sábado, 21 de julio de 2018

ORACIÓN A SAN ELÍAS PROFETA, FUNDADOR DE LA ORDEN CARMELITA

  
Oh gran San Elías, que fuiste suscitado por Dios para restaurar el culto del único Dios verdadero entre Su pueblo, tiende tu mirada sobre la pobre y sufriente humanidad, convierte a los que están apartados de Dios, restaura la única y verdadera Iglesia de Cristo en todas las naciones, que por tu oración el justo castigo debido a nuestros pecados e ingratitudes pueda ser alejado, y que la paz y la justicia de Dios puedan reinar en todas partes.
   
Oh santo Profeta del Altísimo, quien por la palabra del Señor cerraste los cielos y los abriste de nuevo, y quien por la palabra del Señor Dios volviste a la vida al hijo muerto de la viuda, ten compasión de nosotros y ayúdanos en nuestras necesidades; obten para nosotros la gracia de llevar pacientemente nuestros dolores presentes, que por tu oración las mercedes de Dios puedan llover sobre nuestras almas la verdadera paz y toda gracia y bendición.
   
Oh devotísimo siervo de la Virgen Madre de Dios, quien por la pureza de tu vida y por tu celo por la honra de Dios te fue dada la especial misión de orar por su venida para que el mundo pudiera tener su Salvador prometido, alcánzanos una verdadera devoción a la Santísima Virgen María, para que siendo dignos de su maternal protección podamos permanecer siempre fieles por su poderosa intercesión.
  
Oh glorioso San Elías, que fuiste raptado al Cielo en un carro de fuego y quien, como está escrito, retornará antes del fin del mundo para aplacar la ira del Señor, y para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los corazones de los hijos a sus padres, convierte nuestros corazones a nuestro Padre Celestial, para que haciendo Su santísima Voluntad aquí en la tierra, podamos ser recibidos por Él en su Reino celestial por toda la eternidad. Amén.

viernes, 20 de julio de 2018

ENCÍCLICA “Iníquis Afflictísque”, SOBRE LA DURÍSIMA SITUACIÓN DEL CATOLICISMO EN MÉXICO

   
Ante la persecución religiosa suscitada en México por la “Ley de tolerancia de cultos” (mejor conocida como “Ley Calles”), promulgada por el presidente masón y comunista marrano Francisco Plutarco Elías-Calles Campuzano el 14 de Junio de 1926 (y cuya rémora persiste aún en la Constitución Política y el artículo 404 del Código Penal Federal mexicanos, sin contar los de los códigos de cada estado), y que imponía grandes y odiosas limitaciones al culto Católico, los obispos se vieron en necesidad de cerrar los templos el 31 de Julio, y los laicos a organizarse en resistencia primero en la Liga de Defensa de la Libertad Religiosa y luego como milicia armada: los Cristeros.
  
Frente a esto, el Papa Pío XI publicó la encíclica “Iníquis Afflictísque”, donde a la par que deplora la política anticatólica del régimen, elogia a los católicos que defienden los Derechos de Dios y su Iglesia aún con su vida. Este es un documento que sin duda debe contribuir actualmente a fortalecer a los hermanos de México en estos tiempos en que el populismo izquierdista-genderista enarbolado irónicamente por el protestante AMLO amenaza con desatar una nueva persecución institucional contra el Remanente fiel, esta vez con la consabida connivencia y manguala de la apóstata “Jerarquía eclesiástica”.
  
CARTA ENCÍCLICA “Iníquis Afflictísque”, SOBRE LA DURÍSIMA SITUACIÓN DEL CATOLICISMO EN MÉXICO
  
Pío PP. XI
  
A los Venerables Hermanos, los Patriarcas, Primados, Arzobispos, Obispos y demás Ordinarios en paz y comunión con la Sede Apostólica.
 
Venerables Hermanos, Salud y Bendición Apostólica.
  
INTRODUCCIÓN
 
1. Violenta persecución en México.
Que no haya otro remedio sino de algún especial auxilio de Dios misericordioso para las condiciones inicuas y aflictivas en que está el catolicismo en la República Mexicana, lo dijimos al terminar el año anterior en la alocución que dirigimos a los Cardenales reunidos en el consistorio; y no habéis vosotros dejado de instar a vuestros fieles con pastoral cuidado, coincidiendo con Nuestra opinión y deseos, que más de una vez hemos manifestado, a fin de que conmoviesen al divino Fundador de la Iglesia con preces abundantes para que cure tan graves males. Tan graves males, decimos, puesto que a nuestros queridos hijos de México están atormentando desde hace tiempo y lo mismo en estos días, otros también, hijos nuestros, que se han apartado de la milicia de Cristo y del común Padre de todos. Y si en los tiempos primitivos de la Iglesia y en otras ocasiones se han cometido atrocidades contra los cristianos, tal vez en ninguna parte y en ningún otro tiempo sucedió que, desechados y violados los derechos de Dios y de la Iglesia, y sobrepuesta con el objeto de excusar la arbitrariedad cierta especie legal con artimañas premeditadas, unos pocos han quitado la libertad a la mayoría, sin ninguna consideración para con los ciudadanos, y sin ningún miramiento a los méritos de los antepasados.
  
2. Ordena preces por los mexicanos.
Queremos, pues, que por medio de súplicas empleadas para el efecto en privado y en público, y ordenadas para ello, no os falte a vosotros y a los fieles todos el testimonio más grande de Nuestra buena voluntad; estas preces que ya han comenzado a rezarse, es necesario y de suma importancia que de ninguna manera se interrumpan, más aún, que continúen fervorosamente. Pues dirigir y acomodar las circunstancias de las cosas y de los tiempos, por medio del cambio de las opiniones y los ánimos de los hombres, de manera que sirvan para el bien de la sociedad humana, no es propio de los mortales, sino del Ser divino, el cual es el único que puede poner fin y término a tales vejaciones.
  
3. Frutos heroicos de las oraciones.
Y no os parezca, Venerables Hermanos, que tales súplicas las habéis ordenado inútilmente porque los gobernantes de la República Mexicana, por su despiadado odio contra la religión, han continuado urgiendo sus malas leyes con más acritud y fiereza: puesto que fortalecidos el clero y la multitud de los católicos por la más abundante efusión de la gracia divina para resistir pacientemente, han dado de sí tal ejemplo y espectáculo, que Nosotros mismos con un solemne documento de la autoridad apostólica lo colocamos a la luz de todo el orbe católico con toda razón y justicia. El mes pasado en el día en que ante una gran concurrencia de fieles decretamos el honor de los beatos a los mártires de la Revolución Francesa, Nuestro pensamiento volaba espontáneamente hacia los católicos mexicanos, a los cuales asistía el mismo deliberado propósito que a aquellos, es decir, resistir a la pasión y violencia ajena, antes que apartarse de la unidad de la Iglesia y de la autoridad de la Sede Apostólica. ¡Oh alabanza preclara de la divina esposa de Cristo, a la cual nunca ha faltado a través de los siglos una descendencia noble y generosa, dispuesta a luchar y a padecer y a morir por la santísima libertad de la fe!
  
I. BREVE HISTORIA DE LA INICUA PERSECUCIÓN
 
4. Recuerdo general de los detalles persecutorios.
Los tristes tiempos de la Iglesia mexicana, Venerables Hermanos, no hay para qué de nuevo los traigamos a la memoria. Basta que tengamos presente esto solo: que en la edad reciente, las agitaciones políticas, ciertamente frecuentes, las más de las veces han redundado en perturbación y destrucción de la religión, a la manera como sucedió principalmente en los años 1914 y 1915, cuando hombres de barbarie inveterada se portaron tan feroz y ásperamente contra ambos cleros, contra las sagradas vírgenes, contra los lugares y las cosas dedicadas al culto divino, que no perdonaron a ninguna injuria o ignominia y a ninguna violencia.
  
5. Trato irrespetuoso a los Nuncios.
Y puesto que estamos ante un asunto conocidísimo, acerca del cual Nosotros hemos protestado públicamente y se ha informado con abundancia en los diarios, no hay para qué lamentemos extensamente con vosotros cómo en estos últimos años de los delegados apostólicos enviados a México, despreciando toda justicia, fidelidad y humanidad, a uno lo echaron de la República, y al otro, que por causa de salud había pasado breve tiempo fuera del territorio, se le prohibió volver, y a otro finalmente no se le trató con menor hostilidad y se le mandó al fin salir de la nación. En lo cual —pasando por alto que no hubiera habido ningún intérprete y conciliador de la paz más apto que aquellos ilustres varones— nadie deja de ver cuan injusto deshonor se infirió a su dignidad arzobispal y al honorífico cargo que desempeñaban, y principalmente a Nosotros, cuya autoridad representaban.
  
6. La Ley de 1917 y sus disposiciones vejatorias.
Todo esto es muy desagradable y muy grave; pero, Venerables Hermanos, las cosas que después debemos decir, están tan en contra de los derechos de la Iglesia como las que más, y son a la vez las más deplorables para los católicos de esa nación.
   
Y en primer lugar veamos aquella ley promulgada el año 1917 y llamada “constitución política” de la República federada de México. Por lo que atañe a Nosotros, después de haber sancionado la separación de la República respecto de la Iglesia, ningunos derechos le quedan a ésta, como condenada a muerte, y ningunos derechos puede adquirir en lo futuro; se da a los magistrados la potestad de interponer su autoridad en los asuntos del culto de la disciplina interna de la Iglesia. Los ministros sagrados quedan comparados con los obreros y demás empleados, con esta diferencia, que aquellos no sólo deben ser mexicanos de nacimiento y no exceder un numero determinado, que deben definir los legisladores de cada uno de los estados, sino que también se ven privados de sus derechos políticos y civiles, a manera de hombres facinerosos o insanos. A esto se añade que se les ha mandado que junto con diez de los ciudadanos declaren al magistrado que ellos han tomado posesión de algún templo o se han trasladado a otro lugar. No es permitido en México pronunciar los votos religiosos, ni la existencia de órdenes y congregaciones religiosas. No es lícito ejercer el culto público, a no ser dentro de los templos y bajo la vigilancia de los gobernadores; los mismos templos se consideran propios de la nación: y por el mismo título los palacios episcopales y canonicales, los seminarios, las casas religiosas, los hospitales y todas las instituciones dedicadas a la beneficencia son sustraídas a la Iglesia. Esta ya no tiene dominio sobre ninguna cosa; y todos los bienes que poseía cuando la ley se promulgó fueron adjudicados a la Nación, dándose a cualquiera denunciar lo que la Iglesia parecía poseer por medio de otros: a este derecho o acción, con el objeto de fortalecerlo se ha prevenido por la misma ley que le asiste el favor de la mera presunción. Los ministros sagrados no pueden recibir nada en testamento, a no ser de sus parientes próximos. No se reconoce a la Iglesia ninguna potestad sobre el matrimonio de los cristianos, el cual por lo tanto sólo entonces es válido cuando lo es por derecho civil. Hay libertad de enseñanza, pero con estas condiciones, que a los sacerdotes y a los hermanos religiosos no les es lícito enseñar ni dirigir las escuelas de primera enseñanza y que la instrucción de los niños, aún en los colegios privados, debe estar huérfanos de religión. Se ha establecido, asimismo que todo cuanto la Iglesia ordene acerca del orden de los estudios y del certificado de haber pasado el curso de los estudios en sus escuelas no tiene ningún valor público.
   
