jueves, 27 de febrero de 2020

OTRA DIÓCESIS ESTADOUNIDENSE EN BANCARROTA POR LA PEDOFILIA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
Ronald Gainer, obispón de Harrisburg, Pennsylvania, ha tirado la toalla y declaró su diócesis en bancarrota, la cual ha pagado 12’000.000 de dólares a los niños víctimas de los crímenes sexuales de su clero, y sigue demandada por otros 100’000.000 de dólares para los reclamos de más de 400 víctimas, mientras continúa creciendo el Holocausto sexual y de blanqueo de dinero en la Seudoiglesia.
   
Harrisburg, Pennsylvania, se convirtió en la 22 diócesis conciliar en caer en la bancarrota, como resultado del Gran Holocausto Sexual y de Blanqueo de Dinero en la Neoiglesia. Ya habían tenido que pagar 12’000.000 de dólares a 106 víctimas que fueton violadas, sodomizadas y asaltadas sexualmente de otras maneras por sus presbíteros, diáconos y seminaristas.
   
Adicional a las 106 víctimas ya indemnizadas, hay más de 400 que no han sido indeminzadas, hasta el monto de 100’000.000 de dólares. Gainer está tratando de adelantarse a una enmienda constitucional en curso para Pennsylvania que permitiría a las víctimas continuar demandando a pesar del actual estatuto de limitaciones. La bancarrota impediría que más víctimas demanden. Así, el obispón Ronald Gainer tiró la toalla el 19 de Febrero de 2020. [Parte de la información para este comentario proviene de Associated Press].
   
Las diócesis que ya han quebrado por el Holocausto conciliar incluyen:
  1. Portland, Oregon (07/06/04)
  2. Spokane, Washington (12/06/04)
  3. Davenport, Iowa (10/10/06)
  4. San Diego, California (02/27/07)
  5. Fairbanks, Alaska (demandada el 03/01/08)
  6. Wilmington, Delaware (10/18/09)
  7. Milwaukee, Wisconsin (01/04/11)
  8. Gallup, Nuevo México (11/12/13)
  9. Stockton, California (01/15/14)
  10. Helena, Montana (02/12/14)
  11. Tucson, Arizona (09/20/14)
  12. Winona, Minnesota (10/2014)
  13. Duluth, Minnesota (12/08/14)
  14. St. Paul-Minneápolis, Minnesota (01/16/15)
  15. Agaña, Guam (11/2018)
  16. Santa Fe, Nuevo México (11/30/18)
  17. San Juan, Puerto Rico (08/29/19)
  18. Rochester, Nueva York (12/12/19)

Verdaderos Católicos, mientras los obispones criminales de los Estados Unidos intentan evadir la ley y privar a sus víctimas de al menos tener una recompensa financiera por los horribles crímenes que el clero conciliar ha cometido contra ellos, muchos de los estados de los Estados Unidos están extendiendo o eliminando los estatutos de limitación para estos crímenes pedófilos. Al mismo tiempo, el FBI está investigando los crímenes de la Iglesia Conciliar, y un caso en curso en una corte federal ha acusado a los 300 obispos por fraude en la estafa del Óbolo de San Pedro, bajo el cual Francisco Bergoglio estaba recogiendo dinero para apuntalar a la decadente e inmoral Iglesia Deuterovaticana, aunque a los donantes se les decía que sus donaciones iban a obras de caridad.

miércoles, 26 de febrero de 2020

ENCUENTRAN MUERTA A SECRETARIA DE BERGOGLIO

Noticia tomada de CARAOTA DIGITAL.
  
     
La recepcionista que trabajaba con el Papa Francisco fue encontrada muerta en su departamento, a las afueras de Roma, informó este lunes el portal Mirror.
   
La mujer fue identificada como Miriam Wuolou, de 34 años y de origen eritreo (noreste de África). Estaba embarazada de siete meses cuando fue hallada sin vida en el interior de su inmueble, reseñó La República.
   
La prensa italiana informó que Wuolou se desempeñaba como una especie de guardián para el pontífice, así como para los obispos y cardenales que se quedaban en una casa sacerdotal llamada Santa Marta.
   
Francisco optó por vivir en esa morada de huéspedes tras su nombramiento en 2013, rechazando los grandes apartamentos papales porque los consideraba demasiado ostentosos y temía el aislamiento.
   
Wuolou tenía un tipo grave de diabetes que llevó a los médicos a advertir que su embarazo corría riesgo.
   
Según información difundida por el diario Il Messaggero de Roma, la mujer estaba divorciada pero mantenía una relación con un hombre, que se presume pertenece a la policía de El Vaticano.
   
El cadáver fue encontrado por su hermano en el departamento el pasado viernes, después de no haber tenido noticias de ella durante varios días.
   
La autopsia se ejecutó y se deben realizar pruebas de ADN en el feto. No obstante, el primer examen externo del cuerpo no mostró signos de violencia.
   
El padre Federico Lombardi, quien se desempeña como portavoz del Vaticano, dijo que el Papa Francisco había sido informado de la muerte. «Todos estamos dolidos por esta noticia”, expresó.

HIMNO “Atténde Dómine”, PARA LA CUARESMA

“Atténde Dómine” es un himno cuaresmal que implora a Dios que tenga misericordia de nosotros, que hemos sido redimidos a gran precio: Su Preciosísima Sangre. De ahí que es algo así como el salmo “Miserére”, pero dirigido no al Padre, sino al Hijo.

Este canto, de origen hispánico-mozárabe (de hecho, en la Liturgia Hispánica o de San Isidoro no es un canto, sino una oración litánica para la hora sexta en el Breviario), es muy simple (ya que pertenece al modo quinto del canto gregoriano), algo que puede ser cantado por la congregación sin acompañamiento de órgano (en tiempo de Cuaresma, no se toca el órgano –instrumento que simboliza el regocijo– en las iglesias).

La versión romana es diferente a la hispánica, en el sentido que en aquella, el responso es simplemente “Et miserére”.
  
   
LATÍN
℞. Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi. (Repetitur)
  
Ad te Rex summe,
Ómnium Redémptor,
Óculos nostros
Sublevámus flentes:
Exáudi, Christe,
Supplicántum preces.
℞. Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi.
   
Déxtera Patris,
Lapis anguláris,
Via salútis,
Jánua cœléstis,
Áblue nostri
Máculas delícti.
℞. Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi.
   
Rogámus, Deus,
Tuam majestátem:
Áuribus sacris
Gémitus exáudi:
Crímina nostra
Plácidus indúlge.
℞. Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi.
   
Tibi fatémur
Crímina admíssa:
Contríto corde
Pándimus occúlta:
Tua, Redémptor,
Píetas ignóscat.
℞. Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi.
   
Ínnocens captus,
Nec repúgnans ductus,
Téstibus falsis
Pro ímpiis damnátus:
Quos redemísti,
Tu consérva, Christe.
℞. Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi.
   
TRADUCCIÓN (Tomada de EL ATRIL)
℞. Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti. (Repetir)

A Ti, Rey soberano,
Redentor de todos 
Levantamos nuestros ojos 
En llanto; 
Escucha, Cristo, las plegarias
De los que te suplican.
℞. Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti.
  
Oh diestra del Padre,
Piedra angular, 
Camino de la salvación
Y puerta del cielo:
Lava las manchas
De nuestros delitos.
℞. Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti.
   
Rogamos oh Dios,
A tu majestad:
Con tus oídos santos
Escucha nuestros gemidos,
Perdona bondadoso
Nuestras culpas.
℞. Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti.
  
Nuestros pecados cometidos
Los confesamos ante Ti;
Con corazón contrito
Te manifestamos lo oculto; 
Que tu clemencia, oh Redentor,
Nos las perdone.
℞. Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti.
   
Inocente,  fuiste capturado,
Y llevado sin poner resistencia, 
Y condenado por los impíos
Con testigos falsos.
A los que redimiste, 
Consérvalos Tú, oh Cristo.
℞. Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti.
  

LA CUARESMA EN TIEMPOS DEL AQUINATE

Traducción del artículo publicado en ANGELUS PRESS (Fraternidad Sacerdotal San Pío X – Distrito de Estados Unidos). 
  
¿PIENSAS QUE LA CUARESMA ES DURA? MIRA LAS PRÁCTICAS CUARESMALES MEDIEVALES
  
Desayuno de los monjes benedictinos (Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe en Silver City, Nuevo México).
  
Los Católicos Latinos de hoy deberían servirse revisar las normas de cómo se preparaban los primeros Cristianos para la Pascua.
El ayuno cuaresmal para los Católicos Latinos que viven en los años del tercer milenio de la Cristiandad a menudo significa cambiar la hamburguesa del almuerzo por un Filet-o-Fish, y asistir esporádicamente al Vía Crucis. Pero la Iglesia ha alentado a sus hijos, hasta las grandes reformas en los 1960’s, no a hacer el mínimo necesario, sino sumergirse en el espíritu de la penitencia cuaresmal.
  
