jueves, 27 de agosto de 2020

FALLECIÓ DON COSME BECCAR VARELA

Noticia tomada de SANTA IGLESIA MILITANTE - SEGUNDA ÉPOCA.
   
  
Cosme Beccar Varela murió hoy (ayer) después de una larga enfermedad a los 82 años. Había nacido en Buenos Aires el 28 de enero de 1938. Hijo de Cosme Beccar Varela y Julia Helena Sudblad, fue el mayor de 9 hermanos. Estaba casado con María Josefina Amadeo Padilla, y juntos fueron padres de Cosme, Mario, María Josefina e Isidro.
    
Desde su juventud se interesó por la defensa de los valores católicos. A los 17 años estuvo entre los que defendieron la Catedral en 1955 contra la turba peronista que pretendía quemarla. Estudió derecho y se recibió en la Universidad de Buenos Aires. Inició su carrera en el Estudio Beccar Varela, fundado por su abuelo Horacio, donde se convirtió en un exitoso abogado, abriendo años más tarde su propio Estudio, C & C Beccar Varela.
    
Líder y hombre de acción, editó durante su juventud la revista Cruzada, que aglutinó jovenes argentinos con ideales similares a los suyos. Años después conoció y admiró la obra del brasileño Plinio Correa de Oliveira, y en 1967 fundó la Sociedad Argentina para la Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, una sociedad civil que buscaba defender esos tres valores ante la opinión pública por medio actividades en la vía pública, conferencias y publicaciones de libros y revistas.
   
Cosme Beccar Varela era un hombre de gran educación y conocimiento de la filosofía y la historia, asi como un hombre de Fe y gran piedad Mariana. Era un polemista nato, y puso ese talento al servicio de la buena causa toda su vida. Su actuación en la Argentina entre los años 1970 y 1990 fue cosiderable, y como líder de la TFP fundada por él, era un referente del pensamiento católico tradicional, pronunciándose y escribiendo libros sobre temas como el comunismo, el divoricio, el aborto y muchos otros.
   
A comienzos de los años ‘90, preocupado por ciertos desvíos canónicos dentro de la TFP, y la inefectividad de su accionar en la Argentina, manifiesta su discrepancia y pide una corrección. Como esto no se dió, buscó entonces abrir un espacio político desde el cual luchar por la misma causa, y fundó el partido Orden y Justicia, que lo postuló a un par de elecciones nacionales.
   
La falta de apoyo masivo (o aún significativo), nunca fue algo que desanimara a Beccar Varela, y ante la ausencia de socios o seguidores comprometidos, mantuvo durante veinte años una presencia online con su página de internet La Botella al Mar, una verdadera “voz que clama en el desierto” donde se pueden seguir las viscicitudes cada vez más tristes de una Argentina que se iba desmoronando, lenta pero inexorablemente, hasta llegar a lo que, en nuestros días, él consideraba la antesala de una dictadura marxista que cuenta con cada vez más herramientas para hacerse del poder de forma definitiva y destruir lo poco que queda de la Argentina católica y tradicional que él amaba.
    
Pese a eso, su Fé en Dios y su confianza en la Virgen de Luján, nunca cesaron. Su pluma, que se mantuvo activa hasta el final, nos revela su gran intelecto, dotes de polemista, coraje de decir lo que muchos callan, y una enorme esperanza en la restauración de una Argentina católica que, en última instancia, se llevó a la tumba.
   
En el ámbito íntimo, era un verdadero caballero, honesto y generoso, que siempre ayudó a los más necesitados de su entorno familiar.
    
Murió con la asistencia de los Sacramentos de la Santa Iglesia, y rodeado del cariño de su familia y amigos. Su mujer, hijos, once nietos y dos bisnietos, asi como el resto de sus familiares y amigos, lo recordarán con cariño y nostalgia, y elevan ahora una oración por su eterno descanso.
  
DIOS TENGA MISERICORDIA DE SU ALMA, Y RECORDEMOS SU ÚLTIMO EDITORIAL:
   
Invito a los lectores a que traten de recordar o de entrarse a través de la Historia si hubo un momento más absurdamente tiránico que el que estamos viviendo. Absurdo porque es aceptado mansamente, sin límite de tiempo y sin que los tiranos ejerzan una violencia capaz de quebrar la voluntad de un pueblo medianamente celoso de sus derechos más elementales, sino apenas basada en mentiras sin pretensión de probar la veracidad de ninguna de ellas, tal es la credulidad con que las toman las víctimas de ellas a pesar de que la única fuente de información para sustentar la interminable cuarentena en la que se basa la tiranía es la impresentable “medusa” que funge de “Secretaria de acceso a la salud de la Nación”, Carla Vizzotti. Esta audaz joven despeinada y con aspecto de drogada es la dueña de la libertad de 44.000.000 de habitantes y la correveidile de Fernández y del asesino abortista ministro de salud Ginés González García. Es ella la voz oficial que se usa para mantener este engaño del número de muertos y contagiados sin que nadie le pida pruebas de las causas verdaderas de las muertes atribuidas al coronavirus ni se indignan cuando dice que hay muchos de esos enfermos que en realidad no lo están porque no presentan los síntomas de la enfermedad, lo que en lenguaje llano signfica que no la tienen (dos más dos cuatro), y parecen ignorar que desde 1810 se muere gente en el país todos los años por distintas causas en números proporcionalmente iguales o mayores que los de este virus pero de varias enfermedades. 
   
Esta tirania es el resultado de varios factores.
   
Primero, el que ya dije, o sea, la cobarde, estúpida y crédula resignación de los habitantes que se dejan someter sin resistencia digna de ser considerada como tal. A esto contribuye el reparto de plata a casi 20.000.000 de habitantes impedidos de trabajar, plata que por falta de recursos genuinos proviene de una desbocada emisión monetaria que provoca una inflación gigantesca no revelada pero cuyos efectos nos explotarán en la cara en cualquier momento.
   
Segundo, la vil sumisión a un poder internacional que procede de la misma manera avasallando la soberanía de las naciones mediante el terror inducido de un discutido virus sobre el cual innumerables científicos silenciados han desmentido sus origenes, sus efectos y su carácter de “pandemia” que justifique las medidas catastróficas que casi todos los gobiernos han tomado, siendo el de este país uno de los más serviles ejecutores de esa orden destructiva.
   
Tercero, la audacia descarada del gobierno peronista, ávido de poder y despectivo de todo derecho, siempre integrado por ladrones desde los tiempos de su infame fundador y para el cual la tiranía en manos propias es el gobierno ideal. Y los “opositores”, participan de ella en efectivo, con sueldos y prebendas de todo tipo, mientras el “kérensky” Macri, responsable del regreso al poder de esta banda de corruptos, se pasea por Europa y su cómplice máximo, el monstruoso y abortista Intendente de Buenos Aires, es un aliado a ojos vista de la tiranía, actuando como un desvergozado furgón de cola de Fernández y marchando del brazo con el marxista Axel Kicillof Barenstein.
   
