Noticia tomada de GLORIA NEWS.
Un grupo de 18 conciliares (incluidas algunas personalidades religiosas) en el Líbano inició el 4 de Enero una acción legal para impedir la próxima actuación del presbítero portugués Guilherme Guimarães Peixoto, cuya “música” mezcla ritmos de baile electrónico con imágenes religiosas, en el club nocturno AHM de Beirut el 10 de Enero a las 22:30h como parte de su fiesta semanal “2.º Sol”.
Los peticionarios presentaron una solicitud a un juez de asuntos sumarios de Beirut, buscando detener el concierto “Queremos una paz desarmada y desarmante”, argumentando que la actuación «viola la moral y la doctrina de la Iglesia, y distorsiona la imagen de la religión cristiana y sus ritos», citando la presencia de un presbítero fungiendo como pinchadiscos en un club.
Aun así, el recurso a la autoridad estatal en estas cuestiones es inútil [de hecho, el juez rechazó la demanda por falta de legitimación en la causa por activa toda vez que los peticionarios no representaban “a ninguna autoridad religiosa oficial”]. Ese mismo día, Peixoto debe presidir un servicio Novus Ordo en la Universidad del Espíritu Santo en Kaslik a las 17:00h, y los partidarios argumentan con razón que su ministerio y trabajo artístico son reconocidos oficialmente por las autoridades eclesiásticas en muchos países.
Peixoto ambién actuó en la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa en 2023, justo antes del servicio de clausura por Francisco Bergoglio. Y a petición de León XIV Riggitano-Prévost, hizo una presentación para el cumpleaños del arzobispón Bernard Bober frente a la catedral de Santa Isabel de Košice (Eslovaquia).

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