martes, 26 de marzo de 2019

PATRIARCADO CATÓLICO BIZANTINO A ATHANASIUS SCHNEIDER: “LE FALTÓ CONTUNDENCIA AL CONFRONTAR A FRANCISCO Y SU HEREJÍA”

Un comentarista del blog nos envió este comunicado del Patriarcado Católico Bizantino de Ucrania en referencia a “Monseñor” Atanasio Schneider, “obispo auxiliar” de Astaná (Kazajistán), y su encuentro con Francisco Bergoglio el pasado 1 de Marzo.
  
UN APELO AL OBISPO SCHNEIDER

 
Su Excelencia,
  
Vd. públicamente ha atraído la atención a la declaración herética en el documento firmado por Francisco en Abu Dhabi. Ha dicho verdaderamente que la oración sobre la sabiduría de Dios y la diversidad de religiones “lleva a interpretaciones dudosas y heréticas”.
  
Sin embargo, durante su encuentro con Francisco en el Vaticano el 1 de Marzo de 2019, Vd. no trató la herejía como lo requiere la Iglesia. Estaba obligado a decirle claramente a Francisco que no bastaba con tener una conversación privada y cordial, sino que estaba obligado a retractarse de la declaración herética ante toda la Iglesia. Esto es exactamente lo que el Prof. Josef Seifert señala, diciendo que la explicación de Francisco es completamente insuficiente, porque una declaración falsa y completamente inaceptable no se puede arreglar con una conversación privada, sino que se debe revocar públicamente.
  
Desafortunadamente, no asumió esta actitud, por la cual ha confundido al público Católico ortodoxo que confió en Vd. Además, Vd. dijo que estaba en una relación fraternal de unidad con Francisco, y que definitivamente no insistía en un requerimiento claro e intransigente de arrepentimiento adecuado por sus declaraciones heréticas. Lamentablemente, esta es la esencia de su esquizofrenia espiritual.
  
Por tanto, humildemente apelamos a Vd. para que haga al menos una demanda adicional de que Francisco revoque públicamente su declaración herética o renuncie al oficio papal, como incondicionalmente insistiera el Arz. Viganò. Por su actitud ambigua, Vd. bloquea la reforma de la Iglesia más que el manifiestamente hereje card. Marx con sus herejías.
  
En nombre del Patriarcado Católico Bizantino,
 
+ Metodio
Obispo Secretario
  
18 de Marzo de 2019

lunes, 25 de marzo de 2019

DEVOTA MEMORIA DE LAS SIETE CAÍDAS DE NUESTRO SALVADOR

Ejercicio devoto compuesto por el Padre Fray José de San Juan OP, maestro de novicios en el Convento de Santo Tomás de Madrid.
 
DEVOTA MEMORIA DE LAS SIETE CAÍDAS DE NUESTRO SALVADOR JESÚS POR NUESTRO AMOR
 
    
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ORACIÓN PREPARATORIA
Abrid, Señor, nuestra boca para bendecir vuestro santo Nombre: limpiad nuesto corazón de todos los vanos, perversos y ajenos pensamientos; alumbrad nuestro entendimiento y encended nuestro afecto, para que digna, atenta y devotamente hagamos este santo ejercicio, y merezcamos ser oídos en vuestro divino acatamiento. Amén.
 
ORACIÓN
Dulcísimo dueño de las almas, Jesús Nazareno, Corazón de nuestros corazones, nosotros te ofrecemos este ejercicio y oraciones con un grande amor y deseo de ensalzarte, glorificarte y agradecerte aquel infinito amor con que quisiste siete veces caer en tierra por nuestro amor, para confundir nuestra soberbia con tan admirable humildad: y te pedimos las ofrezcas ahora, y en la hora de nuestra muerte a tu Eterno Padre, para que por ellas nos conceda una vida libre de las caídas en los siete vicios capitales, y nos levante a un alto grado de amor de Dios, y de Jesús, María y José, en que vivamos hasta morir. Amén.
  
A Jesucristo adoremos,
Y con tierno corazón
Las caídas contemplemos
Que el Señor dio en su Pasión.
  
La primera caída fue en el huerto, cuando con el mortal sudor de sangre cayó con el rostro en tierra.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
Dulce Jesús, que postrado
Sangre sudas por mi amor,
Concédeme que a tus pies
Derrame alma y corazón.
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Alabad al Señor todas las gentes, alabadle todos los pueblos, porque ha confirmado sobre nosotros su misericordia, y la verdad del Señor permanece para siempre.
℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, y ahora y siempre, y en todos los siglos de los siglos. Amén.
   
Mi Jesús, danos tu mano,
Y por tus siete caídas,
No permitas que caigamos
En ninguna tentación.
  
La segunda caída fue, cuando llevando preso a su Majestad, cayó por el puente del Río Cedrón.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
Con el tropel de mis culpas
Te he derribado, Señor,
Lloren mis ojos más agua
Que la que llevó el Cedrón.
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y lo demás como en la primera.
  
La tercera fue cuando delante del Pontífice Anás recibió aquella afrentosa y cruel bofetada, que lo derribó en tierra.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
Si de la cruel bofetada
Caes, mi Jesús, al rigor,
Levántate al ruido de estas
Que me da mi contrición.
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y lo demás como en la primera.
 
La cuarta fue cuando le desataron de la Columna, y quedó desmayado sobre su santísima Sangre.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
Venid, almas de Jesús,
A morir de compasión,
Que para verle en su Sangre
Desmayado no hay valor.
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y lo demás como en la primera.
 
La quinta fue cuando le arrojaron de golpe la Santa Cruz sobre sus delicados hombros, y dio en tierra con su sacratísimo Cuerpo en el Pretorio de Pilatos.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
Después de azotes y espinas,
Cruz y caídas, ¡qué dolor!
Viva mi Jesús, y muera
Quien ingrato le ofendió.
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y lo demás como en la primera.
 
La sexta fue cuando con el peso grande de la Cruz, cayó en la Calle de la Amargura.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
Nazareno hermoso, dame
Esa Cruz, que no es razón
Que a ti te postre su peso
Cuando hice el pecado yo.
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y lo demás como en la primera.
  
La séptima fue cuando al subir el Monte Calvario, cayó sobre aquellas piedras, y quedó nuestro amantísimo Jesús muy lastimado y desmayado.
  
Ahora besarás el suelo, y contemplarás este paso, mientras se canta esta copla:
¿Qué habrá hecho el pecado en mí
Si tanto ha causado en Dios?
Pequé contra ti atrevido,
¡Perdón, mi Jesús, perdón!
Reza ahora el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y lo demás como en la primera.
   
Aplaca, Señor, tu ira,
Tu justicia y tu rigor.
Dulce Jesús de mi alma,
Misericordia, Señor.
   
Ahora encenderás tu afecto, y haciendo un fervoroso acto de contrición, dirás esta rogativa de los agravios de Jesús:
Jesús, pobre y abatido, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, no conocido y menospreciado, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, aborrecido, calumniado y perseguido, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, dejado de los hombres y del demonio tentado, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, entregado y vendido por vil precio, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, blasfemado, acusado y condenado injustamente, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, vestido de un hábito de oprobios y afrentas, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, abofeteado y burlado, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, arrastrado con una soga al cuello, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, tenido por loco y endemoniado, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, azotado hasta derramar sangre, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, pospuesto a Barrabás, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, despojado de todas sus vestiduras con infamia, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, coronado de espinas y saludado por irrisión, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, cargado con la cruz de mis pecados y las maldiciones del pueblo, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, triste hasta la muerte, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, consumido de dolores, de injurias y de humillaciones, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, afrentado, escupido, ultrajado y escarnecido, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, pendiente de un madero infame entre dos ladrones, Tened piedad de mí, Señor.
Jesús, aniquilado y sin honra para con los hombres, Tened piedad de mí, Señor.
  
ORACIÓN
Oh buen Jesús, que sufristeis por mi amor una infinidad de oprobios y afrentas que yo no puedo comprender; imprimid poderosamente en mi corazón la estimación y amor, y haced que desee la práctica de ellas. Amén.
  
Ahora rezarás tres Ave Marías por las tres necesidades que tuvo María Santísima al pie de la Cruz, y acabarás con la Oración siguiente:
¡Oh santísima Cruz!
¡Oh inocente Cordero!
¡Oh pena grave y cruel!
¡Oh pobreza de Cristo mi Redentor!
¡Oh Llagas muy lastimadas!
¡Oh Corazón traspasado!
¡Oh Sangre de Cristo derramada!
¡Oh muerte de Cristo amargada!
¡Oh Divinidad de Dios, digna de ser reverenciada!
Ayudadme, Señor, para alcanzar la vida eterna en la hora de mi muerte. Amén.
  