Voy a dar la lista –no exhaustiva– de los derechos que están abandondo los argentinos en su cobardía:
1) El de profesar libremente su culto (que se funda no sólo ni principalmente en el art. 14 CN, sino en la autoridad divina). En esto colaboran los Obispos (que actúan como apóstatas por que parecen no creer en el poder de Dios para auxiliarnos). Hace casi cinco meses que está prohibidas las misas públicas y cerradas casi todas las iglesias. Si los Obispos no fueran apóstatas, por el contrario, invocarían a Dios exhortando al clero a decir misas y a todos los católicos a rezar para que cese la tiranía y su aparente causa.
2) El de mantener el sistema republicano de gobierno con tres poderes separados e independientes (art. 1 CN). Hoy han desaparecido el Judicial y el Legislativo (que, dicho sea de paso, hace rato que son cuevas de maleantes que desprecian el Derecho cobrando sueldos de sultanes).
3) El de trabajar y ejercer toda industria lícita (art. 14 CN). Hace casi cinco meses que innumerables personas no pueden trabajar y muchas empresas medianas y pequeñas y aún grandes desaparecen a causa de las arbitrarias medidas de la tiranía que les impide trabajar a pesar de lo cual deben seguir pagando impuestos y a sus empleados.
4) De usar y disponer de su propiedad (art. 14 CN). Sus automóviles están inmovilizados con riesgo de que les sean confiscados si los usan sin un permiso especial de la tiranía.
5) El de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino (art. 14 CN). La cuarentena impide la libertad de movimientos incluyendo una pena de dos años de prisión para quien la viole.
6) El de no ser admitida la exigencia servicios personales (art. 17 CN). Sin embargo se exige el uso de unas máscaras llamadas “barbijos” bajo pena de $80.000 a quien no lo hiciere. Eso es un servicio personal porque se alega que es en beneficio de los otros para impedir que los contagiemos de una peste nadie puede afirmar que padecemos.
7) Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso Es inviolable el derecho de defensa (art. 18 CN). Sin embargo, la tiranía ha impuesto una prisión domiciliaria (eso es la “cuarentena”) sin acusación de delito alguno y sin dar derecho de defensa. Por ejemplo, el de proponer peritos médicos para desmentir las falsedades del gobierno acerca del verdadero peligro del virus y su modo de contenerlo. Según los científicos silenciados, esa pericia da por tierra esa tramoya y caería la tiranía.
8) Alberto Ángel Fernández Pérez ha usurpado la suma del poder público convertido en un infame traidor a la patria y sus actos son nulos (art. 19 CN).
9) El derecho de asociarse y el aún más esencial de tener una vida social con la familia y los amigos. Para eso la tiranía cierra los lugares de encuentro como los restaurantes, cafés, clubes y hasta prohibe las reuniones familiares alentando la delación de los vecinos contra quienes las hacen. Por ese motivo hay infinidad de casamientos que se han postergado indefinidamente.
Esta es otra de las utilidades de la cuarentena para la consolidación de la tirania. Los tiranos “se esfuerzan para procurar que su sus súbditos no sean gente de virtud ni tengan pensamientos magnánimos para que no dejen de sufrir su mal gobierno y que entre ellos no haya conciertos, ni amistades, ni gocen de la correspondencia de la paz, porque así, no fiándose unos de otros no puedan intentar nada contra ellos” (Santo Tomás de Aquino, “El gobierno de los príncipes” Tomo I, cap III).
10) Se impide el derecho de viajar llegando al extremo de prohibir los vuelos con lo que muchas Compañías aéreas quebrarán. Hay miles de personas que por esa causa fueron impedidas de volver a sus casas, sin plata y durmiendo en el suelo de los aeropuertos extranjeros. No se puede usar el transporte público sin una especie de “pasaporte” expedido a voluntad por la tiranía. Por ese motivo los colectivos suelen pasar con un solo pasajero o con ninguno.
  
No hay duda de que esta tiranía tiene una ideología que es la del estatismo marxista. Y no se quedará en esto sino que avanzará hasta imponer un sistema como el de Venezuela.
  
Esta es la situación en breve síntesis. Y que me digan si no da vergüenza ser argentino en “peronlandia” y qué se puede esperar de un pueblo acobardado y sin inteligencia.
  
Sólo Dios, por la intercesión de la Santísima Virgen María nos puede salvar.
  
COSME BECCAR VARELA (R. I. P.)
9 de Agosto de 2020

LAS DIEZ «Invencibles» INGLESAS QUE FRACASARON AL INTENTAR INVADIR ESPAÑA Y QUE NADIE RECUERDA

Por César Cervera para ABC (España).
  
El HSM Revenge, buque insignia de Drake en 1589, en el momento de su captura por parte de la Armada Española en aguas de las islas Azores (1 de Septiembre de 1591)
   
La rivalidad entre Inglaterra y España se suele simplificar a una sucesión de fracasos por parte de las fuerzas hispanas. De la mal llamada Armada Invencible (en verdad, bautizada como Grande y Felicísima Armada) a la derrota en Trafalgar, pasando por la pérdida de Gibraltar y Menorca... El relato que brilla en el imaginario popular de los europeos, incluidos los españoles, transmite la sensación de que la potencia católica se pasó siglos dándose cabezazos contra un gigante.
 
Si bien también hubo muchos tropiezos, la verdadera historia de la rivalidad entre estos dos imperios atlánticos muestra que se mantuvieron el pulso y, hasta el siglo XIX, se alternaron las glorias y las penas en los dos bandos. La España de los Austrias evidenció tanto en la guerra anglo-española (1585-1604), donde el tratado que puso fin al conflicto se inclinaba a los intereses hispánicos, como en la guerra entre con la Inglaterra de Carlos Estuardo de 1625, que la Armada y el Ejército de esta Monarquía estaban aún muy por encima de las armas británicas. El siglo XVIII, sin embargo, demostró que Gran Bretaña había aprendido de sus errores y aspiraba, por convicción y capacidad, a dominar los mares y el comercio global. Una superioridad teórica sobre el Imperio español que, con todo, se puso en cuestión en varios choques militares donde los españoles se impusieron contra todo pronóstico.
   
¿Cuánta gente hoy sabe que Inglaterra fracasó diez veces, al menos, al intentar someter territorios de España y de sus posesiones de ultramar?
   
Veracruz (Nueva España) en 1568
Las expediciones piratas de Inglaterra, auspiciadas y promovidas por la Corona, en las posesiones españolas en América fueron frecuentes en el siglo XVI, tanto en tiempos de guerra como de supuesta paz entre ambos países. Los saqueos a Santo Domingo o Cartagena de Indias por parte de Francis Drake y de su mentor, John Hawkins, son archiconocidos, pero no así su faceta como esclavistas y asesinos de poblaciones indefensas, como tampoco lo son sus fracasos en estas mismas lindes.
      
Entre 1567 y 1568, Drake y Hawkins saquearon, al frente de seis buques, pequeños puertos y buques mercantes del Caribe, violando sistemáticamente la situación de paz entre Felipe II e Isabel I de Inglaterra. La aventura terminó tras cerca de un año de pillajes a lo largo de las costas americanas.
  
Batalla de San Juan de Ulúa
   
La flotilla pirata decidió tomar el puerto y fuerte de San Juan de Ulúa en México para acometer pequeñas reparaciones en sus embarcaciones y adquirir víveres de cara a su vuelta a Inglaterra. Haciéndose pasar por barcos de la Armada española, forzaron al virrey Martín Enríquez de Almansa a entregarles suministros. Para su desgracia, a los pocos días arribó en Veracruz la auténtica Armada. Cuatro buques piratas fueron hundidos, 500 tripulantes abatidos y las ganancias del contrabando de esclavos capturadas casi en su totalidad. Drake y su primo pudieron escapar de milagro.
   
La Contraarmada de Drake y Norris en 1589
Tras el fracasado intento de invadir Inglaterra por parte de Felipe II, la Reina Isabel consideró que, dado la pérdida de barcos en la operación debido a las tormentas y las afiladas costas irlandesas, la península española habría quedado indefensa. Por esta razón, en 1589 ordenó al pirata Drake lanzar un contraataque contra España, la conocida como «Contraarmada».
    
Sin embargo, a falta de la experiencia española para la organización de una operación de grandes dimensiones, que tampoco había servido de nada a éstos, la aventura de la escuadra inglesa acabó en un irremediable desastre. Según el historiador británico M. S. Hume, la campaña costó la muerte o la deserción del 75% de los más de 18.000 hombres que formaron originalmente la flota.
  
Monumento a María Pita, La Coruña.
    
La flota formada por más de 150 buques ingleses y holandeses fracasó tanto en su intento por conquistar La Coruña, donde se hizo célebre la irreductible María Pita, como en una invasión a Lisboa, cuya población se levantarían en masa contra la opresión española, según los cálculos fallidos de los hombre de la Reina.
   
El 16 de junio de 1589, siendo ya insostenible la situación, Drake ordenó la retirada, que fue seguida de una asfixiante persecución a cargo de las fuerzas hispano-lusas. El resto de la campaña, que trasladó la acción a las islas Azores, tan solo sirvió para alargar la agonía de la expedición y tirar al traste el prestigio de Drake.
   
Fracaso en la segunda expedición de Drake
Sir Francis Drake quedó condenado al ostracismo tras el fracaso de 1589, negándosele el mando de cualquier expedición naval durante los siguientes seis años. Su oportunidad de resarcirse llegó cuando la Reina inglesa, cansada de no haber cosechado nada más que derrotas desde 1588, volvió a depositar su confianza en él hacia 1595. El objetivo era de nuevo el Caribe.
   
La expedición no pudo empezar de peor forma. En contra de la opinión de Hawkins, comandante principal de la flota, Drake ordenó atacar las Canarias y abastecerse allí antes de dirigirse al Caribe. Calculaba el pirata inglés tomar Las Palmas –defendida por apenas 1.000 hombres, la mayoría civiles– en cuestión de cuatro horas, pero los defensores rechazaron sin dificultad el primer desembarco. Con 40 muertos y numerosos heridos, la escuadra inglesa estimó inútil gastar más soldados en algo que iba a ser supuestamente sencillo pero no lo fue.
   
Una vez frente a Puerto Rico, los defensores les recibieron con una hilera de cinco fragatas –de reciente construcción y adaptadas al escenario atlántico– apuntando sus cañones hacia los forasteros. La flota invasora tuvo que retirarse momentáneamente cuando los cañones españoles penetraron en la mismísima cámara de Drake, justo cuando éste brindaba con sus oficiales. El jefe de la flota salió ileso, pero dos oficiales fallecieron y otros tantos quedaron gravemente heridos. Además, la salud de John Hawkins se consumió por completo poco antes de estos primeros combates, dejando a Drake como único mando.
   