Los requerimientos y prácticas durante el primer milenio después de Nuestro Señor eran extraordinariamente duras para los términos de hoy, habiendo sido relajadas poco a poco, hasta que hoy son casi inexistentes. El Arzobispo Lefebvre notó esto en una carta escrita a sus fieles en 1982:
Los fieles que tienen un verdadero espíritu de fe y que comprenden profundamente los motivos de la Iglesia… cumplirán de todo corazón no sólo las prescripciones vigentes hoy, sino al entrar en el espíritu de Nuestro Señor y de la Virgen María, se esforzarán para hacer reparación por los pecados que han cometido y por los de su familia, sus vecinos, amigos y conciudadanos.
Hoy, solo las iglesias orientales (muchas de las cuales no están en comunión con Roma) practican la austeridad durante la Cuaresma, aunque en forma desigual. Por ejemplo, durante el tiempo de Cuaresma generalmente se prohíben la carne, el pescado, los lacticinios y el aceite, aunque hay pocas restricciones sobre la cantidad de comida aprobada para la Cuaresma que se puede consumir. Además, algunas disciplinas de ayuno están sujetas a la práctica regional y variaciones culturales con sacerdotes y obispos locales que directamente dicen ofrecer dispensas para aquellos confiados a su cuidado.
  
Ayunos negros y cerveza aguada
Podemos aprender mucho de la observancia de la Quadragesima por nuestros antepasados Latinos y quizá seguir su egemplo; si no enteramente en la práctica, al menos en espíritu, como recomendó el Arzobispo. En una publicación reciente en su sitio web, el Dr. Taylor Marshall, un antiguo presbítero episcopal que ahora es Católico, recogió las reglas de la penitencia cuaresmal como las describe Santo Tomás de Aquino:
  1. El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo eran “Ayunos negros”. Esto significa ninguna comida.
  2. Los demás días de Cuaresma: nada de comida hasta las 3pm, la hora de la muerte de Nuestro Señor. Se permitía el agua, y como era el caso para la época debido a la preocupación sanitaria, cerveza y vino aguados.  Después de la llegada del té y el café, estas bebidas fueron permitidas.
  3. Nada de carnes o grasa animal.
  4. Nada de huevos.
  5. Nada de lacticinios (esto es, leche, queso, crema, manteca, etc.).
  6. Los domingos eran días de menos disciplina litúrgica, pero permanecían las reglas de ayuno anteriores.
Horneando el pan en un salterio por un iluminador desconocido, Bélgica, mediados del 1200s. J. Paul Getty Museum, Manuscrito 14, fol. 8v.

Pan, sal y vegetales
Esencialmente, los Cristianos occidentales medievales subsistían con pan, vegetales y algo de sal durante la Cuaresma. El pescado era permitido, aunque no era común. Esto era consistente con el deseo de la Iglesia de que los fieles se abstuvieran de la carne carnal (Santo Tomás equipara a Nuestro Señor dando Su Carne a nosotros) y a luchar por un mayor control sobre nuestros propios cuerpos, con la abstinencia del uso del matrimonio como una forma adicional de automortificación.
  
Más allá de la penitencia diaria, el Triduo era más severo que incluso el “Ayuno negro” mencionado anteriormente. El ayuno del Viernes Santo comenzaba tan temprano como el ocaso del Jueves Santo, durando hasta las nonas del Sábado Santo –cuando la Iglesia primitiva comenzaba la Vigilia Pascual–.
  
Pero tan temprano como el 800 A.D., la hora de ayuno de las 3pm fue generalmente movido más hacia el medio día. De hecho, la palabra “nonas” es un derivado de la “Nona”, la 9 hora del Divino Oficio, dicha hacia las 3pm. ¿Por qué llamamos a las 12pm “nona” y no a las 3pm? Durante la Cuaresma, los monasterios frecuentemente movían la recitación de las nonas tan temprano como a las 12pm, a fin de proveer a los monjes trabajadores y labradores una oportunidad para romper el ayuno más temprano en el día. De ahí la exclamación de los hermanos y labradores exhaustos de “¡Nonas!” entrando al vernáculo. Un remanente de este realce es aún detectable en las rúbricas para recitar el Breviario Romano hasta 1960; se prescribía recitar la Nona en la mañana antes de la Misa.

Catedrales construidas con lacticinios
Hay alguna confusión sobre el tema de los lacticinios (algunos escritos de los primeros monjes en el siglo VI mencionaban el tomar leche durante la Cuaresma). Es poco claro si las reglas fluctuaron o esto fue simplemente por falta de cualquier otro alimento). Pero al menos para la época de Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII, esto era una norma.
  
Cabe resaltar, sin embargo, que registros remontados al 900 A.D. muestran que los Católicos alemanes podían recibir permiso para consumir lacticinios a cambio de buenas obras, o una contribución para una obra pía (este permiso se conocía como Butterbriefe –Bula de manteca–). Se decía que varias iglesias fueron construidas en parte por medio de tales exenciones. Una de las torres de la catedral de Ruan fue conocida por esta razón como la “Tour de Beurre” (Torre de manteca).
  
Esta prohibición general de huevos y leche durante la Cuaresma es perpetuada en la costumbre común de bendecir o hacer regalos de huevos en Pascua, y en el uso inglés de comer panqueques en el Martes de Carnaval [en inglés “Shrove Tuesday”, Martes de Confesión, N. del T.] (una forma de usar los huevos y la leche antes del ayuno cuaresmal). De ahí el término coloquial aún usado por algunos del “Martes del panqueque”.

De la cerveza aguada a la penitencia aguada
Gradualmente, los indultos papales darían paso a una abrogación de estas reglas de ayuno en los domingos, y permitir el consumo de carne al menos una vez en todos los días de Cuaresma excepto los Viernes y el Miércoles de Ceniza.
  
Finalmente se permitió en la tarde una pequeña porción de carne después del “desayuno” principal en Nonas, durante el cual se leía las Colaciones de Juan Casiano, naciendo el término “colación”, usado para los pequeños pasabocas permitidos durante los días de ayuno.
  
Finalmente, la Constitución Apostólica Pœnitémini de Pablo VI redujo la práctica cuaresmal a dos líneas: no se permite carne en los Viernes de Cuaresma, y se permite 1 comida principal con 2 colaciones el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
  
Aunque el Arzobispo Lefebvre no nos recomienda volver a las prácticas del siglo XIII, ciertamente podemos tomar sus palabras como un apoyo para seguir una observancia más estricta del espíritu de la Cuaresma.
¿Nos atreveríamos a decir que esta necesidad es menos importante en nuestra época que en tiempos pasados? Por el contrario, podemos y debemos afirmar que hoy en día, mucho más que nunca antes, la oración y la penitencia son necesarias debido a que se ha hecho todo lo posible para disminuir y denigrar estos dos elementos fundamentales de la vida cristiana
Fuentes: Dr. Taylor Marshall - Catholic Encyclopedia - sspx.org.

martes, 25 de febrero de 2020

HISTORIADOR NO CATÓLICO REBATE LA LEYENDA NEGRA SOBRE LAS CRUZADAS Y LA INQUISICIÓN

Tomado de RELIGIÓN EN LIBERTAD. La noticia tiene antigüedad, pero la defensa de la Verdad es una obligación atemporal.

«LAS CRUZADAS FUERON LEGÍTIMAS Y LA INQUISICIÓN NO FUE SANGRIENTA», ASEGURA HISTORIADOR NO CATÓLICO
Rodney Stark dice que no defiende a la Iglesia, sino a la historia.

Rodney Stark

Rodney Stark ha escrito unos cuarenta libros sobre una amplia variedad de temas, incluyendo un cierto número sobre la historia del cristianismo, el monoteismo, el cristianismo en China y las raíces de la modernidad. Tras empezar como reportero en un periódico y pasar un cierto tiempo en el ejército, Stark obtuvo el doctorado por la Universidad de Berkeley (California), en la que trabajó como investigador en el Survey Research Center y en el Center for the Study of Law and Society. Más tarde fue profesor de Sociología y Religión Comparada en la Universidad de Washington. Desde 2004 trabaja en la Baylor University. Stark ha sido presidente de la Society for the Scientific Study of Religion y de la Association for the Sociology of Religion, y ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales por su eminente trabajo. Educado como luterano, se ha identificado como agnóstico pero recientemente se autodenomina "cristiano independiente".

Su obra más reciente es Bearing False Witness: Debunking Centuries of Anti-Catholic History [Levantando falso testimonio. Desmontando siglos de Historia anticatólica] (Templeton Press, 2016), en la que aborda diez mitos predominantes en la historia de la Iglesia. Stark ha respondido a algunas preguntas planteadas por Carl E. Olson, editor de Catholic World Report.
  
Portada del libro.
  
-Usted empieza su libro informando sobre su educación como protestante americano y analizando a las “eminencias intolerantes”. ¿Qué es una “eminencia intolerante”? ¿Y cómo han influido en el modo como es actualmente considerada y percibida la Iglesia católica por muchos estadounidenses?
-Con eminencias intolerantes me refiero a esos estudiosos e intelectuales ilustres, claramente antagonistas de la Iglesia católica, que han difundido falsas afirmaciones históricas.

-¿Cómo ha identificado y seleccionado los diez mitos anticatólicos que usted ridiculiza en el libro? ¿Hasta qué punto estos mitos forman parte de la cultura general (aunque a veces vaga) protestante? ¿Y hasta qué punto son difundidos por una élite cultural más secular?
-La mayor parte de estos mitos anticatólicos los he encontrado cuando escribía sobre distintos periodos y acontecimientos históricos; descubrí que estos “hechos" tan conocidos eran falsos, por lo que me sentí obligado a profundizarlos. Estos mitos no están limitados a la generalidad de la cultura protestante; de hecho, muchos católicos, incluso algunos muy conocidos, los han apoyado. Demasiado a menudo, y durante mucho tiempo, los historiadores en general han concedido título de verdad a estos mitos. Desde luego, los “secularistas”, sobre todo ex-católicos como Karen Armstrong, adoran estos mitos.

