lunes, 27 de enero de 2020

SACRÍLEGOS INFUNDIOS JUDAICOS

Tomado de CATÓLICOS ALERTA.
   
«Los sacrílegos infundios desparramados por los pérfidos judíos acerca de Nuestro Señor y su Santísima Madre han sido resumidos en el antiguo y famoso Toledot Ieshú (Vida de Jesús) que alcanzó gran popularidad entre los judíos y se editó incluso en el siglo pasado (v. vol. I cap. I p. 35 y ss.). Otro tanto sucedió con el famosísimo Séfer ha-Niẓẓaḥon (El libro de la victoria, 1390) de Yom Tov Lipmann-Mülhausen, uno de los mayores rabinos bohemios (v, vol. I, cap. 1, pp. 38-39) [1].
  
Israel Shahak señala que “el nombre mismo de Jesús era para los judíos un símbolo de todo lo que es abominable, y esta tradición popular sigue viva” [2]. Y agrega que la forma hebrea del nombre Jesús –יֵשׁוּ, Yeshu– se interpretaba como un acrónico de la maldición “que su nombre y su memoria se erradiquen” [en hebreo  יִמַּח שְׁמוֹ וְזִכְרוֹ / yimakh shemo ve zikhro, N. del E.], que se usa como forma extrema de insulto. De hecho, los judíos ortodoxos antisionistas (como Neturei Qarta) se refieren a veces a Herzl como “Herzl Jesus”, y he encontrado en escritos sionistas religiosos expresiones como “Nasser Jesus” y, más recientemente, “Arafat Jesus”».

FEDERICO RIVANERA CARLÉS, La judaización del Cristianismo y la ruina de la Civilización, vol. II, pág. 426.

NOTAS
[1] Los tratados judíos anticristianos son numerosos (v. vols. I, cap. 9 et al. y III, anejo).
[2] Israel Shahak (nacido Israel Himmelstaub) Historia judía, Religión Judía. El peso de tres mil años pp. 239-240, ed. A. Machado Libros, 2ª ed. Madrid, 2003 (1ª Ed. inglesa: Londres, 1944). El autor es el primer judío público que denuncia el carácter antigentil, especialmente anticristiano de la ley judía. Ateo y spinozista, emigró a Palestina en 1948, poco antes de la instauración del Estado judío, sirvió en el ejército israelí y fue director de la Comisión de Energía Atómica de Israel. Salvo un fugaz período en EE. UU., vivió en Jerusalen hasta su muerte en 2001. Ignoro los móviles verdaderos de su actitud, pero ¿qué honradez puede tener quien afirma ser un sobreviviente del pretenso Holocausto? Estimo que es otro de los judíos que quiere infiltrarse entre los gentiles nacionalistas. De cualquier modo, ha infligido gravísimo daño al judaísmo.

UN BIBLISTA CONTRA LA “Biblia para todos”

Por Giuliano Zoroddu para RADIO SPADA. Dedicado a Bergoglio y sus seguidores, con motivo del “Domingo de la Palabra de Dios” celebrado por ellos el día de ayer.
  
Los modernistas se llenan la boca con la Biblia, con la Palabra de Dios. Se llenan la boca como los Protestantes. Y como los Protestantes, tienen como característica la de masacrar las Sagradas Escrituras hasta privarla de cualquier inspiración divina, y enseñar cosas que Ellas condenan. Contra este malsano biblismo publicamos las páginas iniciales del áureo folleto “BIBLIA Y NO BIBLIA” (1935) del padre Giuseppe Ricciotti (1890-1964), biblista de primer orden. Solamente agregamos que ahora ha aumentado el número de aquellos que se ocupan de la Biblia y, también dentro de la tolda eclesial, en manera siempre menos católica.
  
Padre Giuseppe Ricciotti
«Escribe San Jerónimo (y es bueno comenzar por él, para ab Jove inítium -empezar por lo importante-): “Los labradores, albañiles, herreros, carpinteros, hasta los cardadores y bataneros y demás artesanos adquieren con maestro los conocimientos necesarios… Solo la ciencia de las Escrituras es la que todos se atribuyen comunmente: Scribímus indócti doctíque passim!*. La viejezuela charlatana, el viejo caduco, o el locuaz sofista, todos se imaginan tener esta ciencia, y destrozan la Escritura, y la enseñan antes de haberla estudiado. Los unos con grande altanería y frases campanudas disertan entre sabiondas sobre las sagradas Letras. Otros ¡qué vergüenza! aprenden de las mujeres lo que deben enseñar a los hombres; y no contentos con esto, usando un liviano lenguaje, o más bien con procacidad, enseñan a otros lo que no entienden ellos mismos…” (A San Paulino de Nola, epist. 53)**. Y sigue todavía por un artículo; pero me parece que basta.
   
Era lo menos que pudiese escribir un Jerónimo. Pensad: pasar la vida entera estudiando la Biblia; desgastarse en viajes, vigilias, fatigas, visitar lugares, consultar códices, escuchar maestros, siempre con el intento de profundizar el sentido y aumentar el conocimiento del gran libro: después encontrar en toda esquina de calle a la viejezuela charlatana, al viejo caduco y demás compañía, que en materias bíblicas manotean sentencias y resuelven cuestiones enseguida. Seamos justos: era humillante; y verdaderamente no había necesidad de aquel su característico espíritu grosero para escribir así y peor. Jerónimo era un santo.
    
Esto sucedía hace dieciséis siglos. Hoy las cosas han cambiado. En las esquinas de las calles no se habla más de la Biblia: se discute en cambio de política, o al menos de fútbol, de boxeo, de caballos (y dado el carácter de aquella exégesis pizzera, la sustitución no es un gran mal). La Biblia ha quedado a los teólogos, a los escritores, a los predicadores, a cualquier alma piadosa: fuera de estos se ocupan algunos estudiosos especialistas, pocos en número y por lo más, entre los católicos, eclesiásticos.
   
Pero también después de dieciséis siglos, los principios han permanecido. El desdén de Jerónimo, suscitado por su expeiencia personal de las dificultades de la Biblia, se ha concretado en una serie de disposiciones prácticas emanadas por la Iglesia, la cual tiene una experiencia más amplia y más diuturna qu el hombre Jerónimo: aquél desdén y estas disposiciones exigen sustancialmente, que ninguno presuma de tratar la Biblia sin una adecuada preparación, y exhortan (especialmente las disposiciones, con datos fácticos) a hacer sí que sean muchos los provistos de tal preparación.
   
Son libres los protestantes ortodoxos [sic] de estimar la Biblia indispensable y accesible a todos, como única fuente de la Revelación, y por tanto de ponerla en manos de todos en sola traducción, sin presentaciones o comentario alguno. “Heilige Schrift!”. El estribillo resonó con la misma fanática entonación del otro, “¡Templo de Yahveh!”, que expresaba la fetichista seguridad de los Judíos en tiempos de Jeremías (Jeremías 7, 4); pero, como el antiguo estribillo judaico no había servido para preservar el templo y la ciudad de Yahveh de la destrucción realizada años después por los Caldeos, así también el protestante no impidió que el santuario de la Biblia fuese abandonado y después derrocado –¡oh ironía divina!– precisamente por los mismos protestantes. Véase, en algún comentario protestante moderno, cómo es tratada hoy la Biblia, y se comprobará cuánto de la antigua Heiligkeit (sacralidad) luterana le ha quedado. Ha habido quien, más lógico que todos, le ha cambiado el nombre, y la ha llamado en un título de libro Die große Täuschung (El gran engaño)***. ¡Esto se llama hablar con franqueza y disipar toda “ilusión”!
  
La Iglesia siempre ha pensado en la forma diametralmente opuesta a este canon fundamental del protestantismo. Casi desde los primerísimos tiempos (II Pedro 3, 15-16) ella ha insistido sobre la dificultad de entender rectamente la Biblia: ha sostenido que la lectura de este libro divino, confiado a la comunidad entera, no era indispensable a todos sus miembros individualmente considerados: ha multiplicado siempre más con el progreso del tiempo las salvaguardas a fin que, quien se asume el grato y proficuo honor de leerlo para sí mismo y especialmente a otros, esté bien preparado contra las distintas dificultades que aquella lectura presenta».
  
