sábado, 12 de octubre de 2019

EL EUROPARLAMENTO CONDENA AL COMUNISMO Y AL NAZISMO, Y LOS COMUNISTAS SE ENFADAN

Elementos tomados de CONFILEGAL, OK DIARIO y CONTANDO ESTRELLAS. Nosotros claramente desconfiamos de la UE, pero la noticia es de importancia histórica y actual.

En pleno debate sobre la memoria histórica en España, donde un Gobierno socialista, con sus aliados neocomunistas de Podemos, los comunistas históricos de Izquierda Unida y los separatistas del Partido Nacionalista Vasco y de la Esquerra Republicana de Cataluña, trata de imponer una versión sectaria del pasado, el Parlamento Europeo, en su sesión plenaria del jueves, 19 de septiembre, 80º aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial, aprobó una resolución en la que pidió a los 28 estados miembros de la Unión Europea que desarrollen una «cultura común de memoria histórica que rechace los crímenes de los regímenes fascistas y estalinistas»:
RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO, DE 19 DE SEPTIEMBRE DE 2019, «SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA HISTÓRICA EUROPEA PARA EL FUTURO DE EUROPA» [2019/2819(RSP)]
 
El Parlamento Europeo,
 
–  Vistos los principios universales de los derechos humanos y los principios fundamentales de la Unión Europea como una comunidad basada en valores comunes,
–  Vista la declaración realizada por el vicepresidente primero Frans Timmermans y la comisaria Vĕra Jourová el 22 de agosto de 2019, víspera del Día Europeo en Conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo,
–  Vista la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, adoptada el 10 de diciembre de 1948,
–  Vista su Resolución, de 12 de mayo de 2005, sobre el 60.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa el 8 de mayo de 1945(DO C 92 E de 20.4.2006, p. 392),
–  Vista la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de 26 de enero de 2006, sobre la necesidad de una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios,
–  Vista la Decisión Marco 2008/913/JAI del Consejo, de 28 de noviembre de 2008, relativa a la lucha contra determinadas formas y manifestaciones de racismo y xenofobia mediante el Derecho penal(DO L 328 de 6.12.2008, p. 55),
–  Vista la Declaración de Praga sobre la Conciencia Europea y el Comunismo, adoptada el 3 de junio de 2008,
–  Vista su Declaración sobre la proclamación del 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo, adoptada el 23 de septiembre de 2008(DO C 8 E de 14.1.2010, p. 57),
–  Vista su Resolución, de 2 de abril de 2009, sobre la conciencia europea y el totalitarismo(DO C 137 E de 27.5.2010, p. 25),
–  Visto el informe de la Comisión, de 22 de diciembre de 2010, sobre la memoria de los crímenes cometidos por los regímenes totalitarios en Europa (COM(2010)0783),
–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 9 y 10 de junio de 2011, sobre la memoria de los crímenes cometidos por los regímenes totalitarios en Europa,
–  Vista la Declaración de Varsovia pronunciada el 23 de agosto de 2011, con ocasión del Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo,
–  Vista la declaración conjunta realizada el 23 de agosto de 2018 por representantes del Gobierno de los Estados miembros en conmemoración de las víctimas del comunismo,
–  Vista su histórica Resolución sobre la situación en Estonia, Letonia y Lituania, aprobada el 13 de enero de 1983 como respuesta al «Llamamiento Báltico» de 45 ciudadanos de esos países,
–  Vistas las resoluciones y declaraciones sobre los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios adoptadas por varios Parlamentos nacionales,
–  Visto el artículo 132, apartados 2 y 4, de su Reglamento interno,
  
