lunes, 6 de julio de 2020

NOVENA EN HONOR A LOS SANTOS MÁRTIRES DE TAZACORTE

Tomado del libro Vidas de los Santos de la Compañía de Jesús, publicado en Madrid por la librería de Miguel de Olamendi en 1877. Imprimátur otorgado por Mons. Giuseppe Angelini, Obispo Auxiliar de Roma y Arzobispo titular de Corinto.
  
NOVENA AL BEATO IGNACIO DE ACEVEDO Y COMPAÑEROS, MÁRTIRES DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
   
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
OFRECIMIENTO
Os ofrezco, ¡oh Dios mío! cuanto hiciere en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra, en honor de los Beatos Ignacio y Compañeros mártires, por el bien de mi alma, por la conversión de los pecadores, perseverancia de los justos, y por las necesidades de la Iglesia católica. Amén. 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS 
Oh Jesús mío, autor y consumador de nuestra fe, que queriendo propagarla dijisteis a vuestros Apóstoles: «Id, y predicad el Evangelio a toda criatura», y que mandándolos como a ovejas en medio de los lobos, los llenasteis del fuego de la caridad divina, para hacerlos superiores a todas las tribulaciones y persecuciones, para que pudiesen anunciar la doctrina evangélica por toda la tierra. Por intercesión de los Beatos Ignacio y compañeros mártires, os suplicamos, Señor, que iluminéis más y más nuestro entendimiento con la luz de la fe, y abraséis nuestros corazones con el fuego de vuestra caridad divina, para que fortalecidos con el poder de la gracia, nuestra vida y obras concuerden con la fe verdadera, dándonos constancia en los trabajos y adversidades, de modo que ni los padecimientos, ni las angustias, ni los tormentos, sean capaces de apartarnos de la fe que profesamos, ni de las obras de caridad con que deseamos imitar la constancia de vuestros fieles mártires hasta la muerte. Amén.
  
DÍA PRIMERO - 6 DE JULIO
ORACIÓN

Oh gloriosos Beatos Ignacio y Compañeros mártires, que iluminados por la fe abandonasteis las riquezas y comodidades de la vida, por seguir pobres a Jesucristo pobre, y por medio de la pobreza evangélica adquirir las riquezas de la gloria; interceded por nosotros, para que, menospreciando al mundo con todos sus tesoros, suspiremos continuamente por los bienes imperecederos del cielo, Alcanzadnos también del Señor la gracia que pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.

Aquí se dirán tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Luego se hará la petición.
   
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Dios y Señor mío, que para recompensar aun en esta vida mortal las virtudes de vuestros siervos, os agrada dispensar vuestras gracias y favores a los que aún peregrinamos por este valle de lágrimas; por la intercesión y méritos de estos héroes gloriosos que invocamos en nuestras necesidades, dignaos escuchar las súplicas que os dirigimos por vuestro querido y regalado siervo el Beato Pedro Fabro, que tan fervorosamente os sirvió en esta vida, para que merezcamos acompañarle en la gloria. Amén.
   
Antífona: El reino de Dios es para estos, que menospreciaron la vida del mundo, y llegaron a los premios del reino, y lavaron sus estolas en la sangre del Cordero.
L/: Alegraos en el Señor, y regocijaos, oh justos.
R/: Y gloriaos todos vosotros, los rectos de corazón.

ORACIÓN
Oh Señor y Dios omnipotente y eterno, que nos otorgas la gracia de venerar en la sola festividad de los Beatos Ignacio y Compañeros las palmas de cuarenta mártires; concédenos propicio, que imitemos la invencible constancia en la fe de aquellos, cuya gloria en los cielos contemplamos con gozo y alegría. Por Jesucristo Señor nuestro. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO - 7 DE JULIO
Por la señal...
   
ORACIÓN
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que, iluminados por la fe y las máximas del Evangelio, renunciasteis generosamente a todos los halagos de la carne y sangre, prefiriendo vivir como ángeles en carne mortal por seguir más de cerca al Cordero sin mancilla; os suplicamos nos alcancéis del Señor la gracia de una pureza angélica, y que, huyendo de todos los placeres mundanos, tengamos un día la dicha de acompañaros con los ángeles en la gloria. También os suplicamos nos alcancéis del Señor la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.



DÍA TERCERO - 8 DE JULIO
Por la señal...
      
ORACIÓN 
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que iluminados por la luz de la fe comprendisteis, que todo el bien y toda la perfección del hombre está en que se haga la voluntad de Dios así en la tierra como en el cielo; y que por mejor y más perfectamente seguir la divina renunciasteis a la vuestra, abrazando la obediencia religiosa; os suplicamos nos alcancéis del Señor la gracia de mortificar nuestra voluntad propia mal inclinada, causa de todos nuestros extravíos, y de seguir en todas las cosas la voluntad divina, regla ciertísima de toda justicia y santidad. También os suplicamos que nos alcancéis del Señor la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.


DÍA CUARTO - 9 DE JULIO
Por la señal...
         
ORACIÓN
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que, iluminados por la luz de la fe, y entendiendo que nadie, manchado por el pecado, puede entrar en el reino de los cielos, y que los puros de corazón verán a Dios; aborrecisteis de todo corazón el sumo mal, que es el pecado, poniendo singular empeño en conservar puras vuestras almas; alcanzadnos del Señor la gracia de concebir sumo odio al sumo mal de la culpa, junto con un intenso dolor de los pecados cometidos, y firme propósito de no volverlos a cometer, para que purificados nuestros corazones por la penitencia, y por obras de piedad, podamos presentarnos puros ante el Dios de suma pureza, y alcanzar de su bondad las gracias abundantes que comunica a las almas puras. Alcanzadnos también la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.


DÍA QUINTO - 10 DE JULIO
Por la señal...

ORACIÓN
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que, iluminados por la fe, aprendisteis a buscar, ante todo, el reino de Dios y su justicia, mirando con desdén todas las cosas de este mundo, y apartando con firmeza vuestro corazón de todo lo que podía impediros la conquista del reino celestial; alcanzadnos del Señor la gracia de vivir como peregrinos en este valle de lágrimas, de suspirar únicamente por nuestra patria celestial, y de seguir siempre el sendero estrecho que conduce a la vida eterna, venciendo generosamente todos los obstáculos que se presenten en nuestro camino. Alcanzadnos también del Señor la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.



DÍA SEXTO - 11 DE JULIO
Por la señal...

ORACIÓN
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que, iluminados por la luz de la fe, entendisteis que como la soberbia es principio de todo pecado, así al contrario la humildad es principio de todo buen fundamento, sin el cual toda ciencia es vana, toda dignidad es humo, toda virtud es flaqueza, y toda santidad aparente; alcanzadnos del Señor la gracia de aprender, según el precepto del divino Maestro, a ser mansos y humildes de corazón, para que un día se verifique en nosotros el oráculo divino, que aquel que se humilla será ensalzado, y que el que se ensoberbece será humillado. También os suplicamos nos alcancéis del Señor la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.


DÍA SÉPTIMO - 12 DE JULIO
Por la señal...

ORACIÓN
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que iluminados por la luz de la fe comprendisteis el gran misterio de las tribulaciones de la vida, y alumbrados por esta antorcha divina amasteis lo que el mundo tanto aborrece, y aborrecisteis lo que el mundo ama; alcanzadnos del Señor la gracia de abrazarnos con la cruz de las tribulaciones de la vida, para satisfacer con ellas por nuestras culpas, para purificar más y más nuestras almas, para hacernos más semejantes a Jesús crucificado, y para que se verifique en nosotros lo que dijo el Apóstol, «que una momentánea y ligera tribulación opera en nosotros un peso inmenso de gloria eterna.» Alcanzadnos también la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amen.


DÍA OCTAVO - 13 DE JULIO
Por la señal...

ORACIÓN
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que iluminados por la fe conocisteis el sumo precio de las almas criadas a imagen y semejanza de Dios, y rescatadas con la Sangre infinitamente preciosa de Jesucristo, y que no pudiendo contenerse vuestro celo en los límites de Europa, quisisteis atravesar los mares, para ir en busca de las ovejas descarriadas por los montes y valles, llanos y desiertos del Nuevo Mundo; alcanzadnos del Señor la gracia de comprender el sumo precio, y la belleza de nuestras almas, que cuidemos, ante todo de salvarlas y santificarlas para que no se pierda lo que Dios tanto ama, ni se frustre en nosotros el precio de la redención de nuestro amantísimo Salvador Jesús. Alcanzadnos también la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.


DÍA NOVENO - 14 DE JULIO
Por la señal...

ORACIÓN 
Oh gloriosos Beatos, Ignacio y Compañeros mártires, que iluminados por la fe seguisteis la lección y el ejemplo del divino Maestro, que dio su vida por sus ovejas, y puso su alma, no sólo por sus amigos sino también por sus enemigos; vosotros, oh invencibles atletas de la fe, que inflamados de la caridad divina, en medio de los tormentos sufridos por vuestra fe católica, exclamabais diciendo: «No degeneremos de los altos y generosos sentimientos de hijos de Dios, y de hijos de la Compañía de Jesús»; dignaos interceder por nosotros, para que el Señor nos conceda la gracia de tener invencible constancia en la fe, y por medio de ella vencer al mundo, salir por la fe ilesos de las asechanzas de los incrédulos de nuestros días, por la fe triunfar del mundo, demonio y carne, y conquistar el reino de los cielos. Alcanzadnos también la gracia que pedimos en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, y bien de nuestras almas. Amén.

MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO - DÍA SEXTO

Compuesto en Italiano por el padre Massimiliano Maria Mesini CPPS y publicado en Rímini en 1884; traducido por un presbítero y publicado en Santiago de Chile en 1919, con aprobación eclesiástica.
   
    
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS
¡Oh Sangre Preciosísima de vida eterna!, precio y rescate de todo el universo, bebida y salud de nuestras almas, que protegéis continuamente la causa de los hombres ante el trono de la suprema misericordia, yo os adoro profundamente y quisiera compensar, en cuanto me fuese posible, las injurias y ultrajes que de continuo estáis recibiendo de las creaturas humanas y con especialidad de las que se atreven temerariamente a blasfemar de Vos. ¡Oh! ¿Quién no bendecirá esa Sangre de infinito valor? ¿Quién no se sentirá inflamado de amor a Jesús que la ha derramado? ¿Qué sería de mí si no hubiera sido rescatado con esa Sangre divina? ¿Quién la ha sacado de las venas de mi Señor Jesucristo hasta la última gota? ¡Ah! Nadie podía ser sino el amor. ¡Oh amor inmenso, que nos ha dado este bálsamo tan saludable! ¡Oh bálsamo inestimable, salido de la fuente de un amor inmenso! Haced que todos los corazones y todas las lenguas puedan alabaros, ensalzaros y daros gracias ahora, por siempre y por toda la eternidad. Amén.
   
DÍA SEXTO
CONSIDERACIÓN: LA SANGRE DE JESÚS ES CONDIGNA SATISFACCIÓN DEL PECADO

I. Grandes penitencias han hecho los santos. San Pablo, primer ermitaño, vivió cerca de cien años en el desierto (Breviario Romano, 15 de Enero), y San Simeón Estilita se estuvo durante muchos sobre una columna (Martirologio Romano, 5 de Enero); mortificándose ambos con ayunos y cilicios. Otros se ejercitaron en indecibles austeridades. De entre los mártires, quien ha sido quemado, quien descuartizado, quien obligado a beber plomo derretido, quien bárbaramente lapidado. Ahora bien, todos estos padecimientos juntos, sin la Sangre de Jesús, son insuficientes para satisfacer por una sola culpa ¡Tan grave es! No os atreváis, pues, cristiano, a cometer jamás el maldito pecado.
   
