesor Juan, como maestro en dirigir a las almas por el camino de la salvación, y en reducir a los pecadores a penitencia; te rogamos nos concedas que, siguiendo constantemente sus huellas, consigamos la gloria eterna, siguiendo constantemente sus pisadas. Por J. C. N. S.] Amen.
    • Las lecciones pueden tomarse del Común de los Doctores de la Iglesia o del Común de los Pastores.
       
    Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
    • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
      «Almodóvarii de Campo, in Hispánia, anno círciter 1500 ortus est. Sacerdótio áuctus, cunctam Bǽticam regiónem, Christum prædícans pererrávit. Permultis scriptis natúram et magnum monuméntum Concílii Tridentíni, cujus instauratiónis vox fuit insígnis, presbýteris demostrávit. Hæréticæ pravitátis injúste suspicátus, nec exámen neque cárcerem fugit, Cathólicam doctrínam fervéntius enárrans. Montaniólæ, in diœ́cesi Cordubénsi, últimis annis ábditus, die 10 Maji 1569 in Dómino quiévit» [Nació en Almodóvar del Campo, en España, cerca al año 1500. Ordenado sacerdote, recorrió toda la región de la Bética predicando a Cristo. Por muchos escritos mostró como presbítero la naturaleza y el magno monumento del Concilio de Trento, de cuya instauración fue una voz insigne. Sospechado injustamente de la pravidad herética, no huyó del examen ni de la cárcel, explicando fervientemente la doctrina Católica. Pasando sus últimos años en Montilla, en la diócesis de Córdoba, descansó en el Señor el 10 de Mayo de 1569].
      «¿Doctrina Católica? De eso no habemos», dicen los conciliares. Mal sufrirían ellos que Juan de Ávila condenara a Lutero y a los alumbrados (que eran los carismáticos y kikos de su tiempo).
          
    • Los himnos y lecciones son tomadas del Común de los Pastores: Por un presbítero o por un Doctor de la Iglesia. Así que hay para escoger.
    • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se empleó el avilino Tratado del Amor de Dios (de ahí que a San Juan de Ávila se le haya llamado “Doctor del Amor de Dios”), nros. 1, 2  4.
    • A modo de responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma de de Efesios 3, 18-19 y San Juan 3, 16: «℟. Valeátis scire supereminéntem sciéntiæ caritátem Christi, * Ut impleámini in omnen plenitúdinem Dei, allelúja. ℣. Sic enim diléxit Deus mundum, ut Fílium suum unigénitum daret, ut omnis, qui credit in eum, non péreat, sed hábeat vitam ætérnam: * Ut impleámini in omnen plenitúdinem Dei, allelúja» [℟. Merezcáis conocer la caridad de Cristo, que supera todo entendimiento, * Para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios, aleluya. ℣. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna: * Para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios, aleluya].
    • En el Martirologio, el elogio (que debe leerse en primer puesto) dice: «Montíliæ in Vandalícia Hispániæ província, sancti Joánnis de Ávila, presbýteri et Ecclésiæ doctóris, qui cunctam Bǽticam regiónem Christum prædícans pererrávit et, injúste de hǽresi suspicátus, in cárcerem trusus est, ubi præcípuam doctrínæ suæ spiritális partem scripsit» [En Montilla, de la región de Andalucía, en España, san Juan de Ávila, presbítero, el cual recorrió toda la región de la Bética predicando a Cristo y, después de haber sido acusado injustamente de herejía, fue recluido en la cárcel, en la que escribió una parte importante de su doctrina espiritual].
       
    El bienaventurado Juan de Ávila (fue beatificado por León XIII el 15 de Abril de 1894 y proclamado patrono del clero secular español por Pío XII el 2 de Julio de 1946) fue proclamado “Doctor de la Iglesia” el 7 de Octubre de 2012 por Ratzinger en el marco del Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización, junto con Santa Hildegarda de Bingen.
       
    Fuera de España (donde es tenido como Memoria Obligatoria por su patronato sobre el clero secular), la memoria ad líbitum del bienaventurado Juan de Ávila pasará inadvertida visto que muy pocos presbíteros conciliares se acuerdan que fuera de la Octava de Pascua también se pueden recordar los Santos, usando pues como usan las misas del tiempo Pascual.
         