A.  Considerando que este año se conmemora el 80.º aniversario del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que provocó un sufrimiento humano sin precedentes y dio lugar a la ocupación de varios países europeos durante décadas;
B.  Considerando que hace 80 años, el 23 de agosto de 1939, la Unión Soviética comunista y la Alemania nazi firmaron un Tratado de no Agresión, conocido como el Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, por el que Europa y los territorios de Estados independientes se repartían entre estos dos regímenes totalitarios y se agrupaban en torno a esferas de interés, allanando así el camino al estallido de la Segunda Guerra Mundial;
C.  Considerando que, como consecuencia directa del Pacto Molotov-Ribbentrop, al que le siguió el Tratado de Amistad y Demarcación nazi-soviético de 28 de septiembre de 1939, la República de Polonia fue invadida en primer lugar por Hitler y, dos semanas después, por Stalin, lo que privó al país de su independencia y conllevó una tragedia sin precedentes para el pueblo polaco; que la Unión Soviética comunista comenzó, el 30 de noviembre de 1939, una agresiva guerra contra Finlandia y, en junio de 1940, ocupó y se anexionó partes de Rumanía (territorios que nunca fueron devueltos) y se anexionó las repúblicas independientes de Lituania, Letonia y Estonia;
D.  Considerando que, tras la derrota del régimen nazi y el fin de la Segunda Guerra Mundial, algunos países europeos pudieron reconstruirse y acometer un proceso de reconciliación, pero otros siguieron sometidos a dictaduras, a veces bajo la ocupación o la influencia directa de la Unión Soviética, durante medio siglo, y continuaron privados de libertad, soberanía, dignidad, derechos humanos y desarrollo socioeconómico;
E.  Considerando que, mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Núremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos;
F.  Considerando que, en algunos Estados miembros, las ideologías comunista y nazi están prohibidas por ley;
G.  Considerando que, desde su inicio, la integración europea ha sido una respuesta a los sufrimientos provocados por dos guerras mundiales y por la tiranía nazi, que condujo al Holocausto, y a la expansión de los regímenes comunistas totalitarios y antidemocráticos en la Europa Central y Oriental, así como una manera de superar las profundas divisiones y hostilidades en Europa mediante la cooperación y la integración y de acabar con las guerras y consolidar la democracia en Europa; que para los países europeos que sufrieron la ocupación soviética y las dictaduras comunistas, la ampliación de la Unión, que comenzó en 2004, supuso su regreso a la familia europea, a la que pertenecen;
H.  Considerando que deben mantenerse vivos los recuerdos del trágico pasado de Europa, con el fin de honrar la memoria de las víctimas, condenar a los autores y establecer las bases para una reconciliación basada en la verdad y la memoria;
I.  Considerando que recordar a las víctimas de los regímenes totalitarios y reconocer y divulgar el legado común europeo de los crímenes cometidos por las dictaduras comunista, nazi y de otro tipo es de vital importancia para la unidad de Europa y de los europeos, así como para consolidar la resiliencia europea frente a las amenazas externas actuales;
J.  Considerando que hace treinta años, el 23 de agosto de 1989, se celebró el 50.º aniversario del Pacto Molotov-Ribbentrop y se recordó a las víctimas de los regímenes totalitarios mediante la Cadena Báltica, una manifestación sin precedentes en la que participaron dos millones de lituanos, letones y estonios que, tomándose de la mano, formaron una cadena humana desde Vilna hasta Tallin, pasando por Riga;
K.  Considerando que, a pesar de que el 24 de diciembre de 1989 el Congreso de los Diputados del Pueblo de la URSS condenó la firma del Pacto Molotov-Ribbentrop, junto con otros acuerdos celebrados con la Alemania nazi, las autoridades rusas negaron, en agosto de 2019, ser responsables de este acuerdo y de sus consecuencias, y en la actualidad están fomentando la idea de que Polonia, los Estados bálticos y Occidente fueron los verdaderos instigadores de la Segunda Guerra Mundial;
L.  Considerando que recordar a las víctimas de los regímenes totalitarios y autoritarios, y reconocer y divulgar el legado común europeo de los crímenes cometidos por las dictaduras estalinista, nazi y de otro tipo es de vital importancia para la unidad de Europa y de los europeos, así como para consolidar la resiliencia europea frente a las amenazas externas actuales;
M.  Considerando que grupos y partidos políticos abiertamente radicales, racistas y xenófobos incitan al odio y a la violencia en la sociedad, por ejemplo mediante la difusión de discursos de incitación al odio en línea, lo que a menudo genera un aumento de la violencia, la xenofobia y la intolerancia;
  1. Recuerda que, tal como se consagra en el artículo 2 del TUE, la Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías; recuerda, asimismo, que estos valores son comunes a todos los Estados miembros;
  2. Pone de relieve que la Segunda Guerra Mundial, la guerra más devastadora de la historia de Europa, fue el resultado directo del infame Tratado de no Agresión nazi-soviético de 23 de agosto de 1939, también conocido como Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, que permitieron a dos regímenes totalitarios, que compartían el objetivo de conquistar el mundo, repartirse Europa en dos zonas de influencia;
  3. Recuerda que los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad; recuerda, asimismo, los atroces crímenes del Holocausto perpetrado por el régimen nazi; condena en los términos más enérgicos los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios;
  4. Expresa su profundo respeto por cada una de las víctimas de estos regímenes totalitarios y pide a todas las instituciones y agentes de la Unión que hagan todo lo posible para asegurarse de que los atroces crímenes totalitarios contra la humanidad y las graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos sean recordados y llevados ante los tribunales, y que garanticen que estos crímenes no vuelvan a repetirse jamás; hace hincapié en la importancia de mantener viva la memoria del pasado, puesto que no puede haber reconciliación sin memoria, y reafirma su posición unida contra todo régimen totalitario sea cual sea su ideología de base;
  5. Pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara y basada en principios de los crímenes y los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas totalitarios y el régimen nazi;
  6. Condena toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión;