II. El pecado, como ofensa a Dios, requería una satisfacción infinita, que el hombre miserable no podía dar. Por tanto nuestra perdición hubiera sido irremediable, si el misericordioso Señor no se hubiera hecho hombre y expiado nuestras culpas con el mérito de su Sangre Preciosa. Siendo ésta la Sangre del hombre-Dios, tiene un valor infinito, y por consiguiente es por sí sola bastante para obtener nuestro rescate. ¿Cuánto entonces no debemos amar esta Sangre divina? ¿Qué tierna devoción no debemos sentir hacia ella?
  
III. La vida animal está puesta en la sangre; y Dios había decretado que el pecado se borrase con la sangre de la víctima (Levítico XVII). Pero con la sangre de los animales y aún la de todos los hombres, es imposible cancelar las culpas, por ser ella de valor infinito; por esto fue necesario que Jesús consumara nuestra redención con la efusión de su Sangre. Demos, pues, las gracias y amemos tiernamente la Preciosa Sangre, que nos ha librado de nuestra irreparable perdición.
 
EJEMPLO
La beata Elena Valentini de Údine, tanto siendo casada como siendo monja, meditó continuamente la Pasión de Jesús; por cuyo amor dormía sobre la desnuda tierra; se flagelaba cruelmente y los viernes se alimentaba con solo una fruta y bebía hiel y vinagre. Jesús se le aparecía clavado en la Cruz y ensangrentado, en la sagrada Hostia, cuando ella oía Misa o comulgaba. Para gozar aún mejor de los frutos de la Preciosa Sangre, en 1450 fue a Roma en ocasión del Año Santo, haciendo a pie centenares de millas, llevando 33 piedrecitas dentro de los zapatos, así de ida como de vuelta. Conociendo que las mortificaciones, aunque grandes, por sí solas no bastan para satisfacer por el pecado, no quiso otra gracia del Papa Nicolás V, sino la Indulgencia en artículo de muerte. Después de tres años de penosas enfermedades, estando próxima a morir, para confortarla, se le apareció María con Jesús manando Sangre; y ella, habiéndose hecho aplicar la dicha indulgencia y leer la Pasión, alzó la cabeza hacia la cruz y expiró (Luis Torelli OESA, Siglos Agustinianos, año 1458, n. 25, etc.). Amemos también nosotros entrañablemente esta Sangre, único precio condigno de nuestro rescate, y mediante ella, libres de la merecida condenación, alcanzaremos la vida eterna, la felicidad que nunca tendrá fin.
        
Se medita y se pide lo que se desea conseguir.
  
OBSEQUIO: Antes de empezar cualquiera acción, diréis: «Eterno Padre, yo os ofrezco la Sangre Preciosísima de Jesucristo en descargo de mis pecados y por las necesidades de la Santa Iglesia». Y ganaréis cada vez cien días de indulgencia.
 
JACULATORIA: La Sangre sea siempre alabada, que de los Cielos abrió la entrada.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¿Qué habría sido de mí, querido Señor mío si no hubieseis derramado vuestra sangre por mi salvación? No pudiendo yo satisfacer por los pecados cometidos, me habría irremisiblemente perdido, Sangre Preciosísima de mi Jesús; vos sóla habéis podido satisfacer por mí a la Divina Justicia y vos sóla sois, por tanto, mi salvación. ¡Cuánto agradecimiento por ello os debo! Quiero, pues, honraros y amaros siempre en esta vida, para poderos honrar y amar eternamente también en la otra. Amén.
  
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DIAS
¡Oh Corazón de mi amado Jesús, cargado con la pesada Cruz de mis culpas, coronado con las espinas de mis ingratitudes y llagado con la lanza de mis pecados! ¡Oh Jesús de mi vida! Cruz, espinas y lanza he sido para vuestro Corazón con mis repetidas ofensas: éste es el retorno con que, ingrato, he correspondido a las dulces y amorosas lágrimas de Belén y a la extrema pobreza en que por mi amor nacisteis; éste es el agradecimiento y recompensa que han tenido vuestros trabajos y vuestra Preciosísima Sangre derramada con tanto amor por la salud de mi alma; esta es la paga de aquella excesiva fineza que obrasteis en el Cenáculo, cuando, abrasado en caridad y encendido en divinas llamas, os quedasteis por mi amor sacramentado, buscando amante la bajeza de mi pecho para recreo de vuestra bondad. ¡Oh Jesús de toda mi alma! Parece que hemos andado a competencia los dos, Vos con finezas, yo con ingratitudes; Vos con un amor que no tiene igual, y yo con un menosprecio que no tiene semejante; Vos con tanto amor regalándome y dándome en el Sacramento la dulzura de vuestro Corazón y yo dándoos por la cara con la hiel de mis culpas. ¡Oh Corazón de mi amado Jesús! ¡Oh Jesús de mi corazón, piadosísimo en esperarme! Compadeceos de mi miseria y perdonadme misericordioso cuanto ingrato os he ofendido, concediéndome benigno que esas espinas con que os veo punzado saquen lágrimas de mi corazón contrito, con que llore mis repetidas ingratitudes, y por esas vuestras amorosas y dulces llagas, llagad y herid éste mi corazón con la dulce y ardiente flecha de vuestro amor, para que os ame y sirva, para que os alabe y bendiga, y después eternamente gozaros. Amén.
   
℣. Señor, nos redimisteis con vuestra sangre.
℟. Y nos habéis hecho un Reino para nuestro Dios.
   
ORACIÓN
Dios omnipotente y eterno, que habéis constituido a vuestro Hijo único Redentor del mundo y que quisisteis ser aplacado con su Sangre; te rogamos nos concedas que de tal modo veneremos el precio de nuestra salvación, y por su virtud seamos preservados en la tierra de los males de la presente vida, que nos regocijemos después con fruto perpetuo en los cielos. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

GEOPOLÍTICA DE LA LIBIA POST-GADAFI

Síntesis de la 604ª conferencia de formación militante por la Comunidad Antagonista Padana de la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Milán, no realizada a la clausura del Ateneo por causa de la epidemia del coronavirus. Relator: Silvio Andreucci (recopilado por Piergiorgio Seveso para RADIO SPADA). Traducción propia.
   
NOTAS GEOPOLÍTICAS SOBRE LA REALIDAD POLÍTICA LIBIA DESPUÉS DE LA MUERTE DE MUAMAR GADAFI
   
Combatientes del gobierno interino libio se regocijan después de haber tomado el control de Bani Walid, uno de los últimos bastiones de Gadafi (17 de octubre de 2011).
   
Actualmente los medios nacionales tratan poco, por no decir nada, del actual conflicto civil que está desangrando la Libia post-Gadafi, por cuanto el conflicto entre Fayez al Sarraj, reconocido líder libio supremo a nivel internacional y Jalifa Hafter, con intención de crear un “Consejo de unidad nacional” de oposición, sea uno de los más sanguinarios y portadores de infaustas consecuencias a nivel de estabilidad política interna, pero también de coyuntura económica internacional.
    
Es inevitable que la pandemia coronavirus (por otra parte factor que en Libia, conjugándose con la inestabilidad general determinada por el conflicto, previsiblemente contribuye a generar un cuadro de infernal dramatismo) haya hegemonizado la información y eclipsado en los medios nacionales el espacio a otros eventos.
    
No se trata, advierte quien escribe, de la única motivación que ha inducido por parte de la RAI ni por parte de Mediaset a no dedicar espacio a un conflicto tan dramático e inquietante, por decir poco. El mainstream nacional está en evidente estado de vergüenza para tratarlo: tras haber aclamado en el 2011 la “primavera árabe libia” como el único evento que habría llevado a la importación de la “paz” y de la “democracia”, el estado de inestabilidad profunda, de para-anarquía que interesa la Libia post-Gadafi está allí para desmentir tajantemente estas previsiones.
       
Conviene una mirada sobre la actual situación conflictiva que ha seguido al final de ma “primavera árabe” del 2011, tanto por los históricos lazos coloniales que ligan la nación italiana con la del Maghreb, como por las relaciones geopolítica y comercial que unen a Italia y Libia, culminadas en un verdadero y propio tratado de amistad estipulado entre Silvio Berlusconi y Muamar Gadafi a fines de agosto de 2009; siguió a dicho tratado un período de relaciones bilaterales en un clima de cordialidad (el “rais de Trípoli” no nutría más aquella bilis rencorosa respecto a la Italia que, poco después de su ascenso al poder en el 1969, era culminado en el congelamiento de los bienes de los italianos residentes en Libia y en la imposición de abandonar el país).
    
Luego en el 2011 el magnate de Mediaset, luego de haber tergiversado un poco, más bien, de traicionar esta amistad, y de avalar la “primavera árabe” libia, urdida por el primer ministro inglés David Cameron, por el “francés” de Nicolas Sarkozy, pir presidente de EE. UU. Barack Obama, apoyada además por Catar y los Emiratos Árabes Unidos, y culminada finalmente por el bárbaro asesinato de Gadafi.
   
Muamar Gadafi estuvo precedentemente en buenas relaciones tanto con Silvio Berlusconi como con el neoconservador D.O.C. [Denominación de Origen Controlada, N. del T.] Sarkozy, del cual incluso apoyó la campaña electoral.
    
No preocuparse y subvalorar el actual contencioso libio por parte de nuestro gobierno es índice de irresponsabilidad si no fuera por el hecho que la miseria inducirá una inmigración incontrolada a la vuelta del Mediterráneo y el problema humanitario llegará a salirse de todo control (recordemos que en el tratado de amistad italiano-libia Gadafi y Berlusconi concordaron también la reglamentación de los flujos a los dos lados del Mediterráneo).
    
Según la bienpensante vulgáta mayoritaria, entonces difundida en los medios nacionales tanto por la burguesa izquierda radical chic como por la arándano derecha liberal (sobre la entrada del “camarada” presidente de la República Giorgio Napolitano, Silvio Berlusconi e Ignazio La Russa estaban decididos a votar la concesión de las bases de la OTAN para la misión del “bombardeo humanitario”), ¡la destronización del “rais de Trípoli” sería la única estrategia vencedora para instaurar la democracia, la libertad t la salvaguardia de los “derechos humanos”!
    
No se ha realizado ni libertad ni democracia… Después de la “primavera árabe” “victoriosa”, el escenario traumático es el siguiente: balcanización de la nación, según aquella constante de la “pax americana” basada en el “divíde et ímpera”, conflicto permanente entre los distintos clanes tribales, deficiencia de un poder central centralizador que pueda poner freno a estas luchas fratricidas (Gadafi, por cuanto pertenecía a la tribu de los Gadafa y tendía pues a un cierto favoritismo hacia este clan tribal, no menos llegó a no enemistarse con las otras, al menos hasta el comienzo de la insurrección de 2011), eclosión de los grupos fundamentalistas wahabitas y salafistas, de los cuales uno de los más conocidos es Ansar Al-Sharia (كتيبة أنصار الشريعة/Partidarios de la Ley; habiendo contribuido a la “victoriosa” coalición anti-Gadafi, pretenden ahora ser representados y tener voz en el capítulo), el exponencial crecimiento de la miseria, el descenso en caída libre de la economía… este es el resultado de la “pax americana”.
    
Al día siguiente de la caída del régimen nacional, las fuerzas aliadas habían dado su plena confianza a los miembros menos conocidos del Consejo Nacional de Transición que había asumido plenos poderes a fines de octubre del 2011 (entonces Abdurrahim El-Keib fue elegido primer ministro).
    
