miércoles, 21 de enero de 2026

NOVENA EN HONOR A SANTA MARTINA DE ROMA

Novena dispuesta por un devoto de la Santa. Los Gozos son tradicionales, sin autor conocido.
  
NOVENA EN HONOR A SANTA MARTINA DE ROMA, VIRGEN Y MÁRTIR
  

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mío, a mí me pesa de todo corazón de haberos ofendido, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, y propongo de nunca más pecar, y de confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; ofrezcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados: y confío en vuestra bondad y misericordia infinita, me los perdonaréis por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y muerte. Amén Jesús.
  
DÍA PRIMERO - 21 DE ENERO
Por el pensamiento, ¡oh Santa Martina!, desciendo en esta catacumba donde tus sagrados restos han estado sepultados durante siglos. Yo venero estas reliquias de una Virgen Mártir de los primeros tiempos de la  Iglesia: Paz a ti, Hija de la Luz. Santa Martina, tu nombre se une al del Bienamado San Martín. Sí, en verdad, tus precoces virtudes, tu pureza virginal, tu valentía en el sacrificio te han granjeado ser aquí en la tierra, incluso antes de estar en el Cielo, una de estas almas que Jesús ama particularmente. Y al presente, después de tu cruenta inmolación, ¡descansas en la paz, en la eterna paz! ¡Oh Santa Martina!, obtenme huir del pecado, de permanecer en la gracia de Dios y de poseer siempre la paz de la buena conciencia, a fin que tenga yo un lugar privilegiado en el corazón de mi Dios.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Dígnate rogar por mí durante esta Novena hecha en tu honor. Tú sabes lo que espero de tu intercesión (precisar aquí el favor que se desea). Santa Martina, en quien numerosos cristianos fieles han puesto toda su confianza, yo también pongo mi confianza en tu intercesión!

Santa Martina, virgen y mártir, ruega por nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria Patri.
   
GOZOS A LA VIRGEN Y MÁRTIR SANTA MARTINA
  
Del tirano a los rigores
Mostráis valor sin igual:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
De padres nobles nacisteis
En belleza peregrina,
Y tal gracia conseguisteis,
Que os apellidan divina;
Vuestros padres y señores
Tuvieron gozo cabal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Apenas vuestra hermosura
A los seis años llegó,
La muerte con saña dura
De los padres os privó:
Consagráis vuestros amores
Al Esposo celestial:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Vuestros parientes malignos
Se apoderaron de vos,
Y con medios muy indignos
Quieren que dejéis a Dios;
Mas vos de tales traidores
Desecháis plan tan fatal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Como os miraban tan bella
Y en vuestro Dios tan constante,
Dicen sois mala doncella
Y os acusan al instante:
Manifiestan sus furores
Llenos de rabia infernal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Luego que sois acusada
Ante el tirano traidor,
Comparecéis resignada
A sufrir por el Señor:
Las penas por vos son flores,
Ni os asusta el tribunal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Al Rey de Reyes tan solo
Adoro, dijisteis vos;
Desprecio y rechazo a Apolo,
Falso y ridículo dios;
Muerte piden los traidores
Al oír respuesta tal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
De los mayores tormentos
Vos salisteis triunfante,
Mas al ver tales portentos
Maga os llaman al instante;
Manda el juez nuevos horrores
De un modo fiero y brutal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Dentro del templo de Diana
Os conducen arrastrando,
Do la vil turba pagana
Vuestra muerte va clamando:
Mas a tierra entre temblores
Vino la estatua infernal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Con palos llenos de nudos
Fuisteis vos apaleada,
Y con garfios agudos
Fieramente destrozada;
Mas vos dais a Dios loores
En medio de tanto mal:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Viendo en vos tal fortaleza,
Manda el tirano traidor
Que se os corte la cabeza
Lleno de fiero rubor:
Aquí finca los dolores
Y empieza el gozo real:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Al Cielo el alma voló
Del martirio en el rigor,
Y vuestro cuerpo exhaló
Un fragante y suave olor:
Jamás un jardín de flores
Despidió fragancia igual:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
   
Oh Martina, desde el Cielo
De intercesora servidnos;
Fe, caridad, santo celo
Para con Dios conseguidnos;
Haced cantemos loores
En la Patria celestial:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal.
  