NOTAS DEL TRADUCTOR
* San Jerónimo adapta al efecto el verso «Scribímus indócti doctíque poëmáta passim» (Mas en llegando a hablar de poesía, lo mismo charla el tonto que el discreto) [QUINTO HORACIO FLACO, Epístolas, libro segundo, epístola I a Augusto César, 117. Traducción por D. Francisco Javier de Burgos y del Olmo, Madrid, Librería de José de Cuesta, año 1844, págs. 212-213].
** Traducción tomada de Mons. JEAN-BAPTISTE MALOU (Obispo de Brujas) La lectura de la Biblia en lengua vulgar, juzgada según la Escritura, la Tradición y la sana razón, tomo I, Barcelona, Librería Religiosa, 1866, págs. 281 a 282. Imprimátur por el Padre Juan de Palau y Soler, Vicario General y Gobernador del Obispado de Barcelona, 4 de Octubre de 1865.
*** Friedrich Delitzsch (Erlangen, 3 de septiembre de 1850 – Langenschwalbach, actual Bad Schwalbach, 19 de diciembre de 1922), hijo de Franz (teólogo y hebraísta luterano que realizó y publicó en 1877 Berit Hadasha -בְּרִית חֲדָשָׁה-, la primera traducción del Nuevo Testamento al hebreo) y Clara Delitzsch (nacida Silber). A diferencia de su padre Franz, quien a decir de su contemporáneo el profesor John Duncan «se mantuvo firme en sostener la autoridad e inspiración divinas de todo el Antiguo Testamento, cuando todos parecían rendirse», Friedrich era asiriólogo, y sostenía que el Antiguo Testamento era un producto cultural de la civilizaciòn babilónica –posteriormente se demostró que se basaba en argumentos inexactos– e invitaba a eliminarlo del canon bíblico cristiano, ideas que décadas después influirían en Hitler y otros líderes nazis.

ORACIÓN DE SAN JUAN CRISÓSTOMO CUANDO LEÍA, U OÍA LEER LA SAGRADA ESCRITURA


GRIEGO (Jacques-Paul Migne, Patrología Græca LXIII, cols. 923-924 recto)
Κύριε Ἰησοῦ Χριστὲ ό Θεός ἡμῶν, ἄνοιξον τὰ ὦτα καὶ τοὺς ὀφθαλμοὺς τῆς καρδίας μου, τοῦ ἀκοῦειν με τὸν λόγον σου, καὶ συνιέναι, καὶ ποιεῖν τὸ θέλημά σου, Κύριε, ὅτι «πάροικος ἐγώ εἰμι ἐν τῇ γῇ. Μὴ ἀποκρύψῃς ἀπ' ἐμοῦ τὰς ἐντολάς σου, ἀλλ’ Ἀποκάλυψον τοὺς ὀφθαλμούς μου, καὶ κατανοήσω τὰ θαυμάσια ἐκ τοῦ νόμου σου·» (). Ἐπὶ σοὶ γὰρ ἐλπίζω, ὁ Θεός μου, ἵνα σύ μου φωτίσῃς τὴν καρδίαν.  
  
LATÍN (Jacques-Paul Migne, Patrología Græca LXIII, cols. 923-924 verso)
Dómine Jesu Christe, Deus noster, áperi áures et óculos cordis mei, ut áudiam verba tua, et intélligam et exséquar mandáta tua, Dómine, quia «Advéna ego sum in terra. Ne abscóndas a me mandáta tua, sed revéla óculos meos, et considerábo mirabília de lege tua» (Psal. 118, 19 et 18). In te enim spero, Deus meus, ut tu cor meum illúmines.
  
TRADUCCIÓN
Señor Jesucristo, Dios nuestro, abre los oídos y los ojos de mi corazón, para escuchar tus palabras, y entender y ejecutar tus mandatos, Señor, porque «Peregrino soy yo sobre la tierra. No me escondas tus mandatos, sino quita el velo a mis ojos, y contemplaré las maravillas de tu ley» (Salmo 118, 19 y 18). En ti espero, Dios mío, para que ilumines mi corazón.

domingo, 26 de enero de 2020

EL PRIMER “DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS”

   
Hoy 26 de Enero de 2020, fue el primer “Domingo de la Palabra de Dios”, instituido el 30 de Septiembre de 2019 por Francisco Bergoglio mediante la Carta Apostólica “Apéruit illis”, con el fin de que «la comunidad cristiana se centr[e] en el gran valor que la Palabra de Dios ocupa en su existencia cotidiana». Y el pasado viernes 17 de Enero, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Salvatore “Rino” Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, hizo su presentación.
  
Fisichella en su rueda de prensa, recordó que, al concluir el Jubileo de la Misericordia, en la Carta Apostólica Misericordia et misera, Bergoglio hizo alusión a la fiesta en comento, y que el “Domingo de la Palabra de Dios” era una respuesta para unificar las distintas iniciativas pastorales nacidas en distintos lugares a la luz de la Dei Verbum y la Exhortación Apostólica Post-sinodal Verbum Dómini (2008) con el fin de poner en el centro el conocimiento, la difusión, la reflexión y el estudio de la Sagrada Escritura. Ítem, señaló que «tampoco puede pasar desapercibido el gran valor ecuménico que posee este Domingo», como quiera que este año el III Domingo del Tiempo Ordinario cayó cerca del Día del Diálogo Interreligioso entre judíos y católicos (17 de Enero, donde el presbítero y profesor de la Gregoriana Luca Mazzinghi SX dijo que el antisemitismo [sic] excluye de la fe cristiana porque «si uno es cristiano, entonces se debe sentir cercano al judaísmo porque eso está en nuestras raíces») y de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (18 - 25 de Enero).
  
Por su parte, el secretario del consejo de marras, el colombiano José Octavio Ruiz-Arenas Barragán, dijo que su señor Francisco Bergoglio estableció la fiesta ese día en primer lugar, «en la liturgia el III Domingo del Tiempo Ordinario todos los evangelios: Mateo, Lucas y Marcos nos hablan de la predicación del Señor, el comienzo del anuncio mismo por parte de Cristo de lo que era su mensaje» y en segundo, para que los fieles le dén «la centralidad de la Palabra de Dios y se interesen en alimentarse de ella como lo hacen con la Eucaristía» (aunque en el Novus Ordo no existe la Presencia Real porque la Transubstanciación no ocurre allí).
   
El logo para este año (no sabemos si será permanente), el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización fue tomado del camino de los discípulos a la aldea de Emaús (cf. Lc. 24,13-35), cuando en un momento dado del trayecto se acerca Jesús resucitado. El logo diseñado por Giordano Redaelli –y usado en la portada de varias ediciones bíblicas de la Sociedad San Pablo– a partir del icono pintado en 1991 por la monja egipcia sor Marie-Paul –en el siglo Marie-Therésè– Farran OSB (10 Nov. 1930 – 8 May. 2019) a pedido de Thomas Michael Rosica CSB, donde se observa junto al Cristo que tiene en sus manos el “pergamino del Libro”, es decir, la Sagrada Escritura que se cumple en su persona, y los dos discípulos: Cleofas/Alfeo (hermano de San José) y, según algunos exegetas [entre ellos James Montgomery Boice (calvinista presbiteriano, 7 Jul. 1938 – 15 Jun. de 2000), James Antony Mark “Jim” Cole-Rous (pentecostal, 10 Jul. 1936), Wayne A. Grudem (bautista, 11 Feb. 1948), Nicholas Thomas Wright (anglicano, 1 de Dic. 1948) y el mismo Thomas Michael Rosica (modernista, 3 Mar. 1959)], su esposa María, madre de los santos Santiago el Menor, José Barsabás “El Justo”, Simeón Jerosolimitano y Judas Tadeo. Esta identificación modernista riñe con la doctrina y al arte sacro tradicional, que le atribuye la identidad del otro discípulo al mismo San Lucas, porque lo narra con detalles tales que permiten inferir razonablemente que tuvo parte en el acontecimiento narrado.
  
