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sábado, 24 de abril de 2021

NOVENA EN HONOR A SAN JUAN DE ÁVILA

Adaptación de la Novena dispuesta por José Almedina Polonio a partir de los escritos de San Juan de Ávila. Los Gozos fueron publicados por la Tipografía Católica de Barcelona.
   
NOVENA EN HONOR A SAN JUAN DE ÁVILA
 
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
     
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador Padre, Redentor mío. Por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa que puedas castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Señor y Dios nuestro, enciende nuestros corazones con el fuego de tu Espíritu Santo. Danos luz y gracia para penetrar en el Misterio de tu Amor, manifestado al mundo por tu Hijo. Concédenos, por intercesión de tu siervo admirable San Juan de Ávila, la Gracia de un profundo conocimiento de Jesucristo, para que así le amemos ardientemente y seamos apóstoles auténticos del Evangelio a ejemplo del Apóstol de Andalucía. Amén.

DÍA PRIMERO – 1 DE MAYO
LA VIRTUD DE LA FE EN SAN JUAN DE ÁVILA 
«¡Oh fe, esfuerzo de corazones, victoria de los tiranos, sosiego de los turbados, ojo de las cosas invisibles y fundamento de todo el fundamento espiritual! Perla preciosa, sin la cual cuanto uno más tiene, más pobre está; camino sin yerro para Dios, fuera del cual quien más anda menos anda, y pensando que sube al cielo, baja al infierno; puerta por donde Dios a nosotros, disposición para dársenos el Espíritu Santo! Honra de Dios, del cual, mientras cosas más altas creemos y que sobrepujan a nuestra razón, más le honramos y más nos le sometemos!» (Carta 150, A un hijo de penitencia).
       
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor Dios y Padre nuestro, que nos concedes todo aquello que te pedimos. Aumenta nuestra fe para que a cada momento sepamos descubrir tu presencia Poderosa e Inefable en los acontecimientos de cada día. Llénanos del gozo de creer en Ti. Danos la firmeza de vivir con la misma fe con la que San Juan de Ávila vivió mientras peregrinó por este mundo. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
GOZOS
   
Apóstol de Andalucía
Y de Santos director:
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
Del Campo Almodóvar dio
A ti, al nacer, noble cuna,
Ricos bienes la fortuna,
Que tu alma despreció:
Niño, el cielo te dotó
De una virtud superior.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
Jueves y viernes pasabas
En muy rígido ayuno,
Y en un retiro oportuno
Para orar te ocultabas,
Y allí tu cuerpo azotabas
Con inaudito rigor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
En Salamanca cursaste
Leyes y Filosofía,
Y Sacra Teología
En Alcalá estudiaste,
Do por tu ingenio pasmaste
A Soto, tu preceptor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
Dócil a la voz del cielo,
A sacerdote ascendiste,
Y tus bienes repartiste
A los pobres con desvelo,
E inflamado en santo celo
Te hiciste predicador.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
Su apóstol te proclamó
Entera la Andalucía,
Pues tu celo y energía
Predicando la corrió,
Y oyéndote revivió
En clero y pueblo el fervor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
    
A Juan de Dios dirigiste
Y Borja, a Ignacio y Teresa
Para alentar su empresa
Sabias cartas escribiste;
Y de muchos Santos fuiste
El maestro y consultor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
    
Prebendas tú desechaste,
Y dos Mitras y el Capelo;
Vivir pobre fue tu anhelo,
Pan y hierbas solo gustaste;
La educación procuraste
De jóvenes con ardor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
    
El fuego en tu corazón
Del divino ardor ardía;
Tu rostro resplandecía,
Mayormente en la ocasión
De meditar la Pasión
Y muerte del Salvador.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
De Jesús Sacramentado
Siempre el culto promoviste,
Y del de María fuiste
Propagador esforzado,
Habiendo obritas dejado
De Hijo y Madre en loor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
En cárceles y hospitales
Que doquiera visitabas,
Muchas almas arrancabas
De las garras infernales,
Haciendo de criminales
Servidores del Señor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
De enfermedades cargado,
De dones y virtud lleno,
Llamóte Dios a su seno,
Y en el cielo premiado,
Tu cuerpo ha reverenciado
Montilla con fervor.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
    
Tus milagros singulares
Ya León trece aprobó,
Y por ellos te elevó
Al honor de los altares:
En las penas y pesares
Sé nuestro fiel consolador.
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador.
   
Apóstol de Andalucía
Y de toda España honor:
Logre, oh Juan, tu prez pía,
Se convierta el pecador. 
   
℣. Lo amó el Señor, y lo adornó.
℞. Lo vistió con una estola gloriosa.
    
ORACIÓN
Oh Dios, que hiciste de San Juan de Ávila un maestro ejemplar para tu pueblo por la santidad de su vida y por su celo apostólico; haz que también en nuestros días crezca la Iglesia en santidad por el celo ejemplar de tus ministros. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
DÍA SEGUNDO – 2 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA VIRTUD DE LA ESPERANZA EN SAN JUAN DE ÁVILA
«El amor verdadero en ausencia del amado está más fuerte, y la esperanza entonces será buena cuando, viniéndonos las cosas contrarias a las que esperamos, se mostrare firme y perseverante. Entonces se muestra la buena paciencia cuando sin ningún consuelo padecemos, y la buena confianza, cuando, asidos de su bondad y palabra, estamos firmes entre muchas ondas de desconfianzas que nos combaten al contrario de lo que nosotros sentimos» (Carta n 20, A una mujer que sentía mucha ausencia y disfavores del Señor).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor Dios Nuestro, concédenos vivir llenos de una esperanza firme en tu ternura y amor desbordante por cada uno de nosotros. Danos la gracia de esperar confiadamente en tus promesas, al igual que en su vida lo hizo tu siervo San Juan de Ávila, para que desconfiando como él de las cosas terrenas, nos adhiramos a las eternas.
   
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.

DÍA TERCERO – 3 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA VIRTUD DE LA CARIDAD EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Oh Jesucristo, y cuán fuerte es tu Amor, y cómo todas las cosas convierte en bien, como dice San Pablo. Cierto, quien de tu amor se mantiene no morirá de hambre, no sentirá desnudez, no echará menos todo cuanto en el mundo hay, porque, poseyendo a Dios por el amor, no le falta cosa que buena sea» (Carta n 64, A una monja).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Dios, fuente del Amor verdadero! Concédenos vivir tan sólo de tu Amor, para que a ejemplo de San Juan de Ávila, sepamos transmitir este mismo amor a los hermanos que nos rodean, descubriendo en ellos, el rostro amable de Jesucristo.
  
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA CUARTO – 4 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA ORACIÓN EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Cuanto a lo del ánima, le encomiendo que de tal manera aproveche a otros, que nunca pierda su oración mental y recogimiento; y en esto mire muy mucho, porque he visto algunos que han dado cuanto tenían, y quedáronse pobres para sí y para otros. Suelen, padre, decir que “de ello con de ello”; y en la limosna temporal dice San Pablo: “No que haya de haber para otros holgura, para vosotros estrechez, sino por igual” (2 Cor. 8,13). Más dura y más aprovecha lo que va más poco a poco, y más imprime una palabra después de haber estado en oración que diez sin ella. No en mucho hablar, más en devotamente orar y bien obrar está el aprovechamiento» (Carta n. 4, A un predicador).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Salvador Nuestro, de donde procede todo bien. Concédenos el don de vivir en Tu presencia. Haz que no sólo hagamos oración, sino que al igual que el Santo Maestro Juan de Ávila, seamos personas de oración, que transmitamos tu gracia y tu bondad a todos aquellos que se acerquen a nosotros.
   