En realidad, el CNT estaba flanqueado por grupos armados de fundamentalistas sobre los cuales no se podía contar su confiabilidad, tan cierto que no mucho tiempo después del fin de la “guerra civil” del 2011 habrían estallado conflictos entre bandas armadas. Stefano Mercuri afirma que la Libia de Gadafi constituía una suerte de “montón de arena” en la cual nunca habrían existido verdadera y propiamente los “fundamentos del estado”, a causa del poder omni-invasivo de Gadafi, no contrabalanceado por institución alguna. En realidad, la Libia post-Gadafi es un “montón de arena” todavía más vacío y vacilante, mucho menos puede contar con el culto de una personalidad fuerte como fue el coronel Gadafi.
    
Luego del fracaso de la tentativa del gobierno de transición nacional presidido por Abdurrahim El-Keib de restaurar la estabilidad, desde 2014 la Libia está martirizada por un nuevo conflicto que no pocos definen como Segunda guerra civil. Comenzaron a enfrentarse dos facciones y gobiernos contrapuestos, el primero asentado en la ciudad de Tobruk y apoyado por la Cámara de Representantes, y el segundo asentado en Trípoli, apoyado por el Nuevo Congreso Nacional, por la coalición militar Amanecer Libio, por el partido Justicia y Construcción (de orientación progresista, había tenido un decisivo en el curso de la Primavera Libia), por las milicias de Misurata, Tuareg, Tebu y finalmente por la tribu beréber.
    
Contra el segundo frente dirigido por Fayez al-Sarraj, el general Jalifa Hafter mueve una expedición llamada Expedición Dignidad. Después de octubre de 2014, grupos fundamentalistas salafistas y wahabbitas, algunos particularmente conocidos como Ansar al-Sharia (corresponde a la ideología qaedista libia) y el Estado islámico de Al Baghdadi (ISIS) han tomado parte en el conflicto conquistando los fortines de Derna y Sirte. A partir de marzo de 2016, el gobierno de Acuerdo Nacional puso su sede en Trípoli con el reconocimiento internacional de la ONU; todavía el general Hafter y la Cámara de Representantes se niegan a reconocerlo, lo que ha llevado no a la recomposición nacional, sino a la agudización de la guerra civil.
    
Según fuentes “oficiosas” pero no oficialmente comprobadas, el actual primer ministro del Consejo Presidencial Fayez al-Sarraj, reconocido internacionalmente, sería ideológicamente cercano a la hermandad musulmana libia, mientras Jalifa Hafter es un ex-oficial al servicio del coronel Muamar Gadafi, caído en desgracia a causa del fracaso de una operación de guerra en Chad. Al lado del general Sarraj está actualmente el gobierno italiano, Catar y la Turquía (que a partir del 2020 ha invadido con sus propias tropas la Libia y en el triunfo de Sarraj contempla la posibilidad de instaurar en Libia un gobierno integralista cercano a la ideología del presidente Tayyip Erdoğan).
    
Irán, notable potencia regional del Medio Oriente, según “oficiosas” y no oficiales (la noticia es de la red Voltaire y se remonta a varios días atrás), habría decidido ponerse del lado de Sarraj, para contraponerse a Arabia Saudita, otra colosal potencia regional del Medio Oriente, atávicamente rival de Irán.
    
Al lado del general Jalifa Hafter están: la Rusia que adiestra constantemente milicianos del ejército regular sirio empeñados por tanto en dos frentes (el de Idlib y ahora el libio), el Egipto del presidente Abdelfateh el-Sisi que no puede tolerar la constitución de un gobierno integralista islámico en la vecina Libia, por lo cual habría bombardeado las ciudades de Derna y Sirte, para arrebatarlas al Estado islámico, ademóas habría encendido un frente de guerra contra la coalición Amanecer Libio, que apoya a Fayez al-Sarraj.
    
Según las revelaciones de un artículo de Francesco Maselli del sitio Linkiesta del 6 de junio, ahora el conflicto que ha llegado a su quinta fase se está internacionalizando progresivamente, asumiendo por distintos aspectos la particularidad de una suerte de “guerra por encargo”; luego del decisivo ingreso de la Turquía en el conflicto a inicios del 2020, la suerte de la “guerra civil” ha cambiado; mientras el general Jalifa Hafter, valiéndose del fuerte apoyo ruso por medio de drones y misiles Sukhoi, parecía a punto de prevalecer netamente luego de expugnar Trípoli por parte del ENL (Ejército Nacional Libio) el pasado abril, ahora el plato de la balanza pende a favor de Fayez al-Sarraj, cuyos milicianos por medio del apoyo turco (cuyas fuerzas terrestres llegan a 9500 efectivos) han logrado hacer retroceder progresivamente las tropas del general Hafter; no solo el rol fuerte de la Turquía, sino también al menos otros dos factores han contribuido a que la suerte se vuelva a favor de Fayez al-Sarraj; sobre todo las fuerzas de la OTAN, en un primer momento claramente al lado de Hafter, comandante del ENL, ahora han intimado al general no proseguir los bombardeos sobre Trípoli y se han declarado no dispuestas a apoyar un avance suyo posterior.
   
En segundo lugar, Jalifa Hafter, hasta hace un mes vencedor incontrastado, ha perdido mucho consenso popular, en la medida en que es constantemente acusado por sus mismos ex-partisanos de envolver la nación libia en las espiras de potencias exteriores (Rusia, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos) famélicas de recursos.
   
¿Por qué he considerado oportuno dedicar una conferencia a la que por muchos observadores ha sido definida como la “segunda guerra civil” libia? En primer lugar, para denunciar las nefastas consecuencias no sólo a nivel internacional sino también de coyuntura económica, in primis y no solamente por cuanto concierne a recursos energéticos vitales, como son el gas y el petróleo.
     
Si el conflicto no encuentra pronto una solución diplomática, las repercusiones económicas negativas se volverán sobre la Europa entera y particularmente sobre la Italia, dada la privilegiada relación de vecindad geográfica y geopolítica que une a Italia y Libia.
    
Sobre todo, nuestra batalla militante y cultural debe también destituir de fundamento la diabólica y seductiva filantrópica “religion de los derechos humanos”, que se presenta ora en salsa neoconservadora, ora progresista. Denunciar incansablemente… su pretensión de importar libertad y democracia al son de “bombardeos humanitarios” (la expresión misma es oxímoron y un sinsentido puro).
    
Agregamos que todo el contexto del Magreb y del Medio Oriente es histórica y atávicamente autocrático, extraño al concepto de libertad y democracia.

Intentad hablar de elecciones libres y certificados electorales a los componentes de una tribu Tuareg… ¡veríais cómo tuercen los ojos de puro extraños!
    
¿La Libia bajo el coronel Gadafi era una “caja vacía”, sin pluripartidismo, ni elecciones libres, con el mismo ejército licenciado por el “rais de Trípoli”?
    
Hoy está en la peor situación de para-anarquía. So especie de la constante proclamación de la necesidad de importar “derechos humanos”, la OTAN y la UE han enmascarado con su agresión ilegítima desde el punto de vista internacional (en cuanto acaecida sin provocación alguna) la cínica aspiración de deshacerse de un dictador autocrático, mas no alineado al orden mundial. De hecho, el plan del coronel de crear una moneda única panafricana no fue acogido con buenos ojos por EUA, ni por las potencias europeas en cuanto habría comportado desventajas financieras tanto para el dólar como para el euro.
    
Era útil informar esta consideración para ilustrar uno de los motivos concretos que han llevado al trío Cameron-Obama-Sarkozy a declarar la guerra a Gadafi, no obstante que anteriormente las relaciones bilaterales fuesen discretas.
    
Por cuanto concierne al actual conflicto, no tenemos razón para apoyar a ninguno de los dos contendientes, no siendo más que ávidos buitres aspirantes a repartirse los despojos de una nación que, luego del cruel asesinato del coronel, fatigadamente puede reconocerse ahora como tal.
   
Confiamos en la paz de Cristo Rey, nunca confiaremos en “guerras humanitarias”.

domingo, 5 de julio de 2020

MES DE JULIO EN HONOR A SAN IGNACIO DE LOYOLA - DÍA QUINTO

Dispuesto en Italiano por el Padre Domingo Estanislao Alberti SJ, y publicado en Palermo en 1726, y traducido al Español por otro sacerdote jesuita en Madrid, con aprobación eclesiástica.
   
MES DE JULIO CONSAGRADO A LAS GLORIAS DE SAN IGNACIO DE LOYOLA, FUNDADOR DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
   
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
℣. Dios mio, en mi favor benigno atiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, y ahora y siempre, y en los siglos de los siglos. Amén.
       
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Padre, Criador y Redentor mío, en quien creo, en quien espero, a quien amo y estimo más que a mi vida, más que a mi alma, más que a todas las cosas, me pesa, Dios mío, de haber pecado; pésame, Padre mío amorosísimo, de haberos agraviado; pésame de todo mi corazón de haberos ofendido, por ser vos quien sois bondad suma, inmensa, infinita. Digo una y mil veces, Dios mío y Padre mío, me pesa de haberme apartado de Vos por mis iniquidades: ayudado de vuestra gracia, propongo firmemente enmendarme, confesarme, y primero morir que volver a pecar. Dadme, Dios mío, un corazón contrito y humillado; dadme gracia para cumplir mis propósitos; haced por vuestra bondad que en mi corazón arda siempre la llama de vuestro divino amor, y que en todo busque vuestra mayor gloria, a imitación del inflamado y celosísimo San Ignacio de Loyola, a cuyo honor, para gloria vuestra, consagro este mes; cuyas virtudes deseo imitar en la tierra, para ser después su compañero en el Cielo. Amén.
     
DÍA QUINTO – PENSAMIENTO DEL INFIERNO
Santísimo Patriarca San Ignacio: Yo me hallo tan cargado de las pesadas deudas de mis pecados, que temo mucho haber finalmente de ir a pagarlas en el infierno. Me horrorizo solo de pensarlo, pero llanamente confieso que lo tengo merecido. Bien sabia yo, que con un pecado mortal que cometiera, me ganaba a muy vil precio el infierno, en donde debería ya estar abrumado de tormentos: y con todo no he tenido reparo de añadir al primero otros y otros pecados. Y lo que más debe confundirme es que la misericordia divina me espera a penitencia y desea me resuelva a padecer cualquier trabajo que me enviare por este fin: y siendo así que yo debiera ya padecer justamente horribles penas en el infierno por toda la eternidad, no quiero sufrir ahora con paciencia en esta vida, las enfermedades, las desgracias y contradicciones, que por disposición de Dios me suceden. ¡Ah loco de mí! ¡Cuántas otras cosas muy pesadas he sufrido hasta ahora por un amigo, por un antojo y por librarme de un mal temporal que dura poco! Y tras esto no puedo, mejor diré, no quiero padecer algo por mi alma, por dar gusto a Dios, por librarme de un mal, que es el agregado de todos los males y que jamás se ha de acabar. Vos, Santo mío amantísimo, decíais de Vos mismo, que, si Dios sin culpa vuestra os hubiese echado al infierno, no hubierais en el tenido pena más atroz, que la de oír blasfemar su santo Nombre: en Vos fuera así, porque todo erais fuego de amor de Dios, el cual no pudiera apagar todo el fuego del infierno. Ea, pues, enviadme una centella de ese vuestro fuego, para que abrase y consuma todos mis enormes pecados, que son la leña con que habría de arder en el infierno, si desde luego no trato de abrasarlos y consumirlos con el fuego de la contrición y amor de Dios.
    