  
El servicio de celebración presidido por Bergoglio a las 10:00h en la Basílica de San Pedro contó además con la presencia de las reliquias de San Timoteo Obispo y Mártir, traídas desde la ciudad de Termoli (hoy es su fiesta para los modernistas, mientras que para los Católicos lo fue el 24 de Enero), y la imagen peregrina de Nuestra Señora de Knock, Patrona mariana de Irlanda (aparición que tuvo lugar la noche del 21 de Agosto de 1879; aprobada en 1880 por Mons. John MacHale, Arzobispo de Tuam). La imagen, esculpida en el estudio de Ferdinand Stuflesser en Ortisei (Italia), traída directamente de su santuario, encabeza una peregrinación hiberna dirigida por el Arzobispo de Tuam, Michael Neary y el Rector del santuario, el Rev. Richard Gibbons. Finalizado el servicio, Bergoglio entregó 40 ejemplares de la Biblia a otras tantas personas en distintas condiciones y estados de vida.
  
  
A efectos de realizar la preparación de la celebración, el CPPNE dispuso un subsidio pastoral en italiano, francés, español, portugués, y polaco y en inglés, con las siguientes particularidades dentro del servicio:
  • Durante la procesión de entrada, el Evangeliario es ostentado a cierta altura por parte del diácono o de un presbítero co-concelebrante (a la larga, laicos, porque no hay sacerdocio en la secta conciliar). Llegado al presbiterio, pondrá el Evangeliario en el centro del altar (el mismo lugar donde ponen el “Santísimo Sacramento”), o en un lugar destacado y preparado previamente, donde puede permanecer durante todo el año.
  • Durante el canto del Aleluya y el verso, el turiferario se dirige a la sede para la infusión del incienso, y acompañado de los ciriales y el diácono o el presidente (según el caso), se dirigirá al ambón para la incensación y proclamación (cabe señalar que aquél deberá cantar el «Dóminus vobíscum», «Léctio sancti Evangélii secúndum N.» y el «Verbum Dómini» (desde luego, todo en el idioma local). Si quien preside es el obispo, el libro debe ser llevado a él para que lo bese).
  • Antes de retornar el Evangeliario al ambón, el libro es expuesto abierto a la veneración de los fieles, bien con un beso, una venia o simplemente poniendo la mano sobre él.
  • Se puede hacer entrega de la Biblia o partes de ella (Nuevo Testamento, o los Evangelios) a los fieles.
  • Se sugiere (al menos por la Conferencia Episcopal de Colombia), el uso del Prefacio Dominical Ordinario I: Misterio Pascual y pueblo de Dios (PRÆFÁTIO I DE DOMÍNICIS “Per Annum”: De mystério pascháli et de pópulo Dei):
    «Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Cujus hoc miríficum fuit opus per paschále mystérium, ut de peccáto et mortis jugo ad hanc glóriam vocarémur, qua nunc genus eléctum, regále sacerdótium, gens sancta et acquisitiónis pópulus dicerémur, et tuas annuntiarémus ubíque virtútes, qui nos de ténebris ad tuum admirábile lumen vocásti. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus… [En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Quien, por su Misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos de la esclavitud del pecado y de la muerte, al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas. Por eso, con los Ángeles y Arcángeles, Tronos y Dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo…]».
    Aunque Bergoglio usó en su celebración el Prefacio II: El Misterio de la Salvación (De Mystério Salútis), que dice así:
    «Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Qui, humánis miserátus erróribus, de Vírgine nasci dignátus est. Qui, crucem passus, a perpétua morte nos liberávit et, a mórtuis resúrgens, vitam nobis donávit ætérnam. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus… [En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. El cual, compadecido del extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen; sufriendo la cruz, nos libró de eterna muerte, y, resucitando de entre los muertos, nos dio vida eterna. Por eso, con los Ángeles y Arcángeles, Tronos y Dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo…]».
Como es natural entre los novusordianos, se deja en libertad a los presbíteros para organizar la celebración como a bien lo tengan. Eso significa que caben allí elementos de inculturación, marionetas, danzas o LO QUE SEA. Prueba inequívoca de que no hay nada sagrado en ellos.
  
En conclusión, los conciliares siguen su camino a la “idolatría del libro” tan característica de los ambientes judeo-protestante-kikiles, aun cuando Cristo mismo, el Verbo de Dios y Centro de toda Escritura, condena su rechazo de ellos a la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica que Él fundó.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
26 de Enero de 2020 (Año Santo Josefino).
Domínica III después de Epifanía. Fiesta de San Policarpo, Obispo de Esmirna y Mártir; y de Santa Paula Romana, Viuda y copatrona de la Orden de San Jerónimo.

sábado, 25 de enero de 2020

CONSTANTINOPLA Y LA REFORMA PROTESTANTE DEL SIGLO XVI

Tomado de PRO ORTODOXIA. Vía HISPANISMO.
  
Poco es lo que se conoce popularmente acerca de cómo vivenció la jerarquía ortodoxa el desarrollo del Movimiento Reformista iniciado por Martín Lutero, y como fueron los contactos entre ambas confesiones durante los primeros años de la Reforma; es por esto que es nuestra intención echar un poco de luz sobre este extraño capítulo de la Historia de la Iglesia.
  
A medida que el clima religioso alemán se iba recalentando por las ideas radicales de un joven sacerdote agustino llamado Martín Lutero, e iban trascendiendo ya los límites de la misma Alemania, el Patriarca de Constantinopla, JOASAF II (1555-1565), comenzó a interesarse por lo que estaba sucediendo en esa región, por lo cual envió al diácono Demetrios Muzos (Dimitrije Ljubavić) a la ciudad de Wittemberg, para que en su calidad de emisario patriarcal, pudiera brindar a Constantinopla información fidedigna de primera mano acerca de las nuevas doctrinas y de su verdadero impacto religioso y político dentro del Mundo Occidental. Algunos meses mas tarde, el diácono Demetrios, regresó a Constantinopla trayendo una copia traducida al griego de la “Confesión de Augsburgo”, la cual iba acompañada por una carta que el Patriarca Josafat II jamás se molestó en responder.
  
Los luteranos no se desanimaron ante el pétreo silencio patriarcal acerca de su Confesión de Fe, ya que presionados por la persecución ejercida por los católicos romanos, es fácil adivinar que buscarían una alianza estratégica con el Patriarcado de Constantinopla, que a la sazón, no sentía gran simpatía por el Papa de Roma. Algunos luteranos fueron un poco mas explícitos en su deseo de unirse contra el Papado, y es precisamente dentro de este contexto que los conocidos teólogos de la Universidad de Tubinga, Jacobo Andrés y Martín Cursius, intentaron una unión con el Patriarcado Ecuménico a través de una misiva en 1573 que no obtuvo respuesta, por lo cual se envió una segunda carta en 1574 en la que el Patriarca JEREMÍAS II respondió a los teólogos protestantes acerca de las diferencias doctrinales profundas que encontraba en sus escritos, por lo que los teólogos de Tubinga trabajaron arduamente en tratar de dar un tinte mas ortodoxo a la Confesión de Fe de Augsburgo a fin de hacerla un poco mas digerible al viejo Patriarca.
  
En Mayo de 1576, Jeremías II, escribió una carta donde refutaba punto por punto la Confesión de Fe luterana, a lo que los protestantes respondieron enviando un Manual de Teología Luterana al patriarca, por lo que éste un poco cansado del juego elaboró un segundo texto en la que con una claridad meridiana, aunque con mucha caridad, refutó la doctrina luterana; pero aunque suene algo extraño, los luteranos volvieron a insistir acerca de la ortodoxia de su confesión, por lo que el patriarca se vio obligado a redactar una tercera refutación de las enseñanzas de Martín Lutero, dando por finalizado el tema.
  
Si bien el intento luterano no tuvo mucho éxito, paradójicamente, el calvinismo, que es una doctrina aún mas radicalizada que el propio luteranismo, tuvo un éxito bastante mayor en infiltrarse dentro de los muros de la propia residencia del Patriarcado Bizantino, donde el inescrupuloso Patriarca CIRILO LUKARIS actuó como una suerte de Caballo de Troya, ciertamente, con ayuda de las Potencias Protestantes de Occidente.
    
PATRIARCA CIRILO LUKARIS
  
  
El Patriarca Lukaris fue un hombre bastante culto, formado a la altura de sus ambiciones en Occidente, concretamente en las ciudades italianas de Venecia y Padua, allí tomó contacto con la doctrina calvinista, la cual abrazó con gran entusiasmo. Este curioso jerarca ortodoxo evidentemente tenía grandes dotes de diplomático, ya que siendo aún joven, asesoró al Príncipe de Lituania en el armado de una alianza entre protestantes y ortodoxos contra los católicos latinos y greco-católicos (uniatos) de la vecina Polonia. En 1602, el exitoso Lukaris asume como Patriarca de Alejandría a la muerte del Patriarca Melecio, y 10 años mas tarde, en 1612, logra entronizarse por primera vez como Patriarca de Constantinopla; este original personaje ocuparía 7 veces el Trono Patriarcal, lo que refleja que fue bastante resistido por unos, pero sólidamente apoyado por otros, hasta acabar asesinado el 20 de Junio de 1638.
   