  3. SANTA HILDEGARDA DE BINGEN:
       
      
    • La Misa es ad líbitum, pudiendo ser del Común de las Vírgenes: Por una virgen, o del Común de los Santos: Por una religiosa.
    • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
      «Deus, fons vitæ, qui sanctam Hildegárdem, vírginem, prophético spíritu imbuísti, fac nos, quǽsumus, ejus exémplo et intercessióne, vias tuas scire et in hujus sǽculi calígine lucis tuæ claritátem cognóscere. Per Dóminum» [Oh Dios, fuente de la vida, que llenaste de espíritu profético a Santa Hildegarda virgen, haz te suplicamos, por su ejemplo e intercesión, sigamos tus caminos merezcamos pasar de la oscuridad del siglo presente a tu delectable luz. Por Jesucristo Nuestro Señor] Amen.
      La oración es una adaptación de la Oración a Santa Hildegarda en el Oficio propio de la diócesis de Berlín, año 1939 (y de otras diócesis alemanas):
      «Deus, qui beátam Hildegárdem Vírginem tuam donis cœléstibus decorásti: tríbue, quǽsumus; ut, ejus vestígiis et documéntis insisténtes, a præséntis sǽculi calígine ad lucem tuam delectábilem transíre mereámur. Per Dóminum» [Oh Dios, que adornaste a tu bienaventurada virgen Santa Hildegarda con celestiales dones, concédenos te suplicamos, que siguiendo sus huellas y documentos, merezcamos pasar de las tinieblas del siglo presente a tu luz delectable. Por Jesucristo Nuestro Señor] Amen.
      Antes de esta, la Oración tradicional a Santa Hildegarda decía:
      «Dómine Jesu Christe, qui beátam Hildegárdem sponsam tuam donis cœléstibus decorásti: tríbue, quǽsumus; ut, illíus vestígiis ac documéntis insisténtes semper in te cogitémus, et quæ tibi grata sunt, inflammáto stúdio faciámus. Qui vivis et regnas» [Oh Señor Jesucristo, que adornaste a tu bienaventurada esposa Santa Hildegarda con celestiales dones, concédenos te suplicamos, que siguiendo sus huellas y documentos pensemos siempre en ti, y que hagamos con inflamado estudio lo que te es agradable. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos] Amen.
    • Las lecturas pueden tomarse del Común de las Vírgenes o de las Religiosas, o según la semana que caiga dentro del “Tiempo Ordinario”.
       
    Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
    • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
      «Bermeshémii, in Germánia, anno 1098 orta est, et anno 1115 apud abbatíam Benedictínam Montis Sancti Disibódi, religiósam professiónem nuncupávit. Anno círciter 1150 monastérium Montis Sancti Rupérti, prope Bíngium, fundávit et uti abbatísa rexit. Sciéntiis naturálibus et arte música períta, ita in plúrimis scriptis revelatiónem, quam mýstica contemplatióne expérta erat, clero et pópulo pie expósuit, ópera pœniténtiæ prædicávit et erróres contra doctrínam confutávit, ut étiam príncipes et Románi Pontífices consílium ejus sollícite exquirérent. Morbo affécta, óbiit anno 1179» [Nacida en Bermesheim de Alemania en el año 1098, y en el año 1115 hizo profesión religiosa en la abadía benedictina de Monte San Disibodo (hoy Disibodenberg). Hacia el año 1150 fundó el monasterio de Monte San Ruperto (hoy Rupertsberg), cerca de Bingen, el cual rigió como abadesa. Experta en ciencias naturales y en el arte musical, también escribió numerosas revelaciones, siendo experta en contemplación mística, las cuales expuso al clero y al pueblo piadoso, predicó obras de penitencia y confutó los errores contra la doctrina, para los príncipes y Romanos Pontífices que acostumbraban solicitar sus consejos. Afectada por la enfermedad, murió en el año 1179].  
    • Los himnos y lecciones son tomadas del Común de las Vírgenes: Por una Virgen, o del Común de las Santas Mujeres: Por una Religiosa; o ya de plano, según caiga la semana del Tiempo Ordinario. Así que hay para escoger.
    • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se tomó la Epístola LII a Wernerio de Kircheim y algunos hermanos de su sociedad, en Migne, Patrología Latína CXCVII, cols. 269-271, presentando a la Iglesia con la imagen de una mujer hermosamente ataviada, pero con un rostro triste y cubierto de polvo, su vestido desgarrado de un costado y sus zapatos manchados de barro. Si en tiempo de Santa Hildegarda la simonía, la intromisión del poder secular en los asuntos eclesiásticos, la herejía cátara y la mala conducta del clero estaban a todo lo que da, ¿qué no dirá de nuestros días, donde la Prostituta Modernista se viste de púrpura y oro y pisotea los tesoros de Fe y Doctrina de la Iglesia verdadera, que ha sido arrojada al exilio?
    • A modo de responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma de Daniel 2, 21-22 y de 1 Corintios 12, 11: «℟. Dóminus dat sapiéntiam sapiéntibus et sciéntiam intellegéntibus disciplínam; * Ipse revélat profúnda et abscóndita et lux cum eo inhábitat. ℣. Hæc ómnia operátur unus et idem Spíritus, dívidens síngulis prout vult.* Ipse revélat profúnda et abscóndita et lux cum eo inhábitat» [℟. El Señor da sabiduría a los sabios y la ciencia a los entendidos en disciplina; * Él revela las cosas profundas y escondidas, y la luz habita con Él. ℣. En todos opera uno y el mismo Espíritu, repartiéndose a cada uno como quiere. * Él revela las cosas profundas y escondidas, y la luz habita con Él].
    • En el Martirologio, el elogio (que debe leerse en segundo puesto, porque primero está San Roberto Belarmino -cuya fiesta en la Iglesia Católica es el 13 de Mayo-) dice: «In monastério Montis Sancti Rupérti prope Bíngium, in Hássia, sanctæ Hildegárdis, vírginis et Ecclésiæ Doctóris, quæ, sciéntia rerum natúræ et medicínæ necnon arte música períta, quam mýstica contemplatióne expérta erat, pie in libris expósuit ac descrípsit» [En el monasterio de monte San Ruperto, cerca de Bingen, en Hesse, santa Hildegarda, virgen, que expuso y describió piadosamente en libros sus conocimientos experimentales, tanto sobre ciencias naturales, médicas y musicales, como de contemplación mística].
       
