Noticia tomada de ACTUALITÉS FSSPX.
La modernización de los cuarteles de la Guardia Suiza Pontificia atraviesa un período de considerables turbulencias. Según la última información difundida por la fundación encargada del proyecto y el sitio web especializado katholisch.de, la construcción presenta un retraso considerable y su presupuesto se está descontrolando, alcanzando cotas insospechadas.
UN PRESUPUESTO EN EXPANSIÓN: DE 45 A 70 MILLONES DE FRANCOS
Inicialmente estimado en unos 45 millones de francos suizos (aproximadamente 47 millones de euros), el coste total del proyecto se ha revisado a 70 millones de francos. Este drástico aumento de 25 millones de francos (más del 55%) se debe a un contexto económico y técnico particularmente desfavorable.
Por un lado, el sector de la construcción en Roma está experimentando una inflación galopante. Desde 2019, los precios de los materiales y la mano de obra se han disparado más de un 33%, agravados por la intensa actividad relacionada con los preparativos del Jubileo de 2025.
Por otro lado, el propio proyecto tuvo que modificarse para cumplir con las normas arquitectónicas y patrimoniales. En particular, se decidió preservar la fachada histórica que da a Italia, lo que requiere el refuerzo estructural de los cimientos y una renovación completa del sistema de drenaje, lo que incrementa considerablemente el coste.
UN CALENDARIO POSPUESTO HASTA 2027
Inicialmente, las obras estaban previstas para comenzar justo después del Año Santo de 2025. Sin embargo, la incertidumbre financiera relacionada con los sobrecostes obliga a un nuevo calendario: la primera colocación de la primera piedra no está prevista antes de 2027. La finalización del proyecto está prevista para 2029, siempre que se recauden los fondos faltantes antes de finales de 2026.
Este aplazamiento es una noticia decepcionante para los guardias suizos, que actualmente residen en edificios del siglo XIX. Estas instalaciones se consideran anticuadas, húmedas e inadecuadas para la vida moderna, con dormitorios a veces compartidos por cuatro guardias.
EL DESAFÍO DE LA FINANCIACIÓN Y LA DIVERSIDAD
La Fundación para la renovación de los cuarteles debe ahora lanzar una campaña de recaudación de fondos de “Fase II”. Si bien la Confederación Suiza ya ha aportado 5 millones de francos y se han presentado numerosos donantes privados, el apoyo de los cantones sigue siendo desigual. En 2022, por ejemplo, el cantón de Lucerna rechazó la ayuda financiera en un referéndum, alegando la neutralidad religiosa del estado.
Más allá del aspecto financiero, este nuevo cuartel será solo un cuartel de nombre. El proyecto incluye habitaciones individuales con baño privado, una necesidad para atraer nuevos reclutas. Más sorprendente aún, la estructura está diseñada para ser modular (para adaptarse a los nuevos tiempos), de modo que pueda albergar, por primera vez en la historia, a mujeres en la Guardia, si el Papa autoriza su reclutamiento, lo que, afortunadamente, no es el caso actualmente.
Mientras tanto, los guardaespaldas del Papa tendrán que esperar varios años más en sus actuales cuarteles, mientras la Fundación se esfuerza por cubrir la brecha financiera para transformar este proyecto de papel en una realidad concreta y de piedra.

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