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA QUINTO – 5 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA CRUZ EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Recios os parecerán los trabajos de la cruz que tomáis, mas perseverad con ánimo y no tornéis atrás, que presto tomareis en ella tanto gusto, que os deis por muy satisfecha y pagada. No os prometen acá regalos, sino penas y fatigas de cruz; mas ya la cruz se ha hecho tan suave, después que aquellos miembros la tocaron, que quien de ella una vez gusta no hay cosa que de ella apartarle pueda» (Carta n 237, A una religiosa).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor y Dios nuestro que en la Pasión de Jesucristo nos has mostrado la riqueza infinita de tu amor. Haz que a ejemplo de San Juan de Ávila meditemos este gran misterio y se grabe en nuestros corazones la cruz de Jesucristo.
   
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA SEXTO – 6 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA EUCARISTÍA EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Y sobre todo alleguémonos al fuego que enciende y abrasa, que es Jesucristo nuestro Señor, en el Sacramento Santísimo. Abramos la boca del alma, que es el deseo, y vamos sedientos a la fuente de agua viva; que, sin duda, poniendo la miel en la boca, algo gustaremos, y el fuego en el seno calentarnos ha. Y después y antes del comulgar tengamos algún aparejo; y los mejores son la fe cierta que vamos a recibir a Jesucristo nuestro Señor, y el pensamiento y amor de su pasión, pues en su memoria se hace» (Carta n. 74, A un religioso).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA 
Señor Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento del Altar, te pedimos nos concedas, a ejemplo de San Juan de Ávila, vivir siempre con el corazón encendido en amor a Ti, que por nosotros te escondes en este Sacramento.
   
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
     
DÍA SÉPTIMO – 7 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
EL SACERDOCIO EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Esto, padres, es ser sacerdotes: que amansen a Dios cuando estuviere enojado con su pueblo; que tengan experiencia que Dios oye sus oraciones y les da lo que piden, y tengan tanta familiaridad con Él; que tengan virtudes más que de hombres y pongan admiración a los que los vieren: hombres celestiales o ángeles terrenales; y aún, si pudiere ser, mejor que ellos, pues tienen oficio más alto que ellos» (Plática a los sacerdotes de Córdoba).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor Jesucristo, concede a los sacerdotes un corazón de buen pastor semejante al tuyo para que sean capaces, al estilo de San Juan de Ávila, de santificar a las almas por el testimonio de su vida entregada. Envía jóvenes dispuestos y generosos que entreguen su vida al servicio de Dios y de la Iglesia en el ministerio sacerdotal.
   
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO – 8 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA PREDICACIÓN EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Piense, padre, muchas veces en qué negocio le ha puesto nuestro Señor, y verá con cuanta vigilancia lo debe tratar. No tiene Dios negocio que más le importe que el de las almas; y por ellas lo crió todo, y Él mismo se hizo hombre, para, en la carne que tomó, poder comunicarse con los hombres. Gran dignidad es traer oficio en que se ejercitó el mismo Dios, ser vicario de tal Predicador, al cual es razón de imitar en la vida como en la palabra. Sobre fuerzas humanas es ser buen ministro de Dios en la conversión de las alma» (Carta n. 4, A un predicador).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor y Dios nuestro, que has revelado tu amor por nosotros en la encarnación de tu Hijo, infunde en nuestros corazones la fuerza de tu Espíritu Santo para que con nuestras palabras y nuestra vida testimoniemos, a ejemplo de San Juan de Ávila la salvación a todos los hombres.
    
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA NOVENO – 9 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
    
LA SANTÍSIMA VIRGEN EN SAN JUAN DE ÁVILA
«Todas las virtudes se encuentran en María, por ser toda santa. Se puede decir de ella que tiene la cumbre de la santidad y es dada por ejemplo a nosotros y en esta santidad excede a los ángeles y a todos los espíritus celestiales. Su santidad se expresa especialmente por el amor» (Cfr. Sermones 67, 71, 70).
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Padre nuestro, que nos diste a María como Madre de Jesús y Madre nuestra, concédenos, a ejemplo de San Juan de Ávila, preferir morir sin piel que vivir sin devoción a tu Madre Amantísima.
   
Padre nuestro, Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.

lunes, 8 de marzo de 2021

SAN JUAN DE DIOS, CONFESOR

«Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra» (San Mateo V, 14).
  
    
Nació Juan Ciudad Duarte el 25 de Marzo de 1495, y a los ocho años fue acogido en casa de Francisco Cid Mayoral en Torralba de Oropesa, de Toledo, sirviendo de pastor con gran diligencia y aprecio de todos. A los 22 años, huyendo de las insistencias de Francisco Mayoral para que se casara con su hija, se alistó en las tropas del capitán de infantería Juan Ferruz, quien a su vez estaba al servicio del Emperador Carlos I, en la defensa de Fuenterrabía, contra las tropas francesas. Fue para él una dura experiencia, siendo expulsado por negligencia en el cuidado del botín de su compañía (se salvó en el último momento de ser ahorcado). A pesar de ello, volvió a combatir en las tropas de Fernando Álvarez de Toledo y Zúñiga, conde de Oropesa en 1532, en el auxilio de Carlos V a Viena, sitiada por los turcos de Solimán I. 
   
Luego de estas correrías de guerra, Juan volvió a España y a sus labores pastoriles. Cierto día, con el recuerdo de su patria (le dijeron que nació en Montemayor Nuevo, villa del Obispado de Évora en Portugal; y que sus padres se llamaban Andrés Cidade y Teresa Duarte, de un linaje venido a menos pero de profunda piedad). Partió hacia allá, para enterarse por boca de un tío suyo llamado Alfonso Duarte que sus padres habían muerto (Teresa murió al poco tiempo de desaparecer Juan –secuestrado o influenciado por un clérigo, la cuestión está disputada–, y Andrés se hizo monje franciscano en Lisboa). Juan resolvió dejar el mundo, y con la bendición de su tío regresa a España, y pasando a Gibraltar, decide ir al África para morir como mártir a manos de los infieles. En el barco coincide con un caballero de apellido Almeida y su esposa e hijas, desterrados a Ceuta por el rey de Portugal. Juan trabaja de sirviente para ellos, pero caen enfermos y él empieza a trabajar en la construcción de las murallas de la ciudad para socorrerlos (el patrimonio de los Almeida se acabó). Las obras de las murallas eran poco menos que esclavizantes, por lo que muchos de los constructores huían a Tetuán y renegaban de Cristo para seguir a Mahoma. Posteriormente, por consejo de un fraile franciscano, regresa a Gibraltar y, con algunos ahorros, compró libros y estampas, tal vez por hacer apostolado más que por ganar dinero (a cuantos le preguntaban por libros de caballería, él les persuadía de comprar libros piadosos). En 1538 llega a Granada, estableció su tenderete en la Puerta de Elvira.