Sea bendito y alabado el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

domingo, 24 de marzo de 2019

LOS ERRORES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL: TESTIMONIO DE UNA BRASILEÑA

Traducción del artículo publicado en Italiano en OSSERVATORIO SUL CAMMINO NEOCATECUMENALE SECONDO VERITÀ. La autora, la brasileña Amanda Serra, reconoce como Papas Católicos a los dirigentes de la religión del Vaticano II y dice que ama al Camino, aun estando fuera, y espera que un día corrijan sus errores (cosa que dudamos suceda). Pero bueno, otro testimonio más de alguien QUE ESTUVO DENTRO DEL NEOCATECUMENALISMO Y HABLA CON PROPIEDAD (ya que los kikistas dicen que hablan de ellos sin conocerlos).
   
Es difícil decir adiós
  
Este texto parecerá largo, pero me ayuda a liberarme de las cosas que me han hecho reflexionar sobre nuestro reciente abandonar el Camino Neocatecumenal, en el cual he participado por diez llargos años. Quisiera deciros que continuaré amando el Camino, sea o no sea parte de mi historia, y que he aprendido muchas cosas de ellos, y que creo (y espero) que un día sus errores puedan ser corregidos en modo que puedan servir fielmente a la Iglesia. Dividiré el texto en los siguientes argumentos: por qué entré, qué me ha gustado, cosas que he encontrado extrañas o fastidiosas, cosas que me entretienen, cosa penso che vada fatto. Tal vez este texto interesará sólo a aquellos que conocen el movimiento, pido excusas a los lectores que no estén interesados en el tema.
  
Por qué adherí al Camino
 
Fui inducida por un anuncio que fue hecho después de la Misa por una denominada "catequista" que dice tener nueve hijos. El argumento me pareció convincente, sentíamos la necesidad de profundizar la fe y al mismo tiempo estaba curiosa de saber qué la había movido a tener tantos hijos. Había vivido con mi familia casi desde niña y siempre frecuentábamos la iglesia. Convencí también a mi hermana y a dos amigos nuestras para que adhirireran. En ningún punto del anuncio oí mencionar la entrada en un movimiento: había entendido que se trataba sólo de catequesis.
   
Advertimos una cierta profundidad en sus denominadas "catequesis" y un montón de elocuencia en nuestros denominados "catequistas", que dijeron cosas para nuestra vida personal y nos enseñaron buenos cantos casi desde la "catequesis" inicial. Así, después de la "convivencia" inicial, aceptamos la invitación de continuar.
  
Qué me gustaba del Camino
   
(Hablaré en pasado porque ya lo he abandonado, incluso si considero que algunas de estas cosas sean buenas todavía):
  • Me gustaban los cantos, que verdaderamente tocaban el corazón, y muchos de ellos eran tomados directamente de la Biblia, especialmente de los salmos, así acabábamos por reconocer una buena parte de los salmos precisamente a causa de los santos. Esto era bueno porque teníamos siempre un versículo en la cabeza para cualquier momento de la vida.
  • Las preparaciones de la Palabra, que nos imponían tener un constante y profundo contacto con ella, que ayudaba a vencer la pereza.
  • El hecho que hubiéramos personas de edades diferentes, así que no estábamos cerrados en clichés típicos de una franja de edad. En las comunidades donde he "caminado" (estuve en tres comunidades diferentes), habían siempre personas muy ancianas, parejas y jóvenes; algunas mujeres tenían gusto en hablar conmigo y me agradaba la oportunidad de interactuar con ellas.
  • La seriedad sobre las cosas de Dios, reflejada por nuestro modo de vestir, el comportamiento durante las predicaciones, organizar los lugares donde se realizarán las celebraciones y las preparaciones.
  • La seriedad en los momentos de silencio, en las convivencias y la scrutátio, porque podíamos sentir a Dios hablar, antes del ruido de la jornada en la cual no se tiene la oportunidad de consentración.
  • El siempre presente impulso a proclamar la Palabra de Dios, a través de los anuncios en las plazas, las invitaciones a las denominadas "catequesis" y a las peregrinaciones, dado que esta era la principal llamada de Cristo y esperábamos salvar más almas.
  • Los anuncios de Adviento, Pascua y Cuaresma, que nos daban la oportunidad di guardar seriamente el tiempo litúrgico que se estaba avecinando.
  • Las celebraciones penitenciales periódicas, que nos quitaban las preocupaciones de ir a confesarse.
  • Los cuadros de Kiko (algunos, por lo menos), que representaban varios pasajes de la Biblia y parecían también más profundos después de las "catequesis" que nos hacían llevar; dado que no teníamos muchos cuadros de calidad disponibles de otros pintores y concíamos solo los de Kiko, habíamos usado muchos de estos últimos.
  • La oportunidad de confiar con seguridad nuestras experiencias y enseñar junto a los hermanos en los giros de experiencias, así que era posible alentar las tensiones de guardar ciertas cosas y también el poder seguir el propio crecimiento espiritual.
  • La valorización del transmitir la fe a los niños, que hacíamos orar con nosotros, y hacer resonar la Palabra y participar verdaderamente en las celebraciones.
  • La oración de las Laudes, que había descubierto solamente en el Camino.
  • El difundir la idea que la Iglesia tiene a la concepción, que es tan difícil para otros cristianos. En seguida he descubierto que esta apertura a la vida no es vivida solo en el Camino, sino también por tantos otros católicos.
Qué he encontrado de extraño o fastidioso aunque no lo sabría describir
  • La obsesión por los pequeños detalles que había que seguir religiosamente, como el arreglo de los ornamentos de la mesa y de los tapetes, mientras que no teníamos el mismo cuidado sobre la Misa comunitaria parroquial. Esta fue la primera extrañeza que noté.
  • El hecho de que no podíamos cantar los cantos del Camino (que tanto me gustaban) en las Misas parroquiales, ni podíamos cantar los cantos de la Misa parroquial en las Eucaristías del Camino.
  • La obsesión con la obediencia a los denominados "catequistas" y no necesariamente a los sacerdotes y los obispos, con la excusa de que los dichos "catequistas" te fueron dados por Dios y conocían bien tu vida (y por eso es que eran buenos para ti) y los obispos no. Una cosa que yo considero peligrosa.
  • La falta de celo por el altar de la Iglesia (como los cantores que deliberadamente se sentaban en la sede reservada al sacerdote para tocar los instrumentos en el momento de la danza-corro).
  • El no utilizar el altar de la Iglesia, donde Cristo cada día es inmolado, con la excusa de la nueva estética, y por tanto el uso de otra mesa en el centro de la iglesia.
  • La prohibición de arrodillarse en la consagración en las liturgias neocatecumenales, con el pretecto que sería una fiesta: esto es, el significado de tales liturgias era diverso de aquellas a las que normalmente voy.
  • La prohibición de responder a la plegaria Eucarística, con el pretexto de que aquellas celebradas según los iniciadores no lo prevén (pero aquí en Brasil debemos seguir las líneas guía de la liturgia de la Conferencia Episcopal Brasileña, desde que la comunidad neocatecumenal dice ser obediente al obispo local...).
  • El no permitir la interactividad durante las denominadas "catequesis" (ninguno puede hacer nada, ni preguntar, ni escribir, ni beber un sorbo de agua: solo escuchar), y por cuanto pudiera ser lo que se ha dicho, se generaba un cierto autoritarismo de parte de los proclamados "catequistas".
  • La confusión sobre el hecho de que aquellos que han ya completado enteramente el itinerario catequético católico (desde la Primera Comunión a la Confirmación), incluso los mismos sacerdotes, deben afrontar en su totalidad el itinerario neocatecumenal comenzando desde las "catequesis iniciales", como si nada de lo que ya habían vivido fuese válido.
  • La idea expresa siempre en modo explícito de que el Camino es el único grupo (incluso si no quiere ser llamado así) que te dará verdaderamente la fe, que te hará conocer a Cristo, que te haría comprender tu historia y conocer la palabra del Señor (incluso si este último punto no fuese dicho en las famosas "catequesis", las personas más sencillas que os participan así entenderán y dirán).
  • El hecho de que en los días de las Jornadas Mundiales de la Juventud se le da mucha más importancia a las actividades neocatecumenales que al programa de la JMJ.
  • El hecho de no haber nunca promovido eventos de la parroquia por iniciativa neocatecumenal (por piedad de los participantes habíamos tal vez colaborado en algunos eventos parroquiales, pero eso no era alentado por los iniciadores).
  • La obsesión de no poder hablar de cuestiones de fe en las resonancias y en los anuncios, sino solo de la propia experiencia personal, si bien lo que nos ha tocado no tenía qué ver necesariamente con la vida personal (tenemos por ejemplo, el caso de un presbítero que interrumpe la resonancia de una mujer para decirle que ella debía hablar solo de la vida propia).
  • El hecho de deber mentir sobre la colecta de dinero (y los objetos que vender para dar algo a los pobres), o inventar rarezas con la excusa de reunir fondos para los encuentros vocacionales. También debiendo hacer el bien con "la mano derecha que no sepa lo que hace la izquierda", me sentía verdaderamente mal por deber inventar mentiras por algo que sinceramente veía como un forzamiento a mí misma.
  • La importancia dada a tantas cosas, pero sin alguna mención de la importancia del diezmo a la parroquia (más adelante entendí el por qué).
  • El hecho de que no había consenso entre los iniciadores (Carmen siempre reprobaba y criticaba a Kiko).
  • El hecho de que en algunos cuadros el rostro de Cristo es la cara de Kiko.
  • Mientras yo tenía necesidad de un minuto de recogimiento después de la Comunión, ninguno advertía la necesidad de ello, y en mi caso, me tocaba continuar cantando y tocando.
  • El hecho de que la Eucaristía con la liturgia domenical sea celebrada el sábado por la tarde, tal vez también a las tres de la tarde con la excusa de que el domingo comienza el sábado por la tarde.
  • Nuestro compromiso en la parroquia (como catequistas parroquiales y miembros del coro parroquial) estaba muy a menudo en conflicto con las convivenzcias y las preparaciones.
   