7. La Iglesia, sociedad perfecta, protesta de los atropellos.
Ciertamente, Venerables Hermanos, los que instituyeron, aprobaron y sancionaron tal ley ignoraban que la Iglesia, sociedad perfecta con propio derecho, ha sido constituida por Cristo Redentor y Rey de los hombres para el bien común, y que tiene plena libertad concedida por Dios para desempeñar su cargo —esta ignorancia en el siglo XX después de Cristo parece increíble en una nación católica y entre hombres bautizados—, o creyeron soberbia y locamente que podían ellos echar abajo y destruir la casa del Señor, “edificada firmemente y bien fundada sobre piedra firme” (Mat. 7, 28), o ardían en la pasión vehemente de dañar de cualquier manera a la Iglesia. Así, pues, ¿cómo podían callar los arzobispos y obispos mexicanos después de la promulgación de tan inicua ley? Y poco después ¿cómo podían dejar de reclamar en cartas tranquilas pero llenas de fuerza; tener Nuestro Antecesor su, exposición como verdadera; aprobarla los obispos todos en común de algunas naciones y la mayoría de los de otras en iniciativas particulares; y confirmarla Nosotros mismos el 25 de Enero de este año, cuando escribimos a todos los obispos mexicanos Nuestra carta consolatoria?
  
8. Los obispos mitigan y esperan mejores tiempos.
Confiaban a su vez los mismos obispos, que los gobernantes mexicanos llegarían a comprender, tranquilizadas poco a poco las cosas, cuánto daño amenazaba y cuánto peligro a casi todo el pueblo por causa de los artículos de aquella ley con los cuales se disminuía la libertad religiosa, y que, por lo tanto, por causa de la paz, no harían ninguno o casi ningún uso de aquellas determinaciones y que llegarían entre tanto a una manera tolerable de vivir. Pero, aunque los obispos aconsejaban mitigación y a causa de ello el clero el pueblo tuvieron infinita paciencia, se perdió toda esperanza de tranquilidad y de paz.
  
9. Nueva Ley persecutoria, más severa.
Pues por una ley promulgada por el presidente en Julio de este año (1926), ya entonces no le queda a la Iglesia casi nada de los derechos y de la libertad en aquellas regiones; el ejercicio del sagrado ministerio de tal manera se halla impedido, que es castigado con penas severísimas como un crimen capital. Con este uso tan perverso de la potestad pública Nos conmovemos, Venerables Hermanos, mucho más de lo que es creíble. Pues todo aquel que venera a Dios nuestro Creador y Redentor amantísimo, todo aquel que quiere obedecer a los mandamientos de la Santa Madre Iglesia, éste, este inocente decimos, debe ser tenido como culpable, éste debe ser privado de los derechos comunes, y debe ser llevado a la cárcel pública con los criminales. Oh, ¡qué bien cuadra a los autores de tales cosas aquello que dijo Cristo Nuestro Señor a los príncipes de los judíos: “esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas”! (Luc. 22, 53). De estas leyes la que se ha dado más recientemente no viene ya a interpretar la antigua, como quieren, sino a hacerla peor y mucho más intolerable; pero las prescripciones de ambas de tal manera las urgen el Presidente de la República y sus Ministros, que ninguno de los gobernadores de los estados federados y ninguno de los magistrados y de los jefes militares se dan reposo en la persecución de los católicos.
  
10. Campaña de difamación.
A la persecución se siguen las injurias: pues acostumbran unas veces a recriminar a la Iglesia ante el pueblo, otras por medio de impudentísimas mentiras pronunciadas en discursos públicos, quitando a cualquiera de los nuestros la potestad de hablar y de rebatir, con escarnios e injurias, otras por medio de revistas y de diarios enemigos de la verdad y de la acción católica. Y si al principio en los comentarios públicos, mediante la exposición de la verdad y la refutación de las falsedades pudieron los nuestros prestar algún auxilio a la Iglesia e intentar su defensa, a estos ciudadanos, inflamados del amor a la patria, ya no les es permitido clamar por la libertad y la fe tradicional y del culto divino, con paga o sin ella. Pero Nosotros conscientes de nuestra misión apostólica levantaremos la voz; y la pasión de los adversarios por un lado, y la heroica virtud y la constancia de los obispos, de los sacerdotes, de las congregaciones religiosas y de los laicos por otro lado, sépalas todo el orbe católico de labios del Padre común.
  
11. Clausura de instituciones católicas.
Los sacerdotes extranjeros y los religiosos son expulsados; los colegios destinados a la educación cristiana de los niños y de las niñas son clausurados porque o tienen algún nombre religioso o poseen alguna imagen o estatua sagrada; no por otro motivo son clausurados bastantes seminarios, escuelas, hospitales, monasterios, y los edificios que contienen templos.
  
12. Limitación del número de sacerdotes y de sus funciones.
Casi en cada una de las ciudades o estados se ha determinado y limitado al mínimum el número de los sacerdotes destinados a desempeñar las sagradas funciones, los cuales además no pueden desempeñarlas si no están inscritos ante el magistrado y han obtenido permiso del mismo. En algunas partes tales son las condiciones que se han puesto para desempeñar el misterio sagrado, que si no se tratase de cosa tan lamentable, movería a risa: por ejemplo que los sacerdotes tengan una edad determinada; que hayan contraído matrimonio civil; que no bauticen sino con agua corriente. En cierto Estado se ha decretado que dentro de sus límites no haya más que un Obispo; por lo cual los otros dos obispos han debido desterrarse de sus propias diócesis. Forzados por la condición de las cosas, algunos otros obispos han debido salir de su sede episcopal; otros han sido llevados a los jueces; muchos han sido detenidos; y los demás están a punto de serlo.
  
13. Terrorización de las conciencias.
De todos los mexicanos que se ocupan en la instrucción de la juventud o en otros oficios públicos, se les ha preguntado si están con el Presidente de la República o si alaban la guerra hecha a la religión católica; y han sido obligados asimismo, bajo pena de ser apartados de su oficio, a participar en compañía de los soldados y de los obreros en cierta manifestación, organizada por la Asociación socialista que llaman Confederación Regional Obrera Mexicana; esta manifestación, organizada en México, D.F. y en las demás ciudades en el mismo día y disuelta después de impíos discursos dirigidos al pueblo, tuvo como fin que, después de haberse llenado a la Iglesia de injurias, se aprobara en medio de clamores y aplausos populares la acción y los trabajos del mismo Presidente.
  
14. Enjuiciamiento y encarcelación.
Y no paró aquí la arbitrariedad y crueldad de los enemigos. Hombres y mujeres que defendían la causa de la religión y de la Iglesia ya sea de viva voz, ya con escritos o pequeños comentarios, han sido llamados a juicio y encarcelados; asimismo han sido encarcelados íntegros capítulos de canónigos con ancianos o enfermos; los sacerdotes y otros del pueblo han sido muertos sin misericordia alguna en los caminos, en las plazas, frente a los templos. ¡Ojala que tos que tantas y tan grandes culpas cometen se arrepientan alguna vez y se acojan penitentes a la misericordia de Dios: y estamos persuadidos que Nuestros hijos, muertos injustamente, no piden de Dios otra venganza para sus verdugos que ésta!
  
II. LA DEFENSA CATÓLICA
 
15. Carta pastoral aclaratoria de los obispos.
Vamos ahora a exponer, aunque sea brevemente, Venerables Hermanos, cómo los obispos, los sacerdotes y los fieles de México se han levantado y “han opuesto un muro alrededor la casa de Israel y se han organizado en guerra” (Ezeq. 13, 5).
  
Por cierto no puede dudarse de que los Obispos mexicanos, por unánime consentimiento, debían probar todos los medios posibles para atender a la libertad y a la dignidad de la Iglesia. Y, primeramente, en una carta dada a todo el pueblo después que demostraron fácilmente que el clero siempre se había conducido pacíficamente, y que asimismo había tratado con los gobernantes de la República con prudencia y con paciencia y había tolerado leyes injustas con ánimos tranquilos, después de haber resumido la doctrina de la Iglesia acerca de su constitución divina, avisaron a los fieles que debían perseverar de tal manera en la religión cristiana, que debían obedecer más a Dios que a los hombres (Act. 5, 29), siempre que se imponían leyes que por su estructura estaban en oposición a la constitución y la vida de la Iglesia.
   
16. Nuevas cartas definen la posición de la Iglesia frente a la ley de persecución.
Después de haber sido promulgada por el Presidente la inicua ley, por medio de otras cartas comunes afirmaron lo siguiente: que admitir tal ley era lo mismo que negar la Iglesia y entregarla a los gobernantes de los Estados, los cuales por lo demás desistirían de su empeño; que preferían abstenerse del público ejercicio de sus sagradas funciones; y que por lo tanto el culto, que no podía ejercerse sin los sacerdotes, quedaba totalmente suspendido a partir del ultimo día del mes de Julio, en el cual comenzaba a tener vigor aquella ley. Y como los gobernadores mandasen que los templos se entregasen en todas partes a la custodia de laicos, que debía elegir el Presidente del Municipio, y de ninguna manera debía entregarse a los que fueran nombrados o designados por los Obispos o Sacerdotes, por haberse trasladado la posesión de los templos a las manos de los civiles, casi en todas partes los Obispos ordenaron que no admitiesen la elección hecha por los magistrados civiles, y que no entrasen en aquellos templos que dejaban de estar en posesión de la Iglesia; en algunas otras partes sin embargo, según la variedad de las circunstancias, se proveyó de otra manera.
   
17. Actitudes conciliatorias de la Iglesia.
Pero no penséis, Venerables Hermanos, que los Obispos mexicanos dejaron pasar alguna ocasión y oportunidad de calmar los ánimos y de llegar a la concordia de la conciliación, aunque desconfiasen del buen éxito, y, más aún, desesperasen. Pues consta muy bien que los Obispos reunidos en México en representación de todo el Episcopado Mexicano, enviaron al Presidente de la República una carta sumamente correcta y respetuosa, en favor del Obispo de Huejutlan, el cual había sido tomado preso y llevado en forma indigna con gran acompañamiento de soldados a la ciudad vulgarmente llamada Pachuca; pero no es menos cierto que el Presidente les contestó con una carta llena de ira y de odio. Y como algunos esclarecidos varones, deseosos de la paz, interpusiesen espontáneamente sus oficios para que el mismo Presidente tuviera a bien hablar con el arzobispo de Morelia y el Obispo de Tabasco, después de haber tratado durante mucho tiempo de asuntos gravísimos, disputándose de una y otra parte, no se logró ningún éxito o resultado.
  
18. Moción respetuosa a la Cámara es rechazada.
Después deliberaron los Obispos si debían pedir al Congreso de la Unión, encargado de las leyes, la abrogación de aquellas que eran contrarias a los derechos de la Iglesia, o más bien, como lo habían hecho antes, resistir pacientemente o como suelen decir pasivamente: pues por muchos motivos pensaban que tal súplica sería enteramente inútil. Presentaron sin embargo el escrito suplicatorio, redactado sabiamente por católicos muy peritos en el derecho y diligentemente meditado por los Obispos: a esta petición de los Obispos, gracias a la diligencia de los socios de la Federación para defender a la libertad religiosa, de la que hablaremos después, muchos de los fieles de ambos sexos dieron su asentimiento por escrito. Lo que tenía que pasar, los Obispos lo habían previsto acertadamente, pues el Congreso Nacional rechazó el escrito propuesto, por unanimidad de sufragios con una sola excepción, y por el único motivo de que los Obispos carecían de personalidad jurídica, habían recurrido al Romano Pontífice y no querían reconocer las leyes nacionales.
  