En ese tiempo, un predicador recorría la Andalucía. Era el Beato Juan de Ávila, que a cambio de las Indias, el arzobispo de Sevilla le ordenó predicar en toda su provincia eclesiástica: Y en 1539, sus caminos coincidieron:
“… El día del bienaventurado mártir San Sebastián, en la ciudad de Granada se hacía entonces una fiesta solemne en la ermita de los Mártires… y sucedió predicar un excelente varón, maestro en teología, llamado el maestro Ávila, luz y resplandor de santidad… (Juan de Dios) oídas aquellas razones vivas de aquel varón, en que engrandecía el premio que el Señor había dado a su santo mártir, por haber padecido por su amor tantos tormentos, sacando de aquí a lo que se debía poner un cristiano por servir a su Señor y no ofenderle, y padecer a trueque de esto mil muertes; y ayudado con la gracia del Señor, que dio vida a aquellas palabras, de tal manera se le fijaron en sus entrañas y fueron a él eficaces, que luego mostraron bien su fuerza y virtud.
    
Porque, acabado el sermón, salió de allí como fuera de sí, dando voces pidiendo a Dios misericordia… dando saltos y corriendo… hasta llegar a su posada… echó mano de los libros que tenía, y los que trataban de caballerías y cosas profanas hacíalos con las manos muchos pedazos y con los dientes, y los que eran de vidas de santos… dábalos libremente de gracia al primero que se los pedía por amor de Dios… Y así desnudo, descalzo y descaperuzado, siguió otra vez por las calles más principales de Granada dando voces, queriendo, desnudo, seguir al desnudo Jesucristo… Así, Juan, de esta manera fue pidiendo misericordia al Señor… Fue tanto lo que de esto hacía, que visto por personas honradas…, y lo llevaron a la posada del padre Ávila… (que) le admitió por hijo de confesión desde entonces, (y lo despidió) diciéndole: ‘Hermano Juan,… id en hora buena, con la bendición de Dios y la mía; que yo confío en el Señor que no os será negada su misericordia’”. (Francisco de Castro, Historia de la vida y sanctas obras de Juan de Dios, y de la institución de su Orden, y principio de su hospital. En Gómez Moreno M. San Juan de Dios. Primicias históricas suyas, Madrid 1950, p. 44.45-48).
Se resolvió internarlo en el Hospital Real (construido inicialmente por los Reyes Católicos para los enfermos del “mal francés”, pero luego se destinó para los desequilibrados mentales), donde fue tratado con la terapia usada entonces: golpes con varas, azotes. Él se regocijaba en esos tratos para sí, pero protestaba que trataran así a los demás pacientes. Esta experiencia le ayudó a madurar su vocación, que expresó con estas palabras: “Jesucristo me traiga a tiempo y me dé gracia para que yo tenga un hospital, donde pueda recoger los pobres desamparados y faltos de juicio, y servirles como yo deseo.” (Francisco de Castro, o.c., p. 52).
   
Al enterarse, el padre Ávila regresa a Granada y le aconseja ir al monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe en Extremadura, donde se preparó en las artes médicas. Al otoño siguiente, Juan regresa a Granada, donde empieza su proyecto de asistir a los enfermos y desamparados. Primero en las casas de sus bienhechores, y luego alquila una pequeña casa en la calle Lucena. Era el año 1540. Ya nuestro Juan tenía una fama de santidad, tal que el obispo de Tuy, Sebastián Ramírez de Fuenleal, que a la sazón se hallaba en Granada, le cambia el nombre a Juan de Dios y le impone un hábito negro, como divisa de su apostolado.

Nuestro Santo se rodeó de varios discípulos. Uno de ellos era Antón Martín de Aragón, que había llegado a Granada desde Valencia para vengar la muerte de su hermano Pedro, que fue asesinado por no quererse casar con cierta mujer. San Juan de Dios le convirtió, y se unió a su labor de caridad en el hospital de Granada. Al morir el Santo, el padre Antón fundó un hospital en Madrid y otro en Córdoba, y reuniendo las fundaciones surgidas en muchos lugares de España, nació la Orden Hospitalaria (que después será conocida como “de San Juan de Dios”), siendo aprobada por San Pío V mediante la Bula Licet ex debíto el 1 de enero de 1572 y recibiendo la regla de San Agustín. Sixto V la elevó a orden religiosa con la bula Etsi pro debíto, el 1 de octubre de 1586. Clemente VIII la redujo a congregación el 13 de febrero de 1592 con la bula Ex ómnibus. Pablo V, con el breve Románus Póntifex, el 16 de marzo de 1619, la elevó definitivamente como Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.
  
Un día el Gran Hospital de Granada se incendió y Juan de Dios entró varias veces por entre las llamas a sacar a los enfermos y aunque pasaba por en medio de enormes llamaradas no sufría quemaduras, y logró salvarle la vida a todos aquellos pobres.
    
Otro día el río bajaba enormemente crecido y arrastraba muchos troncos y palos. Juan necesitaba abundante leña para el invierno, porque en Granada hace mucho frío y a los ancianos les gustaba calentarse alrededor de la hoguera. Entonces se fue al río a sacar troncos, pero uno de sus compañeros, muy joven, se adentró imprudentemente entre las violentas aguas y se lo llevó la corriente. El santo se lanzó al agua a tratar de salvarle la vida, y como el río bajaba supremamente frío, esto le hizo daño para su enfermedad de artritis y empezó a sufrir espantosos dolores.
    
Después de tantísimos trabajos, ayunos y trasnochadas por hacer el bien, y resfriados por ayudar a sus enfermos, la salud de Juan de Dios se debilitó totalmente. Él hacía todo lo posible porque nadie se diera cuenta de los espantosos dolores que lo atormentaban día y noche, pero al fin ya no fue capaz de simular más. Sobre todo la artritis le tenía sus piernas retorcidas y le causaba dolores indecibles. Entonces una venerable señora de la ciudad llamada Ana Osorio obtuvo del señor arzobispo Pedro Guerrero autorización para llevarlo a su casa y cuidarlo un poco. El santo se fue ante el Santísimo Sacramento del altar y por largo tiempo rezó con todo el fervor antes de despedirse de su amado hospital. Le confió la dirección de su obra a Antón Martín, junto con otro hombre, Pedro Velasco, a quien Antonio odiaba por ser el asesino de su hermano; y después de amigarlos, logró el santo que le ayudaran en su obra en favor de los pobres, como dos buenos amigos.
    
Al llegar a la casa de la rica señora, exclamó Juan: “Oh, estas comodidades son demasiado lujo para mí que soy tan miserable pecador”. Allí trataron de curarlo de su dolorosa enfermedad, pero ya era demasiado tarde.
   
El 8 de marzo de 1550, media hora después de maitines, sintiendo que le llegaba la muerte, se arrodilló en el suelo y exclamó: “Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo”, y quedó muerto, así de rodillas. Había trabajado incansablemente durante diez años dirigiendo su hospital de pobres, con tantos problemas económicos que a veces ni se atrevía a salir a la calle a causa de las muchísimas deudas que tenía; y con tanta humildad, que siendo el más grande santo de la ciudad se creía el más indigno pecador. El que había sido apedreado como loco, fue acompañado al cementerio por el obispo, las autoridades y todo el pueblo, como un santo.
   