Relieve que muestra la muerte de Drake en el Caribe (Tavistock, Devon, Inglaterra).
    
El furioso recibimiento español no amilanó a los ingleses, que lanzaron un ataque masivo con barcazas. Drake ordenó acercarse en silencio a las fragatas, que se mantenían como pétreas guardianas del puerto, para prenderlas fuego con artefactos incendiarios. Solo uno quedó inservible... El fuego iluminó la noche facilitando que los defensores rechazaran el desembarco. La jornada acabó con 400 hombres muertos en el bando británico.
   
Tras descartar atacar la recientemente fortificada Cartagena de Indias, la flota formada por seis galeones y una veintena de embarcaciones menores se trasladó a Panamá, donde ordenó un doble ataque, por tierra y por mar, que se saldó con otras 400 bajas inglesas. Desmoralizado, agotado y enfermo de disentería sangrante, Francis Drake buscó a la desesperada posibles presas. El 27 de enero de 1596, estando fondeada la flota en la entrada de Portobelo, el pirata pidió que le pusieran su armadura «para morir como un soldado». Falleció la madrugada siguiente y su cuerpo fue lanzado al mar dentro de un ataúd de plomo, en contra de su voluntad de ser enterrado en tierra firme. Dos de sus herederos, su hermano Thomas y su sobrino Jonas Bodenham, se enfrentaron en el mismo buque por algunas de las pertenencias del pirata.
   
El intento de conquistar Cádiz en 1625
La Tacita de Plata fue una importante plaza en la rivalidad entre ambos países. Sobra la literatura y los relatos al respecto de los saqueos que sufrió Cádiz en 1587 y en 1596, donde los ingleses incluso tomaron la ciudad y se dedicaron su tiempo a destrozar todo lo que encontraron, pero no hay casi referencias a los fracasos británicos allí.
    
En 1625, Carlos Estuardo declaró la guerra a España, país del que guardaba un amargo recuerdo tras su fallido matrimonio con la infanta María Ana, hija de Felipe III. Ese mismo año, el Duque de Buckingham, primer ministro de Carlos, planeó una gran expedición naval contra las costas peninsulares, al estilo de las dirigidas por Francis Drake. Ingleses y holandeses reunieron 92 buques, 5.400 marinos y unos 10.000 soldados, cuyos objetivos eran causar el mayor daño posible a la Corona, capturar algún puerto, preferiblemente Cádiz, y asaltar la Flota de Indias, que llegaba a finales de año. Para su desgracia, no lograron cumplir con ninguna de estas instrucciones.
   
Defensa de Cádiz contra los ingleses, de Zurbarán, 1634
    
El encargado de defender Cádiz fue el Duque de Medina Sidonia, Juan Manuel Pérez de Guzmán y Silva, hijo del que mandó la Armada Invencible y que protegió con tanta torpeza el puerto andaluz en 1596. Esta vez, sin embargo, el desastre lo protagonizaron los británicos. Asistido por Fernando Girón, un veterano militar que se movía en una silla para gotosos, Medina Sidonia rechazó el desembarco inglés, mal organizado y peor ejecutado. La Flota de Indias entró sin oposición en Cádiz el 29 de noviembre, lo cual casi agradecieron los ingleses que, de haberse topado con una fuerza así, habrían multiplicado sus pérdidas.
   
En este mismo conflicto, que se alargó hasta 1620, la irrupción de un buque ligero pero bien armado inventado por los españoles, la fragata, destrozó la flota inglesa desperdigada por el Mar de Flandes. Un grupo de fragatas causaron un auténtico desastre a la flota mercante inglesa desde el puerto de Dunkerque. Al menos un 20% de barcos ingleses fueron apresadas gracias a esta innovación técnica solo en el curso de 1625.
   
La invencible de Cromwell en América
El siglo XVII no fue, definitivamente, el de Inglaterra. Bajo el protectorado de Oliver Cromwell, ambos países entraron de nuevo en conflicto bélico a causa de la rivalidad comercial y el envío de una imponente flota británica con el objetivo de liberalizar el comercio oceánico, lo que significaba sembrar el caos en El Caribe español y destruir los cimientos de aquel malvado imperio católico. Es este sentido, no deja de resultar paradójico que Inglaterra, que siempre justificó sus guerras y sus ataques piratas contra España en la necesidad de un comercio global, fuera en sus colonias enormemente restrictivo. Solo los navíos ingleses (ni escoceses ni irlandeses) podían atracar en los puertos americanos.
   
Retrato de Oliver Cromwell
   
El 26 de diciembre de 1654 zarpó de Portsmouth en dirección al Caribe la Western Design, una expedición compuesta por 18 navíos de guerra y veinte de transporte bajo el mando del almirante William Penn, con 2.500 soldados de infantería, con el objetivo de ocupar una o varias islas y apoderarse de la flota del tesoro española. En Barbados reclutaron a otros 5.000 hombres más, que lejos de sumar fuerzas las restaron dada su indisciplina y la imposibilidad de alimentar tantas bocas. Como en pasadas y futuras expediciones a América, la logística británica no supo adaptarse a las peculiaridades del terreno y del clima, de modo que se vieron expuesta a epidemias de toda clase.
    
El 23 de abril de 1655 desembarcaron a 40 kilómetros de Santo Domingo y avanzaron hacia La Española, cuya defensa encabezada por el gobernador Bernardino de Meneses, junto con los esclavos negros y mulatos, obligaron a los atacantes a retirarse. Tras este revés convenientemente borrado de los libros de historia, la expedición marchó contra la vecina isla de Jamaica, que se defendió con una estrategia de tierra quemada. Los escasos defensores prefirieron así adentrarse en el interior de la isla y dejar que los ingleses se murieran de hambre en los puestos defensivos que acertaron a levantar. Los mandos británicos, en abierta discordia, volvieron a Inglaterra cada uno por su lado, donde serían imputados por abandono de su puesto.
    
En el verano de mismo año, el almirante inglés Robert Blake mantuvo bloqueado con una armada de 28 navíos el estrecho de Gibraltar con la esperanza de pillar desprevenida a la Flota de Indias que en esas fechas debía regresar a Cádiz. Advertida de la amenaza inglesa, la flota española invernó en el Caribe, obligando a Blake a regresar a Inglaterra sin haber establecido contacto con ella. Un año después la suerte sí favorecería a Blake en una de las escasas capturas que sufrió la Flota de Indias en toda su historia.
   
Cartagena de Indias en 1740
Aunque cada vez es más conocida la defensa de Cartagena de Indias de 1740 gracias al carisma de uno de sus defensores, el marino vasco Blas de Lezo, lo cierto es que el episodio ha permanecido varios siglos pertinentemente escondido para no fastidiar el mito de la imbatibilidad de la Royal Navy en el siglo XVIII.
   
Retrato de Blas de Lezo conservado en el Museo Naval de Madrid
    
En calidad de teniente general de la Armada, Lezo encabezó en 1714, junto con el virrey Sebastián de Eslava, la defensa de Cartagena de Indias frente a la la mayor flota inglesa que había cruzado hasta entonces el Atlántico. Ocho navíos de tres puentes, 28 navíos de línea, 12 fragatas, 130 naves de transporte y 2 bombardas, gobernada por una tripulación de unos 15.000 hombres, frente a la cual Lezo y Eslava pudiero recurrir únicamente a seis navíos y a una fuerza terrestre de la que solo un millar de hombres eran soldados profesionales.
    
Con todo, el comandante británico, Edward Vernon, no fue capaz de imponer su superioridad numérica y material sobre la plaza española en los meses que duró el asedio. Cartagena de Indias fue la acción más importante de la Guerra del Asiento, un conflicto motivado por intereses comerciales que demostró que la Armada española guardaba unos cuantos trucos bajo la manga. La derrota fue una cura de humildad en la que murieron 6.000 ingleses y 7.500 quedaron heridos, además de perderse 50 barcos, innumerables morteros, tiendas y materiales de todo tipo, así como el cierre de las operaciones en el Caribe.
    
Caso aparte fue el Pacífico, donde una escuadra británica al mando de George Anson campó a sus anchas por el otrora Lago español. Todas las plazas y arsenales se encontraban indefensos, desabastecidos y desorganizados, con una preocupante cantidad de corruptos al mando de tropas desidiosas. Con más propaganda que gloria, Anson capturó el fuerte de Paita, tomó el galeón de Manila y, en 1744, regresó a Londres cruzando el Cabo de Buena Esperanza. Los trovadores británicos se encargaron de dibujar su odisea como una operación heroica.
     
La paz a una guerra tan costosa para ambos bandos se firmó mediante el Tratado de Aquisgrán en 1748.
  
