viernes, 18 de octubre de 2019

NOVENA EN HONOR DE LOS SANTOS ETÍOPES SAN ELESBAAM Y SANTA EFIGENIA, CARMELITAS

Novena compuesta por el padre Ginés Riquelme, y publicada en Orihuela por José Vicente Alagarda y Eysarch en 1756. Puede rezarse en cualquier momento del año, y en preparación de la fiesta litúrgica de San Elesbaam (27 de Octubre) y Santa Efigenia (21 de Septiembre).

NOVENA DE LOS DOS GLORIOSOS ETÍOPES SAN ELESBAAM EMPERADOR Y SANTA EFIGENIA PRINCESA, DEL SAGRADO ORDEN DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
 
   
Hincado de rodillas, si pudiese ser, delante de los Santos, levantando el corazón a la Divina Majestad, y, alentando la fe, y viva esperanza de conseguir de su infinita misericordia lo que intenta en esta Novena, con toda humildad, dolor y arrepentimiento de sus culpas, dirá como se sigue:
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Verdadero y Eterno Dios, a quien con mis muchas culpas tengo ofendido, ahora, Señor, y desde ahora, para la hora de mi muerte, digo: que me pesa de todo corazón de haber ofendido a tu inmensa Majestad, por ser quien sois, y porque sois tan digno de ser amado sobre todas las cosas, y propongo, con tu divina gracia, de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, enmendar mi vida y hacer una buena Confesión de todos mis pecados, para conseguir por la intercesión de tus queridos Santos, San Elesbaam y Santa Efigenia, y la de tu querida Madre, y nuestra, María Santísima del Carmelo, una buena muerte. Amén.
  
Pequé Señor, habed misericordia de mí. Repítese tres veces.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Gloriosísimos Santos Etíopes, Portentoso San Elesbaam, y Prodigiosa Santa Efigenia, que desnudos de todo mundano afecto, os encaminasteis por lo encumbrado del Sagrado Monte Carmelo al Todopoderoso Dios, observando el instituto de su benditísma Madre en la Monástica Religión, y que os consagrasteis, haciéndoos maravillosos en vuestras esclarecidas virtudes: Ruégoos, que si es para gloria de Dios, honra vuestra y provecho de mi alma, que yo consiga lo que deseo y pido en esta Novena, me alcancéis esta gracia de su Divina Majestad, y si no me conviniere, que se haga su Santísima voluntad en todo. Amén.

DÍA PRIMERO
Dios y Señor de los Ángeles, a los cuales encomendasteis la custodia y guarda de los hombres, yo os ofrezco con toda humildad los merecimientos de estos Celestiales Espíritus, y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia; Ángeles en la pureza de sus almas, y en el guardar a los hombres con su protección, de los riesgos y peligros de su vida, y os ruego, Señor, por ellos me concedáis la gracia de que siempre observe y cumpla exactamente vuestros divinos preceptos, y así mi alma se vea libre de los tropiezos de la culpa, y con la perfección más agradable a vuestros ojos el remedio de todas mis necesidades espirituales y temporales, y el favor que os pido en esta Novena, si es para mayor honra y gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
  
DEPRECACIONES A SAN ELESBAAM
Beatísimo y amabilísimo San Elesbaam, Etíope Emperador de los Abisinios, piadoso Protector de los que afligidos experimentan las tempestades y peligros del mar, honroso Campeón de las Banderas de Cristo, que militando bajo el Estandarte de la Triunfante insignia de su Santísima Cruz, derrotasteis muchas veces las crecidas tropas de los malditos herejes, perversos enemigos de nuestra Santa Fe, venciendo brazo a brazo al cruel Dunaam, real caudillo y absoluto rey de la Arabia Pétrea, hasta dejarle muerto con vuestra misma lanza, que formaba una prodigiosa Cruz, y por tan singulares victorias y mercedes, que debisteis al todopoderoso Dios y Señor de los Ejércitos, a quien con la más profunda humildad adoro y reverencio: Os suplico me asistáis con vuestra poderosa intercesión para que venciendo las borrascosas tempestades que padece mi alma de tantas culpas como contra Dios he cometido, logre asegurarse en el dichoso puerto de la divina gracia, mediante un verdadero arrepentimiento de ellas, para que permaneciendo siempre en amistad de Dios, burle las asechanzas del infernal Dunaam, el Demonio, como también en aquella tremenda hora de mi muerte, en la que con más fuerza y eficaz astucia procurará mi eterna perdición y ruina irreparable: Intercede, Santo mío, para que la Divina conmiseración me asista con su poder y misericordia, y que nunca me falte el maternal amparo y piadoso abrigo de María Santísima del Carmen, con cuya afluencia logre mi alma salir de la cárcel de este mundo, y la Patria Celestial de la Bienaventuranza de la Gloria. Amén. Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias.
   