Después de muerto obtuvo de Dios muchos milagros en favor de sus devotos y el Papa Alejandro VIII lo declaró santo el 16 de octubre de 1690. Es Patrono de los que trabajan en hospitales y de los que propagan libros religiosos. Pío XII lo proclamó copatrono de Granada el 6 de marzo de 1940.
  
Los principales datos fueron tomados de la Historia de la vida y santas obras de Juan de Dios, escrita por el padre Francisco de Castro OH, maestro director del Hospital de Granada.
   
MEDITACIÓN SOBRE LA MANSEDUMBRE
I. Practica la mansedumbre, ahoga con esmero los movimientos incipientes de la cólera; ¿qué ganas con satisfacer esta violenta pasión, que turba tu entendimiento, y que atormenta a sus servidores y amigos? Acuérdate de la mansedumbre de Jesucristo. ¡Qué alegría experimentarás por haber reprimido este arranque! ¡Qué recompensa recibirás si te vences a ti mismo! «Los que triunfan de sí mismos hacen violencia al cielo» (San Cipriano).
   
II. Practica la suavidad, soportando el mal humor y las imperfecciones del prójimo. Quieres que te soporten tus defectos, es muy razonable que uses de igual indulgencia para con los demás. Ese carácter molesto que reprochas en tu hermano es un defecto de la naturaleza; acaso ella te trató a ti peor todavía, y te hizo más desagradable para el prójimo. Examina tus defectos, y soportarás fácilmente los de los demás.
   
III. Practica la mansedumbre soportando que se te menosprecie. ¿Quién eres tú, en definitiva, para que tanto te cueste soportar desprecios? Tu nada y tus pecados muy merecido tienen este trato. Si te los conociesen dirían mucho más. ¿y qué mal pueden hacerte ante Dios las palabras que te digan? Más aun, ¿qué corona no merecerías si las sufrieses con paciencia? Si fueses verdaderamente humilde, nada te costaría sufrir el desprecio y los malos tratos. «La humildad suaviza todas las tribulaciones» (San Eusebio).

La mansedumbre. Orad por los enfermos.

ORACIÓN
Oh Dios, que después de haber abrasado con vuestro amor al bienaventurado Juan, lo hicisteis andar sano y salvo en medio de las llamas y por su intermedio enriquecisteis a vuestra Iglesia con una nueva familia, haced, en consideración a sus méritos, que el fuego de su caridad nos purifique de nuestras manchas y nos eleve hasta la eternidad bienaventurada. Por J. C. N. S. Amén.

domingo, 7 de febrero de 2021

OTRA VEZ CAMBIA EL CALENDARIO CONCILIAR

San Lázaro con sus hermanas Marta y María (Maestro de Perea, óleo sobre tabla. Madrid, Museo Lázaro Galdiano)
   
El 2 de Febrero de 2021, mientras muchos conciliares festejaban la Presentación del Señor (católicamente, Purificación de Santa María), el cardenal Robert Sarah Nemelo, Prefecto «hasta que se disponga otra cosa» de la conciliar Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, publicó el protocolo nº. 35/21 del 26 de Enero, contentivo del siguiente Decreto:
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS
DECRETO SOBRE LA CELEBRACIÓN DE LOS SANTOS MARTA, MARÍA Y LÁZARO EN EL CALENDARIO ROMANO GENERAL
   
En la casa de Betania, el Señor Jesús experimentó el espíritu familiar y la amistad de Marta, María y Lázaro, y por eso el Evangelio de Juan afirma que los amaba. Marta le ofreció generosamente hospitalidad, María escuchó atentamente sus palabras y Lázaro salió rápidamente del sepulcro por mandato de Aquél que ha humillado a la muerte.
    
La tradicional incertidumbre de la Iglesia latina sobre la identidad de María –la Magdalena, a la que se le apareció Cristo tras su resurrección, la hermana de Marta, la pecadora a la que el Señor perdonó sus pecados–, que motivó la inscripción únicamente de Marta el 29 de julio en el Calendario Romano, se ha resuelto en estudios y tiempos recientes, como testimonia el actual Martirologio Romano, que también conmemora a María y Lázaro en ese mismo día. Además, en algunos Calendarios particulares los tres hermanos se celebran juntos en ese día.
       
Por ello, considerando el importante testimonio evangélico que dieron al hospedar al Señor Jesús en su casa, al escucharlo atentamente, al creer que él es la resurrección y la vida, el Sumo Pontífice FRANCISCO, acogiendo la propuesta de este Dicasterio, ha dispuesto que el 29 de julio se inscriba en el Calendario Romano General la memoria de los santos Marta, María y Lázaro.
   
Por tanto, dicha memoria deberá aparecer con esta denominación en todos los Calendarios y Libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas; las variaciones y añadidos que han de ser adoptados en los textos litúrgicos, adjuntos al presente decreto, deben ser traducidos, aprobados y, después de la confirmación de este Dicasterio, publicados por las Conferencias Episcopales.
   
Sin que obste nada en contrario.
   
En la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 26 de enero de 2021, memoria de los santos Timoteo y Tito, obispos.
  
(Fdo.) Robert Card. Sarah
Prefecto
   
(Fdo.) ✠ Arthur Roche
Arzobispo Secretario  
  
Para los interesados en conocer los propios que esta “nueva fiesta” tendrá, bien pueden remitirse al Anexo «Additiónes in Libris litúrgicis Ritus Románi de memória Sanctórum Marthæ, Maríæ et Lázari» para consultarlos en su original latín (queda en las Conferencias episcopales la tarea de traducirlos). Aquí nos concentraremos en hacer un comentario, comenzando por la Misa y acabando por el Breviario (Los textos latinos de la Misa son de la edición típica del año 2002, y salvo la Oración colecta, la lección de la Liturgia de las Horas -disponible en español- y la entrada del Martirologio, todas las traducciones son de la Conferencia Episcopal Española):
  • El Introito es tomado de San Lucas 10, 38-39: «Intrávit Jesus in quoddam castéllum, et múlier quǽdam Martha nómine excépit illum in domum suam» (Qué hermosa eres, virgen de Cristo, que fuiste digna de recibir la corona del Señor, la corona de la perpetua virginidad).
  • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
    «Deus, cujus Fílius de sepúlcro ad vitam Lázarum revocávit, et in domo Marthæ dignátus est hospitári, da nobis, quǽsumus, ut ipsi in frátribus nostris fidéliter ministrántes, cum María verbi ejus meditatióne pasci mereámur. Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum» (Oh Dios, cuyo Hijo llamó a Lázaro del sepulcro a la vida, y se dignó albergarse en casa de Marta, te suplicamos nos des que, sirviéndole fielmente en nuestros hermanos, merezcamos con María apacentarnos en la meditación de su palabra. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos) Amen.
    La oración es una adaptación hecha a partir de la oración del Misal montini-bugniniano para Santa Marta:
    «Omnípotens sempitérne Deus, cujus Fílius in domo beátæ Marthæ dignátus est hospitári, da, quǽsumus, ut, ejúsdem intercessióne, Christo in frátribus nostris fidéliter ministrántes, in æde cœlésti a te récipi mereámur. Per Dóminum» (Dios todopoderoso y eterno, tu Hijo se dignó hospedarse en la casa de Santa Marta, concédenos, por su intercesión, que, sirviendo fielmente a Cristo en nuestros hermanos, merezcamos ser recibidos por ti en la morada celestial. Por nuestro Señor Jesucristo) Amen.
        