Cirilo Lukaris escribió obras no muy ortodoxas, como su tristemente célebre “Confessio Fidei”, el cual constaba de 18 artículos y 4 respuestas de inspiración netamente calvinista. Esta obra fue anatemizada por numerosos Patriarcas, Metropolitas y teólogos ortodoxos, ya sean eslavos o griegos, a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XVII, hasta barrer con toda influencia de aquel nefasto Patriarca dentro de la Iglesia Ortodoxa.
  
Cabe destacar que en aquellos años también hubo dentro de la ortodoxia cierta influencia de la contrarreforma católica, tal es el caso del famoso teólogo eslavo Pedro Mogila, Metropolita de Kiev, quien en oposición a Lukaris, elaboró una Confesión de Fe y un catecismo en el año 1645, siguiendo los esquemas propios de los escritos tridentinos, aunque rechazando sin ambivalencias, como es lógico, la Filioque y el primado Pontificio. La Confesión de Dositeo de Jerusalén, quien también atacó con dureza el intento calvinizante del Patriarca Lukaris, se encuadra también dentro del estilo de los escritos católicos de la contrarreforma influenciados por el Concilio de Trento, aunque conservando la pureza de la fe ortodoxa.

RIMAS ANTIECUMÉNICAS DEL CABALLERO MARINO

Tomado de RADIO SPADA. Traducción propia.
  
Algunas poesías de Giovan Battista Marino (Nápoles, 14 de octubre de 1569 – 25 de marzo de 1625), la más alta expresión de la poesía barroca italiana, sobre los principales heresiarcas de la pretendida Reforma, recogidas por Giuliano Zoroddu.
    
MARTÍN LUTERO
   
   
Zorra malvada, que el terreno florido
de la viña de Cristo cavas y roes;
lobo felón, que con furtivos faudes
al confiado aprisco has lacerado y entregado;
inmundo cuervo, que, del arca salido,
de pútrido cebo te nutres y gozas;
pérfida hiena, que en modos sagaces
formas de la humana voz un sonido falaz;
inicua araña [1], que a las moscas urdes
redes vanas de error; rana locuaz,
que, sumergida en el fango, al cielo gorgeas;
Pitón, que al mundo enfermas; hidra feraz
de mil ávidas cabezas, ¡ay! ¿cómo osas
bajo aspecto gracioso ser voraz?
      
ISABEL DE INGLATERRA
    
  
Quien de esta sacrílega y profana
ánglica Jezabel [2] formó la imagen,
que, de sangre inocente abriendo un lago,
hizo de mártires siempre masacre inhumana;
darle rostro deberá de tigre hircana [3]
de sierpe quironea, de árabe dragón;
y, si de retratarla era vago,
dibujar a Procne [4] cruel o Escila insana,
dibujar a Medea [5], Medusa [6], Alcina [7], Armida [8],
o Circe [9], o Esfinge [10], o víbora, o cerasta,
hidra, quimera, arpía, furia homicida:
que indigna es bien, si el arte a tanto basta,
que mujer se pinte o que se grabe
mujer, que en sí de Dios la efigie tiene estropeada.
   
CALVINO
   
   
Aquel viento Aquilonar, que alta tempestad
a la nave Apostólica conmueve,
y con gélidos vientos extingue y sacude
de la fe germana toda tea:
aquel látigo del Abismo hórrido, aquel,
que del buen culto la piedad golpea,
y que más rígido que nunca fuese
que de Anglia y Galia los pueblos flagela:
aquel gran enemigo de furor de vino,
predicando y escribiendo él mismo ofensas:
aquel hombre de corazón diabólico y ferino,
rebelde a Cristo, y contumaz a Pedro:
¿qué rudo no dirá «este es Calvino»?
   
PEDRO MÁRTIR [11], TEODORO DE BEZA [12] Y FELIPE MELANCHTON [13] EN UN CUADRO
    
  
Oh crudo Gerión [14], que con cadenas
de nefanda unión atas tres cabezas,
que vomitando fuera de tartárea peste,
infectas las almas con veneno infame.
Cerbero [15] glotón, cuyos fieros antojos
han en uno tres vorágines contestes,
ni de oro, de honor, y de lujuria en estas
se extingue nunca la infatigable hambre.
Arco tricorde, que impíos dardos avientas,
agria trilingüe, que a la humana vida
arrojas de ira mortal puntas dañinas.
Barco de tres cintas, mano de tres dedos,
triada de Furias, en ti solo de las gentes
la ruina fatal es tripartita.
  
FUENTES
NOTAS
[1] En italiano aparece “aragna” en vez de “ragno”.
[2] Mujer de Acab, rey de Israel. Introdujo el culto de Baal y se manchó de otros crímenes. Se opuso, recíprocamente, al santo profeta Elías. Fue asesinada y su cadáver devino en pasto de los perros. Su historia es relatada en el Primer Libro de los Reyes.
[3] “De la Hircania, región de la antigua Persia, conocida en la antigüedad y recordada en la poesía italiana de inspiración clásica por sua montuosidad y boscosidad, y por la abundancia de tigres que la poblaban y se decían ferocísimos” (Vocabulario Treccani).
[4] Personaje del mito griego: mató al hijo Itis y sirvió las carnes al marido Tereo rey de Tracia, para vengarse del hecho que este hubiese violado y cortado la lengua a su hermana Filomela.
[5] Personaje del mito griego: mató a los hijos tenidos de Jasón para vengarse de la traición de él.
[6] Monstruo de la mitología griega que petrificaba a cualquiera que la mirase.
[7] Potente y malvada hada presente en el Orlando Furioso de Ariosto.
[8] Maga musulmana presente en la Jerusalén Liberada de Tasso.
[9] Maga y/o divinidad del mito griego que transformaba a los hombres en bestias.
[10] Monstruo que, en el mito griego, ponía a los viajeros un acertijo, cuya no resolución comportaba la muerte.
[11] Pedro Mártir Vermiglio (Florencia, 8 de septiembre de 1499 – Zúrich, 12 de noviembre de 1562), sacerdote agustino apóstata, primero adherente a las teorías luteranas, luego zuingliano y calvinista. Tuvo notable influencia en la formación de las doctrinas anglicanas. Fue confutado por el padre Diego Laínez SJ en los Coloquios de Poissy (ver aquí).
[12] Teodoro de Beza (Vezelay, 24 de junio de 1519 – Ginebra, 13 de octubre de 1605), estrecho colaborador de Juan Calvino.
[13] Felipe Melanchton (Bretten, 16 de febrero de 1497 – Wittemberg, 19 de abril de 1560), estrecho colaborador de Martín Lutero, codificador de la Confesión de Augsburgo, la profesióne de fe luterana presentada a Carlos V.
[14] Gigante con tres cabezas, tres pechos y seis brazos, pero con una sola pelvis y por consiguiente solo dos piernas. Fue muerto por Hércules.
[15] El perro de tres cabezas que estaba como guardia de ultratumba.

NOVENA EN HONOR DE SAN BLAS

Novena compuesta por un devoto de San Blas, e impresa con permiso eclesiástico por Salvador Isuar en Tortosa en el año 1852.
  
Devoto lector: Con el fin de excitar la devoción al esclarecido Obispo y Mártir San Blas, cuyos prodigios e innumerables maravillas, singularmente en los que sin esperanza de remedio alguno en la peligrosa enfermedad de Angina y demás dolencias de la garganta se han acogido a su poderosa intercesión, sale a la luz este pequeño librito a mayor honra y gloria suya. Te lo ofrezco seguro de que poniendo tu confianza en su gran mediación para con nuestro amantísimo Redentor Jesús, obtendrás de DIos por su poderoso valimiento cuanto pueda convenir a la salvación de tu alma; pues no es tampoco en otro sentido como debemos dirigirnos a los santos de nuestra devoción en las aflicciones que rodean nuestra vida humana. VALE.