Qué me había hecho permanecer en el Camino
   
Todas las cosas que me gustaban, las cuales mencioné arriba, y la consideración de que ele movimiento neocatecumenal era parte de la historia de toda mi vida adulta: después de todo me casé en el movimiento, y en el movimiento he bautizado a mis dos hijos. Además, el sacerdote que había bendecido nuestro matrimonio, nos había amonestado varias veces: "no salgáis del Camino", por lo cual tenía miedo de abandonarlo.
 
Qué me indujo a dejar el Camino

Casi desde la época en que éramos novios, mi marido me decía siempre que si hubiese visto que el Camino no era fiel a la Iglesia, lo hubiera dejado, porque él siembre fue un católico practicante, rezaba las Laudes, era acólito y siempre había participado en la vida de la parroquia. Entró en el Camino porque en la época había dicho que me habría casado con alguno del Camino. Estaba preocupada porque en el fondo sabía que el Camino contenía diversos puntos dudosos y que un día él se había dado cuenta. No había modo de explicarle todo en todos sus detalles. Nos fue dicho que todas las cintas del Camino eran teóricamente tomadas del RICA (Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos), pero por cuanto había leído y releído el RICA veía que no tienen nada en común.
  
En breve, con el avanzar en las cintas del Camino, nos eran revelados secretos, esto es, nos eran pedidas cosas haciendo presión a fin que las hagamos, todo con la excusa del crecimiento de nuestra fe. No es una modalidad católica porque nuestra Iglesia no nos esconde nada, y también porque solamente Dios conoce la fe de cada uno y no hay modo de nivelar la fe de todos, por ejemplo la fe del joven rico; en cuyo caso específico Jesús ve su apego y por eso le dice que venda sus bienes. Los denominados "catequistias" llegaban a la insensatez de decirle a un pobre: "pero tú tienes este zapato, o aquel bolso, véndelos". Esto acontece en el primer escrutinio, y lo hacemos tal como nos fue pedido. Y cuando llegó el segundo escrutinio, iniciaron los encuentros cada día de la semana. Estaba preocupada por aquellos hermanos de comunidad que tenían parientes que no estaban en el Camino. Éramos inducidos a decir a los proclamados "catequistas" los pecados que fueron perdonados, comprendidos los que se dicen solo en el confesionario, y se hablaba incluso de la frecuencia de la intimidad de las parejas.

   
Todo esto llevó a mi marido a preguntarse cómo los laicos debían entrar a conocimientos de tantos detalles de nuestra vida íntima, y no había motivo por el cual no podíams estar de acuerdo con él. Luego nos llovía sobre el tejado del deber dar literalmente el diez por ciento de todos nuestros bienes a la comunidad, en nombre de la comunión de los bienes, y de aquel 10%, el 10% a la iglesia local (ejemplo: si ganaba 1000, debía dar 90 a la comunidad y 10 a la iglesia). Esto implica varios problemas que no pueden ser mencionados todos aquí. Sé por cierto que alguno de los hermanos leerá esto y me considerará una traidora. No quiero sentirme mal por eso. Las preguntas que intenté plantear fueron:
  • ¿por qué no dar este 10% a la iglesia donde hagamos el Camino, visto que somos parte de la Iglesia?
  • ¿por qué el Camino piensa que debemos esperar diez años antes de saber por qué hemos dado el Diezmo?
  • ¿es verdaderamente necesario para las personas con estipendios más altos dar, no sé, mil dólares en el saco negro cada mes?
  • la Iglesia, en el Catecismo, sugiere escoger sumas adecuadas a las necesidades de la Iglesia local y de acuerdo con la condición y la generosidad de cada uno, y no necesariamente "el diez por ciento exacto".
En resumen, todo esto culminó con una pausa de reflexión, no fuimos a la comunidad por dos meses. Mi marido me decía todavía que si hubiese querido salir, podía hacerlo. Pero no podía dormir: lloraba, me sentía culpable. He leído tantísimo, he hecho algunas investigaciones, he hablado con personas que habían abandonado el Camino. He leído tantos testimonios de personas que salieron del Camino, en las cuales llegúe a identificarme bajo tantos aspectos, en italiano, en español y en inglés. Historias de parroquias destruidas a causa del Camino -tantísimas-. Evidencias de que el Camino no está más atrayendo gente, y que el boom de los años '70 lo está constriñendo a adaptarse. Ciertos blogs contra el Camino son extremadamente violentos y atacan persiguiendo sin necesidad, y por eso algunas veces fui tentada a volver sobre mis pasos. Pero también he encontrado tantos buenos argumentos, especialmente algunos extraidos de los discursos y de los escritos de los iniciadores. Algunos ejemplos:
 
* Kiko hace burla de la Misa Católica:
…«Recuerdo la Misa que escuchaba en Madrid en la Iglesia del Buen Suceso. Todo en latín; pasados diez minutos, sonaba una campanilla y todos nos arrodillábamos para la consagración; justo después volvía a sonar la campanilla; después siete minutos más y el vecino de al lado hacía la señal de la cruz, lo que significaba que la Misa había terminado. Pensad en la época en que no había Palabra porque era en latín; no había homilía ni oración de los fieles, ni beso de la paz, ni anáfora en lengua vernácula; el pan en forma de papel, nadie comulgaba, el cáliz lo bebía sólo el sacerdote, etc.»

Citas de las "Orientaciones para los equipos de catequistas" (Apuntes tomados de las cintas de los encuentros tenidos por Kiko y Carmen para orientar los equipos de catequistas de Madrid en febrero de 1972) de la página 315… y nunca realmente contradichos por Kiko hasta hoy.
* Carmen hace burla de Jesús en el Tabernáculo:
«El pan es para el banquete, para llevarnos a la Pascua. La presencia real es siempre un medio para llevarnos a un fin, que es la Pascua. No es un absoluto, Jesucristo está presente en función del misterio pascual. Sin embargo, desde Trento se celebra la Misa para consagrar y tener presente a Jesucristo y meterlo en el tabernáculo».
«...En muchos conventos de monjes se dice la misa para llenar el tabernáculo. Hemos transformado la Eucaristía que era un canto al Cristo glorioso, en el divino prisionero del tabernáculo...»

(ibid., páginas 329-330)
E incluso
«¡Basta! Quizá un día TENDREMOS QUE SALIR DE LAS PARROQUIAS. Iremos a los paganos (…) Como en Japón, que estamos viviendo en las casas».

Kiko Argüello, Anuncio de Pascua 2017
He reflexionado sobre estas cosas y todas las otras que ya me habían despertado perplejidad, y habíamos decidido salir juntos a decir adiós a la comunidad neocatecumenal, en el curso de los giros de experiencias, hablando de lo que nos ha inducido a abandonar el Camino, pero diciendo querer permanecer en contacto porque al menos habíamos aprendido a amarlos. Fue muy difícil, y aún hoy no sé si hubo falta de caridad y si habríamos mejor debido dejarlo sin decir nada como han hecho los otros que lo han abandonado.
  
Qué cosas pienso pueden funcionar todavía
  
Al reflexionar sobre por qué los papas no han prohibido el Camino, recuerdo aquel pasaje en el cual Jesús dice de aquellos que no lo siguen: "quien no está contra vosotros, está por vosotros" (Lc. 9,50; y también: "quien no está conmigo está contra ", cfr. Lc. 11,23). Pueden haber errores e incomprensiones, pero al ver estos millones de personas fervientes en la sed de Dios, que dicen ser católicos, nos parece que hay algo de bueno que por eso no puede ser simplemente exterminado. Sabía que al comienzo la Iglesia habría querido formalizar el Camino como una asociación de lacios mientras Carmen quería que fuese una Iniciación a la Vida Cristiana. Podría equivocarme, pero si el Camino se hubiera convertido en una asociación laical como la Renovación Carismática, la Comunidad Shalom, etc., y no hubiesen todas aquellas cintas sino que mantuviese solo la experiencia de las cosas que he dicho me son agradables, sería grande y habría tenido muchos menos problemas. Además, si todo el celo por las liturgias neocatecumenales fuese dirigido a la Misa del domingo en la parroquia, y los cantos fuesen adaptados a los ritmos locales y usados en la Misa, cualquiera los podría apreciar. A mí me gustan los cantos de Shalom, y en la Misa de la parroquia los canto. En síntesis, pienso que el Camino podría aún funcionar. No digo que un día retornaré, sino que la gente que participa de vosotros con tanto amor y dedicación podría participar con más comunión católica.