-El primer capítulo trata de los “pecados del anti-semitismo” y es tal vez el tema más divisorio y controvertido de todos los que usted afronta. ¿Cómo ha cambiado su propia opinión sobre este tema y por qué? ¿Por qué cree que sigue habiendo la amplia creencia o impresión de que la Iglesia católica es inherentemente antisemita?
-Cuando empecé mis investigaciones “todos", incluidos católicos de primera línea, creían que la Iglesia era una de las fuentes principales del antisemitismo. Fue más tarde, cuando trabajaba con material sobre las persecuciones medievales a los judíos, cuando descubrí el papel eficaz que tuvo la Iglesia para oponerse y suprimir dichas persecuciones. Esta verdad es narrada por cronistas judíos medievales y, por lo tanto, sin duda alguna es cierta. ¿Por qué tantos “intelectuales”, muchos de los cuales son ex-católicos, siguen aceptando la idea de que el Papa Pío XII fue “el Papa de Hitler” cuando claramente es una mentira despiadada? Sólo puede ser por odio a la Iglesia. Recuerde que son judíos famosos los que defienden al Papa.

-¿Por qué varios historiadores, como Gibbon, han presentado a los antiguos paganos como benévolos o tolerantes hacia el cristianismo? ¿Cuál era la verdadera relación entre el cristianismo y el paganismo en los primeros siglos de la historia de la Iglesia?
-En esos días, el modo seguro para atacar la religión era dejar que los lectores asumieran que era sólo un ataque al catolicismo, por lo que eso fue lo que hicieron Edward Gibbon y sus contemporáneos. Sorprende que cuando los paganos ya no fueron capaces de perseguir a los cristianos, fueron ignorados por la Iglesia y los emperadores y desaparecieron lentamente.

-¿Cómo se desarrolló el mito de los “Años Oscuros”? ¿Cuáles son los principales problemas con este mito?
-Voltaire y sus compañeros crearon la ficción de los Años Oscuros para poder reivindicar que fueron ellos los que hicieron emerger la Ilustración. Como cualquier historiador competente (e incluso ahora las enciclopedias) defiende, no hubo tales Años Oscuros. Al contrario, fue durante esos siglos cuando Europa hizo el gran salto cultural y tecnológico que la situó a la cabeza del resto del mundo.

-¿Qué relación hay entre el mito de los Años Oscuros y el mito de la Ilustración? ¿Cuán racional y científica era, efectivamente, la Ilustración?
-Los “filósofos” de la denominada “Ilustración” no tuvieron ningún papel en el desarrollo de la ciencia, pues los grandes progresos científicos de la época se deben en su mayoría a hombre muy religiosos, muchos de ellos pertenecientes al clero católico.

-Las Cruzadas y la Inquisición siguen siendo presentadas como una época y unos acontecimientos que son el resultado de la barbarie cristiana y que supusieron el asesinato de millones de personas. ¿Por qué estos mitos son tan populares y están tan extendidos, incluso después de que estudiosos se hayan dedicado durante décadas a corregir y aclarar lo que realmente sucedió (o no sucedió)?
-Puedo asegurar que las Cruzadas fueron guerras legítimas de defensa y que la Inquisición no fue sangrienta. Pero no puedo explicar por qué la gran cantidad de investigaciones llevadas a cabo para apoyar estas correcciones no han tenido impacto entre los intelectualoides.

-Al tratar el tema de la “Modernidad Protestante", usted declara rotundamente que la tesis de Max Weber según la cual fue el protestantismo lo que dio lugar al nacimiento del capitalismo y la modernidad es “una sandez”. ¿Cuál es el principal problema con la tesis de Weber?
-El problema es sencillamente que el capitalismo se desarrolló y prosperó en Europa muchos siglos antes de la llegada de la Reforma.

-Usted afirma categóricamente que como estudioso con un pasado protestante y que trabaja en una universidad baptista no escribe su libro “en defensa de la Iglesia”, sino “en defensa de la historia”. ¿Por qué es importante esto? Y, por último, ¿piensa usted que actualmente la mayoría de los norteamericanos dan más credibilidad a la historia que a la Iglesia?
-Pienso que será difícil para las eminencias intolerantes acusarme de querer hacerle la pelota al catolicismo intentando tapar los pecados de la Iglesia. El único interés personal que tengo es que la historia debe ser relatada con honestidad. Respecto a su última pregunta: no creo que la “mayoría de los americanos” llegue a saber que este libro se ha escrito. Lo único que puedo esperar, tal vez, es que influya sobre los intelectuales y los escritores de libros de texto.

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).

NOTICIAS DE “BEATIFICACIONES Y CANONIZACIONES” (Incluye a sacerdote comunista)

El pasado viernes 21 de Febrero de 2020, el Antipapa Francisco Bergoglio resolvió aprobar las causas siguientes:
  • Reconocer el milagro para la canonización del Beato Lázaro (Devasahayam) Pillai, laico, muerto por odio a la fe en la India en 1752.
  • Reconocer el milagro para la canonización de la Beata Sor María Francisca de Jesús (nacida María Ana Rubbato), fundadora de las Hermanas Terciarias Capuchinas de Loano (1844-1904).
  • Reconocer el milagro para la beatificación del joven Carlo Acutis (1991-2006).
  • Reconocer las virtudes heroicas y declarar Venerables Siervos de Dios: el sacerdote diocesano Emilio Venturini, fundador de la Congregación de las Hermanas Siervas de los Dolores, (1842-1905); el sacerdote diocesano Pirro Scavizzi, (1884-1964); Emilio Recchia, sacerdote profeso de la Congregación de los Estigmas de Nuestro Señor Jesucristo, (1888-1969); el laico Mario Hiriart Pulido (1931-1964).
  • Reconocer el martirio del padre Rutilio Grande García SJ y sus dos compañeros laicos: Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus Chávez, asesinados “por odio a la Fe” el 12 de marzo de 1977 en la vía a El Paisnal en El Salvador.
Un poco de historia en estos tres últimos: El sacerdote-presbítero Rutilio Grande García SJ (ordenado el 30 de Julio de 1959 en Oña, España) y sus acompañantes seglares Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus Chávez (sacristán y campanillero de la parroquia del Señor de las Misericordias de Aguilares respectivamente), se habían dirigido en un vehículo Volkswagen Safari blanco crema modelo 1973 de matrícula P-97 449 a El Paisnal para presidir el servicio en el marco de las fiestas patronales en honor a San José, cuando fueron acribillados por “escuadrones de la muerte” el 12 de Marzo de 1977 a las 17:00h en el paraje conocido como “Las Tres Cruces”, a un kilómetro de El Paisnal. Ante el hecho, el arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero y Gáldamez (amigo suyo y al cual Rutilio sirvió como maestro de ceremonias), tuvo su conversión/viraje a la izquierda por el cual cobró tanta fama y posteriormente sería asesinado en la capilla del hospital de esa ciudad tres años y doce días después (24 de Marzo de 1980).

Rutilio Grande García SJ (derecha) en la instalación de Óscar Arnulfo Romero como arzobispo de San Salvador
  
Foto de portada de La Prensa Gráfica (El Salvador) informando la muerte de Rutilio Grande
   
Rutilio Grande fue asesinado en ocasión de la fe, pero NO DE LA FE CATÓLICA, sino de la FE MARXISTA. Rutilio (quien fuera sacerdote válido, pero apostató de la Fe siguiendo al Vaticano II) introdujo en El Salvador el concepto de “Comunidades Eclesiales de Base”, elemento clave de la mal llamada “Teología Latinoamericana de la Liberación” creada por la KGB soviética y consecuencia lógica del Concilio Vaticano II y de la Conferencia de Medellín, que sólo predica la lucha de clases y la polarización social (aunque sírvale de descargo que él mismo no llamó a la insurgencia, como otros correligionarios suyos). Sus compañeros de viaje (y de muerte) se puede decir que estaban “en el lugar y momento equivocados”.
  
De todos los personajes elencados anteriormente, solamente tres se pueden considerar plenamente católicos, y uno de ellos verdaderamente muerto “por odio a la Fe”: el bienaventurado Lázaro Pillai (en malabar: ദേവസഹായം പിള്ള, Devasahayam Pillai). A él, que se convirtió del hinduísmo al Catolicismo, lo torturaron y fusilaron el 14 de Enero de 1752 por esa causa. Que por su intercesión, los cristianos en la India obtengan de Dios la constancia para resistir los múltiples ataques que están padeciendo act tanto de los nacionalistas hinduístas como de la Jerarquía apóstata deuterovaticana.

lunes, 24 de febrero de 2020

Mons. SCOTTI CONTRA EL ESTADO LAICO

Por Massimo Micaletti para RADIO SPADA.
 
 
Angelo Antonio Scotti (1786 – 1845), Arzobispo de Tesalónica, Prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana y de la Real Biblioteca Borbónica, fue preceptor de Fernando II de Borbón y primer intérprete de los Papiros de Herculano. Hombre de inmensa erudición, con la profundización de las letras clásicas y de la filosofía griega afianzaba diversas reflexiones sobre la política: sobre este tema, su obra más conocidas son “Teoremi di politica cristiana” (1839). Muy precioso también el “Catechismo medico, ossia sviluppo delle dottrine che conciliano la religione colla medicina”, tratado de ética médica y, ante lítteram, de bioética.
   