    El culto de Santa Hildegarda (porque nunca llegó a ser canonizada oficialmente: Gregorio IX abrió el proceso en 1227, e Inocencio IV hizo lo propio en 1244, aunque sin conclusión ambos) era bastante local en la diócesis de Maguncia (confirmado por el Papa Juan XXII el 26 de Agosto de 1326, apareciendo en muchos misales como Misa pro alíquibus locis), aunque llegó a incluirse en el Martirologio Romano Tradicional en 1584: «Apud Bíngiam, in diœcési Moguntinénsi, sanctæ Hildegárdis Vírginis» [En Bingen, de la diócesis de Maguncia, la virgen Santa Hildegarda]. Ratzinger la proclamó Santa mediante “canonización equivalente”.
  
Cerramos estas líneas mal escritas enfatizando que NINGUNA DE ESTAS REFORMAS TIENEN INCIDENCIA EN LA VERDADERA IGLESIA CATÓLICA, que desconoce a Bergoglio (y sus antecesores desde Roncalli) y su camarilla, y que tiene sus decretos como NULOS E INVÁLIDOS.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
7 de Febrero de 2021 (Año Mariano “Espada de Lepanto”).
Domingo de Sexagésima. Fiesta de San Romualdo Abad; y del Beato Gil María de San José OFM. Nacimiento de Santo Tomás Moro, Mártir de la indisolubilidad del Matrimonio Católico. Tránsito del Papa Pío IX, y martirio de Leonor Sánchez López. Jura de Carlos I ante las Cortes de Castilla; creación de la diócesis de Madrid-Alcalá.

sábado, 6 de febrero de 2021

VISIÓN DE SANTA HILDEGARDA SOBRE LA IGLESIA

  
Santa Hildegarda vivió en una época sumamente difícil para la Iglesia: la simonía (combatida por el Papa San Gregorio VII mediante sus reformas) aún era campante, la Querella de las Investiduras continuaba en su máximo (el emperador Federico Barbarroja había hecho elegir en oposición al Papa Alejandro III a los cardenales Ottaviano Crescenzi di Monticelli, Guido de Crema y Juan de Struma como antipapas Víctor IV, Pascual III y Calixto III respectivamente), el clero daba mal ejemplo (y de ello se valían los herejes para propagar sus errores). Pero Nuestro Señor Jesucristo, su divino Esposo, le había concedido sabiduría y ver las cosas futuras, y en virtud de ellas exhortaba a la conversión y penitencia para la reforma de la Iglesia, a la cual describía en estos términos:
«“En el año 1170, cuando llevaba un largo tiempo postrada en mi lecho de enferma, despierta en cuerpo y alma vi una bellísima imagen con forma de mujer, de tan exquisito encanto y con preciosos atavíos de tanta belleza que la mente humana jamás podría comprenderla y expresarla. Por su estatura se alzaba desde la tierra hasta el cielo. Su rostro brillaba con una gran luz y con sus ojos miraba al cielo. Llevaba una deslumbrante túnica de seda blanca y la envolvía un manto adornado con piedras preciosas –esmeralda, zafiro, también perlas–; su calzado era de ónice. Pero su rostro estaba salpicado de polvo, la túnica había sido desgarrada en el costado derecho, el manto había perdido su refinada belleza y sus zapatos estaban manchados en la parte superior.
   