NOVENA EN HONOR DEL ESCLARECIDO E INVICTO OBISPO Y MÁRTIR SAN BLAS
  
  
Puesto de rodillas delante del altar o imagen del Santo, avivando la fe, como quien está delante la presencia de Dios y recogiendo los sentidos hará la señal de la cruz, y dirá de todo corazón.
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador, Padre, y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa en el alma de haberos ofendido; y propongo firmemente, ayudado de vuestra gracia, nunca más pecar, huir las ocasiones de ofenderos, buscar las de serviros, y amaros hasta la muerte. Amen.

ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh esclarecido San Blas, gran protector de todos vuestros devotos, que siendo aún seglar erais ya un dechado de virtudes; que fuiste un Obispo celoso, y anacoreta penitente y contemplativo, acariciado de las fieras de la tierra y alimentado por las aves del cielo: célebre en todo el mundo por el cruel y prolongado martirio que padeciste por la fe del Crucificado, y el sinnúmero de milagros que por vuestra mediación ha obrado el Altísimo: siempre favorecido por Dios en los peligros y trabajos que se acumularon para afligiros; abogado especial contra las enfermedades de garganta, y protector benévolo de los devotos que os invocan. Conozco muy bien que mis culpas me hacen indigno de los abundantes favores que dispensáis a las almas justas que os invocan; mas aquellos brillantes rasgos de virtud y poder, que serán todo el objeto de mi contemplación en estos nueve días, me inspiran aliento para implorar humilde el poderoso auxilio de vuestra intercesión, esperando conseguir por este medio la salvación de mi alma, con todas las gracias y auxilios, que son indispensables para el logro de la eterna felicidad; juntamente con aquellos favores particulares que os pediré en esta santa novena, si han de ser para la mayor gloria de Dios y mi provecho espiritual.

DIA PRIMERO – 25 DE ENERO.
MEDITACIÓN: SAN BLAS EN EL ESTADO DE SEGLAR.
Habiendo hecho nuestro Santo en sus primeros años grandes progresos en el estudio de la Filosofía y ciencias naturales, no obstante de ser aún seglar, era ya una antorcha luminosa que despedía de sí rayos brillantes de virtud y de santidad. Los fieles de la ciudad de Sebaste veían en él pintadas al vivo todas aquellas bellas cualidades, que según escribe San Pablo en sus cartas a Timoteo y a Tito, deben adornar a un Obispo: que no debe ser soberbio, violento ni pleitista, ni tener tacha alguna que pueda mancillar su reputación; sino dulce y afable, sobrio, prudente, grave y modesto, casto, amante de la hospitalidad, e irreprehensible en todas sus acciones. Por este carácter era conocido San Blas en Sebaste, y tan solo el resplandor de su santidad y sus religiosos procederes fueron los agentes que le abrieron el camino para ascender a la alta dignidad de Obispo. El pueblo se le había aficionado por sus grandes conocimientos y heroicas virtudes, y sin más motivo que éste le pidió unánime por prelado suyo.

Medítese un poco y pídase el favor que se desea.

DEPRECACIÓN
Glorioso San Blas, cuya pureza de vida os elevó a la silla episcopal de Sebaste, a petición de todos los fieles de aquella ciudad, sin haber precedido un milagro que anunciase ser ésta la voluntad de Dios, como aconteció después en las elecciones de los Santos Nicolás y Ambrosio: Yo os suplico que me alcancéis de la divina Majestad un conocimiento claro y exacto del grande mérito de la virtud, de la que si carece el hombre, aunque por otra parte sea un sabio consumado, un rico poderoso y prudente según la estimación del siglo, todo este buen parecer nada tiene de solidez, y no es más que una decoración teatral hecha para fingir objetos que no existen: a fin de que, prevenido con este conocimiento, huya de las apariencias de hombría de bien, de las que se valen los hipócritas para engañar a sus semejantes; y corra solícito en pos de la sólida y verdadera virtud que hace perfecto a un cristiano, y es el medio más seguro para ser amado de Dios y apreciado de los hombres: único camino para llegar un mortal a la cumbre del honor y afianzarse en ella contra todas las oposiciones del mundo.

Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS.
¡Oh Santo glorioso! Aquel alto grado de gloria al que os han elevado en el Cielo vuestros relevantes méritos os han constituido un abogado poderoso para con Dios, al paso que el tierno cariño que profesáis a vuestros devotos no os permite el mostraros sordo a sus ruegos. Bajo este doble título de abogado poderoso y protector compasivo, acudo confiado a la sombra de vuestro patrocinio suplicándoos que me alcancéis un verdadero arrepentimiento de todas mis culpas, con una firme intención de no volverlas jamás a cometer, perseverando en este santo propósito hasta el fin de mi vida; solícito siempre en procurar adquirir todas las virtudes cristianas y constante en practicarlas, no dejándome seducir jamás de los halagüeños encantos con los que me instigan a ofender a Dios los tres enemigos de mi salvación: el mundo, el demonio, y la carne. Amén.

GOZOS DEL GLORIOSO OBISPO Y MÁRTIR SAN BLAS
   
Pues que os exalta el Señor
En dar al cuello salud:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
Sebaste bien conoció
Ser vos de virtud modelo
Y el puro encendido celo
Que vuestro pecho inflamó.
Por su Obispo os eligió
Segura con tal Pastor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
    
Un impulso soberano
Os guía a la soledad,
Para huir la crueldad
Y las furias de un tirano.
Solo al veros queda ufano
El monte, la planta y flor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
Sucesos muy portentosos
El destierro han cambiado
En un ameno poblado
De habitantes fervorosos.
Todos vuelan presurosos
De vuestra fama al olor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
    
Si una espina traspasó
De un infeliz la garganta,
Y entre congoja tanta
Vuestro amparo acudió;
Gozoso luego quedó
Ya libre de aquel dolor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
Cual Apóstol predicáis
Y las sombras se disipan;
Los fieles se multiplican
Con los avisos que dais.
A todo el mundo anheláis
Ganar para el Salvador:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
Agricolao irritado,
De su dios viendo el ultraje,
Se enciende en vivo coraje
Por dejarle vindicado.
Pero quedará burlado
Por lo fiel de vuestro amor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
   
Entre tormentos crueles,
Cuya sola vista espanta
Nuestro Blas victoria canta,
Y se carga de laureles.
Anima a todos los fieles
Su constancia y su valor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
   
Por aquella gran bondad,
Que la virtud galardonó,
Vuestro nombre se pregona
En Templo de Trinidad.
Aquí todos ensalzad
Al mas dulce protector:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
Los prodigios siempre obrados,
Que los dolientes publican,
Al mundo entero predican
Ser por vos todos curados.
Nos claman afortunados
Con tal favorecedor:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
Pues del cielo vuestro amor
Alcanza nuestra salud:
Cantará vuestra virtud
Nuestro cuello con fervor.
  
℣. Ruega por nosotros, bienaventurado San Blas.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN
Oh Dios, que nos alegras con la solemnidad anual de San Blas, tu Mártir y Pontífice, concédenos bondadosamente el poder igualmente alegrarnos de la protección de éste mismo Santo cuyo natalicio celebramos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DIA SEGUNDO – 26 DE ENERO.
Por la Señal,…
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: SAN BLAS, UN OBISPO PERFECTO Y CELOSO.
La elección de San Blas a la silla Episcopal de Sebaste, tan uniforme y augusto de sus fieles, en la que tan sólo se había atendido a los conocimientos, a la pureza de costumbres y candor del elegido, prendas que dieron materia a nuestra consideración en el día de ayer, debía presagiar un gobierno feliz en lo espiritual durante todo el Pontificado de San Blas, y en efecto en sus principios llenó a satisfacción las esperanzas que de él tenían concebidas los fieles de Sebaste, pues que no contento el nuevo Obispo con santificarse a si mismo, atendía con tanto celo al bien espiritual de sus ovejas que llenaba a colmo todas las partes de un Obispo perfecto y celoso, ocupado siempre en llevar su grey a los pastos saludables, trabajando día y noche en desarraigar abusos, en exterminar los vicios y plantar las virtudes, mas habiéndose levantado contra los cristianos aquella terrible y cruel persecución de Diocleciano, a pesar de arder Blas en vivos deseos de padecer martirio por Jesucristo, creyó deber retardar el sacrificio, a fin de que muriendo él no se acabase en Sebaste la cristiandad: resolución prudente, resolución que fue tomada por una inspiración del Cielo, y que la aprobó con estupendos milagros.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh modelo completo de Obispos perfectos y celosos, en quien fue tan poderoso el deseo del bien espiritual de la grey que Dios os había recomendado!, que no obstante el ardoroso deseo de verter vuestra sangre por Cristo en la persecución que afligía a su Iglesia, lo dilatasteis retirándoos a un desierto, para poder desde aquella soledad instruir y corroborar a vuestros fieles, cuyo riesgo era tan eminente en aquella desgraciada época. Yo que no puedo negar la falta de aquel celo fervoroso del que debe estar animado todo cristiano para enseñar y corregir a sus prójimos, singularmente a aquellos sobre los que tiene alguna autoridad, acudo a vuestra protección para que me alcancéis del Altísimo un celo activo, pero prudente, de la mayor gloria de Dios y salvación de las almas, que venciendo mi negligencia y descuido en cumplir con esta obligación me haga desde hoy solícito y activo en enseñar a todos mis dependientes las obligaciones que incumben a un buen cristiano exhortándolos a abrazar la virtud y a huir del vicio, precaviendo en tiempo oportuno que no digan palabra mala ni hagan acción indecente, a fin de que la corrupción de costumbres no llegue a señorearse de la juventud incauta.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.
  