Defensa de Santa Cruz de Tenerife en 1797
Durante tres días una escuadra británica, formada por nueve barcos bajo el mando del contralmirante Horacio Nelson, trató de tomar sin éxito el puerto de Santa Cruz de Tenerife en julio de 1797. El objetivo británico era usar Tenerife como lanzadera para conquistar luego el conjunto del archipiélago, sabiendo que las defensas de Santa Cruz distaban mucho de ser las adecuadas y, de hecho, eran la única barrera militar seria en la zona. La distancia a la Península resultaba un obstáculo gigante para que los escasos defensores pudieron recibir refuerzos a tiempo.
    
Nelson, con nueve navíos de guerra y 3.700 soldados a su mando, intentó en vano superar varias veces las defensas isleñas, que se componían de 1.600 hombres, incluyendo integrantes de las milicias canarias, pescadores, labradores y artesanos escasamente armados. Al mando se encontraba el comandante general de Canarias, Antonio Gutiérrez, que con inteligencia e implicando al pueblo canario frenó definitivamente en la madrugada del 25 de julio un desembarco terrestre británico que les costó 233 muertos y 110 heridos a este bando, incluyendo el propio Nelson que aquí perdió su brazo derecho. Por parte española las bajas fueron de 24 muertos y 35 heridos.
   
Nelson herido durante el ataque, óleo de Richard Westall
   
Si bien el marqués de Lozoya en su «Historia de España» la describe como «la página más gloriosa de la historia canaria desde su incorporación a España», lo cierto es que la batalla quedó enterrada y maquillada ante el peligro de manchar el mito del victorioso Nelson, que en los siguientes años iba a convertirse en una leyenda en las Islas Británicas.
   
Una humillación en Puerto Rico (1797)
En este mismo conflicto entre Inglaterra y España, se produjo otro fallido ataque inglés contra territorio del Imperio español, concretamente la isla de Puerto Rico. El 16 de febrero de 1797, una escuadra británica de nueve navíos, tres fragatas, cinco corbetas y bergantines y varios buques de transporte, al mando del almirante Henry Harvey y con 6.750 soldados a bordo, llegó a la isla de Trinidad, que capituló sin luchar. Este éxito animó a Harvey a dirigirse a otra de las posiciones españolas a zarandearla a ver si caía alguna fruta. El 17 de abril de 1797 se presentaron ante la isla, cuyas defensas eran muy superiores a las de Trinidad pero, debido a la necesidad de reforzar La Española, la guarnición de la plaza estaba en ese preciso momento en mínimos.
   
El gobernador de la isla, Ramón de Castro y Gutiérrez, contaba con unos 4.029 efectivos, de los que la mayoría eran milicianos y reclutas procedentes del campo armados con machetes y lanzas. Barcos corsarios y un pequeño contingente de tropas franceses aportaron su pequeño granito de arena a lo que se antojaba una defensa imposible. Inicialmente, los británicos desembarcaron en la playa de Cangrejos y se prepararon para asediar San Juan por tierra y mar. El fuego de los castillos y los ataques de las lanchas cañoneras, innovación introducida años antes por el mítico mallorquín Antonio Barceló, obligaron a los ingleses a retirarse, mientras que las tropas de tierra británicas también eran rechazadas al intentar tomar el puente de San Antonio.
   
Castillo San Felipe del Morro, en San Juan de Puerto Rico
    
A falta de un contraataque español, la situación se estancó durante doce días, en los que los británicos, lejos de poder plantear otra estrategia, tuvieron que lidiar con el continuo hostigamiento de las guerrillas de las milicias y la dificultad de hincar el diente al magno sistema defensivo de la plaza fortificada de San Juan, que databa de tiempos de Felipe II. Hasta la noche del 29 de abril, los españoles no juntaron tropas suficientes para lanzar ellos su propio ataque a las posiciones británicas. Abercromby decidió retirarse, embarcando precipitadamente, dejando a su espalda artillería, municiones, víveres y algunas tropas dispersas. No hay datos certeros sobre el número de bajas británicas, pero si se puede estimar con precisión la humillación de que una guarnición tan exigua y mal preparada pudiera ofrecer una resistencia tan numantina ante la que se presumía con mejor armada del periodo.
   
La derrota en Ferrol solapada por Trafalgar
La alianza de la Francia de Napoleón y la España de Godoy surgida tras el Tratado de San Ildefonso devino en la archiconocida derrota de Trafalgar. Menos conocidos son otros episodios de la guerra que la alianza francoespañola mantuvo con Inglaterra. Uno de los más olvidados es el fallido ataque inglés a Ferrol, importante arsenal y base naval del Reino de España, registrado los días 25 y 26 de Agosto de 1800. La fuerza británica, al mando del almirante Warren y el general Pulteney, estaba formada por veinte buques de guerra y ochenta naves de transporte, con un total de 15.000 hombres entre tropas navales y terrestres. La mayor parte de estos efectivos, con sus caballos, cañones y pertrechos, logró desembarcar en la playa de Doniños y cerca del arenal de San Jorge, valiéndose de la treta de acercarse a la costa con pabellón francés.
    
Advertidas los mandos españoles de la invasión británica por el comandante de la flota estacionada, el teniente general Juan Joaquín Moreno, se reforzaron las defensas y se enviaron rápidamente fuerzas del Ejército de tierra y de Infantería de marina, que unidos a los propios vecinos de Serantes, A Graña y Doniños, se enfrentaron a los invasores a la altura de Brión, defendiendo la villa de A Graña y el castillo de San Felipe.
   
Castillo de San Felipe visto desde el mirador de La Bailadora.
    
En cualquier caso, las tropas españolas se encontraban en clara inferioridad numérica y los primeros combates favorecieron a los ingleses. Al amanecer del día 26, el mariscal de campo Conde de Donadío, al frente del Batallón de Orense, tomó posiciones desde Serantes a Valón cortando el acceso a Ferrol por el norte. A pesar del empuje de Donadío y de repeler por dos veces a los anglosajones, los españoles perdieron finalmente La Graña y Valón, y a la postre tuvieron que replegarse hacia Ferrol. La batalla parecía decantarse hacia el lado británico, hasta que el desgaste por avanzar pisando clavos y tomando cada palmo con sangre y fuego hizo mella en la confianza británica.
   
Hacia el mediodía, la indecisión del general Pulteney precipitó la retirada inglesa tras dejarse unos 1.200 hombres en el intento de tomar esta base clave para la defensa del norte de España. El mando británico había previsto ejecutar una operación rápida que sorprendiera al enemigo y que se saldara con escasas bajas propias, pero había terminado entrando como un elefante en una cacharrería y estimando de forma errónea la capacidad de resistencia del enemigo. Incluso, al final, calculó mal el potencial del rival y pensó que se enfrentaba a una cantidad mayor de fuerzas que las que realmente se encontraban en el lugar.
   
El Reino Unido intentó otro ataque a la costa española en octubre de ese mismo año. Una escuadra se presentó frente a Cádiz, pero desistió de sus intenciones ante la inminente llegada de una tormenta.
  
La invasión de Argentina en 1804 y 1806
Buenos Aires, capital del virreinato del Río de la Plata desde 1776, fue un importante puerto comercial para el Imperio español por su vínculo con el Alto Perú y, durante las Guerras Napoleónicas, se convirtió en objeto de deseo para los británicos. Francisco Miranda, precursor de las Guerras de Independencia de América, pactó con Gran Bretaña un ataque para capturar los puertos de Buenos Aires y Montevideo y una invasión a Venezuela.
   
Santiago de Liniers (Museo Naval de Madrid).
   
Ante una Europa devastada por la guerra y con parte de la flota española herida en Trafalgar, se sucedieron hasta dos invasiones inglesas al Río de la Plata. Durante la primera, en 1806, cinco buques de guerra y varias embarcaciones de transporte desembarcaron a 1.500 soldados en la zona. Las tropas británicas llegaron a ocupar 46 días la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, aunque fueron vencidas después por el ejército compuesto por milicias populares Porteñas y de los pueblos cercanos, más los refuerzos provenientes de Montevideo comandados por Santiago de Liniers.
    
El 12 de agosto, el comandante británico se rindió acorralado por la multitud en el Fuerte de Buenos Aires. En las primeras horas de la tarde, entre los acordes de las gaitas escocesas, los británicos entregaron al Cabildo las armas y la bandera de aquel regimiento invasor. La defensa de Buenos Aires dejó un saldo de 49 muertos de las tropas británicas y 58 de los defensores.
    