Y con voz grande y dolorosa clamaba hacia las alturas celestiales diciendo: “Óyeme, oh cielo, porque mi rostro ha sido afeado; oh tierra, llora, porque mi túnica ha sido desgarrada; oh abismo, estremécete, porque mis zapatos han sido manchados. Las zorras tienen cuevas y los pájaros del cielo tienen sus nidos (Mt 8,20; Lc 9,58), pero yo no tengo quien me consuele y me ayude, ni un báculo sobre el cual apoyarme y que me sostenga.
   
(...) Quienes me cuidaban y me alimentaban, o sea los sacerdotes, que debían encender mi rostro como la aurora y hacer que mi túnica resplandeciera como una luz fulgente, que mi manto brillara como las piedras preciosas y mis zapatos irradiaran su claridad, ensuciaron mi rostro con polvo, desgarraron mi túnica y oscurecieron mi manto, y mancharon mis zapatos. Todos los que debían embellecerme me descuidaron y me abandonaron. Pues ensucian mi rostro porque toman y reciben el Cuerpo y la Sangre de mi Esposo en medio de la gran corrupción de sus costumbres lascivas y la gran inmundicia de sus fornicaciones y adulterios, y la avariciosa rapiña con que venden y compran lo que es impropio; se rodean y envuelven con tanta suciedad como un niño puesto en el barro entre los puercos. (...) Las marcas de las heridas de mi Esposo están frescas y abiertas en tanto subsistan las heridas de los pecados de los hombres. Los sacerdotes, que deberían hacerme luminosa y servirme en la luz, contaminan estas mismas heridas de Cristo en su ir de iglesia en iglesia por su gran avaricia. También desgarran mi túnica por esto, porque traicionan la ley y el Evangelio y su propio sacerdocio, y oscurecen mi manto porque descuidan en un todo los preceptos instituidos por ellos: no cumplen con la buena voluntad ni con las obras, ni con la abstinencia, ni con la largueza en la limosna, ni con las otras obras buenas y justas con las que se tributa honra a Dios. Pero además han manchado la parte superior de mi calzado, porque sus caminos no son rectos, es decir que no son los caminos difíciles y penosos de la justicia, y tampoco brindan buenos ejemplos a quienes les están subordinados; no obstante y a pesar de todo, yo guardo la luz de la verdad –casi como en un lugar secreto– bajo mis zapatos. En efecto, los falsos sacerdotes se engañan a sí mismos porque quieren tener el honor del oficio sacerdotal sin sus obras, cosa que no puede ser, ya que a ninguno se le dará recompensa a no ser por el trabajo de la obra presentada (cf. 1Co 3,8). Pero cuando la gracia de Dios toca al hombre, éste obra de manera tal que pueda recibir su recompensa”».
  
SANTA HILDEGARDA DE BINGEN, Carta a Werner de Kirchheim. En MIGNE, Patrología Latina 197 - Traducción de Azucena Adelina Fraboschi (Fragmento).

domingo, 20 de septiembre de 2020

BERGOGLIO: «COMER Y TENER SEXO SON “ACCIONES DIVINAS”».

Imagen ilustrativa
      
El placer de comer y tener relaciones sexuales son acciones “divinas”, alega Francisco Bergoglio en “Tierra Futura: Conversaciones con el Papa Francisco sobre la ecología integral”, uno de sus libro-entrevista que fue publicado por el gourmet italiano Carlo Petrini (fundador del movimiento “Comida Lenta”, fundado en la década de los 80 en oposición a la “Comida Rápida”), dice el 9 de septiembre el sitio web Rte.ie.
   
«El placer deriva directamente de Dios, no es católico ni cristiano, ni otra cosa, es simplemente divino”, y “el placer de comer y el placer sexual provienen de Dios», dijo al escritor y gourmet italiano Carlo Petrini.
    
Él acusa injustamente a la Iglesia del pasado de “moralidad exacerbada” que “negaba el placer”, lo que Francisco llama «una equivocada interpretación del mensaje cristiano».
   
Piensa que el “placer” inhumano, brutal y vulgar debe ser condenado, mientras que el placer humano, simple y moral debe ser aceptado. Pero ésta es la posición de la Iglesia en el pasado.
       
«El placer de comer es para mantenerte saludable al comer, al igual que el placer sexual es para hacer al amor más hermoso y garantizar la perpetuación de la especie», agregó Francisco Bergoglio (quien ha engordado mucho desde que se convirtió en Papa). Según él, las opiniones contrarias «han causado un daño enorme, que en algunos casos todavía puede sentirse fuertemente».
   