19. Resolución de heroica resistencia pese a las amenazas de los gobernadores.
¿Qué más le quedaba por hacer a los Obispos sino manifestar que nada cambiarían en su manera propia de proceder y en la del pueblo, antes de que se suprimiesen las leyes injustas? Los gobernadores de los Estados, abusando de su poder y de la maravillosa paciencia de los ciudadanos, amenazaron al clero y al pueblo mexicano con cosas todavía más graves; pero ¿cómo era posible vencer y superar a hombres que estaban dispuestos a sufrir cualesquiera atropellos antes que se llegase a una transacción tal que sufriera detrimento la causa de la libertad católica?
  
20. Los sacerdotes fieles a la jerarquía sufren.
Los sacerdotes por su parte imitaron maravillosamente e hicieron suya la constancia de los obispos en medio de las mayores calamidades: los ejemplos egregios de virtudes que ellos nos han dado y de los cuales hemos recibido Nosotros grande consuelo los proponemos y los alabamos ante todo el universo católico “porque son dignos de ello” (Apoc. 3, 4). Y en este asunto, cuando pensamos que a pesar de que en México se han utilizado todos los artificios, y que todo el esfuerzo y todas las vejaciones de los adversarios se han dirigido principalmente a este punto, es decir, a que el clero y el pueblo se aparten de la jerarquía sagrada y de la Sede Apostólica, y que sin embargo de todos los sacerdotes, que pasan de cuatro mil, solamente uno u otro ha faltado a su obligación, no hay nada que no podamos esperar del clero mexicano. Pues estos ministros sagrados unidos estrechamente entre sí obedecieron reverente y libremente a los mandatos de sus obispos, aunque esto las más de las veces no podía hacerse sin grave perjuicio para ellos; ellos mismos, como no podían vivir de su sagrado ministerio y por otra parte como la Iglesia reducida a la pobreza no tenía con qué sustentarlos, debieron sobrellevar con paciencia y fortaleza la pobreza y la miseria.
  
21. La acción sacerdotal; se extreman las medidas.
Celebrar misa en privado; mirar por las necesidades espirituales de los fieles en la medida de sus fuerzas y fomentar y mantener el fuego de la piedad en todos fue la constante preocupación de ellos; y además con su ejemplo, con sus consejos y exhortaciones procuraban levantar la mente de los fieles hacia lo alto, y confirmar los ánimos para perseverar pacientemente. ¿Quién se admirará que la ira y la rabia de los enemigos se haya dirigido principalmente contra los sacerdotes? Pero ellos, siempre que fue necesario, no dudaron en sobrellevar con rostro sereno y con fortaleza de ánimo la cárcel y la misma muerte. Pues lo que se ha anunciado en los últimos días ha sobrepasado las mismas leyes injustas de que hemos hecho mención y sólo es compatible con la máxima impiedad; pues repentinamente se hace irrupción en las casas donde los sacerdotes están celebrando, y se viola irreverentemente la sagrada eucaristía, y los mismos sacerdotes son llevados a la cárcel.
 
22. Los fieles también oponen resistencia.
Tampoco se hablará bastante de los esforzados fieles de México, los cuales entendieron muy bien cuánto les interesa a ellos que la nación católica en asuntos santísimos y gravísimos —cuales son el culto a Dios, la libertad de la Iglesia y la eterna salvación de las almas—, no dependa del arbitrio y la audacia de unos pocos, sino que sea regida por leyes justas, que estén conformes con el derecho natural, divino y eclesiástico y finalmente con la bondad de Dios.
 
23. Ejemplar conducta de las asociaciones católicas.
Pero merecen una alabanza verdaderamente singular las asociaciones católicas, que en la presente situación vienen a ser como legiones que custodian al clero, pues sus socios, en cuanto de ellos depende, no solamente se preocupan de alimentar y sustentar a los sacerdotes, sino que también vigilan los templos, instruyen los niños en la doctrina cristiana, y como guardias procuran, avisando a los sacerdotes, que ninguno de ellos quede falto de la debida custodia. Esto en general: sin embargo, deseamos decir algo de las principales asociaciones para que cada una de ellas sepa que el Vicario de JESUCRISTO las aprueba y las alaba vehementemente.
  
24. La Asociación de los Padres de Familia, los Caballeros de Colón y Federación de defensa.
Y para venir a Nuestro propósito, la Sociedad de los Caballeros de Colón, la cual se extiende por toda la república, está formada afortunadamente por hombres activos y trabajadores, que por el manejo de los negocios, por la abierta profesión de fe y por el deseo de ayudar a la Iglesia son muy recomendables; y lleva adelante principalmente dos cosas, que en el tiempo presente son sumamente oportunas: Nos referimos a la asociación de padres de familia de toda la nación, los cuales se proponen no solamente educar cristianamente a sus hijos, sino también defender el derecho que los padres cristianos tienen de educar libremente a sus hijos, y puesto que ellos frecuentan las escuelas públicas, de enseñarles plena y debidamente la doctrina cristiana; Nos referimos también a la Federación para defender la libertad religiosa, fundada últimamente cuando se vio evidentemente que males enormes amenazaban al catolicismo. Esta Federación, extendida por toda la nación, tiene por objeto que sus socios trabajen asidua y concordemente para que de todos los católicos se forme un ejército ordenado e instruido que se oponga a los adversarios.
  
25. La Acción Católica de la Juventud y de las Madres.
No de otra manera que los Caballeros de Colón merecen de la Iglesia y de la patria otras dos asociaciones, las que tienen como objeto propio la llamada acción católica social: es decir la Sociedad Católica de la Juventud Mexicana y la Unión o Asociación Católica de Madres Mexicanas. Ambas sociedades, además de los intereses que les son propios, tienen cuidado de fomentar y ayudar las iniciativas de la Federación en defensa de la libertad religiosa, que antes hemos mencionado. Pero no podemos en este punto tratarlo todo detenidamente: una sola cosa deseamos referir, Venerables Hermanos, y es que todos los socios y socias de estas asociaciones de tal manera están libres del miedo, que no solamente no rehuyen sino que buscan los peligros y aún se alegran cuando deben sufrir alguna acerbidad de los enemigos. ¡Oh espectáculo hermosísimo, dado al mundo, a los ángeles y a los hombres! ¡Oh gesta que debe ser celebrada con la alabanza eterna! Pues como ya anteriormente hemos dicho, son muchos los caballeros de Colón o los directores de la Asociación o las madres de familia o los jóvenes, que han sido encarcelados, llevados por las calles rodeados de soldados, encerrados en cárceles inmundas, tratados duramente, colmados de penas y de multas.
  
26. Heroísmo de mártires de la juventud.
Más aún, Venerables Hermanos, aún de aquellos adolescentes y jóvenes hay algunos —y no podemos contener las lágrimas—, que llevando en las manos el Rosario, y aclamando a Cristo Rey, sufrieron espontáneamente la muerte; a nuestras jóvenes llevadas a la cárcel se las ha tratado con injurias indignísimas, esto se ha divulgado de intento para apartar a las demás de sus obligaciones.
 
27. La Iglesia no sucumbirá como no sucumbió en el pasado.
Cuándo, Venerables Hermanos, Dios pondrá fin en su benignidad y moderación a estas calamidades nadie puede preverlo: pero esto es lo único que sabemos, que al fin algún día la Iglesia Mexicana descansará de esta tempestad calamitosa, porque, como nos lo dicen los divinos oráculos, “no hay sabiduría, no hay prudencia, no hay consejo contra Dios” (Prov. 21, 30), y contra la Inmaculada Esposa de Cristo “no prevalecerán las puertas del infierno” (Mat. 16, 18).
  
La Iglesia, que ha nacido para la inmortalidad, desde el día de Pentecostés, desde el cual fue enriquecida por las luces y los dones del Paráclito y salió por primera vez de su retiro del Cenáculo a la luz y a la fama de los hombres, ¿qué otra cosa hizo en este espacio de veinte siglos y entre todas las gentes sino a ejemplo de su Fundador pasó haciendo el bien? (Act. 10, 38). Estos beneficios de todo género debieron conciliar el amor de todos hacia la Iglesia; pero sucedió lo contrario, como, por lo demás, el mismo Divino Maestro lo había anunciado clarísimamente (Mat. 10, 17-25). Así pues, la navecilla de PEDRO unas veces con vientos favorables siguió su curso maravillosa y gloriosamente, pero otras veces pareció que iba a ser tragada por las olas y quedar totalmente sumergida: pero acaso ¿no está gobernada por aquel divino Piloto, quien en el tiempo oportuno calmará las iras de los vientos y de las olas? Las vejaciones con que es atormentado el nombre católico, Cristo que es el único que todo lo puede, manda que sirvan para la utilidad de la Iglesia: pues esto, según testimonio de HILARIO, es propio de la Iglesia, que entonces vence cuando es herida, entonces es entendida cuando es contradicha, y entonces triunfa cuando es abandonada (S. Hilario Pictaviense, De Trinitáte, 1ibro VII, n. 4 [Migne, Patrología Latina X, col. 202]).
  
28. Por prejuicios desconocen la magna obra civilizadora de la Iglesia en México.
Y si todos aquellos que en la República de México se ensañan contra sus hermanos y ciudadanos, los cuales no son reos de ningún crimen a no ser de guardar las leyes de Dios, considerasen las cosas de su patria con la mente libre de prejuicios y las meditasen atentamente, no podría menos de suceder que reconocieran y confesaran que cuanto hay en su patria de civilización y de cultura y de humanidad, cuanto de bueno, cuanto de bello, ha nacido sin duda ninguna de la Iglesia. Pues nadie ignora que desde el primer momento en que se organizó allí el cristianismo los sacerdotes, y principalmente los religiosos que actualmente son detenidos y tratados con tanta ingratitud y acerbidad, aunque impedidos por grandes dificultades, las cuales las creaban por una parte los colonos con su excesivo deseo del oro, y por otra parte los indígenas todavía fieros, sin embargo con gran trabajo consiguieron que no solamente el esplendor del culto divino y los beneficios de la fe católica, sino también las obras y las instituciones de caridad y finalmente los colegios y las escuelas para enseñar las letras a los indígenas y para cultivar las disciplinas sagradas y profanas y las artes liberales y los oficios, abundaran en aquella extensa región.
 
EPÍLOGO
  
29. Oración a la Virgen de Guadalupe por la paz religiosa de México.
No queda más, Venerables Hermanos, sino que imploremos y roguemos a Nuestra Señora de Guadalupe, celeste patrona de la nación mexicana, que quiera, que borradas las injurias que a ella misma se le han inferido, restituya a su pueblo los dones de la paz y de la concordia. Pero si por el secreto designio de Dios, aquel día tan deseado todavía estuviera lejos, llene los ánimos de los fieles mexicanos de todos los consuelos y los fortalezca para luchar por la libertad de la Religión que profesan.
  
30. Bendición Apostólica.
Entre tanto, como prenda y auspicio de las gracias y de Nuestra benevolencia paterna, a vosotros, Venerables Hermanos, a aquellos principalmente que dirigen las Diócesis mexicanas, al clero y a todo vuestro pueblo, os damos con amor la Bendición Apostólica.
  