Conscientes de las desavenencias entre el poder virreinal, representante de la Corona española, y el Cabildo (órgano castellano exportado a América para dar autonomía legal a cada territorio), los ingleses realizaron una segunda invasión a la ciudad en 1807. Tras tomar Montevideo, unos 13.500 soldados ingleses fracasaron en su marcha hacia Buenos Aires. La defensa de la ciudad volvió a recaer tanto sobre tropas regulares como en milicias urbanas, integradas por población que se había armado y organizado militarmente durante el curso de las invasiones.
    
Si bien los cabildos americanos demostraron defendiéndose de forma autónoma que el Imperio español no tenía colonias en el sentido legal de la palabra, también expusieron a ojos de las élites criollas que, sin una flota solvente, la Corona española tenía poco que decir en lo que ocurriera en América. Aquello fue germen de las guerras civiles que estaban por venir.

miércoles, 26 de agosto de 2020

SIGNOS DE LOS TIEMPOS

POEMA “A un católico liberal”

Por Andrés García-Carro. Tomado de HISPANIDAD CATÓLICA.
  
  
Que no, chaval,
que católico no casa
con liberal.
Es como cuadrar
el círculo
o como echar
cianuro al agua bendita.
¡Quita, quita!
 
Severos papas con severas
palabras lo sentenciaron:
el liberalismo es pecado
y trampa mortal.
Un querer dar el pego,
so capa de libertad,
poniendo el propio ego
en lugar de Dios en el altar.
¡Sucio juego!
 
Y no me vengas con rollos
de tal gurú o tal escuela
que por menos liberal
se salva de la condena.
No, chaval:
si es liberal está mal,
pues la moral la vulnera.
Podrás engañar y embaucar
a pobres gentes ingenuas
o con diarrea mental,
pero a Quien te habrá de juzgar
tus sofismas no le cuelas.
¡Gran problema!

martes, 25 de agosto de 2020

LA IZQUIERDA, UNA PENDIENTE HACIA EL RETROCESO

«La izquierda es la pendiente por donde ruedan todas las facilidades del espíritu».
 
NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA – “Escolios a un Texto implícito”.

NOVENA EN HONOR A LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS

Novena publicada en Barcelona por Antonio Brusi y Ferrer hacia 1820, con aprobación eclesiástica.
   
NOVENA EN HONOR DE LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS MARÍA SANTÍSIMA
  
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Criador y Redentor mío, yo, la oveja más perdida y pecadora de vuestro Rebaño, penetrada de un vivo sentimiento y dolor de mis pecados, vengo arrepentida a Vos, muy lloroso, implorando vuestra misericordia y perdón. Conozco, Dios mío, que por mis culpas merecía mil Infiernos: confieso mi atrevimiento y villanía con que os he despreciado y pecado contra Vos, y me pesa entrañablemente de haberos ofendido, y quisiera haber muerto antes de pecar, pero confío de vuestra clemencia que me perdonaréis, pues propongo la enmienda de mi vida asistido de vuestra divina Gracia. Y Vos, Pastora y Marde mía, a quien desde ahora elijo por Patrona y Abogada, os suplico que presentéis a vuestro Hijo Santísimo que tenéis en vuestros brazos mi dolor, mi humildad y rendimiento, para que a vuestra sombra logre el perdón de mis culpas. Admitidme desde ahora entre las Ovejas de vuestro Rebaño: y alcanzadme gracia para serviros fielmente desde esta hora hasta la muerte. Amén.
      
DÍA PRIMERO – 25 DE AGOSTO
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA DEL DIVINO VERBO ENCARNADO, CRISTO NUESTRO SEÑOR.
   
ORACIÓN
Oh Virgen la más humilde, Pastora de un Dios hecho hombre; nos alegramos y engrandecemos al Señor, que como a manso y humilde Cordero quiso alimentarse de la leche de vuestros pechos virginales, caminando muy gustoso por los prados de este mundo bajo vuestra sombra para enseñarnos y mostrarnos la humildad más profunda con obras y palabras: Haced, Señora, que aprendamos de este Vuestro Hijo a ser mansos y humildes como vos, e inclinad hacia nosotros los ojos de su Misericordia a fin de que se convierta manso Cordero siempre y cuando nuestras culpas lo obliguen a mostrarse León airado contra nosotros. Haced también que me transforme en oveja la más humilide y rendida de vuestro Santo Rebaño, y que con esta humildad logre el perdón de mis pecados, y la gracia que os pido en esta Novena a mayor gloria de Dios, y provecho de mi alma. Amén.

Ahora se rezarán tres Ave Marías con Gloria Patri, en acción de gracias por los grandes privilegios y prerrogativas que la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, comunicó a María Santísima como Pastora de las almas para favorecer a sus devotos. Supliquemos además la virtud de la humildad, para ser dignas ovejas suyas:
  • Pastora Inmaculada, os venero como Hija del Eterno Padre, y le doy gracias por el gran Poder que os ha dado. Ave María y Gloria Patri.
  • Pastora Inmaculada, os venero como Madre del Hijo de Dios, y le doy gracias por la gran Sabiduría con que os ha ilustrado. Ave María y Gloria Patri.
  • Pastora Inmaculada, os venero como Esposa del Espíritu Santo, y le doy gracias por el gran Amor con que os ha inflamado. Ave María y Gloria Patri.
ORACIÓN
Omnipotente y eterno Dios, que enamorado de las almas las conducís a todas de vuestro Rebaño, a impulsos de la gracia, dándolas a Jesucristo por su Pastor, que vestido de nuestra naturaleza se sacrifica por nosotros en una Cruz; y eligiendo a María Santísima por su amable Pastora, para que con amor de Madre cuidase de todas ellas, encaminándolas al Cielo con su Poderoso Cayado: Concedednos vuestra gracia, y haced que por medio de esta Señora vuelvan a vuestro piadoso Rebaño todas las ovejas perdidas y desgraciadas, y que yo, oveja arrepentida, no me aparte ya más de aquel estado de la gracia, del cual me había apartado por mis culpas. Dadme, Señor, los auxilios que necesito para conseguir lo que os pido: y para este fin, os ofrezco los infinitos méritos de mi Pastor Jesús, y de mi Pastora María Santísima Madre mía. Abrid, Señor, las puertas de vuestra piedad a mis súplicas, y haced que logre por medio de María Santísima, Pastora de las Almas, el alabaros después de esta vida en la Gloria celestial. Amén.
   
Se tendrá ahora un rato de oración donde cada uno podrá pedir lo que estime conveniente, y se concluirá todos los días con la siguiente
 
GOZOS A LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS MARÍA SANTÍSIMA
  
A vuestros pies detenida
Esta Oveja os implora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
   
De lejanas tierras nos vino
Esta prenda soberana,
Hija de Joaquín y Ana,
Madre del Amor Divino:
Es en todo muy lucida
Esta celestial Aurora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

Cuando Jesucristo expiró,
Para que desamparado
No quedase su Rebaño,
Por Pastora os señaló;
En el Calvario dejara
Zagala tan bien querida
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
 
Cayado os dio David,
Sombrero de Dios la sombra,
Gedeón también os honra
De su vellón con el vestido:
Por Pastora gran provecho
Encuentra aquel que os encuentra:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.


En el verde delicioso Prado
De Jericó, Virgen hermosa,
En la cual brota la Rosa,
Alimentáis el rebaño
Con pasto tan delicado
Vuestra Oveja es mantenida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

De vuestro santo nombre marcadas
Las Ovejitas hermosas
Detrás de Vos van gustosas
Siguiendo vuestras pisadas:
¡Así de Vos animadas
Ninguna queda vencida!
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

Cuando no sigue vuestros pasos
La Oveja, o queda detrás,
Para que apresure el paso
La tomáis en vuestros brazos:
No conoce así atrasos,
Ni le falta vuestra ayuda.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.


Si la roña reparáis
De los vicios, en las Ovejas
Para que no se pierdan ellas
Pronto remedio las dais:
La caridad aplicad
Curando la llaga recibida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.