Abundó Bergoglio en señalar como reflejo de su mensaje sobre el placer la película danesa de 1987 “El festín de Babette”, cuyo protagonista es un chef que se gana la lotería e invita a un grupo de protestantes ultrapuritanos a un suntuoso banquete: «Es un himno a la caridad cristiana, al amor», dijo.
   
En realidad, la alimentación y las actividades sexuales son en sí mismas buenas, humanas, naturales. Deben ser cultivadas, pero de ninguna manera son “divinas” (porque en el Cielo, los bienaventurados serán semejantes a los ángeles, cuyos cuerpos glorificados en Cristo no estarán sujetos a ninguna necesidad terrena). Además, el discurso de Bergoglio (reminiscencia del hedonismo y del milenarismo carnal o quiliasmo) va en línea con lo que dice San Pablo sobre las personas inmorales: 
«muchos andan por ahí, como os decía repetidas veces, (y aún ahora lo digo con lágrimas) que se portan como enemigos de la cruz de Cristo, el paradero de los cuales es la perdición; cuyo Dios es el vientre, y que hacen gala de lo que es su desdoro y confusión, aferrados a las cosas terrenas» (Efesios III, 18-19).
Y Santa Hildegarda ve en las divagaciones de Bergoglio el discurso del Anticristo:
«El Anticristo, poseído por el diablo, cuando abra la boca para predicar su perversa doctrina destruirá todo lo que Dios fundó en la antigua y en la nueva ley y afirmará que la impureza y los delitos parecidos no son pecados.
    
Dirá que no hay pecado si la carne busca el calor de la carne, como si el hombre se calentara al fuego. Afirmará que todos los preceptos que prescriben la castidad derivan de la ignorancia, porque si un hombre está caliente y otro frío, es obvio que se consuelen uno a otro. E irá repitiéndoles a los fieles: “Vuestra ley de la continencia es contra natura, porque manda no estar caliente a quien arde por el fuego, incendiando con ello todo el cuerpo. ¿Cómo se podría ser frío contra natura? ¿Y por qué debería abstenerse de calentar la carne de otro? Aquel hombre que llamáis vuestro maestro os ha dado una ley que está demasiado por encima de vosotros, mandándoos vivir así. Pero yo os digo en cambio: Vosotros estáis hechos de estos dos modos, unos calientes y otros fríos, así que daros tibieza unos a otros, y reconoced que aquel hombre os ha dado reglas injustas, ya que aunque haya mandado que los hombres no se den tibieza uno a otro, al hacerlo así honran a su propia naturaleza carnal. Por lo tanto, no os dejéis seducir por esa doctrina injusta, ya que está en mí decidir lo que puedo y lo que no puedo hacer. Vuestro maestro no os ha dado enseñanzas correctas, porque ha querido que fuerais como espíritus no revestidos de carne sino que no podéis actuar sin el cuerpo. La carne del hombre, que se le da en el nacimiento y que está invadida por el fuego que la da forma, no ha sido creada así, porque si los hijos de los hombres no fueran creados de este modo, no tendrían posibilidad de realizar sus obras. Sabed pues quien sois. El que os enseñó antes, os engañó y no os ayudó para nada. Yo os infundo el conocimiento de vosotros mismos, para que sepáis quienes sois, porque soy yo el que os he creado y soy todo en vuestro todo. Pero ese, que debe todas sus obras a otro, no habló por sí, porque por sí no tiene ningún poder, pero yo hablo de mí y tengo por mí mismo poder sobre todo”.
   
Con éstas y parecidas palabras el desgraciado hijo de la perdición engañará a los hombres, enseñándoles a vivir según el gusto ardiente de la carne y a consentir en todo deseo carnal, mientras que, tanto la antigua como la nueva ley invitan a los hombres a la castidad, practicada con justa medida. De este modo Lucifer, a través del Anticristo, renegará de la justicia de Dios, y creyendo poder cumplir por su medio todo lo que ha iniciado, creerá poder desviar hacia sí el Jordán, de modo que el bautismo ya no se nombre sino que más bien se rechace completamente, como a él se le rechaza con el bautismo. Y con estas palabras imperiosas creerá poder subyugar a mucha gente, para que en comparación con los suyos, el Hijo de Dios tenga solo un pequeño número de fieles» (Liber Divinórum Óperum –Rafael Renedo Hijarrubia, traductor–, libro tercero, visión 5ª, XXX).