  • Si bien se reforman las oraciones del servicio, las lecturas siguen siendo las mismas, pudiendo tomarse del Común de los Santos o según la semana que caiga dentro del “Tiempo Ordinario” (pero invariablemente se usa el verso aleluyático es de San Juan 8, 12b «Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, habébit lumen vitæ»).
  • La perícopa evangélica puede tomarse o de San Juan 11, 19-27 (Resurrección de Lázaro) o de San Lucas 10, 38-42 (Jesús en casa de Marta y María), por lo que será ad líbitum.
  • Toda vez que en el Novus Ordo no existe antífona de Ofertorio, pasemos a la Oración sobre las Ofrendas (no se le puede llamar “Secreta” porque SE DICE EN ALTA VOZ):
    «In beátis tuis, Dómine, mirábilem prædicántes, majestátem tuam supplíciter exorámus, ut, sicut eórum tibi gratum éxstitit caritátis obséquium, sic nostræ servitútis accépta reddántur offícia. Per Christum» (Señor, al proclamarte admirable en tus Santos,  te suplicamos humildemente a tu majestad que, así como te agradó el obsequio de su caridad,  aceptes de igual modo nuestros servicios. Por Jesucristo, nuestro Señor).
    Poca originalidad hay en las eucologias (oraciones) conciliares, y más después de la muerte de sus latinistas.
            
  • El Prefacio queda ad líbitum, según el temporal o según el capricho del celebrante, así que no vamos a analizarlo.
      
  • Sigue sin cambios la antífona de comunión, que es tomada de San Juan 11, 27: «Dixit Martha ad Jesum: Tu es Christus, Fílius Dei vivi, qui in hunc mundum venísti» (Dijo Marta a Jesús: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo, el que tenía que venir al mundo”).
  • La postcomunión:
    «Córporis et Sánguinis Unigéniti tui sacra percéptio, Dómine, ab ómnibus nos cadúcis rebus avértat, ut exémplo beatórum Marthæ, Maríæ et Lázari, valeámus et sincéra in terris caritáte profícere, et tui perpétua in cœlis visióne gaudére. Per Christum Dóminum nostrum» (Señor, que la santa comunión del Cuerpo y de la Sangre de tu Unigénito nos aparte de todas las cosas perecederas, para que, a ejemplo de los santos Marta, María y Lázaro, podamos servirte en la tierra con amor sincero y gozar eternamente de tu contemplación en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor).
    Es la misma oración que existía en el misal conciliar para Santa Marta.
   
Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
  • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
    «Martha, María et Lázarus germáni erant; Bethániæ cum hospítio Dóminum excepíssent, ei diligénter Martha ministrávit et María eum pie audívit atque suis oratiónibus resurrectiónem fratris impetravérunt» (Marta, María y Lázaro eran hermanos; recibieron como huésped al Señor en Betania, donde Marta le sirvió diligente y María le oía piadosa, y con sus oraciones impetraron la resurrección de su hermano).
    Salvo la adición de San Lázaro, es la misma que existía para el 29 de Julio en la conciliar Liturgia de las Horas.
      
  • Los himnos “Te gratulántes pángimus” (del Oficio de Lectura, que remplazó los Maitines y Laudes, y Vísperas) y “Quas tibi laudes ferimúsque vota” (de la autoría de dom Anselmo Lentini OSB) se mantienen sin cambios, igual que el responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma de San Juan 12, 3: «℟. Postquam Jesus suscitávit Lázarum, fecérunt ei Bethániæ cenam,* Et Martha ministrábat. ℣. María ergo accépit libram unguénti pretiósi et unxit pedes Jesu. * Et Martha ministrábat» [℟. Después que Jesús resucitó a Lázaro, hicieron una cena en Betania, * y Marta servía. ℣. María tomó una libra de ungüento precioso y ungió los pies de Jesús. * Y Marta servía].
  • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se echó mano del Sermón 3º de San Bernardo en la Asunción de Santa María, partes 4 y 5, donde describe los tres tipos de monjes: los que se dedican a la penitencia y a meditar el juicio de Dios (San Lázaro), los que ejercen la caridad (Santa Marta) y los que se dedican a la contemplación (Santa María Magdalena). Preguntamos por qué esta elección, si entre los conciliares la penitencia es evitada y no se piensa en el juicio de Dios, QUE ESTÁ A LA PUERTA.
  • En el Martirologio, el elogio (que debe leerse en primer puesto) copia casi verbátim el por qué de su memoria, así que no vamos a hablar de él.
Afirma el decreto:
«La tradicional incertidumbre de la Iglesia latina sobre la identidad de María –la Magdalena, a la que se le apareció Cristo tras su resurrección, la hermana de Marta, la pecadora a la que el Señor perdonó sus pecados–, que motivó la inscripción únicamente de Marta el 29 de julio en el Calendario Romano, se ha resuelto en estudios y tiempos recientes, como testimonia el actual Martirologio Romano, que también conmemora a María y Lázaro en ese mismo día. Además, en algunos Calendarios particulares los tres hermanos se celebran juntos en ese día».
La “incertidumbre” (que por más de 1500 años había sido resuelta por San Gregorio Magno, y dicha identidad acogida pacíficamente por los teólogos y artistas) revivió en medios católicos por la entrada sobre Santa María Magdalena escrito en 1910 por el sacerdote Hugh (en el siglo Henry Vincent) Pope Phillips OP para la Enciclopedia Católica, basándose en que para los Padres griegos y San Ambrosio, la pecadora que ungió los pies de Jesús en casa de Simón Fariseo, María de Betania (la hermana de Marta y Lázaro) y María Magdalena son tres mujeres distintas. Pero acontece que así pensaban también el humanista francés Jacques Lefèvre d’Étaples (cuyo tratado De María Magdaléna et tríduo Christi disceptátio/Disputa sobre María Magdalena y los tres días de Cristo fue condenado como herético por la Sorbona y por San Juan Fisher, por lo que tuvo que retractarse mediante la Disceptátio secúnda, de tribus et única Magdalena/Discusión segunda sobre las tres y única Magdalena) y Juan Calvino (que usó esta teoría para rechazar y ridiculizar el culto a los Santos); y Hugh Pope era un modernista que en 1913 tuvo que volverse a su natal Inglaterra luego de renunciar a la cátedra de exégesis del Nuevo Testamento en el Angélicum de Roma. Si el Vaticano modernista se basó en eso, es una prueba más de que el Vaticano II fue el Sýllabus al revés: absolviendo a la herejía y condenando la ortodoxia.
   
Por otra parte, en el Calendario de los Dehonianos, Benedictinos, Cistercienses y Trapenses de España tienen a los “Santos Marta, María y Lázaro, amigos del Señor” como memoria obligatoria (solemnidad en los Dehonianos –conocidos en España como Reparadores–), y en el del Císter (cuyo Ritual los fusiona como “Ss. Marta, María y Lázaro, hospederos del Señor”). Pero no son los únicos en hacerlo, ¡también es así en los calendarios de los luteranos y los anglicanos!, como conmemoración y fiesta menor respectivamente.
   