Consideraciones conclusivas
  
Todavía me estoy adaptando a la vida sin el Camino. Al comienzo me faltaba, pero ahora en cambio tengo un gran alivio, porque puedo dedicarme más a la familia sin el peso de vivir una realidad paralela a la Iglesia. Espero que me comprendáis, y si he dicho algo que no os garba perdonadme. Escribid en los comentarios quienes estéis de acuerdo o en desacuerdo sobre esto, tendré la humildad de responder. ¡Os abrazo a todos, Dios os bendiga!

AMANDA SERRA

SAN SIMÓN DE TRENTO, DOBLEMENTE MÁRTIR

Artículo publicado en TRADITIO MARCIANA el 23 de Marzo de 2018. Traducción cedida.
   
Hoy 24 marzo, como es sabido, se festeja a San Gabriel Arcángel, habiendo sido escogido para conmemorarlo el día precedente a la gran fiesta de la Anunciación, uno de los mayores misterios de nuestra Redención, del cual el Arcángel es personaje fundamental.
  
Es menos conocido, en cambio, que el mismo día la Iglesia Universal (y particularmente la diócesis de Trento) recuerda otro santo, mártir, cuya terrible historia amerita ser aquí recordada y comentada: San Simón de Trento (conocido en alemán como Simon Unverdorben -Simón Inocente-).

San Simón de Trento
  
El Martirologio Romano tradicional recita: Tridénti pássio sancti Simeónis púeri, a Judǽis sævíssime trucidáti, qui multis póstea miráculis coruscávit. (En Trento, la pasión del santo Simonino niño, cruelmente muerto por los judíos, quien posteriormente fue autor de muchos milagros).
   
Simonino era un niño de dos años y medio de la ciudad de Trento, hijo del curtidor Andrea Lomferdom, el cual desapareció el Jueves santo (23 de Abril) del 1475, para después ser encontrado muerto la mañana del Domingo de Pascua. El príncipe Giovanni Hinderbach, entonces obispo de Trento, afirmó enseguida que los autores del atroz delito habían sido los judíos locales, quienes usaban la sangre cristiana para amasar los ácimos para su pascua. Luego, no obstante las iniciales dudas del legado pontificio, se interrogaron a los quince hebreos residentes residentes en Trento en aquellos años, los cuales, reos confesos del asesinato, fueron encarcelados en el castillo del Buonconsiglio, y sucesivamente condenados a muerte.
    
El Papa Sixto IV avaló las decisiones del proceso, y en 1588 la Santa Sede aprobó el culto de san Simonino, concediendo la indulgencia plenaria a cualquiera que venerase sus reliquias, custodiadas en la iglesia tridentina de los Santos Pedro y Pablo, el 24 de marzo, día de su recuerdo. Dos siglos después (1755), el Papa Benedicto XIV confirmó las decisiones de sus predecesores, estimando conveniente e imperativo el rendir público culto al beato Simonino, martirizado por mano de los judíos en odio a la fe de Cristo. La devoción al santo mártir, más allá del Trentino, se difunde rápidamente también en la región de Brescia. Cada año la fiesta del santo era celebrada con gran devoción por los habitantes, y cada diez años el clero de la archidiócesis tridentina participana en una solemne y grandiosa procesión el 24 de marzo, en la cual eran llevados triunfalmente el cuerpo del Santo y los instrumentos de su martirio.
   
Él era el símbolo de todo el pueblo cristiano, odiado y perseguido por los enemigos de Dios. Pero era también símbolo de Jesucristo mismo, inocente asesinado por los pérfidos judíos.
  
Pero en el clima filojudaico de la segunda mitad del siglo XX, en el cual toda palabra contra Israel es un buen pretexto para ser acusados de antisemitismo, parangonados a Hitler y condenados a las más graves penas, ¿podía pasar indemne tal culto a los indignados de la última hora? Absolutamente no. Y después de muchos (y falsos) estudios que querían demostrar que los sacrificios humanos eran solo una “leyenda antisemita” de los ignorantes y malévolos cristianos medievales, y que por tanto nunca sucedieron, también la nueva Iglesia conciliar, en la óptica del servilismo a la causa judaica instaurada por Nostra Ætáte, ¿podía quizás eximirse de condenar el culto tradicional a San Simonino? Y he aquí que, con el aval de la Santa Sede, el arzobispo de Trento Alessandro Gottardi, en 1965, canceló de imperio el culto público al santo mártir e hizo sacar de la iglesia las reliquias y los instrumentos de la pasión; en el nuevo martirologio, después de la reforma del calendario, san Simonino obviamente no apareció más.
  
Pero, contrario a lo que se quiere hacer creer, la realización de sacrificios humanos entre los judíos es un hecho histórico comprobado. Causó escozor, en el 2007, la publicación del libro Pasque di Sangue (Pascua de sangre), escrito por el rabino e historiador Ariel Toaff, docente en la Universidad de Tel Aviv e hijo del gran rabino emérito de Roma Elio Toaff: en este su ensayo, de hecho, el medievalista judío aseveraba que, si bien no haciendo parte de la doctrina oficial del judaísmo, tales impías prácticas eran bien practicadas por algunas ramas del judaísmo asquenazí, particularmente las alemanas de lengua yiddish del área renana, danubiana y atesina (y por tanto, también en Trento), los cuales acostumbraban preparar el pan ritual de la pascua con sangre humana. Inútil decir que el ensayo Toaff, como consecuencia de las inmensas polémicas desencadenadas apenas editado, fue inmediatamente retirado de la circulación [1].

Portada del libro censurado por la “policía del pensamiento” judía
   
Particularmente, el mismo Elio Toaff, padre del autor, con el apoyo (huelga decirlo) del cotidiano “católico” Avvenire, criticó fuertemente el libro, bulando estos hechos como “leyenda sin fundamento” y asegurando que la cultura hebraica está “basada sobre el perdón”. Quizá el Toaff padre se confunde con el Cristianismo, visto que en la cultura hebraica la única oración por el enemigo es la de maldición, y el concepto de perdón es totalmente ausente. A título de ejemplo, basta leer la letra Herem (חֵרֶם) de condena de parte de la comunidad judía de Ámsterdam al filósofo Baruch Spinoza en 1656; si por una parte Spinoza es decisamente condenable (y condenado, poco más de 20 años después, por la Iglesia Católica) por causa de sus posiciones ateas y materialistas, por la otra la condena judaica supracitada es completamente incompatible con la visión católica, y por el contrario esclarecedora de la concepción hebraica, sobre todo cuando, después de maldecir repetidamente al acusado, afirma: “quiera el Señor jamás perdonarle”.
   
Toaff hijo prueba adecuadamente el carácter fundado de la tesis tradicional sobre la muerte de San Simonino: además de la localidad compatible con las usanzas sanguinarias del judaísmo asquenazi tedesco, en los documentos del proceso se informan (en hebreo) maldiciones contra los cristianos y fórmulas sobre el uso mágico-simbólico de la sangre en los rituales asquenazis que habían sido informados por los acusados. Ahora, la transcripción de estas fórmulas contiene numerosos errores gramaticales que evidencian la ignorancia del hebreo y del yiddish de parte de los notarios del processo, pero las fórmulas son esencialmente correctas, que efectivamente habían sido pronunciadas por los acusados durante el proceso. Hay pues numerosos elementos de la cultura del judaísmo alemán (el uso de un “cuchillo de lacticinios” y un “cuchillo de sangre”, el ritual de maldición contra los cristianos, etc.), rigurosamente reportados por el estudioso, que van a comprobar la tesis tradicional.
  
Martirio de San Simón de Trento (Escultura atribuida al taller de Daniel Mauch. Trento, Museo Diocesano)
   
¡Pobre de veras el bienaventurado mártir San Simón, dos veces martirizado! La primera vez, asesinado bárbaramente por los judíos cuando era apenas un niño de menos de tres años para un horrible sacrificio humano; la segunda vez, asesinado espiritualmente por la neoiglesia que, prefiriendo apoyar a los judíos que no a los cristianos, no ha dudado en arrojar a esta santa figura en la calumnia y en el olvido. Invito a todos los cristianos de buena voluntad a encender una vela a San Simonino, rogando por la conversión de los judíos, pueblo maldito [2], y de los sedicentes cristianos que enlodan el nombre de Jesús poniéndose de parte de sus asesinos.
  