  7. Condena el revisionismo histórico y la glorificación de los colaboradores nazis en algunos Estados miembros de la Unión; expresa su gran preocupación ante la creciente aceptación de ideologías radicales y la regresión al fascismo, el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en la Unión Europea; manifiesta su inquietud ante los casos que se han denunciado, en algunos Estados miembros, de colusión entre, por un lado, líderes políticos, partidos políticos y fuerzas de seguridad y, por otro, movimientos radicales, racistas y xenófobos de distintas denominaciones políticas; pide a los Estados miembros que condenen estos actos de la forma más enérgica posible, ya que menoscaban los valores de paz, libertad y democracia de la Unión;
  8. Pide a todos los Estados miembros que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo a escala tanto nacional como de la Unión, y que sensibilicen a la nueva generación con respecto a estas cuestiones incluyendo la historia y el análisis de las consecuencias de los regímenes totalitarios en los planes de estudios y los libros de texto de todas las escuelas de la Unión; pide a los Estados miembros que apoyen la documentación del turbulento pasado de Europa, por ejemplo mediante la traducción de los procedimientos de los juicios de Núremberg a todas las lenguas de la Unión;
  9. Pide a los Estados miembros que condenen y contrarresten todas las formas de negación del Holocausto, incluidas la trivialización y la minimización de los crímenes cometidos por los nazis y sus colaboradores, y que eviten su banalización en el discurso político y en los medios de comunicación;
  10. Pide una cultura común de memoria histórica que rechace los crímenes de los regímenes fascistas y estalinistas, y de otros regímenes totalitarios y autoritarios del pasado, como medio para fomentar, en particular entre las generaciones más jóvenes, la resiliencia ante las amenazas modernas que se ciernen sobre la democracia; anima a los Estados miembros a promover, a través de la cultura en general, la educación relativa a la diversidad de nuestra sociedad y nuestra historia común, incluida la enseñanza de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, como el Holocausto, y la deshumanización sistemática de sus víctimas durante años;
  11. Pide, además, que el 25 de mayo (aniversario de la ejecución del capitán Witold Pilecki, héroe de Auschwitz) sea declarado Día internacional de los héroes de la lucha contra el totalitarismo, que será una muestra de respeto y un homenaje hacia todos aquellos que, al luchar contra la tiranía, demostraron su heroísmo y su sincero amor por la humanidad, y también ofrecerá a las generaciones futuras un claro ejemplo de la actitud que se debe asumir ante la amenaza de esclavización totalitaria;
  12. Pide a la Comisión que preste apoyo efectivo a los proyectos que promueven la memoria histórica y el recuerdo en los Estados miembros y a las actividades de la Plataforma de la Memoria y la Conciencia Europeas, y que asigne recursos financieros suficientes en el marco del programa Europa para los Ciudadanos, con el fin de apoyar la conmemoración y el recuerdo de las víctimas del totalitarismo, tal y como se establece en la posición del Parlamento sobre el programa Derechos y Valores 2021-2027;
  13. Declara que la integración europea como modelo de paz y reconciliación ha sido una opción libre de los pueblos de Europa para comprometerse en favor de un futuro compartido y que la Unión Europea tiene la responsabilidad especial de promover y proteger la democracia, el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho, no solo dentro sino también fuera de la Unión Europea;
  14. Señala que, a la luz de su adhesión a la Unión y a la OTAN, los países de Europa Central y Oriental no solo han regresado a la familia europea de países democráticos libres, sino que también han demostrado el éxito, con la ayuda de la Unión, de las reformas y el desarrollo socioeconómico; subraya, no obstante, que la posibilidad de adhesión debe seguir abierta a otros países europeos, como estipula el artículo 49 del TUE;
  15. Sostiene que Rusia sigue siendo la mayor víctima del totalitarismo comunista y que su evolución hacia un Estado democrático seguirá obstaculizada mientras el Gobierno, la élite política y la propaganda política continúen encubriendo los crímenes comunistas y ensalzando el régimen totalitario soviético; pide, por tanto, a la sociedad rusa que acepte su trágico pasado;
  16. Muestra su profunda preocupación por los esfuerzos de los actuales dirigentes rusos por distorsionar los hechos históricos y ocultar los crímenes perpetrados por el régimen totalitario soviético, esfuerzos que constituyen un peligroso elemento de la guerra de la información librada contra la Europa democrática con el objetivo de dividirla, y pide a la Comisión, por tanto, que luche firmemente contra ellos;
  17. Expresa su preocupación por el hecho de que se sigan usando símbolos de los regímenes totalitarios en la esfera pública y con fines comerciales, y recuerda que varios países europeos han prohibido el uso de símbolos nazis y comunistas;
  18. Señala que en algunos Estados miembros siguen existiendo en espacios públicos (parques, plazas, calles, etc.) monumentos y lugares conmemorativos que ensalzan los regímenes totalitarios, lo que facilita la distorsión de los hechos históricos sobre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y la propagación del sistema político totalitario;
  19. Condena el hecho de que las fuerzas políticas extremistas y xenófobas en Europa recurran cada vez más a la distorsión de los hechos históricos y utilicen símbolos y retóricas que evocan aspectos de la propaganda totalitaria, como el racismo, el antisemitismo y el odio hacia las minorías sexuales y de otro tipo;
  20. Insta a los Estados miembros a que garanticen el cumplimiento de las disposiciones de la Decisión Marco del Consejo, con el fin de hacer frente a las organizaciones que difunden discursos de incitación al odio y a la violencia en los espacios públicos y en línea y que prohíban efectivamente los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo o cualquier otra forma de totalitarismo, dentro del respeto del ordenamiento jurídico y la jurisdicción nacionales;
  21. Destaca que el trágico pasado de Europa debe seguir sirviendo de inspiración moral y política para afrontar los retos del mundo actual y, en particular, luchar por un mundo más justo, crear sociedades abiertas y tolerantes y comunidades que acepten a las minorías étnicas, religiosas y sexuales, y fomentar unas condiciones en las que todos puedan beneficiarse de los valores europeos;
  22. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, a la Duma rusa y a los Parlamentos de los países de la Asociación Oriental.
A pesar del intento de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas -a la que pertenece el PSOE- para impedir (por tercera vez) la condena de los crímenes comunistas -incluso mediante una proposición de las eurodiputadas Kati Piri (40, del Partido Laborista holandés) y Maria Isabel Coelho Santos (51, del Partido Socialista portugués)-, la propuesta ue una votación aplastante: 535 votos a favor, 66 en contra y 52 abstenciones.
  