Dado en Roma, en San Pedro, el día 18 del mes de Noviembre del año 1926, quinto de Nuestro Pontificado. PÍO PAPA XI.

jueves, 19 de julio de 2018

DOS ESCOLIOS SOBRE LA LITURGIA

 
«Los nuevos liturgistas han suprimido los púlpitos sagrados para que ningún malévolo sostenga que la Iglesia pretende rivalizar con las cátedras profanas».
   
[...]
 
«La liturgia definitivamente sólo puede hablar en latín. En vulgar es vulgar».
  
NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA, Escolios a un Texto Implícito, tomo II.

miércoles, 18 de julio de 2018

VIGILIA PRO-ORTEGUISMO EN PERÚ, ORGANIZADA POR COMISIÓN DE ACCIÓN SOCIAL VINCULADA A LA CONFERENCIA EPISCOPAL

Sí, parece noticia falsa, pero NO LO ES. La noticia viene del medio conciliar ACI PRENSA (propiedad del sodalité Alejandro Bermúdez Rosell), así que proviene de una fuente “oficial”.
 
COMISIÓN EPISCOPAL PERUANA ANUNCIA VIGILIA EN APOYO AL RÉGIMEN DE ORTEGA EN NICARAGUA
Por Diego López Marina | ACI PRENSA.
 
José Daniel Ortega Saavedra, dictador de Nicaragua
   
La Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) del Perú organizó una jornada de oración por Nicaragua en la que proponen rezar “por el sufrimiento del régimen” del presidente Daniel Ortega.
 
En su cuenta de Facebook, la comisión dependiente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), convocó la vigilia para el 23 de julio en la embajada de Nicaragua utilizando el lema “Nicaragua quiere Paz”.
   
Invitación a la vigilia organizada por la CEAS peruana en apoyo al régimen de Ortega-Murillo escudándose en el “pedido de oración” que hiciera Francisco I Bergoglio
 
En la publicación, decenas de usuarios denunciaron que la invitación había sido realizada por la embajada nicaragüense en Lima, afín al gobierno. La CEAS lo negó, pero aseguró que con la vigilia pretenden solidarizarse con “el dolor y sufrimiento del régimen”.
  
¡La Vigilia no la hace la embajada, la hacemos los católicos que nos solidarizamos con tanto dolor y sufrimiento del Régimen!”, respondió la cuenta oficial de la CEAS ante el reclamo de varios usuarios.
  
La plataforma internacional CitizenGO denunció este 17 de julio que “en lugar de rezar por el fin de la represión y en solidaridad con la ‘iglesia perseguida’ de Nicaragua”, la CEAS “propone rezar ‘por el sufrimiento del régimen’”.
     
Publicación de la plataforma CitizenGO en reacción a la publicación de CEAS
 
¿Es que no se han enterado que han agredido a un obispo y al nuncio?, ¿es que no saben que hace dos días pegaron un tiro en la cabeza a un joven solo por manifestarse?, ¿es que desconocen que las turbas paramilitares de Ortega están profanando iglesias un día sí y otro también?”, cuestionó la plataforma.
 
Ante las denuncias de represión policial y paramilitar en Nicaragua, que ha cobrado cerca de 300 muertes en los últimos tres meses, la CEAS respondió: “¡Gracias, lo tendremos en cuenta!”.
 
ACI Prensa intentó comunicarse este 17 de julio con María Laura Vargas Valcárcel, Secretaria Ejecutiva de CEAS, pero recibió como respuesta solo una carta titulada “Solidaridad con la Iglesia de Nicaragua”, emitida por la Conferencia Episcopal Peruana el pasado 13 de julio.
  
En la carta se expresa la condena de los obispos “ante la inaceptable represión a las protestas ciudadanas en Nicaragua por manos de agentes militares y paramilitares” ocurrida el 9 de julio en la Basílica Menor de San Sebastián en Diriamba, donde atacaron física y verbalmente al Cardenal Brenes, a Mons. Sommertag y a Mons. Báez, así como a otros sacerdotes que realizaban una visita pastoral en la ciudad.
  
Roberto Morales, Coordinador de la Comunidad Nicaragüense en Perú, dijo a ACI Prensa que recibieron la noticia de CEAS “con bastante sorpresa”, porque les es difícil creer que la Iglesia Católica esté “participando directamente con la embajada de Nicaragua”.
  
A esta vigilia la comunidad nicaragüense no ha sido invitada. Nosotros nos hemos enterado por simple casualidad. Tampoco entendemos cómo la embajada de Nicaragua, que representa a los nicaragüenses, puede hacer una convocatoria sin tomarnos en cuenta. Parece que como no somos afines al gobierno no somos invitados y, definitivamente, por voluntad propia no vamos a participar de ninguna actividad que ese régimen dictatorial esté convocando”, aseguró.
  
Probablemente –continuó– están siendo engañados o no reciben noticias internacionales. No quiero pensar mal de la Iglesia Católica. Nosotros somos católicos practicantes y no nos parece justo que la Iglesia esté apoyando a un régimen dictatorial, asesino y genocida. Estamos sumamente consternados”.
  
Además, Morales dijo que la asociación nicaragüense enviará este 18 de julio una carta a la CEAS y la Conferencia Episcopal Peruana para que aclaren la publicación.
  
Por su parte, María José Guerrero, integrante de la Comunidad Nicaragüense en Perú, dijo que “fue desconcertante ver esa posición de parte de CEAS porque está en total contradicción con la última carta de la Conferencia Episcopal Peruana, en la que condena los actos de violencia de fuerzas militares y paramilitares que son comandados por el gobierno”.
  
Finalmente, dijo que “la Iglesia Católica en Nicaragua se ha mostrado muy clara”, y por lo tanto, no entienden “por qué esta comisión está yendo en contra de sus propios sacerdotes nicaragüenses y de la Conferencia Episcopal Peruana”.
 
Es triste y muy lamentable. En algún momento consideramos que era un error o que los habían mal informado o manipulado, pero nos comunicamos a través de su página web y recibimos esa respuesta clara. Se entiende que apoyan, orando y rezando por el régimen”, lamentó.

JESUITA DOMINICANO APOYANDO EL ABORTO

Como expresa el numeral 968 del Catecismo Mayor de San Pío X, hay cuatro pecados cuya atrocidad es tal que claman al Cielo venganza: el homicidio voluntario, la sodomía, la opresión contra el pobre y defraudarle al trabajador en su salario. El aborto, dentro del género homicidio voluntario, es uno de esos pecados. De hecho, es probablemente la forma de asesinato más atroz e injusta inimaginable, no solamente porque la víctima es incapaz de defenderse o protestar, sino también porque se le priva de la posibilidad de nacer a la vida de la gracia por el Sacramento del Bautismo y adquirir méritos para poderse salvar (los bebés abortados, al igual que los que mueren antes de la edad de razón sin recibir el Bautismo, van a un sector del Infierno llamado el Limbo de los Infantes, donde no ven ni conocen a Dios con efecto sobrenatural, pero no padecen tormento como sí los condenados).
  
Rev. Mario Serrano Marte SJ
  
Pero esto le importa poco y nada al jesuita Mario Serrano Marte (instalado presbítero hacia 1996 con el rito montiniano, por tanto NO ES SACERDOTE CATÓLICO), Director nacional de Trabajos Sociales de los jesuitas en República Dominicana, quien en un vídeo publicado en su cuenta de Twitter el pasado 13 de Julio expresó su apoyo a una marcha de activistas en pro de la legalización del aborto, que se llevó a cabo el día 15 a las 9:00h (hora local), y pedía a sus connacionales que se solidarizasen con dicha causa. El vídeo tiene el siguiente epígrafe:
«Les animo a caminar junto a las mujeres por esta causa que entiendo es justa: #Aborto3causales».
Para colmo de males, Serrano Marte publicó un volante de dicha caminata en favor de “la vida, salud y dignidad de las mujeres”, sin sonrojarse en blasfemar para expresar su apoyo:
«Caminar hoy por la despenalización del #Aborto3Causales está muy cerca del Jesús que ama, acompaña y no condena a las personas en situaciones extremas. Les acompaño con mis oraciones desde Dajabón».
 
En RD, el aborto está tipificado como delito en el Código Penal (ley 550-14) en el artículo 107. Sin embargo, hay un movimiento que pretende legalizarlo en tres causales (embarazo fruto de una violación o incesto, riesgo a la vida de la madre, o presencia de malformaciones incompatibles con la vida en el feto).

Frente a esto, las reacciones no se han hecho esperar: El rotativo dominicano DIARIO LIBRE reseña la respuesta de Jesús Castro Marte, obispo auxiliar de la Archidiócesis de Santo Domingo, vicario territorial de Santo Domingo Norte y rector de la Universidad Católica Santo Domingo:
«La postura del padre Mario Serrano es una postura personalista, de él como persona, pero no es una postura de la Compañía de Jesús, porque el mismo Papa Francisco pertenece a la Compañía de Jesús y es un gran defensor de la vida desde la concepción.
  
Yo pienso que el padre Mario Serrano debe reflexionar sobre lo que ha dicho y debe tratar de dejar de orientar porque eso no es un asunto religioso, sino de la ciencia. Es decir, la ciencia está clara en que la vida comienza en la concepción. Una cosa es su criterio personal, pero no es criterio oficial de la Iglesia, para no confundir a muchos católicos».
Víctor Masalles Pere, obispo de Baní, dedicó al jesuita su homilía dominical:
«Hay un sacerdote jesuita que tuvo la cachaza de apoyar esa marcha y nadie le ha dicho nada y ahí en las redes la gente le está diciendo “¿pero cómo es posible?”, y él decía que es una causa justa la de defender las causales del aborto.
 
Yo le escribí y le dije que yo estaba profundamente entristecido como pastor de escuchar a un sacerdote que fuera capaz de decir una cosa de estas, que me parecía que él estaba completamente desinformado del negocio que eso significa y de la justicia de cada una de las causales y del propósito de esa agenda, la desconoce totalmente y se vuelve un instrumento de esa causa, sin saberlo, queriendo defender la justicia, pero la justicia no es una justicia... sino la que viene de Dios y nunca un profeta puede defender una causa de muerte.
 
Ese es un pobre desinformado, que Dios tenga piedad de él... Hay que tener mucho cuidado, porque así como hay profetas, hay falsos profetas o profetas que no están profetizando lo que Dios les está pidiendo».
Y el presbítero Robert Adriano Brisman Polanco, del movimiento “Cursillos de Cristiandad”, le respondió vía Twitter:
«Cuánta tristeza me provocas, hermano sacerdote, al escucharte defender lo indefendible. Fuiste revestido de una dignidad trascendental para ser guía y pastor del pueblo de Dios, y has traicionado esa dignidad. Eres un falso profeta y eres instrumento de que otras almas se condenen».
 
No es la primera vez que Serrano Marte encabeza los titulares de RD por su activismo social: Desde el año 2013 se hizo notar por su apoyo a la invasión masiva de haitianos y sus críticas a la Junta Central Electoral por la investigación para anular los documentos fraudulentos que muchos de ellos portaban; y en Junio de 2017, fue atracado en el Mercado Fronterizo de Dajabón. En cuanto al aborto, se sabe que desde 2014 ha apoyado su despenalización. Así, pues, nada de extrañar.
  