«Orémus et pro pérfidis Judǽis: ut Deus et Dóminus noster áuferat velámen de córdibus eórum; ut et ipsi agnóscant Jesum Christum, Dóminum nostrum». (Misal Romano Tradicional, Oración VI del Viernes Santo).
     
NOTAS
[1] Por fortuna, aún circula en internet. El pdf es descargable en esta página.
[2] El pueblo hebreo, en otro tiempo elegido de Dios, perdió su propia elección y se atrajo la maldición de Dios en el momento en que se rehusó a reconocer a Jesús como el Mesías, e incluso Le dio muerte; según la tradición, poco antes del Juicio Final los judíos se convertirán y volverán a ser parte de la grey de los elegidos, que ahora comprende a los fieles en Cristo de toda lengua y nación.
  
ORACIÓN
Oh Dios, restaurador de los inocentes, por cuyo nombre el bienaventurado inocente Simón fue asesinado con acerbísimo suplicio de muerte por los pérfidos judíos: te suplicamos que nos alcances, por los méritos de su intercesión, que al contacto de su impoluta vida merezcamos llegar a la patria celestial. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

sábado, 23 de marzo de 2019

¿QUÉ ESTABA HACIENDO JOHN PODESTA EN NUEVA ZELANDA HASTA EL DÍA ANTES DE LOS TIROTEOS EN LAS MEZQUITAS?

Traducción del artículo publicado por Leo Lyon Zagami en su sitio homónimo.

Me gustaría subrayar extrañezas que he notado en conexión al reciente ataque terrorista en Nueva Zelanda y la presencia de John Podesta hasta 24 horas antes del trágico evento. Apenas siete días antes, el anterior jefe de campaña de Hillary Clinton estuvo en Nueva Zelanda, donde apareció en una entrevista para televisión conducida por Newshub, como la víctima de “el más notorio hackeo político del mundo”. Al final de la entrevista, se dijo que John Podesta permanecería en Nueva Zelanda para presidir lo que fue descrito como “Un evento global de progresistas”.
  
John David Kokoris Podesta Jr.
 
El evento fue llamado “The Path to Progress” (El camino al progreso): https://www.eventbrite.com.au/e/john-podesta-the-path-to-progress-tickets-56954455309
  
Sin embargo, en la misma entrevista John Podesta también dijo que Nueva Zelanda es un “gran blanco atractivo”.
  
¿Puede ser solo una coincidencia, o hay una macabra sincronía conectada con este trágico evento? Sólo días después de que Podesta llamara a Nueva Zelanda un “gran blanco atractivo”, tenemos el tiroteo de Christchurch. Durante la misma entrevista, él también dijo que la información hackeada podría ser esgrimida como noticias falsas, y declaró que “Vladímir Putin debe estar sentado en el Kremlin diciendo: Este es el mejor retorno de inversión que he tenido: he conseguido un presidente de los Estados Unidos dócil”.
  
El gerente de la campaña manipuladora de Clinton, John Podesta, quien trabaja con los Illuminati del Vaticano como subrayé con evidencia en mi más reciente libro Confessions of an Illuminati Vol. 6.66, dijo en la misma entrevista que fue transmitida el 7 de Marzo de 2019, que todos deberíamos estar “muy preocupados” por Rusia y China. Bastante extraño, siendo dos países que él y su hermano y socio Tony [Anthony Thomas] aman mucho. Tony Podesta incluso ganó $500.000 USD cabildeando para una firma china condenada por ventas ilegales a Irán [la Zhongxing Telecommunication Equipment Co. Ltd., más conocida como ZTE (chino tradicional: 中興通訊; chino simplificado: 中兴通讯), N. del T.], y han sido muy señalados los negocios de Podesta con gas, aluminio, uranio y la banca en Rusia.
  
John Podesta, quien partió para Australia el día antes de ocurrir el “ataque terrorista”, alabó a la Primera Ministra “superstar” Jacinda Ardern, diciendo a la prensa que: “Ella está marcando el mundo. Ella es alguien a quien la gente le presta atención”. ¡Wow! Tienes nuestra atención, porque los actos cobardes de la Masacre de la Mezquita en Nueva Zelanda demostraron al mundo o el gran fracaso del aparato de inteligencia y seguridad del país, o un atentado deliberado para iniciar un choque de civilizaciones. Algo apesta sobre la presencia de Podesta en Nueva Zelanda: recordemos que él es un agente de los Illuminati y un activo de la inteligencia jesuita y vaticana.
  
Leo Zagami es un contribuyente regular para Infowars y autor, entre otros, de los libros Confessions of an Illuminati Vol. 6.66 The Age of Cyber Satan, Artificial Intelligence, and Robotics (Confesiones de un Illuminati Vol. 6.66: La era del Cibersatanás, la Ingeligencia Artificial y la Robótica), y de Confessions of an Illuminati Vol. 5: The Decline of the West and the Rise of Satanism in our Society (Confesiones de un Illuminati Vol. 5: El declive de Occidente y el Aumento del satanismo en nuestra sociedad).

viernes, 22 de marzo de 2019

LA CLAUDICACIÓN NEOZELANDESA AL ISLAM

Traducción de la noticia publicada en DEFIANT AMERICA. Imágenes propias del original y tomadas de Internet.
  
NUEVA ZELANDA TRANSMITIRÁ EL LLAMADO MUSULMÁN A ORACIÓN POR TODO EL PAÍS, Y HA REMOVIDO A JESÚS DE SU ORACIÓN PARLAMENTARIA
Por Alex Graham - Marzo 20, 2019.
   
 
Nueva Zelanda ha abolido las referencias a Jesús de la oración parlamentaria, suscitando ira entre la población Cristiana del país.
  
El diario The Guardian reportó: Una referencia al “Dios todopoderoso” permanece, pero no es una referencia específica al Dios Cristiano.
  
Los manifestantes quieren que sea reinstalado el nombre de Jesús, y tenían carteles que decían “Deshonorable Judas Mallard”.
  
Alrededor de 1.000 personas protestaron el martes en las afueras del Parlamento en Wellington, argumentando que Nueva Zelanda era una nación Cristiana y que [Trevor Colin] Mallard no tenía autoridad para suprimir el nombre de Jesús.
  
Trevor Colin Mallard, vocero del Partido Laborista en el Parlamento de Nueva Zelanda
  
“Él necesita una buena patada en sus pantalones, y debe ser removido inmediatamente porque esta es una nación Cristiana”, dijo a Radio NZ el manifestante Rieki Teutscher. “No compartimos su ateísmo”.
  
Políticos como Jacinda Ardern y Winston Peters dijeron que hubiera sido prudente que el portavoz del Partido Laborista [Mallard] consultara más ampliamente antes de realizar los cambios.
  
“Esto, la decisión sobre lo que se debería cambiar debía ser hecha por los parlamentarios y no por el portavoz: esa es nuestra posición, yo no lo diría públicamente”, dijo el viceprimer ministro Winston Peters a RNZ.
  
“Si vas a hacer un cambio, que lo decida el parlamento y no una sola persona”.
  
Mallard dijo que lo había consultado con varios parlamentarios y la mayoría indicó que estaban a favor de una oración secular.
   
¡Ya en Octubre habían removido a Jesús de la oración parlamentaria!
  
Como si no fuera suficiente para los Cristianos de Nueva Zelanda, ¡ahora su Primer Ministro está pidiendo a todas las mujeres a vestir el Hijab este viernes y transmitirá la oración musulmana a todo el país como acto de solidaridad!
  
La Primera Ministra Jacinda Ardern anunció que Nueva Zelanda transmitirá este viernes por radio y televisión el llamado de oración musulmana a todo el país. Ese mismo día, las mujeres neozelandesas estarán siendo compelidas a vestir el cobertor de cabeza islámico el viernes en simpatía con los musulmanes en la vigilia por el ataque terrorista perpetrado por el eco-nacionalista Brenton Harrison Tarrant en dos mezquitas de Christchurch el pasado viernes, que mató a 50 personas e hirió a otras docenas.
  
Brenton Harrison Tarrant
  
Mira:

      
La insignia más visible del islam (el amado Hijab), y a una mujer de extrema izquierda (y agnóstica) liderando un país occidental llamando a TODAS las mujeres a vestir algo que muchas mujeres progresistas ven como un símbolo opresivo. Añade a este titular su tradición de remover a Cristo de su oración. ¡Nunca pensé que sería testigo de algo así!

jueves, 21 de marzo de 2019

SECUENCIA “Laeta quies”, EN HONOR A SAN BENITO ABAD

  
Esta secuencia, aunque no se sabe exactamente su autor y fecha de composición, apareció por primera vez en un Misal de la Abadía de Montecasino impreso en 1518. Está escrita en modo sexto (modo místico o hipolidio) de los ocho modos gregorianos, que se caracteriza por sus reposadas melodías, que invitan a la contemplación mística; y exalta los dones y gracias particulares que recibiera San Benito Abad, patriarca de los monjes de Occidente, tal como los recoge su discípulo San Gregorio Magno en sus Diálogos.
  