La resolución (aprobada dos días después del 80º aniversario de la invasión soviética de Polonia, prevista en el pacto secreto firmado por Adolfo Hitler y  José Stalin en agosto de 1939 y por el que ambos dictadores se repartieron tanto Polonia como Lituania, Estonia, Letonia y Finlandia) honra al capitán Pilecki, el cual fue miembro de la resistencia polaca contra la Alemania nazi y después contra la ocupación soviética de Polonia: fue ejecutado por los comunistas en 1948. Sin embargo, ha pasado desapercibida en la mayor parte de países de la Unión, sobre todo en España, donde:
  • En virtud de la ley de “Memoria Histórica” impuesta por el PSOE el 26 de Abril de 2006 y ratificada por el usurpador y traidor Juan Carlos I Puigmoltó-Borbón, se retiran los reconocimientos, honores y calles a Francisco Franco Bahamonde [y ahora se busca exhumarlo del Valle de los Caídos], José Antonio Primo de Rivera y Sanz de Heredia, José Millán Astray y los Caídos por Dios y por la Patria, mientras que se conservan los reconocimientos, honores y calles a todos sus agentes en España (Santiago José Carrillo Solares “el asesino de Paracuellos”, María de los Dolores Isidora Ibárruri y Gómez “la sanguinaria Pasionaria” -una adúltera que abandonó a sus hijos para seguir al comunismo estalinista, en el cual creía tanto como sus padres Antonio y Juliana en el Catolicismo-, Juan Negrín López, Francisco Largo Caballero, las “Trece Rosas”, Brigadas Internacionales…)
  • Informar en los Colegios, Centros Educativos y Televisiones de los crímenes del Comunismo (Tren de la Muerte, las Checas, Paracuellos de Jarama, …).
  • El concejal carmenista Mauricio Valiente Otz exhibía un retrato de Lenin en su despacho, y Enrique Santiago Romero, secretario general del PCE y miembro del equipo negociador de Podemos en la investidura de Pedro Sánchez, sigue luciendo la hoz y el martillo y ensalzando a Lenin
  • Pablo Iglesias Turrón canta ‘La Internacional’ con la bandera de la URSS tras un concierto.
  • Alberto Carlos Garzón Espinosa viste prendas como homenaje a la Unión Soviética.
  