Todo esto es posible dentro del Club Francisquista, PERO NO SOLO PASA EN TIEMPOS DE BERGOGLIO, tengamos eso presente: En el año 2011, un “conservador” Benedicto XVI se abstuvo de implementar sanciones canónicas contra el presbítero incardinado en la Archidiócesis de Barcelona (España) Manuel Pousa y Engroñat -no solamente abortero, sino casamentero de homosexuales e independentista catalán (siendo irónicamente nacido en Granada)-, quien no sólo admitió apoyar el aborto, sino que presumió de haber pagado dos abortos (igual el propio Arzobispado tampoco se salva, ya que en el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo -donde el Capítulo Catedralicio forma parte del Patronato- hacen abortos TODOS LOS DÍAS), a pesar de estar sancionado con excomunión latæ senténtiæ en el nuevo Código juscanónico:
Código wojtyliano de Derecho Canónico, canon 1398: «Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latæ senténtiæ»,
que sigue más o menos el Canon 2350 del Código Pío-Benedictino:
Código pío-benedictino de Derecho Canónico, canon 2350, §1: «Los procurantes del aborto, sin exceptuar la madre, si llegare a efectuarse, incurren en excomunión latæ senténtiæ reservada al Ordinario, y si son clérigos, además serán depuestos».
  
Pero no nos extrañemos en nada si en vez de excomulgar a este impresentable jesuita, apologista de la Cultura de la Muerte y antipatriota (la marcha la organizaron el 15 de Julio, aniversario de la muerte de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria Dominicana), lo absuelven y lo promueven a obispo: Para los mitrados de la Jerarquía apóstata, mientras se apoye el Vaticano II, no hay problema en que el clero conciliar y rallié diga y haga cuanta barrabasada les venga en gana. Igualmente, la Secta Deuterovaticana es un producto de las calderas más profundas del Infierno, Y ALLÁ TENDRÁ SU FIN.

A los hermanos de República Dominicana, les dirigimos unas palabras: Vuestro país, que está consagrado al Señor desde vuestro nombre, se encuentra bajo asedio de las potestades masónicas que gobiernan las naciones, y vuestro presidente Danilo Medina es una marioneta de ellos como lo es Mauricio Macri en Argentina. Él ha tenido dos veces el proyecto de penalizar el aborto, y no lo ha querido firmar. Huid también de los engañadores con sotana, como lo son Mario Serrano Marte SJ y Ramón Rogelio Cruz Fermín ex-SDB, que siguiendo a Bergoglio y su corte pretenden abrirle puertas a los enemigos de Dios por pretexto de misericordia. Velad y resistid con denuedo, y que Nuestra Señora de la Altagracia y Santo Domingo de Guzmán os protejan y sostengan en esta nueva lucha que se levanta en vuestro país.

JORGE RONDÓN SANTOS
18 de Julio de 2018
Fiesta de San Camilo de Lelis, Sacerdote y Confesor; y aniversario del Alzamiento Nacional en España.

martes, 17 de julio de 2018

LA MUERTE DEL CALENTAMIENTO GLOBAL (Y LA DE CIERTA GEOPOLÍTICA)

Traducción del artículo publicado por Massimo Lupicino en CLIMATE MONITOR. Imagen propia.
 
  
El Calentamiento Global Antropogénico está muerto. Deja un ejército de políticos salvamundistas, ambientalistas millardarios, científicos reclutados y activistas desesperados que al ilustre desaparecido han dedicado las mejores décadas de su vida. Arruinando las vidas de los otros.
  
EL DECESO
Incertidumbre hasta lo último sobre las reales condiciones del enfermo. Que no las pasaba bien, se sospechaba: los medios del mainstream le dedicaban siempre menos espacio. Justo algunos renglones, o algún filme indistinguible de los últimos veinte años: roba di repertorio. En los últimos meses, todavía, la situación se precipitó. Antes el retiro de Estados Unidos de la COP21 parisina, después la evidencia inconfutable del desastre económico regalado por aspas y páneles. Finalmente la creciente facilidad con la cual los rivales inferían sobre el rey agonizante: bajo la forma de estudios, artículos y opiniones que osaban recontar una historia diferente, y que increíblemente encontraban espacio creciente en los medios menos asertivos a la causa.
  
La prueba definitiva de la acaecida desaparición está en la truncada participación en las reuniones que cuentan, aquellas en las cuales el difunto recitaba la parte de la estrella indiscutida: excluído del G7 y posticipado al otoño de 2018 a modo de evento lateral, y a propósito desapareció de la agenda del Bilderberg 2018: una diagnosis de muerte cierta debida a múltiples causas.
  
DIAGNÓSTICOS ERRADOS
La causa de deceso más obia está en la serie de previsiones de muerte inminente por calor. Todas erradas. No solo en la fría evidencia numérica de la cual hemos hablado tantas veces, la última pocos días ha. Pero sobre todo en la cotidianidad del señor Rossi: el terrible Cambio Climático ha trastornado nuestras vidas en tal forma que… todo está como siempre: en invierno se esquía, y en verano se va al mar sobre las mismas playas frecuentadas por nuestros antepasados. El casquete ártico existe todavía, y los osos polares se la pasan buenísimo. El Sahara no ha engullido el Sur italiano, muy por el contrario, está retrocediendo y reverdece.
  
El médico ha errado todos los diagnósticos y las previsiones, confundiendo la fisiología por la patología.
  
FACTURAS INÚTILES
El segundo factor es puramente económico. Nos habían vendido que las energías alternativas habrían regalado un futuro verde y económicamente sostenible. Nada más falso: nos han regalado un presente hecho de facturas energéticas caras como el fuego de Prometeo para sostener “cuentas de energía” [pagos por consumo diferido de energía producida en el  hogar, N. del T.] que han cubierto el territorio de páneles y molinos de viento altamente ineficientes, y generosamente remunerados. Mucho menos se ha reducido el componente de energía generada por hidrocarburos. Por el contrario, se la sigue subvencionando para mantenerla con vida, so pena de aniquilación de la producción industrial por falta de un suministro energético seguro y constante en el tiempo. El desastre de la Energiewende alemana, y la carrera presurosa por aprovisionamiento de gas ruso es la piedra de toque de la distancia entre los vaticinios delirantes de un ambientalismo embaucador y las reglas básicas de una economía moderna y desarrollada.
  
MUERTE VIOLENTA
El golpe de gracia al noble difunto ha venido por una muerte violenta. Simbolizada por el último G7 devenido en una trifulca de cantina, si no, en una reunión de condominio fantozziana entre blandos líderes globalistas en chinelas y bata de satín, y nuevos bárbaros soberanistas armados de sillas y otros objetos contundentes.
  
El origen de todo, para variar, es la geopolítica. Y el petróleo: el shale oil que ha transformado a la USA en el primer productor mundial de oro negro. El neo-estatus de exportador de hidrocarburos ha cambiado radicalmente las prioridades geopolíticas a estrellas y franjas. La agenda verdísima de la administración Obama atenía la función doble de sustraer a Europa de la influnencia rusa en nombre de una fantasmagórica independencia energética en todo desentendida de la competitividad de la manufactura europea. La de Trump mira a obtenere el mismo resultado: pérdida de competitividad europea y separación de la Rusia, pero en forma radicalmente opuesta, a saber: constriñendo a la Europa a ingurgitar los hidrocarburos estadounidenses pagándole mucho más que lo que a los rusos, so pena de sanciones draconianas sobre sectores vitales como el de la producción automovilística.
  
En un contexto similar, el Calentamiento Global no sirve más. Por el contrario, es solamente dañoso porque contrasta con la necesidad europea de importar hidrocarburos a bajo costo, y la norteamericana de exportar los suyos al costo que sea.
  
INCAPACIDAD DE ADAPTACIÓN
En este ambiente completamente cambiado, los cansados líderes globalistas se mueven como dinosaurios post-asteroide. Su sueño utopístico, todo green-economy, sincretismo, climatismo e inmigracionismo, se derritió como el truco de un payaso ante la evidencia de sus fracasos, la locura de sus construcciones deshumanas y la intradependencia de enemigos aguerridos y armados con argumentos mucho más eficaces.
  
La caída del ceño fingido del presidente canadiense, el estupor indignado del presidente francés tan parecido al de Ceaușescu sobre el balcón, la mirada vítrea de la canciller alemana, el insolente Trump rodeado de personajes en busca de autor en la imagen caravaggesca que ha dado la vuelta al mundo. Son instantáneas que señalan en modo indeleble la caída ruinosa de todo un sistema de poder para el cual el Calentamiento Global ha representado solo una muleta ideológica paracientífica y falsamente humanitarista.
  
Y como tal muere el Calentamiento Global: como el héroe de una ideología que hasta ayer parecía invencible, y hoy aparece en toda su distópica insensatez. Y poco importa si el héroe de ayer muere acuchillado en una trifulca de cantina o defenestrado durante una reunión de condominio fantozziana: el Calentamiento Global muere por inútil, inservible y ridículo a los ojos tanto de los patrones de ayer, como los de los bárbaros de hoy.
  
Ninguno sentirá la ausencia, precisamente comenzando por aquellos que lo han usado para sacar un provecho político o económico. Mas una cosa es cierta: cualquiera que sea el futuro que se prepara para nosotros, estaremos igualmente expectantes por nuevas construcciones ideológicas, y nuevas columnas sobre las cuales erigirlas. En una réplica infinita de soluciones aparentemente milagrosas que beneficien a una parte perjudicando a la otra. Excepto ocultarse, para luego renacer ahora bajo una forma diferente, pero igual: muerto un Calentamiento Global, simplemente se hará otro.
  
Ha muerto el Calentamiento Global. Viva el Calentamiento Global.

HUNGRÍA LEGISLA PENALMENTE CONTRA LA INMIGRACIÓN ISLÁMICA

Traducción de la noticia publicada por Luis Dufaur en AS CRUZADAS (Brasil).
 
Sesión del Parlamento húngaro

El Parlamento húngaro aprobó el 20 de Junio una serie de normas legales que permitem la apertura de procesos penales contra personas u organizaciones que provean ayuda a inmigrantes ilegales, informó la agencia Reuters.
  
El proyecto de ley fue aprobado por el 80% de los parlamentarios (160 contra 18) y castiga hasta con un año de prisión a los que ayudaren a los inmigrantes ilegales, aumentó el diario parisiense “Le Figaro”.
 
La iniciativa legal es conocida como “Stop Soros”, en alusión al millardario de origen húngaro [de ascendencia judía, N. del T.], George Soros, que financia muchas de esas oenegés y orquesta una inmigración de masa a la Unión Europea.
  
Las leyes ponen límites a la influencia en la Hungría de oenegés sostenidas del exterior por algunos cresos que financian causas de izquierda en el mundo.
  
Las leyes húngaras también suscitaron innúmeras protestas de la Unión Europea (UE). El gobierno magiar aguarda que la Comisión Europea, cúpula de la UE, inicie procesos de retaliación.
 
El Consejo de Europa y la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE) ya habían denunciado los proyectos de ley como “arbitrarios” y contrarios a los reglamentos europeos.
 
En Moscú, Putin se frota las manos, ya pensando en engullir más fácilmente la valiente nación húngara. Ella no posee recursos proporcionados para defenderse de la presión de la UE, de ONGs u de macrocapitalistas izquierdistas.
  
El ministro del Interior Sándor Pintér defendió las leyes, diciendo que “el pueblo húngaro aguarda a justo título que el gobierno utilice todos los medios necesarios para combatir la inmigración ilegal y las actividades que la favorecen”, escribió Reuters.

Los flujos migratorios son estimulados por el Corán, que considera la ocupación “pacífica” como acto meritorio de “guerra santa”.
  