De los “Teoremi”, editados en el 1839, retomo este pasaje iluminador sobre la insostenibilidad, por un católico, de la separación entre fe y política: en los primeros decenios de aquello que será un dramático Siglo XIX, ya intrisi también en Italia de las ideas revolucionarias, Scotti comprende que el concepto de “Estado laico” deviene fatalmente instrumento de anticatolicismo y de ruina para la comunidad y critica in radice la idea que quien se ocupe de los asuntos públicos debe tener fuera de sus cuidados y de su formación la religión católica.
   
El pensamiento de Mons. Scotti es decididamente refinado y actual porque no diserta sobre la teocracia en sentido estricto, excepto sobre la necesidad de que el hombre de estado tenga una formación católica y que sobre ella modele todas sus acciones, en cuanto moral más perfecta en promoción del individuo y de la colectividad. Para Scotti, por tanto, un princeps (o igualmente un político) cristiano es la más importante protección para todo el pueblo y no sólo para los creyentes.
  
Los “Teoremi di politica cristiana” se pueden descargar gratuitamente de Google Books[1], como también el “Catechismo medico”[2].
«Si la filosofía hoy en día considera como fruto de los propios sudores toda la ética cristiana, ella se demuestra ingrata a la Revelación su benefactriz; y hace como aquel viandante, que atribuye todo a su vigor la celeridad del camino, sin considerar raro, cuanto habían fatigado para él antes y quien aplanó las calles y quien hizo los puentes; y quien lo aseguró con ladrillos, y quien le suministró los caballos, y quien le preparó el camino. O por tanto, si la política es la parte más sublime de la ética, y que pone en provecho las doctrinas para el bienestar de las poblaciones; ¿cómo nunca la reconoceremos independiente de la religión revelada, y no necesitaría de sus altas luces? ¿Y cómo al menos no diremos, que apareciéndose las doctrinas del cristianismo por sus santos códices, se pueda también encontrar la ciencia de guiar a las gentes a la pública felicidad? Si la religión cristiana es la religión del hombre y de la razón; porque ella sola que es digna del hombre, es dictada por Dios para hacerla conocer evidentemente por la razón; ciertamente, quien no aprovecha sus instrucciones, no podrá regir a los hombres, ni sabrá perfeccionar la propia razón para conocer bien la ciencia.
   
Aparte, sin esto que la religión nos enseña, mal se entiende el fin del hombre y de la sociedad: ella planta, digamos así, el verdadero fundamento de las reglas que el hombre debe seguir para promover su privada felicidad: así que la más bella institución de economía es aquella precisamente, que de la fuente de la Biblia puede extraerse. O si la pública felicidad, que es el objeto de la política, resulta de la expansión de la privada; bien se entiende que meditándose las verdades en aquel sumo libro contenidas se aprende esta otra ciencia: también puede así fácilmente puede superarse la mayor dificultad del gobierno, que precisamente consiste en conciliar los medios humanos con la ley divina. Al contrario, quien no tiene presentes las enseñanzas del Evangelio suele reducir la política a un misterio de iniquidad, al arte no tanto de regir, sino de engañar a los hombres; la hace consistir en el esforzarse de igualar a los animales, de procurarse el más grande poder, los más grandes honores, los más grandes placeres que se pueden obtener; y asegura impudentemente, que lo más sublime de esta ciencia es el portarse como el león de Esopo en la división de la presa».
  
NOTAS
[1] https://play.google.com/store/books/details?id=-ewGXN9b7pIC&rdid=book–ewGXN9b7pIC&rdot=1
[2] https://play.google.com/books/reader?id=zSB3tjzgG-8C&hl=it&pg=GBS.PA71

domingo, 23 de febrero de 2020

DENUNCIAN QUE FUNDADOR DE EL ARCA FUE RESPONSABLE DE ABUSOS POR DÉCADAS

Noticia tomada de VIDA NUEVA DIGITAL.
  
Según revela hoy America Magazine, el movimiento eclesial El Arca va a hacer público próximamente un devastador informe contra su fundador, Jean Vanier, al que acusan de haber abusado sexualmente al menos de seis mujeres y de haber encubierto, a su vez, los abusos de un sacerdote ligado a su comunidad durante décadas y al que él tenía por su gran mentor espiritual.
  
Jean Vanier (centro)
  
El Arca, cuyo carisma se ha centrado en la atención a adultos con discapacidades intelectuales y físicas, va a hacer público este sorprendente estudio menos de un año de la muerte de Vanier, quien falleció en mayo del año pasado.
   
Control psicológico
En un comunicado emitido por la delegación estadounidense de este grupo, se admite que “las acusaciones son creíbles”, detallando que “Vanier ha sido acusado de relaciones sexuales manipuladoras y de abuso emocional entre 1970 y 2005, generalmente, dentro de un contexto relacional donde ejerció un poder significativo y un control psicológico sobre las presuntas víctimas”.
   
Llama la atención saber que la investigación ya la encargó El Arca Internacional pocos meses antes de la muerte de su fundador. Entonces, descubrieron que “Vanier participó en un comportamiento poco ético y abusivo con las mujeres”. Un reflejo, a su vez, del “comportamiento abusivo cometido por su mentor espiritual y un asesor temprano de sus organizaciones, el reverendo Thomas Philippe, quien murió en 1993”. Los abusos de este los habría conocido Vanier durante décadas, consintiéndolos y tapándolos.
   
Un patrón de abusos
En 2015, cuando al fin trascendieron los abusos de Philippe, Vanier hizo público un mensaje en el que reconocía que “su sabiduría y dedicación a los discapacitados” habían inspirado su “propia vida de servicio”. De ahí el dolor que le suponía conocer que escondiera un comportamiento tan perverso con otras personas. “No puedo reconciliar pacíficamente estas dos realidades”, llegó a sostener entonces quien, sin saberlo nadie, repetía exactamente ese patrón de abusos.
   
El Arca de Estados Unidos ha mostrado su enorme pesar: “No hace falta decir que estas revelaciones son impactantes y tristes. Condenamos enérgicamente cualquier comportamiento que viole la integridad emocional y física de los demás”.
   
Reflexión sobre su historia
“En El Arca –concluyen–, la dignidad es importante: creemos en el valor inherente de cada ser humano. Estamos decididos a reflexionar sobre lo que creemos que es verdad sobre nuestro fundador y nuestra historia. (…) Seguimos comprometidos, como siempre, con salvaguardar a todos nuestros miembros, con y sin discapacidad intelectual”.
   
Por ahora, el movimiento anuncia que pone en marcha un plan integral para combatir esta lacra y solicita a todos sus miembros que informen si tienen cualquier tipo de sospecha.

FILIPINAS: POR EL CORONAVIRUS, OBISPOS SUGIEREN VOLVER A LA ASPERSIÓN DE LA CENIZA (Aunque insisten en la “Comunión en la mano”)

Traducción de la noticia publicada en MATTERS INDIA.

Para reducir el riesgo de transmisión de la enfermedad del coronavirus de 2019 (COVID-19), la Conferencia de Obispos Católicos de las Filipinas (COCF) ha recomendado asperjar la ceniza bendita sobre la corona de la cabeza en vez de marcar con ceniza las frentes de los fieles durante la observancia del Miércoles de Ceniza.
  
El arzobispón de Davao Rómulo Geolina Vallés, presidente de la COCF, declaró esto en una carta circular dirigida a los obispones y administradores diocesanos.
  
Vallés dijo que no era una innovación, sino que está de acuerdo con la antigua práctica de la Iglesia. “En el bautismo, hemos sido ungidos sobre la corona de la cabeza. La ceniza que será impuesta sobre la corona significa nuestro arrepentimiento del pecado, que ha disminuido la gracia del bautismo”, dijo.
   
Honesto Flores Ongtioco, obispón de Cubao, expresó su apoyo a la idea de asperjar las cenizas sobre la cabeza en vez de poner la ceniza en la frente este Miércoles de ceniza. En Radio Veritas, manejada por la Iglesia, dijo: “Este Miércoles de Ceniza, en lugar de la acostumbrada marcación de la frente de los fieles con ceniza, apoyo la idea de asperjar la ceniza sobre la cabeza para evitar el contacto. Esta práctica es hecha en el Antiguo Testamento como también en Italia, y en algunos países en Latinoamérica”.
   
“En el Antiguo Testamento, la gente asperjaba sus cabezas con ceniza como una forma de sacrificio. Así, esto es lo que queremos hacer, asperjar las cenizas sobre la cabeza como un signo de humildad”, dijo Ongtioco.
  
Más temprano, Pablo Virgilio “Ambo” David y Siongco, obispón de Caloocan y vicepresidente de la COCF, sugirió la aspersión de ceniza sobre la cabeza de los fieles este Miércoles de Ceniza como una medida de seguridad contra la mortal enfermedad viral.
   
La Iglesia Católica observará el Miércoles de Ceniza el 26 de Febrero, iniciando el período de 40 días de la Cuaresma.
  
Así mismo, el obispón Ongtioco publicó una circular recordando a las parroquias tomar medidas de precaución contra el COVID-19 esta temporada de Cuaresma, cuando se esperan más personas en las iglesias, como también rezar la Oratio Imperata [Oración obligatoria] contra el COVID-19 que fue publicada por la COCF.
  