Del tirano a los rigores
Mostráis valor sin igual:
Rogad por los pecadores,
Martina, al Dios inmortal
   
℣. Ruega por nosotros, bienaventurada mártir Santa Martina.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que entre los otros milagros de tu poder has otorgado la victoria del martirio incluso al sexo débil, concede benignamente que quienes conmemoramos el aniversario del tránsito de la tu bienaventurada Virgen y Mártir Santa Martina, lleguemos a Ti siguiendo su ejemplo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO - 22 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
¡Oh Santa Martina! No es sino ahora que acudo a ti, como para sacarte del olvido. Hasta ahora he olvidado hasta tu existencia. ¿Cómo transcurrió tu existencia sobre la tierra? Ignoramos tantos detalles dichosos y llenos de la Gloria de Dios. Nosotros sabemos solamente que duró pocos años, y que fue humilde como tu sepulcro. ¡Oh! La vida retirada, la vida modesta y oscura, ¡cómo la revelas a los ojos cristianos! Esta es la vida de Jesús en Nazaret, y esta fue la tuya, ¡oh dulce virgen mártir! Enséñame a apreciarla y amarla. Hazme despreciar y huir, como tal merecen, las vanidades de un mundo culpable. Siguiendo tu ejemplo, que yo me apegue a mis deberes de estado, por más humildes y laboriosos que sean, para que realizándolos, cumpla también la Divina Voluntad.
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA TERCERO - 23 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, la Iglesia te ha otorgado el título de Virgen. Tú fuiste inmolada al comienzo de tu vida, y permaneciste pura en medio de un mundo pagano corrompido y corruptor. Tú fuiste como un bello lirio sangrante cuyo perfume, traspasando las edades, ha llegado hasta nosotros. ¿No es este tu amor de la virginidad el que te hizo aceptar tan generosamente el martirio? Los tiempos en que vivimos, ¡oh ilustre Santa!, ¿son menos malos que los que tú has vivido? ¡A cuántos peligros no están expuestas las almas creyentes! Guárdame en medio de este mundo. Dame al mismo tiempo el amor de la oración que aleja los peligros y que, como decía el Santo Cura de Ars, «hace a un alma pura omnipotente sobre el bondadosísimo Corazón de Nuestro Señor».
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA CUARTO - 24 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, con el título de virgen, la Iglesia te ha otorgado el título de mártir. Esta palma, pintada sobre tu sepulcro, demuestra ciertamente que has dado a Jesucristo el testimonio supremo de tu amor. Tú has dejado la tierra, nada más empezaba a sonreírte, plena de promesas; mas para evitar la muerte ella te sugería renegar de Dios, y tú no lo quisiste. ¡Oh santa mártir!, tú nos enseñas el precio de nuestra alma y cuán precioso es el tesoro de nuestra fe. Nos enseñas también que debemos padecerlo todo, sufrirlo todo, antes que abandonar nuestras prácticas religiosas y la obediencia a las leyes de la Iglesia. Alcánzame la fortaleza en las pruebas, en las penas, en las enfermedades, con el valor de hacer, por el amor de Dios, todos los sacrificios necesarios.
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA QUINTO - 25 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, es en los santuarios donde se te venera que tú manifiestas tu benévolo poder. Tan pronto como tus preciosos restos son venerados, se multiplicaron los milagros debidos a tu intercesión. Es al pie de tu relicario que fueron curados los moribundos. Estas curaciones llevaron a la Iglesia a aprobar tu culto ya tan resplandeciente de gran santidad. Sí, ¡oh bienamada de Cristo!, nosotros creemos que tú verdaderamente eres una gran santa. Tu poder no se ha disminuido. Quisiera llamarte una «Santa Teresita de la Iglesia primitiva»: como tu angélica hermana, ¿no pasarás tu Cielo haciendo el bien sobre la tierra?