miércoles, 19 de junio de 2019

DEL ANTICRISTO, SEGÚN SANTA HILDEGARDA

Un gran enemigo de la Iglesia, un precursor del Anticristo, tomará el título de Salvador. Los herejes seguirán a este precursor del Anticristo y perseguirán a la verdadera Iglesia de Cristo. Su astucia será grande, tan grande de hecho que serán capaces de traer a muchos hombres justos hacia su partido. Los Obispos permanecerán fieles, pero todos, por su coraje y fidelidad a la Iglesia, sufrirán mucho, aunque muchos protestantes consolarán a los hijos de Dios por su conversión a la Iglesia Católica [Es de advertir que los protestantes no existían para la época de la profecía, N. del E.]. Inmediatamente precediendo al Anticristo habrá hambruna y terremotos.
  
Ciuando el gran gobernante extermine casi completamente a los turcos, uno de los mahometanos restantes se convertirá, y será sacerdote, obispo y cardenal, y cuando el nuevo Papa sea elegido (inmediatamente antes del Anticristo), este cardenal matará al Papa antes de su coronación, por envidia, deseando ser él el Papa; entonces cuando los otros cardenales elijan al próximo Papa, este cardenal se proclamará Antipapa, y dos tercios de los cristianos se irán con él. Al igual que el Anticristo, él es descendiente de la tribu de Dan [Algunos consideran que los turcos son descendientes de la tribu de Dan, N. del E.].
  
Cuando el temor de Dios haya sido desarraigado de todas partes, tomarán lugar violentas y furiosas guerras. Una multitud de gentes serán degolladas y muchas ciudades se transformarán en montones de basura. Unos pocos, crueles fuera de lo común, realizarán su papel a expensas de la paz y la tranquilidad de otros. Como ha sido desde el comienzo del mundo, Dios entregará la vara del castigo a sus enemigos para la extirpación del mal....
    
El Hijo de Corrupción y Ruina aparecerá y reinará solamente por un corto tiempo, hacia el fin de los días que durará el mundo; período que corresponde al momento cuando el sol haya desaparecido más allá del horizonte; es decir, vendrá en los últimos días del mundo. Él no será Satanás en sí mismo, sino un ser humano a imagen y semejanza suya en su atroz fealdad. Su madre, una mujer depravada poseída por el demonio, vivirá como una prostituta en el desierto. Ella declarará que es ignorante de la identidad del padre, y sostendrá que su hijo fue dado a ella por Dios en una forma sobrenatural, como lo es el Hijo de la Virgen Santísima. A esa mujer, los engañados la venerarán como santa.
  
Su madre con poca frecuencia dejará que alguien lo vea, y aun con arte mágica, ella intentará ganar para él el amor del pueblo. Él se criará en diferentes lugares secretos y se mantendrá aislado hasta que haya crecido. Cuando llegue a la adultez públicamente anunciará una doctrina hostil sobre la religión. Él seducirá y atraerá hacia sí a la gente concediéndoles completa exención de la observancia de todos los mandamientos divinos y eclesiásticos. perdonando sus pecados y requiriéndoles solamente que crean en su divinidad. Escarnecerá y rechazará el Bautismo y el Evangelio. Abrirá su boca para predicar contradicción. Dirá: «Jesús de Nazaret no es el hijo de Dios, sólo es un engañador que se arrogó ser Dios; y la Iglesia instituída por él es solamente superstición», que el verdadero Cristo vino en su persona de él, diciendo: «Soy el Salvador del mundo». Especialmente tratará de convencer a los judíos de que es el Mesías enviado por Dios, y los judíos le aceptarán como tal. Su doctrina de fe será tomada de la religión judía y aparentemente no diferirá mucho de la doctrina fundamental del Cristianismo, porque enseñará que hay un Dios que creó el mundo, que es omnisciente y conoce los pensamientos del hombre y es justo, que recompensa a los que obedecen sus mandamientos y castiga a quienes los traspasan, y que resucitará a todos los muertos en su debido momento. Que este Dios ha hablado por medio de Moisés y los Profetas, por tanto, se deben guardar los preceptos de la ley mosaica, especialmente la circuncisión y la observancia del Sabbát, aunque por sus leyes morales tratará de revertir todo orden en la tierra. Por tanto es llamado en la Sagrada Escritura el Inicuo. Pensará que puede cambiar los tiempos y las leyes. Desechará todas las leyes, y los principios morales y religiosos, para traer el mundo a sí mismo. Concederá entera libertad de los mandamientos de Dios y de la Iglesia, y permitirá a todos vivir como les dicte su pasión. Haciendo esto espera ser reconocido por la gente como liberador del yugo, y la causa de la prosperidad en el mundo la Religión que desarrollará para hacerla conveniente. Dirá que no necesitas ayunar ni mortificarte con la renunciación, como la gente de los tiempos pasados hacía cuando no tenían conocimiento de la bondad de Dios. Será suficiente amar a Dios. Él dejará a la gente festejar el contento de su corazón hasta el punto que se compadecerán de las gentes infortunadas de los siglos pasados. Predicará el amor libre y destruirá los lazos familiares. Hará escarnio de todo lo santo, y ridiculirizará todas las gracias de la Iglesia con diabólica burla. Condenará la humildad y alentará el orgullo y dogmas espantosos. Destruirá todo lo que Dios ha enseñado en el Antiguo y Nuevo Testamento, y mantendrá que el pecado y el vicio no son pecado ni vicio. Brevemente declarará que el camimo al Infierno es el camino al Cielo.
  