“El conjunto de leyes, agregó, busca un objetivo: calificar como delito penal la organización de la inmigración ilegal. Nosotros queremos aplicar estas leyes para evitar que Hungría se torne un país de migrantes”.
  
El Parlamento también aprobó una enmienda constitucional que prohíbe que una “población extranjera” se instale en el país, buscando contrariar así la “política de cuotas” que la Comisión Europea quiere imponer a los países miembros de la UE.
   
De acuerdo con estadísticas oficiales, el cerramiento del país a las oleadas migratorias provenientes de Oriente Medio y de África limitó a 3.555 el número de los refugiados en la Hungría, país de diez millones de habitantes. Un número muy inferior a los millones que se establecieron en la Alemania.
   
Por las nuevas leyes, la defensa de la cultura cristiana será una obligación para todos los organismos del Estado, subrayó “Le Figaro”. Hungría acoge los inmigrantes cristianos y los miembros de minorías húngaras residentes en el exterior.
   
Para las izquerdas, la aprobación del Parlamento suena como una provocación de Budapest, en cuanto el Papa Francisco celebra la Jornada Internacional de los Refugiados (20 de Junio).
   
La eurodiputada liberal Sofia in ’t Veld [del partido holandés Demócratas 66 y de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa, N. del T.] atentó oponer los textos legales al cristianismo sofismando: “[el primer ministro] Orbán siempre se refiere a los valores cristianos. Mas, ¿no es deber cristiano ayudar a los necesitados? ¿Cómo se puede ser criminalizado cuando la gente es cristiana y ayuda a los otros?”, citó la agencia “Euronews”.
    
La eurodiputada, que evadió decir si es cristiana [es humanista secular -atea-, genderista y homosexualista radical N. del T.], tal vez olvidó aquello que está grabado a fondo en la memoria histórica del pueblo húngaro: la invasión y ocupación del país por los musulmanes turcos entre 1541 y 1699.
   
Sólo una guerra de quince años –emprendida por la Santa Liga creada por el Papa Inocencio XI y con el destacado heroísmo del Rey de Polonia, Juan Sobieski– consiguió mandar los invasores de vuelta para su país.

Entrada de Carlos V de Lorena al Castillo de Buda. (Gyula Benczúr, óleo sobre lienzo. Galería nacional húngara, Budapest)
   
Por eso, la población húngara quedó reducida a la mitad después de los feroces años de la guerra. Y con toda razon no quiere que se repita la lección enseñada por la Historia, maestra de la vida.
   
Apenas una diferencia: cuando los turcos musulmanes invadieron Hungria, 90% de su población habíase convertido en protestante. Y el triunfo de las hordas anticristianas fue fácil.
   
Hoy es una nación mayoritariamente católica, y el agresivo islamismo encuentra grandes oposiciones en el pueblo.

NOVENA EN HONOR A SANTA ANA, MADRE DE LA VIRGEN MARÍA

Adaptación de la Novena publicada en Valencia en el siglo XVIII por un devoto de Santa Ana; los Gozos son de autoría del Padre Antonio Garcés Maestre OP. Tomada de UT QUIS FIDELES INVENIATUR.
  
NOVENA EN HONOR A SANTA ANA, MADRE DE LA VIRGEN MARÍA
  

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ADORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y ACTO DE CONTRICIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Adórote, bendígote y alábote, Santísima e Individua Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, en quien espero, y a quien amo sobre todas las cosas, a quien adoro, venero y reverencio, con toda mi alma, potencias y sentidos, vida y corazón. Me pesa una y mil veces haber ofendido a mi Dios. Confiado en tu divina bondad, espero alcanzar de tu misericordia el perdón de mis pecados, y la gracia de la perseverancia final, para que después de esta vida mortal, merezca mi alma gozar eternamente de ti en la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.
 
DÍA PRIMERO - 17 DE JULIO
PRIMER GOZO: SER ESCOGIDA PARA SER MADRE DE LA MADRE DE DIOS
Considera, alma mía, cuán grande sería el gozo que tuvo Santa Ana, cuando después de tan larga y conocida esterilidad, tuvo celestial revelación de que sus oraciones eran oídas, y que por tanto sería madre de la mejor hija que hubo en el mundo. ¿Has visto un campo, después de un largo y triste invierno, reverdecer en la primavera tan vistoso que parece estarse riendo y recibiendo alegría? ¿Pues cual no sería el gozo de aquella dama, cuando, en el invierno de su edad, conoció que ella reverdecería fecunda a pesar de su esterilidad envejecida? ¡Cómo alabaría al Altísimo! ¡Cómo le ofrecería ya desde entonces el fruto de su vientre! ¡Cómo se olvidaría ya de su oprobio, que el cielo remediaba con tal fruto de bendición y santidad! Sería la madre de la Santísima Virgen María, ¡Ella sería su hija! Admitid, santa gloriosa, mi alegría por vuestro gozo. Hacedme participante de él, alcanzando fecundidad también a mi alma, fecundidad en buenas obras y en el servicio a Dios Nuestro Señor.
  
PRIMERA VIRTUD: FE ADMIRABLE
Pondera, alma mía, cuán firme y segura la Fe de la gloriosa Santa Ana. No sólo creyó todos los misterios divinos revelados a su pueblo, sino también la revelación del ángel que, de parte de Dios, le anunció la hija que de sus entrañas -hasta entonces estériles- había de nacer. La experiencia de tantos años hacía parecer imposible la promesa y perder la esperanza de verla cumplida. Pero esta hija de Adán creyó, y con Fe viva, nada dudó. Esta Fe sí que fue como el grano de mostaza; por eso de ella nació el más hermoso árbol: María Santísima, en cuyos ramos y brazos no descansaron sólo los ángeles del cielo, sino el mismo Dios de los ángeles cuando se hizo hombre. Aviva, alma mía, tu Fe, y júntale buenas obras para que no sea una Fe muerta. Si es poca, ayudad, Santa gloriosa, mi Fe, para que sea tal que mueva montañas.
 
Rezar un Credo, Padre Nuestro y Ave María. Luego decir 3 veces: “Santa Ana, socorred a los miserables”.
 
ORACIÓN PARA PEDIR LA GRACIA QUE SE DESEA OBTENER
Gloriosísima Señora Santa Ana, madre de la Madre de Dios, poderosa intercesora nuestra y refugio seguro de los que a vos recurren. Yo me gozo en tu honor. Estimo que sea tanta vuestra excelencia, tan sublime vuestra dignidad, y vuestro poder tan admirable, que no puedan dejar de ser también entrañas de piedad y misericordia las vuestras, pues engendraron a la Madre de Misericordia. Por eso recurro a Vos, confiado, pidiéndoos de todo corazón me recibáis bajo vuestro amparo. Alcanzadme Fe viva, Esperanza firme y Caridad perfecta, pureza de alma y de cuerpo, devoción cordial a vuestra santísima hija: la Virgen María Señora Nuestra, deseo eficaz de servir a Dios, dolor muy verdadero de haberle ofendido y propósito de enmienda. Haced que este propósito me acompañe hasta la hora de mi muerte, y en ella alcanzadme victoria contra las tentaciones del demonio y la gracia de la perseverancia final. También os pido que empeñéis vuestra especial intercesión para que consigáis la merced que de vos pretendo en esta novena. [Pedir aquí la gracia que se desea]
  
Mostrad, Santa gloriosa, la eficacia de vuestro patrocinio en procurar el buen despacho de mis peticiones. No atendáis a lo poco que yo merezco, sino a lo mucho que vos podéis. Favorecedme con aquella misma instancia con que pedíais al Señor el remedio de vuestra esterilidad. Por aquel gozo con que entendisteis ser vuestra oración oída, oíd ahora mis oraciones. Por aquella confianza y autoridad de madre de la que lo había de ser del mismo Dios, interceded ante vuestra hija santísima. ¿Qué le podéis vos pedir que no tenga buen despacho de parte de Ella? ¿Y qué memorial vuestro puede Ella presentar a su Hijo, vuestro Nieto Santísimo, a que Él no quiera convenir? ¡Qué falta, pues, gloriosa Santa Ana, sino que vos queráis interceder!, pues para qué os hizo Dios tan poderosa sino para remedio de los atribulados que acuden a vuestro amparo. Valedme pues, Santa poderosísima, que en vos confío. Valedme para crédito de vuestro poder, para honra de vuestra Hija y de Nuestro Señor Jesucristo, vuestro Nieto. Valedme para que vuestro nombre sea cada más conocido y acudan a vos todos aquellos que tanto necesitan de vuestro amparo. Bien sé que no merezco vuestro valimiento, pero será ilustre misericordia vuestra atender a mis súplicas sin haber en mí merecimiento. Y espero, que luego de ayudado por vuestra intercesión, os sepa vivir agradecido. Amén.
 
GOZOS PARA HONOR DE SANTA ANA
   
Dulce madre de María,
Amorosa protectora:
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía
.
   
La Suprema Trinidad,
La llena de bendiciones.
Benditas las oraciones,
Que alaban la gran bondad.
Su amor encanta, enamora,
Al que en su piedad confía.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
   
Ana, “Gracia” significa,
Según enseña la Glosa;
Su alma feliz y dichosa
Con gracias Dios magnifica:
Su Hija le es honradora,
Tesoro, y Tesorería.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
  
A María diste el ser,
Y los naturales dones;
Y buenas inclinaciones
De piadosa en proteger:
De amorosa Defensora,
Con ternura y melodía.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
    
En las Entrañas cerrada
Llevaste a María rosa;
Os dio Santidad hermosa,
Como olor, flor ocultada:
La diste leche, Señora,
Tres años de noche y día.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
  
Vuestra hija muy amada,
En el templo presentaste.
Con ella a Dios aplacaste,
Y su justicia enojada.
Tú serás mi bienhechora,
Mi dulce bien y mi guía.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
  
Con sólo este don precioso,
Ofrecisteis más a Dios,
Su padre Joaquín y vos,
Que todo justo glorioso.
Más que todos atesora,
Gracia y santidad María.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
  
Es Nieto Jesús querido,
Es Joaquín amado Esposo,
San José Yerno dichoso,
Yo vuestro favorecido:
Os alaba, y os adora
Mi gratitud, Madre mía.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
    
A una leve insinuación,
De su Madre Limosnera,
María su Tesorera
Lo hace con admiración:
Ahora que en el Cielo mora,
¿Lo que pide negaría?
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
     
Cuanto Santa Ana desea
A favor de sus amantes,
Su Nieto Jesús cuanto antes
Decreta luego: “Así sea”:
Sednos vos la intercesora,
Sed nuestra eterna alegría.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
 
Santa Ana, por vuestro amor,
Conseguidnos en la muerte,
Gracia, paz y buena suerte,
Por María, vos y el Señor.
Pues sois la consoladora,
En la última agonía.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
  
Tenedme siempre en memoria,
En la celestial morada.
Mi alma está enamorada,
De vos que estáis en la gloria.
Mi amor que suspira y llora,
Quiere haceros compañía.
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía.
   
Dulce madre de María,
Amorosa protectora:
Ahora y en la última hora,
Sed, Ana, abogada mía
.
  