“Urjo a los fieles a tomar precauciones extra para ayudar a prevenir la propagación del virus. Continúo alentándolos a tomar la comunión en la mano, no tomarse de las manos durante el canto del Ama Namin [“Padre Nuestro” en idioma tagalo, N. del T.], y a evitar darse la mano o besarse cuando intercambian la paz. Las fuentes de agua bendita en las entradas de la iglesia también permanecerán vacías por ahora”, dijo el obispo.
   
La COCF también recomendó que los fieles se abstengan de besar o tocar la cruz durante la Adoración de la Cruz el Viernes Santo.
   
En vez de besar o tocar la cruz, Vallés dijo que se pida a los fieles arrodillarse o hacer una inclinación profunda mientras veneran la Cruz.
  
La COCF presentó las guías litúrgicas días antes de la observancia del Miércoles de Ceniza.
  
“Mientras comenzamos la temporada de Cuaresma, se nos recuerda el llamado constante para la renovación en nuestra vida cristiana por el autocontrol (ayuno y abstinencia), la generosidad y la caridad (limosna) y la oración”, dijo Vallés. “Nuestra caridad se expresa también en nuestra preocupación por el bienestar de nuestros hermanos y hermanas, de ahí nuestro mayor cuidado y esfuerzo hacia la prevención de la propagación del COVID-19.”

INDIA: EL RITO SIRO-MALABAR SERÁ “AGGIORNADO”

Traducción de la noticia publicada en ATTUALITÀ/FSSPX.
  
  
Por varios meses, la posición del celebrante en la misa ha sido objeto de disputa en la Iglesia Católica de rito siro-malabar, que, con sus treinta diócesis en la India, reúne casi cinco millones de fieles.
   
Como en Occidente hacía medio siglo, sacerdotes y fieles están divididos sobre la cuestion sobre si la Misa debería ser celebrada “cara al pueblo”, o mejor, como requiere el rito, versus Oriéntem, hacia el Oriente donde surge la estrella de la mañana, que simboliza el eterno vigor y esplendor del sacrificio redentor, por el cual viene la salvación del mundo.
   
El sínodo extraordinario de esta antigua iglesia unida a Roma –cuya tradición remonta su fundación a Santo Tomás Apóstol– tuvo su primera sesión del 10 al 15 de enero de 2020 en el Monte Santo Tomás (en tamil புனித தோமையார் மலை), que al mismo tiempo es la sede central y sede de la eparquía –o arzobispado– de Ernakulam-Angalamy.
  
La cuestión litúrgica ha estado ampliamente a la orden del día en la primera sesión: pocos días antes de la apertura del sínodo, un sacerdote del seminario de Mary Matha (Santa María), mons. Varghese Njaliath, se ha declarado públicamente a favor de la celebración de cara al pueblo, en el nombre del “espíritu del Concilio Vaticano II”.
   
Además –como ha sucedido en Europa también antes del Concilio– la diócesis de Ernakulam ha visto mutiplicarse las distorsiones en la liturgia por muchos años (desde 1989), con las misas celebradas vueltos a los fieles, vale decir, volviendo las espaldas a Dios.
   
El diario The Hindu, en su edición del 16 de enero de 2020, refería la decisión del sínodo de presentar una “liturgia renovada”, que “entrará en vigor con la aprobación romana”.
   
Y puesto que el sínodo siro-malabar no está privado de contradicciones, es para “garantizar la unidad litúrgica” que el venerable uso de la célebre Misa versus Oriéntem sería así relegado en las nieblas del pasado.
  
Sobre la base de la experiencia de los acontecimientos en el rito romano, deberíamos preguntarnos cómo podría venir la unidad por los ritos reinventados o incluso fabricados, extraños a la tradición litúrgica y por definiciones evolutivas. La iglesia siro-malabar está en grave peligro.

sábado, 22 de febrero de 2020

PREFERIR LA VERDAD, POR SOBRE LA AMISTAD

 
«Que corresponde preferir la verdad a los amigos lo muestra por la razón que sigue. Porque con el que es más amigo ha de tenerse más deferencia. Ahora bien, si somos amigos de la verdad y del hombre, hemos de amar más a la verdad que al hombre, porque a éste debemos amarlo principalmente en razón de la verdad y de la virtud, como dijo Aristóteles en su libro VIII. Pero la verdad es este amigo excelentísimo al que se debe la reverencia del honor, y la verdad es también algo divino pues en Dios se encuentra primero y principalmente. Por eso se concluye que es santo honrar antes a la verdad que a los amigos». (SANTO TOMÁS DE AQUINO, In sententia libri ethicorum, Liber I, Lectio 6, n. 4).

EJERCICIO EN HONOR DE LAS INSIGNIAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Ejercicio devoto compuesto por el Padre Gabino Chávez Lanuza, publicado en Querétaro en 1892, con licencia eclesiástica. Tomado de APOSTOLADO DE LA PIEDAD POPULAR.
  
EJERCICIO EN HONOR DE LAS INSIGNIAS DEL SACRATÍSIMO CORAZÓN DE JESÚS
  
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
℣. Señor, abrirás mis labios.
℞. Y mi boca anunciará tu alabanza.
℣. Dios mío, entiende en mi ayuda.
℞. Apresúrate, Señor, a socorrerme.
Gloria al Padre…
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Adorable Redentor mío, que de la Magdalena dijisteis habérsele perdonado mucho, porque había amado mucho: ¡quién pudiera amaros con amor ardentísimo a fin de obtener el perdón de mis gravísimos pecados! ¡Quién pudiera tener un corazón fino, tierno y generoso, que solo palpitase de amor por Vos, y se encendiese cada día en mayores ardores, y lograse ver extinguidas en vuestras santas llamas todas sus culpas pasadas, con sus presentes faltas y sus tristes infidelidades! Yo, Señor, nada puedo sin Vos, pero vuestro dulce Corazón todo lo puede: su cruz me dice que sufre con paciencia el peso de mis pecados, porque me ama; su Corazón me indica, que aunque lo he coronado de espinas, siempre me ama; su herida testifica que si yo traspaso ingratamente el sacrosanto costado, Él quiere abrirme y tenerme siempre patente un asilo seguro donde refugiarme de las iras del Padre; sus llamas me muestran cómo vino a traer fuego a la tierra, y nada desea tanto como que se encienda en los corazones, y se propague por todo el universo. Perdonadme, pues, Señor, por vuestra cruz, la pesadez de mis iniquidades, mis impaciencias, flojedad y negligencias; por vuestra punzante corona, perdonad los pensamientos indignos con que he clavado vuestro Corazón, y las punzantes palabras con que haya herido a mis hermanos; por vuestra profunda herida, curad las heridas de mi alma, y perdonad las que haya hecho a mi prójimo con mis injusticias; por vuestras ardientes llamas, perdonad la tibieza de mi fe, y encended en su fuego mi pobre corazón. Limpiadme, Jesús mío, purificadme, consumid las manchas de mis culpas con los ardores de vuestro amor, y mandadme ahora todas las penas y todos los castigos, con tal que me libréis de la espantosa desgracia de ofenderos, y de la inmensa desdicha de perderos eternamente. Amén.
  
INVOCACIÓN
Corazón de Jesús, que quisisteis aparecer a los ojos de los hombres, en estos últimos siglos, con cuatro insignias misteriosas que nos mostrasen vuestro amor y vuestros dolores, y que nos iniciasen en los misterios de vuestra ternura infinita para con nosotros; dejadnos acercar llenos de amor y de respeto a este signo sagrado, permitidnos tomar algunas lecciones en esa escuela soberana, sacar aguas de gracia de esa fuente saludable e introducirnos a esa morada celestial siempre abierta a nuestro refugio. Dadnos luz para distinguir los divinos arcanos que encierra vuestro Corazón adorable, que Vos mismo quisisteis se pintase con sus conmovedoras insignias. Y que nuestro entendimiento más y más os conozca, y nuestro corazón más y más os ame, y nuestra alma más y más con vos se estreche, ¡oh amor mío, y mi único Bien para siempre! Amén.
   
