jueves, 30 de junio de 2022

DE ALGUNAS PROPUESTAS PARA REFORMA CATÓLICA DE LA LITURGIA

En un artículo en Sursum Post, se hizo público un listado de proposiciones en relación a la liturgia en general (Misa, Breviario, Música sacra, Devoción, etc.). No habíamos emitido concepto por la premura que significaban nuestras ocupaciones y quebrantos, porque al ser una materia muy extensa requiere un análisis profundo, aunque al haber sido mencionada esta bitácora en que Dios nuestro Señor nos ha permitido dirigir, nos hallamos en la legitimidad de intervenir sobre la cuestión.
  
SEMANA SANTA
Estamos de acuerdo con que se proscriba y condene la denominada Reforma de la Semana Santa 1951-1955, dado su origen bugniniano y que este fue el modelo y la puerta por que se creó el Novus Ordo. 
 
Sobre el uso de Ornamentos rosa en jueves (o martes) de Lætáre, nos abstenemos de opinar hasta ver las fuentes (Comentario ídem para el Gaudéte). Sin embargo, de darse, consideramos que sea el jueves de esa semana.
  
Coincidimos con que se extienda y se dé obligatoriedad en toda la Iglesia a las Misas actualmente Pro alíquibus locis, sobre todo las que están vinculadas a los misterios de la Pasión de Cristo, así: 
  • Viernes antes de Septuagésima: Las estaciones del Vía Crucis (como se celebra entre los franciscanos).
  • Martes de Septuagésima: Oración de Nuestro Señor Jesucristo en Monte Olivete.
  • Martes de Sexagésima: Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
  • Martes de Quincuagésima: Santa Faz (con carácter de desagravio por las irreverencias del Carnaval).
  • Viernes después de Ceniza: Corona de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo.
  • Viernes de la I Semana de Cuaresma: Clavos y Lanza de Nuestro Señor Jesucristo.
  • Viernes de la II Semana de Cuaresma: Sábana Santa de Nuestro Señor Jesucristo.
  • Viernes de la III Semana de Cuaresma: Santas llagas de Nuestro Señor Jesucristo.
  • Viernes de la IV Semana de Cuaresma: Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo (sin que se signifique abrogar la fiesta del 1 de Julio).
En ese mismo orden de ideas, el Viernes de la semana de Pasión se debe retomar la fiesta de los Dolores de la Santísima Virgen.
  
Sabido es que cada año es un gasto pesado el Cirio pascual, por el barroquismo de la decoración de muchos de ellos (en ese sentido, mejor hacerlos lisos, como se usa entre los dominicos). Ante la propuesta de encenderlo todos los días del Tiempo de Pascua (hasta el Jueves de Ascensión), es plausible. Lo que quede, fragmentarlo y distribuirlo como sacramental, al estilo de los Agnus Dei de cera que solía distribuir el Papa.
   
CALENDARIO
Volver al Calendario romano tal y como estaba en 1948. La fiesta de San Pío X debe trasladarse al Calendario general.
  
Como no todos los países tienen el Día del Trabajo en la misma fecha (Estados Unidos, por ejemplo, lo celebra el primer lunes de Septiembre), la misa de San José Artesano (establecida en 1956) debe ser tenida como votiva.

Un solo volumen con todas las fiestas propias de las diócesis y comunidades religiosas.
  
Acerca de instituir las Fiestas de la Perpetua Virginidad de la Santísima Virgen María y María Corredentora, esto requiere mayor análisis no solo por la definición dogmática (en la última), sino también elaborar un formulario propio.
  
LITURGIA EN GENERAL
Reintroducir secuencias y prefacios propios (donde los haya).