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Otro decreto, contenido en el protocolo nº. 40/21 también posfechado (firmado el 25 de Enero), incluyó en el Calendario Romano General a Santa Hildegarda, San Juan de Ávila y San Gregorio de Narek (proclamados “doctores de la Iglesia” en 2012 y 2015):
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS
DECRETO SOBRE LA INSCRIPCIÓN DE LAS CELEBRACIONES DE SAN GREGORIO DE NAREK, ABAD Y DOCTOR DE LA IGLESIA, SAN JUAN DE ÁVILA, PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA, Y DE SANTA HILDEGARDA DE BINGEN, VIRGEN Y DOCTORA DE LA IGLESIA EN EL CALENDARIO ROMANO GENERAL
   
La santidad se vincula con el conocimiento, que es experiencia del misterio de Jesucristo, indisolublemente unido al misterio de la Iglesia. Este vínculo entre santidad e inteligencia de las cosas divinas y también humanas, brilla de modo particular en aquellos que han sido adornados con el título de “doctor de la Iglesia”. De hecho, la sabiduría que caracteriza a estos varones y mujeres no les concierne solo a ellos, ya que, al convertirse en discípulos de la Sabiduría divina, se han convertido a su vez en maestros de sabiduría para toda la comunidad eclesial. Por este motivo, los santos y las santas “doctores” son inscritos en el Calendario Romano General.
   
Por ello, teniendo en cuenta que recientemente han sido reconocidos con del título de doctor de la Iglesia grandes santos de Occidente y Oriente, el Sumo Pontífice FRANCISCO ha decretado inscribir en el Calendario Romano General con el grado de memoria ad libitum:
  • San Gregorio de Narek, abad y doctor de la Iglesia, el día 27 de febrero,
  • San Juan de Ávila, presbítero y doctor de la Iglesia, el día 10 de mayo,
  • Santa Hildegarda de Bingen, virgen y doctora de la Iglesia, el día 17 de septiembre.
Estas nuevas memorias deben ser inscritas en todos los Calendarios y Libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas; los textos litúrgicos que han de ser adoptados, adjuntos al presente decreto, deben ser traducidos, aprobados y, tras su confirmación por parte de este Dicasterio, publicados por las Conferencias Episcopales.
     
Sin que obste nada en contrario.
   
En la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 25 de enero de 2021, fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol.
  
(Fdo.)  Robert Card. Sarah
Prefecto
   
(Fdo.) ✠ Arthur Roche
Arzobispo Secretario  
Para los interesados en conocer los propios de cada una de las tres fiestas, bien pueden remitirse al Anexo para consultarlos en su original latín (queda en las Conferencias episcopales la tarea de traducirlos). A riesgo de que esta entrada sea más extensa e impotable de lo que ya es (sumado a que por alguna extraña razón esta bitácora no es visible en el buscador), haremos el análisis comenzando por la Misa, y luego por el Breviario, con alguna mención de sus circunstancias particulares:
  1. GREGORIO DE NAREK:
      
       
    • La Misa es ad líbitum, pudiendo ser del Común de los Doctores de la Iglesia o del Común de los Abades.
    • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
      «Omnípotens sempitérne Deus, qui sanctum Gregórium, magístrum et decus Arméni pópuli, mýstica doctrína imbúere dignátus es, concéde nobis, ipso docénte, artem tecum loquéndi apprehéndere vitámque nostram Ecclésiæ sacraméntis constánter fulcíre. Per Dóminum» (Omnipotente y sempiterno Dios, que te dignaste instruir con mística doctrina a San Gregorio, maestro y guía del pueblo armenio, concédenos, por sus enseñanzas, aprender el arte de hablar contigo y fortalecer constantemente nuestra vida por los Sacramentos. Por Jesucristo nuestro Señor.) Amen.
      La oración es de nueva factura, pero preguntamos ¿cómo se puede fortalecer la vida espiritual con el veneno que son los falsos sacramentos de la iglesia conciliar, que al que no mata lo vuelve insensible?
          
    • Las lecciones pueden tomarse del Común de los Doctores de la Iglesia o del Común de los Religiosos.
       
    Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
    • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
      «Natus anno círciter 950 in histórica Arméniæ regióne Andzevátsik, in família litterárum cultríce adolévit. Júvenis monastérium Narecénse, quod Anánia, matris ejus consobrínus, abbas regébat, ingréssus est. In ínclita schola monastérii versátus est ac ibi totam vitam suam, amore erga Vírginem Maríam inflammátam, uti presbýter et abbas exégit, sanctitátis et mýsticæ experiéntiæ fastígium attíngens atque suam doctrínam váriis in theológicis mýsticisque opéribus demónstrans. Anno 1003 præclárum Librum Lamentatiónum exarávit et post círciter annos duos quíevit» [Nacido hacia el año 950 en la histórica región armenia de Andzevatsik, creció en una familia de escritores. De joven entró en el monasterio de Narek, que era regido por el abad Ananías, primo de su madre. Fue muy aventajado en la ínclita escuela de su monasterio, y durante toda su vida, estuvo muy inflamado en el amor a la Virgen María, y siendo sacerdote y abad, alcanzó la cima de la santidad y la experiencia mística y demostró su doctrina en varias obras teológicas y místicas. En el año 1003 escribió el preclaro libro de las Lamentaciones y cerca de dos años después descansó].
       
    • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se toma la Oración 70 de su Libro de las Lamentaciones (en armenio clásico Մատեան ողբերգութեան, Matean voghbergut’yan), una obra de temática mística que aborda en forma de oraciones y elegías el conflicto entre el deseo de buscar la perfección y el conocimiento de la miseria humana. El libro (comparable con las Confesiones de San Agustín) es de tal reputación que, después de la Biblia, es el segundo libro más popular en Armenia.
    • A modo de responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma del Salmo 33 (34), versos 6 y 23, y de la 1.ª carta de San Pedro 5, 8 (en realidad es de la 2.ª carta de San Pablo a Timoteo 2, 22): «℟. Accédite ad Deum et illuminámini, et fácies vestræ non confundéntur. * Rédimet Dóminus ánimas servórum suórum, et non delínquet omnes qui sperant in eo. ℣. Sectámini justítiam, fidem, caritátem et pacem. * Rédimet Dóminus ánimas servórum suórum, et non delínquet omnes qui sperant in eo» [℟. Acercaos a Dios y él os iluminará, y no será confundido vuesro rostro. * El Señor redime las almas de sus siervos, y no abandona a los que esperan en él. ℣. Seguid la justicia, la fe, la caridad y la paz. * El Señor redime las almas de sus siervos, y no abandona a los que esperan en él]. 
    • En el Martirologio, el elogio dice: «In monastério Narecénsi in Arménia, sancti Gregórii, abbátis, doctóris Armenórum et Ecclésiæ, doctrína, scriptis ac mýstica sciéntia illústris» [En el monasterio de Narek, en Armenia, San Gregorio, monje, doctor de los armenios, insigne por la doctrina, los escritos y la ciencia mística].
       