℣. Ruega por nosotros, bienaventurada Santa Ana.
℞. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
        
ORACIÓN
Omnipotente y misericordioso Dios, que proporcionando siempre a los hombres los medios de salvación y de consuelo, llenasteis de tanta gracia, dulzura y suavidad los nombres de Jesús, María y José, Joaquín y Ana, a favor de los que, por reverencia a tan soberanos nombres, los pidiesen el remedio de sus necesidades y consuelo en sus aflicciones: Os suplicamos rendidos que a todos los que con Fe, amor y devoción, invocaren tan augustos nombres, les concedáis en esta vida los dulces consuelos de tu divina gracia, y en la otra reciban el Cielo como premio. Por Cristo Señor Nuestro. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO - 18 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
SEGUNDO GOZO: CONCEBIR A LA VIRGEN SANTÍSIMA
Considera, alma mía, cuál sería el gozo de Santa Ana en aquella dichosa hora en que, en su vientre, a un tierno cuerpecito de niña se unió la santísima alma de la “Señora concebida sin pecado original”. ¡Cómo llenaría Dios de júbilo y de gozo a Santa Ana en aquel punto, en el cual la hizo concha de tan preciosa perla, y sagrario de tan venerable y santa reliquia! ¡Con qué inefable consolación bañaría el Cielo a Santa Ana, cuando empezó a rayar la aurora del “Sol de Justicia”! ¡Oh, qué secretos y qué misterios en el vientre de Ana! Tesoro guardado por los ángeles y admirado por los más soberanos espíritus. ¡Y cómo es posible que tan altos misterios, dejasen de redundar grandes afectos en la santa, y que con tan gran tesoro, dejase ella de participar de esas riquezas! Alégrome, Santa gloriosa, de vuestra gran ventura. Vos sois aquélla a quien el Artífice Soberano escogió para vaso de honra excelsa, pues encerráis la más pura criatura entre las humanas, únicamente Ella preservada de la mancha del pecado. Alcanzadme gracia del Señor, y que alegre de servirle, huya de adquirir en mi alma cualquier género de culpa.
 
SEGUNDA VIRTUD: ESPERANZA FIRME
Pondera, alma mía, cuán segura e invencible fue la esperanza de esta gloriosa santa. Los años iban pasando como las olas, más todas quebraban en el risco firme de su esperanza en Dios, nunca vacilante. Por eso vio tan bien logrado el fruto de esta confianza, porque la tuvo en Dios tan segura. Esperaba fruto de su vientre, y tuvo tal fruto cual no lo esperaba. Como la flor de su esperanza, ni con las tempestades del tiempo, ni con los imposibles humanos, llegó a caer, por eso fructificó admirablemente. ¿Quién dijera que la despreciada, estéril e infecunda, había de tener fecundidad tan bien lograda? Lo cierto es que puede mucho ante Dios la esperanza firme en su bondad y misericordia. En Vos, Señor, únicamente confío, por más que el mundo y el demonio eternamente se opongan. Sois Dios y Padre, habéis de tener misericordia. Os lo pido por los merecimientos e intercesión de la gloriosísima Santa Ana.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA TERCERO - 19 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
TERCER GOZO: SU FELIZ PARTO
Considera, alma mía, el inefable gozo que tendría la señora Santa Ana en su feliz parto, en el cual dio el mundo, no a Isaac: sonrisa de su madre Sara, sino a la Virgen María, alegría del mundo entero. Si en el nacimiento del Bautista se alegraron muchos, según la promesa del ángel, ¡cuántos más se alegrarían en el nacimiento de la Santísima Virgen, y cómo este gozo cubriría a la felicísima madre, Santa Ana! Ella fue sin duda el monte que destiló dulzura, porque de ella salió la dulcísima Virgen María, a quien la Iglesia llama “dulzura nuestra”. Si todas las madres, como dice Cristo, se olvidan de sus dolores luego del nacimiento de sus hijos, y se alegran “porque ha nacido un hombre”, cuál no sería el gozo de esta madre admirable, viendo nacer de sus entrañas a aquella niña, de la cual había de nacer en el mundo el Hombre Dios. Sea para bien, dichosa madre, Santa Ana, el suceso felicísimo de vuestro parto. Para bien nuestro y de todo el mundo, pues estamos en obligación de honraros, gracias a vos tenemos a María. A honra de tan célebre y deseado nacimiento de “la Emperatriz de cielo y tierra”, hacedme la merced de que sea participante de vuestro gozo, loando al Altísimo en agradecimiento por haberos otorgado las peticiones que os tengo encomendadas.

TERCERA VIRTUD: CARIDAD ARDIENTE PARA CON DIOS
Pondera, alma mía, cuán ardiente fue la Caridad y el amor de nuestra santa. Veíase tan obligada con los favores celestiales, que no podía su espíritu dejar de amar al autor de ellos. Veíase madre de la que había de serlo del “Amor Perfecto”, y no podía dejar de emplear en el amor a Dios todos sus afectos. Por eso su gozo y toda su alegría venían a parar en loores al Altísimo, en darle honra y gloria por todo, y en engrandecer su Santo Nombre. ¡Oh, cómo es cierto que sólo en Dios hay verdadera alegría, y sólo los que aman a Dios de todo corazón viven consolados! Las alegrías del mundo vienen siempre llenas de pesares, porque en el mundo no hay alegría verdadera. Sólo quien ama a Dios de todo corazón, lo tiene lleno de alegría, porque Dios es su fuente y su perenne manantial. ¡Os amo, Dios mío, de todo corazón! Y si aún no os amo de todo corazón, Vos, por la intercesión de Santa Ana, concededme vuestro amor, un amor grande, fervoroso y ardiente, un amor que me posea, que me inflame y me consuele. Amén.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días. 
      
DÍA CUARTO - 20 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
CUARTO GOZO: EN LA RECREACIÓN O TRATO CON SU HIJA
Considera, alma mía, el inefable gozo que tuvo Santa Ana en la recreación con María, en pasar momentos con su santísima hija. ¡Qué alivio y alegría en el trato con aquella niña, cuya conversación buscaban los mismos ángeles, suspensos y admirados! ¡Qué ventura tan hermosa, el recibir obsequios de madre, de parte de la niña que es servida por los celestiales espíritus como su señora! ¡Oh, dichosa familia, y bienaventurada Santa Ana! Las otras santas son conocidas, o por las espadas, o por los instrumentos de sus martirios: A Santa Ana se le conoce por tener en sus brazos y llevar de la mano a María Santísima. ¡Oh cuánto me alegro, santa gloriosa, de que sea tan digno de honor “el báculo de vuestra vejez”, y tan sublime “el cetro de vuestro poder”, ya que tenéis de vuestra mano a la “Señora del Universo”! Pídele que Ella me tenga de su mano, y que juntamente con vos, interceda en mi favor delante del Altísimo.
   
CUARTA VIRTUD: CARIDAD COMPASIVA CON EL PRÓJIMO
Pondera,, alma mía,cómo no sólo a su benditísima hija sustentó la gloriosa Santa Ana de su propia sustancia, sino también a los pobres y necesitados, con los cuales gastaba la tercera parte de su hacienda. Ella fue la mujer que abrió libremente las manos a los mendigos, y dio a los pobres el mismo cuidado que a los domésticos, porque las larguezas de sus limosnas convertían en domésticos a los extraños. Tuvo tantas veces en su regazo, y llevaba a su pecho, a la que había de ser “Madre de misericordia”, que no podía dejar de pegarse a su corazón el fuego de la Caridad y ser caritativa. Había recibido tan abundantes gracias y dones del Señor, que no era mucho que agradeciese a Dios los beneficios, en haciendo el bien a los pobres. También yo, gloriosa Santa Ana, soy pobre, y necesito de vuestro patrocinio. Vos ahora sois más poderosa aun y comprensiva. Por limosna os pido que remediéis y despachéis la comisión, la gracia que os tengo encomendada.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA QUINTO - 21 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
QUINTO GOZO: EN LA PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO
Considera, alma mía, cuál no sería el gozo de Santa Ana cuando presentó en el templo a su santísima hija a la edad de tres años. Si no fuera tal madre, muy excesiva pena sentiría al quitar de sí una hija de tanto agrado, y tan dotada de bienes de gracia y de naturaleza. Mas no fue así con nuestra santa, pues si bien sentía el apartamiento de criatura e hija tan amable, con todo, mayor era el gusto de dedicarla a Dios, como lo había prometido. Sabía que Dios estima lo que se le da, no con tristeza y necesidad, sino con alegría, y mucho alegrábase de tener don tan excelente para ofrecer a Dios. Cuál sería, pues, el júbilo de su corazón, cuando veía con qué gracia y ligereza subía su bendita hija los escalones, las quince gradas del Templo, con la admiración del sacerdote. Cuál su consolación, viendo cómo aquella pequeña y casta tórtola, escogía ya desde entonces para sí un nido junto a los altares del Señor. Más tarde, vendría Ella misma a ofrecer, el día de su purificación, a su preciosísimo Hijo, Jesucristo. Las prendas que ya desde entonces campeaban en aquella niña la admiración del sacerdote y de los ministros, el agrado que con tal don era recibido por el Altísimo, y los sublimes misterios que en aquella ocasión tenían principio, eran eficaces motivos para un superior júbilo en el corazón de Santa Ana. Y tú, alma mía, ya que no tienes don tan excelente para ofrecer a Dios, aprende a dedicarte con todas tus potencias a su servicio, como quien sirve a buen Señor.
    
QUINTA VIRTUD: ORACIÓN CONTINUA Y FERVOROSA
Pondera, alma mía, cómo la gloriosa Santa Ana fue continua y fervorosa en el santo ejercicio de la oración, como ni lo fue esa otra madre, la de Samuel, por más que su fervor fuese notado por el Sumo Sacerdote. Baste decir, que por oraciones continuas alcanzó del Señor el remedio de su esterilidad, en una hija tal como la Virgen María. Por eso la dedicó luego al Templo, en donde la niña se diese toda a la oración y a las alabanzas divinas. Quiso, con la oración de su hija, suplir y ayudar a la suya, para que fuese mejor aceptada. Ella, entretanto, habiendo antes hecho un templo de su casa, consideraba frecuentemente los misterios que en ella se obraban, ordenados a la Redención del género humano, pues en aquella sagrada casa nació la que debía ser “Madre del Redentor del mundo”. Oh, cómo la consideración de ciertos secretos, que es creíble le fuesen revelados, elevaría su espíritu a alabar a Dios, porque la hizo participante, y tan próximamente llegar a tan altos misterios. Oh tú, alma mía: ¿Qué haces que ya no das frutos, y crees y veneras todos estos pasados misterios? Considéralos y medítalos frecuentemente, o con la Santísima Virgen en el templo de Dios, o con Santa Ana en tu casa. Concluye tu oración pidiendo a la santa que en la suya, se acuerde de la necesidad que padeces y que le tienes recomendada.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA SEXTO - 22 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
SEXTO GOZO: MORIR EN LOS BRAZOS DE SU HIJA
Considera, alma mía, cuan excesivo sería el gozo de Santa Ana, quien según graves autores afirman, murió en los brazos de su santísima hija. No es creíble que tan buena hija faltase a su madre en aquella hora, ni que Dios negase a tan buena madre la consolación de morir en los brazos de su hija. ¿Cómo huirían lejos de aquella casa los demonios, estando allí la Virgen, Nuestra Señora? De lejos, y de bien lejos, verían los hechos, por ser apartados por la virtud divina. Veis aquí la ventura de Santa Ana: Ser asistida en los brazos de la Santísima Virgen en aquella hora. Santa Ana tenía derecho a este favor por ser la madre de María. Por eso, santa mía, vos sois abogada para la buena muerte, porque vos, felicísima, ya tuvisteis esa dicha. Vuestra alma se vio primero en “el cielo del seno de María”, antes de bajar al “seno de Abraham”, y esperar que se abriesen los Cielos luego de la muerte de Cristo. Oh, si yo pudiera morir con la misma muerte de esta santa matrona. Ojalá mis novísimos fuesen semejantes a los suyos.
  
