domingo, 12 de septiembre de 2021

TRINO MARIANO

Tomado de la Cítara Sagrada de Aspiraciones Devotas para rezar el Santo Rosario, por Don Santiago Romero, sacerdote dominico exclaustrado y Catedrático de Sagrada Teología del Colegio Mayor de Santo Tomás de Sevilla, publicado en Cádiz por la imprenta de José Antonio Niel hijo en 1839.
   

Por la Señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros  ✠ enemigos, líbranos, Señor ✠, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
℣. Dios mío, en mi favor, benigno entiende.
℞. Señor, a mi socorro, presto atiende.
℣. Hazme digno de alabarte, Virgen Santa.
℞. Dame virtud contra tus enemigos. 

ACTO DE CONTRICIÓN
Amorosísima María, Madre del Verbo Humanado: Amo a Dios y Te amo a Ti, Señora, con todo mi corazón, alma, sentidos y potencias. Y por este amor me pesa, Amada Hija de Dios Padre; me pesa, Amorosa Madre de Dios Hijo; y me pesa, Predilecta Esposa de Dios Espíritu Santo, haber ofendido a las Tres Divinas Personas de la Santísima Trinidad, y haberte agraviado a Ti. Propongo nunca más pecar, ayudado de Tu Auxilio y Favor, y espero de Tu Caridad me alcances del Señor, el perdón de mis pecados y la Gracia para amar a Dios, y amarte a Ti todos los días de mi vida con profunda devoción. Amén.

HIMNO
Ya el Sol del Verbo Divino
baja del Seno del Padre,
para en el Seno Materno
de María, tomar Carne.

Quedando Virgen Intacta,
y con más Gracia que antes,
en grado más eminente
por el ‘Fiat’ de las paces.

Ya los Ángeles se pasman
al ver una Unión tan grande,
y admirados Le dan gracias
al Hacedor, que tal hace.

Ya se renuevan los Cielos
y la Tierra a los mortales,
apareciéndose en ella,
la que es por Gracia, Impecable.

Ya los astros y planetas
con otra faz y señales
demuestran la feliz dicha
perdida por nuestros padres.

Y ya María se alegra
con Unión tan Inefable
al verse Madre de Dios,
Hija del Eterno Padre,
y de Su Espíritu, Esposa.

¡Oh, dichosa y feliz Madre!
Ruega, Virgen, por nosotros
en este tan triste valle,
para que seamos dignos
de ver a Dios y gozarle.

℣. María, Hija, Madre y Esposa de Dios.
℞. Ruega, Señora, por nosotros. Amén.
    
Ave María.
   
Se repite nueve veces el siguiente verso:
℣. ¡Santa, Santa, Santa María, Madre de Dios! ¡Toda Bella, toda Pura, toda Santa!
℞. ¡Gloria a María, Hija del Padre! ¡Gloria a María, Madre del Hijo! ¡Gloria a María, Esposa de Dios Espíritu Santo! (En la última invocación se añade): Por infinitos siglos de los siglos. Amén.
    
Se repite tres veces el Ave María y las invocaciones.
   
Antífona: A Ti, Hija de Dios Padre; a Ti, Madre de Dios Hijo; a Ti, Esposa de Dios Espíritu Santo, Te pedimos ruegues, Señora, por nosotros a la Santísima Trinidad. Amén.
    
℣. Bendigamos a María, Madre de Dios.
℞. Alabémosla, ensalcémosla y glorifiquémosla eternamente. Amén.

ORACIÓN
María, Madre de Dios, intercede continuamente por nosotros, pues Te lo pedimos por la Dignidad que gozas de ser Madre de Dios para que, encendidos en caridad perfecta, amemos a Dios, a Ti, y a nuestro prójimo. Amén.
   
GOZOS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
   
María, pues Dios Te escoge
para su Madre entre tantas.
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
María, cuando Te vio
En el Cielo, Lucifer dijo:
‘¿Cómo a una Mujer
Me tengo que rendir yo?’.
Y, pues, soberbio pagó
Con pena que nos espanta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
A primer grado, María,
Te elevó el Eterno Padre
A ser de Su Verbo, Madre,
Con Gracia cual convenía:
Por esta Genealogía
Que a toda la Tierra encanta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
De Tu Virginal Pureza
Nos vino el Bien y la Gracia,
No dando en Ti la desgracia
De nuestra naturaleza.
Y por tan alta fineza
Con que el Señor Te adelanta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
Que en Ti el Verbo tomaría
Carne, un Ángel Te anunció,
Y Tu duda, Te advirtió,
Por Obra de Dios sería.
Humilde diste Tú el ‘Fiat’,
Y, pues, nos da dicha tanta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
De Tu Tálamo Materno,
Que fue de Dios escogido,
Nació de Carne vestido
El Verbo de Dios Eterno:
Por esto, con amor tierno,
Como la Iglesia lo canta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
Eres Arca, Sagrario y Nave
Donde encerró Su Tesoro
Dios, con el mayor decoro,
Dando Tú la eterna llave
Del ‘Fiat’, que sólo cabe
En Ti, ¡oh, Divina Infanta!
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
Eres Virgen sin igual,
En millares escogida,
Para dar eterna vida
A la prole racional.
Y por tan especial Gracia
 Tomó el Señor en Ti Planta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
Tú quitaste los cerrojos
De las puertas eternales,
Porque en Ti, de los mortales,
Puso el Eterno Sus Ojos:
Por ser Lirio entre abrojos,
Y ningún mal Te quebranta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
De Lucifer, el poder
Quedó por Ti ya vencido,
Porque de Ti ha Nacido,
De la Gracia todo el Ser;
Y como ya a Lucifer
Pisas, Virgen, la garganta,
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
     
María, pues Dios Te escoge
Para su Madre entre tantas.
Ángeles y hombres
Digan que eres Santa, Santa, Santa.
    
Antífona: Bendita y alabada sea la Santísima Trinidad, Padre Hijo, y Espíritu Santo, que tanta Gracia le dio a Su Hija, Madre y Esposa, María Santísima, Señora nuestra, a Quien alabamos con el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo, por todos los siglos. Amén.

℣. Bendigamos a María, Madre de Dios.
℞. Alabémosla, ensalcémosla y glorifiquémosla eternamente. Amén.
    
ORACIÓN
Alabada seas, Santísima María, Madre de Dios, Reina del Cielo, Puerta del Paraíso y Señora de todo el mundo. Tú eres la Virgen Singular; Tu sola has sido Concebida Sin Pecado Original; Tú eres aquella Virgen Pura que concibió a Jesucristo sin mancha, por Obra del Espíritu Santo. Tú sola eres la Virgen y Madre elegida que parió al Creador y Salvador. Por esto, a Ti Te suplico, que ruegues por nosotros a Jesucristo, Tu querido Hijo y Señor, y nos libres de todos los males. Amén.
   
En el Nombre del Padre, del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

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