La marca (del Anticristo) será un símbolo infernal del Bautismo, porque a raíz de ésta una persona será sellada como adherente del Anticristo y también del Diablo, por el cual se rinde a sí misma a la influencia de Satanás. Cualquiera que no tenga esta marca del Anticristo no puede comprar ni vender nada, y será decapitada.
  
Él ganará para sí a los gobernantes, los poderosos y los ricos, trayendo la destrucción de los que no acepten su fe y, finalmente, subyugará la tierra toda.
  
Las calles de Jerusalén brillarán cual oro finísimo con la sangre de los cristianos, que fluirá como el agua. Simultáneamente el Anticristo tratará de incrementar sus prodigios. Sus ejecutores obrarán tales milagros cuando atormenten a los cristianos, que la gente pensará que el Anticristo es el Dios verdadero. Los verdugos no permitirán a los cristianos ganar fácilmente la corona del martirio, porque ellos se empeñarán en prolongar sus dolores hasta que renuncien a su fe. Aunque algunos recibirán una gracia especial de Dios para morir durante los tormentos.
  
El Anticristo hará que la tierra se mueva, nivelará las montañas, secará los ríos, producirá truenos y rayos y granizo, removerá las hojas de los árboles y las retornará nuevamente a ellos, hará que los hombres se enfermen y curen. exorcizará demonios, y levantará a los muertos. Él parecerá ser crucificado y resucitado de entre los muertos. Ante todo esto, los cristianos estarán asombrados y con graves dudas, mientras que los seguidores del Anticristo serán confirmados en su falsa fe.
  
Enoc y Elías están siendo instruidos por Dios en una forma misteriosa en el paraíso. Dios les muestra a ellos las obras de los hombres como piensa que ellos pudieran verlas con los ojos naturales. Los dos hombres son, por tanto, mucho más sabios que todos los sabios juntos. La misma fuerza que removió a Enoc y Elías de la tierra los traerá de regreso en un viento tormentoso y en el tiempo cuando el Anticristo esparcirá su falsa doctrina. Mientras ellos moren entre los hombres, siempre serán refrescados luego de 40 días. Ellos tienen la misión divina de resistir al Anticristo y conducir a los errantes de vuelta al camino de salvación. Ambos hombres, distinguidos por la edad y estatura, dirán a los hombres: «Este maldito es enviado por el demonio para llevar a los hombres al error. Hemos sido preservados por Dios en un lugar secreto, donde no experimentamos los sufrimientos de los hombres. Ahora estamos enviados por Dios para oponernos a la herejía de este destructor. Mirad si nos parecemos a vosotros en estatura y edad». Y porque el testimonio de ambos coincidirá, serán creídos. Todos seguirán a estos dos ancianos y renunciarán a la herejía. Ellos visitarán todas las ciudades y aldeas donde previamente el Anticristo había sembrado su herejía, y por el poder del Espíritu Santo obrarán genuinos milagros. Toda la gente se maravillará grandemente de ellos. Enoc y Elías confundirán a los seguidores de satanás con truenos, y los destruirán y fortificarán en la fe a los Cristianos. Por tanto, los Cristianos correrán al martirio, que el hijo del mal preparará a ellos cual banquete, tanto que los verdugos se cansarán de contar a los muertos a causa de su gran número; porque su sangre correrá como ríos.
  
Pero cuando al final el hijo de la perdición comprenda que no es posible superar a estos dos hombres realmente santos ni con halagos ni con amenazas, y que no puede oscurecer sus milagros, ordenará que sean sometidos a un martirio cruel y que su recuerdo sea borrado de la tierra, para que sobre la tierra no quede nadie capaz de resistirle.
  