DEPRECACIONES A SANTA EFIGENIA
Gloriosísima Santa Efigenia Etíope, Princesa de Nubia, Poderosísima Abogada contra los incendios, invencible Amazona contra las crueldades del tirano Hirtaco, y burladora de los volcanes que emprendió en vuestro Monasterio, para poder lograr el triunfo de vuestra castidad, que tan temprano consagrasteis al más digno Esposo Jesucristo, por tan singulares beneficios que de su soberana mano recibisteis, os suplico humildemente dispongáis en mi corazón se apague todo amor y deseo terreno, que son llamas muy perniciosas para el alma, y que solamente viva encendido en el de una perfecta Caridad, con que guarde y observe exactamente su Santa Ley mientras viviese en este mundo, y que cuando mi alma se separe de mi cuerpo, consiga la dicha, por vuestra intercesión, de la soberana asistencia de la Inmaculada Virgen María Santísima del Carmen, y por los merecimientos de su Soberano Hijo Jesucristo, logre el verle, gozarle y alabarle en la Gloria, por la eternidad de siglos. Amén. Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias.
 
Ruegoos, Piadosísimos Santos, me alcancéis de su Divina Majestad lo que os suplico, si es para mayor honra y gloria suya y bien de mi alma. Amén.
  
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Omnipotente, Universal y Supremo Señor, Eterno Dios y Criador de todas las cosas, a quien debo el ser que gozo, la vida que respiro, los instantes que poseo, y todos los demás beneficios con que engrandecéis a los hombres, yo el más desconocido de todos, el más ingrato y el que más ciegamente ha profanado los respetos tan justamente debidos a vuestra Majestad y grandeza ofendiéndoos continuamente, postrado y arrepentido ante vuestro Divino acatamiento: llego ofreciéndoos mi corazón, mis afectos y toda mi alma, a suplicaros me perdonéis mis culpas, que tantos castigos merecen, y rogaros que no irritéis contra mí miserable pecador, los rigores de vuestra Divina Justicia; ni permitáis que ninguna criatura hechura vuestra se condene, antes bien acordándoos de los méritos de los gloriosos Santos San Elesbaam y Santa Efigenia, y de los dolores y tormentos de vuestro Santísimo Hijo que tan gustosa y liberalmente padeció por la salvación del género humano, aplacad vuestro enojo, y resplandeced en vuestra infinita misericordia, y seáis, Señor, alabado y glorificado por todos los siglos de los siglos. Amén.
 
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
DÍA SEGUNDO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de los Arcángeles, a los cuales encomendáis los negocios gravísimos de vuestra gloria y utilidad de los hombres; yo os ofrezco con humildad los merecimientos de ellos diligentisimos Espíritus, y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, ministros potentísimos en los negocios de vuestra mayor gloria y exaltación, y por la cual se han visto salir personalmente a vencer las batallas de vuestros enemigos, y os ruego, Señor, por ellos me concedáis la gracia de que sea diligente, y nada tardo en el cumplimiento de las obligaciones de mi estado y de vuestra Santa Ley, y que me otorguéis el favor que os pido en esta Novena, si es para mayor honra y gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
  
DÍA TERCERO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de los Principados, los cuales por medio de los Ángeles y Arcángeles, alumbrando, instruyendo y mandando ayudan a la salud de los hombres, de la conservación de los Reinos; yo os ofrezco con postrada humildad los merecimientos de estos celosísimos Espíritus, y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, los cuales procuraron siempre guardar sus Monarquías de los Enemigos de vuestra Católica Iglesia, para que se mantuvieran siempre con la luz y conocimiento de vuestra Santa Fe, y os ruego Señor por ellos, me concedáis la gracia de que siempre viva asistido con el favor de vuestras soberanas luces, y conserve el reino de mí alma libre de los disturbios y ruinas de la culpa. Y también lo que deseo y pido en esta Novena, si ha de ser para gloria y honra vuestra, y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
  
DÍA CUARTO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de las Potestades, que tienen especial poder para refrenar demonios: yo os ofrezco con potrada humildad los merecimientos de estos poderosísimos Espíritus, y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, a quienes disteis poder grande para refrenar los demonios en las temerarias maquinaciones de los dos más crueles, Dunaam e Hirtaco; y os ruego, Señor, por ellos me concedáis la gracia de que refrene todas mis pasiones que son contrarias a vuestro santo servicio, y también el favor que os pido en esta Novena, si ha de ser para honra y gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
   
