*MES DE ENERO*
*CONSAGRADO AL* *MILAGROSO NIÑO JESÚS DE PRAGA*
*(DIA DECIMO QUINTO)*
*Compuesto por el Pbro. Fr. Gabriel de Jesús (en el siglo Bernardo Román Izquierdo) OCD.*
*OBLACIÓN*
Os contemplo, os reverencio, os adoro en vuestra Santa Infancia, oh, Jesús, mi salvador. Admiro con el silencio de la admiración este prodigioso estado de humildad, lo tomo por principio, por tipo, por modelo de lo que quiero parecer a los ojos de los hombres: á El me dedico, á El me consagro de la manera más especial a fin de conseguir gracia para mí, salud y protección particular. Protesto delante de Vos que el mayor deseo de mi alma es vivir pequeño, ignorado, y olvidado del mundo, pues sé que sólo, a este precio tendré mi parte en las delicias eternas que reserváis a los niños y a los que se os parecen.
*DÍA DÉCIMO QUINTO*
*EL NIÑO JESÚS Y LA TRINIDAD DE DIOS*
Parte principal de nuestro Credo es aquella que nos manda venerar y adorar a un solo Dios en la Trinidad y a la Trinidad en la unidad, como profundamente enseña San Anastasio. Sí porque Dios de tal manera es uno en esencia, que justamente es trino en personas Padre, Hijo y Espíritu Santo; y aunque no alcance con mi entendimiento el modo como esto es, he de forzar mi razón y cautivar mi entendimiento a creer esta salubre verdad. Porque la primera persona, que es Padre, al conocerse y comprenderse a sí mismo y a su divina esencia, con infinita mayor claridad que uno se ve en la tersa luna de un espejo, forma con este conocimiento dentro de sí, como dice Santo Tomás, un concepto e imagen viva de sí, que es el Hijo, quien como enseña San Pablo "es resplandor de la gloria del Padre y figura en su sustancia". Este Hijo es el que llama san Juan Verbo y palabra de Dios, la cual habla dentro de sí y contiene cuanto Dios sabe. Así que el Padre produce al Hijo de manera que queda dicho, necesariamente le ama y lo complace. De la misma manera, el Hijo ama al Padre, por la infinita bondad que recibe de Él. En seguida los dos por este infinito amor mutuo, producen su ímpetu o impulso de su divina voluntad al que la ciencia teológica llama Espíritu Santo, y al que comunican su misma divinidad y es un solo Dios con ellos.
*DOS MÉDICOS: UNO CELESTIAL Y OTRO TERRENO*
He aquí cómo se expresa en El Mensajero de 1917, un médico agradecido de Sarriá (Barcelona) "Niñito mío, Jesús de Praga, te doy millones de gracias por las muchas que te has dignado en concederme, entre las cuales voy a suplicar está a continuación. Meses atrás venia padeciendo de u catarro intestinal, rebeldísimo a todo tratamiento. que me debilitó en extremo y me hizo enflaquecer hasta tal punto que parecía un cadáver. "Una señora amiga mía, muy piadosa me dio a conocer la devoción del Milagroso Niño Jesús de Praga. Inmediatamente, comencé hacerle una novena, y a los pocos días quedé curado completamente de mi antigua enfermedad que amenazaba concluir en breve mi vida. (Testimonio de Adolfo Torreblanca)
*INVOCACIÓN AL NIÑO JESÚS.*
-Amor de Jesús Niño, abrasad mi corazón.
-Bondad de Jesús Niño, atraed mi corazón.
-Caridad de Jesús Niño, perdonad a mi corazón.
-Paciencia de Jesús Niño, soportad mi corazón.
-Providencia de Jesús Niño, velad sobre mi corazón.
-Reino de Jesús Niño, estableceos en mi corazón.
-Santidad de Jesús Niño, purificad mi corazón.
-Poder omnísono de Jesús Niño, afirmaos en mi corazón.
-Voluntad de Jesús Niño, disponed de mi corazón.
-Celo de Jesús Niño, devorad mi corazón.
*El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Jesús está ante nosotros, venid y adorémosle. Bendito y alabado sea por siempre Jesús. Amen.*
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