Cuando alguna Oveja va
Fuera de camino; con amor,
Vos, cual amoroso Pastor,
Alargáis vuestra mano;
La más perdida encuentra
En vuestros brazos cabida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

En un bosque estais sentada
Centinela vigilante,
A toda hora estáis guardando
Vuestra devota grey:
Con esta Oveja humanada,
Que es nuestro amparo y ayuda.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
 
Sus ovejitas le forman
Una corona de rosas,
Y con voces armoniosas
AVE MARÍA le entonan:
¡Oh, qué moda tan florida
En que el alma se mejora!
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

Si por ventura la bestia fiera
Vuestro rebaño embistiese,
Luego al punto retrocede
Por temor del golpe que espera
De Vos, que sois verdadera
Pastora bien prevenida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

  
San Miguel su espada alzando
Contra el lobo carnicero,
Defensa al pobre cordero
Que se va de Vos apartando;
AVE MARÍA balando
La Oveja es socorrida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
   
Libradnos del basilisco
Con vuestro báculo santo,
Cubridnos con vuestro manto
En este divino aprisco,
Porque el alma arrepentida
Diga sois su valedora;
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
    
Sois la Judit más valiente,
La Raquel más amorosa,
Sagrada Ester más hermosa
Valedora de su gente:
Del pecador luz y vida,
Y su amante bienhechora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
          
En la tierra y en los mares
Es en todo prodigiosa,
Y se ostenta milagrosa
Con portentos singulares:
Pues lo muestra sin medida
Como gran consoladora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
   
En un bajel ya perdido
En su trinquete se vio,
Y a su presencia surgió
De las aguas sumergido:
Y la gente enternecida
Dio gracias a su Pastora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
   
Con sus cintas y sus flores
Cura toda pestilencia,
Si el enfermo en su dolencia
Las aplica a sus dolores:
Sednos, pues, en la partida
Y en el tránsito Consoladora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
    
Como Pastora del Cielo
En las sagradas Misiones,
Almas convierte a millones
Con soberano desvelo:
Es de la culpa homicida,
De la muerte triunfadora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
   
Al alma descaminada
Por el mundo va buscando,
Y de tierra en tierra andando
Como fina enamorada;
Seas, alma, agradecida,
Tus pecados gime y llora:
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
 
Cuando todos nos viéremos unidos
De Josafat en el valle,
Haced no me vea en el trabajo
De estar entre los cabritos:
Sea yo de los elegidos,
Dadme en Vos cabida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

 
En Valencia y Aragón,
En Cataluña y Castilla,
Hasta en las Indias y Sevilla
Se extiende vuestra devoción:
Vuestros devotos con razón
Os hacen de todo conocida.
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.

  
Guardadme del lobo voraz
Cuando sea de él combatida
Misericordia, Señora,
Que soy la oveja perdida.
      
℣. Hacedme digno de alabaros, oh Virgen Santa.
℟. Dadme virtud contra vuestros enemigos.
 
ORACIÓN
Oh Señor Jesucristo, Pastor bueno, que entregasteis la vida por vuestras ovejas, y, elevado en la cruz, nos disteis a la Virgen por Madre; concedednos, por su intercesión poderosa, seguiros ahora como Pastor nuestro en la tierra, y llegar después a la Pascua eterna en el cielo. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO – 26 DE AGOSTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA DE LOS ÁNGELES.

ORACIÓN
Oh Soberana Señora, dulzura de los Ángeles, que siendo la porción más ilustre del Rebaño de Jesús, os conocen, veneran y sirven como la Angelical Pastora en la Montaña de la Gloria: Concededme aquel favor y obediencia de que necesito para agradar a Cristo Pastor de mi alma y a vos amada Pastora mía. Y ya que fuisteis el medio para reparar la ruina de las Ovejas Angélicas, sed también el medio eficaz con que queden reparadas las que han causado en mi alma la pereza y desobediencia. Encended en mi corazón el fuego de vuestro Amor, de manera que en toda mi vida me muestre rendida y obediente a Vuestras Voces, para encontraros en la hora de mi muerte amable Pastora, benigna Abogada y clementísima Marde. Alcanzadme también la gracia que os pido en esta Novena, a mayor Gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance el Fervor y Obediencia para ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
  
DÍA TERCERO – 27 DE AGOSTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA DE LOS BIENAVENTURADOS.
   
ORACIÓN
Oh Marde de amor y de hermosura, Pastora de todos los Bienaventurados, que como Ovejas justas, gozan en el Cielo vuestra soberana presencia, porque cuantos vivieron en el mundo siguieron vuestros pasos con la Virtud de la Caridad; haced que yo aborrezca el odio y la envidia, sea per medio de la Caridad digna Oveja de vuestro Rebaño mientras viva en este mundo, para que pueda después ofreceros aquellos obsequios y alabanzas que os ofrecen los Bienaventurados en el Cielo como a su amable Pastora. ¡Oh dulce y amada Madre!, alcanzadme con vuestra poderosa intercesión esta gracia, y la que os pido en esta Novena, a mayor gloria de Jesús, y provecho de mi alma. Amén.

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance la virtud de la Caridad, para ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA CUARTO – 28 DE AGOSTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA DE LOS JUSTOS QUE AÚN VIVEN EN EL MUNDO.
   
ORACIÓN
Oh Purísima Señora, que con vuestra piedad lograsteis ser Pastora querida de los Justos que viven en esta vida, a quien amáis no solamente como hijos, sino también como Ovejas: Haced, Señora, que así como los conserváis en la gracia de vuestro Hijo, logre yo también esta dicha, e infundid en mi alma una paz y concordia con todo el mundo, para que no caiga jamás en el precipicio fatal de la culpa, antes bien, siga las pisadas que me habéis dejado. Acordaos, Pastora mía, que si allá en el Calvario os acreditasteis Madre de los Justos, no lo seréis menos de los Pecadores; y así os suplico que no me abandonéis, mientras os alabo, por el oficio que tenéis de ser Pastora de los Justos. Concededme la gracia de ser Oveja pacífica de vuestro Rebaño, y la que os pido en esta Novena, a mayor gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance la virtud de la Paz y Concordia para ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA QUINTO – 29 DE AGOSTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA DE LOS PECADORES.
     
ORACIÓN
Oh Divina Señora, que para ganar a los Pecadores os mostráis vestida tan humildemente: ocultando las insignias de Reina con las de Pastora; compadeciéndoos de todos los que miráis sepultados en las sombras de la muerte; destruid con vuestro poderoso Cayado las cadenas de mis culpas y pecados; Destrozad con el martillo de vuestro Patrocinio al lobo infernal que me persigue; y encaminadme de manera que jamás me aparte de Vos ni de vuestro Hijo. Sobre todo, os pido que me concedais la Virtud de la Penitencia, con la cual llore mis culpas, que desde ahora detesto y abomino de todo corazón, como también que me amparéis en vida y no me dejéis en la muerte. Esta es la gracia que suplico, junto con la que deseo alcanzar en esta Novena, a mayor gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance la virtud de la Penitencia, para que merezcamos ser contados entre las Ovejas dignas de su Rebaño, a quien ella tan cordialmente ama. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SEXTO – 30 DE AGOSTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA COMPASIVA DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO.
   
ORACIÓN
¡Oh amparo de los afligidos y desconsolados! ¡Oh Pastora, cuidadosa de las Almas del Purgatorio, a quienes mitigáis continuamente con el apacible rocío de vuestra protección las llamas y ardores que padecen! Os ruego en este día que por aquel amor y cuidado que tenéis como Pastora, me libréis de aquellas llamas cuando el Juez eterno me condene a pagar todas mis culpas en aquella penosa prisión. Os suplico también que libréis del Purgatorio a aquellas pobres Almas, Ovejas estimadas de vuestro Rebaño, y que las encaminéis a las frescuras de la Montaña de la Gloria. Concededme la Virtud de la paciencia, para sufrir con contento todas las amarguras, para que así sea merecedor de vuestra gracia, y de la que Os pido en esta Novena, a mayor gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance la virtud de la Paciencia para ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SÉPTIMO – 31 DE AGOSTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, PASTORA CLEMENTE DE LOS INFIELES, GENTILES Y PAGANOS.
   
ORACIÓN
¡Oh Benigna Pastora de las Almas, y qué grande es vuestra clemencia! Vos, no contenta de amar a las Ovejas que gustaron de la Sal de Sabiduría en el Santo Bautismo, queréis por Ovejas vuestras a los Infieles, a los Gentiles y Paganos, para traerlos de sus errores; practicando así lo que Jesús vuestro Hijo, que amó siempre a sus contrarios, hasta morir por ellos en una Cruz, como manso Cordero. Os suplico que me concedáis que yo tenga siempre presente la renuncia que hice en el Bautismo de todas las pompas y vanidades de este mundo, para poderme alistar en vuestro Rebaño y de vuestro Hijo; a fin de que me revista de las propiedades de Oveja, y camine a la perfección de la vida cristiana que profeso. Esta es la gracia que espero de vuestra piedad, junto con la que deseo alcanzar en esta Novena, a major gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima el verdadero fervor para caminar a la perfección Cristiana y poder ser ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA OCTAVO – 1 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: MARÍA SANTÍSIMA, ELEGIDA PASTORA DE LAS OVEJAS HUMANAS AL PIE DE LA CRUZ DE JESÚS EN EL CALVARIO.
  