DÍA PRIMERO
«Lleva sobre sí el pecado del mundo». — (Joánnes I, 20)
¡Cuánto me admiro y me complazco, oh Jesús, dulce dueño de mi alma! ¡Cuánto me consuelo, cuando me pongo a venerar vuestro Corazón Divinísimo, al considerar que Vos mismo nos lo habéis dado a conocer por vuestra sierva Margarita, haciendo de nuevo, ahora que estáis en el Cielo, el oficio de maestro que tan bien practicásteis en la tierra! Todo, todo lo habéis dispuesto Vos por Vos mismo: las prácticas con que habíais de ser honrado, el día de cada mes que os había de ser consagrado; el día de cada año, en que debía de celebrarse una fiesta en honor de vuestro Corazón adorable, y en fin, hasta el modo y la traza con que se había de pintar, rodeado y penetrado de insignias admirables, emblemas de dolor y de amor, signos prodigiosos de donde deberíamos sacar rayos vivos de luz para nuestra mente, y fuentes copiosas de gracias para nuestro corazón. ¡Gracias, Señor, por tan grande bondad y por tanta fineza! Haced que sepamos aprovecharnos de ellas, y merecer las copiosas bendiciones que tenéis prometidas a los amantes de vuestro Corazón, y aun a las imágenes que nos le representan. Mas decidme, Amado y Señor mío: ¿qué nos indica la cruz que carga vuestro santísimo y amante Corazón? Porque la cruz es llevada sobre los hombros, y el corazón parece muy estrecha base para alzarla, y muy débil entraña para soportar su peso sin ser despedazado… Mas ya entiendo, Jesús mío, que el llevar la cruz sobre vuestro Corazón quiere decirnos: que cuando la llevasteis unas horas sobre los hombros, en el camino del Calvario, ya la habíais llevado treinta y tres años en el alma; desde el primer instante de la Encarnación, se os propuso el gozar, y escogisteis el padecer, desde la primera palpitación de vuestro Corazón adorable en el seno de María, vuestra Madre, ya habíais dicho: heme aquí que vengo para hacer, ¡oh Dios mío!, vuestra voluntad, y bien sabíais que esa voluntad era que redimiéseis con vuestra Sangre al género humano, y a ella fuisteis obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Así, Dios mío y amor mío, la cruz estuvo en vuestro Corazón desde el momento en que fue formado: la cruz fue vuestra expectación gozosa, vuestro deseo incesante, vuestra delicia suspirada; podemos decir que cuando la llevasteis a cuestas desde el Pretorio, no hicisteis más que trasladarla a vuestros hombros lastimados, arrancándola del Corazón ardiente, o por mejor decir, la llevasteis por fuera sin dejarla por dentro, para mostrar el indecible amor que le teníais. Y ahora, Señor, nos la mostráis también sobre el Corazón, como para decirnos, que aun allá en el Cielo, donde estáis inmortal, impasible y glorioso, no le habéis perdido el amor y el cariño, y os preciáis de ella, como de las llagas que en ella recibisteis.
   
Mas ¡cuántas cosas me enseña, oh Corazón divino, vuestra cruz! Enséñame que, para ser discípulo del Salvador, no debo rehusar tomar la cruz, y que debo ir en vuestro seguimiento; que no debo llevarla con caimiento, con fastidio y con tristeza, y vuelta al suelo la cara como quien lleva un peso a las espaldas, sino mirando al Cielo, sirviendo al Señor con alegría, y mostrando a todos la suavidad de su yugo y la ligereza de su carga; que no debo huir la cruz, sino buscarla, o al menos recibirla gustoso cuando venga; que no debo mirarla con horror ni aborrecerla, sino llevarla con amor y regocijo; que no he de pretender dejarla ni arrojarla, sino llevarla al corazón siempre clavada, donde no pueda entrar ninguna mano a arrancarla. La cruz me enseña también que, si quiero amar de veras a Jesucristo, si quiero unirme a Él, si quiero poseerle, debo también amar su cruz y estrecharme con ella, pues de su Sagrado Corazón es inseparable. ¡Oh mi Jesús, y cuán lejos estoy de seguir estas santas lecciones! ¡Cuán poco dispuesto me he hallado a practicarlas! Huyo de la cruz como de un árbol maligno, siendo ella el verdadero árbol de la vida: quiero seguiros con Pedro y Santiago hasta el Tabor, pero no con María vuestra Madre y con Juan hasta el Calvario; quiero estrechar mi corazón contra el vuestro, pero me espantan los brazos de la cruz que enarbola, y temo lastimarme a su contacto: si no soy enemigo declarado de la cruz como aquellos de los que habla vuestro Apóstol, tampoco soy de sus francos y leales amigos. Toda pena me asusta, toda tribulación me abate, todo sufrimiento se me hace insoportable. Remediadme, Salvador mío; que el amor que yo tengo a vuestro santo Corazón y que Vos mismo me habéis dado, me haga amar igualmente a la cruz que sostiene, y que parece formar con él un solo cuerpo. Hacedme llevar con paciencia las cruces de la vida, para gozar en la gloria de las delicias que allí difunde vuestro Corazón adorable. Amén.
   
Se rezarán tres credos, y al fin de cada uno la siguiente Jaculatoria:
℣. Corazón de Jesús, con la cruz atormentado
℞. Haz que el mío, con la cruz sea aligerado.
   
ORACIÓN FINAL
Corazón adorable de Jesús mi Salvador, peana celeste de la sagrada Cruz; Rey de los corazones, cercado con una corona de dolor y de amor: dulce morada de las almas amantes, que en vuestra honda herida gustan haceros oír la voz de su dolor y arrepentimiento; horno encendido en divinas llamas que vuelan por de fuera, como para mostrar cuánto deseáis comunicarnos vuestros sagrados fuegos; a Vos me acojo para aprender a llevar la cruz de mis trabajos, plantándola con amor en medio de mi corazón como un árbol fructuoso; para curar las llagas de mis culpas con la Sangre que destila de vuestra herida, para sujetar y ligar mis desordenados apetitos con la punzante corona que os circunda, y para inflamar mi tibio corazón con las llamas que el vuestro despide. ¡Oh, y qué bueno es estar aquí, Dios mío! No necesito fabricar ni un tabernáculo, porque sois Vos el tabernáculo, no hecho de mano de hombres, tabernáculo donde la misma Divinidad está encerrada, y en el cual se encuentran, por lo mismo, las delicias de la gloria. Que en Vos viva yo siempre, amor mío, que en Vos muera, ¡y en Vos eternamente more! Amén.
  
PLEGARIA
  
Corazón que sostienes
De la cruz la opresión,
La mía a llevar enséñame
Con fiel resignación.
Te amo, dulce amor mío,
Con todo el corazón.
  
Corazón circundado
De espinas de aflicción,
Hazme sentir punzadas
De amarga compasión.
Te amo, dulce amor mío,
Con todo el corazón.
     
Corazón que ha entreabierto
La lanza del sayón,
Mostrándome arca y fuente,
Nido, rosa y mansión.
Te amo, dulce amor mío,
Con todo el corazón.
 
      
Corazón todo llamas,
Dulce y santa visión,
Que enciendes a las almas
Que te amen con pasión.
Te amo, dulce amor mío,
Con todo el corazón.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
℣. Señor, abrirás mis labios.
℞. Y mi boca anunciará tu alabanza.
℣. Dios mío, entiende en mi ayuda.
℞. Apresúrate, Señor, a socorrerme.
Gloria al Padre…
Acto de contrición e Invocación.
    
«Mirad al Rey Salomón con la diadema con que su madre lo coronó en el dia de su desposorio, y de la alegría de su corazón». — (Cánticis III, 11)
Ya vengo hoy a miraros, Rey mío y Señor mío, con esa preciosa diadema que, como una corona, rodea no solo ya vuestra cabeza, sino vuestro divino Corazón. Mas si la corona es señal de realeza, ¿por qué no ostentáis una diadema de esplendor y de gloria, o al menos una corona de oro y de piedras preciosas? Si así las ponéis, Señor, en la cabeza de los santos, vuestros siervos, ¡cuánto mejor y más preciosa no le conviene a vuestro deífico Corazón!… Mas ¡qué digo, dulcísimo dueño de mi alma! ¡Qué humanamente discurro! ¿No sois Vos quien en vida no quisisteis llamaros Rey, pues que huísteis y os escondísteis de las turbas conmovidas que como Rey pretendían aclamaros, y que, no obstante, en el día de vuestra muerte confesáis ante Pilato vuestro reinado, y queréis que aparezca, a pesar de la mala voluntad de los fariseos, hasta en la inscripción de vuestra cruz? ¿No sois Vos quien quisisteis mostraros Rey de veras, y revestir las insignias reales, cuando vuestros verdugos os saludaban y os trataban como a Rey de burlas? Sí, adorado Redentor mío; no quisisteis ser Rey terreno, porque vuestro reino no es de este mundo; sois por naturaleza Rey inmortal de los siglos a quien se debe honor y gloria: sois Rey de los reyes, y Señor de los señores; el Señor, a quien dijo el Señor, vuestro Padre: siéntate a mi derecha, mientras voy poniendo a tus enemigos por escabel de tus pies; pero queríais ser también Rey de dolor y de amor, y por eso lleváis la cruz como cetro, y la corona de espinas como diadema de la dignidad real: queréis ser el Rey de los corazones, y por eso lleváis en vuestro Corazón las insignias reales. Ya desde el instante de la Encarnación, os había coronado María, vuestra Madre Inmaculada, con la humana naturaleza, como con una blanca diadema, y ese fue el día de vuestros desposorios, pues a la Divinidad se unió en vínculo indisoluble la humanidad, y ese fue el día de la alegría de vuestro Corazón, que escogió una esposa tan tiernamente amada. Mas como no solo la amasteis, sino que os entregasteis a Vos mismo por ella, y os entregasteis a la prisión y a las cárceles, a los azotes y a las espinas, a los verdugos y a la cruz, por eso sois un Rey, no solo de amor, sino de dolor, y por eso os conviene muy bien esa corona, que con su verdor indica la lozanía de vuestro amor, y con sus agudas espinas vuestros punzantes dolores. María os coronó con diadema de amor, y nosotros con diadema de dolor: ella os rodea con una corona blanca y pura, y nosotros os cercamos de agudísimas puntas de ingratitudes pecados: ella es la Madre del hermoso amor, y nosotros somos los hijos de vuestras penas y dolores… Reinad pues, oh Corazón real, sobre nuestros pobres corazones: reinad por vuestro amor y ternura sobre nosotros; pero reinad también por vuestros dolores y tormentos: haced que participando de esa corona que os rodea, no solo sintamos la frescura de sus ramas, sino también las punzadas de sus espinas: dadnos a conocer que el padecer por el amado es la mayor prueba de amor que puede darse, y que debíamos andar gozosos y reputarnos dichosos, como los sagrados Apóstoles, cuando fuésemos dignos de padecer contumelias ante las reuniones de los hombres por vuestro santo Nombre.
   