La resolución del Parlamento Europeo pone el acento en una cuestión fundamental: la doble vara de medir que durante décadas ha existido a la hora de enjuiciar el nazismo y el comunismo. Así, dice que “mientras los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Nremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensabilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo”. Por tanto, anima a los Estados a “evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos” y pide a los Estados de la Unión que “hagan una evaluación clara y basada en principios de los crímenes” tanto del comunismo como del nazismo y anima a mantener “vivos los recuerdos del trágico pasado de Europa, con el fin de honrar la memoria de las víctimas, condenar a los autores y establecer las bases para una reconciliación basada en la verdad y la memoria”.
   
Y entre esas verdades está que el comunismo fue, como el nazismo, un régimen liberticida y de asesinatos en masa, que ha matado a más de 100 millones de personas y contando. Aunque en democracias como la española haya políticos y comunistas que sigan defendiendo una interpretación falsa del pasado por medio de la mal llamada “memoria histórica” [o mejor: “LOBOTOMÍA HISTÉRICA”] se han mostrado indignadas contra esa resolución de la Eurocámara, entre ellas la Federación Estatal de Foros por la Memoria, que publicó un manifiesto en el que acusa a la Unión Europea de “promover burdamente el anticomunismo”, como si rechazar una ideología totalitaria y antidemocrática como ésa fuese algo malo. El manifiesto afirma que “en la lectura del texto nos encontramos con una serie de manipulaciones y tergiversaciones históricas de inspiración ultra-reaccionaria, en un intento de equiparar fascismo y comunismo, minimizando los crímenes del nazismo” (cuando la resolución cita cuatro veces el “Holocausto” y media docena de veces al nazismo, recordando que fueron condenados en los Juicios de Núremberg, tal como está citado en el considerando E y en el artículo 8).
 
Los citados Foros de la Memoria afirman, por ejemplo, que la resolución europea pone al mismo nivel a invasores y a libertadores, a los SS que custodiaban el campo de aniquilación de Auschwitz con el Ejército Rojo, que lo liberó cuando el NKVD soviético instaló gulags en antiguos campos de concentración alemanes, como por ejemplo Sachsenhausen, encerrando no sólo a prisioneros de guerra alemanes o criminales nazis, sino también a los socialdemócratas alemanes (por el solo hecho de ser los rivales históricos de los comunistas).
  
Súmase a lo anterior que Stalin impuso en los países europeos que estuvieron bajo el yugo nazi y que fueron “liberados” por el Ejército Rojo regímenes comunistas que se comportaron como auténticas fuerzas de ocupación. En Polonia, los “libertadores” soviéticos apresaron, torturaron y asesinaron a muchos miembros de la resistencia polaca contra el nazismo, con masacres como la de Uroczysko Baran, en la que fueron asesinados entre 1.300 y 1.800 prisioneros polacos a manos del NKVD, y los soldados soviéticos violaron a más de 100.000 mujeres y niñas polacas, motivo por el cual en Polonia recuerdan la ocupación soviética con la expresión “Czerwona Zaraza” (la Plaga Roja).
      