Por último, cuando él haya puesto en obra todos sus planes, reunirá a sus adoradores y les dirá que en ese momento ascenderá hacia el Cielo. Sin embargo, en el momento de la ascensión un rayo le abrumará y lo aniquilará. La subida prevista en el cielo habrá sido preparada con el empleo astuto de dispositivos ingeniosos, y en el momento en que el evento debía tener lugar, llevándolo a su destrucción, producirá una nube que extenderá un olor insoportable. A través de esto muchas personas volverán a entrar en razón y entendimiento.
  
Entonces la gente deberá prepararse para el Juicio último, el día que ciertamente está velado en el secreto y la oscuridad, pero no muy distante.

SANTA HILDEGARDA DE BINGEN OSB. Scívias, libro tercero, visión XI. En Rev. Gerald Culleton, The Reign of Antichrist, TAN Books, 1951 -Traducción de Carlos Alberto Disandro.

domingo, 16 de junio de 2019

EL ANTICRISTO, PREDICADOR DE INMORALIDAD

«En realidad el Anticristo, poseído por el diablo, cuando abra su boca para su perversa enseñanza destruirá todo lo que Dios había establecido en la Ley Antigua y en la Nueva, y afirmará que el incesto, la fornicación, el adulterio y otros tales no son pecado»
  
SANTA HILDEGARDA DE BINGEN OSB. Liber Divinórum Óperum (Edición y estudio de Albert Derolez y Peter Dronke). En Corpus Christianórum, Continuátio Mediævális, Vol. 92. Turnhout, Brepols Publishers, 1996, págs. 451-452. Trad. de María Isabel Segarra y Añon.

viernes, 23 de noviembre de 2018

ANTÍFONA

«O Pastor animárum, et o prima vox, per quam omnes creáti sumus! nunc tibi, tibi pláceat, ut dignéris nos liberáre de misériis et languóribus nostris». (¡Oh Pastor de las almas, y voz primera, por la que todos fuimos creados! Dígnate ahora liberarnos de nuestras miserias y debilidades)
  
SANTA HILDEGARDA DE BINGEN OSB. Symphonía harmoníæ cœléstium revelatiónum (Sinfonía armónica de las revelaciones celestiales), Parte I, Antífona 4 (Para el Redentor).

sábado, 19 de mayo de 2018

EL DIABLO, EN SU ODIO A LA HUMANIDAD, INCITA LOS ASESINATOS, LA SODOMÍA Y LA REVOLUCIÓN

«La antigua serpiente se regocija con todos estos castigos con que el hombre se ve castigado en alma y cuerpo. No quiere, él, que tiene perdida la gloria celeste, que el hombre la alcance. Efectivamente, cuando se percató que el hombre hizo caso de su consejo, empezó a planear de hacer guerra a Dios diciendo: “A través del hombre llevaré a cabo todos mis propósitos”.
  
Pues, en su odio, inspiró que todos los hombres se odiaran con el mismo mal sentimiento, para que se mataran los unos a los otros. Y dijo: “Haré que los hombres mueran, los perderé más que a mí mismo que ya estoy perdido, porque yo estoy vivo, pero ellos no lo estarán”. Y mandó su soplo para que la sucesión de los hijos de los hombres se extinguiera, y entonces los hombres se encendieron de pasión por otros hombres, perpetrando actos vergonzosos. Y la serpiente gozando de eso, gritó: “Esta es la suma ofensa para el que ha dado el cuerpo al hombre, que la forma de éste desaparezca, por haber evitado la relación natural con las mujeres”.
  
Es pues el diablo el que los persuade a convertirse en infieles y seductores, para odiarse y matarse convirtiéndose en bandoleros y ladrones, porque el pecado de la homosexualidad lleva a las más vergonzosas violencias y a todos los vicios. Y cuando todos estos pecados se hayan manifestado al mismo tiempo en el pueblo, entonces la constitución de la ley de Dios se quebrantará y la Iglesia será perseguida como una viuda. Y los príncipes, los aristócratas y los ricos serán echados de sus posesiones por la gente de menor rango y serán puestos en fuga de ciudad en ciudad, y su nobleza será aniquilada y los ricos se verán reducidos a la pobreza. Todas estas cosas ocurrirán cuando la antigua serpiente insinúe en el pueblo la voluntad de cambiar vestidos y costumbres. Los hombres le obedecerán, añadiendo allí un detalle, quitando en otra parte otro, deseosos de novedades y de cambios constantes».
 
SANTA HILDEGARDA DE BINGEN OSB, Liber divinórum óperum (traducción de Rafael Renedo Hijarrubia). Visión Primera de la Segunda parte, cap. IX.