DIA TERCERO – 27 DE ENERO.
Por la Señal,…
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: SAN BLAS FUE UN ANACORETA PENITENTE Y CONTEMPLATIVO.
Retirado San Blas en la sombría cueva del monte Argeo, sin olvidarse de las obligaciones de un celoso Obispo, ni de enviar desde el desierto a sus fieles diocesanos aquellos socorros de doctrina de los que tanto necesitaban durante la persecución, cercada su cueva de montes y peñascos abrió un camino a los penitentes, un camino para llegar a la perfección, que trillaron después los Antonios y Onofres con un sinnúmero de Anacoretas. Solitario en aquel áspero retiro, desahogaba los deseos que ardían en su espíritu de padecer por Cristo, macerando su cuerpo inocente con ayunos, vigilias, mortificaciones y penitencias, mientras que se ejercitaba su mente en contemplaciones elevadas y fervorosas oraciones. Entre la espesura de los arboles se consideraba siempre delante la Divina presencia, y fija su consideración en Dios cada yerba, cada flor y cada insecto, con todas las producciones de la naturaleza elevaban su alma a la contemplación de los divinos atributos: bendecía al Creador, y convidaba a todas las criaturas a alabarle.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh penitente y contemplativo San Blas!, cuya santidad adquirió tantas creces en la soledad del monte Arjeo, por las grandes asperezas de vuestra vida penitente y mortificada, y la no interrumpida contemplación de los divinos atributos, os suplico con humildad que me alcancéis del Creador de la naturaleza, que abrazándome con la cruz de la penitencia, mortifique en adelante todas mis pasiones y sentidos, a fin de que libre mi entendimiento de toda impresión terrena, aquellas admirables producciones del campo, de los jardines, y bosques, que hasta el presente no he mirado con los ojos de la fe, y no me han servido más que de recreo y disipación de espíritu, me sirvan en lo sucesivo de estímulo para elevar mi consideración al Dios del cielo que las ha creado y adorar su omnipotencia, su sabiduría, su bondad y providencia, de las que depende todo lo creado, más bien que de las causas segundas que les dan el ser.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.