SEXTA VIRTUD: CASTIDAD CONYUGAL
Pondera, alma mía, cómo fue perfecta la castidad conyugal de Santa Ana, matrona ejemplarísima. Ella fue, aquella en quien descansaba confiado el corazón de su esposo. Así fue conveniente para que “la Virgen de las Vírgenes”, María, tuviese por madre una persona no menos casta que Ella. Por eso Santa Ana mereció ser la tierra del cultivo de la más cándida azucena de pureza que se dio en nuestra tierra. Por eso también mereció al morir y salir de este mundo, ser confortada con el virginal olor de este lirio que tuvo a su lado. Santa Ana nunca deseó fecundidad con otro fin que el de la mayor gloria del Altísimo. Nunca, ni entre los oprobios de la esterilidad, hubo algo que manchase en lo más mínimo la pureza de su proceder. Cuál no sería aun mayor su pureza luego, al nacerle su benditísima hija, cuando los rayos de la pureza de María reverberaban en el cristal de su alma. ¡Oh virtud de la pureza, cómo agradas al Altísimo! ¡Oh, castidad matrimonial bien guardada, cómo te asemejas a una virginal pureza! Alcanzadme, gloriosa Santa Ana, esta delicadísima virtud, ya que sois la madre de “la Reina de las vírgenes”. Pegad a mi alma el olor de esta virtud, para que yo, en vuestra casa, donde nació la Virgen más pura, pueda al menos ser un esclavo deseoso de seguirla y de imitarla, para que merezca la dicha de ver a esta soberana Señora después de muerte, ya que no puedo antes de ella.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.
     
DÍA SÉPTIMO - 23 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
SÉPTIMO GOZO: VER POR PRIMERA VEZ A SU NIETO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Considera, alma mía, cuán incomparable sería el gozo de Santa Ana cuando por primera vez vio a su nieto benditísimo, fuese aún en vida (como lo sientan graves autores), fuere después de su muerte cuando Nuestro Señor bajó al seno de Abraham. Dice Aristóteles que entre abuelos y nietos acostumbra naturalmente ser más excesivo el amor. Yo no puedo decir que Nuestro Señor amara más a Santa Ana que a su Madre, o que Cristo haya sido más amado por su abuela, Santa Ana, que de su Madre Santísima. Pero de cualquier manera, bien se ve el grandísimo amor de Santa Ana hacia Jesús. ¡Llamar “nieto” al mismo Dios, y oír de su boca el amoroso nombre de “abuela”! ¡Oh ternura, oh consolación! Suponiendo que Santa Ana haya visto a su nieto luego de la Cruz, cómo parecería ya un Cielo abierto, aquella subterránea cárcel del Limbo de Abrahán con la visita del alma del Redentor. Cuando en el día de la Resurrección, con la confianza de abuela, ella tocase las llagas de sus pies y de sus manos, y bebiese en la dulzura de su costado, ¡cómo daría entonces por bien empleado el tiempo del oprobio de su esterilidad, y la aflicción de su esperanza dilatada! Era Cristo el ardiente deseo, o el deseado incesante, no sólo de los collados eternos, sino de todas las gentes, y por eso fue necesario que Él, ¡hasta de su abuela, Santa Ana!, fuese deseado como una prolongada esperanza. Más por fin, llegó el día, y la esperanza se convirtió en realidad, la pena en júbilo y la aflicción en gozo: El nacimiento del Redentor. Mil parabienes os doy, matrona santa, por vuestra buena fortuna. Y ya que estáis tan favorecida, como próxima a vuestro Nieto santísimo, acordaos de los que a vos recurren, y emplead vuestro poder en amparar a vuestros devotos.
  
SÉPTIMA VIRTUD: PACIENCIA INVICTA
Pondera, alma mía, la invicta paciencia de Santa Ana, no sólo en los trabajos ordinarios, que es fuerza acompañen a una madre de familia, sino muy particularmente en las angustias de su esterilidad. esterilidad era en aquel pueblo el mayor oprobio. Porque como se esperaba que de aquella nación nacería el Hijo de Dios, si alguna casada era infecunda, se la tenía por reprobada por Dios, pues ella era entonces excluida de las que podían dar a luz al Mesías. Por eso, elmismo Sumo Sacerdote, después de advertir la infecundidad de nuestros santos casados, no quiso admitir sus ofrendas, por ser provenientes de personas a quienes parecía que Dios reprobaba. Mirad los juicios de los hombres cómo son falsos y falaces. Los hombres desprecian a Ana como reprobada de Dios, y ella es la escogida por el mismo Dios. Ahora padeced, matrona santa, que ya vendrá el día en que los hombres que ahora os desprecian, esos mismos admirarán vuestra ventura, y conocerán que por vuestra paciencia habéis merecido gloria tan excesiva. Ayudadme, santa mía, a padecer con conformidad, y a sujetar mi juicio y mi voluntad a las disposiciones divinas, que por caminos que parecen muy diversos, nos llevan derecho a los fines que intentan.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA OCTAVO - 24 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
OCTAVO GOZO: SUBIR AL CIELO CON CRISTO
Considera, alma mía, cuán grande sería el gozo y la alegría de la Señora Santa Ana, y cuán su gloria sin medida, cuando su alma bienaventurada subía al Cielo en compañía de su santísimo Nieto. En el día de la Ascensión, llevó Cristo consigo, como fruto de sus victorias, a los cautivos que del seno de Abraham había rescatado. Los más seguirían su triunfal carroza como siervos, pero quién duda que haría el Señor especial honra a su abuela felicísima en aquel día.José era virrey en Egipto, y Jacob un pobre pastor. Quiso José que sus hijos, nietos de Jacob, venerasen con respeto al santo y viejoabuelo. ¡Y cómo es posible, y creíble, que Cristo Redentor, se olvidase de las atenciones que Él encomienda a hijos y nietos, y se olvidase de darlas a su abuela! Por eso, los Cantares preguntan quién es la venturosa alma que sube de este mundo, recostada sobre su amado. O como reza una leyenda sobre su nieto: Quién ha de ser sino el alma de nuestra gloriosa santa, la que reclinada en su amoroso Nieto, sube triunfante al Empíreo. Bienaventurada santa, que subís con tanta gloria, dadme licencia para que celebre vuestra alegría, y con vivas aclamaciones, siga enespíritu vuestro triunfo. Y ya que con él, dice la Escritura, repartió vuestro Nieto santísimo dones a los hombres, encaminad para mí los que yo necesito, especialmente los que os tengo recomendados.
  
OCTAVA VIRTUD: HUMILDAD PROFUNDA
Pondera, alma mía, cuán profunda fue la humildad de nuestra santa. Era descendiente de la casa real de David, y se trataba a sí misma como persona muy común. Tenía dones muy especiales de Dios Nuestro Señor, y soportaba, con conocimiento profundo de su vileza, la opinión que corría en el pueblo de que era reprobada del mismo Dios. ¿Veis aquí por qué el Señor la levantó a tan alta gloria, y cómo abatió a los soberbios? Por eso, Dios se allegó tan cerca de nuestra santa,que se hizo no sólo pariente suyo, sino su mismo Nieto. Bien se cumplió en ella, aquello de que los humildes son ensalzados, porque, por su humildad, nuestra santa fue exaltada y elevada al Cielo junto al mismo Cristo. Oh, poder grande de la humildad, que atraéis a Dios hacia el humilde, siendo Dios tan alto. Y levantáis al humilde hasta Dios, siendo el hombre tan bajo. Y tú, alma mía, ¿de qué te ensoberbeces a vista de tanta humildad? Si un monte tan elevado como Santa Ana, se abate tanto delante de Dios y de los hombres, el polvillo rastrero de la tierra que eres tú, ¿cómo presume subir y levantarse? Ayudad, santa humildísima, éste mi propio conocimiento, el de mi nada, para que de allí pase a mis acciones, y no venga yo a perder por la soberbia vuestro favor y patrocinio, y menos aun el de Dios.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA NOVENO - 25 DE JULIO
Por la Señal...
Adoración y acto de contrición.
 
NOVENO GOZO: ESTAR EN EL CIELO CON TODA SU FAMILIA
Considera, alma mía, la gloria y el gozo grande que tendría la señora Santa Ana en el Cielo, al verse en él con toda su familia: Allí tiene a su esposo San Joaquín, a su hija la siempre Virgen María con su esposo San José, y a su nieto Jesucristo. En esto, se verifica bien que la generación de los rectos y de los justos será bendita. Dichosa casa de la tierra, que no era otra cosa sino “la casa de Dios y la puerta del cielo” (“domus Dei et porta cœli”), por donde salieron tantos que entraron al Cielo. Oh, ¡cómo será la gloria de Santa Ana en el Cielo, dentro de toda esta Sagrada Familia! ¡Cómo será de hermosa esta casta generación con la claridad de su gloria! ¡Cuánto querría yo ver esta celestial y santa constelación de estrellas místicas, todas juntas, y todas de la mayor magnitud, dentro de las cuales está el mismo “Sol de Justicia”! ¡Qué luces, qué resplandores de gloria y de júbilo, serán los que reverberan de unos hacia otros! También yo quisiera, gloriosa santa, pertenecer de algún modo a vuestra Sagrada Familia, a lo menos bajo el título de siervo. Yo me dedico y consagro desde hoy a servir en tan buena casa. Recibidme ya desde ahora. Y en la hora de mi muerte, introducidme en esta dichosa mansión de la gloria, de la que vos ahora gozáis por toda la eternidad.
 
NOVENA VIRTUD: MORTIFICACIÓN Y PENITENCIA RELIGIOSA
Pondera, alma mía, cómo la gloriosa Santa Ana fue rigurosa en su mortificación y penitencia. Cuántas y cuán continuas son las ocasiones en que una madre de familia, en el gobierno de sus cosas domésticas y en el trato con los extraños, encuentra motivos para sentir y para inmutarse. Pues en todas estas cosas, se mortificó de tal modo nuestra santa, que como escriben los Santos Padres, ella fue siempre irreprensible. Y fuera de esto, dice san Vicente Ferrer que sus ayunos eran muy frecuentes, sus vigilias muy continuas, no pocas sus visitas al Santo Templo de Jerusalén con los pies descalzos desde Nazaret. ¿Qué no tendrá esta vida de atribulada y miserable? Pero lo cierto es que, de este modo y por este camino, consiguió toda esa gloria que hemos ponderado. Tal mortificación y penitencia fueron el arado que, abriendo la tierra de su cuerpo, lo prepararon para sembrar en él, simiente de tan gloriosa felicidad: María. No se consigue premio grande, sin trabajo grande. Quien más se mortifica en esta vida, logra mayor bienaventuranza en la otra.¡Oh, feliz campo! Yo me acomodo en él. Esto es, ahora he de mortificarme por el breve tiempo de la vida presente, para después descansar en él por los interminables espacios de la eternidad. Vos, santa gloriosa, ayudadme con vuestra intercesión, para que el amor propio no pueda más que este propósito que tengo, y que me importa más que todo.
 
Las Oraciones y Gozos se rezarán todos los días.