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
 
SENTENCIAS DE SAN IGNACIO
  1. Cualquiera grave tentación, especialmente la de soberbia, fácilmente se venciera si otro, o nosotros mismos nos dijésemos: ¡Oh miserable! ¡Oh pecador infeliz, acuérdate de tus maldades, y de las ofensas que has hecho a Dios, con que provocaste su indignación, y mereciste el Infierno!
  2. De pensar en el Infierno se saca este provecho: que si alguna vez nos olvidáremos del amor de Dios, nos apartará de la culpa siquiera el temor de la pena.
  3. Se deben dar frecuentes gracias al Señor, por no haber permitido que cayésemos en el Infierno con muchos otros que están allí: sino que hasta el día de hoy ha tenido suma piedad y misericordia de nosotros.
JACULATORIA: Si el Señor no me ayudara, ya casi estuvo para caer en el Infierno mi alma. (Salmo 93).

HIMNO (Compuesto por el padre Pedro Labbé SJ)
 
Hunc mater in præsépio
Parit futúri néscia.
Jam Jesuíta náscitur,
Christi futúrus assécla.
  
Ad sacri áquas baptismátis
Infans vocat se Ignátium.
Sic Pentecósten nómine
Porténdit orbi flámmeam.
  
In arce Pompejópolis
Gravi ruína stérnitur.
Númquam cucúrrit réctius,
Quam dum labórat tíbia.
  
Morbus fit illi sánitas;
Dum facta Sanctórum legit,
Fit ipse Sanctus, et facit
Piis legénda postéris.
  
Appáret ægróto Petrus,
Virgo salúti víndicat.
Miles futúrus Fílii,
Prius Maríæ mílitat.
   
In æde sacra Vírginis
Appéndit arma mílitis:
Vili lacérna clárior,
Qum dum rubet sub púrpura.
   
Ut impúdici témperet
Flammas, áquis immérgitur.
Non ante visus frígidis
Amor feríre spículis.
  
In monte pergit Martýrum,
Mólitur illic Órdinem.
Quális, putas, erit domus
Nascens in alto cúlmine?
  
Bis quínque Jesus mílites
Suo corónat nómine:
Sed, quánta sint olim, docet,
Ferénda sub hoc ómine.

Ignátius sodálibus
Orbis labóres divídit:
Et primus in labóribus
Omnes labóres súscipit.
      
Famem, caténas, vérbera,
Amóre Christi pértulit:
Sed pœna major ómnibus,
Non posse plura pérpeti.
   
His vixit in labóribus,
Cœli sed inter gáudia:
Nunc déspicit, quæ sǽpius
Suspéxit olim sídera.
  
Tibi, Pater, sit glória,
Tibíque Patris Únice,
Tibíque Sancte Spíritus
In sæculórum sǽcula. Amen.
   
TÍTULOS GLORIOSOS DADOS A SAN IGNACIO DE LOYOLA
San Ignacio, Fundador de la Compañía de Jesús. Rogad por nosotros.
Que en escrivir las Constituciones de la Compañía y los Ejercicios, fuisteis admirablemente instruido por la Santísima Virgen. Rogad por nosotros.
Varón cuya dignidad nunca se alaba bastantemente. Rogad por nosotros.
Padre de Maestros Espirituales. Rogad por nosotros.
Nuevo espejo de santidad y prudencia. Rogad por nosotros.
Cabeza de nuevos Apóstoles. Rogad por nosotros.
Acérrimo enemigo de los Herejes. Rogad por nosotros.
Capitán esforzado y contrapuesto a Lutero. Rogad por nosotros.
Vaso de elección para la conversión del mundo. Rogad por nosotros.
Grande apoyo y lumbrera de la Iglesia. Rogad por nosotros.
Espíritu de salud para la Santa Sede Apostólica Romana. Rogad por nosotros.
Sucesor de Pablo Apóstol. Rogad por nosotros.
Segundo Piloto, después de los Apóstoles, de la Armada de la Iglesia. Rogad por nosotros.
Gigante de Apostólica santidad. Rogad por nosotros.
Maestro y Capitán de la Fe, y en el ocio Mártir. Rogad por nosotros.
Séptimo Ángel del Apocalipsis, cubierto con la nube de la Divina protección. Rogad por nosotros.
Igual a los Santísimos Patriarcas de todos los siglos antecedentes. Rogad por nosotros.
Que fuisteis en la penitencia otro Bautista, en la obediencia otro Abrahán. Rogad por nosotros.
Templo de la paz. Rogad por nosotros.
Alma del mundo. Rogad por nosotros.
Sol que disipa todas las tinieblas de los errores. Rogad por nosotros.
Defensor del Imperio Cristiano. Rogad por nosotros.
Atlante que sostiene al mundo con los hombros de la doctrina y de la piedad. Rogad por nosotros.
Tesoro común del mundo. Rogad por nosotros.
Mongivelo del amor divino. Rogad por nosotros.
Varón lleno del Espíritu Santo, y conspicuo en el Dpn de Sabiduría. Rogad por nosotros.
Que por los mismos infernales enemigos fuisteis llamado su mayor enemigo. Rogad por nosotros.
Que fuisteis el tercer sutentador del mundo, después de Santo Domingo y San Francisco. Rogad por nosotros.
Que con el libro de los Ejercicios no cesáis de producir en el mundo frutos copiosísimos. Rogad por nosotros.
Que tuvisteis un ánimo mayor que el mundo. Rogad por nosotros.
Que enseñateis a San Felipe Neri, según él mismo lo confesó, el arte de tener oración. Rogad por nosotros.
Que por la Santísima Virgen fuisteis dado por Maestro de humildad a Santa María Magdalena de Pazzi. Rogad por nosotros.
Que tuvisteis siempre en la boca, y siempre en todo buscateis la mayor gloria de Dios. Rogad por nosotros.
Cuya grande alabanza es haber tenido por hijo al Padre del nuevo Mundo San Francisco Javier. Rogad por nosotros.
Cuyo grandísimo ornamento es haber sido visto en el Cielo semejantísimo al Discípulo amado de Crito San Juan Evangelista. Rogad por nosotros.
  
Antífona: Dios te salve Padre amantísimo, nuevo espejo de prudencia, del mundo apoyo y Maestro, luz hermosa de la Iglesia, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos tuyos: a ti enderezamos nuetros suspiros: a ti pedimos socorro si el mundo, que un tiempo te persiguió, nos persigue a nosotros también. Ea, pues, Patrono, y Abogado nuestro, vuelve a nosotros, que somos tus hijos, esos tus ojos misericordiosos, llenos de amor y ternura paternal. Y en tantos afanes, vuélvenos clemente y propicio al bendito JESÚS, cuya Compañía, debajo del magisterio de su Santa Madre, instituiste. A ti ofrezcan nuetros deseos y ruegos los dos Franciscos Javier y Borja, Luis Gonzaga y Estanislao Kotska, y Juan Francisco Regis, con los tres Mártires del Japón, que contigo triunfan en el Cielo, como gloriosos Hijos dignísimos de tal Padre. Haz, pues, que Jesús nos oiga, oh Ignacio, verdaderamente Padre, verdaderamente piadoso, verdaderamente dulce hijo de María. Ruega por nosotros, Santo Padre Ignacio, para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo. Amén.
    
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS (Compuesta por San Ignacio de Loyola).
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer; vos me lo disteis, a vos, Señor, lo vuelvo, todo es vuestro, disponed según vuestra santa voluntad: dadme vuestro amor y gracia, que esto me basta. ¡Oh mi Dios, amor de mi corazón, si todos los hombres os conociesen! ¿Qué quiero yo, Señor, fuera de Vos, o qué puedo querer? Concededme, Señor, que os ame, del cual amor no quiero más premio que amaros más.
   
ORACIÓN (copiada de una carta de San Francisco Javier a San Ignacio)
¡Oh Padre de mi alma, y digno de mi mayor veneración! Puestas las rodillas en tierra, como si te mirara presente, te suplico humildemente, que no ceses de rogar por mí a Dios, para que mientras me dure la vida, me dé la gracia de conocer y hacer enteramente su santísima voluntad.
   
℣. Ruega por nosotros, Santo Patriarca Ignacio.
℟. Para que seamos dignos hijos tuyos.
  
ORACIÓN
¡Oh Dios, que para propagar la mayor gloria de tu Santo nombre, fortaleciste a la Iglesia Militante por medio de San Ignacio, con un nuevo subsidio! Concédenos que por su auxilio e imitación, peleando en la tierra, merezcamos con él ser coronados en los Cielos. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo en unidad del Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

PROFESIÓN DE FE DE MONS. SALVADOR LAZO

 
A Su Santidad el Papa Juan Pablo II, Obispo de Roma y Vicario de Jesucristo, Sucesor de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles, Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Patriarca de Occidente, Primado de Italia, Arzobispo y Metropolitano de la Provincia de Roma, Soberano de la Ciudad del Vaticano.
  
Jueves de la Ascensión, 21 de mayo de 1998
  
Santísimo Padre,
  
En este décimo aniversario de la consagración de cuatro obispos católicos por su excelencia Mons. Marcel Lefebvre para la supervivencia de la fe católica, por la gracia de Dios, declaro que soy católico romano. Mi religión fue fundada por Jesucristo cuando le dijo a Pedro: "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". (Mat., 16:18).
   
Santo Padre, mi Credo es el Credo de los Apóstoles. El depósito de la fe viene de Jesucristo y se completó a la muerte del último apóstol. Fue confiado a la Iglesia Católica Romana para servir de guía para la salvación de las almas hasta el final de los tiempos.
  
San Pablo ordenó a Timoteo: "Oh Timoteo, guarda el depósito" (1, Tim., 6, 20), ¡el depósito de la Fe!
   
Santo Padre, parece que San Pablo me dice: "Guarda el depósito... Un depósito es lo que se nos ha confiado, no lo que hemos descubierto. Usted lo recibió; no lo tomó de sus propios recursos. No depende de la invención personal, sino de la doctrina. No es para su uso privado, sino que pertenece a la Tradición pública. No vino de usted, pero vino a usted. En relación con él, no puede actuar como su autor, sino sólo como su guardián. No es usted el iniciador, sino el discípulo. No le corresponde a usted conducirlo, sino que él lo conduzca". (San Vicente de Lérins, Commonitorium, no. 22).
   
El Concilio Vaticano I enseña que "la doctrina de la Fe que Dios ha revelado no fue propuesta como un descubrimiento filosófico para que progrese por la reflexión del hombre, sino como un depósito divino confiado a la Esposa de Cristo para ser guardado fielmente y presentado infaliblemente. En consecuencia, el significado de los dogmas sagrados que deben conservarse a perpetuidad son los que nuestra Madre la Santa Iglesia ha presentado de una vez por todas, y nunca se puede apartar de él con el pretexto o en nombre de una comprensión más profunda". (Constitución Dogmática Dei Filius, DzS 1800)
  
"El Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no para que dieran a conocer bajo su revelación una nueva doctrina, sino para que con su ayuda guardaran santamente y expusieran fielmente la Revelación entregada por los Apóstoles, es decir, el depósito de la Fe." (Vaticano I, constitución dogmática Pastor Æternus, DzS 1836)
   
Además, "el poder del Papa no es ilimitado: no sólo no puede cambiar nada de las instituciones divinas, por ejemplo, suprimiendo la jurisdicción episcopal, sino que, puesto para edificar y no para destruir, está obligado por la ley natural a no confundir el rebaño de Cristo. (Diccionario de Teología Católica, vol. II, col. 2039-2040)
   
San Pablo también fortaleció la fe de sus conversos: "Pero si nosotros o un ángel del cielo os anunciamos otro evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema". (Gal., 1:8)
   
Como obispo católico, aquí está brevemente mi posición sobre las reformas posconciliares del Concilio Vaticano II. Si las reformas conciliares están en conformidad con la voluntad de Jesucristo, entonces con gusto colaboraré en su realización. Pero si las reformas conciliares se planean para la destrucción de la religión católica fundada por Jesucristo, entonces me niego a dar mi cooperación.
   