ORACIÓN
¡Oh Afligida Princesa! ¡Oh Pastora universal de los Cristianos!, a quien eligió el Señor, antes de expirar en la Cruz, cuando armada con la virtud de la Constancia y Valor, sufristeis los mayores dolores para hacerme Oveja vuestra: dadme gracia para seguiros con la Virtud de la constancia; y que siga firme como una columna en todos los desconsuelos, como lo estuvisteis Vos en la muerte de vuestro Hijo. Y ya que socorréis con tanto amor a todas vuestras Ovejas en sus penas y trabajos, miradme entre ellas como la más necesitada. Y si acaso por mis culpas me apartase de vuestro Santo Rebaño, no me dejéis, Madre mía, antes bien castigadme hasta que vuelva a Vos, y a más de esto concededme una constancia perfecta en llorar mis culpas; y juntamente la gracia que os pido en esta Novena, a mayor gloria de Dios y provecho de mi alma. Améu.

Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance la Virtud de la constancia para ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA NOVENO – 2 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MEDITACIÓN: CON CUÁNTO GUSTO ACEPTÓ MARÍA SANTÍSIMA EL OFICIO DE PASTORA, PARA SER LA MÁS HUMILDE, Y PARA MÁS FAVORECERNOS.
   
ORACIÓN
¡Oh Amabilísima Reina y Divina Señora, Pastora cariñosa de todos los hombres y de toda la Iglesia Santa! Yo la más indigna Oveja de vuestro Rebaño, os doy gracias por haber aceptado gustosa esta Dignidad tan humilde. Haced pues, Señora, quo yo viva como Oveja, meditando bien y con espacio las verdades eternas en la la Santa Oración, de tal manera que esta me sirva siempre de alimento en esta vida. Y si las Ovejas se arrodillan cada día al posarse a descansar, haced también que a imitación suya, postrado todos los días a vuestros pies, me anime a tener Oración de vuestras glorias. Acordaos, Madre mía, de aquel gusto con que aceptasteis el Oficio de Pastora; gozadlo pues eternamente, y sea para más favorecerme, pues desde este día elegí ser siempre Oveja vuestra. Dadme también, por aquel amor que mostráis como Pastora de las Almas, vuestra Santa Bendición, y alcanzádme de vuestro Hijo una buena muerte, y la gracia que os pido en esta Novena, a mayor gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.
   
Rezar tres Ave Marías pidiendo a la Divina Pastora María Santísima nos alcance la virtud de la Oración para ser dignas Ovejas suyas. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

lunes, 24 de agosto de 2020

LA RETÓRICA DISTRIBUTISTA DE FULTON SHEEN

Traducción del artículo publicado por Patrick Odou en TRADITION IN ACTION (Parte 1 y Parte 2).
  
Sin duda, el arzobispo Fulton J. Sheen (1895-1979) es uno de los más famosos prelados estadounidenses contemporáneos. Primero se hizo conocido por su programa radial The Catholic Hour. Alcanzó el cénit de su popularidad durante los años ‘50s y comienzos de los ‘60s por su show semanal de televisión Life Is Worth Living.
  
Por estos medios masivos, Sheen llegó a millones de estadounidenses preparándolos en muchas formas para recibir al adveniente Concilio Vaticano II (1962-1965). Un buen ejemplo de esta preparación puede hallarse en su libro This Is the Mass, escrito junto al autor francés Daniel Rops. En él ellos anticiparon y defendieron las reformas litúrgicas venideras.
   
En el Concilio, Sheen no jugó un papel central, pero apoyó mucho los cambios que ocurrieron allí. En la era posconciliar, él implementó activa y fervientemente estas reformas. Según Thomas C. Reeves, admirador de Sheen y autor de America’s Bishop: The Life and Times of Fulton J. Sheen (El Obispo de Estados Unidos: Vida y Tiempos de Fulton J. Sheen), «El obispo Sheen ha sido un participante activo en las sesiones del Vaticano II en Roma y adhirió conscientemente reformas que siguieron. Intentó hacer de su diócesis un puente entre el antiguo y el nuevo catolicismo, implementando reformas radicales y haciendo titulares en el proceso».
   
Sheen abrazó las reformas implementadas por Pablo VI
   
LA PROPUESTA AUTOGESTIONARIA DE SHEEN
Con esta breve biografía en mente, me permito citar uno de sus discursos, publicado en línea por la Sociedad para el Distributismo. Transcribo sus palabras:
«Cuando uno habla de propiedad, uno no puede solo hablar de propiedad individual. Estas tremendas organizaciones industriales son parte de nuestra vida moderna, y no deseamos tenerlas destruidas. El problema es cómo aplicar los principios básicos de la propiedad a aquellos que están vinculados a esta corporación. Primero, cualquier hombre que tenga acciones en la corporación es acreedor a dividendos de esta acción. Es justa y lícitamente suya. Él ha ayudado en la organización dándole dinero al capital, y en justicia es acreedor a las utilidades.
    
¿Qué sobre el trabajador? El trabajador no da dinero alguno, sino que da algo más: entrega su vida. No solo este y el otro día, por el cual recibe un pago, sino la suma de todos los días, el dejar a su familia, el comienzo y el fin de su existencia física. Él también es titular de alguna parte de la riqueza social que él ayudó a crear, así como el accionista es titular de algo.
    
Por tanto, debería incorporarse una forma de co-propiedad en la cual un trabajador recibiría una parte de las ganancias que ha ayudado a producir. Ciertamente el hombre que dio dinero y que ha adquirido cupones es titular de ello, pero el trabajador también es acreedor a participar en algo de esa riqueza. No es necesario que sea dada solo en forma de acciones. En alguna proporción, alguna forma de gestión compartida, en la cual se profundizará el lazo entre sí y la industria donde trabaja, en la cual sentirá cierta estabilidad en la cual ya no estará trabajando para alguien, sino en la cual estará trabajando con alguien. ¡¡Ninguna clase es acreedora a tomar todas las ganancias!! (Aplausos)
    
Y este plan, ¿será del agrado de los accionistas? No, no todos los accionistas gustarán de ella porque dirán: “No seré capaz de usar mis tijeras. No conseguiré todos los dividendos que quisiera sobre mi dinero”. Ellos pueden conseguir más. Simplemente porque los trabajadores estarán trabajando en algo que es su propiedad.
    
¿A los líderes laborales les gustará el plan? No, no a todos, porque ellos perderían algo de sus posiciones privilegiadas. E infortunadamente, algunos de los líderes laborales están interesados solamente en extraer el poder creciente de extracción de la industria, en vez de dar una suerte de copropiedad a los trabajadores (Aplausos).
    
Ciertamente no le gustará a los marxistas o porque quieren quitar todo el interés, tanto que ni el capital ni el trabajo tendrán una parte. Creedme, un hombre es libre en su interior porque tiene un alma inmortal. Él puede decir: “soy mi propiedad”. Y un hombre es libre en el exterior porque puede llamar suya la propiedad. Él puede decir: “esta es mi propiedad”.
    
La historia revela que nunca ha habido tiranía, nunca ha habido ninguna esclavitud en el país donde ha habido una amplia distribución de la propiedad. Pero donde quiera encontráis un rechazo a permitirle a un hombre ser dueño o condueño de las cosas en que trabaja, como por ejemplo encontráis en la Unión Soviética, hallaréis tiranía, hallaréis despotismo, hallaréis esclavitud. Donde hay propiedad, hay poder. Donde hay propiedad, hay un sentido de responsabilidad. Por tanto, lo que queremos ver es una difusión mucho mayor de la propiedad. Tanto que un hombre sea dueño de su propia casa. El hombre será dueño en cierta forma, al menos, copropietario del lugar de trabajo. Él puede tener una responsabilidad hacia la industria, y sentirse libre. Libre en su interior porque tiene un alma inmortal, y libre en el exterior simplemente porque es responsable en el lugar donde trabaja. ¡Esto es libertad, esto es responsabilidad, esto es Democracia!». (Aplausos) [Para escuchar la grabación original, clicar aquí].
  
UN ARGUMENTO DEFICIENTE Y SOFISTA
Este fragmento de Sheen es muy impresionante desde el punto de vista de su retórica y aparente lógica. Es un buen ejemplo de los teatrales discursos que él habitualmente hacía en radio o televisión. Sin embargo, cuando lo analizamos cuidadosamente, encontramos una falta fundamental en su argumentación. Hay dos situaciones sociales y económicas diferentes: el inversionista y el trabajador, que no permiten el paralelo que Sheen hizo en su ejemplo.
  
Bueno para las bromas y los gestos teatrales, malo para la lógica
    
De hecho, cuando un hombre compra las acciones de una corporación, se presupone que tiene suficiente dinero para sí y su familia para vivir y aún tener algo extra. Él usa sus ahorros cuando compra acciones a fin de incrementar su valor. Porque el dueño de la compañía necesita fondos, atrae inversionistas ofreciéndoles participar en la ganancia general de su negocio. La relación entre el inversionista y el dueño de la corporación es, por tanto, una relación entre dos capitalistas. Aquí la preocupación moral de la Iglesia es establecer leyes que deben dirigir el mercado de dinero, no el mercado de trabajo.
   