DIA CUARTO – 28 DE ENERO.
Por la Señal,
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: SAN BLAS EN SU SOLEDAD, REVERENCIADO DE LAS FIERAS Y OBSEQUIADO POR LAS AVES.
Si las heroicas virtudes del solitario San Blas, durante su retiro, no podían brillar entre los fieles de Sebaste, fueron acatadas en el desierto por las fieras del bosque, y merecieron la atención de las aves del cielo. El fiero león, el tigre cruel y el lobo voraz, con todas las demás fieras de las selvas, aunque enemigas de los hombres y en perpetua guerra las unas con las otras, se volvían mansas y se hermanaban para hacerle todas juntas la corte a San Blas: venían a su cueva tan atentas, que si lo hallaban orando se mantenían quedas como pegada la lengua a sus labios, y no se volvían a sus guaridas sin haber recibido primero la bendición del Santo. Las aves le suministraban la comida: a la hora de tomar el preciso alimento, bandadas de palomas le traían granos de trigo en sus picos, y aceitunas los tordos; los cuervos a su vez le prestaban las mismas atenciones que habían usado con el profeta Elías y las repitieron después con los Antonios y Onofres, trayéndole higos para su sustento, corroborando con este milagro aquella sentencia de David: El Señor provee de alimento a sus siervos en el tiempo más oportuno. (Salmo 144, 15).
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh solitario privilegiado y distinguido en todas vuestras cosas!, que fuiste acariciado de las fieras, convertidas en corderos a vuestra presencia y socorrido por las aves: os suplico me alcancéis de aquel Dios, a quien bendicen todas las bestias y animales, la gracia y fortaleza que necesito para domar las pasiones de mis sentidos que son las fieras que pugnan contra mis buenas intenciones, y para detener el vuelo a mis altos pensamientos de soberbia y orgullo, que cual aves ligeras se remontan mas allá de lo que es justo. Abrid también los ojos que he tenido cerrados hasta el presente, a fin de que ilustrado por las verdades que nos enseñó Jesucristo en su Santo Evangelio, vea cuán vanas son las solicitudes de aquellos hombres necios que colocan tan solo en industria y trabajo la seguridad de su subsistencia para pasar esta vida mortal, y que poniendo toda mi confianza en la siempre segura Providencia de aquel divino Padre, que no descuida de la más mínima criatura, sea mi principal solicitud servirle con fidelidad y buscar el mantenimiento de mi alma con preferencia al del cuerpo, no dando jamás entrada en mi corazón al vicio execrable de la codicia.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DIA QUINTO – 29 DE ENERO.
Por la Señal,
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: SAN BLAS, MÁRTIR INVICTO.
Para poder ofrecer su vida a Jesucristo por medio del martirio, hallándose orando en su cueva divisa desde lejos aquellas tropas que el presidente Agricolao enviaba para prenderle. Ya se hallaba nuestro Santo sabedor, por una revelación de aquella noche, de sus dañadas intenciones; sin embargo las recibe con dulzura y agrado, diciéndoles lleno de gozo: Seáis bienvenidos hijos míos, vamos en nombre del Señor. En Sebaste, conducido a la presencia del presidente, no se acobarda; antes bien le habla con una libertad evangélica, por la que es apaleado y encerrado en una cárcel oscura en donde el hambre debía acabar sus días, a no haberle socorrido una piadosa viuda. Parece que la cárcel había dado nuevos bríos al coraje de San Blas, por los que enfurecido el presidente mandó colgarle en un madero y azotarle cruelmente con cadenas de hierro y despedazarle sus carnes con peines y garfios acerados. La serenidad y constancia con las que San Blas sufría tan crueles tormentos irritaron al bárbaro Agricolao, en términos que le hizo arrojar en una grande laguna con una piedra atada al cuello, para que sumergido en las aguas, fuese devorado de los peces, de la que habiendo salido vencedor con la muerte de sesenta y ocho infieles, por medio de un doble milagro completó su glorioso y prolongado martirio muriendo degollado.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh mártir esclarecido y constante, siempre victorioso, a quien nunca espantaron los más crueles tormentos, ya que la paz que nos concede la divina misericordia no me expone al presente a padecer el martirio por Jesucristo! Alentad por lo menos con vuestra mediación mi paciencia y resignación, para que sepa sufrir conformado aquellos infortunios y trabajos que el Señor tenga a bien enviarme, recibiéndolos como favores de este Padre amoroso, que no aflige a los suyos en este mundo, sino para tejerles nuevas coronas de gloria con las que premiará en el Cielo su resignación y paciencia. Así deseo conocerlo, ¡oh campeón invicto de Jesucristo!, y aunque en el estado presente se halle mi corazón tan saboreado con las conveniencias y placeres de la tierra, que se desfallece a la sola idea de sufrir penalidades, quisiera que un rayo de luz celestial me hiciese conocer que todas cuantas penalidades se pueden padecer en este mundo miserable, si se toleran con paciencia, son muy inferiores a la grandeza del premio que nos está esperando por una eternidad en el Cielo, y del que ya estáis vos gozando por vuestra nunca vencida constancia acá en la tierra.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.
   DIA SEXTO – 30 DE ENERO.
Por la Señal,
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: SAN BLAS, INSIGNE POR SUS MUCHOS Y GRANDES MILAGROS.
Aquellos relevantes méritos que había contraído San Blas por sus heroicas virtudes, y el sufrimiento constante de tan crueles tormentos, parece le daban un cierto derecho a esperar del Altísimo que obrase algún portento, a fin de que fuese glorificado ante los hombres. Los milagros que en honor de San Blas ha obrado Dios por su intercesión son muchos y muy señalados. Portentoso fue el respeto que en la soledad le tuvieron las fieras, y la comida que las aves le ofrecieron. El andar San Blas sin hundirse sobre aquella grande laguna a la que el presidente había mandado arrojarle, con tanta seguridad como si caminase por un suelo enlosado, y sin más prevención que el haber hecho la señal de la cruz sobre las aguas, milagro fue y milagro muy señalado con el que las aguas, a pesar de repugnarlo su natural fluidez, le prestaron un sólido obsequio; y no fue menor prodigio el sepultarse ahogados aquellos sesenta y ocho infieles, que confiando en la soñada protección de sus mentidas deidades, creyeron poder como Blas andar seguros sobre las aguas. La curación de los enfermos de toda aquella comarca fue un multiplicado milagro, y sería imposible el contar todos cuantos prodigios ha obrado Dios por intercesión de San Blas en varios tiempos y lugares.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh celoso Obispo y mártir esclarecido de Jesucristo, por cuya intercesión Dios ha obrado tan portentosos prodigios, dando la salud temporal a innumerables enfermos que yacían en el lecho del dolor! Interceded os suplico a favor de los infelices pecadores muertos por la culpa, a fin de que Dios los resucite mediante la divina gracia. La conversión de un pecador es también un milagro, en aquel sentido por el que llamamos milagros generalmente todas aquellas cosas que tan solo pueden ser producidas por la Omnipotencia divina. En un milagro de esta naturaleza, aunque llame menos la atención pública que la curación de un enfermo desahuciado, resplandecerán mas la Omnipotencia de Dios y vuestro poderoso valimiento que en dar la salud a un enfermo de peligro, supuesto que una enfermedad, por más que sea grave, se cura a veces por la pericia de un medico o por la robustez del doliente; mas para volver la vida al que ya murió, preciso es que intervenga un milagro; y los pecadores no están menos muertos en la vida moral faltándoles la gracia, que lo está el cuerpo en la física, si de él se separa el alma una vez, Pues que tomáis tanto interés para la curación de las enfermedades corporales de aquellos que os invocan, si alguno da vuestros devotos tiene la desgracia de hallarse muerto por la culpa, rogad a Dios por él, para que se digne volverle la vida de la gracia.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DIA SÉPTIMO – 31 DE ENERO.
Por la Señal,
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN:  SAN BLAS, FAVORECIDO POR DIOS EN TODOS SUS TRABAJOS.
Aquel Dios, cuya providencia universal y vigilante se extiende hasta al más vil de los insectos, no podía olvidar al justo Blas, de quien era tan bien servido, ni dejar de socorrerle en todos sus trabajos. Nunca dejó de ser favorecido del padre de las misericordias, pues que si se multiplicaban los trabajos que padecía nuestro Santo, crecían también a la par los favores que Dios le dispensaba. Cuando Blas en la soledad del monte Argeo se hallaba privado de las complacencias que lleva consigo la compañía de nuestros semejantes, Dios le deparó una sociedad desconocida, una sociedad de fieras irracionales que le acariciaban y respetaban con más sencillez que los hombres: si carecía allí del alimento necesario a la vida del hombre, se lo prestaron las aves. Cuando puesto a la presencia del tirano necesitaba más de un valor constante para defender la religión de Jesucristo que profesaba, Dios le infundió una heroicidad fuera del orden natural para responderle sin balancear un punto en la firmeza de su fe, y una constancia a toda prueba para sufrir aquel diluvio de tormentos que padeció en su cruel y prolongado martirio. Condenado a morir de hambre en una cárcel, Dios inspiró a una piadosa viuda que le trajese de comer: las aguas de la laguna en la que el presidente había mandado arrojarle se volvieron sólidas a sus pies; y allí mismo tuvo el consuelo de oír la voz de un Ángel que le decía de parte de Jesucristo: Sal de esas aguas, y ven a recibir la corona de inmortal gloria que te tiene Dios preparada en el Cielo.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
A vos recurro, San Blas glorioso, a vos que fuiste constantemente favorecido por Dios en todos vuestros trabajos, suplicándoos humilde y confiado que me alcancéis una sólida confianza en la providencia siempre vigilante de aquel divino Padre que en todos tiempos se halla preparado a socorrer a sus fieles que gimen atrabajados en este valle de lágrimas, con tal que cumplan con exactitud sus divinos mandatos. Abridme los ojos del entendimiento para conocer que no es imposible gozar en este mundo alguna parte de aquellas grandes mercedes que Dios ha prometido a los justos, ni que es imposible su goce en este valle de lágrimas, y que ya en esta vida mortal sus fieles servidores son siempre favorecidos de su divina bondad, que les presta consuelos con los que se endulzan aquellos trabajos y penalidades de las que no podemos dispensarnos durante este penoso destierro, a fin de que deponiendo la demasiada confianza que he puesto hasta ahora en lo caduco de las riquezas, en la inconstante benevolencia de los amigos, o en la agudeza de mi ingenio y la robustez de mi salud más frágil en sí y más quebradiza que el vidrio, en todos mis trabajos y aflicciones tan solo ponga mi esperanza en aquel Padre amoroso que está en el Cielo, y que no me ha criado para hacerme infeliz en este mundo mientras que le sirva y adore con filial respeto.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DIA OCTAVO – 1 DE FEBRERO.
Por la Señal,
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: SAN BLAS, SINGULAR ABOGADO CONTRA LAS ENFERMEDADES DE GARGANTA.
Una madre afligida presentó a nuestro Santo su hijo mancebo, a quien comiendo de un pescado se le había atravesado una espina en la garganta que le estaba ahogando, y se hallaba ya muy pronto a expirar: compadecido San Blas de las lágrimas de la madre y de los padecimientos del hijo, pidió a Dios que sanase aquel joven y a cuantos devotos suyos le invocasen para ser socorridos cuando padeciesen este mal. El joven paciente quedó sano de repente, y desde esta curación milagrosa, San Blas ha sido reconocido en todo el mundo como el médico más hábil y poderoso para sanar las enfermedades de la garganta, singularmente para desalojar de nuestras fauces los huesos y espinas más rebeldes. Sería materia prolija, y aun imposible el contar los muchos devotos de San Blas que han arrojado, mediante el Santo, alguna espina o hueso que tenían atravesado en su garganta. Su beneficencia y amor para con los devotos que se ven atacados de semejante enfermedad, ha sido tan conocida en todas las naciones del globo, que Aecio, medico griego de nación y muy antiguo, no dudó en señalar la protección de San Blas como el remedio más seguro para este género de enfermedades. Merece mucha consideración la receta que dejó escrita para su curación, concebida en las siguientes palabras dichas por el paciente a la espina o hueso: Blas mártir y siervo de Jesucristo manda que subas o bajes.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh médico ilustre y portentoso, y el más acreditado en la curación de las enfermedades de garganta!: ya que tanto interés tomáis en el alivio de vuestros devotos cuando gimen oprimidos del dolor que llevan consigo las dolencias de la garganta; a vos pido, y espero de vuestra intercesión la salud del cuerpo si ha de ser para la mayor gloria de Dios y bien espiritual de mi alma, pero ante todo suplico con instancia fervorosa que miréis con ojos compasivos las muchas enfermedades morales que está padeciendo este vuestro devoto. Confieso que la soberbia ha producido en mi corazón una hinchazón tan asquerosa que ofende a Dios y a los hombres, que la calentura maligna de la lujuria oscurece las luces de mi entendimiento hasta hacerle delirar, que la envidia me pone pálido haciendo desaparecer de mi rostro el color natural, que la avaricia me causa una comezón irritante, y que la menor injuria me inflama, sin dejarme apenas libertad para reprimir la ira y el espíritu de venganza. Enfermedades tan graves y de tanto peligro tan solo pueden ser curadas con las medicinas de Dios. Vos sois poderoso, ¡oh Blas, tan querido de Dios y de los hombres!, para impetrármelas, y este es el favor que principalmente deseo alcanzar por vuestra mediación en esta novena.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DIA NOVENO – 2 DE FEBRERO.
Por la Señal,
Acto de contrición y Oración deprecatoria.