Haced que en estos tiempos en que la impiedad y la persecución os coronan de nuevo de espinas en vuestro Cuerpo místico, no queramos nosotros vuestros hijos andar coronados de rosas: que nos enamoremos de esas espinas, que con el contacto de vuestro Corazón se truecan para nosotros en suavísimas rosas, y destilan de sus puntas el bálsamo aliviador de vuestra Sangre. Que vuestra corona preciosa, símbolo de lucha y de victoria, pues vencisteis al pecado y a la muerte, y al demonio y al infierno, nos ayude a triunfar de nuestros terribles enemigos; que vuestra corona de Sacerdote y de Pontífice, pero llena de espinas, porque también sois Víctima del sacrificio, nos enseñe a sacrificarnos a nosotros mismos y a ofrecernos como un holocausto inmolado con el cuchillo de las persecuciones y quemado en el fuego de vuestro amor.
  
Que vuestra corona triunfal y gloriosa nos lleve algún día a aquel reino dichosísimo, donde las amarguras se trocarán en suavidad, y las penas en delicias, y los llantos en sonrisas, y las espinas de la vida presente en las flores inmarcesibles de la gloria. Amén.
  
Se rezarán tres credos, y al fin de cada uno la siguiente Jaculatoria:
℣. Corazón de Jesús, de espinas coronado
℞. Haz que el mío, con tu corona sea ensalzado.
  
La Oración final y la Plegaria se rezarán todos los días.
  
DÍA TERCERO
Por la señal…
℣. Señor, abrirás mis labios.
℞. Y mi boca anunciará tu alabanza.
℣. Dios mío, entiende en mi ayuda.
℞. Apresúrate, Señor, a socorrerme.
Gloria al Padre…
Acto de contrición e Invocación.
   
«Uno de los soldados le abrió el costado con una lanza». — (Joánnes XIX, 34)
¿Por qué no dijo el Evangelista que el soldado hirió o atravesó vuestro costado, sino advierte que lo abrió? Usó de esta despierta palabra, como dice vuestro siervo Agustín, para mostrar grandes misterios; pues esa herida, que penetrando hasta el Corazón, también le abrió, es como la puerta de la vida, antes cerrada, y desde entonces patente a todos los que quisieren entrar por ella. Sí, dulce Jesús mío, dos dichosas puertas nos abrió aquella lanza: la puerta exterior en vuestro sacratísimo costado, y la puerta interior y secreta en vuestro amantísimo Corazón: la una, que es como la gran puerta del atrio del templo, por donde entra la multitud; la otra, puerta de la más íntima habitación, donde penetran los amigos más queridos. Mas no solo vuestro divino Corazón nos fue abierto como el palacio de la vida, sino también como una fuente de cristalinas aguas. Las fuentes solían estar cerradas y aun selladas; pero esta fuente es la que estaba anunciada por un Profeta cuando decía: «habrá una fuente patente en la casa de Jacob, para ablución de los pecados y de las manchas» (Zacharía XIII, 1), patente y no cerrada, patente y no escondida ni secreta, para poder tomar todos de sus aguas y refrigerar la sed de nuestras almas, y limpiar las culpas y pecados, y regar los áridos terrenos de nuestros corazones. Vuestra herida está también abierta porque Vos sois, ¡oh Corazón divino!, el arca real que contiene todos los tesoros del Cielo. Vos sois, como dice vuestro Apóstol, el heredero riquísimo del Padre, porque todos sus tesoros y riquezas os pertenecen, y no las queréis tener reservadas ni escondidas, sino que queriendo comunicarlas a los hombres vuestros hermanos, dispusisteis que la lanza del soldado, como una llave maestra, nos abriese el arca sagrada de vuestro pecho, y el arca más guardada de vuestro Corazón, para que podamos fácilmente enriquecernos y hacernos dueños de las riquezas inefables que contiene; y no menos puedo decir que vuestro Corazón, en el huerto de vuestro pecho, se entreabrió como una rosa nacarada, cuyo aroma hace correr tras de Vos a las almas amantes, que encuentran en ella, con el suave olor de vuestros ejemplos, la miel de vuestros celestiales consuelos. Y a esa rosa rubicunda se acercaba vuestro siervo Bernardo, y con entusiasmo la saludaba, y le entonaba dulces himnos, diciéndole inflamado: «¡Salve blanda abertura, más que la rosa nacarada; salve, oh encanto de las almas; salve, ¡oh saludable medicina!». Mas ¿qué queríais Vos, significar, Dios mío, cuando invitabais a la esposa de los cánticos diciéndole: «levántate, amiga mía, hermosa mía, paloma mía, y ven: en las hendeduras de la piedra, en la caverna del cercado, muéstrame tu semblante y haz resonar tu voz en mis oídos, porque dulce es tu voz y agraciado tu semblante»? (Cánticis III, 13-14).
    
¿Cuáles son esas hendeduras de la piedra, y esa caverna del cercado, en las cuales su voz os parece tan suave, y tan hermoso su semblante? Vuestro Apóstol nos lo declara cuando dice que la piedra era Cristo, y así comprendemos que las hendeduras de esa piedra son las heridas de los pies y de las manos, y la caverna del cercado es la llaga del costado abierta entre los huesos que se pueden contar todos, como pueden contarse las piedras de un cercado. Y pues cuando el alma deja oír su voz en esa maravillosa caverna, su acento os es dulce, y cuando allí a pediros se presenta, su semblante os es hermoso: y pues deseáis tanto que os pida, que la invitáis a ello con tan amorosas palabras, dejad, Señor, que mi pobre alma, como paloma extraviada, venga a este nido de amor a haceros oír sus quejas y gemidos. Lejos estoy de la vida, Jesús mío, dejadme entrar por esa puerta abierta a encontrarla en su plenitud; manchada estoy y sucia con mis culpas y pecados: permitidme acudir a esa fuente de aguas vivas para lavarme y purificarme; pobre me encuentro de buenas obras, escasa de méritos, y vacía de virtudes: concededme el que me acerque a esa arca tan colmada, para remediar mí indigencia y enriquecer mi pobreza; hedionda está mi alma con el mal olor de sus iniquidades y miserias: consentid que me acerque a esa rosa rubicunda, a respirar su purísimo aroma que me embalsame, y a libar su néctar delicioso que me dulcifique; vagabunda camino, sin hallar la dicha que busco por todas partes, y sin tener en que reposar mis inquietos deseos: dejad que unida a vos, y perdida en el dulce nido de vuestro abierto Corazón, pueda cantar agradecida: «¡Oh, y cuán amables son vuestros tabernáculos, Señor de las virtudes, ansía y desfallece mi alma en los atrios del Señor; porque el pajarillo ha encontrado una guarida, y un nido la pobre tórtola donde poner sus polluelos. Vuestros altares, ¡oh Dios de las virtudes, Rey mío y Dios mío!» (Psalmi LXXXIII, 2-5). Sí, Jesús mío; porque en los altares está la Eucaristía, y en ella estáis Vos todo entero, y en ella vuestro amante Corazón. Él sea mi morada, mi asilo y mi refugio en el tiempo y en la eternidad. Amén.
  
Se rezarán tres credos, y al fin de cada uno la siguiente Jaculatoria:
℣. Corazón de Jesús, por la lanza traspasado,
℞. Quede en el tuyo, el mío, purificado.
   
La Oración final y la Plegaria se rezarán todos los días.
  
DÍA CUARTO
Por la señal…
℣. Señor, abrirás mis labios.
℞. Y mi boca anunciará tu alabanza.
℣. Dios mío, entiende en mi ayuda.
℞. Apresúrate, Señor, a socorrerme.
Gloria al Padre…
Acto de contrición e Invocación.
  
