martes, 15 de octubre de 2019

EL “RITO AMAZÓNICO”, UNA PROPUESTA SORPRESA SINODAL

Traducción de la noticia publicada en LIFE SITE NEWS. Tomado de APOSTOLADO CABALLERO DE LA INMACULADA.
  
ROMA, 9 de Octubre de 2019 (LifeSiteNews) -- No hay nada verdaderamente inesperado en las propuestas que fueron presentadas el lunes durante el día dos del Sínodo sobre la Amazonía. Entre ellas estaban instituir nuevos ministros para laicos y mujeres, incluyendo “la posibilidad de ordenación diaconal para las mujeres”, y crear un nuevo rito católico, el “rito Amazónico”, que probablemente incluirá la ordenación de hombres casados y una “Misa” inculturada de la cual distintos rituales realizados hace pocos días por indígenas amazónicos en y alrededor del Vaticano fueron una previa.
  
Todas estas innovaciones estuvieron claramente presentes en el Instrumentum laboris del cual varios cardenales –Raymond Burke, Walter Brandmüller y Gerhard Müller– han declarado últimamente que contiene herejías e incluso apostasía en su enfoque naturalista, donde Jesucristo y la redención están notablemente ausentes, y en su exaltación del estilo de vida indígena, su promoción de la ordenación de hombres casados, y una cierta forma de ministrerio ordenado para mujeres.
  
Pero mientras el Instrumentum laboris llamaba repetidamente por una iglesia con rostro amazónico, esta es aparente la primera vez que ha habido un llamado público para un nueco rito amazónico dentro de la iglesia. De hecho, esta proposición no estaba presente en ninguna síntesis para la prensa en diferentes idiomas. Este punto fue reservado para el comunicado en español.
  
El comunicado, que aparentemente no ha sido publicado en línea, fue citado por ACIPrensa (el servicio español de la Catholic News Agency) y por Religión Digital, un servicio mayor progresista de noticias religiosas en lengua española.
  
Hablando de los “Padres (y madres) sinodales”, Jesús Bastante de Religión Digital dijo que la propuesta de crear un “rito amazónico católico” fue la “propuesta estrella” durante las discusiones de la tarde del lunes en la Sala Sinodal.
  
Estos ritos indígenas, según la nota vaticana, podían ser instituidos ad experiméntum, esto es, por un tiempo teóricamente limitado a fin de probar su utilidad. “La Iglesia considera con benevolencia todo lo que no está ligado a supersticiones para que pueda armonizarse con el verdadero espíritu litúrgico”, explicó la nota.
   
“De allí la sugerencia de tener en la Amazonía un proceso de compartir las experiencias de esas comunidades indígenas que tienen celebraciones inculturadas para algunos sacramentos como el Bautismo, el Matrimonio o la ordenación sacerdotal. (…) una de las propuestas presentadas fue la de pensar en establecer –ad experimentum y según el justo discernimiento teológico, litúrgico y pastoral– un rito amazónico católico para vivir y celebrar la fe en Cristo”, según la nota tal como fue citada por ACIPrensa.
  
“En el fondo, se ha subrayado en el Aula, [que] así como existe un ecosistema ambiental, existe también un ecosistema eclesial”.
    
¿Cómo luciría un rito amazónico? La ceremonia de plantar un roble en los Jardines Vaticanos el pasado viernes 4 de Octubre a la vista del Papa Francisco y en el contexto de un ritual indígena a la Madre Tierra fácilmente identificable da algunas indicaciones.
    
El papel principal lo realizó una mujer –un punto importante– levantando sus manos en oración ante una alfombra en la que habían sido puestos muchos objetos amazónicos, incluyendo dos estatuillas de mujeres embarazadas desnudas, una de las cuales es ahora referida por algunos periodistas en Roma como “Nuestra Señora del Amazonas” puesto que ha aparecido repetidamente en las iglesias donde se están celebrando Misas vinculadas al sínodo, incluyendo la basílica de San Pedro.
  
Durantee ese ritual en los Jardines Vaticanos, los participantes se postraron ante la alfombra y las figuras.
   
Lo hicieron nuevamente en la iglesia de Santa María en Traspontina, al final de la Via della Conciliazione que conduce a San Pedro, ese mismo día, rodeando la misma alfombra con ofrendas simbólicas (¿a la Madre Tierra?) durante una vigilia de oración en vísperas del Sínodo. El evento incluyó una mujer ejecutando una danza a pie descalzo con lo que parece ser el Nuevo Testamento, en la nave de la iglesia, en presencia de sacerdotes y religiosos.
   
Lo que es especialmente preocupante sobre estos eventos obviamente religiosos es que no son ceremonias puramente paganas –lo que ya es suficientemente malo–, sino que elementos cristianos, como oraciones a Cristo y signaciones fueron incluidas, creando un rito sincrético pseudocatólico que está orientado no a Nuestro Señor, sino a artefactos paganos.
  
En lo concerniente al “discernimiento teológico, litúrgico y pastoral”, parece que ha brillado por su ausencia de los rituales que fueron realizados en las iglesias e incluso a los ojos del Papa sin encontrar ninguna forma de oposición visible.
     
La idea de tener mujeres diáconos u otra forma de ministerio ordenado femenino estuvo presente durante la discusión del lunes, cuando los participantes fueron invitados a expresarse durante cuatro minutos, por cuatro, con el tiempo que quedaba entre los padres sinodales para “meditar”.
   