Santo Padre, en 1969, se recibió una notificación de Roma en San Fernando, en la diócesis de La Unión. Decía que la Masa Latina Tridentina debía ser suprimida y que el Novus Ordo Missæ debía ser usado. No se dio ninguna razón. Como la orden vino de Roma, fue obedecida sin protesta (Roma locuta est, causa finita est).
  
Me retiré en 1993, 23 años después de mi consagración episcopal. Desde mi retiro he descubierto la verdadera razón de la supresión ilegal de la misa tradicional latina. La antigua misa fue un obstáculo para la introducción del ecumenismo. La misa católica contenía dogmas católicos, que los protestantes niegan. Para lograr la unidad con las sectas protestantes, la misa latina tridentina tuvo que ser descartada y reemplazada por el Novus Ordo Missæ.
   
El Novus Ordo Missæ fue compuesto por el obispo Annibale Bugnini, un masón. Seis ministros protestantes ayudaron a Mons. Bugnini a lograrlo. Los innovadores se encargaron de que ningún dogma católico, ofensivo para los oídos protestantes, se quedara en las oraciones. Eliminaron todo lo que expresaba plenamente los dogmas católicos y lo reemplazaron con textos muy ambiguos de tendencia protestante y herética. Incluso cambiaron la forma de la Consagración dada por Jesucristo. Con tales modificaciones, el nuevo rito de la misa se volvió más protestante que católico.
   
Los protestantes dicen que la misa es una simple comida, una simple comunión, un simple banquete, un memorial. El Concilio de Trento insistió en la realidad del sacrificio de la Misa, que es la renovación incruenta del sacrificio cruento de Cristo en el Calvario. "Por esta razón, Él, nuestro Dios y Señor, aunque estaba a punto de ofrecerse a sí mismo de una vez por todas a Dios Padre en el altar de la Cruz, [...] ofrece a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies de pan y vino en la Última Cena en la noche en que fue traicionado, para dejar a la Iglesia, su amada Esposa, un sacrificio que fuera visible (como lo exige la naturaleza humana), para que el sacrificio cruento cumplido de una vez por todas en la Cruz pudiera ser presentado de nuevo". (DzS 938). La misa es por lo tanto también una comunión con el sacrificio que se acaba de celebrar: un banquete donde se come la víctima inmolada en sacrificio. Pero si no hay sacrificio, no hay comunión con Él. La misa es ante todo un sacrificio y en segundo lugar una comunión o comida.
   
También hay que señalar que en el Novus Ordo Missæ se niega implícitamente la presencia real de Cristo en la Eucaristía. La misma observación se aplica a la doctrina de la Iglesia sobre la Transubstanciación.
   
En relación con esto, el sacerdote, que una vez fue un sacerdote que ofrecía un sacrificio, ha sido reducido en el Novus Ordo Missæ al papel de presidente de una asamblea. Ahora es el presidente de la asamblea. Para este papel se presenta ante el pueblo. En la misa tradicional, por el contrario, el sacerdote está delante del Sagrario y en el altar donde está Cristo.
   
Después de haberme dado cuenta de estos cambios, decidí dejar de decir el nuevo rito de la misa, que venía diciendo desde hace más de 27 años en obediencia a mis superiores eclesiásticos. Volví a la misa latina tridentina porque es la misa instituida por Jesucristo en la última cena, la renovación incruenta del sacrificio cruento de Jesucristo en el Calvario. Esta es la Misa que ha santificado a millones de cristianos a lo largo de los siglos.
    
Santo Padre, con todo respeto a usted y a la Santa Sede de San Pedro, no puedo seguir su enseñanza personal sobre la "salvación universal", está en contradicción con las Sagradas Escrituras.
    
Santo Padre, ¿se salvarán todos los hombres? Jesucristo quería que todos los hombres fueran redimidos. En realidad murió por todos nosotros. Sin embargo, no todos los hombres se salvarán, porque no todos los hombres cumplen las condiciones necesarias para estar entre el número de los elegidos de Dios en el Cielo.
   
Antes de ascender al cielo, Jesucristo confió a sus apóstoles el deber de predicar el Evangelio a toda criatura. Sus instrucciones ya indicaban que no todas las almas se salvarían. Dijo: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado se salvará, y el que no crea será condenado". (Marc. 16, 15-16)
   
San Pablo usó el mismo lenguaje para sus conversos: "¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los malhechores, ni los bandidos heredarán el reino de Dios". (1, Cor., 6, 9-10)
   
Santo Padre, ¿debemos respetar las falsas religiones? Jesucristo fundó una sola Iglesia en la que uno puede ser salvado. Es la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana. Cuando dio todas las doctrinas y verdades necesarias para la salvación, Cristo no dijo: "Respeten todas las religiones falsas". De hecho, el Hijo de Dios fue crucificado en la Cruz porque era intransigente en sus enseñanzas.
   
En 1910, en su carta Notre Charge Apostolique, el Papa San Pío X advirtió contra el espíritu interconfesional como parte del gran movimiento de apostasía organizado en todos los países para una Iglesia Mundial. El Papa León XIII advirtió que "tratar a todas las religiones de la misma manera... está calculado para provocar la ruina de todas las formas de religión, y especialmente de la Religión Católica que, siendo la única verdadera, no puede sin gran injusticia ser considerada como meramente igual a las otras religiones". (Encíclica Humánum Genus). El proceso va del CATOLICISMO AL PROTESTANTISMO, DEL PROTESTANTISMO AL MODERNISMO, DEL MODERNISMO AL ATEÍSMO.
  
El ecumenismo, tal como se practica hoy en día, es diametralmente opuesto a la doctrina y práctica Católica Tradicional. Pone a la única religión verdadera, fundada por Nuestro Señor, al mismo nivel que las falsas religiones, obra de los hombres -algo que los papas a lo largo de los siglos han prohibido estrictamente a los católicos-. "Es evidente que la Sede Apostólica no puede participar de ninguna manera en estas asambleas (ecuménicas), y que a los católicos no se les permite de ninguna manera dar a tales empresas su aliento o apoyo." (Papa Pío XI, Mortálium Ánimos).
  
Estoy con la Roma eterna, la Roma de los santos Pedro y Pablo. No quiero seguir a la Roma masónica. El Papa León XIII condenó a la masonería en su encíclica Humánum Genus en 1884.
   
Tampoco acepto la Roma modernista. El Papa San Pío X condenó el modernismo en su encíclica Pascéndi Domínici Gregis en 1907.
   
No sirvo a la Roma controlada por los masones que son los agentes de Lucifer, el Príncipe de los Demonios. Pero sí apoyo a la Roma que guía fielmente a la Iglesia Católica para cumplir la voluntad de Jesucristo, la glorificación del Dios Trino, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
   
Me considero afortunado de haber recibido en esta crisis de la Iglesia Católica la gracia de haber vuelto a la Iglesia que se adhiere a la Tradición Católica. Gracias a Dios celebro de nuevo la misa latina tradicional, la misa instituida por Jesús en la última cena, la misa de mi ordenación.
   
Que la Santísima Virgen María, San José, San Antonio mi patrón, San Miguel y mi ángel de la guarda me ayuden a permanecer fiel a la Iglesia Católica fundada por Jesucristo para la salvación de los hombres.
   
Que pueda obtener la gracia de permanecer hasta la muerte en el seno de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, que se adhiere a las antiguas tradiciones, y ser siempre un fiel sacerdote y obispo de Jesucristo, Hijo de Dios.
   
Con todo respeto,
Monseñor Salvador Lazo Lazo, DD
Obispo Emérito de la Diócesis de La Unión
San Fernando (Filipinas)

NOVENA A SAN BUENAVENTURA

Novena dispuesta y ordenada por Fray Juan Pinar, Predicador y Visitador de la Tercera Orden Franciscana en Murcia, e impresa en 1724 por José Cayuelas. Aprobada por Fray Domingo López OP el 20 de Abril de 1724, y con Imprimátur del Dr. Francisco Linero de Lezcano, Provisor y Vicario General del Obispado de Cartagena. El Acto de contrición proviene del Romancero Espiritual para reglarse el alma con Dios, dispuesto por Frey Lope Félix de Vega y Carpio para la Tercera Orden Franciscana, y reimpreso en Madrid por Pedro José Alonso y Padilla, librero de Cámara del Rey, en 1720.

PRÓLOGO
Quisiera, devoto y discreto Lector, que estas razones que aquí con desaliño te propongo, si bien de mi corazón a este papel con todo afecto las traslado, de la eficaz Sabiduría del Seráfico Doctor San Buenaventura, elocuentes participarán, para que a su devoción, alicientes te movieran. Hallarás pues, en este Santo, si la deseas encontrar, la buena suerte, o buena ventura, en buena forma. Si buscas luz que te dirija, ejemplo que te aliente, o asilo que te ampare; en él se halla en abudancia la luciente antorcha de Sagrada ciencia, la Evangélica Sal en sus heroicísimas acciones, para copiar extremadísimas virtudes y la defensa y protección contra las calamitosas adversidades con que mísero te afliges, si a esta Ciudad de Refugio que no se esconde a alguno te acoges. Es este Santo el tesoro del campo de la Iglesia, no ya escondido, sí de muchísimos hallado: todos, para decirlo de una vez, cuantos le buscan, si le buscan bien, lo encuentran, y con él logran, todos aquellos que le hallan, todo cuanto necesitan. Dígalo Italia, que le dio cuna en su Oriente, y dígalo Francia, que le ofreció túmulo en su Ocaso. Una y otra reciben amontonadamente sus favores, porque una y otra imploran continuamente sus piedades; y no falta en nuestra España quien con fervor santo le invoque en sus trabajos, y quien de su devoción la paga encuentre, con los consuelos: mas no está por acá esta devoción tan extendida, acaso porque no está tan publicada. Y mirando a este fin Santo, para el beneficio común que intento esta Novena, discreto Lector, te formo; en la que suplirá tu afectuosa piedad, lo que le falta de eficaz excitativa erudición; y la que ruego al Señor, que ceda en honra y gloria suya y de su Santísima Madre, en aumento del culto y veneración de nuestro Santo Doctor y sus raras maravillas, y en espirituales mejoras de las almas. Amén.
   
ADVERTENCIAS
Para dar principio a esta Novena, procure quien la haga, lo primero, Confesar y Comulgar el primer día que la empiece. Lo segundo, hacer propósito de ejecutar algunas buenas obras, en correspondencia de las que se previenen en cada uno de los días, las que antes ya estarán sabidas, porque se conozca si acaso pueden ser excitadas. Lo tercero, alentar, cuanto esté de su parte, la Fe y devoción al Santo, creyendo que por su intercesión concederá el Señor lo que se pide, si por ventura conviene, y tener gran seguridad de que si no se consigue lo que especialmente se pretende, commutará su Divina Majestad este favor en otro oculto beneficio que sea más de su agrado, según su eterno decreto. Finalmente, empezando esta Novena en Domingo, según el uso de otras de este Santo, lo tiene establecido, y para seguir el orden en otras predicado; puesto de rodillas delante de su Imagen, hecha la señal de la Cruz con atención, y hecho un Acto de Contrición con humildad, se ejecutará lo que se advierte en la forma que se sigue.