«Fuera del horno derramábase la llama». — (Daniel III, 47)
Aquellas llamas que sobre el horno de Babilonia se extendían, y que por dentro llenaban de alegría a los tres niños y los recreaban con admirable suavidad, símbolo son de las llamas, dulce Jesús mío, que veo arder sobre vuestro Corazón, horno ardiente de caridad, que devora a los que se le acercan, y conforta y recrea dulcemente a los que entran a su seno. Vos mismo dijisteis que habíais venido a traer fuego a la tierra, y que nada queríais como que se encendiese. Paréceme, Señor, que vuestro Corazón es como la antorcha ardiendo, con la cual vais pegando ese fuego divino, y encendiendo a las almas y prendiendo en los corazones. En otro tiempo pedía a Dios el profeta David que tomase venganza de tus enemigos, «arrojándolos como el viento una paja delgada, y devorándolos como el fuego que abrasa las selvas y como las llamas que prenden en los montes y consumen su verdor y sus pastos» (Psalmi LXXXII, 15). Tal quería que fuese la prontitud y lo terrible de su castigo, como una tempestad de ira que los sumergiera. Mas entonces era la ley del temor, publicada entre truenos y rayos; mas ahora, en la ley del amor, con otro fuego seguís Vos a vuestros enemigos: con otras llamas muy distintas corréis a abrasarlos: en otra tempestad, no de ira, sino de misericordia y de perdón, pretendéis anegarlos; con esas llamas color de oro encendido que lleváis en vuestro Corazón, como con una tea causadora de celestes incendios, vais pegando fuego a las selvas y a los montes, es decir, a la multitud de almas sencillas, al común de los fieles que arden en la devoción a vuestro Corazón adorable, y que por su número incontable son como los árboles de las selvas; y a los montes, que son las almas fervorosas y elevadas, que como más altas y a Vos más cercanas, participan mucho más de vuestros divinos ardores. Pedro, calentándose a las llamas en el atrio del Pontífice, perdió el calor del corazón, y fríamente os negó por tres veces, porque las llamas del mundo, si encienden las malas pasiones y excitan los perversos deseos e inflaman la concupiscencia, al mismo tiempo hielan el corazón para las cosas divinas, y nos preparan horribles caídas; mas el alma que se acerca a calentarse en vuestras llamas divinas, ¡oh ardentísimo Corazón!, enfríase para las cosas de la tierra, pero enciéndese en deseos celestiales, límpiase como el hierro al convertirse en acero, haciéndose fuerte para el sufrimiento, resistente al peso de las penas y flexible para ser trabajada por vuestras manos poderosas. En ese doble haz de llamas que salen de vuestro santo Corazón, se encienden las almas en el doble fuego de la caridad para con Dios y para con el prójimo, y ardiendo en esa flama, admiran a los hombres y aun a los ángeles con el espectáculo de sus virtudes. En esas llamas se inflamaba Bernardo, que exhalaba no menos fuego que dulzura con sus palabras; en esas llamas se abrasaba Francisco de Sales, aprendiendo a hacer amar la devoción en los palacios, y escribiendo la historia y los progresos del amor divino; a la luz de esas llamas aprendía Teresa de Jesús la doctrina celestial que rebosa en sus libros; al contacto de esas llamas se consumía la Bienaventurada Margarita, la fiel discípula, la tierna amante y la ardorosa promotora del culto y devoción de vuestro Corazón adorable. Dejad que yo también me acerque hacia esas llamas, dulce amor de mi vida, permitid que descalzándome con respeto de los terrenales afectos, me acerque, como Moisés, a contemplar esa visión misteriosa: aplicad a mi pecho esa antorcha sagrada para que su fuego penetre el interior de mi alma: haced que ese faro de luz eterna alumbre mi camino y me dirija en el mar tempestuoso de la vida, y permitidme que entrando devotamente en ese horno de rebosantes llamas, entone como los tres jóvenes hebreos el himno de amor y gratitud, invitando a las criaturas todas del Cielo y de la tierra a bendeciros y alabaros por los siglos. Sí, Dios mío y Señor mío, que esas llamas me vigoricen y me enciendan; que su fulgor me encamine y me guie: que sus soberanos ardores purifiquen las asquerosas manchas de mi alma; que su calor derrita el duro hielo de mi corazón, y que transformándose en Vos algún día, como el hierro en el fuego, logre llegar a unirme con Vos eternamente en las felices mansiones de la gloria. Amén.
  
Se rezarán tres credos, y al fin de cada uno la siguiente Jaculatoria:
℣. Corazón de Jesús, por mí abrasado,
℞. Haz que en tus llamas quede el mío inflamado.
  
La Oración final y la Plegaria se rezarán todos los días.

jueves, 20 de febrero de 2020

JESUCRISTO NO ERA SOCIALISTA

Por Vanessa Vallejo para PANAM POST.
  
«Exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan». (PanAm Post)
  
Cada tanto a algún insensato se le ocurre decir que Jesucristo era socialista. Hace unos días fue la famosa actriz colombiana Margarita Rosa de Francisco quien, acostumbrada como está a hablar a la ligera, dijo que Jesucristo era «mamerto». En Colombia un mamerto es un izquierdista.
  
No pocas veces he escuchado a personas afirmar que Jesucristo está en contra de la propiedad privada, que no quiere a los ricos y que desprecia a los negociantes. En esa línea hay quienes, haciendo una pésima interpretación de algunos versículos, imaginan a Jesucristo como un hippie enemigo del capitalismo.
  
Muchos señalan el episodio del joven rico, en Mateo 19, cuando un joven le pregunta a Jesucristo qué debe hacer para tener la vida eterna, el Señor después de recordarle los mandamientos le dice: «si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme». Dice la Biblia que al oír esas palabras el joven se fue triste porque tenía muchas posesiones.
  
De ahí hay quienes aseguran que Jesucristo es izquierdista y está en contra de la acumulación de dinero. No hay tal, no es que el dinero y la riqueza sean, en general, un impedimento para amar a Dios. Jesucristo no está en contra de la generación de riqueza, lo que sí está mal es tener al dinero como un Dios.
   
El primer mandamiento dice: amarás a Dios sobre todas las cosas. El Señor sabía que ese joven tenía una especial debilidad por el dinero y que amaba más sus riquezas que a Dios, por eso le pide que dé todo a los pobres. Estaba probando si era capaz de darle el primer lugar a Dios.
  
Los versículos del joven rico en Mateo 19 no son una orden para que todos los ricos regalen sus cosas. Es un llamado de atención para recordar que hay que amar a Dios por encima de todo, porque dependemos de él y no del dinero. Y que si en algún momento no tenemos riquezas materiales, igual hay que seguirlo amando, porque aunque los cristianos disfrutamos de las cosas materiales, nuestra mayor riqueza y más grande tesoro debe ser lo espiritual.
   
También hay quienes recuerdan lo escrito en San Juan 2;13, cuando Jesucristo se enoja con los comerciantes que venden sus mercancías en el templo, y los echa diciendo: «Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado». Se les ocurre a algunos incautos decir que queda en esos versos demostrado que a Dios no le gusta el comercio. Sin embargo, el Señor no dice que le molesta el comercio, lo que dice explícitamente es que le molesta que lo hagan en la casa del Padre. Y es que la iglesia es un lugar santo destinado para alabar a Dios, no para hacer negocios.
   
Además de que cuando se lee con inteligencia y detalle estos versículos tienen un sentido completamente diferente al que le atribuyen quienes ven a Jesucristo como un izquierdista enemigo del capitalismo, en Mateo 25:14 el Señor Jesucristo deja claro que no está en contra de acumulación de riquezas ni de la creación de valor. Incluso es todo lo contrario, aplaude al negociante diligente y condena al perezoso que no se esfuerza por producir.
  
En la parábola de los talentos, un amo le reparte talentos a sus tres siervos esperando que los trabajen y multipliquen. Cuando vuelve y ve que uno de los siervos en vez de trabajar el talento dado lo escondió en la tierra, se enoja y le acusa de negligente diciéndole: «debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. (…) Al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera.»
  
El Señor Jesucristo no está en contra de los banqueros, ni de los negociantes, ni de los que crean riqueza, todo lo contrario, aplaude a los que invierten y se refiere como «siervo inútil» a aquel que siendo negligente se niega a negociar con el capital que se le dio.
   
Pero, además, hay muchos versículos en los que el Señor da mandamientos completamente contrarios a los lineamientos del socialismo. No es solo que Jesucristo no es de izquierda, es que un cristiano de verdad no puede ser socialista.
   
En 2 Telasonicenses 3:6 se lee el subtitulo «El deber de trabajar». A partir del versículo 7 leemos: Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros. (…)
   
Esto va completamente en contravía de las peticiones de los socialistas de quitarle a los que trabajan duro y tienen riquezas, para mantener a otros. El Señor nos exhorta a trabajar con afán para no ser «gravosos» a otros.
   
E incluso va más allá y en el versículo 10 se lee: «porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: si alguno no quiere trabajar, tampoco coma». Todo esto tan diferente a los discursos de los socialistas que afirman que todos tenemos derecho a comida, casa, estudio y mil cosas más. No hay tal, en la Biblia, el Señor Jesucristo –que algunos despistados llaman socialista– nos deja claro que hay que trabajar duro y que quien no lo haga no se merece el pan de cada día.

A partir del versículo 11 leemos: «porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan».
   
Hay que ser negociantes, rebuscadores, trabajadores infatigables, no ser gravosos a los demás, ganarnos el pan de cada día. Eso es lo que manda el Señor, de modo que por supuesto Jesucristo no es socialista.
   
Además de las enseñanzas en libro de Tesalonicenses sobre el trabajo duro, y la orden clara de que quien no trabaje no coma, en diferentes versículos del libro de Proverbios encontramos lecciones sobre lo perjudicial que es la pereza y lo bueno que es ser trabajador y diligente.
   
En Proverbios 10:4 La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece. Proverbios 10:26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que lo envían. Proverbios 13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza; más el alma de los diligentes será prosperada. Proverbios 22:13 El perezoso dice: Hay un león afuera; seré muerto en las calles. Proverbios 20:4 El perezoso no ara a causa del invierno; pedirá, pues, en la siega, y no hallará.
   
Qué dirán de todo esto los izquierdistas acostumbrados a leer libros como «El derecho a la pereza», escrito por el yerno de Karl Marx. La izquierda cree que nacemos con derecho a todo, piensa que el trabajo es un castigo. El cristiano de verdad, contrario a eso, ve la pereza como un pecado, porque así lo enseñó Jesucristo.
   
Proverbio 6:9-11: «Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.»
   
Nuestro Señor Jesucristo nos exhorta a través de diferentes versos a ser diligentes, trabajadores hasta el cansancio, condena a los perezosos y a los negligentes que no utilizan bien el dinero, e incluso es cortante en decir: el que no trabaje, tampoco coma. Jesucristo nada de socialista tiene.