    Gregorio de Narek es controversial: tenido como santo por la Iglesia Armenia (tanto la católica como la ortodoxa), no lo era para la Iglesia Católica Romana (la Iglesia Apostólica Armenia se separó de Roma y de Constantinopla en el año 554 en el II Concilio de Dvin. Incluso, Gregorio de Narek mantenía una postura similar a los protestantes, considerando que solo bastaban para salvarse la fe y la gracia divina, no tanto la Iglesia como institución). Su proclamación como “doctor de la Iglesia” tuvo lugar el 12 de Abril de 2015, cuando se cumplieron 100 años del Genocidio Armenio perpetrado por el imperio turco otomano, que destruyó el monasterio donde estaba su tumba y sobre las ruinas construyó una mezquita.
       
    No creemos que vaya a ser conmemorado en todo caso, porque el 27 de Febrero por lo general se encuentra dentro del período de Cuaresma (lo que significa para los conciliares cero memoria de los Santos en sus servicios novusordianos).
       
  2. SAN JUAN DE ÁVILA:
       
      
    • La Misa es ad líbitum, pudiendo ser del Común de un Doctor de la Iglesia o del Común de los Pastores: Por un pastor.
    • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
      «Deus, qui sanctum Joánnem De Ávila clero populóque tuo magístrum præstantíssimum dedísti ob sanctitátem et sedulitátem vitæ, præsta, quǽsumus, ut nostris étiam tempóribus Ecclésia sanctitáte augéscat propter óptimam tuórum ministrórum sedulitátem. Per Dóminum» [Oh Dios, que hiciste de san Juan de Ávila un maestro ejemplar para tu pueblo por la santidad de su vida y por su celo apostólico; haz que también en nuestros días crezca la Iglesia en santidad por el celo ejemplar de tus ministros. Por nuestro Señor Jesucristo] Amen.
      La oración es la colecta de San Juan de Ávila en el Misal propio de España. Comparada con la de la Misa tradicional, la penitencia brilla por su ausencia en el texto eucológico:
      «Bonórum ómnium largítor, Deus, qui beátum Joánnem Confessórem tuum in animábus ad salútis viam dirigéndis, et peccatóribus ad pœniténtiam reducéndis magístrum admirábilem effícisti: concéde, quǽsumus; ut, ejus vestígiis júgiter inhæréntes, glóriam consequámur ætérnam. Per Dóminum» [Oh Dios, dador de todo bien, que hiciste admirable a tu bienaventurado Confesor Juan, como maestro en dirigir a las almas por el camino de la salvación, y en reducir a los pecadores a penitencia; te rogamos nos concedas que, siguiendo constantemente sus huellas, consigamos la gloria eterna, siguiendo constantemente sus pisadas. Por J. C. N. S.] Amen.
    • Las lecciones pueden tomarse del Común de los Doctores de la Iglesia o del Común de los Pastores.
       
    Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
    • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
      «Almodóvarii de Campo, in Hispánia, anno círciter 1500 ortus est. Sacerdótio áuctus, cunctam Bǽticam regiónem, Christum prædícans pererrávit. Permultis scriptis natúram et magnum monuméntum Concílii Tridentíni, cujus instauratiónis vox fuit insígnis, presbýteris demostrávit. Hæréticæ pravitátis injúste suspicátus, nec exámen neque cárcerem fugit, Cathólicam doctrínam fervéntius enárrans. Montaniólæ, in diœ́cesi Cordubénsi, últimis annis ábditus, die 10 Maji 1569 in Dómino quiévit» [Nació en Almodóvar del Campo, en España, cerca al año 1500. Ordenado sacerdote, recorrió toda la región de la Bética predicando a Cristo. Por muchos escritos mostró como presbítero la naturaleza y el magno monumento del Concilio de Trento, de cuya instauración fue una voz insigne. Sospechado injustamente de la pravidad herética, no huyó del examen ni de la cárcel, explicando fervientemente la doctrina Católica. Pasando sus últimos años en Montilla, en la diócesis de Córdoba, descansó en el Señor el 10 de Mayo de 1569].
      «¿Doctrina Católica? De eso no habemos», dicen los conciliares. Mal sufrirían ellos que Juan de Ávila condenara a Lutero y a los alumbrados (que eran los carismáticos y kikos de su tiempo).
          
    • Los himnos y lecciones son tomadas del Común de los Pastores: Por un presbítero o por un Doctor de la Iglesia. Así que hay para escoger.
    • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se empleó el avilino Tratado del Amor de Dios (de ahí que a San Juan de Ávila se le haya llamado “Doctor del Amor de Dios”), nros. 1, 2  4.
    • A modo de responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma de de Efesios 3, 18-19 y San Juan 3, 16: «℟. Valeátis scire supereminéntem sciéntiæ caritátem Christi, * Ut impleámini in omnen plenitúdinem Dei, allelúja. ℣. Sic enim diléxit Deus mundum, ut Fílium suum unigénitum daret, ut omnis, qui credit in eum, non péreat, sed hábeat vitam ætérnam: * Ut impleámini in omnen plenitúdinem Dei, allelúja» [℟. Merezcáis conocer la caridad de Cristo, que supera todo entendimiento, * Para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios, aleluya. ℣. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna: * Para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios, aleluya].
    • En el Martirologio, el elogio (que debe leerse en primer puesto) dice: «Montíliæ in Vandalícia Hispániæ província, sancti Joánnis de Ávila, presbýteri et Ecclésiæ doctóris, qui cunctam Bǽticam regiónem Christum prædícans pererrávit et, injúste de hǽresi suspicátus, in cárcerem trusus est, ubi præcípuam doctrínæ suæ spiritális partem scripsit» [En Montilla, de la región de Andalucía, en España, san Juan de Ávila, presbítero, el cual recorrió toda la región de la Bética predicando a Cristo y, después de haber sido acusado injustamente de herejía, fue recluido en la cárcel, en la que escribió una parte importante de su doctrina espiritual].
       
    El bienaventurado Juan de Ávila (fue beatificado por León XIII el 15 de Abril de 1894 y proclamado patrono del clero secular español por Pío XII el 2 de Julio de 1946) fue proclamado “Doctor de la Iglesia” el 7 de Octubre de 2012 por Ratzinger en el marco del Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización, junto con Santa Hildegarda de Bingen.
       
    Fuera de España (donde es tenido como Memoria Obligatoria por su patronato sobre el clero secular), la memoria ad líbitum del bienaventurado Juan de Ávila pasará inadvertida visto que muy pocos presbíteros conciliares se acuerdan que fuera de la Octava de Pascua también se pueden recordar los Santos, usando pues como usan las misas del tiempo Pascual.
         