LifeSite reportó sobre el cardenal Cláudio Hummes OFM y sor Alba Teresa Cediel Castillo MML, quienes mencionaron la necesidad de cambios por la falta de sacerdotes en la región amazónica: “Esto significa cura pastoral hecha de visitas esporádicas en lugar de cura pastoral adecuada”, dijo el cardenal. La monja destacó cómo las religiosas han realizado ya bautismos y presidido matrimonios en regiones donde no hay sacerdotes fácilmente disponibles. Ella también dijo que cuando la muerte esté cerca los indígenas quieren “confesar” sus pecados a una religiosa que no puede dar absolución.
  
Todos los laicos pueden bautizar en caso de necesidad siempre que respeten la forma del rito y quieran conformarse a la intención de la Iglesia. El matrimonio, de hecho, es un sacramento cuyos ministros son el hombre y la mujer que intercambian sus votos y esto puede hacerse sin un sacerdote si ningúno está disponible para testificarlo por un período extendido, En cuanto a lo de decirle los pecados propios a otra persona cuando no hay sacerdote, incluso San Santiago el menor agregaría, si no se da la absolución: “Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad los unos por los otros, para que podáis ser sanados”.
   
Pero por otro lado, el bautismo y la recepción de votos matrimoniales son parte del ministerio ordinario de los diáconos.
  
Avanzar a una religiosa para hablar sobre estas formas de ministerio sin recordar las reglas de la Iglesia suena mucho a una sutil promoción de la ordenación para las mujeres para que ellas puedan proveer ordinariamente estos sacramentos, incluso cuando no hay emergencia.
   
El aspecto muy “femenino” de los ritos indígenas realizados en el Vaticano en los días pasados están en la misma fuente. De hecho, varios participantes en las discusiones del martes en el Sínodo hablaron abiertamente de la “posibilidad de la ordenación diaconal para mujeres, para enfatizar su vocación eclesial”.
  
En particular, dijeron que la ordenación de hombres casados y la creación de “ministerios laicos” como diáconos permanentes con el rol de asistir en la administración de los sacramentos ayudará a “promover vocaciones indígenas”.
  
“Habiendo laicos hombres y mujeres contribuyendo a la vida espiritual de sus comunidades, particularmente llevándoles el sacramento de la Eucaristía, ayudará a la Iglesia a pasar de un ‘ministerio pastoral de visitas’ a un ‘ministerio pastoral de presencia’”, dijo el resumen oficial de noticias del martes del Vaticano.
  
Interesantemente, el padre Pablo Mora Mendoza, un sacerdote jesuita que ha trabajado para el Servicio Jesuita a la Panamazonia (SJPAM) y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y actualmente está ayudandoa preparar el Sínodo de la Amazonía como un funcionario del Sínodo de los Obispos en Roma, publicó una contraeditorial en Amerindiaenlared.org en el cual habló extensivamente de este “ministerio pastoral de presencia” el lunes.
   
El padre Mora dejó claro que estaba expresando su opinión personal y no en nombre de los funcionarios sinodales de los que es miembro.
   
Con todo, el vocabulario que él usa es el que está siendo empleado en el Aula Sinodal, donde los llamados a “nuevos ministerios” hacen eco a sus sueños.
  
Hablando del carácter central de la Eucaristía en la fe Católica, dijo que Jesús no debía ser llevado ocasionalmente a las comunidades indígenas sino que debía “morar con ellos”, en la “tienda” o “tapiri”.
  
Los sacerdotes están intentando darle un “sabor amazónico” a sus capillas para que las liturgias “puedan identificarse más con la cultura local” , usando materiales del bosque local y “pinturas o imágenes nativas”, dijo, pero arguyó que “también se requieren cambios internos”, con indígenas celebrando la Eucaristía y aceptando la “distancia cultural”.
  
Según el padre Mora, esto necesita tener en cuenta la importancia de la comunidad para las tribus indígenas, “donde en realidad el ser o identidad colectivos predomina sobre el ser o identidad individuales”
    
Incluso más, argumentó, esto requiere entender el hecho que “desde la perspectiva de una comunidad indígena es difícil entender que el sacerdote sea célibe y en realidad esto importa poco… ellos simplemente no creen que un hombre adulto pueda ser célibe y no tener una familia e hijos. En muchas comunidades indígenas, un hombre sin la compañía de una mujer es considerado un hombre incompleto y no ha llegado a la ‘madurez’. Esta cosmovisión da a entender una mentalidad de lo dual, opuesto y complementario, y que en el caso del hombre y la mujer, la complementariedad de éstos en diferentes niveles de la vida familiar, interacción social y trabajo, son una realidad necesaria, simple y sin muchas explicaciones. Así entendemos por qué los ritos de iniciación a la vida adulta, que llevan pronto al matrimonio indígena, se dan desde muy temprano en la adolescencia”.
    
Erwin Kraütler C.Pp.S, obispo emérito de Xingu en Brasil, un proponente vocal de sacerdotes casados, dijo lo mismo durante la conferencia de prensa del miércoles sobre el Sínodo en Roma. El padre Mora va en más detalles, dejando claro que una Iglesia con un “rostro amazónico” sería algo muy diferente de la Iglesia que está centrada en Cristo y dispensa su gracia salvífica.

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