Oración universal: Manténgase en el Viernes Santo. Ahora bien, respecto a la oración IV, hubo una propuesta hecha por el padre Franz Xaver Schmid en su obra Liturgik der christkatholischen Religion, vol. II, Passau, imprenta y librería de Ambrosius Ambrosi 1841, pág. 516, nota al pie, la cual decía así:
Oremus pro magistrátibus nostris et ómnibus imperatóribus, régibus et princípibus tótius mundi, ut Deus illúminet eórum intelléctum et dirígat corda [Oremos por nuestros magistrados y por todos los emperadores, reyes y príncipes de todo el mundo, para que Dios ilumine sus intelectos y dirija sus corazones].
Omnípotens sempitérne Deus, in cujus manu sunt ómnium potestátes et ómnium jura, réspice ad omnes, qui rebus públicis præsunt, ut te favénte salúti spirituáli et temporáli populórum cónsulant [Omnipotente y sempiterno Dios, en cuya mano está toda potestad y derecho, mira a todos los que dirigen los asuntos públicos, para que con tu ayuda dirijan la salud espiritual y temporal de sus pueblos].
Pero, por otra parte, se sustituye la mención del rey por la del país, que fue la solución planteada por la Sagrada Congregación de Ritos en las ocasiones que las ceremonias de la Semana Santa coincidían con la vacancia del trono del Sacro Imperio, como refirió el escritor Francesco Girolamo Cancellieri en su libro Descrizione delle funzione della Settimana Santa nella Cappella Pontificia, Roma 1818, pág. 125, nota al pie:
En 1519, bajo León X, por la muerte del Emperador Maximiliano; en 1612 por la muerte del Emperador Rodolfo II; y en 1655, por la muerte de Fernando III, estando vacante el Imperio, la Sagrada Congregación de Ritos, tomo II, pág. 89. n. 1737, decretó que en la Oración del Viernes Santo se debiese decir: Orémus et pro Románo Império, ut Deus, ac Dóminus noster súbditas illi fáciat omnes bárbaras natiónes ad nostram perpétuam pacem. Omnípotens sempitérne Deus, réspice ad Románum benígnus Impérium, ut gentes, quæ in sua feritáte cónfidunt, poténtiæ tuæ déxtera comprimántur; y en el Pregón del Sábado Santo: réspice étiam ad Románum benígnis Impérium, cujus tu Deus, Fidélium vota prænóscens, etc. Lo mismo fue establecido en 1790 y 1792. Diario de Cracas, N. 1590, 27 de Marzo de 1790 y N. 1802, 7 de Abril de 1792.
Universalizar los ornamentos celestes para las fiestas de la Virgen: De acuerdo.
  
Otros colores litúrgicos: el color blanco apagado para la Cuaresma (como en el uso de Sarum). Desde luego, prohibidos el color amarillo y el naranja.
   
En Misa de Réquiem, no hay comunión sacramental (de fieles y ministros), solo sacrificial (del sacerdote celebrante).

Avisos parroquiales: Solo en el sermón (y eso, de evitar cuando se tiene boletín o cartelera en la capilla o centro de Misa).

Leer en vernáculo las lecciones y el Evangelio de la Misa: Solo cuando se da sermón, o para las zonas de misión. En todo caso, promoverlo en el boletín semanal.

Preces pío-leoninas: extenderlas a todas las Misas rezadas (en los casos particulares en que no se puede decir al final de la Misa, hacerlas al fin del sermón).

Retorno a la obligatoriedad del uso del bonete.
  
Retorno de la capa magna y la sotana de cola PARA LOS PRELADOS. Valde Sollíciti y el decreto posterior tuvieron un propósito laudable, pero en vista que se prestó a los abusos (y la poca vida que tuvo), mal se haría en pretender revivirlo. Además, el hecho de que estas vestiduras existan así no es para vanagloria de la persona sino para honor del ministerio y con un significado simbólico.

Duración de las Misas: Rezada (30-45 minutos). Mayor (1 hora, hora y 15 como mucho en ocasiones especiales). El sermón (cuando lo haya) debe ser puntual. Si el propio celebrante lo ofrece, debe despojarse de la casulla y el manípulo y ponerse el bonete, para remarcar que este NO ES PARTE ESENCIAL DE LA MISA sino una interrupción:
DE CONCIÓNE. Si ipse Célebrans sit concionatúrus in cáthedra, semper casúlam et manípulum depónit vel in sacristía, vel pótius in plano ad cornu Epístolæ, et minus cóngrue in Altári ad cornu Epístolæ. (...) Si Celébrans concionétur ad Altáre, vel retínet casúlam et manípulum, vel illa depónit super Altáre in cornu Epístolæ, et pótius in plano ad cornu Epístolæ” [DE LA CONCIÓN. Si el mismo celebrante da el sermón en la cátedra, siempre se depondrá la casulla y el manípulo en la sacristía, o mejor en el suelo del lado de la Epístola, y muy significativamente en el Altar del lado de la Epístola. (...) Si el celebrante predica en el Altar, o retiene la casulla y el manípulo, o los depone sobre el Altar en el lado de la Epístola, y mejor en el suelo del lado de la Epístola]. (PADRE JUAN BAUTISTA DE HERDT, Sacræ Litúrgiæ Praxis juxta Ritum Románum, I Edición Española. Imprenta de los herederos de Pablo Riera, Barcelona 1865).