  3. SANTA HILDEGARDA DE BINGEN:
       
      
    • La Misa es ad líbitum, pudiendo ser del Común de las Vírgenes: Por una virgen, o del Común de los Santos: Por una religiosa.
    • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
      «Deus, fons vitæ, qui sanctam Hildegárdem, vírginem, prophético spíritu imbuísti, fac nos, quǽsumus, ejus exémplo et intercessióne, vias tuas scire et in hujus sǽculi calígine lucis tuæ claritátem cognóscere. Per Dóminum» [Oh Dios, fuente de la vida, que llenaste de espíritu profético a Santa Hildegarda virgen, haz te suplicamos, por su ejemplo e intercesión, sigamos tus caminos merezcamos pasar de la oscuridad del siglo presente a tu delectable luz. Por Jesucristo Nuestro Señor] Amen.
      La oración es una adaptación de la Oración a Santa Hildegarda en el Oficio propio de la diócesis de Berlín, año 1939 (y de otras diócesis alemanas):
      «Deus, qui beátam Hildegárdem Vírginem tuam donis cœléstibus decorásti: tríbue, quǽsumus; ut, ejus vestígiis et documéntis insisténtes, a præséntis sǽculi calígine ad lucem tuam delectábilem transíre mereámur. Per Dóminum» [Oh Dios, que adornaste a tu bienaventurada virgen Santa Hildegarda con celestiales dones, concédenos te suplicamos, que siguiendo sus huellas y documentos, merezcamos pasar de las tinieblas del siglo presente a tu luz delectable. Por Jesucristo Nuestro Señor] Amen.
      Antes de esta, la Oración tradicional a Santa Hildegarda decía:
      «Dómine Jesu Christe, qui beátam Hildegárdem sponsam tuam donis cœléstibus decorásti: tríbue, quǽsumus; ut, illíus vestígiis ac documéntis insisténtes semper in te cogitémus, et quæ tibi grata sunt, inflammáto stúdio faciámus. Qui vivis et regnas» [Oh Señor Jesucristo, que adornaste a tu bienaventurada esposa Santa Hildegarda con celestiales dones, concédenos te suplicamos, que siguiendo sus huellas y documentos pensemos siempre en ti, y que hagamos con inflamado estudio lo que te es agradable. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos] Amen.
    • Las lecturas pueden tomarse del Común de las Vírgenes o de las Religiosas, o según la semana que caiga dentro del “Tiempo Ordinario”.
       
    Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
    • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
      «Bermeshémii, in Germánia, anno 1098 orta est, et anno 1115 apud abbatíam Benedictínam Montis Sancti Disibódi, religiósam professiónem nuncupávit. Anno círciter 1150 monastérium Montis Sancti Rupérti, prope Bíngium, fundávit et uti abbatísa rexit. Sciéntiis naturálibus et arte música períta, ita in plúrimis scriptis revelatiónem, quam mýstica contemplatióne expérta erat, clero et pópulo pie expósuit, ópera pœniténtiæ prædicávit et erróres contra doctrínam confutávit, ut étiam príncipes et Románi Pontífices consílium ejus sollícite exquirérent. Morbo affécta, óbiit anno 1179» [Nacida en Bermesheim de Alemania en el año 1098, y en el año 1115 hizo profesión religiosa en la abadía benedictina de Monte San Disibodo (hoy Disibodenberg). Hacia el año 1150 fundó el monasterio de Monte San Ruperto (hoy Rupertsberg), cerca de Bingen, el cual rigió como abadesa. Experta en ciencias naturales y en el arte musical, también escribió numerosas revelaciones, siendo experta en contemplación mística, las cuales expuso al clero y al pueblo piadoso, predicó obras de penitencia y confutó los errores contra la doctrina, para los príncipes y Romanos Pontífices que acostumbraban solicitar sus consejos. Afectada por la enfermedad, murió en el año 1179].  
    • Los himnos y lecciones son tomadas del Común de las Vírgenes: Por una Virgen, o del Común de las Santas Mujeres: Por una Religiosa; o ya de plano, según caiga la semana del Tiempo Ordinario. Así que hay para escoger.
    • En la lección segunda del Oficio de Lectura, se tomó la Epístola LII a Wernerio de Kircheim y algunos hermanos de su sociedad, en Migne, Patrología Latína CXCVII, cols. 269-271, presentando a la Iglesia con la imagen de una mujer hermosamente ataviada, pero con un rostro triste y cubierto de polvo, su vestido desgarrado de un costado y sus zapatos manchados de barro. Si en tiempo de Santa Hildegarda la simonía, la intromisión del poder secular en los asuntos eclesiásticos, la herejía cátara y la mala conducta del clero estaban a todo lo que da, ¿qué no dirá de nuestros días, donde la Prostituta Modernista se viste de púrpura y oro y pisotea los tesoros de Fe y Doctrina de la Iglesia verdadera, que ha sido arrojada al exilio?
    • A modo de responsorio antes de la Oración (ver en el comentario de la Misa), se toma de Daniel 2, 21-22 y de 1 Corintios 12, 11: «℟. Dóminus dat sapiéntiam sapiéntibus et sciéntiam intellegéntibus disciplínam; * Ipse revélat profúnda et abscóndita et lux cum eo inhábitat. ℣. Hæc ómnia operátur unus et idem Spíritus, dívidens síngulis prout vult.* Ipse revélat profúnda et abscóndita et lux cum eo inhábitat» [℟. El Señor da sabiduría a los sabios y la ciencia a los entendidos en disciplina; * Él revela las cosas profundas y escondidas, y la luz habita con Él. ℣. En todos opera uno y el mismo Espíritu, repartiéndose a cada uno como quiere. * Él revela las cosas profundas y escondidas, y la luz habita con Él].
    • En el Martirologio, el elogio (que debe leerse en segundo puesto, porque primero está San Roberto Belarmino -cuya fiesta en la Iglesia Católica es el 13 de Mayo-) dice: «In monastério Montis Sancti Rupérti prope Bíngium, in Hássia, sanctæ Hildegárdis, vírginis et Ecclésiæ Doctóris, quæ, sciéntia rerum natúræ et medicínæ necnon arte música períta, quam mýstica contemplatióne expérta erat, pie in libris expósuit ac descrípsit» [En el monasterio de monte San Ruperto, cerca de Bingen, en Hesse, santa Hildegarda, virgen, que expuso y describió piadosamente en libros sus conocimientos experimentales, tanto sobre ciencias naturales, médicas y musicales, como de contemplación mística].
       
    El culto de Santa Hildegarda (porque nunca llegó a ser canonizada oficialmente: Gregorio IX abrió el proceso en 1227, e Inocencio IV hizo lo propio en 1244, aunque sin conclusión ambos) era bastante local en la diócesis de Maguncia (confirmado por el Papa Juan XXII el 26 de Agosto de 1326, apareciendo en muchos misales como Misa pro alíquibus locis), aunque llegó a incluirse en el Martirologio Romano Tradicional en 1584: «Apud Bíngiam, in diœcési Moguntinénsi, sanctæ Hildegárdis Vírginis» [En Bingen, de la diócesis de Maguncia, la virgen Santa Hildegarda]. Ratzinger la proclamó Santa mediante “canonización equivalente”.
  
Cerramos estas líneas mal escritas enfatizando que NINGUNA DE ESTAS REFORMAS TIENEN INCIDENCIA EN LA VERDADERA IGLESIA CATÓLICA, que desconoce a Bergoglio (y sus antecesores desde Roncalli) y su camarilla, y que tiene sus decretos como NULOS E INVÁLIDOS.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
7 de Febrero de 2021 (Año Mariano “Espada de Lepanto”).
Domingo de Sexagésima. Fiesta de San Romualdo Abad; y del Beato Gil María de San José OFM. Nacimiento de Santo Tomás Moro, Mártir de la indisolubilidad del Matrimonio Católico. Tránsito del Papa Pío IX, y martirio de Leonor Sánchez López. Jura de Carlos I ante las Cortes de Castilla; creación de la diócesis de Madrid-Alcalá.