LATÍN
Læta quies* magni ducis,
Dona ferens novæ lucis,
Hódie recólitur.
  
Caris datur piæ menti,
Corde sonet in ardénti,
Quídquid foris prómitur.
  
Hunc per callem oriéntis
Admirémur ascéndentis
Patriárchæ spéciem.
 
Amplum semen magnæ prolis
Illum fecit instar solis
Ábrahæ persímilem.
  
Corvum cernis ministrántem,
Hinc Elíam latitántem
Specu nosce párvulo.
 
Elisǽus dignoscátur,
Cum secúris revocátur
De torréntis álveo.
  
Illum Joseph candor morum,
Illum Jacob futurórum
Mens effécit cónscia.
  
Ipse memor suæ gentis,
Nos perdúcat in manéntis.
Semper Christi gáudia.
Amen. (T.P. Allelúja.)
  
ORATIO (ex Missa própria Ordo Sancti Benedícti) [1]
Omnípotens sempitérnæ Deus, qui hodiérna die, carnis edúctum ergástulo beátum Confessórem tuum Bendíctum sublevásti ad cœlum; concéde quǽsumus, hæc festa tuis fámulis celebrántibus, cunctórum véniam delictórum; ut qui exultántibus ánimis, ejus claritáti congaúdent; ipso apud te interveniénte consociéntur et méritis. Per D. N. J. C. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Hoy se celebra
El reposo* feliz del gran Caudillo,
Que trae dones de la nueva luz.
   
La gracia es dada al alma piadosa:
Resuene en el corazón fervoroso
Cuanto se expresa exteriormente.
   
Del esplendoroso Patriarca
Admiremos el ascenso
Por la senda de Oriente.
   
La amplia estirpe de su gran simiente
Hácelo resplandecer cual sol
A semejanza de Abrahán.
   
Mira el cuervo que le sirve,
Reconociéndole en la angosta cueva
Donde se oculta como Elías.
  
A Eliseo se parece,
Cuando hace subir el hacha
Del cauce del río.
  
La mente le parangona
A José por sus santas maneras,
Y a Jacob por sus vaticinios.
   
Que él, que siempre se acordó de sus hijos,
Nos conduzca a la gloria
De Cristo que permanece para siempre.
Amén. (T.P. Aleluya).
  
ORACIÓN (de la Misa Propia de la Orden Benedictina)
Omnipotente y sempiterno Dios, que en este día elevaste al cielo a tu bienaventurado Confesor San Benito, liberado de la prisión de la carne: concédenos te suplicamos, a tus siervos que celebran esta fiesta, el perdón de todos sus delitos, para que celebrando con ánimo exultante su gloria, puedan participar de sus méritos por su intercesión. Por J. C. N. S. Amén.
  
NOTAS
* En las demás fiestas de San Benito reconocidas en el Misal Monástico para los monjes franceses (11 de Julio -traslación de reliquias- y 4 de Diciembre -elevación de reliquias-), se remplaza el hemistiquio Læta quies por Læta dies.
 
[1] Esta oración, además del Misal y Breviario Monásticos, era contenida en el Misal Romano de 1474, el Sacramentario de la diócesis francesa de Nevers, y los misales ingleses de las diócesis de Sarum y Hereford, y la Abadía de San Agustín de Canterbury.

martes, 19 de marzo de 2019

LETANÍA EN HONOR A SAN JOSÉ

  
Letanía aprobada para uso público por San Pío X en 1909.
   
LATÍN
Kýrie, eléison.
Christe, eléison.
Kýrie, eléison.
 
Christe, áudi nos.
Christe, exáudi nos.
 
Pater de cœlis Deus, miserére nobis.
Fili Redémptor mundi Deus, misérere nobis.
Spíritus Sancte Deus, miserére nobis.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserére nobis.
 
Sancta María, ora pro nobis.
  
Sancte Joseph, ora pro nobis.
Proles David ínclyta, ora pro nobis.
Lumen Patriarchárum, ora pro nobis.
Dei Genitrícis Sponse, ora pro nobis.
Custos púdice Vírginis, ora pro nobis.
Fili Dei nutrície, ora pro nobis.
Christi defénsor sédule, ora pro nobis.
Almæ Famíliæ præses, ora pro nobis.
Joseph justíssime, ora pro nobis.
Joseph castíssime, ora pro nobis.
Joseph prudentíssime, ora pro nobis.
Joseph fortíssime, ora pro nobis.
Joseph obœdientíssime, ora pro nobis.
Joseph fidelíssime, ora pro nobis.
Spéculum patiéntiæ, ora pro nobis.
Amátor paupertátis, ora pro nobis.
Exémplar opíficum, ora pro nobis.
Domésticæ vitæ decus, ora pro nobis.
Custos Vírginum, ora pro nobis.
Familiárum cólumen, ora pro nobis.
Solátium miserórum, ora pro nobis.
Spes ægrotántium, ora pro nobis.
Patróne moriéntium, ora pro nobis.
Terror dǽmonum, ora pro nobis.
Protéctor Sanctæ Ecclésiæ, ora pro nobis.
 
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.
  
Antíphona: Constítuit eum dóminum domus suæ, et príncipem omnis possessiónis suæ.
℣. Ora pro nobis, Sancte Joseph.
℞. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
  
ORATIO:
Deus, qui ineffabili providéntia beátum Joseph sanctíssimæ Genetrícis tuæ sponsum elígere dignátus es: præsta, quǽsumus; ut, quem protectórem venerámur in terris, intercessórem habére mereámur in cœlis: Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.

TRADUCCIÓN
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
 
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
  
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que sois un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Santa María, ruega por nosotros.
 
San José, ruega por nosotros.
Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.
Luz de los patriarcas, ruega por nosotros.
Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.
Custodio purísimo de la Virgen, ruega por nosotros.
Nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros.
Diligente defensor de Cristo, ruega por nosotros.
Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.
José justísimo, ruega por nosotros.
José castísimo, ruega por nosotros.
José fortísimo, ruega por nosotros.
José obedientísimo, ruega por nosotros.
José fidelísimo, ruega por nosotros.
Espejo de paciencia, ruega por nosotros.
Amante de la pobreza, ruega por nosotros.
Modelo de artesanos, ruega por nosotros.
Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.
Custodio de vírgenes, ruega por nosotros.
Sostén de las familias, ruega por nosotros.
Consuelo de los desdichados, ruega por nosotros.
Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.
Patrono de los moribundos, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.
 
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
  
Antífona: Lo nombró señor de su casa, y príncipe de todas sus posesiones.
℣. Ruega por nosotros, oh San José.
℞. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oración. Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir a San José para esposo de tu Santísima Madre; te rogamos nos concedas tenerlo como intercesor en el cielo, ya que lo veneramos como protector en la tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 18 de marzo de 2019

ORACIÓN PARA PEDIR LA MAGNANIMIDAD

Oh Cristo, Tú eres mi Rey. Hazme para contigo un noble corazón caballeresco.

Grande en mi vida: escogiendo lo que se eleva y no lo que se arrastra.

Grande en mi trabajo: no viendo la carga que se me impone, sino la misión que me confías.

Grande en mi sufrimiento: soldado verdadero frente a mi cruz y Cireneo para los demás.

Grande con el mundo: perdonando sus pequeñeces, sin ceder nada a sus engaños.

Grande con los hombres: leal con todos, servicial con los necesitados, llevando hacia Ti a aquellos que me aman.

Grande con mis jefes: viendo en su autoridad la belleza de tu rostro fascinante.

Grande conmigo mismo: jamás encerrado en mí, apoyándome siempre en Ti.

Grande contigo, oh Cristo: feliz de vivir para servirte, feliz de morir para verte. Así sea.

P. TIRSO ARELLANO, S.J.

domingo, 17 de marzo de 2019

JESUITAS A LA DERIVA

Por Sandro Magister para INFOVATICANA.
 
  
“Me parece que estoy en buena Compañía…”. Así un exultante Antonio Spadaro ha saludado vía twitter la salida de “Confesiones de jesuitas”, la reedición ampliada de un libro ya publicado en 2003, con el título “31 jesuitas se confiesan”, en el que ahora también aparece él, junto con otros 37 jesuitas entre los cuales algunos muy importantes, vivos y difuntos, de Avery Dulles a Carlo Maria Martini, de Roberto Tucci a Tomás Spidlik, de Jon Sobrino a Robert F. Taft, de Adolfo Nicolás a Arturo Sosa Abascal, los últimos dos generales de la Compañía de Jesús.
  