MEDITACIÓN: LA BENEFICENCIA DE SAN BLAS PARA CON SUS DEVOTOS ES UNA BENEFICENCIA UNIVERSAL.
La beneficencia de San Blas para con sus devotos no se limita a alcanzarles la curación en las enfermedades de garganta: este círculo es demasiado reducido para contener los fogosos ardores del amor que profesa San Blas a los devotos que le invocan. Es muy consoladora para todos los devotos de San Blas aquella solemne promesa que hizo a la viuda piadosa que le había traído de comer estando en la cárcel, asegurándole que no solamente a ella, mas a todos sus devotos procuraría vivo y muerto socorrerlos en sus necesidades: no es menos consolante para los devotos de San Blas que le invocan con fe y esperanza, aquella oración que hizo a Dios hallándose ya arrodillado para ofrecer su cuello al cuchillo del verdugo: en ella suplicó al Señor que protegiese a cuantas personas le habían ayudado en sus trabajos, y a cuantas en los siglos venideros reclamasen su patrocinio: oración que fue oída con agrado por el Señor, que se le apareció visiblemente, y con una voz clara y oída de todos los circunstantes le contestó que quedaba otorgada la demanda. Ni son tan solo las urgencias temporales en las que los devotos de San Blas hallan socorro en su patrocinio, pues que por su intercesión poderosa recibieron la fe de Jesucristo aquellas siete mujeres que recogían piadosas las gotas de sangre que destilaban sus llagas, y una fe tan firme y constante que en su defensa ofrecieron gustosas sus cuellos al bárbaro cuchillo, rasgo de valor varonil que dejó admirados a todos los espectadores de tan sangriento sacrificio.
  
Medítese un poco y pídale el favor que se desea.
  
DEPRECACIÓN
¡Oh esclarecido Obispo, mártir invicto de Jesucristo y esperanza de quien os invoca! Bien conozco que el medio más seguro para hacerme digno de vuestra protección no es el gloriarme de ser contado en el número de vuestros devotos, sino el hacerme una firme resolución de imitaros en la práctica de vuestras heroicas virtudes, velando siempre solícito en poner freno a las inclinaciones viciosas que me arrastran al mal y a reprimir mis pasiones, enemigos temibles, que si no combaten la fe que he recibido en el Bautismo, hacen siempre oposición a la moral cristiana: enemigos domésticos que viviendo dentro de mí mismo, no puedo separarme de ellos. Yo bien quisiera a imitación vuestra seguir constante aquellas reglas que Jesucristo ha dejado trazadas en su Evangelio para hacer preciosa delante de Dios la carrera de mi vida, mas tengo muy pocos motivos para esperar con fundamento el ver cumplidos mis deseos, si por medio de vuestra poderosa protección no cobra nuevo vigor mi natural flaqueza: aquellos rasgos brillantes de santidad que han dado materia a mi meditación en estos nueve días encantan mi imaginación, y acrecientan mis devotos deseos; socorredme pues, ¡oh Santo glorioso!, de quien espero conseguir este sin igual favor, ya que vuestra piedad jamás se olvida de cuantos devotos la imploran con sinceridad y confianza.
  
Ahora se dirán tres Padre nuestros y tres Avemarías con un Gloria Patri. La oración y los Gozos se dirán todos los días.

viernes, 24 de enero de 2020

CANTO «Nous voulons Dieu!»

  
Canto compuesto por el padre François-Xavier Moreau, Cura de Sorigny en Indre y Loira, para el Peregrinaje de la Turena el 11 de Septiembre de 1882. La música es la misma del «Tú reinarás».

FRANCÉS
Nous voulons Dieu, Virge Marie,
Prête l’oreille à nos accents;
Nous t’implorons, Mère chérie,
Viens au secours de tes enfants.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu, car les impies
Contre Lui se sont soulevés,
Et dans l’excès de leur furie,
Ils Le bravent, les insensés!

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu! Ce cri de l’âme,
Que nous poussons à Ton autel,
Ce cri d’amour qui nous enflamme,
Par Toi, qu'il monte jusqu’au ciel.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu dans nos familles,
Dans l’âme de nos chers enfants;
Pour que la foi s’accroisse et brille
A nos foyers reconnaissants.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu dans nos écoles,
Afin qu’on enseigne à nos fils
Sa Loi, ses divines Paroles,
Sous le regard du Crucifix.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu! Sa sainte Image
Doit présider aux jugements;
Nous Le voulons au mariage
Comme au chevet de nos mourants.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu dans notre armée
Afin que nos jeunes soldats,
En défendant la France aimée,
Soient des héros dans les combats.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu, pour que l’Église
Puisse enseigner la Vérité́,
Combattre l’erreur qui divise,
Prêcher à tous la charité́.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)

Nous voulons Dieu! De sa Loi sainte,
Jurons d’être les défenseurs,
De Le servir libres, sans crainte;
Jusqu’à la mort à Lui nos cœurs!

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)
  
Nous voulons Dieu! Le ciel se voile
La tempête agite les flots;
Brille sur nous, ô blanche étoile,
Conduis au port les matelots.

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)
  
Nous voulons Dieu! Que sa clémence,
Exauce nos ardents désirs;
S’ils faut du sang pour ta défense,
Seigneur, nous seront tes martyrs!

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)
  
Chrétiens, notre antique alliance,
Renouons-la dans ce sainte lieu;
Et crions au nom de la France;
Oui, Dieu le veut! Nous voulons Dieu!

REFRAIN: Bénis, ô tendre Mère,
Ce cri de notre foi:
Nous voulons Dieu, c’est notre Père;
Nous voulons Dieu, c’est notre Roi. (bis)
  
TRADUCCIÓN
Queremos a Dios, Virgen María,
Presta oído a nuestras voces,
Te imploramos, Madre querida,
Ven a socorrer a tus hijos.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)
   
Queremos a Dios, porque los impíos
Contra Él se han sublevado,
Y en el exceso de su furia,
¡Ellos Le desafían, los insensatos!

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

¡Queremos a Dios! Este grito del alma,
Que ponemos en Tu Altar,
Este grito de amor que nos inflama,
Por Ti, que llegue hasta el cielo.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

Queremos a Dios en nuestras familias,
En el alma de nuestros queridos hijos,
Para que la fe crezca y brille
En nuestros hogares agradecidos.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

Queremos a Dios en nuestras escuelas,
A fin que se enseñe a nuestros hijos
Su Ley, sus divinas Palabras,
Bajo la mirada del Crucifijo.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

¡Queremos a Dios! Su santa Imagen
Debe presidir los juicios;
Le queremos en el matrimonio
Como en la cabecera de nuestros moribundos.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

Queremos a Dios en nuestro ejército
A fin que nuestros jóvenes soldados,
Defendiendo la Francia amada,
Sean los héroes en los combates.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

Queremos a Dios, para que la Iglesia
Pueda enseñar la Verdad,
Combatir el error que divide,
Predicar a todos la caridad.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)

¡Queremos a Dios! De su Ley santa,
Juramos ser los defensores,
ServirLe libres, sin miedo;
¡A Él nuestros corazones hasta la muerte!

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)
  
¡Queremos a Dios! El cielo se cubre,
La tempestad agita las olas;
Brilla sobre nosotros, ¡oh blanca estrella!
Conduce a puerto a los marineros.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)
  
¡Queremos a Dios! Que su clemencia
Cumpla nuestros fervientes deseos;
Si falta sangre por tu defensa,
Señor, seremos tus mártires.

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)
  
Cristianos, nuestra antigua alianza
Renovémosla en este lugar,
Y gritemos en nombre de Francia,
¡Sí, Dios lo quiere! ¡Nosotros queremos a Dios!

CORO: Bendice, oh tierna Madre,
Este grito de nuestra fe:
Queremos a Dios, es nuestro Padre;
Queremos a Dios, es nuestro Rey. (bis)