Establecer en todas las parroquias la Archicofradía de San Esteban para los ministros del altar.
  
MÚSICA SACRA
Mantener Tra le solicitudine.
  
Prohibir de tajo la música protestante y modernista (desde 1958 en adelante). 
  
Sobre cantos piadosos en lengua vernácula, solo para funciones extralitúrgicas.

LITURGIA PAPAL
Dada nuestra postura milenarista parusíaca (que solo Nuestro Señor Jesucristo restaurará la Iglesia en su Segundo Advenimiento, y reinará directamente), no es necesario abordar el tema. Pero si en Su misericordia permite que haya un verdadero Papa Católico antes (ojo, NO ACEPTAMOS LAS FANTASÍAS CONCLAVISTAS), se puede (habida cuenta que en la liturgia papal hay elementos de los Ritos orientales), introducir el uso del abanico litúrgico del rito oriental, incensarios y candelabros cuando se canta el Evangelio en griego. Análogamente, que este mismo abanico litúrgico y los incensarios se usen también durante la consagración.
 
Hallamos despropósito en que se haga una doble consagración por parte del Papa, máxime cuando el Rito Romano es el rito primero de la Iglesia, y se recibe un único y mismo Pan Místico. Por otra parte, la pluralidad de ritos orientales (bizantino –griego, ruteno o eslavo–, siríaco –maronita, siríaco o caldeo–, alejandrino –copto o etíope– y armenio) haría dispendioso el arreglo que lo consagren los obispos de estos ritos.
  
LOS FIELES
Extender el uso del Breviario y Misal de Fieles (solución similar para el Eucologio en los ritos orientales. Para este caso, consultar con los conocedores del tema).
  
Rescatar las cofradías de Adoración nocturna, Terceras Órdenes, Apostolado de la Oración y otras. En el caso de la Legión de María y la Asociación Pionera de la Abstinencia Total, recuperar sus estatutos originales.
  
Los CASOS PARTICULARES, como indica su nombre, deben ser analizados para cada país por conocedores.
   
En conclusión, aunque agradecemos la deferencia que nos mostraron como referencia para este proyecto, nos mostramos (y reiteramos) en obediencia a las normas que desde antiguo han sido establecidas por la Iglesia.

5 comentarios:

  1. Las reformas se han mostrado como la muerte de la Liturgia, y por tanto de la Fe. Lo que hay tras las reformas es, básicamente, el cansancio del reformador, en el mejor de los casos. En el peor, el deseo de destruir. No soporta más que las cosas sean de una forma y no de otra. Es una forma de "non serviam".

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    1. Cierto es. Cuando las reformas se hacen por la soberbia de los novadores y en desprecio de la Doctrina expresada en la liturgia, estas son iguales a la demolición de la liturgia. Ahí están de ejemplo la “reforma de la Semana Santa de 1951-1955”, y todo cuanto se hizo por el Vaticano II.

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  2. Valga acotar que las ideas expuestas en este artículo son puntos de reflexión ACADÉMICA en dado caso que un verdadero Papa católico (no, las propuestas conclavistas no pueden producirlo) decida restaurar la Liturgia Tradicional y deshacer los cambios hechos a partir de 1950.

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  3. Siempre me sorprende que la jerarquía conciliar hable de "descubrir las riquezas de la liturgia ". Pues esos tesoros han de estar muy ocultos, porque ningún liturgista conciliar puede explicar dónde están. Por cierto, en otro rito protestantizado como lo es el Maronita, conserva una cierta solemnidad, de la que carece completamente el rito montiniano.

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    1. El rito maronita fue el primero de los ritos orientales en ser protestantizado tras el Vaticano II (que su salida se diera en 1994 fue por causa de la guerra civil en el Líbano). Hay un artículo cuya traducción estamos haciendo para ilustrar esos cambios

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