No es este el caso en el segundo ejemplo del obispo Sheen, el del trabajador. Lo que existe entre el trabajador y su jefe es un hombre que no tiene nada y que ofrece su labor a cambio de un salario de alguien que puede pagarlo. Aquí la preocupación de la Iglesia es determinar que la relación entre empleador y empleado sea justa. El último debería recibir lo suficiente para proveer con dignidad para sí y su familia, y el primero debe ser respetado y obedecido. Dentro de estos límites morales, el propitetario tiene derecho a una ganancia proporcional de su capital y un crecimiento orgánico de su emptesa sin compartirla con sus empleados.
    
En su discurso Sheen comparó manzanas con naranjas. El accionista y el trabajador están en dos situaciones socioeconómicas totalmente diferentes. Uno tiene ahorros que pueden representar el trabajo de su vida –o el de su padre– y el otro no. De hecho, el accionista puede haber invertido el equivalente del trabajo de toda su familia, mientras que el trabajador solo puede ofrecer su trabajo. Las dos no son comparables.
   
Según los patrones normales de la lógica, el arzobispo Sheen hizo un sofisma cuando comparó los derechos de los inversionistas con los de los trabajadores. Son dos situaciones diferentes que implican derechos diferentes, y por ende no soportan una comparación paralela. En términos coloquiales, esto es lo que uno llama prestidigitación.
   
Respecto al valor de la argumentación de Sheen, mi evaluación es esta: Es falsa. Además, digo que es demagógica, esto es, descarría a la audiencia con una retórica teatral y vacía cargada de efectos sensacionales a fin de llegar a una conclusión predeterminada.
   
Por último, pero no menos importante, queda analizar su conclusión: la propuesta de autogestión por los trabajadores en la corporación que los contrata. ¿Esto está conforme a la enseñanza de la Iglesia?
  
LA COPROPIEDAD DEL ARZOBISPO SHEEN ESTÁ EN CONTRA DE LA ENSEÑANZA DE LA IGLESIA
En el discurso citado anteriormente, el arzobispo Fulton Sheen dijo esencialmente esto: Así como el accionista que invierte su dinero en una corporación participa de las ganancias que hace el negocio, así también el trabajador, que da su labor y tiempo, también debe participar de esa ganancia. Además, el trabajador debería participar en la propiedad del negocio. Esto efectivamente niega los derechos de la propiedad privada y propone instalar el régimen de copropiedad o autogestión de la empresa tanto por el empleador y los empleados.

Sheen apuntando a la autogestión
   
Habiendo resaltado las fallas de lógica que están presentes en este razonamiento simplista, analizaré el núcleo de la sugerencia del arzobispo.
   
Si uno sigue el Derecho Natural, creo que la noción de copropiedad es falsa. De hecho, se acostumbra que un hombre que ha trabajado y ahorrado su dinero pueda adquirir una propiedad, fruto legítimo de su labor. La propiedad que ha adquirido es un reflejo de su labor anterior. También, su ganancia que le permite contratar a otra persona para trabajar para él es un reflejo de su labor anterior. Siguiendo este proceso, un trabajador se convierte en un propietario legítimo.
   
El empleado, por varias razones, no ahorra y no tiene suficiente para vivir sin trabajar para otro.
  
Por tanto, afirmar que tanto el propietario como el trabajador tiene el mismo derecho a la propiedad del primero es una propuesta que lesiona al hombre industrioso y beneficia al poco industrioso. Esta injusticia viola el Derecho Natural.
  
Además, en el Evangelio hay muchas parábolas que involucran a propietarios y trabajadores que presenta el sistema de jornal como una forma justa y suficiente de remuneración por un trabajo. Claramente se condena como injustos a los trabajadores que querían más del salario acordado (Mat. 20, 1-15).
    
Finalmente, tenemos Papas que nos enseñan lo opuesto a lo que Sheen propone. Por ejemplo, Pío XII tuvo estas palabras expresivas contra la copropiedad:
«Por esto la doctrina social católica se pronuncia, entre otras cuestiones, tan conscientemente por el derecho de propiedad individual. Aquí están también los motivos profundos por los cuales los Papas de las Encíclicas sociales, y Nos mismo, Nos rehusamos a deducir, sea directa, sea indirectamente de la naturaleza del contrato de trabajo el derecho de copropiedad del trabajador sobre el capital de la empresa y, consiguientemente, su derecho de cogestión (Mitbestimmung). Importaba negar tal derecho, pues tras él se enuncia un problema mayor. El derecho del individuo y de la familia a la propiedad es una consecuencia inmediata de la esencia de la persona, un derecho de la dignidad personal, un derecho, es verdad, vinculado a deberes sociales; pero que no es sin embargo meramente una función social». [PÍO XII, Radiomensaje al Katholikentag de Viena, 14 de Septiembre de 1952, en Discorsi e Radiomessaggi di Sua Santita Pio XII, vol. XIV, pág. 314. Apud PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA, El socialismo autogestionario: frente al comunismo, ¿es una barrera o una cabeza de puente?, 13 de Octubre de 1981, nota 29].
   
En otro artículo, he citado otras declaraciones papales sobre cómo legitimar el sistema de trabajo-capital según la doctrina Católica.
   
Así, contrario a lo que pretende el arzobispo Sheen, la Iglesia ha rechazado constantemente la idea de que el contrato laboral (el acuerdo entre empleador-empleado, capital-labor, propietario-trabajador) los empleados son acreedores a ser “copropietarios” o “cogestores” del lugar donde trabaja.
   
EL SOCIALISMO AUTOGESTIONARIO
La afirmación del obispo Sheen que el comunismo no es amigo de la copropiedad también es falsa. Sabemos que el comunismo, como fue establecido en Rusia en 1917 contra la “dictadura de la burguesía”) fue considerado por sus propios fundadores como una fase transitoria, la dictadura del trabajo. Según la doctrina marxista, otra fase ideal vendría cuando se encuentre un equilibrio, la síntesis final, que es definida en la Constitución soviética como siendo autogestionaria. De hecho se lee:
«El objetivo supremo del Estado soviético es edificar la sociedad comunista sin clases en la que se desarrollará la autogestión social comunista». [Preámbulo de la Constitución –Ley Fundamental– de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, del 7 de octubre de 1977, Editorial Progreso, Moscú, 1980, pág. 5. Apud PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA, El socialismo autogestionario: frente al comunismo, ¿es una barrera o una cabeza de puente?, 13 de Octubre de 1981, nota 36].
Así, tenemos que el arzobispo Sheen claramente promueve la última fase del comunismo, que es la copropiedad y la autogestión. [1]
   
Marcha de Trabajadores Socialistas en París y Marsella contra la propiedad como fuente de ganancias. Un ideal que comparten con Sheen.
  
Lo que Gorbachov quería conseguir con su perestroika (reestructuración) y glasnost (transparencia) era acabar esa segunda fase del comunismo, y comenzar la tercera, la autogestión. Sheen hizo lo mismo. Creo que él estaba preparando a los Estados Unidos para aceptar y unirse a esa etapa más avanzada del socialismo que vendría como fase final del comunismo.
  
LA CONEXIÓN DISTRIBUTISTA
El pensamiento socialista de este popular arzobispo estadounidense que fue tan influyente antes, durante y después del Concilio Vaticano II es una cosa que hace tan interesante este discurso.
  
Otro punto interesante es lo que este discurso revela sobre el distributismo. ¿Por qué la Sociedad para el Distributismo subió en internet el discurso de Sheen y levantarlo como bandera de sus propios ideales?
  
Es inentendible porque, en primera instancia, los distributistas pretenden que su pensamiento está basado en la Doctrina Social Católica, y Sheen refuerza la misma mentira. En segunda instancia, porque los distributistas imaginan, como Sheen lo hace, que no son socialistsa: «Nosotros los distributistas no somos socialistas. Los socialistas están contra la propiedad. Queremos, en las palabras inmortales del Papa León XIII, para hacer lo más posible que la gente sea propietaria».
   
Analizando en relación lo que los distributistas y Sheen dicenm entendemos que el anterior busca hacer “lo más posible que la gente sea propietaria”. Ellos buscan una asunción socialista de un negocio o empresa, dando “copropiedad” y “autogestión” a todos los trabajadores. El distributismo quiere una distribución de la propiedad más amplia por medio de la copropiedad de las industrias, tierras o cualquier otra fuente de producción.
  
Tenemos que agradecerle a Fulton Sheen por ayudarnos a entender muchas cosas…
  
NOTA
[1] Respecto al tema del Socialismo Autogestionario que, como vemos, está siendo promovido por la Sociedad para el Distributismo, recomiendo especialmente “El socialismo autogestionario: frente al comunismo, ¿es una barrera o una cabeza de puente?”, del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira. Nunca había leído una obra mejor para explicar los objetivos últimos del socialismo y el comunismo.