Los editores del libro, los catalanes Valentí Gómez-Oliver y Josep M. Benítez-Riera, escriben en el prefacio que estímulo del aggiornamento de este conjunto de testimonios ha sido la elección del primer Papa jesuita de la historia. A cada uno de ellos han pedido que “confiesen” su experiencia personal de vida, para componer una especie de autorretrato colectivo de la Compañía de Jesús, llegado hoy con Jorge Mario Bergoglio al culmen de la Iglesia.
   
Pero atención. “Confesiones de jesuitas” está lejos de ser un libro celebrativo. El Padre Spadaro no se debe haber dado cuenta, visto cómo ha exultado encontrándose en medio de una Compañía que no resulta, de ninguna manera, que sea tan “buena”, según la opinión de algunos de sus mismos hermanos.
   
Basta leer, para entender esto, la confesión de Xavier Tilliette, francés, muerto a casi cien años el 10 de diciembre de 2018, y saludado el día después en el “L’Osservatore Romano” como“no sólo un filósofo y un teólogo de gran clase, sino un verdadero jesuita”.
  
Tilliette no tenía rivales como estudioso del filósofo alemán Schelling, al que dedicó un libro monumental insuperado hasta el día de hoy. Sino que sus investigaciones se extendían aún más, en la frontera entre fe y razón, lo que le ha procurado la admiración y la amistad de gigantes del pensamiento católico del siglo XX, como Gaston Fessard, Henri de Lubac, Jean Daniélou, Hans Urs von Balthasar, los primeros tres también ellos jesuitas. Y merece la pena leer el recuerdo conmovido que le dedicó en “L’Osservatore Romano” el también jesuita Jacques Servais, discípulo de von Balthasar y autor de la más importante entrevista teológica a Joseph Ratzinger después de su renuncia al papado.
  
Pues bien, esto es lo que Tilliette escribe –entre otras muchas cosas– en su “confesión”.
  
Para comenzar, estas palabras suyas son como un título a lo que sigue:
“Mi vocación religiosa en la Compañía de Jesús fue precoz y prácticamente no ha vacilado jamás. Solo durante los últimos decenios, ante los cambios que la hacían irreconocible en su marco, ha sido puesta a dura prueba y han surgido los interrogantes: sobre el ejercicio de los votos, la pobreza y la obediencia, sobre la función de los superiores, sobre el futuro de la Compañía”.
  
Uno de los momentos de inflexión fue 1968, que Tilliette vivió en París, precisamente cuando se dedicaba en cuerpo y alma a su monumental estudio sobre Schelling, y mientras otro jesuita más célebre, Michel de Certeau –al que años después el Papa Francisco ha definido “el más grande teólogo para nuestros días”, pero al que de Lubac ha tachado de “Joaquinita” prendado de una presunta época de oro ya sin la institución Iglesia– al contrario, exaltaba la revolución como momento de liberación total:
“Viví muy mal la crisis de mayo de 1968, a la que fui reacio enseguida. El entusiasmo de un Michel de Certeau me parecía completamente incongruente. Se asistía al saqueo de esta institución venerable, la universidad, y de rechazo a una conmoción de la Compañía de la que nunca se ha recuperado”.
Este “desmoronamiento”, Tilliette lo describe así, en una Compañía de Jesús llegada a ser irreconocible para él y para tantos otros jesuitas:
“De forma paralela a la conmoción inesperada de 1968, y sin relación con ella, había tenido lugar la transformación razonable de la Iglesia a raíz del Concilio. Pero el aumento de libertad que le siguió tuvo consecuencias desastrosas para los escolasticados de la Compañía. En aquella ocasión también viví muy mal la evolución o transformación de nuestro modo de vida. La rebelión de los escolasticados me parecía absurda. Yo estaba convencido de que la Compañía tenía los nervios más sólidos y una fuerza interior capaz de superar la crisis sin ceder en nada de lo esencial. El resultado no ha sido el que yo esperaba. Gracias a Dios, el espíritu se ha salvado, pero el cuerpo del espíritu, la letra, ha sufrido de forma duradera. Es una dura prueba que ha sido infligida a los jesuitas de mi generación, de la generación precedente y de la siguiente. Quizá sea carencia de flexibilidad, falta de adaptación, pero ya no se reconocen en el estilo de vida laxa que se ha instaurado, ya no reconocen a la orden que en otro tiempo los acogió. Las congregaciones generales han tomado nota de los cambios que se han producido en los comportamientos, de la voluntad de independencia de sus miembros, de la permisividad que viene de la sociedad civil y que se ha difundido entre nosotros. Estas han arrinconado el tesoro de las reglas, la prioridad de las prioridades ya no es la vida religiosa comunitaria, que se ha roto en pedazos, sino la preocupación por la justicia y la predilección por los pobres. Hermoso ideal que corre el riesgo de quedarse en meras palabras y ser irrealizable para la mayoría”.
  
Un momento revelador de la crisis de la Compañía, Tilliette lo ve en lo que sucedió después de la muerte del cardenal Jean Daniélou, en la casa parisina de una prostituta, a la que había conducido al umbral de la conversión:
“Algo se ha roto en mí desde la muerte del cardenal Daniélou, cuando la calumnia llegó también de las filas de la Compañía y la actitud de los superiores fue torpe y mediocre. En lugar de volar en socorro de un hermano asesinado, se saciaron bajas venganzas. Fue entonces cuando dudé de mi orden, de su discernimiento, de su capacidad caballeresca. Caí de lo alto de mi ideal, como Mallarmé. Antes de entrar en ella y a lo largo de mi formación, tenía un ideal muy alto de la Compañía, de su espíritu de cuerpo, de su solidaridad”.

Como profesor de filosofía, primero en los institutos de formación de los jesuitas, y después en el Instituto Católico de París y por fin en la Universidad Gregoriana, Tilliette dice que también ha visto evaporarse en la Compañía el primado de los “intelectuales”:
“He pasado mi existencia de jesuita en los cargos tradicionales de director y de profesor de colegio, de redactor de revistas y de escritor, de profesor de universidad. He asumido esas tareas más bien austeras convencido de que el humanismo jesuita es primordial y de que los intelectuales son la pupila de los ojos de la Compañía. Parece que hoy día ya no es lo mismo y que se da preferencia a los ministerios directamente apostólicos. Creo más bien que se hace de necesidad virtud; el reclutamiento no permite mantener un alto nivel de estudios y los superiores no disponen de sujetos capaces de cubrir las vacantes a medida que se producen. Desde este punto de vista, el futuro de la Compañía es bastante sombrío. Se cierran casas y se amontona a los ancianos en residencias dotadas de personal médico. Sin duda, no hay otra solución. Pero nos gustaría que este fracaso inevitable no fuese acompañado por el discurso eufórico que se ha convertido en ritual y que recuerda los comunicados de derrota durante la guerra”.
  
Haciendo un balance, el cuadro que bosqueja Tilliette de la sociedad contemporánea es oscuro, también por el silencio de los “superiores”:
“Llegado a la edad en que se inclinan las sombras por el camino, tengo derecho a confesar una decepción que comparto con muchos. He cambiado infinitamente menos que mi entorno vital y es un sufrimiento sentirse desfasado, antimoderno y, por desgracia, cómplice, porque la influencia del ambiente circundante es demasiado fuerte. No hay que incriminar a nadie, aunque haya faltado en ciertos momentos una palabra decidida de los superiores. La mentalidad materialista reina y se extiende sin ser contrarrestada por la conciencia colectiva. Dios está ausente de los corazones. El inocente y la víctima valen menos que el culpable. Una sociedad que mueve cielo y tierra contra la pena de muerte y, al mismo tiempo, justifica y preconiza el aborto libre, está en lo más bajo de la escala de la perversión”.
Sin embargo, la conclusión está llena de esperanza, porque más que la pertenencia a la Compañía, vale el servicio a la Iglesia:
“Nuestra época, una de las más oscuras de la Historia, ve sin embargo florecer sacrificios sublimes, heroísmos, ejemplos de santidad. Dan ganas de repetir con Gertrud von le Fort después de la primera guerra mundial: sola en el desastre y en la ruina universal resiste la Iglesia. La santa Iglesia católica, como un faro en la colina. Que permanece intacta en su divina esencia incluso cuando nuestros pecados han manchado su noble rostro. La primera educación me inculcó el amor y el respeto por la Iglesia, sus sacramentos, su liturgia, el refugio de misericordia, de oración y de ciencia que ofrece a los pueblos del mundo. La vida de los santos, el ejemplo del padre de Lubac, la lectura asidua de Claudel me han enseñado a venerar la Iglesia, a subordinar la pertenencia a la Compañía al servicio de la Iglesia y del Papa, para el cual fue creada y continúa siendo su razón de ser. No la Compañía como tal, sino algunos jesuitas de todas las edades deben hacer un serio examen de conciencia. El mío no tranquiliza, es verdad, y me instruyo un proceso cada día. Pero no creo que haya pecado intencionalmente contra la luz”.