DÍA QUINTO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de las Virtudes, por las cuales hacéis milagros y prodigios propios de vuestro soberano poder: yo os ofrezco con postrada humildad los merecimientos de estos soberanos Espíritus, y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, entre los cuales han resplandecido vuestras maravillas, levantándose el mar y franqueando paso a las naves de la Armada de vuestro Santo en un grande estrecho, donde el enemigo tenía dispuesta una celada de una cadena de hierro para que en ella chocasen y rompiesen, la cual se desapareció al mismo tiempo; y disponiendo que el fuego que emprendió en el Monasterio de vuestra Santa el tirano Hirtaco para lograr sus malvados fines, no solamente se apagase sino también, que bajando de la alta región otro de muy voraces llamas, fuese portentoso castigo del tirano, reduciendo a cenizas lo suntuoso de su Palacio; y os ruego Señor, por ellos me concedáis la gracia de que mi alma se vea libre de la pesada cadena de mis yerros, y del fuego que merecen mis culpas, y también el favor que os deseo y pido en esta Novena, si es para honra y gloría vuestra, y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
  
DÍA SEXTO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de las Dominaciones, que presiden a todos los Espíritus inferiores, Ministros de Vuestra providencia, y estos se sujetan a vuestra voluntad, prontos siempre para ejecutarla: yo os ofrezco con postrada humildad los merecimientos de estos altísimos Espíritus, y los de vuestros Escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, que siendo Superiores dotados con las reales coronas con que se adornaron, se sujetaron con resignada obediencia a la voluntad de sus Superiores, reconociendo en ellos a vuestra Soberana Majestad, despreciándolas por vuestro santo respeto; y os ruego Señor por ellos me concedáis la gracia de que mi voluntad esté siempre sujeta al cumplimiento de vuestros Divinos preceptos, los que cumpla obediente sin quebrantarlos; y también el favor que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de los Tronos, en que descansáis como en Trono de vuestra Gloría y asiento de vuestra Majestad: yo os ofrezco con postrada humildad los merecimientos de estos altísimos Espíritus y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, Tronos de vuestra Soberanía, en quienes residís como en vasos de elección, destinados para vuestro asiento, porque supieron negarse a sí mismos y arrojar de sus corazones todas las cosas de este mundo, para que solo vivieseis en ellos; y os ruego Señor, por ellos me concedáis la gracia de que detestando y aborreciendo mis culpas, hagáis a mi indigno corazón dichoso asiento de vuestra Soberana Majestad, y también el favor que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
  
DÍA OCTAVO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de los Querubines, que están adornados de perfectísima Sabiduría; yo os ofrezco con postrada humildad los merecimientos de estos Sapientísimos Espíritus, y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, a quienes adornasteis con la sabiduría y conocimiento del poco aprecio que merecen, y total despego a las vanas pompas y glorias mundanas que en esta vida se nos proponen, y la de saber encaminarse por la segura senda y perfectísimo camino de la virtud al verdadero fin para que creasteis al hombre; y os ruego Señor, por ellos me concedáis la gracia de que sepa vivir desprendido y apartado de las vanidades de este mundo, atendiendo solamente al cumplimiento de vuestros Divinos mandatos, y al acierto dichoso de una buena muerte, y me otorguéis el favor que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.
     
DÍA NOVENO
Por la señal...
  
℣. Abrid, Señor, mis labios,
℟. Y cantarán tus alabanzas sabios:
℣. Muéstrate, Díos, a mis amparos presto,
℟. Y para mi socorro tu luz quiero.
Gloria sea dada al Padre, Gloria al Eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Dios y Señor de los Serafines, que os aman con un amor ardentísimo y excesiva caridad; yo os ofrezco con postrada humildad los merecimientos de estos abrasados Espíritus y los de vuestros escogidos San Elesbaam y Santa Efigenia, que sacrificándose abrasadas victimas en las aras de vuestro Divino amor, solo supieron vivir atentos a vuestro beneplácito, como enamorados de vuestra grandeza; y os ruego, Señor, por ellos me concedáis la gracia de que siempre viva con el más ardiente y perfecto amor, empleando siempre mi corazón todo en Vos, y en lo que queréis que ame por Vos, y juntamente el favor que os pido en esta Novena, si es para honra y gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea. Las demás oraciones se rezarán todos los días.

1 comentario:

  1. San Elesbaam y Santa Efigenia, aunque fueron incluidos en el Martirologio Romano, nunca contaron con Misa ni oficio propios, por lo que se usan los Comunes respectivos. Aunque se dice que tuvieron mucha devoción en Andalucía, Portugal y Brasil, por la predicación de los carmelitas calzados entre los esclavizados africanos.

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