NOVENA A HONOR Y GLORIA DEL GLORIOSO PADRE SAN BUENAVENTURA, GENERAL DE LA RELIGIÓN DE SAN FRANCISCO, INQUISIDOR GENERAL DE ROMA, CARDENAL DE LA SANTA ROMANA IGLESIA, OBISPO DE ALBANO Y DOCTOR SERÁFICO

    
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido, y propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Y como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, y me dareis gracia para enmendarme y perseverar hasta la muerte, y cumplir lo que a Vos tengo ofrecido. Amén.
 
DÍA PRIMERO – 5 DE JULIO
Dedicarás este día a honor del Padre Eterno, a quien se atribuye el Poder, considerando el grande que depositó en San Buenaventura, para que excediendo los fueros de naturaleza, hiciese ostentación de los esfuerzos de la Gracia. Así lo testifican milagros grandes repetidos por su intercesión ejecutados, de los que aquí te refiero uno y otro, para que tu piedad no dude de alguno. En León de Francia una Matrona llamada Simona, tuvo un recísimo parto, de que con imponderable trabajo, arrojó de su vientre un niño difunto; mas recurriendo a nuestro Santo, el niño cobró vida, y la madre quedó sana. Un caballero de Viterbo aborrecía mucho a su esposa porque en varios partos siempre se explicaba en hembra. La afligida señora acudió al asilo de San Buenaventura, y concibió y parió un hermoso niño, a quien puso su nombre venturoso, y de quien cuidó toda su vida el Santo, librándole de varios peligros, principalmente del demonio, que en cierta ocasión se le entró en el cuerpo. Otra señora, que sicmpre abortaba lo que concebía, halló en este Serafín amante la medicina de este gravoso accidente. Perdió casi los los ojos cierta doncella de una fatal caída. Invocó a muchos Santos, y no encontró remedio, concurrió al Seráfico Doctor, y halló el total alivio; pero dudando si sería algún otro Santo el que le habría dado la salud, al punto se halló con la misma enfermedad. Conoció su yerro, clamó de nuevo al Santo, fervorosa, y quedó de su remedio asegurada. A Fray Benito Julino, Procurador de su Convento de la Orden de San Antonio, en León de Fran­cia, a Ricardo Ridano, mercader de la misma ciudad, a Fray Pe­dro Fabro, y otros muchos que se han visto atribulados por pérdidas de papeles en que se atravesaban gruesas cantidades, recurriendo a nuestro Santo, se les descubrió milagrosamente el camino para llegar con brevedad al hallazgo. Y finalmente has de saber que este Santo es especial para papelistas y pretendientes para encontrar cosas perdidas, para sanar dolencias de los ojos, y para otras muchas necesidades que refieren los que su vida nos escriben.
    
Leído esto te recogerás a tu interior, y darás gracias al Padre Eterno porque comunicó tanto poder a San Buenaventura, por su benignidad, para beneficio común; y luego dirás la Oración a su divina Majestad.
   
ORACIÓN
Eterno Padre de las lumbres y Dios de las misericordias, de donde todo bien procede y de donde todo don perfecto nace; yo, Señor, te alabo, te magnifico y adoro por el poder que al Seráfico Doctor San Buenaventura quisiste comunicar, para que a sus devotos pudiese socorrer: y pues, Señor, explicas especialmente tu Omnipotencia perdonando las culpas perdonando, y repartiendo tus miseraciones, yo te suplico por los méritos de este Santo milagroso que perdones tanta ofensa como ingrato cometí contra tu infinita bondad, y que vea inclinada a mí tu dignación, para que alcance lo que en esta Novena pido, aunque no lo merezco, como tan pecador que me conozco; y ceda todo en vuestra mayor honra, y en mayor bien de mi Alma. Amén.
  
Ahora rezarás un Padre nuestro, y Ave María con Gloria Patri, en reverencia a la dádiva mayor del Padre Eterno al mundo, cual fue darnos por su amor a su Unigénito; como también es honor de María, para cuya formación tanteó a Señor la potencia de su virtud, echando el resto de su esfuerzo. Y luego harás a San Buenaventura la Oración siguiente:
Seráfico Doctor y Santo mío, a quien como a nuevo Moisés entregó Dios el cetro de su Omnipotencia, para librar a su Pueblo de la opresión que padecía afligido con la tiranía del Faraón del abismo y con las desgracias de sus propias pasiones y miíerias: Yo, al paso que el más afligido, el más confiado, recurro al trono de vuestro Patrocinio, para que con la vara de vuestro Poder, participado del Eterno Padre, dividáis en el mar Bermejo de este mundo tantas aguas de tribulaciones como me rodean, para que enjuto y sacudido de sus peligrosas corrientes, pase a la opuesta orilla de la tierra de promisión, que es la Gloria; alcanzando por vuestra intercesión lo que pido en esta Novena, y encaminándolo a la mayor Gloria de Dios, y bien de mi Alma. Amén.
  
Luego harás al Santo tu principal petición; y porque todo bien que Dios a los hombres comunica, por las manos de la Reina de los Ángeles María se franquea; para el buen despacho, de parte de Dios en concederlo, y de parte de nuestro Santo, para pedirlo; se ha de implorar d auxiIio de nuestra Purísima Reina, concluyendo todos los días la Novena, en esta forma:
   
ORACIÓN
Madre Purísima del Amor hermoso, que de los cándidos e inocentes labios de San Buenaventura recibísteis tantas alabanzas, formando especial coro su Seráfico espíritu para cantar vuestras grandezas: Por el amor ardentísimo que este devoto vuestro os tuvo, y por la Gracia con que en el primer instante de vuestra Inmaculada Concepción os adornó el Eterno Padre, os pido que intercedáis con su Divina Majestad, me concedáis perfecta devoción vuestra, imitación de las virtudes del Doctor Seráfico, lo que pido en esta Novena, y mucha gracia en esta vida, para que logre besar el trono de tus plantas en la otra. Amén.
  
Rezarás una Salve a esta Soberana Reina. Este día procurarás dar una limosna al pobre más necesitado que vieres, para que a ti se te conceda lo que pides.
 
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 6 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día se dedica al Verbo Eterno, Hijo del Eterno Padre y segunda Persona de la Santísima Trinidad, a quien se atribuye la Sabiduría; y aquí considerarás la que a San Buenaventura comunicó este Divino Señor. Fue esta tan soberana como participada de la divina, que apenas hay capacidad para ponderarla en la humana. Tomó el hábito de veinte y dos añoos, y de treinta y cuatro no cumplidos era General de todo el Orden del Serafín San Francisco, habiendo ya regntado con admiración las cátedras de París. Escribió trescientos tratados, y al fin de su vida presidió el Concilio Lugdunense, siendo Cardenal de la Santa Iglesia Romana y Obispo de Albano. Y no se admire tanto estudioso trabajo con tanto aprovechamiento en tiempo tan breve, porque fue su estudio en el descuadernado Libro de Jesús nuestro Redentor Crucificado; de que es testigo el Angélico Doctor de las Escuelas Santo Tomás, quien admirado de la sabiduría de San Buenaventura, le preguntó como a su especial amigo que lo era, en qué libros estudiaba; y el Seráfico Doctor, mostrándole un Crucifijo, le respondió que en solo aquel leía, y solo aquel le bastaba.
  
Darás gracia al Divino Verbo por tanto saber como comunicó a nuestro Santo, y luego dirás esta Oración a su Divina Majestad:
  
ORACIÓN
Soberano Hijo del Eterno Padre, de su fecundo entendimiento parto infinito; fuente de donde nace toda sabiduría humana y toda noticia buena, yo te doy gracias repetidas por la que comunicaste a San Buenaventura, para que alumbrara tantas almas como alumbró en el conocimiento de vuestra Divina grandeza. Y por sus méritos, os pido que ilustres mi mente con un rayo de vuestra Luz, y que infundas en mí un temor santo de vuestra Divina Justicia, para que en él fundado mi saber, con él acierte a pediros lo que deseo me concedáis en esta Novena, y que al fin, ceda todo en vuestra Gloria. Amén.
   
Rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri, en veneración de la sabiduría que el Señor comunica a sus escogidos, y comunicó a los Doctores Santos de la Iglesia, y especialmente a María Santísima su Madre, Casa que labró la Divina Sabiduría para su habitación, dándole de todas las ciencias en siete columnas que para ella cortó, la Plenitud: y luego a San Buenaventura la siguiente deprecación:
Antorcha luminosa, y ardiente de la Católica Iglesia; Águila generosa que subiste los rayos del Divino Sol, llenando con sus luces tu entendimiento de verdaderas noticias y con sus ardores, tu voluntad de tantas experiencias, formando Cátedra en los agujeros de la piedra para aprender la medicina de las almas: hoy, que la mía tribulada recurre a tu Piedad, experimente la eficacia de vuestra gran miseración. Y pues apreciaste esta Celestial sabiduría sobre los poderíos y Reinos de la tierra, conociendo que su riqueza aunque grande, es en su comparación arena muy pequeña; aprendiéndola, como la aprendiste sin ficción y comunicándola, cqmo la comunicaste sin envidia: concéceme, Santo mío, un rayo de tu saber, y una centella de tu amor; como también lo que te pido en esta Novena, y que sea para aumento de tu estimacion y honra. Amén.
  
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día harás en reverencia del Santo Doctor algún acto de humildad, por la que supo unir con tanta sabiduría.
   
DÍA TERCERO – 7 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Dedícase este día al Espíritu Santo, centro del Divino Amor, como espirado por el Padre y por el Hijo mediante su infinita voluntad, y en él has de considerar el intensísimo amor que participó San Buenaventura de esta sobrerana e infinita Fragua, porque si en todas us virtudes fue extremado nuestro Santo, fue más ventajoso en el amor de Dios. Por eso lo decoró la Iglesia con el título de Doctor Seráfico o amante, por haber sido en esta línea tan excelente, que así como a los Espíritus Celestiales, siendo todos de amor Divino volcanes, exceden los Serafines por ser incendio de amor; así San Buenaventura dice, por su ardiente amor a Dios, excesivas superioridades a todas sus virtudes. De aquí nacía vivir más en el Cielo que en la tierra, porque este sagrado fuego que en su pecho ardía, hacia el Celestial Empíreo lo elevaba, y por tanto fuego como abrigaba en su pecho, traía siempre bañados en lágrimas sus ojos, que era abrir por ellos, como bocas, el horno de su corazón, por donde respirar, para no consumirse en tanto ardor.
  
Darás gracia en tu interior al Espíritu Divino por el amor que comunicó a este Serafín humano, y dirás a su Divina Majestad la siguiente Oración:
  
ORACIÓN
Espíritu Divino y Soberano, que siendo incendio amoroso de la infinita voluntad, influyes tus ardientes rayos en el humano corazón, como lo hiciste con San Buenaventura en gran manera, en quien también renovaste el milagro que el día de Pentecostés en Jerusalén hiciste, pues habló en el Concilio de Lugduno con voces de fuego, en varias lenguas, con eficacia soberana con Ia que unió Ialgiesia Griega a la Latina; yo, Señor, te alabo y te engrandezco por tanto amor como a este Santo comunicaste, y por el milagro que en él hiciste, y os suiplico por sus méritos que ahuyentes las frialdades de mi corazón helado, para que en tu amor enardecido, ejecute lo que debo, conforme a tu voluntad y agrado, y que consiga lo que pido en esta Novena, para tu mayor honra. Amén.
   
Rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri, en reverencia del intenso amor de Dios que el Espíritu Divino comunica y comunicó a los Justos hijos de la Iglesia, y especialmente a María Santísima Madre del Amor hermoso, tan enferma de este amor, que necesitó de fulcimentos del Divino poder para vivir, y al fin murió de amante la que jamás vivió delincuente. Luego dirás a San Buenaventura de esta manera:
Abrasado Serafín, viviente fuego, que del pedernal de la humana naturaleza, a golpes del eslabón de vuestra consideración ferviente, encendisteis llamas Sagradas en vuestro corazón amante, y sacasteis agua de devotos afectos a vuestros piadosos ojos: Suplícoos, Protector mío, consuelo de mis penas y alivio de mis congojas, que inflaméis mi corazón frío, para que consumiendo las superfluidades terrenas, que me hacen infeliz, sea del Espíritu Divino asiento digno y dichoso; y concededme por este Amor, lo que te pido en esta Novena, para mayor bien de mi alma. Amén.
   
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día ejecutarás alguna obra de caridad, en memoria y revtrencía de la mucha que el Santo tuvo.
    
DÍA CUARTO – 8 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día se dedica a toda la Santísima Trinidad, considerando el celo de la Fe Divina acerca de este Misterio, y de todos los demás de nuestra Católica Religión, que comunicó este Señor Trino y Uno al Seráfico Doctor, para que trabajase infatigado en mantener sus purezas, destruyendo sus opuestas sombras. Testigos son sus predicaciones fervorosas, sus argumentos eficaces, y sus escritos contra los herejes, por cuya causa mereció tanto aprecio su santo ardiente celo, en el Sagrado Conclave de los Cardenales, congregados para elegir Pontífice por muerte de Clemente IV, que pusieron la acción en manos de San Buenaventura para que asimismo, si quería, se nombrase a quien gustara, eligiese, y el humilde Doctor eligió a Gregorio X, no sin divino numen, mirando al bien común y con desprecio de su honor particular. Por esta causa también se Ie encomendó la presidencia del Concilio Lugdunense, en que trabajó mucho para la reducción de los Griegos y su unión con los Latinos, con efecto tan feliz que confesaron aquellos proceder el Espíritu Divino del Padre y del Hijo como de un principio, y aquí se hizo la solemnísima Confesión de la Trinidad Beata, que llenó de gozo y alegría a toda la Iglesia Católica.
  
Darás gracias recogido en tu interior a toda la Santísima Trinidad por este celo eficaz y fervoroso de la Fe que comunicó a San Buenaventura, y luego dirás la Oración siguiente:
  
ORACIÓN
Omnipotente sempiterno Dios, que concediste a tus siervos, en la confesión de la verdadera Fe, conocer la Gloria de la Personal Eterna Trinidad, y en potencia de Majestad, adorar la unidad de la Divina esencia: ruégote, Señor Uno y Trino, me concedáis a imitación del que comunicasteis a San Buenaventura, el piadoso y cabal conocimiento de este misterio inefable, y de todos los demás de nuestra Fe infalible, con esfuerzos de gracia para fervorosamente confesarlos y animosamente defenderlos; y por los méritos de este Seráfico Doctor, os suplico, Poderoso Señor y Dios de la verdad, que viva en mí el celo de tu Fe y de tu honra, y que a este fin me concedáis lo que pido en esta Novena. Amén.
   
Luego rezarás un Padre nuestro y Ave María con Gloria Patri, en reverencia de la ardiente Fe y devoto celo que la Santísima Trinidad comunicó a los Apóstoles y Predicadores Santos de la Iglesia, y especialmente su templo y Sagrario, la Reina de los Ángeles María, de cuyo auxilio son tales y tantas las eficacias, que destruyó y destruye hasta su aniquilación las herejías. Y dirás a San Buenaventura lo que se sigue:
Seráfico y Santo Doctor, que siendo Sal de la tierra de la Iglesia, la fecundasteis tanto con vuestro celo y doctrina, que la hicisteis dar abundantes y óptimos frutos de verdades Católicas; que siendo Luz del mundo, iluminasteis ambos Horizontes, juntando en un Cabo el Oriente y Occidente en las dos Iglesias, Latina y Griega; que siendo Ciudad de Refugio, puesta sobre el Monte Santo de Sion, fuisteis asilo de las aflicciones de la Cristiandad: yo os suplico con las veras de un corazón afecto y necesitado, que como Sal detengáis de mis costumbres lo corrupto, como Luz libréis mi alma de la noche de la culpa y del horror de la pena, y como Ciudad me amparéis en lo que pido en esta Novena, cediendo todo en vuestra honra y mayor bien de mi alma.. Amén.
   
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día harás a Dios alguna especial Oración por la destrucción de las herejías y aumento de la Fe, haciendo de ella expresa protestación e instruyendo, si hay lugar, a alguno en ella.
   
DÍA QUINTO – 9 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día, como propio, se dedica a la Majestad de Cristo Sacramentado, por ser día en que fue este Divino Sacramento instituido; y en este considerarás los favores que Dios, en este Misterio de los misterios, hizo a San Buenaventura. Dispuesto estaba el Santo un día para recibir la Sagrada Comunión, cuando le introdujo la humildad un reverente temor en su pecho, el que le persuadió que era indigno de tan alto beneficio; mas Dios, que se obliga de las reverentes humildades, no quiso privarse de un Tabernáculo exornado de virtudes, y mandó a un Ángel que tomase del Altar una partícula de la Consagrada Hostia, y sirviendo de Sacerdote, comulgase a nuestro Santo, como lo ejecutó al momento. Estando con la enfermedad última, le dieron unos vómitos tales que le impedían poder recibir el Viático: pidió el Santo le trajesen a su presencia el Sacramento, y estando en dulces coloquios con su Majestad, se le abrió en forma de una encarnada rosa el pecho, haciendo puerta para el corazón, y por ella entró la Sagrada Hostia a hospedarse en habitación tan de su gusto, como indica tan portentoso milagro.
  
Darás gracias a su Majestad por tan maravillosos favores como hizo a San Buenaventura, y luego dirás al Señor en esta forma:
  
ORACIÓN
Dios y Señor de las maravillas, que estrechado en los cándidos accidentes de una Hostia, formasteis un compendio de todos vuestros portentos, y os disteis en Manjar sabroso, para que brindando el gusto del apetito humano, os admitiese todo hombre, sin distinción, en su pecho: yo os doy copiosas gracias por el favor tan excesivo que repetidas veces a San Buenaventura hicisteis, escogiéndolo por Sol, en quien vuestro TabernácuIo colocasteis, y pues fue correspondencia que ejecutó tu benignidad a su amorosa y humilde veneración; yo te pido Señor, que por sus méritos, me concedáis la imitación de tanta virtud, y lo que pido en esta Novena, y que ceda todo en tu mayor honra y gloria. Amén.
   
Rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri, en reverencia de los favores que este Señor comunica a los que dgnamente le reciben, y especialmcnte de los que comunicó a la Reina de los Ángeles María Santísima, en cuyo Virgíneo pecho, como en el más hermoso Sagrario, se conservaban, desde una Comunión a otra, las especies Sacramentadas,y luego dirás a San Buenaventura, en Ia siguiente forma:
Templo augusto de un Dios amante, Maravilloso y Clemente Tabernáculo puro de los misterios Soberanos, Sagrario Digno de Sacramentos supremos, Paraíso deleitoso del Árbol de la vida, Arca mística del Testamento, Sagrado, urna preciosa del Maná más sabroso, y Custodia admirable del Sacramento Eucarístico, pues merecisteis que este Señor derramase en ti tan copiosas gracias y abundantes dones: yo os suplico, Santo mío, que me alcancéis del Señor que, roto mi pecho de dolor de mis pecados, y adornado mi corazón con una profunda humildad, reciba a imitación vuestra Sacramento tan Divino, para lograr en fruto el temor santo; y que intercedáis con su Majestad Soberana, me conceda lo que pido en esta Novena, para mayor bien de mi alma. Amén.
  
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día procurarás Comulgar con afecto fervoroso a este Divino Sacramento, y en reverencia de la humildad de nuestro Santo.
   
DÍA SEXTO – 10 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día está consagrado a la Pasión de nuestro Redentor y Maestro Jesucristo, y en él considerarás la ternura, fervor y compunción con que San Buenaventura tenía siempre presente esta Pasión dolorosa. Esta era la materia suave de su meditación, este el objeto dulce de sus afectos, viviendo su alma en el esfuerzo de tan dolorosas compasiones, y alentando su espíritu sin cesar en el ejercicio de estas lastimosas piedades, a que correspondieron premios portentosos en favores excesivos. Baste saberse uno que el mismo Santo declaró en el libro del Estímulo del amor Divino, que compuso. Dice, pues, así: «Como yo en una ocasión, me entrase por la Llaga del Costado de mi Señor Jesucristo, con los ojos abiertos, se me llenaron de su preciosa Sangre; y sin ver alguna otra cosa, empecé a entrar palpando con las manos, hasta penetrarme en las entrañas de su íntima caridad, donde abrazado y ligado con tan dulces lazos, no pude encontrar con la salida. Por eso tengo allí puesta mi morada, y allí como de los manjares que se alimenta, y es tanta la influencia de dulzuras, que no tengo palabras para explicarme».
  
Consderarás esto, y en tu interior recogido, darás gracias al Señor por este favor ejecutado, y dirás a su Divina Majestad la siguiente Oración:
  
ORACIÓN
Piadoso Dios y Divino Redentor, que no contento con las afrentas de una Cruz y con los martirios de una Pasión, cada día saca nuevas inventivas vuestro amor para manifestar lo mucho que os debe el mundo: yo os doy gracias por el extraño favor que hizo vuestra piedad a San Bienaventura, pues con él nos aseguáis que las puertas que abrieron en vuestro Cuerpo nuestras culpas perseveran todas abiertas, para que entrando por ellas las almas, hallen el tesoro de las misericordias, el alivio de los trabajos, el consuelo de las aflicciones, el Oriente de la gracia, y todo el lleno de la dicha: y os suplico logre yo el aprecio digno de vuestra Pasión Sacrosanta, y me concedáis lo que pido en esta Novena, a mayor Gloria de vuestra Redención copiosa. Amén.
   
Acabado esto, rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri, en reverencia del piadoso sentimiento que el Señor comunicó de su Pasión a los Santos de su Iglesia, y singularmente a María Santísima, nuestra Señora, en cuyo Virgínio cuerpo hicieron eco sensible todas las penas de Jesús su Hijo, lo que conoció el Seráfico Doctor, cuando mirando en su meditación a Jesús Crucificado, se volvió a ver a su Madre Santísima al pie de la Cruz, y confiesa él mismo, que no vio en su Majestad sino es bofetadas, salivas, azotes, heridas, espinas y clavos, etc., y luego dirás a San Buenaventura lo que se sigue:
Fénix amoroso, que de los aromas de la Pasión y leños de la Cruz, fabricasteis encumbrada Pira, en que abrasándoos con el ardor de tan Divino incendio volviese a renacer más Soberano, y logrando que aquel que antes por la salud de las Almas gustó de encerrarse en el Virginal Claustro de María, os recibiese místicamente en sus entrañas, os alimentaste de sus pechos, os levantaste en sus manos, os trajese en sus brazos, os comunicase la suavidad de sus labios en amorosos ósculos, cuando os albergó benigno en su amoroso y Divino Seno: yo os suplico, Santo mío, que en memoria de esta singular fineza, abríais los ojos de mi corazón, para que subiendo sin tropezar en mí mismo a la cumbre del Calvario, tenga impresa en mi corazón esta tragedia, para que nunca de mí se aleje su memoria, y que me alcancéis de la Majestad Divina, lo que pretendo en esta Novena, para mayor bien de mi alma. Amén.
  