TRIDUO EN OBSEQUIO DEL CASTÍSIMO PATRIARCA SAN JOSÉ

Tomado del “Devocionario en honor del Patriarca San José” (9ª Edición), del Padre Francisco de Paula Garzón SJ, Apostolado de la Prensa S.A., Madrid 1934, págs. 32-39. Imprimátur concedido por el Dr. Juan Francisco Morán Ramos, vicario general del Obispado de Madrid-Alcalá, 10 de Noviembre de 1933. Se podrá empezar el 17 de cada mes para concluir el 19.
  
TRIDUO EN OBSEQUIO DEL CASTÍSIMO PATRIARCA SAN JOSÉ
  
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
     
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser Vos quien sois, verdad infinita, creo todo lo que os habéis dignado enseñarnos por medio de la Santa Madre Iglesia, en cuya fe quiero vivir y morir; y poniendo los ojos en vuestra infinita misericordia, me anima la esperanza de que habéis de perdonarme todos los pecados, y darme la gracia y la gloria que me tenéis prometida. Yo os amo, Dios mío, de todo corazón, y quiero serviros con todas mis fuerzas, deseando amaros con el amor purísimo de los Serafines y demás Bienaventurados del Cielo. Pésame, Señor, de haberos ofendido, detesto y abomino mis culpas, y propongo morir mil veces antes que volver a ofenderos; y por los méritos infinitos de vuestra preciosísima Sangre, os pido que deis a este propósito una firmeza inalterable y que en él logre yo perseverar hasta el fin de mi vida. Amén.
  
ORACIÓN INICIAL
¡Con qué confianza, con cuánta satisfacción vengo a vuestros pies, José santísimo, a implorar vuestro socorro y protección en mis necesidades! ¡Oh! Yo no desconfío de que oiréis mis ruegos, que por experiencia sé que no os sabéis negar al que con fe os hace una súplica. Vos, que en el mundo probasteis todas las amarguras de la vida, y que conocéis bien las afecciones del corazón humano, ¿os haréis sordo cuando algún mortal, con la fe y consuelo que inspira vuestro dulce nombre, os invoca y os hace ver el fondo de su alma, que sufre traspasada por alguna pena? Vos, que podéis sacar la punzante espina de un corazón afligido, ¿os mostraréis indiferente y veréis, sin lastimarse vuestra eminente caridad, rodar las lágrimas de vuestros devotos sin extender vuestra benéfica mano y secar su llanto? ¿Acaso necesitáis para hacernos un beneficio, o darnos un consuelo, otra cosa que querer? ¿Y habrá quien pueda imaginarse que, no siendo menester más que vuestra voluntad santísima, no queráis acceder a calmar o quitar del todo nuestras tribulaciones? ¿Será posible, Santo mío, que Aquel que en el mundo alimentasteis, y que vio vuestra noble frente cubierta de sudor para proporcionarle su alimento y el de su Santísima Madre, os desaire cuando vayáis a suplicarle os conceda alguna gracia? Aquel que os escogió para que le sirvierais de padre, y que se regocijaba cuando le dabais el tierno nombre de Hijo, ¿no querrá acceder a vuestras peticiones? Qué, ¿no es el mismo que en la tierra os obedecía, y que tantas veces tuvisteis en vuestros brazos acariciándole dulcemente?… ¿No es el mismo que desde toda la eternidad os señaló con su omnipotencia para esposo de la Inmaculada Virgen María? Grandes, muy grandes son estos títulos para que no podáis con Dios todo lo que queráis, y grandes son también las esperanzas que a mí me infunden tan inmensas prerrogativas. Posible es, padre mío, que yo os pida una cosa que no me sea conveniente, y esto es efecto de mi ignorancia; pero no es posible que me dejéis sin consuelo en mis necesidades; sí, yo no quiero que hagáis mi voluntad, sino la de Dios, pues si lo que pido no es a su mayor honra y gloria y provecho de mi alma, nada quiero, sino en todo tiempo vuestra amistad y protección. Si trabajos, si enfermedades y disgustos es lo que me conviene en la vida, yo los recibo con el mayor placer por ser voluntad de Dios, y solo os pido me alcancéis su santísima gracia para sufrir resignado y merecer en la eternidad el premio, que es lo que aspiro. Amén.
  
DÍA PRIMERO
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Santísimo José! Aquí me tenéis postrado a vuestras plantas y muy confiado de vuestro patrocinio; siento que en mi pecho nace una lisonjera esperanza al invocaros, porque estoy convencido de vuestro poder y valimiento con el Altísimo, porque sé que son infalibles vuestros ruegos, unidos con los de vuestra purísima Esposa María, y porque sé también que tenéis deseo de favorecer a vuestros devotos. Pues bien, llevadme de la mano hasta el trono de vuestro Santísimo Hijo, y decidle: “Este que ves aquí postrado, se ha valido de mí en sus penas, y yo quiero aliviárselas; él no se levantará de tu presencia, yo no me retiraré de este lugar sin haber conseguido lo que deseo en bien de mi devoto; acuérdate, Hijo mío, de las aflicciones que en el mundo tuve cuando te dignaste encargarme tu cuidado y no me niegues lo que solicito”. ¡Ah! No podrá negarse a este ruego; os concederá lo que le pidáis, Santo mío, y yo volveré a tener la felicidad que perdí, y todos mis días serán de regocijo teniéndoos a os en mi favor y amparo. Amén.
  
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
JACULATORIA
Sírvanos de guía y luz
En nuestra necesidad
La inagotable bondad
Del dulcísimo Jesús.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Sea toda nuestra alegría,
Sea todo nuestro consuelo,
La medianera en el Cielo,
La Inmaculada María.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
   
Se acabarán, bien se ve,
Nuestras penas y dolores
Teniendo por protectores
A Jesús, María y José.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Ya estoy a los pies del dulcísimo José; ya estoy postrado ante este felicísimo Patríarca, y ya nada temo; ¿ni qué podría temer teniéndole por abogado?… Vengan las aflicciones, la orfandad, la enfermedad y la miseria; yo no las temo: impávido levantaré la cabeza en medio de los mayores infortunios. Nada podrán contra mí, porque José es mi refugio; las maquinaciones de mis enemigos para perderme serán destruídas; la lengua viperina del que injustamente me persigue enmudecerá; al ladrón se le frustrará el lazo que me tienda; el asesino no podrá levantar el brazo para herirme, y la enfermedad y la peste no infestarán mi casa. Nadie, nadie podrá dañarme: José es mi protector; José ha abierto los brazos para recibirme y salvarme; José va a hacer de mí un hombre nuevo; José va a borrar de mí las malas inclinaciones; José va a ser mi guía en el camino de las virtudes, y José, en fin, rogará a Dios por mí y yo seré salvo. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Glorioso Patriarca! Yo, que soy el más grande pecador, necesito de vuestro Hijo la más grande misericordia: rogad por mí y no me desechéis; ved que os invoco, ved que os suplico que no me retiréis de vuestra presencia sin consuelo; nada soy, nada valgo, nada merezco; pero tengo que alegar en mi favor vuestras propias virtudes y las de vuestra Esposa María; os tengo que recordar que el Salvador derramó su Sangre preciosísima por mí, y que, aunque indigno, soy criatura suya. Si vos os interesáis por mí y hacéis esto presente al Omnipotente, nada me faltará y quedarán remediadas mis necesidades; así lo creo, así lo espero lleno de fe, y muy consolado queda mi corazón confiando que con vuestra intercesión santísima seré feliz en esta vida y en la otra, como lo deseo. Amén.
  
Padre nuestro, Ave María y Gloria. La Jaculatoria y la Oración se rezarán todos los días.
  
DÍA TERCERO
Por la señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh amabilísimo José, padre putativo felicísimo del Salvador del mundo! Yo no cesaré de alabaros ni de confiar en vuestro patrocinio, ni cesaré de invocaros hasta el último instante de mi vida, y de pedir que roguéis por mí. No despreciéis mis oraciones, aunque tibias y sin fervor; suplid mi devoción, iluminad mi entendimiento, fortaleced mi corazón en las virtudes, y dadme todo aquello que sea necesario para el bien de mi alma, juntamente con el socorro y amparo de mis necesidades; ya Vos las conocéis; no tengo para qué repetirlas, y mejor que yo sabéis lo que me es más conveniente y necesario. No hagáis conmigo (os lo repito) lo que yo quiera, sino lo que más agradable sea a vuestro querido Hijo; no se haga en mí ni en todas mis cosas sino la voluntad de Dios, para que en todo tiempo y a toda hora cante sus alabanzas en la tierra, y después vaya a cantarlas en el Cielo en vuestra compañía. Amén.
  
Padre nuestro, Ave María y Gloria. La Jaculatoria y la Oración se rezarán todos los días.