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SEXTO - 26 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, durante tantos años, los fieles han elegido tu nombre, y venerado tu presencia y tu intercesión, otros no han cesado de invocarte y de hacerte invocar. Hoy eres mi querida Santa, mi cónsul, mi encargada de negocios ante Dios. Es por ti que tantos otros antes de mí han obtenido de Dios gracias y milagros innumerables. A su petición, tú sanas los cuerpos y conviertes las almas. Verdaderamente pareces obedecerlas como un hijo a sus padres. Una oración ferviente, ¡oh dulce Virgen y Mártir!, encuentra siempre el camino de tu corazón. Es por eso que, inspirado de tu ejemplo, acudo ante ti. A veces pones su paciencia a prueba. Si quieres probar mi fe, concédeme, con la perseverancia en la oración, la confianza segura de que Dios, a tus ruegos, me concederá la mejor gracia.
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SÉPTIMO - 27 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, tú quisiste consolar a tantos con tu presencia, apareciéndote visiblemente o mejor aún, invisiblemente, para confortarlos en las luchas que han tenido que librar contra el Infierno. Tú «desciendes a ellos desde el Cielo, bella y luminosa», llevándoles un reflejo de los divinos resplandores. ¿No podemos decir, en nuestro lenguaje sencillo: «Con la Santísima Virgen y Santa Martina, nos conocemos bien»? ¡Oh valiente mártir!, yo también deseo conoceros, a ti y a la Virgen Santísima que aplasta la cabeza de la serpiente infernal. Satanás multiplica los asaltos contra las almas bautizadas; y busca especialmente a las almas de los más pequeños. ¡Oh pequeña y gran santa!, haz frenar su furor. Concédeme un horror cada vez mayor al pecado, a fin que no tenga sobre mí ningún imperio. Fortaléceme en medio de las tentaciones, y concédeme la victoria.
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA OCTAVO - 28 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, de no ser porque se muestran en un alma llena de Fe, las verdades del Evangelio habrían desaparecido poco a poco de este mundo. Superando las pruebas de la historia y las grandes revoluciones de tantas ruinas, has perseverado en ser una mensajera de Dios y un apóstol de lo sobrenatural. En muchas almas, tus milagros han encendido o reanimado la Fe. Tu misión, ¡oh Virgen de Cristo!, aún no ha terminado. El deseo de placeres, las pasiones malvadas, las falsas doctrinas, la prensa impía e inmoral han causado estragos en tantas almas de nuestro tiempo y de nuestro país. Los criminales han buscado expulsar los consuelos de la religión en el corazón de los humildes y de los pequeños. Te ruego combatas su perverso actuar, y haz que ejerza en mi alrededor una influencia cristiana y salvífica.
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA NOVENO - 29 DE ENERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
Oh Santa Martina, después de las pruebas de esta tierra, después de los tormentos del martirio, ahora reposas en paz en el Cielo. Tú gozas ahora de la visión eterna de Dios, a quien tanto amaste. De todas tus penas, de todos tus sufrimientos, no queda más que la alegría de haberlos aceptado generosamente y una eterna gloria. ¡Cuánta bienaventuranza! Para mí, en cambio, ¡cuánto se extiende mi exilio lejos de la casa del Padre! Atiende las súplicas que mi corazón te dirige. Escucha mi ferviente oración. Que esta Novena no concluya sin que te suplique, ¡oh dulce y poderosa Santa Martina!, continuar tu ayuda y protección. Por tu medio, imploro la gracia de la perseverancia final, y la dicha de contemplar, contigo y los demás santos y mártires, que ame a Aquel que hace en el Cielo la eterna delectación de los elegidos.
  
La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

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