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día ayunarás, o tomarás, si pudieres, una disciplina, o harás alguna otra mortificación, en reverencia de la Pasión de nuestro Redentor Jesucristo.
       
DÍA SÉPTIMO – 11 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día es consagrado a María Santísima nuestra Señora, y en él considerarás el ardentísimo y finísimo amor que tuvo San Buenaventura a esta Divina Reina. Era el blanco de su devción esta Señora, pues de tal manera escribió de esta Reina Soberana con tanta abundancia y tal ternura, como si fuese el único objeto de sus obras, sin ser menester para ser devotos de María más que leer a San Buenaventura. Fue este Santo Doctor quien instituyó en la Religión el toque de campana a las Ave Marías, procurando la extensión de sus alabanzas. De aquí se dilató este estilo a toda la Iglesia Católica, siendo cada golpe de la campana voz que publica la devoción de este Santo a la Madre de Dios. También en un Capítulo General que celebró en Pisa, entre otras rúbricas que se hicieron para el Breviario, ordenó que se continuara al fin de los himnos, el «Gloria al Señor, que naciste de la Virgen» hasta la Epifanía, de la misma forma que en la infraoctava de la Natividad del Señor se canta.
  
Darás gracias al Señor por el amor de su Madre que comunicó a San Buenaventura, y luego dirás a su Divina Majestad esta Oración:
  
ORACIÓN
Clementísimo Dios, que tenéis por Gloria propia la de vuestra Madre purísima, yo os doy afectuosas gracias por las que hicisteis a San Buenaventura, concediéndole el favor inestimable de ser su verdadero devoto: y os suplico, por el Néctar que bebisteis de sus Virginales pechos, y por el ser humano que os comunicó, me concedáis a mí, verdadero conocimiento de su Grandeza para amarla fervoroso; y también por los méritos de San Buenaventura os pido me concedáis lo que pretendo en esta Novena, para mayor Gloria vuestra y de vuestra Santísima Madre. Amén.
   
Después rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri en reverencia del afecto cordialísimo de su Santísima Madre que Dios ha comunicado a todos los Santos de la Iglesia, y especialmente en reverencia de la pía afección que ha concedid a todos los Católicos acerca del misterio de la Inmaculada Concepción de esta Gran Señora. Y luego dirás a San Buenaventura como se sigue:
Sagrado Doctor, que lograste tanta pureza de alma y cuerpo que afirma vuestro Maestro Alejandro de Hales que parecía que Adán no tenía pecado en vos, y aun por eso, como cándido corderillo, procurabas apacentarte de las blancas azucenas de la Reina de las Vírgenes, embriagado con el licor de sus hermosos pechos, que es el mejor y más generoso vino de la botillería de los Divinos recreos: yo os suplico con todo mi corazón, intercedáis con esta Divina Aurora, para que me ilumine con su luz, y me inflame con su amor, y que pues es el refugio y la Abogada de los pecadores, lo sea de mí, el más ingrato, y me alcance de su Divino Hijo lo que pido en esta Novena, para mayor bien de mi alma. Amén.
  
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día rezarás la Corona a esta Soberana Reina y Señora, en memoria de la devoción que la tuvo San Buenaventura.
        
DÍA OCTAVO – 12 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día, en que se crearon los Santos Ángeles, se ha de dedicar a estos Soberanos Espíritus, considerando la asistencia especialísima que tuvo nuestro Seráfico Doctor, y el singular comercio con estos Cortesanos Celestiales y Ministros del Señor, los que por ventura lo trataban como si fuera uno de sí mismo. porque parecía Serafín en el amor, Querubín en el entender, Trono en el serlo de Dios, Dominación en disponer lo que los inferiores han de obrar, Virtud en ejecutar muchos milagros, Potestad en ejercerla con los súbditos, Principado en regir con sus consejos y escritos a los Soberanos; Arcángel en gobernar al dilatado Minorítico Reino y en ser Legado en cosas grandes, y finalmente Ángel en cuidar del espiritual bien de los hombres. Fue tan singular en este último ministerio, que confiesa él mismo en su segundo libro del Estímulo del amor de Dios, que por cualquier alma que estuviese en pecado mortal moriría gustoso, aunque supiera que no había de ver y gozar a Dios, con tal que el alma saliese de la culpa, y no fuese Dios ofendido, ni permaneciese el hombre en tan infeliz estado. Por lo cual, fue a este fin infatigable su celo y asistencia en Cátedra, Púlpito y Confesionario, ayudando a los pecadores; y consta de su vida que a todos consolaba, a todos asistía, siendo todo para todos, y todo para cada uno.
  
Darás gracias a Dios por este favor de los Santos Ángeles a nuestro Seráfico Doctor, y por la caridad que le comunicó como si fuera Ángel Custodio, para que solicitase el bien espiritual de las almas con tantas ansias y veras, y luego dirás la oración siguiente:
  
ORACIÓN
Grande y Poderoso Señor, que dispones los ministerios de los Ángeles y de los hombrs con maravilloso orden según tu voluntad, dignándote de enviar a los Celestes Espíritus al mundo para nuestra protección y amparo: suplícote, Señor, que yo, indigno pecador, sea de su poder defendido en esta vida, y que goce en su compañía de tu presencia en la Patria: y por medio de estos Celestiales Espíritus, comunicaste tantos favores a tu Siervo San Buenaventura, yo te ruego por los méritos de este Santo Doctor, que te dignes de concederme lo que pido en esta Novena, para cuya ejecución me sean también intercesores los Santos Ángeles, y ceda todo, Señor, en tu mayor honra y gloria. Amén.
   
Rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri, en reverencia las protecciones, asistencias y cuidados de los Santos Ángeles con los hombres, y mayores con los Justos, y especialmente con la Reina de los Ángeles María Santísima, a quien servían muchos millares en forma humana, visible a la Gran Reina. Después dirás a San Buenaventura como se sigue:
Humano Querubín. que sin volver atrás un paso en el camino del Cielo, estiviste en continuo movimiento, obrando lo que tu espíritu abrasado te dictaba, y tu amor a Dios y a los hombres celoso apetecía: Serafín ardiente, que asistiendo al Trono de Dios con tus continuas alabanzas, ansioso solicitaste purificar humanas cuIpas: Hombre Angelical, que con los Celestes Espíritus te equivocas en las operaciones que ejecutas: yo te ruego, Sabio, Caritativo, Humilde, Paciente, Dominante, Milagroso, Nuncio, Custodio, y en todo Santo y perfecto Ministro del Señor, que cuides de mí, tu indigno devoto, y me solicites la asistencia especial (que no merezco) de los Santos Ángeles, tus familiares y amigos, para que en todo obre lo que sea de mayor agrado de nuestro Dios y Señor, y que alcance por las súplicas de los mismos Santos Ángeles y tuyas, lo que pido en esta Novena, para mayor bien de mi alma. Amén.
  
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Y este día a harás algún obsequio a tu Santo Ángel Custodio, rezándole devotamente, y solicitarás el espiritual consuelo de alguna persona quc a tu parecer lo necesite.
       
DÍA NOVENO – 13 DE JULIO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Este día último se dedica a nuestro Padre San Francisco, a quien amó tiernamente el Seráfico Doctor, pagándole el amor intenso que a este su hijo tuvo el Seráfico Padre, quien en su espíritu lo engendró tan propiamente, que si fue Serafín el Padre, Serafín también salió el hijo. Siendo niño de pecho nuestro Santo, padeció un grave accidente, y recurriendo su devota Madre a Nuestro Padre San Francisco por remedio, le tomó este en sus brazos, y viendo la hermosura de su rostro y en espíritu la de su alma, anunciando que sería en su Religión un grande Santo, exclamó diciendo: «¡Oh Buenaventura de niño!», cuyo nombre le quedó desde entonces, y fue prenuncio para los que le invocasen después. Escribió el Seráfico Doctor la vida de su Santo Padre, en correspondencia de tan obligado y querido hijo; y estando en esta gustosa tarea, encerrado en su celda, sucedió que yéndole a visitar su grande amigo Santo Tomás, miró este por los resquicios de la puerta a nuestro Santo elevado en éxtasis maravilloso, y volviendo a sus compañeros, dijo iluminado: «Dejemos al Santo, que trabaja por el Santo».
  
Considerarás esta unión de afectos, y darás al Señor gracias, y luego la siguiente oración a su Majestad:
  
ORACIÓN
Altísimo Dios, que siendo Piedra Angular del fundamento de la Ciudad Santa de Jerusalén, hacéis uno el corazón de sus Cortesanos, en cuya unida Congregación, descansa gustoso vuestro espíritu: yo os doy debidas gracias por las semejanzas de afecos amorosos que intodujisteis en los dos Serafines humanos San Fancisco y San Buenaventura, haciéndolos uno para que asistan a vuestra grandeza; y os suplico unáis mi voluntad con la vuestra, para que gobernadas mis acciones por la infalible regla de vuestra Ley Divina, merezca el beneplácito de vuestra voluntad Soberana; y lo que pido en esta novena, y que sea todo para vuestra Gloria. Amén.
   
Rezarás un Padre nuestro y un Ave María con Gloria Patri, en reverencia de la virtud que Dios comunicó a los Santos, para engendrar hijos de su espíritu en Nuestro Señor Jesucristo, como San Pablo por el Evangelio, y singularmente a María Santísima, en quien y de quien el hombre nace, cuando Madre de la Gracia, como tal se dice. Luego hablando con San Buenaventura, dirás así:
Gloriosísimo Doctor, Humilde, Pobre, Casto, y en todo heroicamente Religioso, a imitación de tu Padre y nuestro el llagado Serafín humano San Francisco, su siervo y propio retrato, pues copiaste su más perfecta imagen en tu pecho: yo te ruego, mi Protector y mi Abogado, por los méritos de este tu amado Padre y mío, me alcances del Señor que sepa yo imitar a uno y otro Espíritu Seráfico, copiando tantas virtudes como tan grandes ejemplares me ofrecen, las que apenas cabalmente se conocen. Y pues sin dificultad llegará a ti, como buen hijo, cualquiera que llevase a ti tu Santo Padre, yo recurro a las cinco llagas de Nuestro Padre Seráfico, las que me sean cinco elocuentes bocas que te representen, Santo mío, mis deseos, los que por este medio espero no queden defraudados, en lo que te pido en esta Novena, como también que me perdones la tibieza y fría devoción con que la he ejecutado por mi miseria y flojedad, que sea todo para mayor Gloria de Dios, para honor de María Santísima Señora nuestra, para culto y veneración de tus virtudes en la tierra; para que con tu ayuda logre mi alma el destierro de esta vida la gracia, y para que sea bienaventurada últimamente en la Gloria. Amén.
  
Luego harás tu petición, y concluirás con la Oración de la Sacratísima Virgen. Concluirás este día confesando y comulgando, y haciendo alguna obra de humildad y desprecio de este mundo en veneración de Nuestro Padre San Francisco, visitando algún pobre enfermo, ayudándole con alguna limosna, moderándote en el vestido, y haciendo firme propósito de corregir superfluidades, y usar solo de lo necesario en todas ocasiones.