Y si de “antisemitismo” se trata, cabe recordarles a estos rojos que calumnian a Estonia, Letonia, Lituania y Polonia al decir que allá han llevado a cabo “la rehabilitación y el elogio histórico del fascismo y la glorificación de los colaboracionistas con el nazismo” (cuando por ejemplo, en Polonia se conmemora cada año a los patriotas que combatieron a los alemanes, es el país con más “Justos entre las naciones” reconocidos por Israel -más de 6.800-, y que la apología al nazismo está prohibida por los §2, 3 y 4 del artículo 256 del código penal), que antes de la “Operación Barbarroja”, el régimen soviético colaboró con los nazis incluso mediante la entrega por el NKVD a la Gestapo de unos 4.000 judíos y comunistas alemanes que habían huido a la URSS, que que entre los 21.768 masacrados por los comunistas en Katyn entre el 3 de Abril y el 19 de Mayo de 1940 se cuentan 434 oficiales polacos judíos, entre ellos el Rabino Jefe del ejército Baruch Steinberg. Además, el Ejército Rojo desfiló con la Wehrmacht en Polonia tras la agresión conjunta y coordinada, y tanto la NKVD como la Gestapo trabajaban en conjunto contra la resistencia polaca, hasta el punto de que en la Masacre de Katyn, los agentes soviéticos usaron pistolas semiautomáticas alemanas Walther PPK y cargaron sus revólveres Nagant M1895 con munición calibre .22 enviada por Alemania desde Moscú.
  
A decir verdad, esos Foros nunca han ocultado sus tendencias ideológicas. José María Pedreño, fundador de los Foros, es militante del PCE, partido que nunca ha condenado los crímenes comunistas y sostiene al régimen cubano. A ese mismo partido pertenecía Arturo Peinado Cano, actual presidente de los Foros, y hace sólo unos días participó en la fiesta de ese partido en Rivas Vaciamadrid. Tal vez ese extremismo ideológico explique ciertas ocurrencias salvajes de dicha entidad, como pedir en 2010 la voladura del Valle de los Caídos, equiparando la cruz cristiana de ese monumento con la esvástica nazi del estadio de Nüremberg, en enero de este año, su sitio web tachó “mito” la persecución religiosa en el bando republicano antes y durante la Guerra Civil Española, y eso a pesar de que está documentado el asesinato de miles de sacerdotes y religiosos por razón de su fe. Y luego grupos como ése se dedican a lanzar acusaciones de “negacionismo” y de “revisionismo”. Menuda cara. ¿Se dan cuenta de que por mucho menos que eso, ellos mismos piden ilegalizar a otros?
   
Un apunte sobre la resolución: a pesar de los aciertos señalados en la entrada, el texto adolece de ciertas incoherencias. Por ejemplo, su punto 20 reclama la prohibición de “los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo o cualquier otra forma de totalitarismo”. ¿Por qué aquí se cita el nazismo y el fascismo pero no el comunismo, ni tan siquiera el estalinismo -y al comunismo en general, sea maoísta, titista, castrista, chavista-, que mató a muchos más que el nazismo? ¡Claro! Ese punto fue presentado por el eurodiputado Reinhard Hans Bütikofer (66, miembro de Alianza 90 / Los Verdes), exmilitante de la maoísta Liga Comunista de Alemania Occidental.

1 comentario:

  1. Aunque como tal las resoluciones no son vinculantes, al provenir de un organismo comunitario como es el Europarl, son parte del ordenamiento jurídico y obligatorias para los miembros de la Unión, y como tal Pedro Sánchez Pérez-Castejón y la izquierda española deben de cumplirla si se dicen demócratas, desmontando el aparataje de su lobotomía histérica. Pero es obvio que ellos -como siempre- se la pasarán por el c… Si después de todo, la democracia es buena para ellos cuando les conviene.

    Los comunistas fueron los causantes mediatos de la Guerra Civil Española y la 2ª Guerra Mundial, y los crímenes cometidos antes, durante y después de ambas conflagraciones, y eso no lo podrán cambiar aunque quieran.


    Si bien la UE se quedó corta, por lo menos esta declaración es un paso para proscribir �� definitivamente el comunismo. Y para ello no sólo son necesarias las leyes y las armas: la educación y la propaganda son necesarias también. Así debe hacer Colombia.

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